Fecha de publicación

Luego de un prolongado período de estabilidad de precios, la inflación mundial en 2021 y 2022 aumentó a niveles sorpresivamente altos y alcanzó en promedio un pico de 8,7 % en 2022. En economías avanzadas el promedio anual de la inflación al consumidor se incrementó de 0,7 % en 2020 a 7,3 % en 2022, mientras que en economías emergentes y en desarrollo pasó de 5,3 % a 9,7 % (Gráfico 1).

La presión inflacionaria global tuvo origen en una secuencia de choques, algunos de los cuales se dieron de manera simultánea. La pandemia del covid-19 llevó a muchos países a adoptar políticas monetarias y fiscales expansionistas orientadas a apoyar a los hogares y a las empresas frente a los efectos de este fenómeno. Coincidiendo con esto, se produjeron fuertes restricciones a la movilidad internacional de mercancías, lo que generó un significativo encarecimiento de los costos de transporte marítimo. El estímulo de demanda resultante de las generosas medidas de política económica en condiciones de desabastecimiento de los mercados condujo a importantes presiones inflacionarias que comenzaron a hacerse evidentes en 2021. La invasión de Rusia a Ucrania en febrero de 2022 vino a agravar esta situación al generar importantes incrementos en los precios del petróleo y del gas, así como restricciones en la oferta de cereales y de fertilizantes que presionaron al alza los precios de los alimentos.

De esta manera, en 2022 la inflación se había convertido en un serio problema para los bancos centrales que veían desviar la inflación observada y sus expectativas de las metas establecidas. Este fenómeno fue enfrentado con incrementos de las tasas de interés de política tanto en economías avanzadas como emergentes, que llevó al endurecimiento más generalizado de la política monetaria a nivel global del que se tenga registro. Fue así como casi tan rápidamente como la inflación mundial aumentó, esta comenzó a descender ubicándose en promedio en 6,7 % en 2023, y continuó reduciéndose en 2024 y 2025 a promedios de 5,8 % y 4,1 %, respectivamente. En los países avanzados la inflación promedio descendió a 4,6 % en 2023, y se situó alrededor de 2,5 % en 2024 y en 2025. En las economías emergentes y en desarrollo, la inflación promedio disminuyó a 8,2 % en 2023, 8,0 % en 2024 y 5,2 % en 2025.

En el contexto de los choques descritos, la inflación en Colombia aumentó desde 1,6 % a fin de 2020 a 13,1 % a fin de 2022 (Gráfico 1). El incremento de la inflación en Colombia fue más fuerte que el observado para el resto del mundo. Esto sugiere la existencia de factores idiosincráticos, propios de la economía colombiana, que le imprimieron un impulso adicional a la inflación en el país durante ese período. Este fenómeno se analizó en un blog sobre los determinantes del brote inflacionario pospandemia. Allí se identificaron elementos específicos de la economía colombiana que explicaron las diferencias en la evolución de precios entre Colombia y otros países. Entre ellos cabe mencionar los bloqueos viales de mayo y junio de 2021, que afectaron la producción y distribución de alimentos; la fuerte depreciación del peso colombiano que se presentó en 2021 y 2022; y la reversión de los alivios temporales de precios de la gasolina, impuestos y tarifas que se concedieron durante la pandemia.

Gráfico 1. Inflación de Colombia en el contexto mundial*
Gráfico de líneas que muestra la evolución de la inflación entre 2020 y 2025 para cuatro grupos: mundial (línea azul punteada), economías avanzadas (línea verde punteada), economías emergentes y en desarrollo (línea gris punteada) y Colombia (línea naranja continua). En 2020 la inflación en Colombia se ubica en 1,6% se observa una tendencia creciente para todos los grupos. En 2022 se observa un pico, especialmente en Colombia con 13,1%, por encima del promedio mundial (8,7%), emergentes (9,7%) y avanzadas (7,3%). En 2024 se observa una tendencia descendente con Colombia en 5,2%, mundial 5,8%, emergentes 8,0% y avanzadas 2,6%. Para 2025, Colombia se sitúa en 5,1%, cercano a emergentes (5,2%) y por encima del promedio mundial (4,1%) y de economías avanzadas (2,5%).
Fuente: Fondo Monetario Internacional y DANE para Colombia.
* Debido a su heterogeneidad, la serie para los grupos de países corresponde a la inflación promedio de cada año. Para Colombia la serie muestra la inflación a fin de cada año.

Con el precedente anterior, resulta interesante comparar el comportamiento de la inflación en Colombia en el contexto latinoamericano. Para este fin, el Gráfico 2 muestra la inflación mensual de Colombia y la de sus principales pares de América Latina entre abril de 2020 y el mismo mes de 2026. Como puede observarse, durante la pospandemia Colombia recibió un fuerte choque inflacionario, similar en magnitud al de Chile y Brasil. No obstante, en el caso colombiano la inflación resultó más persistente, pues si bien se redujo desde el pico de 13,3 % alcanzado en marzo de 2023 a 9,3 % en diciembre de ese año, aún triplicaba la meta establecida de 3,0 %. A diferencia de Colombia, los demás países lograron reducir sus tasas de inflación en 2023 a niveles cercanos a sus metas. En 2024, la inflación en Colombia continuó descendiendo a 5,2 % en diciembre, pero se mantuvo por encima de la de los demás países comparables de la región, y en 2025 se estabilizó en un nivel de algo más de 5,0 %. En los primeros meses de 2026 la inflación en Colombia volvió a aumentar alejándose nuevamente de la de sus pares de la región, en un contexto de notable expansión fiscal y fuertes choques de costos laborales.

Gráfico 2. Inflación de Colombia y de sus pares latinoamericanos (porcentaje)
Gráfico de líneas que muestra la evolución mensual de la inflación entre abril de 2020 y abril de 2026 en cinco países: México (línea verde), Colombia (línea naranja), Brasil (línea amarilla), Perú (línea gris) y Chile (línea azul). Entre 2020 y 2021, todos los países presentan niveles moderados de inflación (entre 2% y 6 %), con Brasil mostrando un aumento más pronunciado desde 2021, superando el 10%. En 2022, la inflación alcanza sus máximos en la mayoría de los países: Chile llega aproximadamente a 14%, Colombia a 13,3%, Brasil cerca de 12%, mientras México y Perú alcanzan alrededor de 8%. A partir de 2023, la inflación disminuye de forma generalizada. Colombia reduce gradualmente desde su pico hasta cerca de 9,3 % en 2023 y continúa bajando. En 2025 y comienzos de 2026, las líneas convergen: Colombia se ubica alrededor de 5,7 %, México y Brasil en 4,4 %, y Perú y Chile en 4,0 %.
Fuente: Bloomberg.

La diferencia en el comportamiento de la inflación en Colombia frente a la de sus pares latinoamericanos se refleja también en el manejo diferente de la tasa de interés de política monetaria por parte de sus bancos centrales (Gráfico 3). Nótese que Colombia al igual que Brasil, han sido los países que más han tenido que aumentar sus tasas de interés de política para buscar la convergencia de la inflación hacia sus metas. Brasil ha sido exitoso en ese esfuerzo, pues su tasa de inflación de 4,4 % en abril de 2026 se ubica en el rango admitido de +/-1,5 % alrededor de su meta de 3,0 %. México, Perú y Chile han podido reducir sus tasas de política y mantenerlas estables recientemente, gracias a que sus tasas de inflación se sitúan cerca de sus metas establecidas.

Gráfico 3. Tasa de interés de política de Colombia y de sus pares latinoamericanos (porcentaje)
Gráfico de líneas que presenta la evolución mensual de las tasas de interés de política monetaria entre abril de 2020 y abril de 2026 para cinco países: México (línea verde), Colombia (línea naranja), Brasil (línea amarilla), Perú (línea gris) y Chile (línea azul). En 2020 las tasas comienzan en niveles bajos: Chile y Perú cerca de 0,5%, Colombia alrededor de 3% y México cerca de 6%, mientras Brasil ronda entre 2% y 4%. A partir de 2021 y durante 2022, todos los países incrementan sus tasas de forma sostenida. En 2023 se observan los máximos o mesetas: Colombia alrededor de 13,3 %, Brasil cerca de 14%, y México y Chile cerca de 11%. Posteriormente, desde 2023 y durante 2024, inicia una fase de reducciones en la mayoría de los países, con descensos marcados en Chile y Perú, y más graduales en Colombia y México. Para 2025 y abril de 2026, las tasas muestran divergencias: Brasil finaliza el periodo en 14,75%, Colombia en 11,25%, México en 6,75%, Chile en 4,50% y Perú en 4,25%.
Fuente: Bloomberg.

Finalmente, un aspecto adicional que ha obligado a Colombia a mantener tasas de interés de política monetaria relativamente altas es el creciente desequilibrio fiscal, tal como lo muestra la tendencia ascendente del déficit primario de su Gobierno General, lo que contrasta con el comportamiento de sus pares latinoamericanos. Esto tiende a estimular la demanda interna, lo cual dificulta la convergencia de la inflación hacia su meta, exigiendo una política monetaria más restrictiva (Gráfico 4).

Gráfico 4. Balance primario neto del Gobierno General de Colombia y de sus pares latinoamericanos (porcentaje del PIB)
Gráfico de que muestra la evolución anual del balance primario neto entre 2020 y 2025 para cinco países: México (línea verde), Colombia (línea naranja), Brasil (línea amarilla), Perú (línea gris) y Chile (línea azul). En 2020, todos los países, excepto México (cerca de 0%), registran déficits significativos: Colombia alrededor de −4,5%, Chile cerca de −6,5%, Perú alrededor de −6%, Brasil cerca de −7,5 %. En 2021 se observa una mejora generalizada, pero Colombia y Chile continúan en déficit. En 2023, las líneas convergen y Colombia registra un superávit cercano a 1%. Para 2025 se observa una divergencia: México consolida superávit y alcanza  el 1,2% del PIB en 2025; Brasil se sitúa cerca de −0,4%; Perú alrededor de −0,9%; Chile cerca de −2,0%; y Colombia registra el mayor déficit del grupo, cercano a −3,5% del PIB.
Fuente: Fondo Monetario Internacional.

Conceptos económicos relacionados