Reportes del Mercado Laboral - Incremento del empleo formal jalonado por el segmento no asalariado y dinámica de las brechas de género en las últimas cuatro décadas

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La serie de Reportes del Mercado Laboral (RML) es una publicación trimestral del Grupo de Análisis del Mercado Laboral (Gamla) del Banco de la República, creado en 2017. Las opiniones y posibles errores son responsabilidad exclusiva del autor y sus contenidos no comprometen al Banco de la República ni a su Junta Directiva.

Según la Gran encuesta integrada de hogares (GEIH), a mayo de 2026 la ocupación en el agregado nacional continúa creciendo en términos anuales, explicado principalmente por la dinámica de las áreas rurales. Por posición ocupacional, la mayor dinámica de la ocupación se concentra en el segmento no asalariado.

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Según la Gran encuesta integrada de hogares (GEIH), a mayo de 2026 la ocupación en el agregado nacional continúa creciendo en términos anuales en un 3,2 %, explicado, principalmente, por la dinámica de las áreas rurales, las cuales presentaron una tasa de crecimiento anual del 5 %, mientras que el empleo en las veintitrés principales ciudades tuvo un incremento del 1,6 %.

Infografía que destaca las principales cifras a mayo de 2026: la ocupación en el agregado nacional continuó creciendo en términos anuales en un 3,2%. La tasa de crecimiento anual fue de 5% para las áreas rurales y 1,6% en el área urbana.

  • Lo anterior se ve reflejado en el comportamiento heterogéneo de la tasa de ocupación (TO), la cual continuó aumentando a nivel nacional en 1,1 puntos porcentuales (pp) anuales, en línea con el dinamismo del dominio rural.
  • En tanto que en el dominio urbano esta se mantiene relativamente estable, con algunas caídas moderadas en lo que va del año.

Por posición ocupacional, la mayor dinámica de la ocupación se concentra en el segmento no asalariado, mientras que el asalariado crece a un ritmo mucho más moderado.

Infografía que presenta las principales cifras de la posición ocupacional para lo corrido del año, donde a nivel nacional, el empleo asalariado es un 0,8% menor y el empleo no asalariado es un 2,9% más alto, frente a los niveles observados a diciembre de 2025.

  • Este dinamismo es más marcado para lo corrido del año, donde a nivel nacional el empleo asalariado es un 0,8 % menor frente a sus niveles observados a diciembre de 2025; por su parte, el empleo no asalariado es un 2,9 % más alto.
  • Este comportamiento divergente en la ocupación es mucho más pronunciado en las áreas urbanas.

El empleo formal, bajo la nueva definición del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), crece a un ritmo significativo en el agregado nacional. Sin embargo, esto se explica, principalmente, por el mayor dinamismo del empleo formal no asalariado, que incluye contratistas y trabajadores independientes.

Infografía que presenta las principales cifras de la tasa de informalidad, la cual descendió y se ubicó en 54,5% en mayo.

  • En contraste, el empleo asalariado cotizante a seguridad social evidencia una pérdida de dinamismo, en línea con información proveniente de registros administrativos.
  • La reciente dinámica del empleo formal no asalariado ha favorecido la caída en la tasa de informalidad, que a mayo se ubicó en el 54,5 %.
  • Otros indicadores de demanda laboral, tales como los índices de vacantes del Servicio Público de Empleo (SPE) y los índices de avisos clasificados, muestran una recuperación en el mes de abril. Sin embargo, las expectativas de contratación aún exhiben señales mixtas.

Por el lado de la oferta, la participación laboral continuó aumentando en el agregado nacional, explicada, principalmente, por la mejor dinámica en las áreas rurales, mientras que en las zonas urbanas esta se redujo.

Infografía que presenta las principales cifras de la tasa de desocupación, la cual se incrementó para las 23 principales ciudades, ubicándose en 8,9%. La tasa de desocupación nacional presentó caídas anuales de -0,6 puntos porcentuales.

  • La menor participación en la fuerza de trabajo en las veintitrés principales ciudades ha permitido incrementos moderados en la tasa de desocupación (TD) de este dominio, al ubicarla en el 8,9 % a mayo, levemente mayor a la observada a diciembre de 2025.
  • En contraste, la TD nacional continuó presentando caídas anuales de -0,6 pp, en línea con el dinamismo de la TD del área rural.

La combinación entre la tasa de vacantes y la TD muestra que el mercado de trabajo continúa estrecho y se mantiene en el cuadrante superior izquierdo de la curva de Beveridge.

Infografía que presenta las principales cifras de los ingresos laborales reales por hora, los cuales registraron aumentos anuales del 21,1% para los trabajadores asalariados y del 15,3 % para los no asalariados.

  • Esta configuración es consistente con una demanda laboral relativamente alta frente al número de personas desocupadas y podría estar asociada con presiones salariales.
  • En efecto, a mayo los ingresos laborales reales por hora registraron aumentos anuales del 21,1 % para los trabajadores asalariados y del 15,3 % para los no asalariados.

Con base en estos elementos, las estimaciones de la TD elaboradas por el equipo técnico del Banco de la República, y cuyos escenarios de riesgos están explicados en el Informe de Política Monetaria de julio de 2026, sugieren que la TD urbana promedio sería del 8,8 % para 2026 y del 9,8 % para 2027.