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¡Indio bonito! ¡Indio bonito!

Gente 1871-02-08 San Juan de Arama, Meta, Colombia Tomo V
No bien se apoderaron de los objetos que acabábamos de poner en sus manos, cuando ebrios de alegría empezaron a adornarse con ellos, principalmente los hombres, y a contemplarse en los espejos con una sonrisa de satisfacción de que nosotros no podíamos menos de participar, al ver aquella alegría de carácter infantil que acabó por conmovernos. Sobre todos, Taita Joaquín, ya de edad madura, se había adornado las orejas con unos pendientes azules de gran tamaño, que yo le había regalado, y alejando de sí con un gesto imperioso a su mujer y a sus hijas, que al parecer los codiciaban, contemplábase absorto en un espejo y exclamaba, de cuando en cuando: "¡Indio bonito! ¡Indio bonito!" y el pobre era casi negro, estaba manchado de carate y tenía además el ojo izquierdo bizco y remellado.

Taita Joaquín, jefe de los indios salvajes de El Piñal
Tomo V
Taita Joaquín, jefe de los indios salvajes de El Piñal
1871-02-08
Gutiérrez de Alba, José María
Acuarela sobre papel gris
22,9 x 15 cm

contemplábase absorto en un espejo,
y exclamaba, de cuando en cuando:
"¡Indio bonito! ¡Indio bonito!"

De estas escenas presenciamos muchas, que sería prolijo enumerar, y que dejo a la consideración de mis lectores, que pueden muy bien imaginárselas, una vez comprendidas la ignorancia y la inocencia de aquellas pobres gentes, que en cada una de las baratijas que les habíamos dado creían poseer un tesoro de inestimable precio. ¡Cuál sería su satisfacción, cuando, para obsequiarnos, se desprendieron hasta de las provisiones que tenían hechas de la chica o pintura roja con que se tiñen el cuerpo y de las bolsas de la corteza de tataja que les servían para guardar los más estimados objetos de su menaje! Allí se repitió más de una vez la escena de las plumas metálicas, mientras yo dibujaba o escribía, cercado de indios en cuclillas, que es la posición que más les agrada. Aquel día fue para mí uno de los más venturosos, pues veía realizado uno de los bellos ensueños que acariciaba mi imaginación desde mucho antes de mi salida de Europa.
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