Al modificar la tasa de interés de política, el Banco induce cambios en las tasas de interés de mercado a diferentes plazos y en los precios de los activos, con lo cual influye en las decisiones de gasto y de inversión y, por tanto, en la inflación. Los mecanismos mediante los cuales las acciones de política monetaria afectan la inflación se denominan canales de transmisión de la política monetaria. Los principales canales son: el de la tasa de interés, el del crédito, el de la tasa de cambio, el del precio de los activos y el de las expectativas.
Preguntas frecuentes
Para cumplir con el mandato constitucional de mantener la estabilidad de la capacidad adquisitiva de la moneda en coordinación con la política general de economía, la Junta Directiva del Banco de la República (JDBR) estableció que las acciones de política monetaria se rigen por un esquema de Inflación Objetivo. Dicho esquema tiene como propósitos mantener una tasa de inflación baja y estable y alcanzar el nivel máximo sostenible del producto y del empleo.
En el esquema de inflación objetivo la flexibilidad cambiaria es importante porque cumple varias funciones que contribuyen a mantener la estabilidad macroeconómica. Una de las más importantes es amortiguar los choques económicos (positivos o negativos) que ocurren en el resto del mundo, los cuales afectan nuestra economía. Así, por ejemplo, si se trata de choques positivos como por ejemplo un auge de los precios de los bienes de exportación (petróleo, café u otros bienes básicos), se produciría una apreciación de la tasa de cambio por la entrada de más divisas al país, reduciendo así las presiones inflacionarias derivadas de una bonanza externa y mayores compras en el exterior.
Si el choque externo es negativo, como sucede cuando los precios internacionales de los bienes básicos de exportación disminuyen de manera significativa, y, por ende, se reducen los ingresos de las finanzas públicas y el sector privado del país, la depreciación del peso suaviza esos efectos al compensar parcialmente con mayores ingresos debido a que la tasa de cambio está más alta. Además, la depreciación incrementa la competitividad de las exportaciones y de los sectores que compiten con las importaciones, lo que estimula la actividad económica, el empleo y contribuye a limitar el deterioro del balance externo del país. Por ello, cuando se presentan choques negativos, se espera que la depreciación del peso contribuya en el ajuste de la economía colombiana a las nuevas condiciones externas.
Otra función importante de la flexibilidad cambiaria es darle independencia a la política monetaria, al permitir que esta última se concentre en su objetivo constitucional de mantener una inflación baja y estable y alcanzar el máximo nivel sostenible del producto y del empleo. Si existiese un objetivo de tasa de cambio, ambos objetivos entrarían en contradicción, por lo que la política monetaria perdería su independencia y credibilidad, y muy seguramente ninguno de los dos objetivos se podría cumplir. De manera adicional, la flexibilidad cambiaria reduce los incentivos para tomar excesivos riesgos cambiarios por parte de los diferentes agentes; por ello, la flotación cambiaria contribuye también a la estabilidad financiera.
Lo anterior no significa que la autoridad monetaria debe permitir siempre y en toda circunstancia una flotación pura de la tasa de cambio. El Banco de la República puede intervenir en el mercado cambiario mediante ventas “esterilizadas” de divisas si se percibe una alta probabilidad de un “desalineamiento cambiario”, una situación crítica de liquidez en el mercado del dólar o si se juzga que dicha intervención es necesaria y efectiva para complementar la política monetaria en su propósito de mantener la inflación cercana a la meta (3%). Asimismo, la Junta Directiva monitorea en forma cuidadosa el comportamiento y las proyecciones de la actividad económica, la inflación y demás variables que puedan afectar el cumplimiento de los objetivos de la política monetaria.
Si está interesado en conocer sobre los datos estadísticos relacionados con la tasa de cambio, el Banco de la República publica los datos estadísticos en su sección Estadísticas/Tasas de cambio; allí encontrará los datos relacionados con: tasa representativa del mercado (TRM), índice de la tasa de cambio real (ITCR), intervenciones del Banco a través de subastas automáticas de opciones (promedio móvil), monedas de reserva, conversión del día para países vecinos y tasa de cambio para monedas disponibles.
Para cumplir con el mandato constitucional de mantener la estabilidad de la capacidad adquisitiva de la moneda en coordinación con la política general de economía, la Junta Directiva del Banco de la República (JDBR) estableció que las acciones de política monetaria se rigen por un esquema de Inflación Objetivo. Dicho esquema tiene como propósitos mantener una tasa de inflación baja y estable y alcanzar un nivel de producto coherente con la capacidad potencial de la economía.
El hecho de que el peso se aprecie o deprecie con respecto al dólar de manera libre es uno de los pilares fundamentales del esquema de Inflación Objetivo bajo el cual opera la política monetaria en Colombia. Dicha flexibilidad cumple varias funciones, que contribuyen a mantener la estabilidad macroeconómica.
Para entender el impacto que puede tener los cambios en la tasa de interés de política del Banco de la República sobre las tasas de interés del sistema financiero, es importante tener en cuenta las diferencias que existen entre ellas, cómo se forman y sus posibles relaciones.
La depreciación (o la apreciación) del peso frente a otras monedas influye en los diferentes indicadores externos de la economía colombiana. Por ejemplo, en el caso específico de una depreciación —cuando comprar un dólar se hace más costoso—, en la cuenta corriente se puede esperar una mejora en la balanza comercial debido a que:
La balanza de pagos contabiliza los flujos de bienes, servicios y capitales que el país intercambia con el resto de las economías del mundo, y se desagrega en las siguientes dos cuentas: la cuenta corriente y la cuenta financiera.
Cuando se presenta una depreciación del peso, afectará sobre todo a los importadores, pues al tener que pagar más dinero local (pesos) por la misma cantidad de divisas (dólares) para adquirir bienes y servicios en el exterior, sus pagos serán mayores, por lo que los beneficios de sus empresas disminuirán.
Caso contrario les sucede a los exportadores, dado que al vender al exterior la misma cantidad de bienes y servicios recibirán los mismos dólares que antes. Estos dólares los podrán vender en el mercado cambiario a un mayor valor que antes, generándoles mayores beneficios económicos a la compañía.
Los movimientos de la tasa de cambio se denominan de una manera específica dependiendo del tipo de política cambiaria que adopte el país: un aumento del precio de la divisa se llama devaluación de la moneda local si tiene lugar bajo un régimen de cambio fijo, y depreciación de la moneda si ocurre bajo un sistema de tipo de cambio flotante o flexible (como el colombiano, donde no hay un valor fijo para la divisa). Cuando la moneda local (como el peso) se devalúa o se deprecia, se produce una pérdida de su poder de compra respecto a las del extranjero, dado que se hace más costosa una unidad de moneda extranjera (como el dólar estadounidense); así, cuando vemos que la tasa de cambio aumentó, la moneda local —nuestro peso— se ha debilitado frente a la otra divisa —el dólar—.
Por su parte, una disminución en el precio de la divisa se llama revaluación de la moneda en un régimen de tipo de cambio fijo, y apreciación de la moneda en uno de tasa flotante o flexible (como la colombiana). Cuando la moneda local se revalúa o se aprecia, se produce un aumento de su poder de compra, pues al costar menos una unidad de moneda extranjera, se pueden comprar más bienes y servicios en el resto del mundo con los mismos pesos; en este caso, la tasa de cambio disminuyó y la moneda local se fortalece frente a las demás.
La inflación es un aumento generalizado y sostenido del nivel general de precios de una economía en el tiempo. Es importante tener en cuenta que solo hay inflación cuando se da un aumento en el promedio de los precios de una economía, y no un incremento aislado o temporal en el precio de un solo producto o de un conjunto de productos.
En nuestro país la inflación se mide a través de lo que se denomina índice de precios al consumidor (IPC), que es una medida del costo de vida en una economía a partir de la evolución de los precios de los bienes y servicios que consumen típicamente los hogares; en este sentido, la inflación se debe entender como el promedio ponderado de los cambios de precios del conjunto de bienes y servicios que conforman la canasta del IPC.
En Colombia el cálculo y publicación del IPC son realizados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y para realizarlo construye una canasta de bienes y servicios representativa de todos los colombianos con base en una encuesta denominada “Presupuesto de los hogares” que se realiza aproximadamente cada diez años en todo el país; así, la canasta básica contiene el conjunto de bienes y servicios que consume una familia colombiana típica. Para conocer más sobre la medición de la inflación en Colombia consulte la metodología del cálculo en la página web del DANE.
La unidad de valor real (UVR) es una unidad de cuenta que refleja el poder adquisitivo de la moneda diariamente con base en la variación del índice de precios al consumidor (IPC).
La unidad de valor real (UVR) es certificada por el Banco de la República y refleja el poder adquisitivo con base en la variación del índice de precios al consumidor (IPC) durante el mes calendario inmediatamente anterior al mes del inicio del período de cálculo. La UVR es una unidad de cuenta usada para calcular el costo de los créditos de vivienda que le permite a las entidades financieras mantener el poder adquisitivo del dinero prestado.
La corrección monetaria (CM) es la variación porcentual entre dos fechas de la UPAC o la UVR según la vigencia de cada una de ellas, y es utilizada como indicador para indexar los créditos de vivienda. A partir de 2001 la UVR reemplazó a la UPAC.
Es pertinente precisar que el Banco de la República no realiza de manera general y periódica cálculos de esta naturaleza dado que no le ha sido atribuida dicha función. Para consultar los valores diarios de la UVR y su variación ingrese a http://www.banrep.gov.co/es/uvr
La palabra indexación hace referencia al método por el cual se vincula el cambio de una variable a la evolución de algún índice. En el caso de los precios, es común que algunos se incrementen teniendo en cuenta la inflación pasada o el ajuste del salario mínimo, debido a que existen regulaciones que así lo establecen (por ejemplo, en el caso de los arriendos —Ley 820 de 2003, artículo 20—).
Las tasas pactadas al establecer un contrato de CDT se fijan libremente entre cada entidad financiera y su cliente. Las tasas publicadas por el Banco de la República operan como referencia para el sistema financiero y se calculan cada semana como el promedio ponderado de las tasas de interés efectivas de captación negociadas por las diferentes entidades financieras, en cada uno de los plazos pactados, reportadas diariamente en el formato 441 (Tasas de interés de captación y Operaciones de mercado monetario) de la Superintendencia Financiera.
En cumplimiento de la Resolución externa núm. 17 de 1993 de la Junta Directiva del Banco de la República, la tasa variable de interés DTF efectiva anual (base 365) se calcula semanalmente como la tasa promedio ponderada por monto de las captaciones por CDT a 90 días de los bancos, corporaciones y compañías de financiamiento comercial.
El cálculo se realiza con información diaria de las captaciones efectuadas el viernes de la semana anterior y de lunes a jueves de la semana vigente, y reportadas diariamente en el formato 441 (Tasas de interés de captación y Operaciones de mercado monetario) de la Superintendencia Financiera. La DTF se publica cada semana los días viernes (o último día hábil de la semana) y es vigente para la semana comprendida entre lunes y domingo siguientes.
También, en la página web del Banco de la República (www.banrep.gov.co), ingresando por: Estadísticas/Tasas de interés/Tasas de captación diarias, podrá encontrar las tasas de interés agregadas que las instituciones financieras reconocen a los depositantes por la captación de sus recursos a los diferentes plazos y por tipo de entidad, o Tasas de captación semanal en las que podrá consultar las tasas de interés de los CDT a 180 y 360 días, la tasa de referencia DTF y la Tasa de interés de las corporaciones (TCC) de la semana.
La tasa de interés interbancaria (TIB) es la tasa de interés a la cual los intermediarios financieros se prestan fondos entre sí por un día (préstamos overnight) y es calculada por el Banco de la República como el promedio ponderado por monto de estos préstamos. El plazo efectivo de los préstamos es de un día, pero puede variar si el préstamo se hace en fines de semana o si existen días festivos. Los préstamos entre las entidades son no colateralizados (no tienen una garantía física), por lo que la tasa refleja el riesgo crediticio asociado con las contrapartes involucradas en las operaciones. Adicionalmente, el nivel de la tasa refleja las condiciones de liquidez en el mercado monetario local.
Desde 1991 no existe en Colombia una tasa de cambio oficial; ninguna autoridad estatal fija el precio al cual se deban comprar o vender de manera obligatoria las monedas extranjeras. Por el contrario, en el país opera un esquema de flexibilidad cambiaria en el que el precio se encuentra determinado por la oferta y la demanda en el mercado de divisas y es acordado con libertad por cada una de las partes de la transacción (Resolución externa núm. 1 de 2018 de la Junta Directiva del Banco de la República).
Como referencia, la Superintendencia Financiera de Colombia calcula y certifica la tasa representativa del mercado (TRM), que corresponde a una tasa de referencia del mercado de divisas. No se trata de una tasa de cambio que deba aplicarse en forma obligatoria en los contratos, dado que las negociaciones de divisas en el país se hacen a la tasa libremente acordada por las partes. El cálculo y la certificación diaria de la TRM se efectúa con base en las operaciones registradas el día hábil anterior por los intermediarios del mercado cambiario (IMC).
A partir del 1 de noviembre de 2016 el Banco de la República obtiene la información de la tasa de cambio del peso colombiano que provee la Superintendencia Financiera de Colombia, la cual suministra exclusivamente la tasa de cambio representativa del mercado (TRM). Por lo anterior, la información de promedios ponderados de compra y venta de esta tasa de cambio solo está disponible en la página del Banco hasta el 31 de octubre de 2016. Para mayor información sobre la metodología de cálculo de la TRM puede consultar la Circular reglamentaria externa del Banco de la República DODM-146 (asunto 8).
Si está interesado en conocer sobre los datos estadísticos relacionados con la tasa de cambio, el Banco de la República publica los datos estadísticos en su sección Estadísticas/Tasas de cambio; allí encontrará los datos relacionados con: tasa representativa del mercado (TRM), índice de la tasa de cambio real (ITCR), intervenciones del Banco a través de subastas automáticas de opciones (promedio móvil), monedas de reserva, conversión del día para países vecinos y tasa de cambio para monedas disponibles.
Antes de responder esta pregunta, los invitamos a leer el artículo 373 de la Constitución Política de Colombia, donde dice:
“Artículo 373. El Estado, por intermedio del Banco de la República, velará por el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de la moneda. El Banco no podrá establecer cupos de crédito, ni otorgar garantías a favor de particulares, salvo cuando se trate de intermediación de crédito externo para su colocación por medio de los establecimientos de crédito, o de apoyos transitorios de liquidez para los mismos. Las operaciones de financiamiento a favor del Estado requerirán la aprobación unánime de la junta directiva, a menos que se trate de operaciones de mercado abierto. El legislador, en ningún caso, podrá ordenar cupos de crédito a favor del Estado o de los particulares.”
De acuerdo a lo anterior, un crédito del Banco de la República al Gobierno nacional, aunque es constitucionalmente posible, es una herramienta de última instancia para afrontar las crisis económicas, pues tanto el Gobierno como el Emisor colombiano están de acuerdo en que hay que agotar todas las fuentes posibles de financiamiento antes de tomar una decisión de ese tipo.
En cualquier caso, para realizarse estos créditos al Gobierno nacional es necesario que se presente una aprobación unánime por parte de los integrantes de la Junta Directiva del Banco de la República.
Esta posición se basa en la importancia de la independencia que constitucionalmente tiene el Banco frente al Gobierno nacional. En este ámbito, la entidad no está facultada para otorgar créditos al Gobierno a menos que sea una situación de emergencia, entendiendo que podría generar efectos aún más negativos en la economía, como incrementos en la inflación del país en una situación de posible recesión.
En anteriores momentos, no solo en Colombia en La Guerra de Los Mil Días, el financiamiento de los Gobiernos a través de sus bancos centrales ha generado situaciones con inflaciones muy grandes (hiperinflación), en los que la moneda pierde valor aceleradamente. En estas situaciones el bienestar de toda la población se ve muy deteriorado. Aquí es donde más valor tiene la independencia del Banco de la República, al poder tomar decisiones basados en análisis riguroso y no estar obligado a financiar el Gobierno nacional, salvo las situaciones que lo ameriten, la aprobación de todos los miembros de la Junta y la coordinación con las políticas económicas generales del país.
En ese sentido, el manejo monetario del país debe ser muy cuidadoso y no se trata de posiciones ortodoxas o heterodoxas sino de actuar de la manera más conveniente para el país.
La tasa de usura representa el valor máximo remuneratorio o moratorio que pueden cobrar las entidades financieras por los préstamos que hacen a los agentes de la economía. Esta tasa no es fijada por ninguna entidad, y su nivel es el resultado del libre mercado en el sistema financiero. Se construye como 1.5 veces el interés bancario corriente que calcula y certifica la Superintendencia Financiera para los tipos de crédito de consumo y ordinarios, consumo de bajo monto y microcréditos.
Por lo anterior, queda claro que el Banco de la República no está encargado del cálculo o certificación de las tasas de usura en la economía.
A pesar de que el Banco de la República trabaja por el bienestar de los colombianos a través del cumplimiento de sus objetivos y funciones, el acuerdo institucional (constitución y leyes) no permite al Emisor destinar o dirigir recursos directamente a la empresas o personas naturales.
Sin embargo, ha tomado medidas dirigidas a través del sistema financiero y mercados permitidos, los cuales benefician a los hogares y empresas colombianas.
Entre estos beneficios se encuentran:
- Acceso a la liquidez necesaria a través del sistema financiero.
- Frenar y revertir fuertes caídas en precios de inversiones de hogares y empresas, lo cual evita el riesgo de mayores pérdidas.
- Estabilizar mercados relacionados con la tasa de interés DTF, lo que permite que no se presente aumentos desmedidos en cobros por intereses de créditos empresariales.
Dar tranquilidad en los mercados de deuda para que no se incremente el costo de financiamiento de empresas y hogares.
























