Recuadro 2. Interoperabilidad regional de infraestructuras de posnegociación - Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago 2026
La fragmentación de los procesos de compensación, liquidación y custodia ha sido identificada como una fuente persistente de costos operativos, fricciones y barreras a la inversión transfronteriza, incluso cuando los mercados de negociación han alcanzado niveles importantes de integración (CPSS, 2012; Comisión Europea, 2001). Frente a esto, distintas jurisdicciones han explorado esquemas de interoperabilidad en la posnegociación para mejorar la eficiencia, estandarizar procesos y facilitar el acceso a los mercados.
La evidencia internacional sugiere que estos esquemas pueden generar ganancias de eficiencia y estandarización, aunque su implementación también exige gestionar retos operativos, financieros, legales y de gobernanza (ECB, 2012; ESRB, 2019). Estos retos, sin embargo, no hacen inviable la interoperabilidad, sino que resaltan la necesidad de avanzar con marcos prudenciales claros y mecanismos adecuados de seguimiento.
En esa línea, la interoperabilidad en la posnegociación no debe entenderse como un objetivo que solo se alcanza con la integración plena de las infraestructuras. La experiencia internacional muestra que suele desarrollarse de forma gradual y acumulativa, mediante arreglos parciales, vínculos entre infraestructuras, estandarización operativa y fortalecimiento progresivo de la cooperación institucional. Así, los riesgos asociados pueden abordarse como elementos gestionables dentro de una agenda de integración gradual.
En América Latina, la integración regional ha evolucionado desde iniciativas centradas en la negociación, como el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), hacia propuestas de mayor alcance, como NUAM, que incorporan de forma progresiva consideraciones de posnegociación. Para Colombia este proceso plantea implicaciones relevantes para sus infraestructuras, en particular el Depósito Central de Valores del Banco de la República (DCV), el Depósito Central de Valores de Colombia (Deceval) y la Cámara de Riesgo Central de Contraparte (CRCC), así como para la coordinación con el Sistema de Cuentas de Depósito (CUD), y requiere un análisis desde la perspectiva de estabilidad financiera y seguimiento a las infraestructuras.
Dado que la interoperabilidad del CUD se analiza en un recuadro separado, este se concentra en las infraestructuras de posnegociación de activos financieros: los depósitos centrales de valores (DCV) y las entidades de contrapartida central (ECC). El objetivo es presentar un marco práctico para entender los principales modelos de interoperabilidad, sus beneficios, riesgos gestionables y posibles implicaciones para Colombia en el contexto de la integración regional.
























