La Junta Directiva del Banco de la República se reúne con los empresarios

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En el día de ayer, 27 de enero de 2003, se reunieron en Bogotá el Gerente del Banco de la República y los Codirectores de la Junta Directiva con un grupo de empresarios de diferentes sectores, con el fin de analizar e intercambiar opiniones sobre la situación y perspectivas de la actividad económica del país. 

Esta reunión es la primera en este año, de las que desde hace varios años realiza periódicamente la Junta Directiva con empresarios de todo el país, con el fin de obtener una visión de primera mano del desempeño de la economía. Durante el primer semestre de este año se llevarán a cabo reuniones con los empresarios en las ciudades de Barranquilla, Medellín, Cali y Pereira. 

 

En esta ocasión asistieron Antonio Puerto, Gerente de Inversiones Ventura; Julio Manuel Ayerbe, Presidente de la Organización Corona; María Cristina Yepes, Presidente de Xerox de Colombia; Carlos Antonio Espinosa, Presidente de Racafé y Cía S.C.A.; Juan Emilio Posada, Presidente de Alianza Summa; Armando Serrano, Presidente de Iserra; Jorge Arévalo, Gerente General de Novartis de Colombia; Pedro Gómez Barrero; Jairo Echavarría, Presidente de Ladrillera Santafé; Jack Goldstein, Presidente de Inversiones Sanford; Pablo Mario Ross, Presidente de Colmotores y Francisco Guáqueta, Presidente de Productos Alimenticios Doria. 

 

En la reunión se analizaron temas relacionados con la coordinación de la política económica, los principales elementos de la estrategia de inflación objetivo para la conducción de la política monetaria por parte del Banco de la República, el papel de la política monetaria en la reactivación económica y en el mejoramiento de la situación fiscal, los costos de la inflación y los riesgos que conlleva una inflación por encima de la meta establecida por la Junta Directiva del Banco de la República. 

 

En particular, se destacó la importancia de continuar con los esfuerzos en materia de reducción de la inflación, teniendo en cuenta los riesgos que se enfrentan este año, los cuales ya no vienen del comportamiento de los precios de los alimentos, sino de factores como el repunte de las expectativas de inflación y devaluación. En cuanto a este último punto, se hizo énfasis en el hecho de que la inflación es un fenómeno monetario y que para contrarrestar las mayores expectativas de devaluación e inflación, la Junta Directiva del Banco decidió incrementar las tasas de interés de intervención en un punto porcentual. 

 

En cuanto a la crisis venezolana, el impacto neto para Colombia todavía no es claro. Para algunos empresarios, podrían surgir buenas expectativas para la industria colombiana en esta coyuntura, por cuanto aumentarían las exportaciones hacia países a los cuales estaban exportando las empresas venezolanas. Por otra parte, la caída en el ingreso y la incertidumbre en materia cambiaria en Venezuela, afectan negativamente otras exportaciones colombianas.

 

Como consecuencia de la devaluación del año pasado, las empresas que utilizan insumos importados para su producción enfrentaron altos costos, a lo cual se suma el aumento en algunos precios internacionales. Sin embargo, esos mayores costos no se trasladaron en su totalidad a los precios finales. En algunos casos, las bajas tasas de interés en pesos hicieron posible una reducción del endeudamiento externo de las empresas y un mejoramiento de sus utilidades. 

 

Se comentó, además, que hoy en día muchas empresas analizan sus resultados traduciendo sus balances a dólares. En este caso, la devaluación hace poco atractivos los balances y las utilidades en pesos, aun para las empresas exportadoras. A raíz de estos comentarios, el Gerente General del Banco, Doctor Miguel Urrutia Montoya, destacó que la mejor política para aumentar las ganancias del sector exportador es incrementando la productividad, lo que a su vez generaría un mayor crecimiento económico. Un aumento en la productividad de la economía generaría revaluación y, por ende, la devaluación permanente que ha enfrentado la economía colombiana muestra unos aumentos de productividad menores a los internacionales. 

 

Adicionalmente, el Doctor Leonardo Villar, Codirector del Banco, sostuvo que ni la devaluación ni la revaluación son buenas per sé. En Colombia, la tasa de cambio es flexible, por lo que es el mercado quien determina su nivel. Lo importante es que la tasa de cambio se encuentre en un nivel de equilibrio. La preocupación de una devaluación excesiva es que ésta se traduzca en mayores expectativas de inflación, lo cual puede generar un círculo vicioso, con altos costos para la economía. 

 

Por su parte, el Doctor Carlos Caballero, Codirector del Banco, hizo énfasis en que el comportamiento de la tasa de cambio debe obedecer a factores fundamentales y reales. El problema de incertidumbre de los mercados no debería radicar en la financiación del Gobierno para este año, ya que se sabe que el Banco de la República le trasladará US$300 millones hacia mediados del mes de febrero por concepto de sus utilidades del año 2002, y que se acaba de realizar una colocación de bonos en el mercado externo por US$500 millones a 30 años. 

 

Finalmente, empresarios del sector de la construcción afirmaron que este sector ha mostrado un crecimiento importante, gracias en parte a estímulos tributarios y de subsidios para la Vivienda de Interés Social (VIS). Igualmente, se destacó que varios constructores colombianos se encuentran activos en Centroamérica, Ecuador y Puerto Rico. 

 

Bogotá, enero 28, 2003