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Autor o Editor: 
  • Mauricio Cárdenas
  • Juan José Echavarría
  • Gerardo Hernández
  • Ana Fernanda Maiguashca
  • Adolfo Meisel
  • Juan Pablo Zárate

Informe al Congreso de marzo de 2018

Cumpliendo con lo estipulado en el artículo 5 de la Ley 31 de 1992, la Junta Directiva del Banco de la República presenta dos veces al año, un informe al Congreso de la República en el cual da cuenta del comportamiento de la economía y de sus perspectivas. Este informe se presenta dentro de los diez días hábiles siguientes a la fecha de inicio de las sesiones del Congreso (en los meses de marzo y julio).

Publicado el: 
Miércoles, 4 Abril 2018
 
 El Informe incluye un recuadro que describe los canales por los cuales un choque a los términos de intercambio impacta a la inversión e identifica los tipos de inversión que han sido más afectados. Allí se muestra que la desaceleración de la economía genera situaciones que retroalimentan la caída de la inversión, tales como la pérdida de confianza y el deterioro de las expectativas de crecimiento, las mayores limitaciones presupuestales para la inversión pública y el endurecimiento de las condiciones crediticias. A esto se agrega el encarecimiento de los bienes de capital importado, debido a la devaluación del peso y la caída de las utilidades de las empresas petroleras y mineras. Como era de esperar, la inversión en el sector minero y aquella que depende de bienes de capital importado, como maquinaria industrial y equipo de transporte, han sido las más afectadas. En contraste, la inversión en obras civiles y en vivienda y edificaciones (hasta 2016) han tenido un mejor desempeño, gracias en parte a los programas de infraestructura y a los subsidios a la tasa de interés para la compra de vivienda. Para 2018 se espera que la mejora de los términos de intercambio, las mayores utilidades del sector petrolero y los avances en los programas de infraestructura se reflejen en un mayor dinamismo de la inversión. Como parte del proceso de ajuste, el crecimiento económico se desaceleró, al igual que ocurrió en otros países exportadores de bienes básicos afectados por choques similares. No obstante, esta desaceleración ha sido moderada, si se considera la magnitud de los choques recibidos. De esta manera, la economía colombiana ha demostrado una vez más su resiliencia, como ya lo había hecho luego de la crisis financiera internacional de 2009 que también afectó su desempeño macroeconómico. Sin embargo, a diferencia de ese choque, que fue fuerte, pero transitorio, en esta ocasión el ajuste de la economía ha resultado ser más prolongado, dada la persistencia del choque a los términos de intercambio y su interacción con los demás choques que se fueron sucediendo. A pesar de ello, el acceso al financiamiento externo y los buenos fundamentos macroeconómicos contribuyeron a lograr un ajuste ordenado y a amortiguar sus efectos. Dentro de dichos fundamentos se destacan la flexibilidad cambiaria, la regla fiscal, la solidez del sistema financiero, el alto nivel de reservas internacionales, y el desmonte de los impuestos a la nómina.