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Reducción de Tasas de Intervención
En su sesión del 14 de diciembre
de 2001, la Junta Directiva del Banco de la República revisó
las tendencias de la inflación, de la actividad económica
y la situación internacional.
Los pronósticos para
fin de año indican que la inflación se situará
por debajo de la meta del 8.0%. Igualmente, los pronósticos
para el mediano plazo son coherentes con el logro de la meta de
6.0% para el año 2002.
El análisis de la actividad
económica real muestra una mejoría en algunos indicadores
de la demanda interna. Por su parte, los márgenes sobre la
deuda externa muestran una disminución a pesar de las dificultades
que enfrenta la economía argentina.
Con base en el análisis
anterior, la Junta decidió reducir las tasas de interés
mínima y máxima de corte de las subastas de expansión
y contracción en 0.25 puntos porcentuales. También
disminuyó la tasa de interés (“lombarda”)
de la ventanilla de expansión en 0.5 puntos porcentuales.
Adicionalmente, la tasa de interés de las operaciones de
apoyos de liquidez del Banco de la República se redujo en
0.5 puntos porcentuales pasando de 13.75% a 13.25%.
Con estos cambios,
las tasas de interés de intervención del Banco de
la República quedan de la siguiente manera:
Tasas de
interés del Banco de la República
| |
Tasas |
Tasas |
Vigentes |
Nuevas |
Ventanilla (“Lombarda”)
de expansión |
12.75% |
12.25% |
Mínima
de corte de la subasta de expansión |
8.75% |
8.50% |
Máxima
de corte de la subasta de contracción |
7.75% |
7.5% |
Ventanilla (“Lombarda”)
de contracción |
6.25% |
6.25% |
Apoyos de liquidez
|
13.75% |
13.25% |
|
Con lo anterior, se completa
en lo corrido del año una rebaja de 350 puntos básicos
en las tasas de intervención del Banco de la República.
Esta política se ha traducido en el mayor descenso de la
historia reciente en las tasas de interés reales, tanto activas
como pasivas.
El Banco de la República
estará atento a los desarrollos futuros en los frentes interno
y externo, y adoptará las medidas necesarias para alcanzar
las metas de inflación anunciadas.
Bogotá, diciembre 14, 2001
Nuevo récord
de negociación en el mercado de deuda publica a través
del Sistema Electrónico de Negociación (SEN) del Banco
de la República
El Sistema Electrónico de Negociación
-SEN- del Banco de la República, marcó un nuevo record
en la negociación secundaria de títulos de deuda pública
en noviembre del presente año, al alcanzar un volumen transado
de $11,8 billones en 7.244 operaciones. Igualmente, el pasado 20
de noviembre se transaron a través de este sistema $874 mil
millones, cifra que se registra como el mayor nivel diario de negociación
en los tres años de su operación.
El volumen de transacciones
a través del SEN ha crecido de manera exponencial desde sus
inicios: en el año de 1999 se cerraron 5.247 operaciones
por valor de $5.7 billones; en el año 2000, se realizaron
12.076 transacciones por $14.6 billones; finalmente, entre enero
y noviembre de 2001, se han registrado en el sistema 48.298 cierres
por valor de $74.7 billones.
De los $74.7 billones transados
este año, $57.4 corresponden a compra/venta definitivas de
TES, de los cuales $18.4 billones pertenecen a títulos con
vencimiento en noviembre de 2005 y $15.9 billones a títulos
con vencimiento en agosto de 2008.
En sus tres años de
existencia, el SEN ha contribuido de forma importante al desarrollo
del mercado de deuda pública en Colombia, dotando a las diferentes
emisiones de los Títulos de Tesorería TES de una mayor
liquidez. Lo anterior, gracias a las condiciones de agilidad, transparencia
y profundidad en los procesos de negociación secundaria,
así como a la formación de curvas confiables de precios
de los títulos.
Hacia el futuro y bajo las
condiciones de seguridad, eficiencia y transparencia siempre ofrecidas
por el SEN, se vislumbra para este sistema transaccional un continuo
desarrollo y crecimiento, coadyuvando así en el proceso de
profundización del mercado de la deuda pública colombiana.
Bogotá, D.C. Diciembre 10 de 2001
Indice de Precios
del Productor - IPP -
- 0.1% variación mensual
para el mes de noviembre de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en noviembre del presente año una variación
mensual de –0.1%, con lo cual su variación en lo corrido
del año se situó en 6.6% y en los últimos doce
meses en 7.3%. Comparando con el mismo mes del año anterior,
las variaciones mensual, año corrido y anual a noviembre
de 2001 fueron inferiores en 0.2, 3.7 y 3.7 puntos porcentuales
respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por
actividad económica:
Industria: los precios
de los productos industriales registraron una reducción de
0.2% en el mes. Se destaca las caídas de precios de trilla
de café –12.0%, derivados de carne y pollo –7.7%,
artículos de plástico –5.4%, preparación
de la madera -4.1%, leche en polvo –3.1% y carne de pollo
o gallina –2.1%. En cuanto a incrementos de precios, los principales
se dieron en: formas básicas de vidrio 15.0%, panela 4.1%,
hilos y cables aislados 3.8%, vino y champaña 1.6% y productos
de tabaco 1.5% (Ver Cuadros
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se redujeron en 1.5% en el
mes, variación inferior en 1.6 puntos porcentuales a la observada
en noviembre de 2000. El cambio en los precios se explica principalmente
por la caída en el precio de petróleo crudo –8.4%
(Ver Cuadros 1 y
4 parte I)
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP
según uso o destino económico de los bienes, el mayor
crecimiento de precios se presentó en los materiales de construcción
0.2%, seguido por bienes finales 0.0%, bienes de capital –0.2%
y materias primas (consumo intermedio) -0.30%. Al excluir las materias
primas del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución
de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador no registró cambio mensual, y su variación
en lo corrido del año se situó en 7.2% y en el año
completo en 7.7% (Ver Cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
disminuyeron 0.1% en el mes, con lo cual su variación en
lo corrido del año se situó en 7.2% y en el año
completo en 7.8%. Las cotizaciones de bienes importados presentaron
variaciones de –0.3% en el mes, 4.8% en lo corrido del año
y 5.8% en los últimos doce meses.
Por otra parte, aunque
los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente
un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos
exportados presentó una variación mensual de –2.6%,
situándose su variación en lo corrido del año
en –6.8% y en el año completo en –8.5%. En este
último indicador, los principales reducciones de precios
se dieron en: combustible fuel oíl –9.2%, petróleo
–8.2%, azúcar –4.6%, flores –3.7%, oro
–3.4%, algodón y fique –3.3%, pesca y cultivo
de peces –2.9% y trilla de café, -2.0%. En cuanto a
aumentos se destaca: jugos y pulpas de fruta 4.2%, otras frutas
(uchuva, pitahaya, curuba y granadilla) 3.6%, chocolate 1.9%, galletas
y productos de panadería 1.6%. Los resultados de este índice
se ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, diciembre 4, 2001
Banco de la República
sistematiza comunicación con los Intermediarios del Mercado
Cambiario
Los intermediarios del mercado cambiario
deben suministrar al Banco de la República (Departamento
de Cambios Internacionales), dentro del plazo y procedimiento establecido
en el Manual de Cambios, la información de las declaraciones
de cambio y de endeudamiento externo que reciban de los residentes
y no residentes en el país al momento de efectuar una operación
de cambio.
Con el objeto de agilizar el envío de
información sobre las operaciones de cambio, desde el pasado
mes de septiembre, el Banco de la República puso a disposición
de los intermediarios del mercado cambiario un enlace en la página
WEB a través del cual se realiza la transmisión electrónica
de los informes de declaraciones de cambio y endeudamiento externo.
En cuanto a la información de declaraciones
de cambio se refiere, la transmisión electrónica se
hace mediante la utilización de archivos; para el informe
del endeudamiento externo, se utilizan las formas electrónicas
dispuestas en el sitio WEB del Banco de la República.
Este nuevo medio de transmisión de información
genera altísimos beneficios a los usuarios, en la medida
que agiliza la entrega de la información, evita el desplazamiento
físico de las personas para presentar la documentación
y la constancia de radicación se sustituye por reportes electrónicos
de conformidad o rechazo, se elimina el uso del papel y se obtiene
una verificación y confirmación en línea de
la información transmitida, lo cual permite la disminución
de errores, ampliación de horarios y mayor seguridad y confidencialidad.
Para el Banco de la República representa
disponer de información actualizada y consistente que le
permite la elaboración de estadísticas de forma más
confiable y oportuna.
Este proyecto se trabajó conjuntamente
con los intermediarios del mercado cambiario, se realizaron pruebas
y hoy el servicio está en funcionamiento reportando total
efectividad.
Durante el primer semestre de 2002, se adicionará
la posibilidad de transmitir la información de endeudamiento
externo en archivos electrónicos, e igualmente se ampliará
la cobertura para que los titulares de cuentas corrientes establecidas
en el exterior bajo el mecanismo de compensación puedan remitir
al Banco de la República los informes que se exigen en las
disposiciones cambiarias de manera electrónica, bien sea
a través de archivos o de formas electrónicas.
Las instrucciones para la utilización
de los servicios hoy ofrecidos se pueden consultar a través
de la siguiente página WEB del Banco de la República:
http://www.banrep.gov.co/servicios/home4.htm
Bogotá, noviembre, 2001
Metas de Inflación
para 2002 y 2003
En su sesión de Noviembre 22 de
2001 la Junta Directiva del Banco de la República revisó
el entorno macroeconómico y definió las metas de inflación
para el 2002 y el 2003.
El análisis del comportamiento
reciente de la inflación y las proyecciones econométricas
realizadas permiten tener confianza en el cumplimiento de la meta
de inflación de este año. Así mismo, los pronósticos
de inflación en el mediano plazo muestran descensos en ésta
variable coherentes con la meta de inflación de 6% para el
2002 que fue establecida el año anterior por la Junta Directiva.
Mas allá del año
2002, la Junta Directiva del Banco de la República continuará
estableciendo metas de inflación que converjan hacia una
meta de inflación de largo plazo de 3.0%. Este nivel se entiende
como el valor alrededor del cual la inflación oscilará
en el futuro y ha sido considerado adecuado por ser lo suficientemente
bajo como para no afectar negativamente las decisiones de los agentes
económicos, aunque positivo para permitir eventuales intervenciones
expansivas de la política monetaria, facilitar los ajustes
en los precios relativos y reconocer los posibles sesgos en la medición
del IPC.
En un paso más
hacia la búsqueda de la meta de inflación de largo
plazo de 3%, la Junta Directiva del Banco de la República
decidió ratificar la meta de inflación de 6% para
el 2002 y establecer un rango entre 4% y 6% para la definición
de la meta puntual de la inflación en el año 2003.
Bogotá, noviembre 22, 2001
Cronograma de
Subastas de Repos
El Banco de la República se permite
informar que, en desarrollo del programa de suministro de liquidez
transitoria para fin de año, se realizaran subastas para
otorgar liquidez por $1.100 mm a través de repos con plazos
entre 35 y 91 días, de acuerdo con el siguiente cronograma:
Fecha
Realización Subasta |
REPOS
DE 35 DÍAS |
REPOS
DE 91 DíAS |
Monto
(MM$) |
Días
al Vencimiento |
Fecha
Vencimiento |
Monto
(MM$) |
Días
al Vencimiento |
Fecha
Vencimiento |
29-nov-01 |
300 |
35 |
03-ene-02 |
300 |
91 |
28-feb-02 |
06-dic-01 |
300 |
35 |
10-ene-02 |
|
|
|
13-dic-01 |
200 |
35 |
17-ene-02 |
|
|
|
|
Las subastas de repos a 35
días serán acumulables, es decir, los cupos no adjudicados
en una subasta se adicionaran a la siguiente. en el caso de la subasta
de repos a 91 días, los cupos no adjudicados se podrán
otorgar a través de 2 subastas adicionales, una el 6 de diciembre
y la otra el 13 de diciembre, ambas con vencimiento el 28 de febrero
de 2002.
Las subastas de repos a 35
días se llevaran a cabo los días jueves entre las
10:30 a.m y las 11:00 a.m, y las de 91 días el jueves 29
de noviembre entre las 9:30 a.m. y las 10:00 a.m. la tasa mínima
para la presentación de las ofertas, así como las
demás características de las subastas serán
iguales a las que rigen actualmente para las subastas de expansión
transitoria a un día.
Bogotá, Noviembre 20 de 2001
Expansión
Permanente
El Banco de la República se permite
informar que, en desarrollo del programa de suministro de liquidez
permanente para finales del presente año, entre el 17 de
septiembre y el 16 de noviembre pasados ha efectuado una expansión
monetaria definitiva por $715 mil millones, a través del
ejercicio de opciones para acumulación de reservas internacionales
por US$240 millones y la compra definitiva neta de TES en el mercado
secundario por $160 mil millones.
Bogotá, Noviembre 19 de 2001
Nuevo récord
de negociación en el mercado de deuda publica a través
del Sistema Electrónico de Negociación (SEN) del Banco
de la República
El Sistema Electrónico de Negociación
-SEN- del Banco de la República, marcó un nuevo record
en la negociación secundaria de títulos de deuda publica
en octubre del presente año, al alcanzar un volumen transado
de $9,8 billones, en 6.266 operaciones. En forma paralela, el pasado
29 de octubre se transaron a través de este sistema $760
mil millones, cifra que se registra como el mayor nivel diario de
negociación en los tres años de su operación.
El SEN consiste básicamente en una red
informática que permite a las entidades del sector financiero
conectarse, a través de estaciones de trabajo remotas, a
un programa diseñado para la cotización en pantalla
de ofertas, tanto de compra o venta definitiva o transitoria de
títulos valores de deuda pública depositados en el
Deposito Central de Valores - DCV del Banco de la Republica, como
de créditos interbancarios. El citado programa realiza en
forma automática el cierre de transacciones cuyas condiciones
de precio o tasa, plazo y valor resulten coincidentes, garantizando
tanto al comprador como al vendedor, la negociación en las
mejores condiciones del mercado; despliega, además, para
todos los participantes, información en línea acerca
de las condiciones de cierre de todas y cada una las transacciones
cursadas por el sistema, constituyéndose en una guía
fundamental para la definición de los precios de cotización.
En sus tres años de existencia, el SEN
ha contribuido de manera importante a desarrollar el mercado de
deuda publica en Colombia, al dotar a las diferentes emisiones de
TES de una mayor liquidez, gracias a las nuevas condiciones de agilidad,
transparencia y profundidad en los procesos de su negociación
secundaria, así como a la formación de curvas confiables
de rendimiento para los respectivos títulos valores.
La mayor eficiencia en la negociación
generada por el SEN, ha ocasionado a su vez una reducción
de los márgenes de compra-venta de TES, induciendo a mayores
niveles de negociación por parte de los agentes del mercado.
Es así como el volumen de transacciones a través del
SEN ha crecido de manera exponencial desde sus inicios; en el año
de 1999 se cerraron 5.247 operaciones por valor de $5,7 billones;
en el año 2000, se realizaron 12.076 transacciones por $14,6
billones; finalmente, entre enero y octubre de 2001, se han registrado
en el sistema 41.054 cierres por valor de $63,9 billones.
Hacia el futuro y gracias a las inmejorables
condiciones de seguridad, eficiencia y transparencia ofrecidas por
el SEN, se vislumbra para este sistema transaccional un continuo
desarrollo y crecimiento, coadyuvando así en el proceso de
profundización del mercado de la deuda pública colombiana.
Bogotá, Noviembre 14 de 2001
Reducción
de Tasas de Intervención en 50 p.b.
En su sesión ordinaria del 9 de
Noviembre de 2001 la Junta Directiva del Banco de la República
revisó las tendencias de la inflación, de la actividad
económica y la situación internacional.
Al finalizar el mes de octubre
la inflación anual al consumidor fue del 8.0%, cifra compatible
con el cumplimiento de la meta de inflación del 8.0% en diciembre
de este año. Así mismo, las proyecciones de la inflación
en el mediano plazo permiten prever descensos en ésta variable
coherentes con el logro de la meta de inflación del 6.0%
al finalizar el 2002.
Teniendo en cuenta la nueva
información disponible sobre la evolución de la producción
industrial, de las exportaciones no tradicionales a los Estados
Unidos, el mejoramiento de los “spreads” de la deuda
externa colombiana y la reducción de las tasas de interés
en los Estados Unidos y Europa que favorecen la estabilidad cambiaria
en el país, la Junta decidió reducir las tasas de
interés de intervención del Banco de la República
en 50 puntos básicos. Con esta reducción se completa
una disminución de 3.25 puntos básicos en las tasas
de interés de intervención en lo corrido del año.
Adicionalmente, el Banco continuará asegurando la provisión
de liquidez necesaria para el buen funcionamiento de la economía.
Las tasas de intervención
quedarán así: Lombarda de expansión 12.75;
subasta de expansión 8.75%; subasta de contracción;
7.75% y Lombarda de contracción 6.25%
Bogotá, noviembre 9, 2001
Indice de Precios
del Productor - IPP -
- 0.4% variación mensual para el mes de octubre de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en octubre del presente año una variación
mensual de –0.4%, con lo cual su variación en lo corrido
del año se situó en 6.7% y en los últimos doce
meses en 7.6%. Comparando con el mismo mes del año anterior,
las variaciones mensual, año corrido y anual a octubre de
2001 fueron inferiores en 0.5, 3.5 y 4.4 puntos porcentuales respectivamente
(Cuadro
1).
Clasificación por
actividad económica:
Industria: los precios
de los productos industriales en promedio no registraron incremento
en el mes. Sin embargo, se destaca el aumento en las cotizaciones
de: panela 9.0%, margarinas, mantecas y grasas 2.2%, carne de porcino
1.9%, otros productos minerales no metálicos 1.1% y muebles
y otros de la industria manufacturera 1.0%. En cuanto a caídas
de precios, las principales se presentaron en almidones y derivados
–4.5%, derivados de carne y pollo –4.5%, trilla de café
–4.0%, frituras y pasabocas –2.4%, carne de pollo o
gallina –2.3% y aguardiente –1.7% (Ver Cuadros
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se redujeron en 5.8% en el
mes, variación inferior en 4.4 puntos porcentuales a la observada
en octubre de 2000. El cambio en los precios se explica principalmente
por la caída en el precio de petróleo crudo –15.3%
(Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Agricultura, silvicultura
y pesca: la variación mensual de precios de los productos
agrícolas fue –1.4%, inferior en 0.6 puntos porcentuales
a la registrada en octubre de 2000. Se destaca la reducción
en los precios de: habichuela –20.4%, papaya –14.7%,
naranja –13.2%, mango –12.3%, yuca –10.4%, café
pergamino –8.4%, algodón y fique –8.1% y tomate
–5.6%. Por su parte, los artículos con mayores alzas
de precios en esta clasificación fueron: otros cereales (avena)
14.4%, tomate de árbol 11.5%, mora 11.1%, banano 10.0%, otras
frutas (maracuyá, lulo, limón, uvas, manzanas, etc)
7.0%, arveja 6.3% y aguacate 5.8%, entre otras (Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP
según uso o destino económico de los bienes, el mayor
crecimiento de precios se presentó en los materiales de construcción
0.4%. Por su parte, las materias primas (consumo intermedio) registraron
una disminución en sus precios de –0.9%, seguidos por
consumo final –0.2% y bienes de capital –0.1%. Al excluir
las materias primas del IPP, obtenemos el índice que mide
la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales
ofrecidos internamente). Dicho indicador, presentó una variación
mensual de –0.1%, con un incremento de 7.2% en lo corrido
del año y de 7.6% en el año completo (Ver Cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
disminuyeron 0.5% en el mes, con lo cual su variación en
lo corrido del año se situó en 7.3% y en el año
completo 8.2%. Las cotizaciones de bienes importados presentaron
variaciones de –0.2% en el mes, 5.1% en lo corrido del año
y 5.6% en los últimos doce meses.
Por otra parte, aunque
los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente
un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos
exportados presentó una variación mensual de –4.1%,
situándose su variación en lo corrido del año
en –4.3% y en el año completo en –8.0%. En este
último indicador, los principales reducciones de precios
se dieron en: transformación y conservación de moluscos
y crustáceos –11.8%, petróleo crudo –11.7%,
trilla de café –9.2%, coquización y productos
de la refinación del petróleo –5.7%. En cuanto
a aumentos se destaca: productos de panadería 1.6%, carbón
1.3%, chocolate 0.8% y actividades de impresión 0.8%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en
los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, noviembre 2, 2001
El Banco de la
República presenta el Informe Trimestral sobre Inflación
de septiembre de 2001
Al cierre del tercer trimestre del año
2001, la inflación anual al consumidor fue de 8,0%, conservando
un nivel muy similar al registrado al finalizar el segundo trimestre
de este año (7.9%). El dato de septiembre de este año
es inferior en 1,2 puntos porcentuales al de igual mes del año
anterior, siendo además el registro más bajo para
un septiembre desde el año 1970.
La inflación acumulada en el tercer
trimestre de este año (0,6%) fue idéntica a la observada
el mismo trimestre del año pasado y mucho menor que la observada
en el primero y segundo trimestres, reflejando el patrón
estacional de la inflación colombiana. Dicha estacionalidad
se ha reforzado en los últimos dos años hasta tal
punto que cerca del 60% de la inflación anual ha ocurrido
en el primer trimestre.
Las proyecciones efectuadas por la Subgerencia
de Estudios Económicos del Banco de la República (SGEE)
sugieren que existe una alta probabilidad de que la inflación
termine el presente año cerca del 8%, cumpliendo la meta
de inflación. Así mismo, la senda central del modelo
de mecanismos de transmisión con información a septiembre
indica que la inflación promedio durante el cuarto trimestre
del 2002 será de 5,5%, una cifra similar a la pronosticada
con información a junio (5,3%).
De acuerdo con la senda central del modelo
de mecanismos de transmisión, la inflación del IPC
sin alimentos se situará en 6,8% en el cuarto trimestre de
este año y en 4,4% en el cuarto trimestre de 2002. La proyección
al cuarto trimestre de este año es similar a la efectuada
para el promedio de los tres indicadores actualmente utilizados
por la SGEE con métodos alternativos. De acuerdo con ella,
la inflación básica a diciembre de 2001 será
de 6,5%.
A partir de los indicadores del sector real
disponibles a la fecha, es posible esperar un crecimiento del PIB,
para el tercer trimestre, no muy diferente del registrado en trimestres
anteriores. Tal apreciación se basa en la estabilidad que
exhiben variables como las exportaciones no tradicionales a este
mismo mes y el consumo de energía eléctrica a septiembre
entre otras. Adicionalmente, el incremento en la producción
de petróleo gracias a la reactivación de Caño
Limón entre julio y septiembre, podría compensar el
debilitamiento en la producción de algunos otros sectores
como el industrial. Para lo que resta del año, las perspectivas
de crecimiento son menos optimistas que las expresadas en informes
anteriores a raíz de los acontecimientos externos recientes,
de la importante caída en los precios del petróleo
y del café en los últimos meses y del poco promisorio
comportamiento de los indicadores de pedidos de la industria y de
las expectativas de situación económica de los empresarios
de este sector. Estos factores hacen prever un crecimiento, para
todo el año 2001, inferior al contemplado en la actual meta
de crecimiento del gobierno (2,4%).
Respecto al próximo año, muy
probablemente la economía se resentirá si la desaceleración
de la economía mundial resulta acentuada y duradera y, si
además, los problemas de seguridad interna no diminuyen.
Más aún cuando lo anterior puede ir acompañado
de un crecimiento mínimo o nulo de las economías de
Venezuela y Ecuador, cuyas demandas, hasta ahora, han sido un importante
motor de la producción industrial doméstica. Todas
estas circunstancias podrían disminuir el efecto positivo
sobre la actividad económica de la reducción en las
tasas de interés internas y externas.
El buen desempeño de la inflación
permitió que el Banco de la República adelantara varias
acciones encaminadas a garantizar amplia liquidez al mercado durante
el tercer trimestre del año, dentro de las que sobresalen
tres reducciones a la estructura de tasas de intervención
por 200 puntos básicos en conjunto.
Además de la reducción de las
tasas de interés de intervención, en septiembre la
Junta Directiva del Banco de la República adelantó
una estrategia de incremento de la liquidez mediante la autorización
de compras permanentes de títulos TES, habiéndose
efectuado $60 mil millones hasta el 12 de octubre. Adicionalmente,
se incrementó el monto de subastas de opciones para la acumulación
de reservas internacionales, pasando el monto aprobado de US$90
millones en el segundo trimestre a US$210 millones en el tercer
trimestre. De este monto, sin embargo, sólo se ejercieron
US$130 millones en julio y septiembre.
Siguiendo la reducción de las tasas
de intervención, se observó una disminución
importante en las tasas de interés del mercado, tanto activas
como pasivas. En articular, la tasa interbancaria promedio en septiembre
fue de 9,3%, inferior en 2,1 puntos porcentuales a la de junio.
Así mismo, la tasa pasiva se situó en 11,9%, reduciéndose
en 0,8 puntos porcentuales frente a su nivel de junio. Finalmente,
la tasa activa promedio calculada por el Banco de la República
disminuyó en 0,1 puntos porcentuales en estos tres últimos
meses, situándose en 18,5% en septiembre.
El ejercicio de proyección de la inflación
confirma la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación
confirma la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación
del 8% y sugiere que la meta de inflación del 6% al finalizar
el año 2002 es factible. Sin embargo, la incertidumbre que
rodea estos escenarios es alta si se tienen en cuenta los siguientes
factores: 1) el reciente incremento en la inflación anual
de alimentos y la posibilidad de que esta tendencia se extienda
el próximo año dada la alta probabilidad de que se
presente un fenómeno de “El Niño”; 2)
el menor grado de estabilidad cambiaria que puede presentarse el
próximo año dado el incremento previsto en el déficit
en cuenta corriente y las dificultades que puede enfrentar el gobierno
para financiar el déficit fiscal a raíz de la actual
incertidumbre internacional; y 3) el hecho de que las expectativas
de inflación en Colombia siguen teniendo un componente adaptativo
importante, reflejado especialmente en los contratos laborales,
por lo cual la inflación todavía presenta un alto
grado de inercia.
De todas maneras, los indicadores de actividad
productiva continúan mostrando un ritmo de crecimiento bajo,
aunque estable, en el país y las nuevas proyecciones de desempeño
de la economía mundial sugieren una desaceleración
más intensa de lo esperado inicialmente. Estas circunstancias
reducen las presiones inflacionarias que eventualmente pudieran
presentarse el próximo año.
La reducción de las expectativas de
inflación es un hecho clave para garantizar una reducción
significativa de la inflación el próximo año,
dada la importancia que tradicionalmente han tenido los mecanismos
de indización en Colombia. Un hecho preocupante al respecto
es la forma como se están pactando en la actualidad la mayoría
de los reajustes salariales en las convenciones colectivas de trabajo
para los próximos des años, los cuales siguen vinculados
automáticamente a la inflación pasada, en algunos
casos adicionada en varios puntos.
Dado todo lo anterior, la Junta Directiva en
su reunión del 12 de octubre, decidió continuar con
su estrategia de adelantar la liquidez permanente suministrada a
la economía mediante la compra definitiva de TES, adicionando
a los $ 60 mil millones otorgados hasta esta fecha, otros $ 100
mil millones para ser entregados hasta finales del mes de noviembre.
Con el mimo propósito, el Banco convocará a una subasta
de opciones para acumulación de reservas internacionales
por US$ 140 millones. Igualmente, la Junta decidió disminuir
en 25 puntos básicos todas las tasas de interés de
intervención del Banco a partir del 16 de octubre de 2001,
con lo cual estas quedan así: 13,25% para la lombarda de
expansión, 6,75% para la lombarda de contracción,
9,25% para la subasta de expansión y 8,25% para la subasta
de contracción. La Junta espera que, con estas medidas, se
presenten mayores caídas en las tasas de interés de
mercado.
Bogotá, octubre 30, 2001
Evolución
de la Balanza de Pagos de Colombia
Primer Semestre de 2001
A continuación se presentan los
principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de
Estudios Económicos del Banco de la República que
muestra resultados preliminares sobre la evolución de la
balanza de pagos en Colombia durante el primer semestre del año
2001 y que actualmente se encuentra en circulación.
Durante el primer semestre
de 2001, la cuenta corriente de la balanza de pagos del país
presentó un déficit de US$1.146 millones (m) (2,9%
del PIB trimestral), valor superior en US$1.041 m al registrado
en igual período de 2000. Por su parte, la cuenta de capital
mostró ingresos netos por US$1.357 m, superando en US$1.129
m a los registrados entre enero y junio de 2000. Al incluir los
errores y omisiones por US$165 m, la variación de las reservas
internacionales netas en este período fue de US$374 m. A
junio 30 del presente año, el saldo de las reservas internacionales
netas se situó en US$9,270 m. Este saldo equivale a 8,9 meses
de importaciones de bienes, 7,0 meses de importaciones de bienes
y servicios y 2,6 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo
según el vencimiento original.
CUENTA CORRIENTE
Entre enero y junio de 2001, la cuenta corriente
arrojó un déficit de US$1.146 m (2,9% del PIB trimestral),
situación explicada por el deterioro de la balanza comercial
y los mayores egresos por dividendos y utilidades. El incremento
de las compras externas (US$799m) y la disminución de las
exportaciones (US$202 m) redujo el superávit comercial de
US$1.082 m en el primer semestre de 2000 a US$81 m en el mismo período
de 2001. Este comportamiento está asociado, entre otros,
con el desmejoramiento en los términos de intercambio (7,8%)
y con la caída de los volúmenes de exportación
del petróleo.
La cuenta corriente pasó de registrar
resultados superavitarios de 1,3% y 0,7% del PIB trimestral en los
dos últimos trimestres de 2000, a déficit de 3,5%
y 2,2% del PIB trimestral en el primer y segundo trimestre de 2001.
Dicho comportamiento se explica por la disminución del superávit
comercial y los mayores pagos por utilidades y dividendos que fueron
contrarrestados parcialmente por el incremento de los ingresos por
transferencias corrientes.
Balanza Comercial
En el primer semestre de 2001, la balanza comercial
presentó un superávit de US$81 m, inferior en US$1.001
m al observado en el mismo período de 2000, como resultado
del incremento en las compras externas y la disminución en
el valor exportado. El aumento de las importaciones (14,6%, US$799
m), se explica principalmente por las mayores compras de bienes
de capital (US$558 m FOB, 33,4%), destacándose el nivel que
alcanzaron las de equipo de transporte (US$284 m). También
aumentaron, aunque en menor proporción, las importaciones
de bienes de consumo (16,4%) y productos intermedios (2,8%) .
La disminución de las exportaciones
(3,7%, US$202 m) se originó en las menores ventas externas
de productos tradicionales (18,5%, US$638 m). Los menores ingresos
externos provenientes de productos tradicionales se explican básicamente
por la caída en las ventas de hidrocarburos (US$705 m, 30,8%)
como resultado principalmente de los menores volúmenes despachados
(286 miles de barriles diarios (mbd) en 2001 y 399 mbd en 2000)
y en menor medida, por la caída en la ventas externas de
café (US$136 m, 27,1%). Por el contrario, crecieron las ventas
de carbón (US$196 m) y las de ferroníquel (US$10 m).
Por su parte, el valor exportado de bienes no tradicionales ascendió
a US$3.258 m superior en US$406 m (14,2%) al del primer semestre
de 2000. Este incremento está asociado con el aumento de
las ventas de productos industriales que crecieron US$349 m, sobresaliendo
los rubros de material de transporte, maquinaria y equipo, artes
gráficas, alimentos y bebidas, y confecciones.
La dinámica de la balanza comercial
para el período enero-junio de 2001 está asociada
con la evolución de los términos de intercambio que
cayeron en 7,8%, como consecuencia del mayor aumento en los valores
unitarios de las importaciones (10,5%) frente al de los de las exportaciones
(1,9%). El alza en los precios de las compras externas está
vinculada básicamente con el aumento en los precios de las
importaciones industriales (12,9%) y de combustibles (13,8%). Por
su parte, el comportamiento de los precios de las ventas al exterior
se explica, principalmente, por el aumento en los valores unitarios
de las exportaciones no tradicionales (14,4%) y la caída
en los precios de los productos tradicionales (8,8%).
Balanza de servicios, renta de los factores
y transferencias
El comercio global de servicios para este período
sumó US$2.719 m, cifra superior en US$238 m a la obtenida
en el primer semestre de 2000. Las exportaciones se situaron en
US$1.031 m y las importaciones ascendieron a US$1.688 m, por lo
cual la balanza de servicios arrojó un déficit de
US$657 m. Por su participación en las transacciones totales
de servicios, se destacan las actividades relacionadas con el transporte
y turismo al generar el 75,1% del valor total registrado por servicios,
seguidas, entre otras, por las de seguros y financieros (8,2%),
comunicaciones (6,2%), y servicios empresariales (6,1%).
El rubro renta de los factores presentó
un déficit de US$1.578 m entre los meses de enero y junio
de 2001 superior en US$187 m al déficit del mismo período
de 2000 cuando se ubicó en US$1.391 m. Este comportamiento
se explica por los mayores egresos por concepto de utilidades y
dividendos (US$136 m), ya que los ingresos alcanzaron US$404 m,
monto similar al obtenido en igual período de 2000.
Por otra parte, en el período de análisis,
los ingresos netos por transferencias corrientes ascendieron a US$1.007
m, con un crecimiento de US$232 m frente al mismo período
de 2000. Este crecimiento corresponde en esencia al incremento de
los ingresos por remesas giradas por los colombianos en el exterior
a sus familias en el país.
CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA
Durante el primer semestre de 2001, la cuenta
financiera presentó ingresos netos por U$1.357 m, superiores
en US$1.129 m a los recibidos en igual período de 2000. Las
entradas de recursos se explican por los flujos de capital de largo
plazo que ascendieron a US$3.012 m, contrarrestando las salidas
de capital de corto plazo que sumaron US$1.655 m.
Flujos financieros de largo plazo
Entre enero y junio del presente año,
el flujo de capital de largo plazo aumentó en US$2.627 m
respecto a lo observado en igual período de 2000. Este incremento
obedece al mayor endeudamiento externo (US$ 2.067 m), al aumento
de los flujos de inversión extranjera directa (US$445 m)
y la menor salida de capitales vinculados a inversiones colombianas
directas en el exterior (US$115 m).
El mayor endeudamiento externo obedece al incremento
de las colocaciones de bonos (US$1,969 m) por parte del Gobierno
que al descontar el crecimiento de las amortizaciones (US$296 m)
muestra un aumento neto de US$1,673 m.
Por otra parte, el financiamiento externo correspondiente
a préstamos registró salidas por US$664 m, que se
explican por los pagos netos efectuados por las entidades públicas
(US$651 m). Cabe anotar, que los agentes privados no financieros
aumentaron los desembolsos en US$162 m, en tanto que sus amortizaciones
cayeron en US$675 m. Por otro lado, el flujo por crédito
comercial y arrendamiento financiero presentó salidas de
recursos por US$94 m que se explican por los pagos realizados por
las empresas privadas (US$48 m) y las entidades públicas
(US$46 m).
Al finalizar el primer semestre de 2001, los
ingresos netos por inversión extranjera directa en Colombia
ascendieron a US$1.320 m con un crecimiento de US$445 m frente a
lo registrado en igual período del año anterior. Este
resultado se explica básicamente porque en 2001 el sector
petrolero obtuvo ingresos por US$240 m mientras que en el 2000 registró
egresos por US$249 m. Por su parte, las inversiones directas con
destino al resto de sectores que sumaron US$1.008 m se asignaron
principalmente a las actividades de comunicaciones, minas y canteras,
y a los establecimiento financieros.
Flujos financieros de corto plazo
En el período en mención, el
movimiento de capitales de corto plazo presentó salidas por
US$1,655 m, que obedecieron fundamentalmente al flujo de activos
de los colombianos en el exterior que se situó en US$2,002
m, superior en US$1,938 m al primer semestre de 2000. Este comportamiento
está asociado básicamente con las inversiones de cartera
realizadas por la Tesorería General de la República
(US$616 m) y por los agentes privados no financieros (US$902 m).
Por pasivos de corto plazo se recibieron US$347 m, hecho que contrasta
con los US$94 m de pagos netos efectuados durante el período
enero-junio de 2000. La dinámica del endeudamiento de corto
plazo se explica por las obligaciones adquiridas por las empresas
privadas no financieras y las entidades públicas financieras.
Bogotá, octubre 17, 2001
Reducción
de Tasas de Intervención en 25 p.b.
La Junta Directiva del Banco de la República
en su sesión ordinaria del 12 de octubre revisó las
tendencias de la inflación e hizo una evaluación de
la situación económica y el entorno internacional.
Al concluir septiembre la tasa
anual de inflación fue de 7.97%, con una ligera disminución
en comparación al mes anterior (8.03%). Así mismo,
el promedio de las medidas de inflación básica calculadas
por el Banco de la República pasó de 7.2% en agosto
a 7% en septiembre. Sin embargo, la inflación de alimentos
se aceleró, fenómeno que por su naturaleza es transitorio,
aunque podría extenderse hasta el primer semestre del próximo
año dependiendo de las condiciones climáticas. Los
pronósticos de inflación permiten ser optimistas acerca
del cumplimiento de la meta de inflación del 8% en el 2001
y el 6% para el año siguiente.
Los indicadores de la actividad productiva
continúan mostrando un ritmo de crecimiento bajo pero estable
en el país. Las nuevas proyecciones del desempeño
de la economía mundial, por su parte, sugieren una desaceleración
más intensa de lo esperado inicialmente, confirmando lo afirmado
por la Junta en su comunicado del mes anterior.
En estas circunstancias, la Junta decidió
adelantar la liquidez permanente suministrada a la economía
mediante la compra definitiva de TES. Desde el primero de septiembre
hasta la fecha, el Banco ha realizado este tipo de operaciones por
$60 mil millones, monto que será adicionado en $100 mil millones
hasta finales del mes de noviembre. Para el mismo mes, el Banco
convocará a una subasta de opciones para acumulación
de reservas internacionales por US$ 140 millones.
Igualmente, la Junta decidió disminuir
en veinticinco puntos básicos todas las tasas de interés
de intervención del Banco de la República.
Teniendo en cuenta estos cambios en el cronograma
de suministro de liquidez permanente y la disminución de
las tasas de intervención del Banco, se espera que se presenten
mayores caídas de las tasas de interés del mercado.
Bogotá, octubre 12, 2001
Indice de Precios
del Productor - IPP -
0.1% variación mensual para el mes de septiembre de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en septiembre del presente año una variación
mensual de 0.1%, con lo cual su variación en lo corrido del
año se situó en 7.2% y en los últimos doce
meses en 8.0%. Comparando con el mismo mes del año anterior,
las variaciones mensual, año corrido y anual a septiembre
de 2001 fueron inferiores en 0.7, 3.0 y 4.9 puntos porcentuales
respectivamente (Cuadro
1).
Clasificación por actividad económica:
Industria: los precios
de los productos industriales registraron un incremento mensual
de 0.3%, inferior en 0.3 puntos porcentuales al observado el mismo
mes del año anterior. Se destaca el aumento en las cotizaciones
de: colchones y somieres 3.6%, fibras sintéticas y artificiales
3.3%, chocolate 3.3%, gaseosas 2.8%. En cuanto a caídas de
precios, las principales se presentaron en equipos eléctricos
-7.2%, trilla de café -5.1% y carne de vacuno -0.7% (Ver
Cuadros
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se redujeron en 0.1% en el
mes, variación inferior en 5.5 puntos porcentuales a la observada
en septiembre de 2000. El cambio en los precios se explica por la
reducción en el precio de plata y platino -12.8%. No obstante
el precio del oro se incrementó en 7.4% (Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Agricultura, silvicultura
y pesca: la variación mensual de precios de los productos
agrícolas fue –0.8%, inferior en 1.9 puntos porcentuales
a la registrada en septiembre de 2000. Los artículos con
mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: habichuela
66.1%, otras hortalizas y legumbres (repollo, espinacas, acelgas,
lechuga, etc) 33.1%, piña 29.7%, mango 19.0%, aguacate 10.8%
y tomate 8.5%, entre otras. Por su parte, se destaca la reducción
en los precios de: zanahoria -21.7%, papa -15.4%, cebolla -8.7%,
banano -7.5%, ganado vacuno hembra -3.2% y ganado vacuno macho -1.4%
(Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Clasificación según uso o destino
económico:
Al descomponer el IPP
según uso o destino económico de los bienes, el mayor
crecimiento de precios se dio en los bienes de capital 0.9%, seguidos
por los materiales de construcción y bienes finales 0.2%.
Por su parte, las materias primas registraron una variación
mensual de -0.2%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos
el índice que mide la evolución de precios de bienes
ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador,
presentó una variación mensual de 0.3%, con un incremento
de 7.3% en lo corrido del año y de 7.6% en el año
completo (Ver Cuadro
2).
Clasificación según procedencia
de los bienes:
Por procedencia de los
bienes, los precios de artículos producidos y consumidos
en el país aumentaron 0.1% en el mes, 7.9% en lo corrido
del año y 8.9% en el año completo. Las cotizaciones
de bienes importados presentaron variaciones de 1.0% en el mes,
5.5% en lo corrido del año y 4.0% en los últimos doce
meses. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen
en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó
una variación mensual de 1.7%, situándose su variación
en lo corrido del año en -0.2% y en el año completo
en -8.0%. En este último indicador, los principales aumentos
mensuales de precios se dieron en: oro 8.6%, banano 3.4%, calzado
y artículos de viaje (maletas) 2.8%, trilla de café
2.6%, productos de la refinación del petróleo 2.7%
y flores 2.6%. En cuanto a reducciones se destaca: chocolate -4.2%,
mineral de níquel -3.2% y productos de panadería -1.5%.
Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle
en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, octubre 2, 2001
Reducción
de Tasas de Intervención
En su sesión ordinaria del 14 de
septiembre, la Junta Directiva del Banco de la República
revisó las tendencias de la inflación y del desenvolvimiento
general de la economía.
Al concluir el mes de agosto la tasa anual
de inflación fue de 8%, inferior en 0.1 puntos porcentuales
a la inflación del mes anterior y en 1.1 puntos porcentuales
a la de agosto del año 2000 (9.1%). De manera similar, el
promedio de las medidas de inflación básica calculadas
por el Banco de la República se redujo 0.2 puntos porcentuales,
al pasar de 7.4% en julio a 7.2% en agosto. Este promedio es inferior
en 1.4 puntos porcentuales al promedio de las medidas de inflación
básica de agosto del año pasado (8.6%).
El comportamiento de varios indicadores de
la actividad productiva a comienzos del tercer trimestre del año
muestra un ritmo de crecimiento bajo pero estable en el país.
La economía mundial, por su parte, parece estar entrando
en un proceso de desaceleración más pronunciado que
el anticipado anteriormente. Esto genera un ambiente menos favorable
para el crecimiento de la economía colombiana, la cual continuará
operando en el futuro próximo por debajo de su capacidad
productiva y sin presiones inflacionarias por el comportamiento
del gasto.
Teniendo en cuenta lo anterior, y los resultados
de los modelos de proyección de la inflación, los
cuales muestran una alta probabilidad de alcanzar las metas de inflación,
la Junta Directiva del Banco de la República decidió
reducir todas sus tasas de interés de intervención
en 0.5 puntos porcentuales, excepto la lombarda de contracción.
Así, a partir del lunes 17 de septiembre, las tasas de interés
de intervención del Banco serán las siguientes: lombarda
de expansión, 13.5%; mínima de la subasta de expansión,
9.5%; máxima de la subasta de contracción, 8.5%; lombarda
de contracción, 7%.
Bogotá, septiembre 14, 2001
Apartes de la
intervención del doctor Miguel Urrutia Montoya, Gerente General
del Banco de la República, en el seminario “La Inflación
y la Banca Central en Colombia” organizado por el grupo Macrópolis
de la Universidad Nacional
En el momento de hacer el análisis
de la política monetaria en Colombia, es útil explicar
el proceso de toma de decisiones en el Banco de la República.
En primer lugar, existe una regla que no tiene
excepciones y es que en la Junta Directiva del Banco de la República
no se discute ningún tema sin que previamente se haya realizado
un análisis por parte de las subgerencias del área
técnica del Banco. Este análisis debe estar consignado
en un documento escrito circulado con anterioridad, al cual se le
da lectura en la reunión de Junta Directiva. Dicho documento
se convierte entonces en el término de referencia de la discusión.
De igual manera, la Secretaría de la
Junta Directiva prepara una versión de las Resoluciones Externas.
No obstante, durante las discusiones de la
Junta se puede llegar a conclusiones diferentes a las recomendadas
por la Administración, pero estas tienen que justificarse.
Por otra parte, existe la práctica de
discutir los documentos técnicos en reuniones informales
entre los Codirectores de dedicación exclusiva y el Viceministro
Técnico de Hacienda. En esas reuniones se puede llegar a
un consenso sobre las conclusiones, y esto hace más fácil
su discusión en Junta. De todas maneras, las subgerencias
del área técnica tienen libertad para presentar conclusiones
diferentes a las de la mayoría de los Codirectores en las
discusiones informales.
De todo lo anterior, se concluye que el equipo
técnico del Banco de la República tiene mucha influencia
en las decisiones de la Junta Directiva, al establecer los parámetros
de la discusión.
Después de ser leído el documento
técnico, cualquier Codirector puede expresar su posición
verbalmente o por escrito.
Con el fin de hacer más eficiente la
reunión de Junta Directiva, las peticiones del público
se tratan en el Comité de Consultas, cuyas decisiones transmite
a los interesados a través del Secretario de la Junta Directiva.
El Comité puede pedir estudios especiales sobre estas peticiones
y proponer a la Junta cambios en las normas cuando esto se considere
de utilidad general.
En la actualidad, la política monetaria
se rige por un esquema de meta de inflación. En dicho esquema,
el objetivo de la política monetaria es el logro de tasas
de inflación coherentes con el mandato constitucional de
garantizar la estabilidad de precios, en coordinación con
una política macroeconómica general que propenda por
el crecimiento del producto y el empleo. Para cumplir con este propósito,
la Junta Directiva ha establecido metas de inflación gradualmente
decrecientes. Las decisiones en materia de política monetaria
se han tomado con el propósito de garantizar el cumplimiento
de dichas metas y el logro de tasas de crecimiento contenidas en
los respectivos programas macroeconómicos.
Las decisiones de política se toman
con base en:
- La meta de inflación.
- La evaluación del estado general de
la economía, de las tendencias y perspectivas de la inflación
y de la situación de desempleo.
- El seguimiento al comportamiento de la cantidad
de dinero respecto a valores de referencia previamente definidos
para ser conducentes al logro de la meta de inflación.
La Junta, en su proceso interno de toma de
decisiones, realiza mensualmente una evaluación detallada
de las presiones inflacionarias y de las perspectivas de inflación.
Trimestralmente, se publica un Informe sobre Inflación para
que los mercados conozcan la percepción de la Junta sobre
la probabilidad de cumplir la meta de inflación y evalúen
la coherencia de las acciones de la Junta con el análisis
técnico. Si la evaluación sugiere que bajo las condiciones
vigentes de la política monetaria la inflación se
desviará de la meta del año en curso o el siguiente,
la Junta procederá a modificar la postura de su política.
El comportamiento del dinero, en especial de
la base monetaria y su composición, juega un papel importante
en el proceso de toma de decisiones de la Junta. Por esta razón,
el valor de referencia para la base monetaria está construido
de manera coherente con la meta de inflación, la proyección
del crecimiento real del PIB y cambios previsibles en la velocidad
de circulación. La Junta evalúa las presiones inflacionarias
y analiza el comportamiento de la base monetaria respecto al valor
de referencia. Bajo condiciones normales, desviaciones significativas
de la base monetaria en relación con su valor de referencia
señalan riesgos de no cumplir las metas de inflación.
No obstante, el concepto de valor de referencia
de la base monetaria no significa un compromiso del Banco de la
República de corregir mecánicamente cualquier desviación
de corto plazo de la base respecto a su valor de referencia. De
manera rutinaria, la Junta realiza evaluaciones periódicas
de los valores meta de la base monetaria (v. gr. para analizar si
se ha presentado un cambio en la velocidad del agregado) y podrá
modificarlos si existen sólidas razones técnicas para
hacerlo, mientras no se comprometa el logro de las metas de inflación.
De acuerdo con la Constitución y la
ley, el logro y el mantenimiento de la estabilidad de precios, en
un entorno de crecimiento económico y bajo desempleo, es
el objetivo primario de la política monetaria. Por lo tanto,
la estrategia monetaria está diseñada con el fin de
lograr ese objetivo. En este contexto, la Junta Directiva del Banco
de la República anuncia metas cuantitativas de inflación
y se compromete a lograr la estabilidad de precios en el mediano
plazo.
Finalmente, vale la pena comentar el papel
del Comité de Coordinación. Todos los lunes, se reúnen
los Codirectores de dedicación exclusiva y el Viceministro
Técnico de Hacienda para definir los temas a tratar en las
próximas reuniones de Junta Directiva, y los estudios que
deben realizar las subgerencias del área técnica,
para de esta manera contar con los elementos de juicio en las futuras
decisiones.
Tanto los Codirectores del Banco como el Ministro
de Hacienda, pueden solicitar el estudio y su posterior discusión
en Junta de los temas que consideren de importancia. Los demás
Ministerios, a su vez, pueden también solicitar el estudio
de temas de su interés.
Bogotá, septiembre 5 de 2001
Apartes de la
intervención del Dr. José Darío Uribe, Gerente
Técnico del Banco de la República, en el seminario
“La Inflación y la Banca Central en Colombia”,
organizado por el grupo Macrópolis de la Universidad Nacional
de Colombia
La relación entre inflación
y crecimiento económico es un tema de gran interés,
en especial bajo las condiciones actuales de la economía
colombiana, de lento crecimiento del producto, alto desempleo e
inflación históricamente baja.
Algunos analistas sostienen que el desempleo
y el lento crecimiento de la economía son problemas mucho
más serios que la inflación. A continuación
proponen una política monetaria y fiscal más expansiva
en los próximos años, y afirman que ello debe ser
así aún si la inflación se acelera en el proceso.
Yo estoy de acuerdo en que el desempleo es
el principal problema económico de este país, y que
todos los esfuerzos de la política económica deben
ser dirigidos a disminuirlo. Sin embargo, discrepo con quienes creen
que para lograr ese objetivo se debe buscar o tolerar una mayor
inflación. Políticas pro-inflacionarias sólo
traerían problemas adicionales, y de ninguna manera posibilitarían
un crecimiento alto y sostenido del producto y el empleo. Así
lo enseña la teoría económica, la experiencia
de los países y el sentido común.
La política monetaria, si bien con ciertas
limitaciones en una economía abierta, puede contribuir a
que la economía crezca más rápidamente cuando
el producto se encuentra por debajo de su nivel potencial. La forma
de hacerlo es a través de reducciones en las tasas de interés
de intervención del banco, de tasas pasivas reales por debajo
de su promedio histórico, de cupos amplios de Repos y reducciones
de los encajes, para citar solo algunos ejemplos que aplican claramente
al caso colombiano de los últimos años. Pero creo
además, como lo enseña la economía clásica
y keynesiana tomada con rigor, que no existe beneficio alguno que
surja de aceptar mayores niveles de inflación.
Más específicamente, no comparto
la idea de que si se acepta más inflación, se obtendrá
mayor crecimiento económico. Tampoco comparto la versión
negativa de la anterior afirmación, en la cual las acciones
del Banco de la República para evitar que la inflación
aumente dañan el crecimiento. Y, por último, no creo
que inflación baja y alto crecimiento sean objetivos incompatibles.
Todas estas afirmaciones no están sustentadas en la teoría
económica, ni en la experiencia de los países, ni
el sentido común cuando se tiene una visión de largo
plazo del funcionamiento de las economías.
Poniendo a prueba el sentido común,
y el buen juicio, preguntémonos: si más inflación
permite más crecimiento, no sólo durante unos pocos
meses o un año, sino de manera permanente, o en el largo
plazo, ¿porqué entonces no tratamos de tener una inflación
mucho mayor (ej. 50%, 100% o 1000%), y crecemos así mucho
más?. La respuesta es simple: porque la inflación
tiene costos en el largo plazo; porque la inflación genera
más crecimiento únicamente a través del engaño
de ciertos agentes económicos, en su mayoría los más
débiles; y porque el engaño difícilmente puede
ser permanente, con lo cual el crecimiento que se obtiene a través
de mayor inflación será de corta vida.
La inflación daña el funcionamiento
de la economía de diferentes formas, afectando a todo el
mundo. La mayoría de los cálculos sobre los costos
de la inflación, realizados por economistas de diferentes
corrientes de pensamiento y formación, sugieren que por cada
10 puntos porcentuales de inflación se reduce entre 0.3 y
1 por ciento anual la tasa de crecimiento del producto. En el caso
de Colombia se ha calculado ese costo en 0.5 puntos porcentuales.
Como entre 1971 y 1998 Colombia registró una inflación
promedio de aproximadamente 23%, el costo de no haber tenido estabilidad
de precios puede haber sido cercano a crecer un uno por ciento menos,
anualmente. Esta cifra, en valor presente neto, es de gran magnitud.
Significa, por ejemplo, que de haber mantenido la estabilidad de
precios en las ultimas 3 décadas tendríamos hoy en
Colombia un nivel de ingreso per cápita aproximadamente 40%
superior al que tenemos hoy.
En el corto plazo, sin embargo, la inflación
puede venir acompañada de mayor crecimiento. Pero la forma
en que lo hace, si bien no se presenta de manera explícita
por parte de quienes quieren seducir con la idea de “comprar”
crecimiento extra con más inflación, es engañando
a la gente. En especial, engañando a los asalariados, a los
ahorradores no protegidos y a los pensionados. Y la razón
es sencilla: sin una sorpresa inflacionaria que disminuya el salario
real de los asalariados y aumente las ganancias de los empresarios,
la inflación no podría afectar variables reales como
la producción y el empleo.
Adicionalmente, los amigos de mayor inflación
con el fin de alcanzar mayor crecimiento económico olvidan,
por descuido, ignorancia o mala intención, que el crecimiento
que eventualmente se consigue con mayor inflación es un beneficio
de corta vida. La razón es que el crecimiento adicional asociado
a la mayor inflación depende de que la gente sea engañada
por la inflación, y el mantener ese crecimiento adicional
depende de que la gente se mantenga engañada. Mientras engañar
la gente con inflación es relativamente fácil, y de
hecho ocurre a menudo, mantener engañada a la gente es bien
difícil, y eso es precisamente lo que se necesita para que
la mayor inflación “compre” de manera sostenida
mayor crecimiento.
En Colombia, al igual que en muchos otros países
del mundo, el banco central tiene una meta de inflación,
pero no una meta de crecimiento económico. Este enfoque,
sin embargo, no es anti-crecimiento económico. Lo que una
meta de inflación quiere decir es que el banco central va
a promover el mayor crecimiento posible coherente con el logro de
la meta de inflación, y este crecimiento puede ser, temporalmente,
mayor al potencial, siempre y cuando la economía está
operando con niveles no utilizados de capacidad productiva.
El sistema de metas de inflación exige
al banco central una visión de largo plazo en el diseño
y ejecución de su política monetaria, descartando
la existencia de booms de corta duración, caracterizados
por aumentos en el empleo y el producto que vienen acompañados
de inflación y burbujas en los mercados de activos, fuentes
de fragilidad financiera y recesiones profundas.
Bogotá, 5 de septiembre de 2001
Indice de Precios
del Productor - IPP -
0.3% variación mensual para el mes de agosto de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en agosto del presente año una variación
mensual de 0.3%, con lo cual su variación en lo corrido del
año se situó en 7.1% y en los últimos doce
meses en 8.8%. Comparando con el mismo mes del año anterior,
las variaciones mensual, año corrido y anual a agosto de
2001 fueron inferiores en 0.2, 2.2 y 4.9 puntos porcentuales respectivamente
(Cuadro
1).
Clasificación por actividad económica:
Industria: los precios
de los productos industriales registraron un incremento mensual
de 0.3%, inferior en 0.4 puntos porcentuales al observado el mismo
mes del año anterior. Este incremento representa el 87.9%
de la variación mensual del IPP total. Se destaca el aumento
en las cotizaciones de: margarinas, mantecas y grasas 9.4%, aceites
8.3%, carnes preparadas 4.6%, insecticidas y fungicidas 3.4%, sistemas
de suspensión (amortiguadores, tijeras, etc) 2.9%, mezclas
y prefabricados de concreto 2.9%, relojes 2.8% y derivados de carne
y pollo 2.6%. En cuanto a caídas de precios, las principales
se presentaron en instrumentos ópticos y equipo fotográfico
–3.6%, blusas para mujer y niña –2.8% y arroz
trillado, pulido y pilado –2.7%, (Ver Cuadros
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se incrementaron en 0.8% en
el mes, variación superior en 1.5 puntos porcentuales a la
observada en agosto de 2000. Esta variación contribuye con
el 6.0% de la variación total del indicador. El cambio en
los precios se explica por el aumento en el precio de petróleo
crudo 1.5% y gas natural 1.2%. Se destaca el descenso en el precio
de mineral de níquel –4.0% (Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura
y pesca: la variación mensual de precios de los productos
agrícolas fue 0.1%, superior en 0.1 punto porcentual a la
registrada en agosto de 2000. Esta variación explica el restante
6.1% de la variación total del IPP. Los artículos
con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron:
mango 60.0%, habichuela 21.0%, aceite crudo de palma 18.9%, otras
hortalizas y legumbres (repollo, lechuga, ajo, pimentón,
espinacas) 15.7%, naranja 12.5%, mora 7.9% y cebolla 6.5% . Se destaca
la reducción en los precios de: zanahoria –18.7%, arveja
–13.2%, otras frutas (guayaba, uva, maracuyá, etc)
–7.9%, aguacate –7.5%, yuca –7.4% y fríjol
–6.5%, entre otras (Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Clasificación según uso o destino
económico:
Al descomponer el IPP
según uso o destino económico de los bienes, el mayor
crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción
0.6%, seguidos por las materias primas 0.4%, consumo final 0.2%.
Por su parte, los bienes de capital registraron una variación
mensual de –0.1%. Al excluir las materias primas del IPP,
obtenemos el índice que mide la evolución de precios
de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador presentó una variación mensual de
0.2%, y registró un incremento en lo corrido del año
de 6.9%, y de 7.9% en el año completo (Ver Cuadro
2).
Clasificación según procedencia
de los bienes:
Por procedencia de los
bienes, los precios de artículos producidos y consumidos
en el país aumentaron 0.4% en el mes, 7.9% en lo corrido
del año y 10.1% en el año completo. Las cotizaciones
de bienes importados presentaron una variación mensual de
–0.05%, y de 4.7 y 4.8% en lo corrido del año y doce
meses respectivamente. Por otra parte, aunque los bienes exportados
no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice
de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados
presentó una variación mensual de –2.3%, situándose
su variación en lo corrido del año en –1.9%
y en el año completo en –7.2%. En este último
indicador, las principales reducciones mensuales de precios se dieron
en: mineral de níquel –18.6%, combustible fuel oil
y ACPM –10.3%, pesca y cultivo de peces –5.1%, trilla
de café –4.6% y prendas de vestir –2.8%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en
los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, septiembre 4 de 2001
Apartes de la
intervención del Dr. Carlos Caballero Argáez, Codirector
del Banco de la República, en el Seminario “Situación
y Perspectivas Económicas 2000-2001”, organizado por
ANIF, FEDESARROLLO y la Cámara de Comercio de Cali.
La contracción de la economía
colombiana en 1999 fue producto de un período largo (1992-1998)
durante el cual el país gastó más de lo que
sus ingresos le permitían. Ese exceso de gasto se financió
con recursos del endeudamiento externo y el interno. Ambos, sector
público y sector privado, redujeron sus niveles de ahorro
y elevaron su endeudamiento.
Las circunstancias internacionales, que habían
dado lugar a un abundante flujo de capitales hacia los países
emergentes en la primera década de los noventa, cambiaron
abruptamente en la segunda mitad de la década. Primero fue
la crisis de México, en 1994, después la de Asia a
finales de 1997 y principios de 1998, después de la Rusia
en agosto de 1998, después la de Brasil en 1999 y más
recientemente la que ha afectado a Turquía y Argentina.
El mercado internacional de capitales se cerró
para Colombia y para otros países emergentes desde el segundo
semestre de 1998. La imposibilidad de continuar accediendo al mercado
internacional, el deterioro de los términos de intercambio
y la salida de capitales, forzó a la economía a ajustar
el gasto de manera automática y abrupta con posterioridad
al primer trimestre de 1998, cuando la cuenta corriente de la balanza
de pagos, que venía arrojando déficit desde 1993,
llegó a su desequilibrio máximo, cercano a ocho puntos
del PIB.
La contracción de 1998-1999, no puede
considerarse como parte de un ciclo económico “normal”
en el cual la expansión inicial de la demanda genera presiones
inflacionarias y, como consecuencia de éstas, la autoridad
monetaria se ve en la necesidad (y la obligación) de restringir
la oferta monetaria, elevar las tasas de interés y reprimir
la demanda agregada de la economía.
La crisis colombiana de los últimos
tres años ha sido similar a las que se han presentado en
otros países al reventarse las “burbujas” de
los precios de la finca raíz y, en general de los activos,
producto de una expansión prolongada del gasto, financiado
con un endeudamiento creciente.
La caída de la demanda no puede atribuirse
exclusivamente al manejo de la política monetaria y cambiaria,
sino a que los desequilibrios a nivel del gobierno, las empresas
y los hogares no eran sostenibles y tarde o temprano –casi
independientemente de la política monetaria que se siguiera-,
producirían una crisis.
La política económica enfrentó
en 1999 decisiones muy complejas. Era necesario reconocer que el
período prolongado de expansión había llegado
a su final, y proceder a un ajuste del gasto en la economía
que afectara lo menos posible al sector privado. Para lograr este
objetivo, era indispensable que el sector público se equilibrara
en forma rápida y evitar un desbordamiento de la inflación
y la pérdida de confianza en la moneda. Como esto no sucedió
a la velocidad deseada, el peso del ajuste recayó en el sector
privado y en la política monetaria lo cual, a su vez, condujo
a la devaluación, a la elevación de las tasas de interés
y a la pérdida de reservas internacionales del Banco de la
República.
Visto en retrospectiva, resulta evidente que
una estrategia de manejo diferente también hubiera desembocado
en una crisis y que las autoridades juzgaron que el camino escogido
tendría menores consecuencias económicas y sociales
en el mediano plazo, por considerar que las menores expectativas
de inflación y de devaluación tendrían un impacto
positivo sobre la prima de riesgo soberano y sobre las tasas de
interés como, en efecto, ocurrió.
Gobernar, sin embargo, es seleccionar el menor
de los males, que fue lo que se hizo. Lo cual no quiere decir que
el país no fuera a atravesar un período de crisis
económica tan desconocido, tan duro y tan prolongado como
el que se ha vivido en Colombia. Con todo, la economía no
cayó en una “hiperinflación”, ni la moneda
en una condición de desvalorización irreversible como
si sucedió, por ejemplo, en Ecuador. Aunque se ha pagado
un altísimo costo social y económico por los excesos
de los años anteriores.
A partir del segundo semestre de 1999 la economía
comenzó un proceso de recuperación que condujo a crecimientos
positivos del PIB a lo largo del año 2000. Con la menor inflación,
las tasas de interés cayeron y la confianza del público
en la economía aumentó. El sector privado inició
un proceso de auto corrección desde la segunda mitad de 1998
que, si bien dio lugar a la contracción de 1999, también
condujo a la recuperación en el año 2000. La devaluación
real, las menores tasas de interés y la mayor confianza propiciaron
un aumento del consumo de los hogares, de la inversión privada
y de las exportaciones. El ajuste del sector público es lo
que ha facilitado la recuperación de la actividad productiva,
en vez de una expansión sin límite del gasto público.
En la medida en la cual el gasto público se ha controlado,
se ha abierto espacio al sector privado para su recuperación.
La política monetaria está en
capacidad de contribuir parcialmente a la recuperación de
la actividad productiva mediante la reducción de las tasas
de intervención del Banco de la República en el mercado
de dinero, como lo ha hecho en las últimas semanas. Los menores
intereses en este mercado deberán reflejarse, como en efecto
ya lo han hecho, en la tasa de referencia de captación a
tres meses de las entidades financieras y, por consiguiente, en
el costo de los créditos vinculados con el DTF. De la misma
manera en que la menor inflación reduce el costo de los créditos
atados al IPC o a la UVR. Ambos efectos alivian a los deudores sean
estos corporativos o personas naturales. Pero la recuperación
definitiva solo se alcanzará en la medida en la cual aumente
de manera significativa la inversión, se eleve el ahorro
interno y se cuente con flujos de capital positivos hacia Colombia
originados en la repatriación de los capitales de los colombianos
y en la inversión extranjera. Lo cual implica, en último
término, mejorar la confianza y la esperanza de las gentes
en el país.
Es bien sabido que la política monetaria
tiene como objetivo, en razón del mandato constitucional
al Banco de la República, el logro de metas decrecientes
de inflación. Menos sabido es que la Junta del Banco busca
simultáneamente la recuperación de la demanda agregada
y el crecimiento económico. La estrategia de la Junta combina
elementos del esquema de “inflación objetivo”
con valores de referencia para los agregados monetarios. En su aplicación
la Junta evalúa mensualmente su postura de política
monetaria con base en el análisis de las presiones inflacionarias,
los pronósticos de inflación y el comportamiento de
otras variables macroeconómicas, entre las cuales se presta
especial atención a la base monetaria.
La política monetaria no ha sido obstáculo
para el logro de ritmos más elevados de crecimiento económico.
Es más, aunque la proyección de crecimiento para el
2001 se revisó hacia abajo a mediados del año, el
Banco de la República no modificó la línea
de referencia de la base monetaria. No es correcto afirmar, entonces,
que una mayor emisión monetaria daría lugar a un más
alto ritmo de crecimiento económico. La política monetaria
ha sido anticíclica, en una coyuntura en la cual el sector
público forzosamente tiene que ajustarse para corregir los
desequilibrios que se acumularon en la segunda mitad de los años
noventa y que originaron la contracción de 1999. Y en la
cual el sector público no puede actuar en contra del ciclo
en razón de su desajuste, no corregido todavía, que
impide ampliar el gasto o reducir los impuestos. Pero la política
monetaria ni puede hacerlo todo, ni contribuye de manera directa
a aumentar la capacidad de oferta de la economía; su aporte
es apoyar el crecimiento económico de largo plazo al lograr
estabilidad de los precios y mantenerla.
El compromiso entre inflación y crecimiento
no es válido en una circunstancia como la que atraviesa la
economía colombiana en la actualidad. Un ejercicio académico
realizado por los técnicos del Banco de la República
señala que una meta de inflación mayor en un punto
a la programada para el año próximo tendría
un impacto despreciable en el incremento del ritmo de crecimiento
de la economía en el 2002. Modificar la meta, en cambio,
generaría expectativas de inflación, tendría
un impacto negativo sobre la trayectoria de las tasas de interés
y, por consiguiente, sobre el costo de la deuda pública y
privada y, finalmente, enviaría una mala señal para
las negociaciones saláriales lo cual, además, no sería
conducente para la mejora de la situación del empleo.
Tampoco es correcto argumentar que con más
emisión se obtendrían ritmos más altos de crecimiento
económico, así ello implicara sacrificar puntos en
la baja de la inflación. Las mayores expectativas de inflación
y de devaluación del peso terminarían dando al traste
con cualquier intento de recuperación permanente de la capacidad
de crecimiento de la economía por la vía de altísimas
tasas de interés y desconfianza de los agentes económicos
en la moneda y en el país.
En estas circunstancias, entonces, el papel
de la política monetaria es muy claro: mantener baja y estable
la inflación y apoyar, de esta manera, el ahorro, la inversión
y el crecimiento económico en el mediano y en el largo plazo.
Cali, Agosto 30 de 2001
El Banco de la República y la Superintendencia
de Valores, con el apoyo de una misión internacional encabezada
por el Banco Mundial que visitó a Colombia en febrero pasado,
presenta al público el informe sobre los “Sistemas
de Compensación y Liquidación de Pagos y Valores en
Colombia”.
Este documento contiene una descripción
y evaluación del sistema de compensación y liquidación
de pagos y valores, que es novedosa en nuestro medio y adicionalmente
se encuentra una información de gran utilidad para los usuarios
de estos sistemas.
El Banco de la República
invita a consultar este informe en la página Web del Centro
de Estudios Monetarios Latinoamericanos –CEMLA- www.cemla.org,
sección de Iniciativa de Compensación
y Liquidación de Pagos y Valores.
Bogotá, agosto 27
de 2001
Tres mecanismos
de liquidez permanente hasta final de año
La Junta Directiva del Banco de la República
en su sesión ordinaria del día de hoy, analizó
los requerimientos de liquidez de la economía para lo que
resta del año. Teniendo la línea de referencia de
la base monetaria como indicador del comportamiento de la demanda
de liquidez, y considerando la expansión monetaria por $1
billón que generará la reducción de los depósitos
remunerados que mantiene la Dirección del Tesoro Nacional
en el Banco de la República, la Junta decidió otorgar
liquidez permanente mediante los siguientes mecanismos:
Compra de reservas internacionales entre septiembre
y diciembre mediante el mecanismo de opciones por un monto no superior
a US$320 millones.
Compra definitiva de títulos de deuda
pública por un valor mínimo de $100.000 millones.
Los montos mensuales de la subasta de opciones
para la acumulación de reservas internacionales serán
de US$80 millones y, de no ser ejercidos en su totalidad, podrán
ser acumulables para los siguientes meses. Así mismo, en
caso de no ejercerse la totalidad de las opciones de compras de
reservas, el faltante podrá ser compensado con mayores compras
de títulos de deuda pública.
El aumento transitorio en la demanda de liquidez
que se presenta tradicionalmente al final del año, calculado
en $ 1.2 billones, se atenderá mediante el mecanismo de REPOS.
Bogotá, agosto 24 de 2001
Reducción
de Tasas de Intervención en 100 p.b.
En su sesión de Agosto 16 la Junta
Directiva del Banco de la República analizó la nueva
información disponible sobre inflación, la situación
internacional y la actividad económica.
La inflación anual a Julio llegó
a 8.1% con un ligero repunte en comparación al mes anterior
(7.9%.) Este ligero aumento, que había sido debidamente anticipado
por la Junta, no compromete el logro de las metas de inflación
establecidas por el Banco, pues es un fenómeno transitorio
asociado a incrementos en los precios de los alimentos. La inflación
anual de la mayoría de los demás componentes de la
canasta del IPC disminuyó, al igual que lo hicieron los diferentes
indicadores de inflación básica.
Conforme lo había advertido la Junta,
la incertidumbre generada por la situación de Argentina no
ha tenido mayor influencia sobre el mercado cambiario colombiano
a juzgar por la relativa estabilidad de la tasa de cambio. Esto
contrasta con el efecto que ha tenido la crisis Argentina en países
como Brasil y Chile en donde la tasa de cambio se ha depreciado
sustancialmente.
En cuanto a la actividad económica,
nuevos indicadores como la producción industrial de Junio
muestran un deterioro de la actividad productiva. Adicionalmente,
la demanda por dinero ha estado por debajo de las líneas
de referencia, y hay margen para aumentarla.
A la luz de la nueva información disponible
sobre la actividad económica y sus implicaciones para la
evolución futura de la inflación, la Junta Directiva
del Banco de la República decidió disminuir todas
sus tasas de intervención en 1.0 punto porcentual. Este descenso
adicional en las tasas de interés es compatible con el cumplimiento
de las metas de inflación de 8% para este año y el
6% para el año 2002.
La política monetaria ha sido y seguirá
siendo holgada y compatible con los esfuerzos de estimular el crecimiento
de la economía.
Santafé de Bogotá, agosto
16, 2001
Aspectos principales del Informe
de la Junta Directiva al Congreso de la República - Julio
de 2001.
La política macroeconómica
ha contribuido a la recuperación de la economía y
a la reducción de la inflación. En particular, las
decisiones en materia de política monetaria se han adoptado
para garantizar el cumplimiento de la meta de inflación y
la recuperación del crecimiento económico. Con este
fin, la política monetaria ha facilitado la disminución
de las tasas de interés y ha suministrado un nivel adecuado
de liquidez a la economía. El déficit fiscal se ha
reducido, lo cual ha incrementado la confianza de los inversionistas
nacionales e internacionales en el futuro de la economía
nacional.
La inflación anual, medida por el Índice
de Precios al Consumidor (IPC), registró un descenso gradual
en el primer semestre del año gracias a la política
monetaria ejecutada en los dos últimos años y a la
existencia de capacidad instalada no utilizada en varios sectores
de la economía. La inflación anual se situó
al finalizar junio en 7,9%, con lo cual se completaron cuatro meses
consecutivos con una inflación anual al consumidor igual
o inferior a la meta de 8% establecida por la Junta Directiva del
Banco de la República para el año 2001.
Las decisiones de política monetaria
se sustentan en la operación de un mecanismo para interpretar
y separar efectivamente los choques de corto y largo plazo, que
afectan la demanda y la oferta de base monetaria. De esta manera,
no deben producirse fluctuaciones sustanciales de la tasa interbancaria
de corto plazo, que se busca mantener en un nivel coherente con
el logro de las metas de inflación anunciadas.
Después de la contracción observada
en 1999 la economía se recuperó en el año 2000
y registró un ritmo positivo aunque moderado de crecimiento.
Este se redujo desde el cuarto trimestre del año anterior,
comportamiento no muy diferente al observado en varios países
de América Latina, lo cual sugiere la presencia de choques
comunes a las economías de la región.
El debilitamiento de la actividad económica
en Colombia durante el primer trimestre del año 2001 se asocia,
en parte, con una serie de factores de oferta, como la huelga en
la industria de bebidas y la reducción de la producción
petrolera, consecuencia principalmente de los atentados a la infraestructura
del sector y, en parte, a factores de demanda interna debido a la
incertidumbre sobre el futuro de la economía y a la persistencia
de altos niveles de desempleo.
El comportamiento reciente de la economía
colombiana muestra similitudes con el desempeño económico
de otros países de América Latina, que también
han registrado desaceleraciones en los últimos trimestres
y en donde los pronósticos oficiales y privados de crecimiento
del producto en 2001 se han revisado hacia abajo. Estas similitudes,
sin embargo, no son un fenómeno reciente; se extienden a
lo largo de la década de los noventa, sugiriendo la presencia
de factores comunes en la explicación de la evolución
de las economías de la región.
Los flujos de capitales hacia estos países
han sido un elemento muy importante para explicar el patrón
de crecimiento de América Latina. Sin perjuicio de las ventajas
que dichos flujos traen consigo, su presencia impone restricciones
a la capacidad de las autoridades nacionales para llevar a cabo
políticas anticíclicas. Este fenómeno es más
pronunciado si las economías han acumulado desequilibrios
por períodos prolongados en el pasado o si presentan debilidades
estructurales sustantivas como, por ejemplo, un sistema financiero
frágil o inflexibilidad para corregir situaciones de desequilibrio
fiscal.
Un país con una historia de elevados
déficit fiscales o externos, o con altos niveles de deuda
pública o externa, tendrá dificultades para llevar
a cabo políticas anticíclicas, debido a que su aplicación
podría afectar las percepciones con respecto a la sostenibilidad
de las finanzas públicas y el balance externo y, por consiguiente,
inducir una reducción drástica de los flujos de capital.
La mayoría de los países latinoamericanos
durante la década de los noventa adoptaron políticas
fiscales pro-cíclicas. Durante las expansiones, los gobiernos
aumentaron su consumo y su inversión generando mayores déficit
fiscales. Por el contrario, en períodos de crisis, los gobiernos
se vieron forzados a emprender programas de ajuste fiscal para generar
confianza y credibilidad en los mercados internacionales.
En la actualidad, la situación de la
economía internacional es de desaceleración e incertidumbre.
La desaceleración cubre tanto a los países desarrollados
como a los mercados emergentes. La incertidumbre está asociada
principalmente con los casos de Argentina y Turquía. En este
entorno, las posibilidades para los países emergentes de
realizar políticas anticíclicas son reducidas.
A pesar de las limitaciones mencionadas, en
la medida en que se realicen ajustes fiscales y de balanza de pagos
se abrirá espacio para adoptar políticas anticíclicas.
El caso de Colombia ilustra bien este punto. En el contexto de la
debilidad de la demanda agregada, la Junta Directiva del Banco de
la República adoptó desde 1999 una postura de la política
monetaria más holgada, sin comprometer el logro de la meta
de inflación.
Las tasas de interés de intervención
del Banco de la República se redujeron en 16 ocasiones entre
diciembre de 1998 y julio de 2001, con lo cual la tasa de interés
real de las operaciones de subasta de expansión monetaria
alcanzaron el algunos momentos niveles cercanos a cero. Adicionalmente,
los encajes se redujeron de un promedio de 8,7% a finales de 1997,
a 5,8% a finales de 1998 y desde ese momento se han mantenido en
el mismo nivel, lo cual permitió liberar un volumen importante
de reservas bancarias y mejorar la posición de liquidez del
sistema bancario. Por otra parte, en 1999 se hicieron más
flexibles las condiciones de apoyo de liquidez del sistema financiero
con lo cual se redujo su riesgo de iliquidez y se hizo más
fácil el acceso a los recursos extraordinarios del Banco
de la República. La mayor amplitud de la política
monetaria se ve reflejada en el crecimiento de la base monetaria,
la cual pasó de un nivel negativo de 16,5% en diciembre de
1998 a 15% positivo en junio de 2001.
No se puede desconocer que, a pesar de que
en la actualidad la mayoría de los países latinoamericanos
están saliendo de la crisis, la recesión de finales
de los noventa tuvo importantes costos económicos y sociales.
En la mayoría de países empeoró la distribución
del ingreso y aumentó la pobreza. Por lo tanto, uno de los
mayores retos de la política económica es situar a
la economía en una senda de crecimiento sostenido que impulse
el empleo y reduzca la pobreza.
La reducción gradual de la inflación
que se ha registrado, reafirma la confianza de la Junta Directiva
del Banco de la República en el cumplimiento de la meta del
8% establecida para el presente año. Se espera que el déficit
en la cuenta corriente de la balanza de pagos para el año
2001 sea de 3,0% del PIB como consecuencia de una caída de
6,0% en las exportaciones de bienes y del incremento de las importaciones
de bienes en 12,0%. Se espera que el déficit del sector público
consolidado se ubique alrededor del 2,8% del PIB al finalizar el
año, con un ajuste cercano al 0,6% del PIB respecto al tamaño
del déficit observado en el año 2000.
Bogotá, agosto 3, 2001
Indice de Precios
del Productor - IPP -
0.06% variación mensual para el mes de julio de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en julio del presente año una variación
mensual de 0.06%, con lo cual su variación en lo corrido
del año se situó en 6.77% y en los últimos
doce meses en 9.03%. Comparando con el mismo mes del año
anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a
julio de 2001 fueron inferiores en 1.0, 2.0 y 5.8 puntos porcentuales
respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad económica:
Industria: los precios
de los productos industriales registraron un incremento mensual
de 0.3%, inferior en 0.7 puntos porcentuales al observado el mismo
mes del año anterior. Se destaca el aumento en las cotizaciones
de: maquinaria para producción de textiles 8.9%, aguardiente
4.3%, agua y otras bebidas no alcohólicas 2.4%, almidones
y productos derivados de almidón 2.2%, carne de pollo o gallina
2.2%, azúcar 1.6%, carne de porcino 1.4%, actividades de
edición e impresión 1.3%, panela 1.3%, frituras y
pasabocas 1.3%. En cuanto a caídas de precios, las principales
fueron trilla de café –5.4% y arroz trillado, pulido
y pilado –1.2%, (Ver Cuadros
1 y 4 parte II
).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se redujeron en 2.5% en el
mes, variación inferior en 9.0 puntos porcentuales a la observada
en julio de 2000. El cambio en los precios se explica por la caída
en el precio de petróleo crudo –5.4%, otros minerales
no ferrosos –3.1%, gas natural –1.5% y extracción
de sal y otros minerales no metálicos –1.5% (Ver
Cuadros 1 y
4 parte I).
Agricultura silvicultura
y pesca: la variación mensual de precios de los productos
agrícolas fue –0.5%, inferior en 1.0 punto porcentual
a la registrada en julio de 2000. Los artículos con mayores
alzas de precios en esta clasificación fueron: otros tubérculos
(ñame y arracacha) 82.1%, papaya 34.3%, cebolla 29.4%, habichuela
17.5%, aguacate 16.8%, piña 9.3%, otras hortalizas y legumbres
8.0%, mango 7.6% y yuca 5.0%. Se destaca la reducción en
los precios de: arveja –21.5%, mora –18.1%, tomate de
árbol –17.2%, tomate –11.0%, café pergamino
–10.5% y papa –8.0% (Ver Cuadros
1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o destino
económico:
Al descomponer el IPP
según uso o destino económico de los bienes, el mayor
crecimiento de precios se dio en los bienes de consumo final 0.5%,
seguidos por materiales de construcción 0.3% y bienes de
capital 0.2%. Por su parte las materias primas registraron una variación
mensual de –0.4%. Al excluir las materias primas del IPP,
obtenemos el índice que mide la evolución de precios
de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador presentó una variación mensual de
0.4%, y registró un incremento en lo corrido del año
de 6.7%, y de 8.4% en el año completo (Ver Cuadro
2).
Clasificación según procedencia
de los bienes:
Por procedencia de los
bienes, los precios de artículos producidos y consumidos
en el país aumentaron 0.04% en el mes y las cotizaciones
de bienes importados presentaron un aumento promedio de 0.1%. Por
otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP,
se calcula paralelamente un índice de precios para dichos
bienes. El IPP de artículos exportados presentó una
variación mensual de –2.5%, situándose su variación
en lo corrido del año en 0.4% y en el año completo
en –4.8%. En este último indicador, las principales
reducciones mensuales de precios se dieron en: trilla de café
–6.5%, petróleo –5.4%, oro –3.0%, fuel
oil –2.7% y algodón y fique –2.6%. Los resultados
de este índice se ilustran con mayor detalle en los
cuadros 3 y
cuadro 5.
Revisión del IPP de junio de 2001
Debido a una rectificación
de la estimación del precio interno del petróleo crudo
para el mes de junio del presente año, se revisó la
cifra del IPP para dicha fecha. Así, la variación
mensual del IPP a junio de 2001 fue de –0.24%, en lugar de
–0.11% reportado anteriormente. Con respecto a las variaciones
año corrido y anual, estas se redujeron en 0.14 puntos porcentuales
al ubicarse en 6.70% y 10.10% respectivamente. Esta corrección
también afectó los siguientes rubros: Explotación
de minas y canteras, consumo intermedio y producidos y consumidos
(Ver Cuadro 6).
Bogotá, agosto 3, 2001
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Reducción de Tasas de Intervención
En el comunicado de prensa de la reunión
del 13 de julio de 2001, se afirmó lo siguiente:
“La Junta Directiva del Banco de la República
revisó las nuevas proyecciones de inflación e hizo una evaluación
de la situación de la actividad económica colombiana y de
la situación internacional. Las proyecciones de inflación
ratifican la alta probabilidad de cumplir las metas de inflación
en este año y el siguiente.
Mientras la trayectoria más probable de la
inflación para éste y el próximo año se sitúa
ligeramente por debajo de las metas respectivas, la incertidumbre generada
por los eventos en el entorno internacional podrían eventualmente
generar inestabilidad cambiaria y en los flujos de capital. Si ello sucediera
se retrasaría el proceso de recuperación de la inversión
que es esencial para la buena marcha de la economía.”
La Junta del 13 de julio decidió también
que una vez transcurrido un lapso prudencial y analizados los impactos
de la crisis internacional, podría procederse a reducir las tasas
de interés con anterioridad al análisis de la inflación
del mes de julio.
En las dos últimas semanas, la Junta continuó
evaluando el posible efecto sobre la economía colombiana de la
crisis Argentina y comprobó que ha habido estabilidad en la tasa
de cambio y en los márgenes de la deuda externa. Esto indica que
el efecto de la crisis internacional ha sido hasta el momento limitado
en Colombia. Por esa razón, la Junta decidió reducir en
50 puntos básicos las tasas de intervención, excepto la
tasa Lombarda de contracción. Así, a partir del día
lunes 30 de julio, las tasas de interés de intervención
del Banco, serían las siguientes: Lombarda de expansión,
15%; tasa de expansión por subasta, 11% tasa de contracción
por subasta, 10%; Lombarda de contracción, 8%.
La Junta seguirá monitoreando los efectos
de la inestabilidad internacional sobre Colombia y Latinoamérica
y adoptará las medidas conducentes en caso de que cambien las circunstancias.
Bogotá, julio 27, 2001
Entrada en funcionamiento
en del Sistema de Cuentas de Depósito (CUD) del Banco de la República
Continuando con el proceso de modernización
tecnológica del sistema de pagos del país, el Banco de la
República ofrecerá a partir del próximo 30 de Julio
de 2001 a las entidades Bancarias y Financieras autorizadas para manejar
cuenta de depósito en el Banco, el Sistema de Cuentas de Depósito
(CUD), el cual reemplazará las funcionalidades de transferencias
de fondos en línea y el registro en las cuentas de depósito
que actualmente tiene el sistema ATLAS-DCV, de tal forma que el nuevo
sistema pasará a ser el pilar del sistema de pagos con liquidación
bruta en tiempo real.
El nuevo sistema CUD conserva las
principales ventajas del anterior en términos de seguridad, eficiencia,
velocidad de respuesta y control de saldos en tiempo real como condición
para la liquidación (pago) de cada transacción o transferencia
de fondos. Pero, además, brindará un mayor valor agregado
a los usuarios, pues cuenta con una mejor información que permitirá
la consulta en línea de movimientos y extractos que pueden ser
producidos con diferentes parámetros como fechas, código
de cuenta, código de transacción, entre otros. Los usuarios
contarán así, con mecanismos para la identificación
más completa de movimientos de entrada y salida de fondos que afectan
los saldos de las cuentas, pues podrán conocer tanto las entidades
de origen y destino de los recursos, como los conceptos que los originaron,
lo cual permitirá hacer un manejo más eficiente de los flujos
de tesorería y de la liquidez intradía, facilitando también
la conciliación bancaria y el control sobre movimientos indebidos.
Igualmente tendrá una mayor amigabilidad por estar desarrollado
en una plataforma tecnológica abierta que facilitará la
impresión de reportes, la generación de archivos planos
para permitir la conciliación automática de las cuentas
y ayudas en línea para dar orientación sobre la operatividad
del sistema; todo integrado bajo un ambiente WEB.
El CUD es un nuevo e importante avance
del Banco de la República para asegurar su compatibilidad con los
más altos estándares internacionales definidos por el Banco
de Pagos Internacionales respecto de los Sistemas de Pago de Alto Valor,
que de hecho sólo los países de más alto nivel de
desarrollo y unos pocos países en desarrollo, como Colombia, han
alcanzado, contribuyendo de esta manera a la solidez, eficiencia y prevención
de riesgos en el sistema financiero colombiano.
El sistema se ha venido implementando
mediante un proceso de instalación por fases; la primera de ellas
comenzó el 2 de mayo del presente año con la implantación
a nivel de la operación interna del Emisor. Como una segunda etapa
en este proceso, entre el 16 y el 19 de julio, se realizó una prueba
piloto en la que participaron varias entidades, la cual sirvió
para probar aspectos técnicos y operativos de la nueva aplicación
con resultados satisfactorios.
Como última instancia de implantación
a nivel nacional, el CUD se pondrá a disposición de los
intermediarios financieros y del mercado de capitales el próximo
30 de julio, fecha en la que las entidades podrán utilizar todas
las funcionalidades del sistema.
Bogotá, Julio 25
de 2001
Se mantienen inalteradas Tasas de Intervención
En su sesión del 13 de Julio de 2001,
la Junta Directiva del Banco de la República revisó las
nuevas proyecciones de inflación e hizo una evaluación de
la situación de la actividad económica colombiana y de la
situación internacional. Las proyecciones de inflación ratifican
la alta probabilidad de cumplir las metas de inflación en este
año y el siguiente.
El análisis de la situación internacional
refleja un preocupante clima de incertidumbre en América Latina,
especialmente agudo a lo largo de la presente semana. En los últimos
cuatro meses los márgenes sobre la deuda externa de Argentina han
aumentado más de 350 puntos básicos. En lo corrido del año,
además, el Real de Brasil se ha devaluado en aproximadamente 30%.
La economía chilena, que muestra los mejores fundamentos macroeconómicos
en América Latina, también ha sufrido los efectos de la
crisis Argentina.
En Colombia no se ha reflejado la crisis del Cono
Sur, debido a los esfuerzos de ajuste macroeconómico, a las reformas
constitucionales y legales efectuadas y a la prefinanciación externa
ya obtenida. Sin embargo, el país no está exento de un efecto
contagio.
Mientras la trayectoria más probable de la
inflación para éste y el próximo año se sitúa
ligeramente por debajo de las metas respectivas, la incertidumbre generada
por los eventos en el entorno internacional podrían eventualmente
generar inestabilidad cambiaria y en los flujos de capital. Si ello sucediera
se retrasaría el proceso de recuperación de la inversión
que es esencial para la buena marcha de la economía.
Con base en la estrategia de la política monetaria
adoptada por la Junta Directiva del Banco de la República, en la
cual se incorporan los factores de riesgo sobre la inflación y
el crecimiento, incluyendo aquellos originados en el contexto internacional,
la Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener
inalteradas sus tasas de intervención.
Bogotá, Julio 13, 2001
Evolución de
la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Marzo de 2001
A continuación se presentan los principales
aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos
del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre
la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el primer
trimestre del año 2001 y que actualmente se encuentra en circulación.
Durante el primer trimestre de 2001,
la cuenta corriente de la balanza de pagos del país presentó
un déficit de US$736 millones (m) (3,6% del PIB trimestral), valor
superior en US$713 m respecto al registrado en igual período de
2000. Por su parte, la cuenta de capital observó ingresos netos
por US$619 m, monto superior en US$418 m a los registrados entre enero
y marzo de 2000. A marzo 31 del presente año, el saldo de las reservas
internacionales netas se situó en US$9.283 m, con una variación
anual de US$310 m. El saldo de las reservas internacionales equivale a
9,1 meses de importaciones de bienes, 7,2 meses de importaciones de bienes
y servicios y 2,7 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según
el vencimiento original.
CUENTA CORRIENTE
Entre enero y marzo de 2001, la cuenta
corriente arrojó un mayor déficit en US$713 m frente al
registrado en igual período de 2000. Esta dinámica está
vinculada con el deterioro de la balanza comercial y con los mayores egresos
por dividendos y utilidades. El incremento de las compras externas (US$362
m) y la disminución de las exportaciones (US$147 m) redujo el superávit
comercial de US$542 m en 2000 a US$33m en 2001. Este comportamiento está
asociado con el desmejoramiento en los términos de intercambio
(29,3%) como consecuencia del incremento registrado en los valores unitarios
de las importaciones (16,6%) y de la caída observada en el de las
exportaciones (17,6%).
La balanza comercial presentó
un superávit de US$33 m, inferior en US$509 m al observado en 2000,
como resultado del incremento en las compras externas y la disminución
en el valor exportado. El aumento anual de las importaciones (13,7%, US$356
m), se explica principalmente por las mayores compras de bienes de capital
(US$199 m FOB, 22,0%), destacándose el nivel que alcanzaron las
de equipo de transporte (US$106 m). También aumentaron, aunque
en menor proporción, las importaciones de productos intermedios
(6,4%) y bienes de consumo (17,3%).
La disminución anual de las
exportaciones (5,1%, US$160 m) se originó en las menores ventas
externas de productos tradicionales (18,3%, US$311 m), en tanto que las
de bienes no tradicionales crecieron en 11,1%. Los menores ingresos externos
provenientes de productos tradicionales se explican básicamente
por la caída en las ventas de hidrocarburos (26,8%) como resultado
principalmente de los menores volúmenes despachados, que cayeron
de 415 miles de barriles diarios (mbd) en 2000 a 299 mbd en 2001. El crecimiento
en el valor exportado por bienes no tradicionales (US$158 m) está
asociado con el aumento de las ventas de productos industriales que crecieron
en US$155 m, sobresaliendo los rubros de maquinaria y equipo, artes gráficas,
confecciones y alimentos y bebidas. También crecieron, aunque en
menor proporción, las ventas de carbón (US$34 m) y las de
ferroníquel (US$8 m). La situación favorable en las exportaciones
mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas
de café (21,1%, US$47 m) y banano (23,5%, US$32 m).
El comportamiento de la balanza para
el período enero - marzo de 2001 está asociado con la evolución
de los términos de intercambio que cayeron en 29,3%, como consecuencia
del aumento en los valores unitarios (16,6%) observados por las importaciones
y en la baja presentada en los de las exportaciones (17,6%). El alza en
los precios de las compras externas está vinculada básicamente
al aumento en los precios de las importaciones industriales (21,7%) y
de combustibles (46,3%). Por su parte, la disminución de los precios
de las ventas al exterior se explica, principalmente, por la caída
en los valores unitarios de las exportaciones no tradicionales (26,9%).
De otro lado, el comercio global
de servicios sumó US$1.293 m, cifra superior en US$86 m a la obtenida
en 2000. Las exportaciones se situaron en US$486 m y las importaciones
ascendieron a US$807 m, con lo que la balanza de servicios arrojó
un déficit de US$322 m. Por su participación en el comercio
de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte
y turismo al generar el 75,6% del valor total transado por servicios,
seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (5,9%), seguros y financieros
(8,4%) y servicios empresariales (5,3%).
El rubro renta de los factores presentó
un déficit de US$769 m superior en US$164 m, al del mismo período
de 2000 cuando su saldo deficitario se ubicó en US$605 m. Este
comportamiento se explica por los mayores egresos por concepto de utilidades
y dividendos (US$157 m). Los ingresos sumaron US$205 m, monto similar
al obtenido en 2000. Por su parte, los ingresos netos por transferencias
corrientes ascendieron a US$322 m, sobresaliendo los ingresos por remesas
de trabajadores y del Plan Colombia.
CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA
Durante el primer trimestre de 2001,
la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$619 m, superiores
en US$418 m a los recibidos en igual período de 2000. Las entradas
netas de recursos se explican por los flujos de capital de largo plazo
que ascendieron a US$909 m, contrarrestando las salidas de capitales de
corto plazo (US$290 m).
El flujo de capital de largo plazo
aumentó en US$375 m, al pasar de US$534 m en 2000 a US$909 m en
2001. Este comportamiento está asociado, con el mayor endeudamiento
externo neto (US$332 m) y la menor salida de capitales vinculados a inversiones
colombianas directas en el exterior (US$45 m).
La evolución de los flujos
netos de endeudamiento externo se explica por la reducción de las
amortizaciones en US$510 m, al pasar de US$1.221 m en 2000 a US$711 m
en 2001. Dicha caída obedece a los menores pagos realizados por
los agentes privados (US$395 m) y las entidades públicas (US$115
m). Los desembolsos totales sumaron US$1.252 m, cifra inferior en US$176
m a la obtenida en 2000, como resultado básicamente de los menores
recursos recibidos por parte del sector público (US$151 m).
Por sectores, el endeudamiento externo
de los agentes privados registró menores pagos netos por US$369
m, al pasar de US$381 m en 2000 a US$12 m en 2001, explicado por la disminución
en las amortizaciones de las empresas no financieras. Los desembolsos
ascendieron a US$370 m, valor inferior en US$26 m a los recibidos en 2000.
Por su parte, el sector público recibió recursos netos por
U$552 m, resultado de US$881 m por desembolsos y US$329 m de pagos.
Al finalizar el primer trimestre
de 2001, los ingresos netos por inversiones extranjeras directas en Colombia
ascendieron a US$394 m, asignados principalmente a las actividades de
comunicaciones, minas y canteras, manufactureras y a los establecimiento
financieros.
De otro lado, las salidas netas de
capitales de corto plazo, obedecieron fundamentalmente al crecimiento
en los activos de los colombianos en el exterior (US$408 m), sobresaliendo
los aumentos en las inversiones de cartera realizadas por los agentes
privados no financieros (US$282 m). Los pasivos de corto plazo registraron
ingresos netos por US$69 m, hecho que contrasta con los US$382 m de pagos
netos efectuados durante 2000. El incremento del endeudamiento se explica
básicamente por los préstamos contratados por el sector
privado no financiero.
Bogotá, Julio 5 de 2001
Indice de Precios del
Productor - IPP -
- 0.1% variación mensual para el mes de junio de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en junio del presente año una variación
mensual de –0.1%, con lo cual su variación en lo corrido
del año se situó en 6.8% y en los últimos doce meses
en 10.2%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones
mensual, año corrido y anual a junio de 2001 fueron inferiores
en 0.8, 0.8 y 5.4 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro
1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.4%, inferior
en 0.9 puntos porcentuales al observado el mismo mes del año anterior.
Se destaca el ascenso en las cotizaciones de: artículos escolares,
de oficina y otros de papel y cartón 7.9%, cemento, cal y yeso
6.3%, derivados de la carne y el pollo 5.9%, periódicos y revistas
4.4%, alcohol etílico 4.3%, otros equipos eléctricos 3.9%
y agua y otras bebidas no alcohólicas 3.9%. En cuanto a caídas
de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos:
aceites esenciales o esencias –4.2%, trilla de café –4.0%,
hilados –2.9%, equipos y aparatos de radio, televisión y
telecomunicaciones –1.8%, pescado y derivados –1.6% y maquinaria
de oficina, contabilidad e informática –1.2% (Ver
Cuadros
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se redujeron en 1.1% en el mes, variación
inferior en 5.8 puntos porcentuales a la observada en junio de 2000. El
cambio en los precios se explica por la caída en el precio de petróleo
crudo -3.0%, otros minerales no ferrosos –5.3% y plata, platino
y mineral de hierro –4.8% (Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura y
pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas
fue –1.8%, superior en 0.5 puntos porcentuales a la registrada en
junio de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta
clasificación fueron: zanahoria 28.0%, arveja 16.7%, cebolla 9.8%,
otras hortalizas y legumbres 6.3% y ganado vacuno hembra 4.1%. Se destaca
la reducción en los precios de: papa –18.0%, mora –12.1%,
café pergamino –11.5%, naranja –11.4%, fríjol
–9.3%, algodón y fique –8.0%, tomate –4.9%, huevos
–4.9% y aguacate –4.9% (Ver Cuadros
1 y 4
parte I).
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los materiales de construcción 0.6%, mientras
que, las cotizaciones de los bienes de capital variaron -0.4% y las materias
primas -0.3%. Por su parte, los precios de los bienes destinados al consumo
final no registraron variación en el mes. Al excluir las materias
primas del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución
de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador no presentó variación mensual, y registró
un incremento en lo corrido del año de 6.2%, y de 9.0% en el año
completo (Ver Cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
aumentaron 0.1% en el mes, mientras que los precios de los bienes importados
presentaron una reducción promedio de 0.7%. Por otra parte, aunque
los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente
un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos
exportados presentó una variación mensual de –3.9%,
situándose su variación en lo corrido del año en
3.0% y en el año completo en –1.7%. En este último
indicador, las principales reducciones mensuales de precios se dieron
en: equipos para pesar, filtrar y empacar –17.1%, mineral de níquel
–10.3%, coquización y productos de la refinación del
petróleo –6.8%, trilla de café –7.1%, petróleo
crudo –6.5% y algodón y fique –6.5%. Los resultados
de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y
cuadro 5.
Bogotá, Julio 4 de 2001
Proyecto de Ley por
medio del cual se crearía una nueva unidad del sistema monetario
de Colombia - Nuevo Peso - pasa en la Plenaria del Senado
El Proyecto de Ley auspiciado por el Senador
José Jaime Nicholls mediante el cual se crearía, de manera
transitoria, una nueva unidad del sistema monetario de Colombia equivalente
a mil pesos ($1.000) actuales, la cual se denominaría NUEVO PESO
y se dividirá en cien (100) centavos, hizo tránsito en el
día de ayer en la Plenaria del Senado de la República.
El proyecto tendrá que enfrentar
ahora los debates en la Cámara de Representantes para su aprobación
definitiva, y es bastante factible que esta ocurra en lo que resta del
año.
El objetivo principal de este proyecto
es el de simplificar el manejo de cantidades en moneda nacional. En efecto,
la eliminación de los tres ceros en las monedas y billetes contribuiría
a la simplificación en los procedimientos contables y de registro
de las cifras en moneda nacional. Adicionalmente, busca mejorar la eficiencia
en los sistemas de pagos facilitando las transacciones, al tener valores
con expresión numérica reducida. Este cambio simbolizaría
el compromiso nacional de lograr bajos niveles de inflación hacia
el año 2003, época en la cual la inflación colombiana
se acercaría a la internacional.
El proyecto de la eliminación
de tres ceros a la moneda carece de implicaciones sobre el diseño
y ejecución de la política monetaria por parte del Banco
de la República. Dicho proyecto no tendrá ningún
impacto sobre el costo de vida porque todos los precios y las operaciones
tendrán la nueva conversión. Por otra parte, no tendría
ningún impacto sobre la política cambiaria, ya que esta
se sigue desarrollando dentro de un régimen de libre flotación
de la tasa de cambio.
Una vez aprobada la Ley, y en vigencia,
el Banco de la República tendría un plazo de 18 meses para
producir los nuevos signos monetarios, los cuales, al entrar en circulación,
reemplazarían gradualmente a los actuales. Los actuales billetes
y monedas denominados en pesos, continuarán en circulación
conservando su poder adquisitivo, hasta que sean totalmente reemplazos
por las nuevas especies. En una segunda etapa, y una vez hecha la transición,
se retornaría a la denominación tradicional del peso.
Bogotá, Junio 20 de 2001
Se mantienen Inalteradas
Tasas de Intervención
En su sesión ordinaria del 14 de junio,
la Junta Directiva del Banco de la República revisó el comportamiento
de la inflación durante el mes de mayo y las proyecciones para
el presente año. La inflación anual al consumidor fue de
7.9%, inferior a la observada en abril (8%) y a la del mismo mes del año
anterior (10%). Se trata del menor registro histórico para mayo,
desde 1970. De manera similar, la medida de inflación básica
–que excluye cambios en los precios al consumidor originados en
factores de oferta- continúa exhibiendo una tendencia decreciente,
al pasar de 8.6% a 8.1% entre diciembre y mayo pasados.
El descenso de la inflación
al consumidor en el mes de mayo es un paso adicional hacia el cumplimiento
de la meta de inflación del presente año. Como se ha advertido
en comunicados anteriores, las proyecciones del Banco de la República
no descartan un repunte transitorio de la inflación el cual no
comprometería el logro de la meta al finalizar el año. Las
proyecciones de la inflación básica apoyan esta apreciación.
Teniendo en cuenta lo anterior, y
la amplia liquidez otorgada en la actualidad por el Banco del República,
la Junta Directiva decidió mantener inalterada sus tasas de intervención,
cuyos actuales niveles contribuyen a la recuperación de la actividad
productiva. Con esta decisión la Junta espera, además, allanar
el camino para el cumplimiento de la meta de inflación del próximo
año.
Bogotá, junio 14 de 2001
Indice de Precios del
Productor - IPP -
0.8% variación mensual para el mes de mayo de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en mayo del presente año una variación mensual
de 0.8%, con lo cual su variación en lo corrido del año
se situó en 7.0% y en los últimos doce meses en 11.1%. Comparando
las cifras con el año anterior, la variación mensual fue
superior en 0.3 puntos porcentuales, la anual fue inferior en 4.6 puntos
porcentuales y lo corrido del año presenta un comportamiento muy
similar en los dos años: 6.93% en mayo/2000 frente a 6.96% en mayo/2001
(cuadro
1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.6%, explicando
el 60.2% de la variación total del indicador. Dicho incremento
fue inferior en 0.6 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del
año anterior. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de frituras
y pasabocas 7.4%, carne de vacuno 3.6%, macarrones y fideos 3.4%, derivados
de la carne y el pollo 3.0%, bebidas fermentadas no destiladas 2.6%. En
cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente
en los siguientes artículos: carne de porcino –2.2% y alcohol
etílico –1.8% (Ver cuadro
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se incrementaron 4.8% en el mes,
contribuyendo con el 14.3% de la variación mensual del IPP. Esta
variación fue inferior en 1.5 puntos porcentuales a la observada
en mayo de 2000. El cambio en los precios se explica principalmente por
el crecimiento en la cotización de petróleo crudo 11.7%
(Ver cuadro
1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura y
pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas
fue 1.0%, contribuyendo con el restante 25.5% del cambio mensual del IPP.
Esta variación mensual fue superior en 3.8 puntos porcentuales
a la registrada en mayo de 2000. Los artículos con mayores alzas
de precios en esta clasificación fueron: zanahoria 55.3%, tomate
14.5%, mora 20.0%, fríjol 13.0%, café pergamino 10.7%, habichuela
8.0%, huevos 5.1%. Se destaca, la reducción en los precios de:
papa –29.6%, arveja -15.8%, aguacate -8.6%, cebolla -8.0% (Ver
cuadro
1 y 4
parte I).
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los bienes destinados al consumo intermedio 1.6%, seguidos
por los bienes de capital 1.0%, materiales de construcción 0.3%
y consumo final sin variación. Al excluir las materias primas del
IPP, obtenemos el índice que mide la evolución de precios
de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho
indicador presentó un incremento mensual de 0.2%, y de 6.2% y 9.4%
en el año corrido y en los doce meses respectivamente (Ver
cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
aumentaron 0.9% en el mes, mientras que los importados presentaron una
variación promedio de 0.6%. Por otra parte, aunque los bienes exportados
no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de
precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó
una variación mensual de 2.1%, situándose su variación
en lo corrido del año en 7.1% y en el año completo en 4.8%.
En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios
se dieron en mineral de níquel 14.4%, petróleo crudo 5.6%,
oro 4.8%. Con respecto a las reducciones de precios en productos de exportación
estas ocurrieron principalmente en: banano –4.8%, chocolate –2.9%,
productos de confitería -2.2%. Los resultados de este índice
se ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, junio 4, 2001
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Se mantienen Inalteradas
Tasas de Intervención
En su sesión ordinaria de mayo 11, la
Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias
de la inflación y del desenvolvimiento general de la economía.
En materia de precios al consumidor el aumento de 1.1% en el mes de abril,
situó la inflación anual en 8%, un nivel levemente superior
al registrado en marzo. El análisis realizado indica que algunos
factores de oferta ejercieron presión sobre el índice de
precios. En particular, el precio de los alimentos y de la educación.
El comportamiento del precio de estos rubros contiene un importante componente
estacional. Las proyecciones del Banco sugieren que el índice de
inflación anual aumentará estacionalmente en los próximos
meses, pero esta tendencia se revertirá en el segundo semestre,
y a fin de año podrá lograrse la meta de inflación
de 8%. Las proyecciones realizadas con diferentes métodos estadísticos
también reafirman la tendencia a una reducción gradual de
la inflación básica.
Por otra parte, en cuanto a la evaluación
del desempeño de la actividad económica la Junta observó
un comportamiento más favorable en marzo frente a los registros
de febrero, para rubros tan importantes como las exportaciones no tradicionales,
las exportaciones industriales y la producción manufacturera. Esto
reafirma la confianza de la Junta, en que superados los escollos de comienzos
de año como los ocurridos en el sector de bebidas, no se observa
evidencia de desaceleración en el crecimiento económico.
Sobre esta base, la Junta ha decidido
mantener inalterado el actual esquema de tasas de interés de intervención
del Banco de la República, al considerar que es compatible con
la meta de inflación y favorece el proceso de recuperación
económica.
Bogotá, mayo 11, 2001
Indice de Precios
del Productor - IPP -
1.4% variación mensual para el mes de abril de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en abril del presente año una variación
mensual de 1.4%, con lo cual su variación en lo corrido del año
se situó en 6.1% y en los últimos doce meses en 10.7%. El
cambio mensual fue inferior en 0.2 puntos porcentuales al registrado en
abril de 2000. En cuanto a la variación anual, esta cifra fue inferior
en 4.5 puntos porcentuales a la observada en el mismo mes del año
anterior y menor en 0.2 puntos porcentuales a la registrada en marzo del
presente año (cuadro
1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 1.0%, explicando
el 55.7% de la variación total del indicador. Dicho incremento
fue inferior en 0.6 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del
año anterior. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de carne
de vacuno 9.7%, derivados de la carne y el pollo 5.6%, bebidas fermentadas
no destiladas 3.3%, pescado y derivados del pescado 3.0%, trilla de café
2.8%, pan 2.2% y curtido y preparado de cueros, calzado y productos de
talabartería 1.8%. En cuanto a caídas de precios, éstas
se dieron principalmente en los siguientes artículos: colchones
y somieres –3.0%, panela –2.4%, almidones y productos derivados
–2.2% y carne de porcino –1.6% (Ver cuadro
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero se incrementaron 4.6% en el mes,
contribuyendo con el 7.6% de la variación mensual del IPP. Este
cambio en los precios se explica principalmente por el crecimiento en
la cotización de petróleo crudo 11.1% (Ver cuadro
1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura y
pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas
fue 2.6%, contribuyendo con el 36.7% del cambio mensual del IPP. Esta
variación mensual fue superior en 0.9 puntos porcentuales a la
registrada en abril de 2000. Los artículos con mayores alzas de
precios en esta clasificación fueron: tomate de árbol 22.3%,
ganado vacuno hembra 22.1%, papaya 10.3%, ganado vacuno macho 9.9%, arveja
8.4 y otros tubérculos (arracacha y ñame) 5.6% . Se destaca,
la reducción en los precios de: habichuela –36.7%, mango
–15.6%, mora –8.2%, silvicultura y explotación de madera
–7.9% y yuca –4.5% (Ver cuadro
1 y 4
parte I).
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los bienes destinados al consumo intermedio 2.0%, seguidos
por los bienes de consumo final 1.1%, bienes de capital l.1% y materiales
de construcción 0.3%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos
el índice que mide la evolución de precios de bienes ya
terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó
un incremento mensual de 1.0%, y de 6.0% y 8.9% en el año corrido
y en los doce meses respectivamente (Ver cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
crecieron 1.5% y los importados aumentaron 1.2% en el mes. Por otra parte,
aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente
un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos
exportados presentó una variación mensual de 2.9%, situándose
su variación en lo corrido del año en 4.9% y en el año
completo en 8.1%. En este último indicador, las principales alzas
mensuales de precios se dieron en mineral de níquel 9.0%, pesca,
producción de peces en criaderos 6.3%, petróleo 5.5%, carbón
5.1%, trilla de café 3.6%, chocolate 3.1% y curtido y preparado
de pieles, calzado y artículos de viaje 3.1%. Con respecto a las
reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron
principalmente en: azúcar –6.0%, aceites y grasas de origen
vegetal y animal –5.5%, algodón y fique -6.6% y otras frutas
(uchuvas y granadilla) -3.4%. Los resultados de este índice se
ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá,D.C., mayo 3, 2001
La Junta Directiva del Banco de la República,
en su sesión ordinaria de abril 20, aumentó en US$400 millones
el cupo del Gobierno Nacional para colocar títulos de deuda pública
externa. Lo anterior, dada la oportunidad que se presenta en los mercados
internacionales para ampliar la colocación de los bonos garantizados
por el Banco Mundial.
Con el fin de no aumentar la deuda total del Gobierno
con respecto a lo previsto en el programa macroeconómico, se acordó
reducir el cupo de administración de TES en cuantía equivalente.
20, abril 20 de 2001
Se mantienen Inalteradas
Tasas de Intervención
Al concluir el mes de marzo la tasa anual de
inflación fue de 7.8%, inferior en 0.3 puntos porcentuales a la
de febrero (8.1%) y en 1.9 puntos porcentuales a la de marzo del año
2000 (9.7%.). Este nuevo descenso es un paso adicional hacia el cumplimiento
de la meta de inflación para el presente año. Como usualmente
ocurre durante los primeros meses del año, el grupo de alimentos
ha venido ejerciendo una presión alcista sobre el índice
de precios al consumidor. No obstante, dicha presión estacional
en el presente año fue inferior a la que se observó en el
año 2000. Mientras que la inflación anual de alimentos al
concluir el primer trimestre del año pasado fue 8.5%, el registro
correspondiente para este año es de 7.1%.
La inflación básica
se ha reducido de 8.4% en marzo de 2.000 a 7.8% en marzo del presente
año, lo cual ratifica la convergencia de la inflación básica
hacia la meta del 8%.
De otra parte, los indicadores de
la evolución del sector real no confirman la existencia de indicios
claros de desaceleración.
La revisión de las proyecciones
sobre el comportamiento de la inflación para este año y
el próximo indican que la postura monetaria actual hace posible
obtener las metas de inflación de 8% y de 6%, respectivamente.
Los análisis técnicos también indican que la estructura
actual de tasas de interés de intervención del Banco de
la República favorece la consolidación de la recuperación
económica.
Por consiguiente, la Junta Directiva
decidió mantener inalterada la estructura de las tasas de interés
de intervención del Banco de la República. Esta decisión
contribuye, adicionalmente, a contener la salida de capitales del país,
fenómeno inconveniente particularmente en circunstancias de turbulencia
internacional como la actual. Como se consignó en el Informe presentado
por la Junta Directiva al Congreso, la economía colombiana requiere
una dosis importante de inversión que incentive la demanda agregada,
incremente la capacidad productiva y estimule la recuperación económica.
Bogotá, abril 20 de 2001
Aspectos principales
del informe de la Junta Directiva al Congreso de la República -
marzo de 2001
Teniendo en cuenta las circunstancias que caracterizaron
a la economía colombiana durante el año 2000, el Banco de
la República manejó los instrumentos de política
monetaria en forma tal, que contribuyó a la recuperación
económica sin comprometer el logro de la reducción de la
inflación.
La política macroeconómica
llevada a cabo en el año 2000 obtuvo una reducción adicional
de medio punto en la tasa de inflación, respecto a 1999, en tanto
que la economía creció a una tasa de 2,81%. Estos resultados
se facilitaron con la reducción del déficit fiscal: al desagregar
el crecimiento del PIB entre sectores privado y público, se observa
que mientras el primero creció 3,03% en el último trimestre
del año, el segundo disminuyó 2,99% con respecto al mismo
trimestre del año anterior.
La inflación para el año
2000 fue de 8,75%, por debajo de la meta de 10,0% establecida por el Banco
de la República para ese año. Con la cifra del año
2000 se completan dos años consecutivos con una inflación
de un dígito, lo cual ha evitado el deterioro de la capacidad de
compra de los trabajadores.
El reto actual de la política
monetaria es el de continuar con la reducción de la inflación,
en un ambiente de reactivación económica y de recuperación
del sistema financiero. Para tal fin, la política monetaria ha
facilitado la reducción de las tasas de interés, mediante
la promoción de condiciones holgadas en los mercados financieros.
El Banco de la República demostró
que la economía puede crecer en un contexto de reducción
de la inflación, desvirtuando los pronósticos de quienes
esperaban que el restablecimiento del crecimiento reavivaría la
dinámica inflacionaria.
La política monetaria ha contribuido
a recuperar el crecimiento económico al facilitar la reducción
de las tasas de interés y así incrementar el consumo privado
y la inversión.
Esta recuperación económica
generó cerca de 300.000 empleos, pero el desempleo sigue siendo
el principal problema de la economía colombiana y hay que atacarlo
por todos los flancos.
El desempleo actual está vinculado
con el bajo ritmo de actividad económica en los últimos
años. Sin embargo, los determinantes del desempleo son mucho más
complejos que la sola desaceleración económica. También
se relacionan, entre otras cosas, con la falta de flexibilidad del mercado
laboral, el aumento en los costos laborales reales y los impuestos a la
nómina, la entrada al mercado de trabajo de un número importante
de jóvenes y mujeres en busca de un complemento al ingreso familiar,
el bajo nivel educativo de la población y el debilitamiento de
sectores intensivos en mano de obra, como la construcción.
Sólo si la recuperación
de la actividad económica en curso es complementada con políticas
que mejoren el funcionamiento del mercado laboral, será posible
observar reducciones importantes en la tasa de desempleo durante los próximos
años.
Para facilitar el flujo normal del
crédito en la economía, el Banco de la República
emite lo necesario con el fin de que haya disponibilidad suficiente de
recursos.
Aunque en la actualidad hay suficiente
liquidez, el crédito sólo recuperará el ritmo de
crecimiento de la economía una vez se consolide el saneamiento
del sector financiero.
El costo del crédito para
el sector productivo de la economía está en un nivel históricamente
bajo. En promedio, las tasas de interés efectivas anuales para
créditos preferenciales y de tesorería pasaron de 41,46%
en 1998 a 26,18% en 1999, y se ubicaron en 15,35% en el año 2000.
Las tasas de interés promedio para créditos ordinarios y
de consumo se situaron en 45,16% en 1998, y pasaron de 35,96% en 1999
a 24,60% en 2000.
De todos modos, es importante que
la liquidez que se suministra, no se desvíe hacia el extranjero
o hacia el financiamiento excesivo del déficit fiscal.
La inversión es el factor
determinante para la generación de empleo. Por esta razón,
la política monetaria debe tener en cuenta esta variable y, al
mismo tiempo, debe tratar de promover la inversión de extranjeros
y nacionales en Colombia. De esta forma, la política monetaria
tiene que evitar un desfase grande entre el rendimiento de las inversiones
en Colombia y el extranjero. Si la rentabilidad esperada de inversiones
en el país es muy inferior a la rentabilidad en pesos de inversiones
en el exterior, habrá flujos de capital hacia el exterior y se
reducirá la inversión en Colombia, con efectos negativos
sobre el empleo.
Las utilidades del Banco de la República
en el año 2000 ascendieron a $1,45 billones, monto que fue transferido
en su totalidad al Gobierno Nacional. Esta cifra fue el resultado de un
aumento en los ingresos de 71,43% con respecto a 1999, ocasionado principalmente
por el rendimiento de las reservas internacionales, y una reducción
en los gastos de 8,01%, frente al mismo año. Lo anterior se deriva
de la estricta política de austeridad en el gasto que tradicionalmente
ha conducido el Banco de la República.
Bogotá,D.C., abril 17, 2001
Evolución de
la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Diciembre de 2000
A continuación se presentan los principales
aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos
del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre
la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el año
2000 y que actualmente se encuentra en circulación.
Al finalizar el año 2000,
la cuenta corriente de la balanza de pagos de Colombia arrojó un
resultado deficitario de US$132 millones (m) (0.2% del PIB), déficit
superior en US$112 m respecto al obtenido en 1999. Por su parte, la cuenta
de capital registró ingresos netos por US$917 m frente a US$36
m de entradas netas observadas durante 1999. En el año 2000 se
acumularon reservas internacionales netas por U$869 m, con lo que su saldo
se situó en US$9.004 m, equivalentes a 9.8 meses de importaciones
de bienes, 7.6 meses de importaciones de bienes y servicios y 2.8 veces
el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento
original.
CUENTA CORRIENTE
Durante el año 2000 el déficit
en la cuenta corriente fue superior en US$112 m al registrado en 1999.
Este comportamiento se explica por los mayores egresos por utilidades
y dividendos, que elevaron el déficit del rubro renta de los factores
de US$1.418 m en 1999 a US$2.429 m en 2000. Sin embargo, vale la pena
destacar el superávit obtenido en la balanza de bienes, que se
elevó de US$1.775 m en 1999 a US$2.543 m en 2000, resultado del
mayor ritmo de crecimiento en el valor exportado (US$1.590 m) frente al
observado en el de las importaciones (US$822 m). Esta dinámica
reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de
intercambio (29.0%) como consecuencia del incremento registrado en los
valores unitarios de las exportaciones (20.9%) y de la caída observada
en el de las importaciones (6.3%).
La evolución trimestral de
la cuenta corriente en el 2000 presentó un superávit en
el tercer trimestre por US$18 m, en contraste con los déficit obtenidos
en marzo, junio y diciembre del mismo año, US$61 m, US$78 m y US$12
m, respectivamente. Dicha evolución se explica por el mejoramiento
de la balanza de bienes y los mayores ingresos netos por transferencias
que fueron contrarrestados por el balance deficitario del rubro renta
de los factores.
Como se mencionó, la balanza
comercial registró un superávit de US$2.543 m, superior
en US$768 m al observado en 1999, como consecuencia de los mayores niveles
de crecimiento registrados en las exportaciones frente a los observados
en las importaciones.
El crecimiento de las exportaciones
entre enero y diciembre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos
por hidrocarburos (21.6%) y productos no tradicionales (17.4%). El aumento
en las ventas de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento
del precio de exportación del petróleo, que en promedio
se elevó de US$17.81 por barril en 1999 a US$28.78 por barril en
2000, en tanto que los volúmenes despachados al exterior cayeron
en 25.6%. El incremento en el valor exportado por bienes no tradicionales
(US$921 m) obedece principalmente al repunte de las ventas de productos
industriales que aumentaron en US$839 m, sobresaliendo los rubros de material
de transporte, químicos y confecciones. También crecieron,
aunque en menor proporción, las ventas de ferroníquel (US$57
m) y carbón (US$13 m). La situación favorable en las exportaciones
mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas
de café (19.3%) y banano (14.1%). De otro lado, las importaciones
FOB ascendieron a US$11.077 m, con un crecimiento anual de 8.0% frente
al registro durante el año de 1999. La reactivación de las
compras externas se asocia básicamente con el aumento en la importación
de materias primas y productos intermedios (18.8%). Las compras de bienes
de consumo también aumentaron, aunque en menor proporción
(7.2%), en tanto que las de equipo de capital cayeron en 6.8%.
La dinámica comercial durante
el 2000 reflejó el comportamiento de los términos de intercambio
que mejoraron en 29.0% como consecuencia de los mayores valores unitarios
(20.9%) registrados por las exportaciones y en la baja registrada en los
de las importaciones (6.3%). El alza en los precios de las ventas externas
se explicó principalmente, por el incremento en la cotización
internacional del petróleo y los mayores valores unitarios de exportación
de los productos de minería y ferroníquel. Por su parte,
la caída en el valor unitario de las importaciones proviene del
descenso generalizado de los precios de las importaciones (6.3%), excepto
el de las compras de combustible, cuyo precio aumentó debido a
las altas cotizaciones internacionales del petróleo.
De otra parte, las transacciones
externas de servicios totalizaron US$5.213 m, monto superior en US$275
m al observado en 1999. Las exportaciones sumaron US$1.988 m y las importaciones
se ubicaron en US$3.224 m, con lo que la balanza de servicios arrojó
un déficit de US$1.236 m, nivel similar al presentado en 1999.
Por su participación en el comercio de servicios, se destacaron
las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el
75.2% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras, por
las de comunicaciones (6.7%), seguros y financieros (7.9%) y servicios
empresariales (5.3%).
El rubro renta de los factores presentó
un déficit de US$2.429 m superior en US$1.011 m, en comparación
con el balance del mismo período de 1999 cuando su saldo deficitario
sumó US$1.418 m. Este comportamiento se explica por los egresos
por concepto de utilidades y dividendos (US$607 m) que contrastan con
las pérdidas registradas en 1999 (US$343 m), y por el incremento
en los pagos por concepto de intereses de la deuda externa pública
(US$229 m). Los ingresos sumaron US$848 m, monto superior al obtenido
en 1999 (US$52 m). Por su parte, los ingresos netos por transferencias
corrientes, US$1.227 m, aumentaron en US$93 m frente a los recibidos en
1999.
CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA
Entre enero y diciembre de 2000,
la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$917 m, superiores
en US$881 m frente a los obtenidos en 1999. Este resultado se explicó,
por una reducción en las salidas de capitales de corto plazo (US$1.186
m), lo cual contrarrestó las menores entradas netas de capitales
de largo plazo (US$305 m).
En el año 2000, los ingresos
netos de largo plazo sumaron US$1.957 m, monto inferior en US$305 m respecto
a lo observado en 1999, cuando se recibieron recursos netos por US$2.262
m. Este comportamiento está asociado con la disminución
en el endeudamiento externo neto (US$1.346 m) y el incremento de las inversiones
colombianas directas en el exterior (US$190 m), que fueron compensadas
con el aumento en las inversiones extranjeras directas en Colombia (US$1.227
m).
La disminución en el endeudamiento
externo neto fue el resultado de menores desembolsos (US$621 m) y mayores
amortizaciones (US$726 m). Por sectores, sobresalen US$548 m menos de
desembolsos obtenidos por las entidades públicas y US$698 más
de amortizaciones efectuadas por los agentes privados. Por su parte, el
incremento en los ingresos netos por inversiones extranjeras directas
en Colombia, se explican principalmente por las mayores inversiones en
los sectores de comunicaciones (US$791 m), minas y canteras (US$148 m)
y financiero (US$148 m). Por el contrario, en el sector de la manufactura
y de servicios comunales se presentaron reembolsos de capital por US$169
m y US$44 m, respectivamente.
Las salidas netas de capitales de
corto plazo, obedecieron principalmente al incremento de los activos de
los colombianos en el exterior (US$1.282 m), destacándose los aumentos
en las inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros
(US$916 m). Los pasivos de corto plazo registraron ingresos netos por
US$242 m, hecho que contrasta con los US$733 m de pagos netos efectuados
durante 1999. El aumento del endeudamiento se explica básicamente
por los préstamos contratados por el sector privado no financiero.
Bogotá,D.C., abril 11, 2001
Indice de Precios del
Productor - IPP -
1.0% variación mensual para el mes de marzo de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
registró en marzo del presente año una variación
mensual de 1.0%, con lo cual su variación en lo corrido del año
se situó en 4.6% y en los últimos doce meses en 10.9%. El
cambio mensual fue inferior en 0.4 puntos porcentuales al registrado en
marzo de 2000. En cuanto a la variación anual, esta cifra fue inferior
en 2.8 puntos porcentuales a la observada en el mismo mes del año
anterior y menor en 0.4 puntos porcentuales a la registrada en febrero
del presente año (cuadro
1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 1.1%, explicando
el 87.6% de la variación total del indicador. Se destaca el ascenso
en las cotizaciones de malta y cerveza 6.9%, carne de vacuno 5.5%, leche
en polvo 5.5%, arroz trillado, pulido y pilado 4.4%, sustancias y productos
químicos 1.2%, vehículos 1.1%, coquización y productos
de la refinación del petróleo 1.5%, productos metalúrgicos
básicos 1.5%. En cuanto a caídas de precios, éstas
se dieron principalmente en los siguientes artículos: trilla de
café –6.9%, almidones y productos derivados –6.1%,
ladrillos –3.2%, sal industrial –2.6% y maquinaria de oficina
e informática –1.6% (Ver cuadro
1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero disminuyeron en 4.7% en el mes, contribuyendo
con el –12.2% de la variación mensual del IPP. Este cambio
en los precios se explica principalmente por el decrecimiento en la cotización
de petróleo crudo –12.3%. Por otro lado, se registraron aumentos
de precios en: oro 3.6% y extracción de sal 2.9% (Ver cuadro
1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura y
pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas
fue 1.2%, contribuyendo con el 24.5% del cambio mensual del IPP. Esta
variación mensual fue inferior en 2.3 puntos porcentuales a la
registrada en marzo de 2000. Los artículos con mayores alzas de
precios en esta clasificación fueron: tomate 41.9%, mora 18.7%,
silvicultura y extracción de madera 14.7%, plátano 7.2%,
ganado vacuno macho 7.0%, ganado vacuno hembra 4.6%, tomate de árbol
4.7%, caña de azúcar 4.4% y leche cruda 1.8%. Cabe destacar
la reducción en los precios de: papa –12.3%, cebolla –16.6%,
mango –5.1%, piña –4.7%, frijol –4.2%, aceite
de palma –3.7%, zanahoria –3.4%, yuca –3.3% y ganado
porcino –2.4% (Ver cuadro
1 y 4
parte I).
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los bienes destinados al consumo intermedio 1.2%, seguidos
por bienes de capital l.0%, consumo final 0.8% y materiales de construcción
0.5%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice
que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes
finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento
mensual de 0.8%, y de 4.9% y 9.8% en el año corrido y en los doce
meses respectivamente (Ver cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
al igual que los importados crecieron 1.0% en el mes. Por otra parte,
aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente
un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos
exportados presentó una variación mensual de 0.1%, situándose
su variación en lo corrido del año en 2.0% y en el año
completo en 2.8%. En este último indicador, las principales alzas
mensuales de precios se dieron en: banano 6.9%, oro 2.8%, productos textiles
3.3%, prendas de vestir 1.9%, actividades de edición e impresión
5.0% y sustancias y productos químicos 1.8%. Con respecto a las
reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron
principalmente en: trilla de café -5.4%, petróleo –5.3%,
coquización y productos de la refinación del petróleo
–4.0%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor
detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá,D.C., abril 3, 2001
Intervención
del Gerente General del Banco de la República, Doctor Miguel Urrutia
Montoya en la instalación del seminario "Empleo y Economía"
En las recientes encuestas de opinión,
los colombianos perciben el desempleo como el principal problema del país.
Las cifras recientes muestran que el nivel de desempleo urbano ha llegado
a cifras cercanas a 20%. Este es un guarismo alto en términos de
la historia de esa estadística en Colombia, y muy alto en términos
internacionales.
El Banco de la República ha
organizado este seminario, con expertos internacionales de gran renombre,
para explorar qué dice la teoría económica sobre
las causas del desempleo, y las medidas de política que se pueden
diseñar para reducirlo.
Como responsable de la política
monetaria, el Banco de la República obviamente también debe
contribuir a minimizar el desempleo. Vale la pena ser explícito
sobre cómo se puede lograr ese objetivo.
La literatura académica en
general ha concluido que el mejor remedio para el desempleo es lograr
altas tasas de crecimiento económico en el largo plazo. Por otra
parte, hay clara evidencia internacional de que los países con
bajas inflaciones crecen más rápidamente. Teniendo estos
hechos en cuenta, parecería que el objetivo de la política
monetaria debería ser lograr mantener niveles de inflación
bajos (menos de 5%) y poco variables hacia el futuro.
Por otra parte, la literatura académica
y la experiencia internacional reconocen que en el corto plazo los procesos
de desinflación afectan el empleo negativamente. El reto de la
política monetaria en un país con una tradición de
alta inflación es lograr la transición hacia inflaciones
bajas a un costo razonable. Los aumentos en desempleo en el corto plazo
durante el proceso de reducción de la inflación deben ser
compensados por las mayores tasas de crecimiento y creación de
empleo del futuro.
Adicionalmente, la política
monetaria puede minimizar el desempleo si logra reducir las desviaciones
del producto alrededor de una tendencia de crecimiento. Al reducir la
magnitud del ciclo económico probablemente se reduce el nivel promedio
de desempleo en el largo plazo. Para suavizar el ciclo económico,
el Banco Central adopta una política monetaria de alta liquidez
y bajas tasas de interés cuando la mano de obra y la capacidad
instalada de la economía se utilizan por debajo de su potencial,
y endurece la política cuando la economía se recalienta.
Eso es lo que se ha hecho en Colombia.
Al crecer la economía por debajo de su potencial y aumentar el
desempleo, desde 1999 se ha seguido una política de alta liquidez
monetaria y bajas tasas de interés. Por el contrario, a partir
de 1994, cuando la economía creció por encima de su potencial
y se gestaba una burbuja en los precios de los activos, se inició
un ciclo de endurecimiento de las tasas de interés.
Sin embargo, muchas otras políticas,
diferentes a la monetaria, afectan las tasas de desempleo, en particular,
la política salarial. Crecimientos en el salario real por encima
de los aumentos en productividad le restan competitividad a los productos
nacionales, y llevan a reducciones en el empleo. Los impuestos a la nómina
encarecen el empleo con relación a otros factores de producción
y también desestimulan procesos de producción intensivos
en empleo.
La inflexibilidad en los mercados
laborales también puede generar desempleo o reducir la relación
entre crecimiento del producto y crecimiento del empleo. La política
educativa igualmente tiene efectos de largo plazo sobre el empleo, al
igual que la cobertura de las redes de seguridad social.
El Banco, que siempre ha estado interesado
en investigar el fenómeno del desempleo, está muy complacido
de poder contar con la presencia en este seminario de académicos
de tan alto nivel, quienes han estudiado el tema del desempleo desde diferentes
ángulos.
Nuestra esperanza es que este seminario
contribuya a dilucidar los factores que pueden generar altas tasas de
desempleo, y también sugiera políticas económicas
pertinentes para reducir el desempleo, y temas de investigación
para que el Banco y otras entidades en Colombia puedan contribuir al análisis
del fenómeno, y así a su solución.
Bogotá,D.C., Marzo 30, 2001
Reducción de
Tasas de Intervención en 50 p.b.
El resultado de la inflación al concluir
el mes de febrero reafirma la tendencia favorable del comportamiento de
los precios que comenzó a observarse desde principios de año.
La inflación anual al consumidor fue de 8.1%, inferior a la observada
en enero (8.5%) y a la de febrero de 2000 (8.9%.) Se trata efectivamente
del menor registro histórico para un febrero desde 1970. Los alimentos
se vieron afectados por un comportamiento estacional de la oferta en tanto
que el incremento de precios de algunos servicios corresponde a ajustes
que generalmente se llevan a cabo una sola vez en el año.
Tanto los resultados señalados
como el origen puntual de la inflación del mes de febrero, le permiten
a la Junta Directiva del Banco de la República renovar su confianza
en las posibilidades de cumplir la meta de inflación del 8% para
el presente año y de 6% en el 2002. En vista del buen desempeño
del índice de precios y de sus pronósticos, y atendiendo
el propósito general de la política monetaria de mantener
el poder adquisitivo de la moneda y propender por el crecimiento del producto
y el empleo, la Junta Directiva ha tomado la decisión de reducir
en 50 puntos básicos todas las tasas de intervención del
Banco de la República.
Finalmente, la Junta Directiva reitera
que la desviación de la base monetaria de su línea de referencia,
originada por un crecimiento de la demanda de efectivo a un ritmo superior
al proyectado por el Banco de la República, no compromete el cumplimiento
de la meta de inflación. Esta situación se explica por un
incremento de la demanda de dinero inducido por las modificaciones introducidas
al impuesto a las transacciones financieras, y no por un desborde de la
oferta monetaria. En consecuencia, la Junta descarta que este comportamiento
pueda tener implicaciones inflacionarias y actualmente estudia una modificación
de la línea de referencia que atienda la mayor demanda de liquidez.
Bogotá, D.C. Marzo 9, 2001
Entrevista del periódico El Tiempo al Gerente
General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya - 5 de
marzo de 2001.
Bogotá, D.C. Marzo 5, 2001
Indice de Precios del Productor - IPP -
1.8% variación mensual para el mes de febrero de 2001
El Indice de Precios del Productor
–IPP- registró en febrero del presente año una variación
mensual de 1.8%, con lo cual su variación en lo corrido del año
se situó en 3.6% y en los últimos doce meses en 11.4%. El
cambio mensual y anual es respectivamente inferior en 0.1 y 0.5 puntos
porcentuales al registrado en el mismo mes del año 2000 (cuadro
1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 1.4%, explicando
el 60.6% de la variación total del indicador. Se destaca el ascenso
en las cotizaciones de productos lácteos 5.3%, carne de vacuno
2.7%, sustancias y productos químicos 1.4%, otros productos minerales
no metálicos 1.7%, papel, cartón y productos de papel y
cartón 1.9%, productos elaborados de metal, excepto maquinaria
y equipo 2.5%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron
principalmente en los siguientes artículos: derivados de la carne
y el pollo –6.5% y trilla de café –2.3% (Ver
cuadro 1 y
cuadro 4).
Minería: las cotizaciones
de artículos de origen minero aumentaron 2.3% en el mes, contribuyendo
con el 3.2% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los
precios se explica principalmente por el incremento en las cotizaciones
de gas natural 8.2%, petróleo crudo 1.6% y carbón 2.7%.
Por otro lado, se registraron disminuciones de precios en: plata, platino
y mineral de hierro –3.5% y oro –2.0% (Ver cuadro
1 y cuadro
4).
Agricultura silvicultura y
pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas
fue 3.3%, contribuyendo con el restante 36.2% del cambio mensual del IPP.
A pesar del fuerte incremento de precios en este rubro, dicha variación
mensual fue inferior en 0.9 puntos porcentuales a la registrada en febrero
de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación
fueron: papa 42.7%, tomate 28.5%, arveja 19.8%, zanahoria 17.1%, frutas
8.3%, otros tubérculos (arracacha y ñame) 11.7% y arroz
con cascara 11.5%. Cabe destacar la reducción en los precios de:
café pergamino –7.8%, aguacate –9.5%, yuca –9.4%
y cebolla -5.6% (Ver cuadro 1
y cuadro
4).
Clasificación según
uso o destino económico:
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los bienes destinados al consumo final 2.8%, seguidos
por materiales de construcción 1.5%, materias primas 1.2% y bienes
de capital 0.8%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el
índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados
(bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó
un incremento mensual de 2.2%, y de 4.1 y 10.7% en el año corrido
y doce meses respectivamente (Ver cuadro
2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
crecieron 2.1%, mientras que los de origen importado aumentaron sus precios
en 0.9% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se
incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó
una variación mensual de 0.6%, situándose su variación
en lo corrido del año en 1.9% y en el año completo en 3.2%.
En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios
se dieron en: tostión y molienda de café 8.6%, productos
de madera excepto muebles 5.1%, jugos y pulpas de fruta 5.1%, banano 1.4%,
petróleo crudo 2.9% y carbón 2.5%. Los resultados de este
índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, D.C. Marzo 2, 2001
Utilidades del Banco
de la República ascienden a $1,45 billones
Las utilidades del Banco de la República
en el año 2000 ascendieron a $1,45 billones de pesos, cifra que
representa el 0,83% del PIB. Este monto será transferido en su
totalidad al Gobierno.
Los ingresos presentaron un aumento
de 60,82% frente a 1999 y los gastos se redujeron en 11,17%, frente al
mismo año. Lo más determinante para el comportamiento de
los ingresos en el año 2000 fue el rendimiento de las reservas
internacionales. Es importante resaltar que el rendimiento del portafolio
de las reservas internacionales se aceleró de una forma marcada
durante los últimos cuatro meses del año, como consecuencia
del comportamiento de las tasas de interés en los mercados americano
y europeo, así como de la revaluación observada del euro
con respecto al dólar.
Bogotá, D.C. febrero 26, 2001
Intervención
del Dr. Miguel Urrutia Montoya, Gerente General del Banco de la República,
en el foro sobre el nuevo peso, Senado de la República
En el marco de la presentación del Senador
José Jaime Nicholls sobre el proyecto de Ley que propone suprimirle
tres ceros a los billetes y monedas, el Gerente del Banco de la República
recalcó la favorabilidad que le otorgan las encuestas realizadas
por el Banco al proyecto del Nuevo Peso, así como la acogida expresada
por los empresarios en los Comités Consultivos que realiza la Junta
Directiva en las diferentes ciudades del país. Se ha encontrado
unanimidad en lo que respecta a la reducción en los costos de las
transacciones y la simplificación de la contabilidad de las empresas
y el comercio. Además, recordó que la Junta Directiva del
Banco de la República decidió apoyar por unanimidad la iniciativa
del Senador Nicholls.
En la actualidad, la contabilización
de las operaciones resulta muy compleja dada la cantidad de ceros que
componen las cifras. Al eliminarle tres ceros a la moneda, se facilita
su cómputo lo cual propende por la eficiencia de los sistemas contables.
Desde el punto de vista del Banco de la República, sería
más comprensible la política macroeconómica, ya que
sería mucho más sencillo entender cifras como las del déficit
fiscal, por ejemplo.
La idea es que se establecería
un período de transición hacia el Nuevo Peso, en el que
circularían durante 18 meses dos clases de billetes con el mismo
diseño: uno, el que circula hoy con los tres ceros; y otro igual,
sin los tres ceros y la denominación Nuevo Peso.
Como los billetes se deterioran y
hay que cambiarlos, en 2003 todos los billetes en circulación serían
Nuevos Pesos, sin los tres ceros. Por tal motivo, el costo del cambio
sería mínimo, ya que como siempre ocurre, los billetes deteriorados
se reemplazan por nuevos, pero esta vez bajo su nueva denominación.
Este cambio simbolizaría el
compromiso nacional de lograr la estabilidad de precios hacia el año
2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría
a la internacional.
Para concluir, el Gerente del Banco
de la República insistió en que este proyecto no tendría
ningún impacto sobre la política cambiaria, ya que esta
se sigue desarrollando dentro de un régimen de libre flotación
de la tasa de cambio.
Bogotá, 26 de febrero de 2001
Se mantienen Inalteradas
Tasas de Intervención
En su sesión ordinaria del 16 de febrero,
la Junta Directiva del Banco de la República revisó el comportamiento
de la inflación durante el mes de enero y las proyecciones para
el presente año. El crecimiento mensual de 1.1% del índice
de precios al consumidor es el menor registro para un mes de enero de
los últimos 18 años. Con lo anterior, la inflación
anual se ubicó en 8.5%, 0.25 puntos porcentuales por debajo de
la inflación observada al concluir el año 2000. De manera
similar, la medida de inflación básica -que excluye perturbaciones
de precios originadas en choques de oferta- continúa exhibiendo
una tendencia decreciente, al pasar de 8.6% a 8.4% entre diciembre y enero
pasados.
El buen comportamiento de la inflación
en el mes de enero muestra un importante avance en el desmonte de los
mecanismos de indexación, que tradicionalmente concentraba a comienzos
de año alzas generalizadas en los precios de los servicios públicos,
combustibles, arrendamientos, transporte, medicinas, etc. Al iniciarse
el año con un registro de inflación en la senda deseada,
la revisión de las proyecciones anuales reafirman la posibilidad
de alcanzar la meta de inflación de 8% para este año y de
6% para el próximo.
El comienzo del presente año
se ha caracterizado por una demanda de efectivo superior al nivel proyectado
por el Banco de la República. La Junta ha validado este aumento
por tratarse de un incremento de la demanda de dinero que no compromete
el logro de la meta de inflación, y en cambio sí evita traumatismos
innecesarios en el mercado monetario.
Dado el buen comportamiento de la
tasa de inflación observada y proyectada, la Junta Directiva ha
decidido mantener la postura actual de la política monetaria, la
cual es consistente con tasas de interés muy inferiores a los promedios
históricos y facilita el proceso de reactivación económica
iniciado en el año 2000.
Bogotá, febrero 16 de 2001
Indice de Precios del
Productor - IPP -
1.8% variación mensual para el mes de enero de 2001
El Indice de Precios del Productor –IPP-
presentó en enero una variación mensual de 1.8% y en los
últimos doce meses de 11.5%. Estas cifras son respectivamente superiores
en 0.4 y 0.3 puntos porcentuales a las registradas en el mismo mes del
año 2000.
Según actividad económica,
los precios de los productos industriales que registraron el mismo incremento
mensual de hace un año, 1.4%, explican el 59.4% de la variación
total del indicador. Se destaca el descenso en la cotización de
trilla de café –3.8% y el aumento en los precios de: carne
de vacuno 3.1%, carne de pollo y gallina 2.6%, mezclas y prefabricados
de concreto 5.3% y leche líquida procesada 5.8%. Por su parte,
la variación mensual de precios de los productos agrícolas
fue 2.9%, contribuyendo con el 31.6% del cambio mensual del IPP. Los artículos
con mayores alzas de precios en este rubro fueron: papa 37.7%, leche cruda
3.9%, ganado vacuno macho 2.5%, silvicultura y explotación de madera
7.1%, caña de azúcar 5.2% y fríjol 9.3%. En la actividad
agropecuaria se presentaron las siguientes reducciones de precios: plátano
–5.7%, café pergamino –1.3%, otras hortalizas y legumbres
(repollo, lechuga, espinacas, pimentón) –15.6% y huevos –1.7%.
Las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 6.8%
en el mes, contribuyendo con el restante 9.0% de la variación mensual
del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el incremento
en las cotizaciones de petróleo crudo 10.7%, gas natural 7.9% y
plata, platino y mineral de hierro 5.5%. (Ver cuadro
1 y cuadro
4).
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los materiales de construcción 2.2%, seguidos
por bienes finales 1.8%, materias primas 1.7% y bienes de capital 1.6%.
Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que
mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales
ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento
mensual de 1.8% y una variación anual de 11.2% (Ver cuadro
2).
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
crecieron 1.9%, mientras que los de origen importado aumentaron sus precios
en 1.5% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se
incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó
una variación mensual de 1.3%, situándose su variación
en el año completo en 6.5%. En este último indicador, las
principales alzas mensuales de precios se dieron en: petróleo crudo
3.7%, banano 10.5%, flores 2.3%, carbón 2.2%, productos de caucho
y plástico 2.5%, azúcar 5.4%, sustancias y productos químicos
2.0% y prendas de vestir 2.5%. Los resultados de este índice se
ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, febrero 2, 2001
Lanzamiento donación
Botero
El Ministerio de Comunicaciones y la Administración
Postal Nacional darán al servicio, el próximo miércoles
31 de enero, un pliego de estampillas alusivas a la DONACIÓN BOTERO.
El acto de lanzamiento estará
presidido por la Ministra de Comunicaciones, María del Rosario
Sintes; el Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia
Montoya y la Directora General de la Administración Postal Nacional,
Rosario Villamizar de la Torre. El certamen se llevará a cabo a
las 12M. en la Sala de Conferencias del Segundo Piso de la Biblioteca
Luis Ángel Arango.
La emisión está conformada
por un pliego de doce unidades en el que se destacan ocho obras de Fernando
Botero, dos de Jean Baptiste-Camille Carot, una de Pierre-Auguste Renoir
y una de Henry de Toulouse-Lautrec.
Esta emisión Postal, más
que una serie de estampillas, es una bellísima muestra del verdadero
arte que hoy, gracias a la donación del gran maestro antioqueño,
los colombianos podemos apreciar y disfrutar.
De estas lindas estampillas, se pondrán
en circulación un millón de unidades, con un valor facial
de $650 cada una y estarán a disposición de los filatelistas
y del público en general, en todos los expendios y oficinas de
la Administración Postal Nacional.
Es esta una gran oportunidad para
que todos los colombianos, especialmente los coleccionistas de sellos
postales, tengan una de estas obras, que son verdaderas joyas de arte
y verdaderas reliquias de la historia universal.
Bogotá, enero 30, 2001
Se mantienen Inalteradas
Tasas de Intervención
La Junta Directiva del Banco de la República
registró con satisfacción el logro de la meta de inflación
trazada para el año 2000. El incremento de los precios al consumidor
fue de 8.7%, con lo cual se completan dos años consecutivos de
inflación de un dígito y se posiciona firmemente a la economía
colombiana dentro del grupo de países de inflación moderada.
El hecho más destacable es
el de haber logrado reducir el ritmo inflacionario en un contexto de recuperación
económica. Cuando se produjo una inflación de 9.2% en 1999,
muchos observadores atribuyeron ese resultado a la recesión económica,
y pronosticaron que una recuperación de la economía reavivaría
la dinámica inflacionaria. Los resultados del año 2.000
desvirtúan esa apreciación. Se obtuvo una reducción
adicional de medio punto en la tasa de inflación, en tanto que
la economía creció a una tasa cercana al 3%. Detrás
de este resultado subyace una política macroeconómica coherente.
Los instrumentos de política monetaria, fiscal y externa se combinaron
adecuadamente para permitir un mayor espacio a la actividad privada, conseguir
avances importantes en el ajuste de las finanzas públicas e irrumpir
con energía en los mercados externos, sin comprometer los avances
obtenidos en la lucha contra la inflación.
Los resultados alcanzados en el año
2.000 delinean un ambiente propicio para obtener metas aún más
exigentes en el presente año, como son una tasa de inflación
no superior al 8% y una consolidación de la recuperación
económica. Como en el año anterior, la prudencia en el manejo
monetario y los progresos en el ajuste fiscal serán la clave para
lograr estos propósitos. La Junta Directiva del Banco de la República
no considera por el momento necesario modificar las tasas de interés
de intervención que rigen la política monetaria actual,
para lo cual se suministrará la liquidez que permita mantener la
estabilidad de la tasa de interés interbancaria, lo cual podría
hacer posible una reducción de la tasa DTF del mercado.
Bogotá, enero 18, 2001
Evolución de
la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Septiembre de 2000
A continuación se presentan los principales
aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos
del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre
la evolución de la balanza de pagos en Colombia entre enero y septiembre
de 2000 y que actualmente se encuentra en circulación.
Al finalizar el tercer trimestre
del año 2000, la balanza de pagos de Colombia presentó un
superávit en la cuenta corriente de US$112 millones (m) (0.2% del
PIB trimestral), en contraste con el déficit de US$142 m obtenido
en igual período de 1999. Por su parte, la cuenta de capital registró
ingresos netos por US$7 m, frente a los US$24 m de salidas netas observadas
durante el mismo período de 1999. Las reservas internacionales
netas aumentaron en US$633 m, con lo que el saldo se situó en US$8.595
m, equivalentes a 9.4 meses de importaciones de bienes, 7.3 meses de importaciones
de bienes y servicios y 3.0 veces el saldo de la deuda externa de corto
plazo según el vencimiento original.
Cuenta Corriente
Al finalizar septiembre de 2000,
el hecho más destacado en la evolución de la balanza de
pagos fue el resultado superavitario (US$112 m) de la cuenta corriente
en lo corrido del año, en contraste con los déficit registrados
entre 1993 y junio de 2000. El comportamiento positivo de la cuenta corriente
se explica por: (i) el superávit de la balanza de bienes, que se
elevó de US$1.250 m en 1999 a US$1.847 m en 2000, como resultado
del mayor ritmo de crecimiento en el valor de las exportaciones (US$1.453
m) frente al observado en las importaciones (US$855 m) y (ii) los mayores
ingresos netos por transferencias. Esta dinámica reflejó
en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio (37.6%),
ya que los precios unitarios de nuestras exportaciones, medidas en dólares,
crecieron 27.4%, mientras que los de las importaciones se redujeron en
7.4%.
Cabe anotar, que en el tercer trimestre
del año 2000, la cuenta corriente presentó un superávit
de US$124 m, frente a los déficit trimestrales observados a marzo
y junio del mismo año, US$4 m y US$8 m respectivamente.
El crecimiento de las exportaciones
entre enero y septiembre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos
por hidrocarburos (35.0%) y productos no tradicionales (16.2%). El aumento
en las ventas de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento
del precio de exportación del petróleo, que en promedio
se elevó de US$15.77 por barril en septiembre de 1999 a US$28.81
por barril en igual período de 2000, en tanto que los volúmenes
despachados al exterior cayeron en 29.7%. El incremento en el valor exportado
de bienes no tradicionales obedece principalmente al repunte de las ventas
de productos industriales que aumentaron en US$640 m, sobresaliendo los
rubros de químicos, material de transporte y confecciones. También
crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de ferroníquel
(US$68 m) y carbón (US$19 m). La situación favorable de
las exportaciones no tradicionales compensó la baja en las ventas
externas de café (20.0%) y banano (16.8%).
De otro lado, las importaciones ascendieron
a US$7.998 m, con un crecimiento anual de 11.5% frente al registro del
período enero-septiembre de 1999. La reactivación de las
compras externas se asocia básicamente con el aumento en la importación
de materias primas y productos intermedios (24.5%). Las compras de bienes
de consumo se incrementaron en menor proporción (8.0%), en tanto
que las de equipo de capital cayeron en 3.8%.
Por otra parte, las transacciones
externas de servicios totalizaron US$3.760 m, monto superior en US$172
m al observado en 1999. Las exportaciones sumaron US$1.440 m y las importaciones
se ubicaron en US$2.320 m. Por su participación en el comercio
de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte
y turismo al generar el 76.0% del valor total transado por servicios,
seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (7.0%), seguros y financieros
(7.7%) y servicios empresariales (4.8%).
El rubro renta de los factores
presentó un déficit de US$1.508 m superior en US$447 m al
observado en el mismo período de 1999, cuando su saldo deficitario
alcanzó US$1.061 m. Este comportamiento se explica en parte, por
los egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$65 m) y por el
incremento en los pagos de intereses de la deuda externa pública
(US$148 m). Los ingresos sumaron US$603 m, monto similar al obtenido en
1999. Por su parte, los ingresos netos por transferencias corrientes,
US$653 m, aumentaron en US$39 m frente a los recibidos en 1999.
Cuenta de Capital y Financiera
Entre enero y septiembre de 2000,
la cuenta financiera presentó ingresos netos por US$7 m, en contraste
con los US$24 m de salidas netas registradas en igual período de
1999. Este resultado se explica por las menores salidas de capital de
corto plazo, inferiores en US$714 m a las observadas en 1999, y porque
los capitales de largo plazo registraron menores entradas netas por US$683
m, comparadas con las del mismo período de 1999.
Los menores ingresos netos de recursos
de largo plazo se explican básicamente por la disminución
en el endeudamiento externo neto [1]
(US$760 m), lo cual se explica por los menores desembolsos recibidos
(US$840 m) en comparación con los obtenidos en igual período
de 1999. Por sectores, los agentes privados efectuaron amortizaciones
netas adicionales por US$692 m y las entidades públicas pagaron
US$81 m.
Por su parte, los ingresos netos
por inversiones directas ascendieron a US$1.009 m, con un crecimiento
anual de US$68 m. Dicho aumento se explica principalmente por las mayores
inversiones en los sectores de comunicaciones (US$744 m) y financiero
(US$599 m). Por el contrario, en la actividad petrolera se presentaron
reembolsos [2]de
capital por US$915 m.
Las salidas netas de capitales de
corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento
externo del sector financiero y un incremento de los activos de los colombianos
en el exterior. La disminución de la deuda de corto plazo del sistema
financiero (US$332 m) se debe a los pagos netos realizados por las entidades
financieras públicas (US$338 m). Por su parte, el aumento en los
activos externos (US$581 m) está vinculado a las inversiones de
cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$855 m),
en tanto que las operaciones overnigth disminuyeron en US$226 m.
[1]
El endeudamiento externo neto se define como
la suma de los siguientes rubros: Inversión de cartera, préstamos,
crédito comercial y arrendamiento financiero.
[2]
Este comportamiento que se inició en
1998, se explica porque los grandes proyectos (Cusiana y Cupiagua) han
pasado de la fase de exploración, en la que se recibieron importantes
inversiones, a la etapa de explotación y comercialización,
cuando las sucursales giran a sus casas matrices los capitales invertidos
en la fase inicial.
Bogotá, enero 9, 2001
Indice de Precios del
Productor - IPP -
0.6% variación mensual para el mes de diciembre
El Indice de Precios del Productor –IPP-
presentó en el mes de Diciembre de 2000 una variación de
0.6%, cifra igual a la registrada en el mismo mes del año 1999.
El crecimiento del IPP en el año completo se situó en 11.0%,
cifra inferior en 1.7 puntos porcentuales a la de diciembre de 1999, e
igual a la variación anual observada en noviembre de 2000.
Según actividad económica,
la variación promedio de los precios de los productos agropecuarios
fue nula, ya que se presentaron cambios compensatorios en los precios
de los diferentes productos. Los artículos con mayores alzas de
precios en este rubro fueron: leche cruda 4.1%, maíz 3.5%, papa
3.4%, ganado porcino 2.5%, aves de corral 1.8%. En cuanto a las reducciones
de precios en este rubro, se destacan: yuca –8.7%, mango –14.8%,
otros tubérculos (arracacha y ñame) –16.5%, tomate
–19.1% y otras hortalizas y legumbres (repollo, ajo, pimentón)
–9.6%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen
minero disminuyeron en 0.5%, explicado principalmente por la caída
en las cotizaciones de piedra, arena, arcilla, caliza y yeso –1.9%,
mineral de níquel –6.6%, y gas natural –0.9%. Los precios
de los productos industriales se incrementaron en 0.8%. Se destaca el
aumento en los precios de: sustancias y productos químicos 0.9%,
productos de metal excepto maquinaria y equipo 2.2%, carne de pollo o
gallina 2.8%, productos de tabaco 5.3%, otros productos minerales no metálicos
0.9%, gaseosas 2.9%, productos metalúrgicos básicos 1.3%
y azúcar 3.2% (Ver cuadro 1
y cuadro 4).
Al descomponer el IPP según
uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en los materiales de construcción 1.1%, seguidos
por materias primas 0.8%, bienes de capital 0.5% y bienes finales 0.4%.
Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que
mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales
ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento
mensual de 0.5%, mientras que en los últimos doce meses registró
una variación de 11.1% (Ver cuadro
2).
Por procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país
crecieron 0.5%, mientras que los de origen importado aumentaron sus precios
en 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se
incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó
una variación mensual de –1.8%, situándose su variación
en el año completo en 6.4%. En este último indicador, las
principales bajas de precios se dieron en: extracción de petróleo
crudo –12.5% y trilla de café –3.2%. Los resultados
de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros
3 y cuadro
5.
Bogotá, enero 3, 2001
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