14 de diciembre de 2001
En su sesión del 14 de diciembre de
2001, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la
inflación, de la actividad económica y la situación internacional.
Los pronósticos para fin de año
indican que la inflación se situará por debajo de la meta del 8.0%. Igualmente, los
pronósticos para el mediano plazo son coherentes con el logro de la meta de 6.0% para el
año 2002.
El análisis de la actividad
económica real muestra una mejoría en algunos indicadores de la demanda interna. Por su
parte, los márgenes sobre la deuda externa muestran una disminución a pesar de las
dificultades que enfrenta la economía argentina.
Con base en el análisis anterior,
la Junta decidió reducir las tasas de interés mínima y máxima de corte de las subastas
de expansión y contracción en 0.25 puntos porcentuales. También disminuyó la tasa de
interés (lombarda) de la ventanilla de expansión en 0.5 puntos porcentuales.
Adicionalmente, la tasa de interés de las operaciones de apoyos de liquidez del Banco de
la República se redujo en 0.5 puntos porcentuales pasando de 13.75% a 13.25%.
Con estos cambios, las tasas de
interés de intervención del Banco de la República quedan de la siguiente manera:
Tasas de
interés del Banco de la República
Tasas
Tasas
Vigentes
Nuevas
Ventanilla
(Lombarda) de
12.75%
12.25%
expansión
Mínima de corte de
la subasta de
8.75%
8.50%
expansión
Máxima de corte
de la subasta de
7.75%
7.5%
contracción
Ventanilla
(Lombarda) de
6.25%
6.25%
contracción
Apoyos de liquidez
13.75%
13.25%
Con lo anterior, se completa en lo
corrido del año una rebaja de 350 puntos básicos en las tasas de intervención del
Banco de la República. Esta política se ha traducido en el mayor descenso de la
historia reciente en las tasas de interés reales, tanto activas como pasivas.
El Banco de la República estará
atento a los desarrollos futuros en los frentes interno y externo, y adoptará las medidas
necesarias para alcanzar las metas de inflación anunciadas.
Bogotá, diciembre 14,
2001
10 de diciembre de 2001
Nuevo récord de negociación en el mercado de deuda publica a través del Sistema
Electrónico de Negociación (SEN) del Banco de la República
El Sistema Electrónico de
Negociación -SEN- del Banco de la República, marcó un nuevo record en la negociación
secundaria de títulos de deuda pública en noviembre del presente año, al alcanzar un
volumen transado de $11,8 billones en 7.244 operaciones. Igualmente, el pasado 20 de
noviembre se transaron a través de este sistema $874 mil millones, cifra que se registra
como el mayor nivel diario de negociación en los tres años de su operación.
El volumen de transacciones a
través del SEN ha crecido de manera exponencial desde sus inicios: en el año de 1999 se
cerraron 5.247 operaciones por valor de $5.7 billones; en el año 2000, se realizaron
12.076 transacciones por $14.6 billones; finalmente, entre enero y noviembre de 2001, se
han registrado en el sistema 48.298 cierres por valor de $74.7 billones.
De los $74.7 billones transados este
año, $57.4 corresponden a compra/venta definitivas de TES, de los cuales $18.4 billones
pertenecen a títulos con vencimiento en noviembre de 2005 y $15.9 billones a títulos con
vencimiento en agosto de 2008.
En sus tres años de existencia, el
SEN ha contribuido de forma importante al desarrollo del mercado de deuda pública en
Colombia, dotando a las diferentes emisiones de los Títulos de Tesorería TES de una
mayor liquidez. Lo anterior, gracias a las condiciones de agilidad, transparencia y
profundidad en los procesos de negociación secundaria, así como a la formación de
curvas confiables de precios de los títulos.
Hacia el futuro y bajo las
condiciones de seguridad, eficiencia y transparencia siempre ofrecidas por el SEN, se
vislumbra para este sistema transaccional un continuo desarrollo y crecimiento,
coadyuvando así en el proceso de profundización del mercado de la deuda pública
colombiana.
Bogotá, D.C.Diciembre
10 de 2001
4 de diciembre de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP -
- 0.1% variación mensual para el mes de noviembre de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en noviembre del presente año una variación mensual de 0.1%,
con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.6% y en los últimos doce
meses en 7.3%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual,
año corrido y anual a noviembre de 2001 fueron inferiores en 0.2, 3.7 y 3.7 puntos
porcentuales respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron una reducción de 0.2% en el mes. Se destaca las
caídas de precios de trilla de café 12.0%, derivados de carne y pollo
7.7%, artículos de plástico 5.4%, preparación de la madera
-4.1%, leche en polvo 3.1% y carne de pollo o gallina 2.1%. En cuanto a
incrementos de precios, los principales se dieron en: formas básicas de vidrio 15.0%,
panela 4.1%, hilos y cables aislados 3.8%, vino y champaña 1.6% y productos de tabaco
1.5% (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se redujeron en 1.5% en el mes, variación inferior en 1.6
puntos porcentuales a la observada en noviembre de 2000. El cambio en los
precios se explica principalmente por la caída en el
precio de petróleo crudo 8.4% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Agricultura, silvicultura y pesca:
la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 0.3%, superior en 0.7
puntos porcentuales a la registrada en noviembre de 2000. Los artículos con mayores alzas
de precios en esta clasificación fueron: papa 21.5%, tomate 19.8%, mora 18.9%, arveja
18.3%, fríjol 8.2% y café pergamino 7.7%. Se destaca la reducción
en los precios de: otros tubérculos (arracacha
y ñame) 42.5%, mango 35.3%, habichuela 28.5%,
cebolla 15.7%, naranja 14.5%, flores 11.7%,
piña 10.1% y yuca -8.4% (Ver Cuadros
1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se presentó en los
materiales de construcción 0.2%, seguido por bienes finales 0.0%, bienes de capital
0.2% y materias primas (consumo intermedio) -0.30%. Al excluir las materias primas
del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución de precios de bienes ya
terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador no registró cambio
mensual, y su variación en lo corrido del año se situó en 7.2% y en el año
completo en 7.7% (Ver Cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país disminuyeron 0.1% en el mes, con
lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.2% y en el año completo en
7.8%. Las cotizaciones de bienes importados presentaron variaciones de 0.3% en el
mes, 4.8% en lo corrido del año y 5.8% en los últimos doce meses.
Por otra parte, aunque los bienes
exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para
dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
2.6%, situándose su variación en lo corrido del año en 6.8% y en el año
completo en 8.5%. En este último indicador, los principales reducciones de precios
se dieron en: combustible fuel oíl 9.2%, petróleo 8.2%, azúcar 4.6%,
flores 3.7%, oro 3.4%, algodón y fique 3.3%, pesca y cultivo de peces
2.9% y trilla de café, -2.0%. En cuanto a aumentos se
destaca: jugos y pulpas de fruta 4.2%, otras frutas (uchuva, pitahaya, curuba y
granadilla) 3.6%, chocolate 1.9%, galletas y productos de panadería 1.6%. Los resultados
de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Gráficos (formato pdf)
Bogotá, diciembre 4,
2001
22 de noviembre de 2001
Banco de la República sistematiza
comunicación con los Intermediarios del Mercado Cambiario
Los intermediarios del mercado
cambiario deben suministrar al Banco de la República (Departamento de Cambios
Internacionales), dentro del plazo y procedimiento establecido en el Manual de Cambios, la
información de las declaraciones de cambio y de endeudamiento externo que reciban de los
residentes y no residentes en el país al momento de efectuar una operación de
cambio.
Con el objeto de agilizar el envío
de información sobre las operaciones de cambio, desde el pasado mes de
septiembre, el Banco de la República
puso a disposición de los intermediarios del mercado
cambiario un enlace en la página WEB a
través del cual se realiza la transmisión electrónica de los
informes de declaraciones de cambio y endeudamiento externo.
En cuanto a la información de
declaraciones de cambio se refiere, la transmisión electrónica se hace mediante la
utilización de archivos; para el informe del endeudamiento externo, se utilizan las
formas electrónicas dispuestas en el sitio WEB del Banco de la República.
Este nuevo medio de transmisión de
información genera altísimos beneficios a los usuarios, en la medida que agiliza la
entrega de la información, evita el desplazamiento físico de las personas para presentar
la documentación y la constancia de radicación se sustituye por reportes electrónicos
de conformidad o rechazo, se elimina el uso del papel y se obtiene una verificación y
confirmación en línea de la información transmitida, lo cual permite la disminución de
errores, ampliación de horarios y mayor seguridad y confidencialidad.
Para el Banco de la República
representa disponer de información actualizada y consistente que le permite la
elaboración de estadísticas de forma más confiable y oportuna.
Este proyecto se trabajó
conjuntamente con los intermediarios del mercado cambiario, se realizaron pruebas y hoy el
servicio está en funcionamiento reportando total efectividad.
Durante el primer semestre de 2002,
se adicionará la posibilidad de transmitir la información de endeudamiento externo en
archivos electrónicos, e igualmente se ampliará la cobertura para que los titulares de
cuentas corrientes establecidas en el exterior bajo el mecanismo de compensación puedan
remitir al Banco de la República los informes que se exigen en las disposiciones
cambiarias de manera electrónica, bien sea a través de archivos o de formas
electrónicas.
Las instrucciones para la
utilización de los servicios hoy ofrecidos se pueden consultar a través de la siguiente
página WEB del Banco de la República: http://www.banrep.gov.co/servicios/home4.html
Bogotá, noviembre,
2001
22 de noviembre de 2001
En su sesión de Noviembre 22 de
2001 la Junta Directiva del Banco de la República revisó el entorno macroeconómico y
definió las metas de inflación para el 2002 y el 2003.
El análisis del comportamiento
reciente de la inflación y las proyecciones econométricas realizadas permiten tener
confianza en el cumplimiento de la meta de inflación de este año. Así mismo, los
pronósticos de inflación en el mediano plazo muestran descensos en ésta variable
coherentes con la meta de inflación de 6% para el 2002 que fue establecida el año
anterior por la Junta Directiva.
Mas allá del año 2002, la Junta
Directiva del Banco de la República continuará estableciendo metas de inflación que
converjan hacia una meta de inflación de largo plazo de 3.0%. Este nivel se entiende como
el valor alrededor del cual la inflación oscilará en el futuro y ha sido considerado
adecuado por ser lo suficientemente bajo como para no afectar negativamente las decisiones
de los agentes económicos, aunque positivo para permitir eventuales intervenciones
expansivas de la política monetaria, facilitar los ajustes en los precios relativos y
reconocer los posibles sesgos en la medición del IPC.
En un paso más hacia la búsqueda
de la meta de inflación de largo plazo de 3%, la Junta Directiva del Banco de la
República decidió ratificar la meta de inflación de 6% para el 2002 y establecer un
rango entre 4% y 6% para la definición de la meta puntual de la inflación en el año
2003.
Bogotá, noviembre 22,
2001
20 de noviembre de 2001
El Banco de la República se permite
informar que, en desarrollo del programa de suministro de liquidez transitoria para fin de
año, se realizaran subastas para otorgar liquidez por $1.100 mm a través de repos con
plazos entre 35 y 91 días, de acuerdo con el siguiente cronograma:

Las subastas de repos a 35 días
serán acumulables, es decir, los cupos no adjudicados en una subasta se adicionaran a la
siguiente. en el caso de la subasta de repos a 91 días, los cupos no adjudicados se
podrán otorgar a través de 2 subastas adicionales, una el 6 de diciembre y la otra el 13
de diciembre, ambas con vencimiento el 28 de febrero de 2002.
Las subastas de repos a 35 días se
llevaran a cabo los días jueves entre las 10:30 a.m y las 11:00 a.m, y las de 91 días el
jueves 29 de noviembre entre las 9:30 a.m. y las 10:00 a.m. la tasa mínima para la
presentación de las ofertas, así como las demás características de las subastas serán
iguales a las que rigen actualmente para las subastas de expansión transitoria a un día.
Bogotá, Noviembre 20
de 2001
19 de noviembre de 2001
Expansión Permanente
El Banco de la República se permite
informar que, en desarrollo del programa de suministro de liquidez permanente para finales
del presente año, entre el 17 de septiembre y el 16 de noviembre pasados ha
efectuado una expansión monetaria definitiva por $715 mil millones, a través del
ejercicio de opciones para acumulación de reservas internacionales por US$240 millones y
la compra definitiva neta de TES en el mercado secundario por $160 mil millones.
Bogotá, Noviembre 19
de 2001
14 de noviembre de 2001
Nuevo récord de negociación en el mercado de deuda publica a través del Sistema
Electrónico de Negociación (SEN) del Banco de la República
El Sistema Electrónico de
Negociación -SEN- del Banco de la República, marcó un nuevo record en la negociación
secundaria de títulos de deuda publica en octubre del presente año, al alcanzar un
volumen transado de $9,8 billones, en 6.266 operaciones. En forma paralela, el pasado 29
de octubre se transaron a través de este sistema $760 mil millones, cifra que se
registra como el mayor nivel diario de negociación en los tres años de su
operación.
El SEN consiste básicamente en una
red informática que permite a las entidades del sector financiero conectarse, a través
de estaciones de trabajo remotas, a un programa diseñado para la cotización en pantalla
de ofertas, tanto de compra o venta definitiva o transitoria de títulos valores de deuda
pública depositados en el Deposito Central de Valores - DCV del Banco de la Republica,
como de créditos interbancarios. El citado programa realiza en forma automática el
cierre de transacciones cuyas condiciones de precio o tasa, plazo y valor resulten
coincidentes, garantizando tanto al comprador como al vendedor, la negociación en las
mejores condiciones del mercado; despliega, además, para todos los participantes,
información en línea acerca de las condiciones de cierre de todas y cada una las
transacciones cursadas por el sistema, constituyéndose en una guía fundamental para la
definición de los precios de cotización.
En sus tres años de existencia, el
SEN ha contribuido de manera importante a desarrollar el mercado de deuda publica en
Colombia, al dotar a las diferentes emisiones de TES de una mayor liquidez, gracias a las
nuevas condiciones de agilidad, transparencia y profundidad en los procesos de su
negociación secundaria, así como a la formación de curvas confiables de rendimiento
para los respectivos títulos valores.
La mayor eficiencia en la
negociación generada por el SEN, ha ocasionado a su vez una reducción de los márgenes
de compra-venta de TES, induciendo a mayores niveles de negociación por parte de los
agentes del mercado. Es así como el volumen de transacciones a través del SEN ha crecido
de manera exponencial desde sus inicios; en el año de 1999 se cerraron 5.247 operaciones
por valor de $5,7 billones; en el año 2000, se realizaron 12.076 transacciones por $14,6
billones; finalmente, entre enero y octubre de 2001, se han registrado en el sistema
41.054 cierres por valor de $63,9 billones.
Hacia el futuro y gracias a las
inmejorables condiciones de seguridad, eficiencia y transparencia ofrecidas por el SEN, se
vislumbra para este sistema transaccional un continuo desarrollo y crecimiento,
coadyuvando así en el proceso de profundización del mercado de la deuda pública
colombiana.
Bogotá, Noviembre 14
de 2001
9 de noviembre de 2001
En su sesión ordinaria del 9 de
Noviembre de 2001 la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de
la inflación, de la actividad económica y la situación internacional.
Al finalizar el mes de octubre la
inflación anual al consumidor fue del 8.0%, cifra compatible con el cumplimiento de la
meta de inflación del 8.0% en diciembre de este año. Así mismo, las proyecciones de la
inflación en el mediano plazo permiten prever descensos en ésta variable coherentes con
el logro de la meta de inflación del 6.0% al finalizar el 2002.
Teniendo en cuenta la nueva
información disponible sobre la evolución de la producción industrial, de las
exportaciones no tradicionales a los Estados Unidos, el mejoramiento de los
spreads de la deuda externa colombiana y la reducción de las tasas de
interés en los Estados Unidos y Europa que favorecen la estabilidad cambiaria en el
país, la Junta decidió reducir las tasas de interés de intervención del Banco de la
República en 50 puntos básicos. Con esta reducción se completa una disminución de 3.25
puntos básicos en las tasas de interés de intervención en lo corrido del año.
Adicionalmente, el Banco continuará asegurando la provisión de liquidez necesaria para
el buen funcionamiento de la economía.
Las tasas de intervención quedarán
así: Lombarda de expansión 12.75; subasta de expansión 8.75%; subasta de contracción;
7.75% y Lombarda de contracción 6.25%
Bogotá, noviembre 9,
2001
2 de noviembre de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP -
- 0.4% variación mensual para el mes de octubre de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en octubre del presente año una variación mensual de 0.4%,
con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.7% y en los últimos doce
meses en 7.6%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual,
año corrido y anual a octubre de 2001 fueron inferiores en 0.5, 3.5 y 4.4 puntos
porcentuales respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales en promedio no registraron incremento en el mes. Sin embargo, se
destaca el aumento en las cotizaciones de: panela 9.0%, margarinas, mantecas y grasas
2.2%, carne de porcino 1.9%, otros productos minerales no metálicos 1.1% y muebles
y otros de la industria manufacturera 1.0%. En cuanto a caídas de precios, las
principales se presentaron en almidones y derivados 4.5%, derivados de carne y pollo
4.5%, trilla de café 4.0%, frituras y pasabocas 2.4%, carne de pollo o
gallina 2.3% y aguardiente 1.7% (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se redujeron en 5.8% en el mes, variación inferior en 4.4
puntos porcentuales a la observada en octubre de 2000. El cambio en los
precios se explica principalmente por la caída en el
precio de petróleo crudo 15.3% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Agricultura, silvicultura y pesca:
la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 1.4%, inferior en
0.6 puntos porcentuales a la registrada en octubre de 2000. Se destaca la
reducción en los precios de: habichuela 20.4%,
papaya 14.7%, naranja 13.2%, mango 12.3%, yuca 10.4%, café
pergamino 8.4%, algodón y fique 8.1% y tomate 5.6%. Por su parte, los
artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: otros cereales
(avena) 14.4%, tomate de árbol 11.5%, mora 11.1%, banano 10.0%, otras frutas (maracuyá,
lulo, limón, uvas, manzanas, etc) 7.0%, arveja 6.3% y aguacate 5.8%, entre otras
(Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se presentó en los
materiales de construcción 0.4%. Por su parte, las materias primas (consumo intermedio)
registraron una disminución en sus precios de 0.9%, seguidos por consumo final
0.2% y bienes de capital 0.1%. Al excluir las materias primas del IPP,
obtenemos el índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados
(bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador, presentó una variación mensual
de 0.1%, con un incremento de 7.2% en lo corrido del año y de 7.6% en el año
completo (Ver Cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país disminuyeron 0.5% en el mes, con
lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.3% y en el año completo 8.2%.
Las cotizaciones de bienes importados presentaron variaciones de 0.2% en el mes,
5.1% en lo corrido del año y 5.6% en los últimos doce meses.
Por otra parte, aunque los bienes
exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para
dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
4.1%, situándose su variación en lo corrido del año en 4.3% y en el año
completo en 8.0%. En este último indicador, los principales reducciones de precios
se dieron en: transformación y conservación de moluscos y crustáceos 11.8%,
petróleo crudo 11.7%, trilla de café 9.2%, coquización y productos de la
refinación del petróleo 5.7%. En cuanto a aumentos se
destaca: productos de panadería 1.6%, carbón 1.3%, chocolate 0.8% y actividades de
impresión 0.8%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Gráficos (formato pdf)
Bogotá, noviembre 2,
2001
30 de octubre de 2001
El Banco de la República presenta el
Informe Trimestral sobre Inflación de septiembre de 2001
Al cierre del tercer trimestre del
año 2001, la inflación anual al consumidor fue de 8,0%, conservando un nivel muy similar
al registrado al finalizar el segundo trimestre de este año (7.9%). El dato de septiembre
de este año es inferior en 1,2 puntos porcentuales al de igual mes del año anterior,
siendo además el registro más bajo para un septiembre desde el año 1970.
La inflación acumulada en el tercer
trimestre de este año (0,6%) fue idéntica a la observada el mismo trimestre del año
pasado y mucho menor que la observada en el primero y segundo trimestres, reflejando el
patrón estacional de la inflación colombiana. Dicha estacionalidad se ha reforzado en
los últimos dos años hasta tal punto que cerca del 60% de la inflación anual ha
ocurrido en el primer trimestre.
Las proyecciones efectuadas por la
Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República (SGEE) sugieren que existe
una alta probabilidad de que la inflación termine el presente año cerca del 8%,
cumpliendo la meta de inflación. Así mismo, la senda central del modelo de mecanismos de
transmisión con información a septiembre indica que la inflación promedio durante el
cuarto trimestre del 2002 será de 5,5%, una cifra similar a la pronosticada con
información a junio (5,3%).
De acuerdo con la senda central del
modelo de mecanismos de transmisión, la inflación del IPC sin alimentos se situará en
6,8% en el cuarto trimestre de este año y en 4,4% en el cuarto trimestre de 2002. La
proyección al cuarto trimestre de este año es similar a la efectuada para el promedio de
los tres indicadores actualmente utilizados por la SGEE con métodos alternativos. De
acuerdo con ella, la inflación básica a diciembre de 2001 será de 6,5%.
A partir de los indicadores del
sector real disponibles a la fecha, es posible esperar un crecimiento del PIB, para el
tercer trimestre, no muy diferente del registrado en trimestres anteriores.
Tal apreciación se basa en la estabilidad que exhiben variables como las exportaciones no
tradicionales a este mismo mes y el consumo de energía eléctrica a septiembre
entre otras. Adicionalmente, el incremento en la producción de petróleo gracias a la
reactivación de Caño Limón entre julio y septiembre, podría compensar el
debilitamiento en la producción de algunos otros sectores como el industrial. Para lo que
resta del año, las perspectivas de crecimiento son menos optimistas que las expresadas en
informes anteriores a raíz de los acontecimientos externos recientes, de la importante
caída en los precios del petróleo y del café en los últimos meses y del poco
promisorio comportamiento de los indicadores de pedidos de la industria y de las
expectativas de situación económica de los empresarios de este sector. Estos factores
hacen prever un crecimiento, para todo el año 2001, inferior al contemplado en la actual
meta de crecimiento del gobierno (2,4%).
Respecto al próximo año, muy
probablemente la economía se resentirá si la desaceleración de la economía mundial
resulta acentuada y duradera y, si además, los problemas de seguridad interna no
diminuyen. Más aún cuando lo anterior puede ir acompañado de un crecimiento mínimo o
nulo de las economías de Venezuela y Ecuador, cuyas demandas, hasta ahora, han sido un
importante motor de la producción industrial doméstica. Todas estas circunstancias
podrían disminuir el efecto positivo sobre la actividad económica de la reducción en
las tasas de interés internas y externas.
El buen desempeño de la inflación
permitió que el Banco de la República adelantara varias acciones encaminadas a
garantizar amplia liquidez al mercado durante el tercer trimestre del año, dentro de las
que sobresalen tres reducciones a la estructura de tasas de intervención por 200 puntos
básicos en conjunto.
Además de la reducción de las
tasas de interés de intervención, en septiembre la Junta Directiva del Banco de la
República adelantó una estrategia de incremento de la liquidez mediante la autorización
de compras permanentes de títulos TES, habiéndose efectuado $60 mil millones hasta el 12
de octubre. Adicionalmente, se incrementó el monto de subastas de opciones para la
acumulación de reservas internacionales, pasando el monto aprobado de US$90 millones en
el segundo trimestre a US$210 millones en el tercer trimestre. De este monto, sin embargo,
sólo se ejercieron US$130 millones en julio y septiembre.
Siguiendo la reducción de las tasas
de intervención, se observó una disminución importante en las tasas de interés del
mercado, tanto activas como pasivas. En articular, la tasa interbancaria promedio en
septiembre fue de 9,3%, inferior en 2,1 puntos porcentuales a la de junio. Así mismo, la
tasa pasiva se situó en 11,9%, reduciéndose en 0,8 puntos porcentuales frente a su nivel
de junio. Finalmente, la tasa activa promedio calculada por el Banco de la República
disminuyó en 0,1 puntos porcentuales en estos tres últimos meses, situándose en 18,5%
en septiembre.
El ejercicio de proyección de la
inflación confirma la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación confirma la alta
probabilidad de cumplir la meta de inflación del 8% y sugiere que la meta de inflación
del 6% al finalizar el año 2002 es factible. Sin embargo, la incertidumbre que rodea
estos escenarios es alta si se tienen en cuenta los siguientes factores: 1) el reciente
incremento en la inflación anual de alimentos y la posibilidad de que esta tendencia se
extienda el próximo año dada la alta probabilidad de que se presente un fenómeno de
El Niño; 2) el menor grado de estabilidad cambiaria que puede presentarse el
próximo año dado el incremento previsto en el déficit en cuenta corriente y las
dificultades que puede enfrentar el gobierno para financiar el déficit fiscal a raíz de
la actual incertidumbre internacional; y 3) el hecho de que las expectativas de inflación
en Colombia siguen teniendo un componente adaptativo importante, reflejado especialmente
en los contratos laborales, por lo cual la inflación todavía presenta un alto grado de
inercia.
De todas maneras, los indicadores de
actividad productiva continúan mostrando un ritmo de crecimiento bajo, aunque estable, en
el país y las nuevas proyecciones de desempeño de la economía mundial sugieren una
desaceleración más intensa de lo esperado inicialmente. Estas circunstancias reducen las
presiones inflacionarias que eventualmente pudieran presentarse el próximo año.
La reducción de las expectativas de
inflación es un hecho clave para garantizar una reducción significativa de la inflación
el próximo año, dada la importancia que tradicionalmente han tenido los mecanismos de
indización en Colombia. Un hecho preocupante al respecto es la forma como se están
pactando en la actualidad la mayoría de los reajustes salariales en las convenciones
colectivas de trabajo para los próximos des años, los cuales siguen vinculados
automáticamente a la inflación pasada, en algunos casos adicionada en varios puntos.
Dado todo lo anterior, la
Junta Directiva en su reunión del 12 de octubre, decidió continuar con su estrategia de
adelantar la liquidez permanente suministrada a la economía mediante la compra definitiva
de TES, adicionando a los $ 60 mil millones otorgados hasta esta fecha, otros $ 100 mil
millones para ser entregados hasta finales del mes de noviembre. Con el mimo propósito,
el Banco convocará a una subasta de opciones para acumulación de reservas
internacionales por US$ 140 millones. Igualmente, la Junta decidió disminuir en 25 puntos
básicos todas las tasas de interés de intervención del Banco a partir del 16 de octubre
de 2001, con lo cual estas quedan así: 13,25% para la lombarda de expansión, 6,75% para
la lombarda de contracción, 9,25% para la subasta de expansión y 8,25% para la subasta
de contracción. La Junta espera que, con estas medidas, se presenten mayores caídas en
las tasas de interés de mercado.
Bogotá, octubre 30,
2001
17 de octubre de 2001
Evolución de la Balanza de Pagos de
Colombia
Primer Semestre de 2001
A continuación se presentan los
principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del
Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la
balanza de pagos en Colombia durante el primer semestre del año 2001 y que actualmente se
encuentra en circulación.
Durante el primer semestre de 2001,
la cuenta corriente de la balanza de pagos del país presentó un déficit de
US$1.146 millones (m) (2,9% del PIB trimestral), valor superior en US$1.041 m al
registrado en igual período de 2000. Por su parte, la cuenta de capital mostró ingresos
netos por US$1.357 m, superando en US$1.129 m a los registrados entre enero y junio de
2000. Al incluir los errores y omisiones por US$165 m, la variación de las reservas
internacionales netas en este período fue de US$374 m. A junio 30 del presente
año, el saldo de las reservas internacionales netas se situó en US$9,270 m. Este
saldo equivale a 8,9 meses de importaciones de bienes, 7,0 meses de importaciones de
bienes y servicios y 2,6 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el
vencimiento original.
CUENTA CORRIENTE
Entre enero y junio de 2001, la
cuenta corriente arrojó un déficit de US$1.146 m (2,9% del PIB trimestral), situación
explicada por el deterioro de la balanza comercial y los mayores egresos por
dividendos y utilidades. El incremento de las compras externas (US$799m) y la disminución
de las exportaciones (US$202 m) redujo el superávit comercial de US$1.082 m en el primer
semestre de 2000 a US$81 m en el mismo período de 2001. Este comportamiento está
asociado, entre otros, con el desmejoramiento en los términos de intercambio (7,8%) y con
la caída de los volúmenes de exportación del petróleo.
La cuenta corriente pasó de
registrar resultados superavitarios de 1,3% y 0,7% del PIB trimestral en los dos últimos
trimestres de 2000, a déficit de 3,5% y 2,2% del PIB trimestral en el primer y segundo
trimestre de 2001. Dicho comportamiento se explica por la disminución del
superávit comercial y los mayores pagos por utilidades y dividendos que fueron
contrarrestados parcialmente por el incremento de los ingresos por transferencias
corrientes.
Balanza Comercial
En el primer semestre de 2001, la
balanza comercial presentó un superávit de US$81 m, inferior en US$1.001 m al observado
en el mismo período de 2000, como resultado del incremento en las compras externas y la
disminución en el valor exportado. El aumento de las importaciones (14,6%, US$799
m), se explica principalmente por las mayores compras de bienes de capital (US$558 m FOB,
33,4%), destacándose el nivel que alcanzaron las de equipo de transporte (US$284 m).
También aumentaron, aunque en menor proporción, las importaciones de bienes de consumo
(16,4%) y productos intermedios (2,8%) .
La disminución de las exportaciones
(3,7%, US$202 m) se originó en las menores ventas externas de productos tradicionales
(18,5%, US$638 m). Los menores ingresos externos provenientes de productos tradicionales
se explican básicamente por la caída en las ventas de hidrocarburos (US$705 m, 30,8%)
como resultado principalmente de los menores volúmenes despachados (286 miles de barriles
diarios (mbd) en 2001 y 399 mbd en 2000) y en menor medida, por la caída en la ventas
externas de café (US$136 m, 27,1%). Por el contrario, crecieron las ventas de
carbón (US$196 m) y las de ferroníquel (US$10 m). Por su parte, el valor exportado
de bienes no tradicionales ascendió a US$3.258 m superior en US$406 m
(14,2%) al del primer semestre de 2000. Este incremento está asociado con el aumento de
las ventas de productos industriales que crecieron US$349 m, sobresaliendo los rubros de
material de transporte, maquinaria y equipo, artes gráficas, alimentos y bebidas, y
confecciones.
La dinámica de la balanza comercial
para el período enero-junio de 2001 está asociada con la evolución de los términos de
intercambio que cayeron en 7,8%, como consecuencia del mayor aumento en los valores
unitarios de las importaciones (10,5%) frente al de los de las exportaciones (1,9%).
El alza en los precios de las compras externas está vinculada básicamente con el aumento
en los precios de las importaciones industriales (12,9%) y de combustibles (13,8%). Por su
parte, el comportamiento de los precios de las ventas al exterior se explica,
principalmente, por el aumento en los valores unitarios de las exportaciones no
tradicionales (14,4%) y la caída en los precios de los productos tradicionales (8,8%).
Balanza de servicios, renta
de los factores y transferencias
El comercio global de servicios para
este período sumó US$2.719 m, cifra superior en US$238 m a la obtenida en el primer
semestre de 2000. Las exportaciones se situaron en US$1.031 m y las importaciones
ascendieron a US$1.688 m, por lo cual la balanza de servicios arrojó un déficit de
US$657 m. Por su participación en las transacciones totales de servicios, se destacan las
actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75,1% del valor total
registrado por servicios, seguidas, entre otras, por las de seguros y financieros (8,2%),
comunicaciones (6,2%), y servicios empresariales (6,1%).
El rubro renta de los factores
presentó un déficit de US$1.578 m entre los meses de enero y junio de 2001
superior en US$187 m al déficit del mismo período de 2000 cuando se ubicó
en US$1.391 m. Este comportamiento se explica por los mayores egresos por concepto de
utilidades y dividendos (US$136 m), ya que los ingresos alcanzaron US$404 m, monto
similar al obtenido en igual período de 2000.
Por otra parte, en el período de
análisis, los ingresos netos por transferencias corrientes ascendieron a US$1.007 m, con
un crecimiento de US$232 m frente al mismo período de 2000. Este crecimiento
corresponde en esencia al incremento de los ingresos por remesas giradas por los
colombianos en el exterior a sus familias en el país.
CUENTA DE CAPITAL Y
FINANCIERA
Durante el primer semestre de 2001,
la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$1.357 m, superiores en US$1.129 m a
los recibidos en igual período de 2000. Las entradas de recursos se explican por los
flujos de capital de largo plazo que ascendieron a US$3.012 m, contrarrestando las salidas
de capital de corto plazo que sumaron US$1.655 m.
Flujos financieros de largo
plazo
Entre enero y junio del presente
año, el flujo de capital de largo plazo aumentó en US$2.627 m respecto a lo
observado en igual período de 2000. Este incremento obedece al mayor endeudamiento
externo (US$ 2.067 m), al aumento de los flujos de inversión extranjera directa
(US$445 m) y la menor salida de capitales vinculados a inversiones colombianas directas en
el exterior (US$115 m).
El mayor endeudamiento externo
obedece al incremento de las colocaciones de bonos (US$1,969 m) por parte del Gobierno que
al descontar el crecimiento de las amortizaciones (US$296 m) muestra un aumento neto
de US$1,673 m.
Por otra parte, el
financiamiento externo correspondiente a préstamos registró salidas por
US$664 m, que se explican por los pagos netos efectuados por las entidades públicas
(US$651 m). Cabe anotar, que los agentes privados no financieros aumentaron los
desembolsos en US$162 m, en tanto que sus amortizaciones cayeron en US$675 m. Por otro
lado, el flujo por crédito comercial y arrendamiento financiero presentó salidas de
recursos por US$94 m que se explican por los pagos realizados por las empresas privadas
(US$48 m) y las entidades públicas (US$46 m).
Al finalizar el primer semestre de
2001, los ingresos netos por inversión extranjera directa en Colombia ascendieron a
US$1.320 m con un crecimiento de US$445 m frente a lo registrado en igual período del
año anterior. Este resultado se explica básicamente porque en 2001 el sector
petrolero obtuvo ingresos por US$240 m mientras que en el 2000 registró egresos por
US$249 m. Por su parte, las inversiones directas con destino al resto de sectores que
sumaron US$1.008 m se asignaron principalmente a las actividades de comunicaciones, minas
y canteras, y a los establecimiento financieros.
Flujos financieros de corto
plazo
En el período en mención, el
movimiento de capitales de corto plazo presentó salidas por US$1,655 m, que obedecieron
fundamentalmente al flujo de activos de los colombianos en el exterior que se situó en
US$2,002 m, superior en US$1,938 m al primer semestre de 2000. Este comportamiento está
asociado básicamente con las inversiones de cartera realizadas por la Tesorería General
de la República (US$616 m) y por los agentes privados no financieros (US$902 m).
Por pasivos de corto plazo se recibieron US$347 m, hecho que contrasta con los
US$94 m de pagos netos efectuados durante el período enero-junio de 2000. La
dinámica del endeudamiento de corto plazo se explica por las obligaciones adquiridas por
las empresas privadas no financieras y las entidades públicas financieras.
Cuadro (formato
pdf)
Bogotá, octubre 17,
2001
12 de octubre de 2001
La Junta Directiva
del Banco de la República en su sesión ordinaria del 12 de octubre revisó las
tendencias de la inflación e hizo una evaluación de la situación económica y el
entorno internacional.
Al concluir
septiembre la tasa anual de inflación fue de 7.97%, con una ligera disminución en
comparación al mes anterior (8.03%). Así mismo, el promedio de las medidas de inflación
básica calculadas por el Banco de la República pasó de 7.2% en agosto a 7% en
septiembre. Sin embargo, la inflación de alimentos se aceleró, fenómeno que por
su naturaleza es transitorio, aunque podría extenderse hasta el primer semestre del
próximo año dependiendo de las condiciones climáticas. Los pronósticos de
inflación permiten ser optimistas acerca del cumplimiento de la meta de inflación del 8%
en el 2001 y el 6% para el año siguiente.
Los indicadores de
la actividad productiva continúan mostrando un ritmo de crecimiento bajo pero estable en
el país. Las nuevas proyecciones del desempeño de la economía mundial, por su parte,
sugieren una desaceleración más intensa de lo esperado inicialmente, confirmando lo
afirmado por la Junta en su comunicado del mes anterior.
En estas
circunstancias, la Junta decidió adelantar la liquidez permanente suministrada a la
economía mediante la compra definitiva de TES. Desde el primero de septiembre hasta la
fecha, el Banco ha realizado este tipo de operaciones por $60 mil millones, monto que
será adicionado en $100 mil millones hasta finales del mes de noviembre. Para el
mismo mes, el Banco convocará a una subasta de opciones para acumulación de reservas
internacionales por US$ 140 millones.
Igualmente, la
Junta decidió disminuir en veinticinco puntos básicos todas las tasas de interés de
intervención del Banco de la República.
Teniendo en cuenta
estos cambios en el cronograma de suministro de liquidez permanente y la
disminución de las tasas de intervención del Banco, se espera que se presenten
mayores caídas de las tasas de interés del mercado.
Cuadro de Evolución de Tasas (formato pdf)
Bogotá, octubre 12,
2001
2 de octubre de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP -
0.1% variación mensual para el mes de septiembre de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en septiembre del presente año una variación mensual de 0.1%, con
lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.2% y en los últimos doce
meses en 8.0%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual,
año corrido y anual a septiembre de 2001 fueron inferiores en 0.7, 3.0 y 4.9 puntos
porcentuales respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.3%, inferior en 0.3 puntos
porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Se destaca el aumento en las
cotizaciones de: colchones y somieres 3.6%, fibras sintéticas y artificiales 3.3%,
chocolate 3.3%, gaseosas 2.8%. En cuanto a caídas de precios, las principales se
presentaron en equipos eléctricos -7.2%, trilla de café -5.1% y carne de vacuno -0.7%
(Ver Cuadros 1 y 4 parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se redujeron en 0.1% en el mes, variación inferior en 5.5
puntos porcentuales a la observada en septiembre de 2000. El cambio en los precios se
explica por la reducción en el precio de plata y platino -12.8%. No obstante el precio
del oro se incrementó en 7.4% (Ver Cuadros
1 y 4 parte I).
Agricultura, silvicultura y pesca:
la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 0.8%, inferior en
1.9 puntos porcentuales a la registrada en septiembre de 2000. Los artículos con mayores
alzas de precios en esta clasificación fueron: habichuela 66.1%, otras hortalizas y
legumbres (repollo, espinacas, acelgas, lechuga, etc) 33.1%, piña 29.7%, mango 19.0%,
aguacate 10.8% y tomate 8.5%, entre otras. Por su parte, se destaca la reducción
en los precios de: zanahoria -21.7%, papa -15.4%,
cebolla -8.7%, banano -7.5%, ganado vacuno hembra -3.2% y ganado vacuno macho
-1.4% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes de
capital 0.9%, seguidos por los materiales de construcción y bienes finales 0.2%.
Por su parte, las materias primas registraron una variación
mensual de -0.2%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice
que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos
internamente). Dicho indicador, presentó una variación mensual de 0.3%, con un
incremento de 7.3% en lo corrido del año y de 7.6% en el año completo (Ver Cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.1% en el mes, 7.9%
en lo corrido del año y 8.9% en el año completo. Las cotizaciones de bienes importados
presentaron variaciones de 1.0% en el mes, 5.5% en lo corrido del año y 4.0% en los
últimos doce meses. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el
IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de
artículos exportados presentó una variación mensual de 1.7%, situándose su variación
en lo corrido del año en -0.2% y en el año completo en -8.0%. En este último indicador,
los principales aumentos mensuales de precios se dieron en: oro 8.6%, banano 3.4%, calzado
y artículos de viaje (maletas) 2.8%, trilla de café 2.6%, productos de la
refinación del petróleo 2.7% y flores 2.6%. En cuanto a
reducciones se destaca: chocolate -4.2%, mineral de níquel -3.2% y
productos de panadería -1.5%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor
detalle en los cuadros 3 y 5.
Bogotá, octubre 2,
2001
14 de septiembre de 2001
En su sesión ordinaria del 14 de
septiembre, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la
inflación y del desenvolvimiento general de la economía.
Al concluir el mes de agosto la tasa
anual de inflación fue de 8%, inferior en 0.1 puntos porcentuales a la inflación del mes
anterior y en 1.1 puntos porcentuales a la de agosto del año 2000 (9.1%). De manera
similar, el promedio de las medidas de inflación básica calculadas por el Banco de la
República se redujo 0.2 puntos porcentuales, al pasar de 7.4% en julio a 7.2% en agosto.
Este promedio es inferior en 1.4 puntos porcentuales al promedio de las medidas de
inflación básica de agosto del año pasado (8.6%).
El comportamiento de varios
indicadores de la actividad productiva a comienzos del tercer trimestre del año muestra
un ritmo de crecimiento bajo pero estable en el país. La economía mundial, por su parte,
parece estar entrando en un proceso de desaceleración más pronunciado que el anticipado
anteriormente. Esto genera un ambiente menos favorable para el crecimiento de la economía
colombiana, la cual continuará operando en el futuro próximo por debajo de su capacidad
productiva y sin presiones inflacionarias por el comportamiento del gasto.
Teniendo en cuenta lo anterior, y
los resultados de los modelos de proyección de la inflación, los cuales muestran una
alta probabilidad de alcanzar las metas de inflación, la Junta Directiva del Banco de la
República decidió reducir todas sus tasas de interés de intervención en 0.5 puntos
porcentuales, excepto la lombarda de contracción. Así, a partir del lunes 17 de
septiembre, las tasas de interés de intervención del Banco serán las siguientes:
lombarda de expansión, 13.5%; mínima de la subasta de expansión, 9.5%; máxima de la
subasta de contracción, 8.5%; lombarda de contracción, 7%.
Bogotá, septiembre
14, 2001
5 de septiembre de 2001
Apartes de la intervención del doctor
Miguel Urrutia Montoya, Gerente General del Banco de la República, en el seminario
La Inflación y la Banca Central en Colombia organizado por el grupo
Macrópolis de la Universidad Nacional
En el momento de hacer el análisis
de la política monetaria en Colombia, es útil explicar el proceso de toma de decisiones
en el Banco de la República.
En primer lugar, existe una regla
que no tiene excepciones y es que en la Junta Directiva del Banco de la República no se
discute ningún tema sin que previamente se haya realizado un análisis por parte de las
subgerencias del área técnica del Banco. Este análisis debe estar consignado en un
documento escrito circulado con anterioridad, al cual se le da lectura en la reunión de
Junta Directiva. Dicho documento se convierte entonces en el término de referencia de la
discusión.
De igual manera, la Secretaría de
la Junta Directiva prepara una versión de las Resoluciones Externas.
No obstante, durante las discusiones
de la Junta se puede llegar a conclusiones diferentes a las recomendadas por la
Administración, pero estas tienen que justificarse.
Por otra parte, existe la práctica
de discutir los documentos técnicos en reuniones informales entre los Codirectores de
dedicación exclusiva y el Viceministro Técnico de Hacienda. En esas reuniones se puede
llegar a un consenso sobre las conclusiones, y esto hace más fácil su discusión en
Junta. De todas maneras, las subgerencias del área técnica tienen libertad para
presentar conclusiones diferentes a las de la mayoría de los Codirectores en las
discusiones informales.
De todo lo anterior, se concluye que
el equipo técnico del Banco de la República tiene mucha influencia en las decisiones de
la Junta Directiva, al establecer los parámetros de la discusión.
Después de ser leído el documento
técnico, cualquier Codirector puede expresar su posición verbalmente o por escrito.
Con el fin de hacer más eficiente
la reunión de Junta Directiva, las peticiones del público se tratan en el Comité de
Consultas, cuyas decisiones transmite a los interesados a través del Secretario de la
Junta Directiva. El Comité puede pedir estudios especiales sobre estas peticiones y
proponer a la Junta cambios en las normas cuando esto se considere de utilidad general.
En la actualidad, la política
monetaria se rige por un esquema de meta de inflación. En dicho esquema, el objetivo de
la política monetaria es el logro de tasas de inflación coherentes con el mandato
constitucional de garantizar la estabilidad de precios, en coordinación con una política
macroeconómica general que propenda por el crecimiento del producto y el empleo. Para
cumplir con este propósito, la Junta Directiva ha establecido metas de inflación
gradualmente decrecientes. Las decisiones en materia de política monetaria se han tomado
con el propósito de garantizar el cumplimiento de dichas metas y el logro de tasas de
crecimiento contenidas en los respectivos programas macroeconómicos.
Las decisiones de política se toman
con base en:
- La meta de inflación.
- La evaluación del estado general
de la economía, de las tendencias y perspectivas de la inflación y de la situación de
desempleo.
- El seguimiento al comportamiento
de la cantidad de dinero respecto a valores de referencia previamente definidos para ser
conducentes al logro de la meta de inflación.
La Junta, en su proceso interno de
toma de decisiones, realiza mensualmente una evaluación detallada de las presiones
inflacionarias y de las perspectivas de inflación. Trimestralmente, se publica un Informe
sobre Inflación para que los mercados conozcan la percepción de la Junta sobre la
probabilidad de cumplir la meta de inflación y evalúen la coherencia de las acciones de
la Junta con el análisis técnico. Si la evaluación sugiere que bajo las condiciones
vigentes de la política monetaria la inflación se desviará de la meta del año en curso
o el siguiente, la Junta procederá a modificar la postura de su política.
El comportamiento del dinero, en
especial de la base monetaria y su composición, juega un papel importante en el proceso
de toma de decisiones de la Junta. Por esta razón, el valor de referencia para la base
monetaria está construido de manera coherente con la meta de inflación, la proyección
del crecimiento real del PIB y cambios previsibles en la velocidad de circulación. La
Junta evalúa las presiones inflacionarias y analiza el comportamiento de la base
monetaria respecto al valor de referencia. Bajo condiciones normales, desviaciones
significativas de la base monetaria en relación con su valor de referencia señalan
riesgos de no cumplir las metas de inflación.
No obstante, el concepto de valor de
referencia de la base monetaria no significa un compromiso del Banco de la República de
corregir mecánicamente cualquier desviación de corto plazo de la base respecto a su
valor de referencia. De manera rutinaria, la Junta realiza evaluaciones periódicas de los
valores meta de la base monetaria (v. gr. para analizar si se ha presentado un cambio en
la velocidad del agregado) y podrá modificarlos si existen sólidas razones técnicas
para hacerlo, mientras no se comprometa el logro de las metas de inflación.
De acuerdo con la Constitución y la
ley, el logro y el mantenimiento de la estabilidad de precios, en un entorno de
crecimiento económico y bajo desempleo, es el objetivo primario de la política
monetaria. Por lo tanto, la estrategia monetaria está diseñada con el fin de lograr ese
objetivo. En este contexto, la Junta Directiva del Banco de la República anuncia metas
cuantitativas de inflación y se compromete a lograr la estabilidad de precios en el
mediano plazo.
Finalmente, vale la pena comentar el
papel del Comité de Coordinación. Todos los lunes, se reúnen los Codirectores de
dedicación exclusiva y el Viceministro Técnico de Hacienda para definir los temas a
tratar en las próximas reuniones de Junta Directiva, y los estudios que deben realizar
las subgerencias del área técnica, para de esta manera contar con los elementos de
juicio en las futuras decisiones.
Tanto los Codirectores del Banco
como el Ministro de Hacienda, pueden solicitar el estudio y su posterior discusión en
Junta de los temas que consideren de importancia. Los demás Ministerios, a su vez, pueden
también solicitar el estudio de temas de su interés.
Bogotá, septiembre 5
de 2001
5 de septiembre de 2001
Apartes de la intervención del Dr. José
Darío Uribe, Gerente Técnico del Banco de la República, en el seminario La
Inflación y la Banca Central en Colombia, organizado por el grupo Macrópolis de la
Universidad Nacional de Colombia
La relación entre inflación y
crecimiento económico es un tema de gran interés, en especial bajo las condiciones
actuales de la economía colombiana, de lento crecimiento del producto, alto desempleo e
inflación históricamente baja.
Algunos analistas sostienen que el
desempleo y el lento crecimiento de la economía son problemas mucho más serios que la
inflación. A continuación proponen una política monetaria y fiscal más expansiva en
los próximos años, y afirman que ello debe ser así aún si la inflación se acelera en
el proceso.
Yo estoy de acuerdo en que el
desempleo es el principal problema económico de este país, y que todos los esfuerzos de
la política económica deben ser dirigidos a disminuirlo. Sin embargo, discrepo con
quienes creen que para lograr ese objetivo se debe buscar o tolerar una mayor inflación.
Políticas pro-inflacionarias sólo traerían problemas adicionales, y de ninguna manera
posibilitarían un crecimiento alto y sostenido del producto y el empleo. Así lo enseña
la teoría económica, la experiencia de los países y el sentido común.
La política monetaria, si bien con
ciertas limitaciones en una economía abierta, puede contribuir a que la economía crezca
más rápidamente cuando el producto se encuentra por debajo de su nivel potencial. La
forma de hacerlo es a través de reducciones en las tasas de interés de intervención del
banco, de tasas pasivas reales por debajo de su promedio histórico, de cupos amplios de
Repos y reducciones de los encajes, para citar solo algunos ejemplos que aplican
claramente al caso colombiano de los últimos años. Pero creo además, como lo enseña la
economía clásica y keynesiana tomada con rigor, que no existe beneficio alguno que surja
de aceptar mayores niveles de inflación.
Más específicamente, no comparto
la idea de que si se acepta más inflación, se obtendrá mayor crecimiento económico.
Tampoco comparto la versión negativa de la anterior afirmación, en la cual las acciones
del Banco de la República para evitar que la inflación aumente dañan el crecimiento. Y,
por último, no creo que inflación baja y alto crecimiento sean objetivos incompatibles.
Todas estas afirmaciones no están sustentadas en la teoría económica, ni en la
experiencia de los países, ni el sentido común cuando se tiene una visión de largo
plazo del funcionamiento de las economías.
Poniendo a prueba el sentido común,
y el buen juicio, preguntémonos: si más inflación permite más crecimiento, no sólo
durante unos pocos meses o un año, sino de manera permanente, o en el largo plazo,
¿porqué entonces no tratamos de tener una inflación mucho mayor (ej. 50%, 100% o
1000%), y crecemos así mucho más?. La respuesta es simple: porque la inflación tiene
costos en el largo plazo; porque la inflación genera más crecimiento únicamente a
través del engaño de ciertos agentes económicos, en su mayoría los más débiles; y
porque el engaño difícilmente puede ser permanente, con lo cual el crecimiento que se
obtiene a través de mayor inflación será de corta vida.
La inflación daña el
funcionamiento de la economía de diferentes formas, afectando a todo el mundo. La
mayoría de los cálculos sobre los costos de la inflación, realizados por economistas de
diferentes corrientes de pensamiento y formación, sugieren que por cada 10 puntos
porcentuales de inflación se reduce entre 0.3 y 1 por ciento anual la tasa de crecimiento
del producto. En el caso de Colombia se ha calculado ese costo en 0.5 puntos porcentuales.
Como entre 1971 y 1998 Colombia registró una inflación promedio de aproximadamente 23%,
el costo de no haber tenido estabilidad de precios puede haber sido cercano a crecer un
uno por ciento menos, anualmente. Esta cifra, en valor presente neto, es de gran magnitud.
Significa, por ejemplo, que de haber mantenido la estabilidad de precios en las ultimas 3
décadas tendríamos hoy en Colombia un nivel de ingreso per cápita aproximadamente 40%
superior al que tenemos hoy.
En el corto plazo, sin embargo, la
inflación puede venir acompañada de mayor crecimiento. Pero la forma en que lo hace, si
bien no se presenta de manera explícita por parte de quienes quieren seducir con la idea
de comprar crecimiento extra con más inflación, es engañando a la gente. En
especial, engañando a los asalariados, a los ahorradores no protegidos y a los
pensionados. Y la razón es sencilla: sin una sorpresa inflacionaria que disminuya el
salario real de los asalariados y aumente las ganancias de los empresarios, la inflación
no podría afectar variables reales como la producción y el empleo.
Adicionalmente, los amigos de mayor
inflación con el fin de alcanzar mayor crecimiento económico olvidan, por descuido,
ignorancia o mala intención, que el crecimiento que eventualmente se consigue con mayor
inflación es un beneficio de corta vida. La razón es que el crecimiento adicional
asociado a la mayor inflación depende de que la gente sea engañada por la inflación, y
el mantener ese crecimiento adicional depende de que la gente se mantenga engañada.
Mientras engañar la gente con inflación es relativamente fácil, y de hecho ocurre a
menudo, mantener engañada a la gente es bien difícil, y eso es precisamente lo que se
necesita para que la mayor inflación compre de manera sostenida mayor
crecimiento.
En Colombia, al igual que en muchos
otros países del mundo, el banco central tiene una meta de inflación, pero no una meta
de crecimiento económico. Este enfoque, sin embargo, no es anti-crecimiento económico.
Lo que una meta de inflación quiere decir es que el banco central va a promover el mayor
crecimiento posible coherente con el logro de la meta de inflación, y este crecimiento
puede ser, temporalmente, mayor al potencial, siempre y cuando la economía está operando
con niveles no utilizados de capacidad productiva.
El sistema de metas de inflación
exige al banco central una visión de largo plazo en el diseño y ejecución de su
política monetaria, descartando la existencia de booms de corta duración, caracterizados
por aumentos en el empleo y el producto que vienen acompañados de inflación y burbujas
en los mercados de activos, fuentes de fragilidad financiera y recesiones profundas.
Bogotá, 5 de
septiembre de 2001
4 de septiembre de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP -
0.3% variación mensual para el mes de agosto de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en agosto del presente año una variación mensual de 0.3%, con lo
cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.1% y en los últimos doce meses
en 8.8%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año
corrido y anual a agosto de 2001 fueron inferiores en 0.2, 2.2 y 4.9 puntos porcentuales
respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.3%, inferior en 0.4 puntos
porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Este incremento representa el
87.9% de la variación mensual del IPP total. Se destaca el aumento en las cotizaciones
de: margarinas, mantecas y grasas 9.4%, aceites 8.3%, carnes preparadas 4.6%, insecticidas
y fungicidas 3.4%, sistemas de suspensión (amortiguadores, tijeras, etc) 2.9%, mezclas y
prefabricados de concreto 2.9%, relojes 2.8% y derivados de carne y pollo 2.6%. En cuanto
a caídas de precios, las principales se presentaron en instrumentos ópticos y equipo
fotográfico 3.6%, blusas para mujer y niña 2.8% y arroz trillado, pulido y
pilado 2.7%, (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se incrementaron en 0.8% en el mes, variación superior en 1.5
puntos porcentuales a la observada en agosto de 2000. Esta variación contribuye con el
6.0% de la variación total del indicador. El cambio en los precios se explica por el
aumento en el precio de petróleo crudo 1.5% y gas natural 1.2%. Se destaca el descenso en
el precio de mineral de níquel 4.0% (Ver Cuadros
1 y 4 parte I).
Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 0.1%, superior en 0.1 punto
porcentual a la registrada en agosto de 2000. Esta variación explica el restante 6.1% de
la variación total del IPP. Los artículos con mayores alzas de precios en esta
clasificación fueron: mango 60.0%, habichuela 21.0%, aceite crudo de palma 18.9%, otras
hortalizas y legumbres (repollo, lechuga, ajo, pimentón, espinacas) 15.7%, naranja 12.5%,
mora 7.9% y cebolla 6.5% . Se destaca la reducción en los precios de: zanahoria
18.7%, arveja 13.2%, otras frutas (guayaba, uva, maracuyá, etc) 7.9%,
aguacate 7.5%, yuca 7.4% y fríjol 6.5%, entre otras (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales
de construcción 0.6%, seguidos por las materias primas 0.4%, consumo final 0.2%.
Por su parte, los bienes de capital registraron una variación mensual de
0.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que mide la
evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador presentó una variación mensual de 0.2%, y registró un incremento en lo
corrido del año de 6.9%, y de 7.9% en el año completo (Ver Cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.4% en el mes, 7.9%
en lo corrido del año y 10.1% en el año completo. Las cotizaciones de bienes importados
presentaron una variación mensual de 0.05%, y de 4.7 y 4.8% en lo corrido del año
y doce meses respectivamente. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen
en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de
artículos exportados presentó una variación mensual de 2.3%, situándose su
variación en lo corrido del año en 1.9% y en el año completo en 7.2%. En
este último indicador, las principales reducciones mensuales de precios se dieron en:
mineral de níquel 18.6%, combustible fuel oil y ACPM 10.3%, pesca y cultivo
de peces 5.1%, trilla de café 4.6% y prendas de vestir 2.8%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Gráficos (formato pdf)
Bogotá, septiembre 4
de 2001
30 de agosto de 2001
Apartes de la intervención del Dr. Carlos
Caballero Argáez, Codirector del Banco de la República, en el Seminario Situación
y Perspectivas Económicas 2000-2001, organizado por ANIF, FEDESARROLLO y la Cámara
de Comercio de Cali.
La contracción de la economía
colombiana en 1999 fue producto de un período largo (1992-1998) durante el cual el país
gastó más de lo que sus ingresos le permitían. Ese exceso de gasto se financió con
recursos del endeudamiento externo y el interno. Ambos, sector público y sector privado,
redujeron sus niveles de ahorro y elevaron su endeudamiento.
Las circunstancias internacionales,
que habían dado lugar a un abundante flujo de capitales hacia los países emergentes en
la primera década de los noventa, cambiaron abruptamente en la segunda mitad de la
década. Primero fue la crisis de México, en 1994, después la de Asia a finales de 1997
y principios de 1998, después de la Rusia en agosto de 1998, después la de Brasil en
1999 y más recientemente la que ha afectado a Turquía y Argentina.
El mercado internacional de
capitales se cerró para Colombia y para otros países emergentes desde el segundo
semestre de 1998. La imposibilidad de continuar accediendo al mercado internacional, el
deterioro de los términos de intercambio y la salida de capitales, forzó a la economía
a ajustar el gasto de manera automática y abrupta con posterioridad al primer trimestre
de 1998, cuando la cuenta corriente de la balanza de pagos, que venía arrojando déficit
desde 1993, llegó a su desequilibrio máximo, cercano a ocho puntos del PIB.
La contracción de 1998-1999, no
puede considerarse como parte de un ciclo económico normal en el cual la
expansión inicial de la demanda genera presiones inflacionarias y, como consecuencia de
éstas, la autoridad monetaria se ve en la necesidad (y la obligación) de restringir la
oferta monetaria, elevar las tasas de interés y reprimir la demanda agregada de la
economía.
La crisis colombiana de los últimos
tres años ha sido similar a las que se han presentado en otros países al reventarse las
burbujas de los precios de la finca raíz y, en general de los activos,
producto de una expansión prolongada del gasto, financiado con un endeudamiento
creciente.
La caída de la demanda no puede
atribuirse exclusivamente al manejo de la política monetaria y cambiaria, sino a que los
desequilibrios a nivel del gobierno, las empresas y los hogares no eran sostenibles y
tarde o temprano casi independientemente de la política monetaria que se siguiera-,
producirían una crisis.
La política económica enfrentó en
1999 decisiones muy complejas. Era necesario reconocer que el período prolongado de
expansión había llegado a su final, y proceder a un ajuste del gasto en la economía que
afectara lo menos posible al sector privado. Para lograr este objetivo, era indispensable
que el sector público se equilibrara en forma rápida y evitar un desbordamiento de la
inflación y la pérdida de confianza en la moneda. Como esto no sucedió a la velocidad
deseada, el peso del ajuste recayó en el sector privado y en la política monetaria lo
cual, a su vez, condujo a la devaluación, a la elevación de las tasas de interés y a la
pérdida de reservas internacionales del Banco de la República.
Visto en retrospectiva, resulta
evidente que una estrategia de manejo diferente también hubiera desembocado en una crisis
y que las autoridades juzgaron que el camino escogido tendría menores consecuencias
económicas y sociales en el mediano plazo, por considerar que las menores expectativas de
inflación y de devaluación tendrían un impacto positivo sobre la prima de riesgo
soberano y sobre las tasas de interés como, en efecto, ocurrió.
Gobernar, sin embargo, es
seleccionar el menor de los males, que fue lo que se hizo. Lo cual no quiere decir que el
país no fuera a atravesar un período de crisis económica tan desconocido, tan duro y
tan prolongado como el que se ha vivido en Colombia. Con todo, la economía no cayó en
una hiperinflación, ni la moneda en una condición de desvalorización
irreversible como si sucedió, por ejemplo, en Ecuador. Aunque se ha pagado un altísimo
costo social y económico por los excesos de los años anteriores.
A partir del segundo semestre de
1999 la economía comenzó un proceso de recuperación que condujo a crecimientos
positivos del PIB a lo largo del año 2000. Con la menor inflación, las tasas de interés
cayeron y la confianza del público en la economía aumentó. El sector privado inició un
proceso de auto corrección desde la segunda mitad de 1998 que, si bien dio lugar a la
contracción de 1999, también condujo a la recuperación en el año 2000. La devaluación
real, las menores tasas de interés y la mayor confianza propiciaron un aumento del
consumo de los hogares, de la inversión privada y de las exportaciones. El ajuste del
sector público es lo que ha facilitado la recuperación de la actividad productiva, en
vez de una expansión sin límite del gasto público. En la medida en la cual el gasto
público se ha controlado, se ha abierto espacio al sector privado para su
recuperación.
La política monetaria está en
capacidad de contribuir parcialmente a la recuperación de la actividad productiva
mediante la reducción de las tasas de intervención del Banco de la República en el
mercado de dinero, como lo ha hecho en las últimas semanas. Los menores intereses en este
mercado deberán reflejarse, como en efecto ya lo han hecho, en la tasa de referencia de
captación a tres meses de las entidades financieras y, por consiguiente, en el costo de
los créditos vinculados con el DTF. De la misma manera en que la menor inflación reduce
el costo de los créditos atados al IPC o a la UVR. Ambos efectos alivian a los deudores
sean estos corporativos o personas naturales. Pero la recuperación definitiva solo se
alcanzará en la medida en la cual aumente de manera significativa la inversión, se eleve
el ahorro interno y se cuente con flujos de capital positivos hacia Colombia originados en
la repatriación de los capitales de los colombianos y en la inversión extranjera. Lo
cual implica, en último término, mejorar la confianza y la esperanza de las gentes en el
país.
Es bien sabido que la política
monetaria tiene como objetivo, en razón del mandato constitucional al Banco de la
República, el logro de metas decrecientes de inflación. Menos sabido es que la Junta del
Banco busca simultáneamente la recuperación de la demanda agregada y el crecimiento
económico. La estrategia de la Junta combina elementos del esquema de inflación
objetivo con valores de referencia para los agregados monetarios. En su aplicación
la Junta evalúa mensualmente su postura de política monetaria con base en el análisis
de las presiones inflacionarias, los pronósticos de inflación y el comportamiento de
otras variables macroeconómicas, entre las cuales se presta especial atención a la base
monetaria.
La política monetaria no ha sido
obstáculo para el logro de ritmos más elevados de crecimiento económico. Es más,
aunque la proyección de crecimiento para el 2001 se revisó hacia abajo a mediados del
año, el Banco de la República no modificó la línea de referencia de la base monetaria.
No es correcto afirmar, entonces, que una mayor emisión monetaria daría lugar a un
más alto ritmo de crecimiento económico. La política monetaria ha sido anticíclica, en
una coyuntura en la cual el sector público forzosamente tiene que ajustarse para corregir
los desequilibrios que se acumularon en la segunda mitad de los años noventa y que
originaron la contracción de 1999. Y en la cual el sector público no puede actuar en
contra del ciclo en razón de su desajuste, no corregido todavía, que impide ampliar el
gasto o reducir los impuestos. Pero la política monetaria ni puede hacerlo todo, ni
contribuye de manera directa a aumentar la capacidad de oferta de la economía; su aporte
es apoyar el crecimiento económico de largo plazo al lograr estabilidad de los precios y
mantenerla.
El compromiso entre inflación y
crecimiento no es válido en una circunstancia como la que atraviesa la economía
colombiana en la actualidad. Un ejercicio académico realizado por los técnicos del Banco
de la República señala que una meta de inflación mayor en un punto a la programada para
el año próximo tendría un impacto despreciable en el incremento del ritmo de
crecimiento de la economía en el 2002. Modificar la meta, en cambio, generaría
expectativas de inflación, tendría un impacto negativo sobre la trayectoria de las tasas
de interés y, por consiguiente, sobre el costo de la deuda pública y privada y,
finalmente, enviaría una mala señal para las negociaciones saláriales lo cual, además,
no sería conducente para la mejora de la situación del empleo.
Tampoco es correcto argumentar que
con más emisión se obtendrían ritmos más altos de crecimiento económico, así ello
implicara sacrificar puntos en la baja de la inflación. Las mayores expectativas de
inflación y de devaluación del peso terminarían dando al traste con cualquier intento
de recuperación permanente de la capacidad de crecimiento de la economía por la vía de
altísimas tasas de interés y desconfianza de los agentes económicos en la moneda y en
el país.
En estas circunstancias, entonces,
el papel de la política monetaria es muy claro: mantener baja y estable la inflación y
apoyar, de esta manera, el ahorro, la inversión y el crecimiento económico en el mediano
y en el largo plazo.
Documento completo en
pdf.
Cali, Agosto 30 de
2001
27 de agosto de 2001
El Banco de la República y la
Superintendencia de Valores, con el apoyo de una misión internacional encabezada por el
Banco Mundial que visitó a Colombia en febrero pasado, presenta al público el informe
sobre los Sistemas de Compensación y Liquidación de Pagos y Valores en
Colombia.
Este documento contiene una
descripción y evaluación del sistema de compensación y liquidación de pagos y
valores, que es novedosa en nuestro medio y adicionalmente se encuentra una información
de gran utilidad para los usuarios de estos sistemas.
El Banco de la República invita a
consultar este informe en la página Web del Centro de Estudios Monetarios
Latinoamericanos CEMLA- www.cemla.org , sección
de Iniciativa de Compensación y Liquidación de Pagos y Valores.
Bogotá, agosto 27 de
2001
24 de agosto de 2001
La Junta Directiva del Banco de la
República en su sesión ordinaria del día de hoy, analizó los requerimientos de
liquidez de la economía para lo que resta del año. Teniendo la línea de referencia de
la base monetaria como indicador del comportamiento de la demanda de liquidez, y
considerando la expansión monetaria por $1 billón que generará la reducción de los
depósitos remunerados que mantiene la Dirección del Tesoro Nacional en el Banco de la
República, la Junta decidió otorgar liquidez permanente mediante los siguientes
mecanismos:
Compra de reservas internacionales
entre septiembre y diciembre mediante el mecanismo de opciones por un monto no superior a
US$320 millones.
Compra definitiva de títulos de
deuda pública por un valor mínimo de $100.000 millones.
Los montos mensuales de la subasta
de opciones para la acumulación de reservas internacionales serán de US$80 millones y,
de no ser ejercidos en su totalidad, podrán ser acumulables para los siguientes
meses. Así mismo, en caso de no ejercerse la totalidad de las opciones de compras
de reservas, el faltante podrá ser compensado con mayores compras de títulos de deuda
pública.
El aumento transitorio en la demanda
de liquidez que se presenta tradicionalmente al final del año, calculado en $ 1.2
billones, se atenderá mediante el mecanismo de REPOS.
Bogotá, agosto 24 de
2001
16 de agosto de 2001
En su sesión de Agosto 16 la Junta
Directiva del Banco de la República analizó la nueva información disponible sobre
inflación, la situación internacional y la actividad económica.
La inflación anual a Julio llegó a
8.1% con un ligero repunte en comparación al mes anterior (7.9%.) Este ligero aumento,
que había sido debidamente anticipado por la Junta, no compromete el logro de las metas
de inflación establecidas por el Banco, pues es un fenómeno transitorio asociado a
incrementos en los precios de los alimentos. La inflación anual de la mayoría de los
demás componentes de la canasta del IPC disminuyó, al igual que lo hicieron los
diferentes indicadores de inflación básica.
Conforme lo había advertido la
Junta, la incertidumbre generada por la situación de Argentina no ha tenido mayor
influencia sobre el mercado cambiario colombiano a juzgar por la relativa estabilidad de
la tasa de cambio. Esto contrasta con el efecto que ha tenido la crisis Argentina en
países como Brasil y Chile en donde la tasa de cambio se ha depreciado sustancialmente.
En cuanto a la actividad económica,
nuevos indicadores como la producción industrial de Junio muestran un deterioro de la
actividad productiva. Adicionalmente, la demanda por dinero ha estado por debajo de las
líneas de referencia, y hay margen para aumentarla.
A la luz de la nueva información
disponible sobre la actividad económica y sus implicaciones para la evolución futura de
la inflación, la Junta Directiva del Banco de la República decidió disminuir todas sus
tasas de intervención en 1.0 punto porcentual. Este descenso adicional en las tasas de
interés es compatible con el cumplimiento de las metas de inflación de 8% para este año
y el 6% para el año 2002.
La política monetaria ha sido y
seguirá siendo holgada y compatible con los esfuerzos de estimular el crecimiento de la
economía.
Santafé de Bogotá,
agosto 16, 2001
3 de agosto de 2001
Aspectos principales del Informe de la Junta
Directiva al Congreso de la República - Julio de 2001.
La política macroeconómica ha
contribuido a la recuperación de la economía y a la reducción de la inflación. En
particular, las decisiones en materia de política monetaria se han adoptado para
garantizar el cumplimiento de la meta de inflación y la recuperación del crecimiento
económico. Con este fin, la política monetaria ha facilitado la disminución de las
tasas de interés y ha suministrado un nivel adecuado de liquidez a la economía. El
déficit fiscal se ha reducido, lo cual ha incrementado la confianza de los inversionistas
nacionales e internacionales en el futuro de la economía nacional.
La inflación anual, medida por el
Índice de Precios al Consumidor (IPC), registró un descenso gradual en el primer
semestre del año gracias a la política monetaria ejecutada en los dos últimos
años y a la existencia de capacidad instalada no utilizada en varios sectores de la
economía. La inflación anual se situó al finalizar junio en 7,9%, con lo cual se
completaron cuatro meses consecutivos con una inflación anual al consumidor igual o
inferior a la meta de 8% establecida por la Junta Directiva del Banco de la República
para el año 2001.
Las decisiones de política
monetaria se sustentan en la operación de un mecanismo para interpretar y separar
efectivamente los choques de corto y largo plazo, que afectan la demanda y la oferta de
base monetaria. De esta manera, no deben producirse fluctuaciones sustanciales de la tasa
interbancaria de corto plazo, que se busca mantener en un nivel coherente con el logro de
las metas de inflación anunciadas.
Después de la contracción
observada en 1999 la economía se recuperó en el año 2000 y registró un ritmo positivo
aunque moderado de crecimiento. Este se redujo desde el cuarto trimestre del año
anterior, comportamiento no muy diferente al observado en varios países de América
Latina, lo cual sugiere la presencia de choques comunes a las economías de la región.
El debilitamiento de la actividad
económica en Colombia durante el primer trimestre del año 2001 se asocia, en parte, con
una serie de factores de oferta, como la huelga en la industria de bebidas y la reducción
de la producción petrolera, consecuencia principalmente de los atentados a la
infraestructura del sector y, en parte, a factores de demanda interna debido a la
incertidumbre sobre el futuro de la economía y a la persistencia de altos niveles de
desempleo.
El comportamiento reciente de la
economía colombiana muestra similitudes con el desempeño económico de otros países de
América Latina, que también han registrado desaceleraciones en los últimos trimestres y
en donde los pronósticos oficiales y privados de crecimiento del producto en 2001 se han
revisado hacia abajo. Estas similitudes, sin embargo, no son un fenómeno reciente; se
extienden a lo largo de la década de los noventa, sugiriendo la presencia de factores
comunes en la explicación de la evolución de las economías de la región.
Los flujos de capitales hacia estos
países han sido un elemento muy importante para explicar el patrón de crecimiento de
América Latina. Sin perjuicio de las ventajas que dichos flujos traen consigo, su
presencia impone restricciones a la capacidad de las autoridades nacionales para llevar a
cabo políticas anticíclicas. Este fenómeno es más pronunciado si las economías han
acumulado desequilibrios por períodos prolongados en el pasado o si presentan debilidades
estructurales sustantivas como, por ejemplo, un sistema financiero frágil o
inflexibilidad para corregir situaciones de desequilibrio fiscal.
Un país con una historia de
elevados déficit fiscales o externos, o con altos niveles de deuda pública o externa,
tendrá dificultades para llevar a cabo políticas anticíclicas, debido a que su
aplicación podría afectar las percepciones con respecto a la sostenibilidad de las
finanzas públicas y el balance externo y, por consiguiente, inducir una reducción
drástica de los flujos de capital.
La mayoría de los países
latinoamericanos durante la década de los noventa adoptaron políticas fiscales
pro-cíclicas. Durante las expansiones, los gobiernos aumentaron su consumo y su
inversión generando mayores déficit fiscales. Por el contrario, en períodos de crisis,
los gobiernos se vieron forzados a emprender programas de ajuste fiscal para generar
confianza y credibilidad en los mercados internacionales.
En la actualidad, la situación de
la economía internacional es de desaceleración e incertidumbre. La desaceleración cubre
tanto a los países desarrollados como a los mercados emergentes. La incertidumbre está
asociada principalmente con los casos de Argentina y Turquía. En este entorno, las
posibilidades para los países emergentes de realizar políticas anticíclicas son
reducidas.
A pesar de las limitaciones
mencionadas, en la medida en que se realicen ajustes fiscales y de balanza de pagos se
abrirá espacio para adoptar políticas anticíclicas. El caso de Colombia ilustra bien
este punto. En el contexto de la debilidad de la demanda agregada, la Junta Directiva del
Banco de la República adoptó desde 1999 una postura de la política monetaria más
holgada, sin comprometer el logro de la meta de inflación.
Las tasas de interés de
intervención del Banco de la República se redujeron en 16 ocasiones entre diciembre de
1998 y julio de 2001, con lo cual la tasa de interés real de las operaciones de subasta
de expansión monetaria alcanzaron el algunos momentos niveles cercanos a cero.
Adicionalmente, los encajes se redujeron de un promedio de 8,7% a finales de 1997, a 5,8%
a finales de 1998 y desde ese momento se han mantenido en el mismo nivel, lo cual
permitió liberar un volumen importante de reservas bancarias y mejorar la posición de
liquidez del sistema bancario. Por otra parte, en 1999 se hicieron más flexibles las
condiciones de apoyo de liquidez del sistema financiero con lo cual se redujo su riesgo de
iliquidez y se hizo más fácil el acceso a los recursos extraordinarios del Banco de la
República. La mayor amplitud de la política monetaria se ve reflejada en el crecimiento
de la base monetaria, la cual pasó de un nivel negativo de 16,5% en diciembre de 1998 a
15% positivo en junio de 2001.
No se puede desconocer que, a pesar
de que en la actualidad la mayoría de los países latinoamericanos están saliendo de la
crisis, la recesión de finales de los noventa tuvo importantes costos económicos y
sociales. En la mayoría de países empeoró la distribución del ingreso y aumentó la
pobreza. Por lo tanto, uno de los mayores retos de la política económica es situar a la
economía en una senda de crecimiento sostenido que impulse el empleo y reduzca la
pobreza.
La reducción gradual de la
inflación que se ha registrado, reafirma la confianza de la Junta Directiva del Banco de
la República en el cumplimiento de la meta del 8% establecida para el presente año. Se
espera que el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos para el año 2001 sea
de 3,0% del PIB como consecuencia de una caída de 6,0% en las exportaciones de bienes y
del incremento de las importaciones de bienes en 12,0%. Se espera que el déficit del
sector público consolidado se ubique alrededor del 2,8% del PIB al finalizar el año, con
un ajuste cercano al 0,6% del PIB respecto al tamaño del déficit observado en el año
2000.
Bogotá, agosto 3,
2001
3 de agosto de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP -
0.06% variación mensual para el mes de julio de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en julio del presente año una variación mensual de 0.06%, con lo
cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.77% y en los últimos doce meses
en 9.03%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año
corrido y anual a julio de 2001 fueron inferiores en 1.0, 2.0 y 5.8 puntos porcentuales
respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.3%, inferior en 0.7 puntos
porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Se destaca el aumento en las
cotizaciones de: maquinaria para producción de textiles 8.9%, aguardiente 4.3%, agua y
otras bebidas no alcohólicas 2.4%, almidones y productos derivados de almidón 2.2%,
carne de pollo o gallina 2.2%, azúcar 1.6%, carne de porcino 1.4%, actividades de
edición e impresión 1.3%, panela 1.3%, frituras y pasabocas 1.3%. En cuanto a caídas de
precios, las principales fueron trilla de café 5.4% y arroz trillado, pulido y
pilado 1.2%, (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se redujeron en 2.5% en el mes, variación inferior en 9.0
puntos porcentuales a la observada en julio de 2000. El cambio en los precios se explica
por la caída en el precio de petróleo crudo 5.4%, otros minerales no
ferrosos 3.1%, gas natural 1.5% y extracción de sal y otros
minerales no metálicos 1.5% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 0.5%, inferior en 1.0
punto porcentual a la registrada en julio de 2000. Los artículos con mayores alzas de
precios en esta clasificación fueron: otros tubérculos (ñame y arracacha) 82.1%, papaya
34.3%, cebolla 29.4%, habichuela 17.5%, aguacate 16.8%, piña 9.3%, otras hortalizas y
legumbres 8.0%, mango 7.6% y yuca 5.0%. Se destaca la reducción en los precios de:
arveja 21.5%, mora 18.1%, tomate de árbol 17.2%, tomate 11.0%,
café pergamino 10.5% y papa 8.0% (Ver Cuadros
1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes de
consumo final 0.5%, seguidos por materiales de construcción 0.3% y bienes de capital
0.2%. Por su parte las materias primas registraron una variación mensual de 0.4%.
Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución
de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho
indicador presentó una variación mensual de 0.4%, y registró un incremento en lo
corrido del año de 6.7%, y de 8.4% en el año completo (Ver Cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.04% en el mes y las
cotizaciones de bienes importados presentaron un aumento promedio de 0.1%. Por otra parte,
aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice
de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación
mensual de 2.5%, situándose su variación en lo corrido del año en 0.4% y en el
año completo en 4.8%. En este último indicador, las principales reducciones
mensuales de precios se dieron en: trilla de café 6.5%, petróleo 5.4%, oro
3.0%, fuel oil 2.7% y algodón y fique 2.6%. Los resultados de este
índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Revisión del IPP de junio
de 2001
Debido a una rectificación de la
estimación del precio interno del petróleo crudo para el mes de junio del presente año,
se revisó la cifra del IPP para dicha fecha. Así, la variación mensual del IPP a junio
de 2001 fue de 0.24%, en lugar de 0.11% reportado anteriormente. Con respecto
a las variaciones año corrido y anual, estas se redujeron en 0.14 puntos porcentuales al
ubicarse en 6.70% y 10.10% respectivamente. Esta corrección también afectó los
siguientes rubros: Explotación de minas y canteras, consumo intermedio y producidos y
consumidos (Ver Cuadro 6).
Gráficos (formato pdf)
Bogotá, agosto 3,
2001
27 de julio de 2001
En el comunicado de prensa de la
reunión del 13 de julio de 2001, se afirmó lo siguiente:
La Junta Directiva del Banco
de la República revisó las nuevas proyecciones de inflación e hizo una
evaluación de la situación de la actividad económica colombiana y de la situación
internacional. Las proyecciones de inflación ratifican la alta probabilidad de
cumplir las metas de inflación en este año y el siguiente.
Mientras la trayectoria más
probable de la inflación para éste y el próximo año se sitúa ligeramente por debajo
de las metas respectivas, la incertidumbre generada por los eventos en el entorno
internacional podrían eventualmente generar inestabilidad cambiaria y en los flujos de
capital. Si ello sucediera se retrasaría el proceso de recuperación de la
inversión que es esencial para la buena marcha de la economía.
La Junta del 13 de julio decidió
también que una vez transcurrido un lapso prudencial y analizados los impactos de la
crisis internacional, podría procederse a reducir las tasas de interés con anterioridad
al análisis de la inflación del mes de julio.
En las dos últimas semanas, la
Junta continuó evaluando el posible efecto sobre la economía colombiana de la crisis
Argentina y comprobó que ha habido estabilidad en la tasa de cambio y en los márgenes de
la deuda externa. Esto indica que el efecto de la crisis internacional ha sido hasta el
momento limitado en Colombia. Por esa razón, la Junta decidió reducir en 50 puntos
básicos las tasas de intervención, excepto la tasa Lombarda de contracción. Así, a
partir del día lunes 30 de julio, las tasas de interés de intervención del Banco,
serían las siguientes: Lombarda de expansión, 15%; tasa de expansión por subasta, 11%
tasa de contracción por subasta, 10%; Lombarda de contracción, 8%.
La Junta seguirá monitoreando los
efectos de la inestabilidad internacional sobre Colombia y Latinoamérica y
adoptará las medidas conducentes en caso de que cambien las
circunstancias.
Bogotá, julio 27,
2001
25 de julio de 2001
Entrada en funcionamiento en del Sistema de Cuentas de Depósito (CUD) del Banco de la
República
Continuando con el proceso de
modernización tecnológica del sistema de pagos del país, el Banco de la
República ofrecerá a partir del próximo 30 de Julio de 2001 a las entidades
Bancarias y Financieras autorizadas para manejar cuenta de depósito en el Banco, el
Sistema de Cuentas de Depósito (CUD), el cual reemplazará las funcionalidades de
transferencias de fondos en línea y el registro en las cuentas de depósito que
actualmente tiene el sistema ATLAS-DCV, de tal forma que el nuevo sistema pasará a
ser el pilar del sistema de pagos con liquidación bruta en tiempo real.
El nuevo sistema CUD conserva las
principales ventajas del anterior en términos de seguridad, eficiencia, velocidad de
respuesta y control de saldos en tiempo real como condición para la liquidación (pago)
de cada transacción o transferencia de fondos. Pero, además, brindará un mayor valor
agregado a los usuarios, pues cuenta con una mejor información que permitirá la
consulta en línea de movimientos y extractos que pueden ser producidos con diferentes
parámetros como fechas, código de cuenta, código de transacción, entre otros. Los
usuarios contarán así, con mecanismos para la identificación más completa
de movimientos de entrada y salida de fondos que afectan los saldos de las cuentas,
pues podrán conocer tanto las entidades de origen y destino de los recursos, como los
conceptos que los originaron, lo cual permitirá hacer un manejo más eficiente de los
flujos de tesorería y de la liquidez intradía, facilitando también la
conciliación bancaria y el control sobre movimientos indebidos. Igualmente tendrá una
mayor amigabilidad por estar desarrollado en una plataforma tecnológica abierta que
facilitará la impresión de reportes, la generación de archivos planos
para permitir la conciliación automática de las cuentas y ayudas en
línea para dar orientación sobre la operatividad del sistema; todo integrado bajo un
ambiente WEB.
El CUD es un nuevo e
importante avance del Banco de la República para asegurar su compatibilidad con los
más altos estándares internacionales definidos por el Banco de Pagos Internacionales
respecto de los Sistemas de Pago de Alto Valor, que de hecho sólo los países de más
alto nivel de desarrollo y unos pocos países en desarrollo, como Colombia, han alcanzado,
contribuyendo de esta manera a la solidez, eficiencia y prevención de riesgos en el
sistema financiero colombiano.
El sistema se ha venido
implementando mediante un proceso de instalación por fases; la primera de ellas comenzó
el 2 de mayo del presente año con la implantación a nivel de la operación interna del
Emisor. Como una segunda etapa en este proceso, entre el 16 y el 19 de julio, se
realizó una prueba piloto en la que participaron varias entidades, la cual sirvió para
probar aspectos técnicos y operativos de la nueva aplicación con resultados
satisfactorios.
Como última instancia de
implantación a nivel nacional, el CUD se pondrá a disposición de los
intermediarios financieros y del mercado de capitales el próximo 30 de julio, fecha en la
que las entidades podrán utilizar todas las funcionalidades del sistema.
Bogotá, Julio 25 de
2001
13 de julio de 2001
En su sesión del 13 de Julio de
2001, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las nuevas proyecciones
de inflación e hizo una evaluación de la situación de la actividad económica
colombiana y de la situación internacional. Las proyecciones de inflación
ratifican la alta probabilidad de cumplir las metas de inflación en este año y el
siguiente.
El análisis de la situación
internacional refleja un preocupante clima de incertidumbre en América Latina,
especialmente agudo a lo largo de la presente semana. En los últimos cuatro meses
los márgenes sobre la deuda externa de Argentina han aumentado más de 350 puntos
básicos. En lo corrido del año, además, el Real de Brasil se ha devaluado en
aproximadamente 30%. La economía chilena, que muestra los mejores fundamentos
macroeconómicos en América Latina, también ha sufrido los efectos de la crisis
Argentina.
En Colombia no se ha reflejado la
crisis del Cono Sur, debido a los esfuerzos de ajuste macroeconómico, a las reformas
constitucionales y legales efectuadas y a la prefinanciación externa ya obtenida. Sin
embargo, el país no está exento de un efecto contagio.
Mientras la trayectoria más
probable de la inflación para éste y el próximo año se sitúa ligeramente por debajo
de las metas respectivas, la incertidumbre generada por los eventos en el entorno
internacional podrían eventualmente generar inestabilidad cambiaria y en los flujos de
capital. Si ello sucediera se retrasaría el proceso de recuperación de la
inversión que es esencial para la buena marcha de la economía.
Con base en la estrategia de la
política monetaria adoptada por la Junta Directiva del Banco de la República, en la cual
se incorporan los factores de riesgo sobre la inflación y el crecimiento, incluyendo
aquellos originados en el contexto internacional, la Junta Directiva del Banco de la
República decidió mantener inalteradas sus tasas de intervención.
Bogotá, Julio 13,
2001
5 de julio de 2001
Evolución de la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Marzo de 2001
A continuación se presentan los
principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del
Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la
balanza de pagos en Colombia durante el primer trimestre del año 2001 y que actualmente
se encuentra en circulación.
Durante el primer trimestre de 2001,
la cuenta corriente de la balanza de pagos del país presentó un déficit de US$736
millones (m) (3,6% del PIB trimestral), valor superior en US$713 m respecto al registrado
en igual período de 2000. Por su parte, la cuenta de capital observó ingresos netos por
US$619 m, monto superior en US$418 m a los registrados entre enero y marzo de 2000. A
marzo 31 del presente año, el saldo de las reservas internacionales netas se situó en
US$9.283 m, con una variación anual de US$310 m. El saldo de las reservas internacionales
equivale a 9,1 meses de importaciones de bienes, 7,2 meses de importaciones de bienes y
servicios y 2,7 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento
original.
CUENTA CORRIENTE
Entre enero y marzo de 2001, la
cuenta corriente arrojó un mayor déficit en US$713 m frente al registrado en igual
período de 2000. Esta dinámica está vinculada con el deterioro de la balanza comercial
y con los mayores egresos por dividendos y utilidades. El incremento de las compras
externas (US$362 m) y la disminución de las exportaciones (US$147 m) redujo el superávit
comercial de US$542 m en 2000 a US$33m en 2001. Este comportamiento está asociado con el
desmejoramiento en los términos de intercambio (29,3%) como consecuencia del incremento
registrado en los valores unitarios de las importaciones (16,6%) y de la caída observada
en el de las exportaciones (17,6%).
La balanza comercial presentó un
superávit de US$33 m, inferior en US$509 m al observado en 2000, como resultado del
incremento en las compras externas y la disminución en el valor exportado. El aumento
anual de las importaciones (13,7%, US$356 m), se explica principalmente por las
mayores compras de bienes de capital (US$199 m FOB, 22,0%), destacándose el nivel que
alcanzaron las de equipo de transporte (US$106 m). También aumentaron, aunque en menor
proporción, las importaciones de productos intermedios (6,4%) y bienes de consumo
(17,3%).
La disminución anual de las
exportaciones (5,1%, US$160 m) se originó en las menores ventas externas de productos
tradicionales (18,3%, US$311 m), en tanto que las de bienes no tradicionales crecieron en
11,1%. Los menores ingresos externos provenientes de productos tradicionales se explican
básicamente por la caída en las ventas de hidrocarburos (26,8%) como resultado
principalmente de los menores volúmenes despachados, que cayeron de 415 miles de barriles
diarios (mbd) en 2000 a 299 mbd en 2001. El crecimiento en el valor exportado por
bienes no tradicionales (US$158 m) está asociado con el aumento de las ventas de
productos industriales que crecieron en US$155 m, sobresaliendo los rubros de maquinaria y
equipo, artes gráficas, confecciones y alimentos y bebidas. También crecieron, aunque en
menor proporción, las ventas de carbón (US$34 m) y las de ferroníquel (US$8 m). La
situación favorable en las exportaciones mencionadas compensó parcialmente la baja en
las ventas externas de café (21,1%, US$47 m) y banano (23,5%, US$32 m).
El comportamiento de la balanza para
el período enero - marzo de 2001 está asociado con la evolución de los términos de
intercambio que cayeron en 29,3%, como consecuencia del aumento en los valores unitarios
(16,6%) observados por las importaciones y en la baja presentada en los de las
exportaciones (17,6%). El alza en los precios de las compras externas está vinculada
básicamente al aumento en los precios de las importaciones industriales (21,7%) y de
combustibles (46,3%). Por su parte, la disminución de los precios de las ventas al
exterior se explica, principalmente, por la caída en los valores unitarios de las
exportaciones no tradicionales (26,9%).
De otro lado, el comercio global de
servicios sumó US$1.293 m, cifra superior en US$86 m a la obtenida en 2000. Las
exportaciones se situaron en US$486 m y las importaciones ascendieron a US$807 m, con lo
que la balanza de servicios arrojó un déficit de US$322 m. Por su participación en el
comercio de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y
turismo al generar el 75,6% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras,
por las de comunicaciones (5,9%), seguros y financieros (8,4%) y servicios
empresariales (5,3%).
El rubro renta de los factores
presentó un déficit de US$769 m superior en US$164 m, al del mismo período de 2000
cuando su saldo deficitario se ubicó en US$605 m. Este comportamiento se explica por los
mayores egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$157 m). Los ingresos
sumaron US$205 m, monto similar al obtenido en 2000. Por su parte, los
ingresos netos por transferencias corrientes ascendieron a US$322 m, sobresaliendo los
ingresos por remesas de trabajadores y del Plan Colombia.
CUENTA DE CAPITAL Y
FINANCIERA
Durante el primer trimestre de 2001,
la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$619 m, superiores en US$418 m a los
recibidos en igual período de 2000. Las entradas netas de recursos se explican por los
flujos de capital de largo plazo que ascendieron a US$909 m, contrarrestando las salidas
de capitales de corto plazo (US$290 m).
El flujo de capital de largo plazo
aumentó en US$375 m, al pasar de US$534 m en 2000 a US$909 m en 2001. Este comportamiento
está asociado, con el mayor endeudamiento externo neto (US$332 m) y la menor salida
de capitales vinculados a inversiones colombianas directas en el exterior (US$45 m).
La evolución de los flujos netos de
endeudamiento externo se explica por la reducción de las amortizaciones en US$510 m, al
pasar de US$1.221 m en 2000 a US$711 m en 2001. Dicha caída obedece a los menores pagos
realizados por los agentes privados (US$395 m) y las entidades públicas (US$115 m). Los
desembolsos totales sumaron US$1.252 m, cifra inferior en US$176 m a la obtenida en 2000,
como resultado básicamente de los menores recursos recibidos por parte del sector
público (US$151 m).
Por sectores, el endeudamiento
externo de los agentes privados registró menores pagos netos por US$369 m, al pasar de
US$381 m en 2000 a US$12 m en 2001, explicado por la disminución en las amortizaciones de
las empresas no financieras. Los desembolsos ascendieron a US$370 m, valor inferior en
US$26 m a los recibidos en 2000. Por su parte, el sector público recibió recursos netos
por U$552 m, resultado de US$881 m por desembolsos y US$329 m de pagos.
Al finalizar el primer trimestre de
2001, los ingresos netos por inversiones extranjeras directas en Colombia ascendieron a
US$394 m, asignados principalmente a las actividades de comunicaciones, minas y canteras,
manufactureras y a los establecimiento financieros.
De otro lado, las salidas netas de
capitales de corto plazo, obedecieron fundamentalmente al crecimiento en los activos de
los colombianos en el exterior (US$408 m), sobresaliendo los aumentos en las inversiones
de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$282 m). Los pasivos de
corto plazo registraron ingresos netos por US$69 m, hecho que contrasta con los US$382 m
de pagos netos efectuados durante 2000. El incremento del endeudamiento se explica
básicamente por los préstamos contratados por el sector privado no financiero.
Cuadro (formato pdf)
Bogotá, Julio 5 de
2001
4 de julio de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
- 0.1% variación mensual para el mes de junio de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en junio del presente año una variación mensual de 0.1%, con
lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.8% y en los últimos doce
meses en 10.2%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual,
año corrido y anual a junio de 2001 fueron inferiores en 0.8, 0.8 y 5.4 puntos
porcentuales respectivamente (Cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.4%, inferior en 0.9 puntos
porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Se destaca el ascenso en las
cotizaciones de: artículos escolares, de oficina y otros de papel y cartón 7.9%,
cemento, cal y yeso 6.3%, derivados de la carne y el pollo 5.9%, periódicos y revistas
4.4%, alcohol etílico 4.3%, otros equipos eléctricos 3.9% y agua y otras bebidas no
alcohólicas 3.9%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los
siguientes artículos: aceites esenciales o esencias 4.2%, trilla de café
4.0%, hilados 2.9%, equipos y aparatos de radio, televisión y
telecomunicaciones 1.8%, pescado y derivados 1.6% y maquinaria de oficina,
contabilidad e informática 1.2% (Ver Cuadros
1 y 4 parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se redujeron en 1.1% en el mes, variación inferior en 5.8
puntos porcentuales a la observada en junio de 2000. El cambio en los precios se explica
por la caída en el precio de petróleo crudo -3.0%, otros minerales no ferrosos
5.3% y plata, platino y mineral de hierro 4.8% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).
Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 1.8%, superior en 0.5
puntos porcentuales a la registrada en junio de 2000. Los artículos con mayores alzas de
precios en esta clasificación fueron: zanahoria 28.0%, arveja 16.7%, cebolla 9.8%, otras
hortalizas y legumbres 6.3% y ganado vacuno hembra 4.1%. Se destaca la reducción en los
precios de: papa 18.0%, mora 12.1%, café pergamino 11.5%, naranja
11.4%, fríjol 9.3%, algodón y fique 8.0%, tomate 4.9%, huevos
4.9% y aguacate 4.9% (Ver Cuadros 1
y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales
de construcción 0.6%, mientras que, las cotizaciones de los bienes de capital variaron
-0.4% y las materias primas -0.3%. Por su parte, los precios de los bienes destinados al
consumo final no registraron variación en el mes. Al excluir las materias primas del IPP,
obtenemos el índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados
(bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador no presentó variación mensual,
y registró un incremento en lo corrido del año de 6.2%, y de 9.0% en el año completo
(Ver Cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.1% en el mes,
mientras que los precios de los bienes importados presentaron una reducción promedio de
0.7%. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula
paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados
presentó una variación mensual de 3.9%, situándose su variación en lo corrido
del año en 3.0% y en el año completo en 1.7%. En este último indicador, las
principales reducciones mensuales de precios se dieron en: equipos para pesar, filtrar y
empacar 17.1%, mineral de níquel 10.3%, coquización y productos de la
refinación del petróleo 6.8%, trilla de café 7.1%, petróleo crudo
6.5% y algodón y fique 6.5%. Los resultados de este índice se ilustran con
mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Gráficos (formato pdf)
Bogotá, Julio 4 de
2001
20 de junio de 2001
Proyecto de Ley por medio del cual se crearía una nueva unidad del sistema monetario de
Colombia - Nuevo Peso - pasa en la Plenaria del Senado
El Proyecto de Ley auspiciado
por el Senador José Jaime Nicholls mediante el cual se crearía, de manera transitoria,
una nueva unidad del sistema monetario de Colombia equivalente a mil pesos ($1.000)
actuales, la cual se denominaría NUEVO PESO y se dividirá en cien (100) centavos, hizo
tránsito en el día de ayer en la Plenaria del Senado de la República.
El proyecto tendrá que enfrentar
ahora los debates en la Cámara de Representantes para su aprobación definitiva, y es
bastante factible que esta ocurra en lo que resta del año.
El objetivo principal de este
proyecto es el de simplificar el manejo de cantidades en moneda nacional. En efecto, la
eliminación de los tres ceros en las monedas y billetes contribuiría a la
simplificación en los procedimientos contables y de registro de las cifras en moneda
nacional. Adicionalmente, busca mejorar la eficiencia en los sistemas de pagos facilitando
las transacciones, al tener valores con expresión numérica reducida. Este cambio
simbolizaría el compromiso nacional de lograr bajos niveles de inflación hacia el año
2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.
El proyecto de la eliminación de
tres ceros a la moneda carece de implicaciones sobre el diseño y ejecución de la
política monetaria por parte del Banco de la República. Dicho proyecto no tendrá
ningún impacto sobre el costo de vida porque todos los precios y las operaciones tendrán
la nueva conversión. Por otra parte, no tendría ningún impacto sobre la política
cambiaria, ya que esta se sigue desarrollando dentro de un régimen de libre flotación de
la tasa de cambio.
Una vez aprobada la Ley, y en
vigencia, el Banco de la República tendría un plazo de 18 meses para producir los nuevos
signos monetarios, los cuales, al entrar en circulación, reemplazarían gradualmente a
los actuales. Los actuales billetes y monedas denominados en pesos, continuarán en
circulación conservando su poder adquisitivo, hasta que sean totalmente reemplazos por
las nuevas especies. En una segunda etapa, y una vez hecha la transición, se retornaría
a la denominación tradicional del peso.
Bogotá, Junio 20 de
2001
14 de junio de 2001
En su sesión ordinaria del 14 de
junio, la Junta Directiva del Banco de la República revisó el comportamiento de la
inflación durante el mes de mayo y las proyecciones para el presente año. La inflación
anual al consumidor fue de 7.9%, inferior a la observada en abril (8%) y a la del mismo
mes del año anterior (10%). Se trata del menor registro histórico para mayo, desde 1970.
De manera similar, la medida de inflación básica que excluye cambios en los
precios al consumidor originados en factores de oferta- continúa exhibiendo una
tendencia decreciente, al pasar de 8.6% a 8.1% entre diciembre y mayo pasados.
El descenso de la inflación al
consumidor en el mes de mayo es un paso adicional hacia el cumplimiento de la meta de
inflación del presente año. Como se ha advertido en comunicados anteriores, las
proyecciones del Banco de la República no descartan un repunte transitorio de la
inflación el cual no comprometería el logro de la meta al finalizar el año. Las
proyecciones de la inflación básica apoyan esta apreciación.
Teniendo en cuenta lo anterior, y la
amplia liquidez otorgada en la actualidad por el Banco del República, la Junta Directiva
decidió mantener inalterada sus tasas de intervención, cuyos actuales niveles
contribuyen a la recuperación de la actividad productiva. Con esta decisión la Junta
espera, además, allanar el camino para el cumplimiento de la meta de inflación del
próximo año.
Bogotá, junio 14 de
2001
4 de junio de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
0.8% variación mensual para el mes de mayo de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en mayo del presente año una variación mensual de 0.8%, con lo cual
su variación en lo corrido del año se situó en 7.0% y en los últimos doce meses en
11.1%. Comparando las cifras con el año anterior, la variación mensual fue superior en
0.3 puntos porcentuales, la anual fue inferior en 4.6 puntos porcentuales y lo corrido del
año presenta un comportamiento muy similar en los dos años: 6.93% en mayo/2000 frente a
6.96% en mayo/2001 (cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 0.6%, explicando el 60.2% de
la variación total del indicador. Dicho incremento fue inferior en 0.6 puntos
porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior. Se destaca el ascenso en las
cotizaciones de frituras y pasabocas 7.4%, carne de vacuno 3.6%, macarrones y fideos 3.4%,
derivados de la carne y el pollo 3.0%, bebidas fermentadas no destiladas 2.6%. En cuanto a
caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos: carne de
porcino 2.2% y alcohol etílico 1.8% (Ver cuadro 1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se incrementaron 4.8% en el mes, contribuyendo con el 14.3% de
la variación mensual del IPP. Esta variación fue inferior en 1.5 puntos porcentuales a
la observada en mayo de 2000. El cambio en los precios se explica principalmente por el
crecimiento en la cotización de petróleo crudo 11.7% (Ver cuadro 1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 1.0%, contribuyendo con el
restante 25.5% del cambio mensual del IPP. Esta variación mensual fue superior en 3.8
puntos porcentuales a la registrada en mayo de 2000. Los artículos con mayores alzas de
precios en esta clasificación fueron: zanahoria 55.3%, tomate 14.5%, mora 20.0%, fríjol
13.0%, café pergamino 10.7%, habichuela 8.0%, huevos 5.1%. Se destaca, la reducción en
los precios de: papa 29.6%, arveja -15.8%, aguacate -8.6%, cebolla -8.0% (Ver cuadro 1 y 4
parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes
destinados al consumo intermedio 1.6%, seguidos por los bienes de capital 1.0%, materiales
de construcción 0.3% y consumo final sin variación. Al excluir las materias primas del
IPP, obtenemos el índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados
(bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual
de 0.2%, y de 6.2% y 9.4% en el año corrido y en los doce meses respectivamente (ver cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.9% en el mes,
mientras que los importados presentaron una variación promedio de 0.6%. Por otra parte,
aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice
de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación
mensual de 2.1%, situándose su variación en lo corrido del año en 7.1% y en el año
completo en 4.8%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se
dieron en mineral de níquel 14.4%, petróleo crudo 5.6%, oro 4.8%. Con respecto a las
reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron principalmente en:
banano 4.8%, chocolate 2.9%, productos de confitería -2.2%. Los resultados de
este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Bogotá, junio 4, 2001
11 de mayo de 2001
En su sesión ordinaria de mayo 11,
la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación y
del desenvolvimiento general de la economía. En materia de precios al consumidor el
aumento de 1.1% en el mes de abril, situó la inflación anual en 8%, un nivel
levemente superior al registrado en marzo. El análisis realizado indica que algunos
factores de oferta ejercieron presión sobre el índice de precios. En particular, el
precio de los alimentos y de la educación. El comportamiento del precio de estos rubros
contiene un importante componente estacional. Las proyecciones del Banco sugieren que el
índice de inflación anual aumentará estacionalmente en los próximos meses, pero esta
tendencia se revertirá en el segundo semestre, y a fin de año podrá lograrse la meta de
inflación de 8%. Las proyecciones realizadas con diferentes métodos estadísticos
también reafirman la tendencia a una reducción gradual de la inflación básica.
Por otra parte, en cuanto a la
evaluación del desempeño de la actividad económica la Junta observó un comportamiento
más favorable en marzo frente a los registros de febrero, para rubros tan importantes
como las exportaciones no tradicionales, las exportaciones industriales y la producción
manufacturera. Esto reafirma la confianza de la Junta, en que superados los escollos de
comienzos de año como los ocurridos en el sector de bebidas, no se observa evidencia de
desaceleración en el crecimiento económico.
Sobre esta base, la Junta ha
decidido mantener inalterado el actual esquema de tasas de interés de intervención del
Banco de la República, al considerar que es compatible con la meta de inflación y
favorece el proceso de recuperación económica.
Bogotá, mayo 11, 2001
3 de mayo de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
1.4% variación mensual para el mes de abril de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en abril del presente año una variación mensual de 1.4%, con lo
cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.1% y en los últimos doce meses
en 10.7%. El cambio mensual fue inferior en 0.2 puntos porcentuales al registrado en abril
de 2000. En cuanto a la variación anual, esta cifra fue inferior en 4.5 puntos
porcentuales a la observada en el mismo mes del año anterior y menor en 0.2 puntos
porcentuales a la registrada en marzo del presente año (cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 1.0%, explicando el 55.7% de
la variación total del indicador. Dicho incremento fue inferior en 0.6 puntos
porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior. Se destaca el ascenso en las
cotizaciones de carne de vacuno 9.7%, derivados de la carne y el pollo 5.6%, bebidas
fermentadas no destiladas 3.3%, pescado y derivados del pescado 3.0%, trilla de café
2.8%, pan 2.2% y curtido y preparado de cueros, calzado y productos de talabartería 1.8%.
En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes
artículos: colchones y somieres 3.0%, panela 2.4%, almidones y productos
derivados 2.2% y carne de porcino 1.6% (Ver cuadro 1 y 4
parte II).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero se incrementaron 4.6% en el mes, contribuyendo con el 7.6% de
la variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el
crecimiento en la cotización de petróleo crudo 11.1% (Ver cuadro 1 y 4
parte I).
Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 2.6%, contribuyendo con el
36.7% del cambio mensual del IPP. Esta variación mensual fue superior en 0.9 puntos
porcentuales a la registrada en abril de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios
en esta clasificación fueron: tomate de árbol 22.3%, ganado vacuno hembra 22.1%,
papaya 10.3%, ganado vacuno macho 9.9%, arveja 8.4 y otros tubérculos (arracacha y ñame)
5.6% . Se destaca, la reducción en los precios de: habichuela 36.7%,
mango 15.6%, mora 8.2%, silvicultura y explotación de madera 7.9% y
yuca 4.5% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes
destinados al consumo intermedio 2.0%, seguidos por los bienes de consumo final 1.1%,
bienes de capital l.1% y materiales de construcción 0.3%. Al excluir las materias primas
del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución de precios de bienes ya
terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un
incremento mensual de 1.0%, y de 6.0% y 8.9% en el año corrido y en los doce meses
respectivamente (ver cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 1.5% y los importados
aumentaron 1.2% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en
el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de
artículos exportados presentó una variación mensual de 2.9%, situándose su variación
en lo corrido del año en 4.9% y en el año completo en 8.1%. En este último indicador,
las principales alzas mensuales de precios se dieron en mineral de níquel 9.0%, pesca,
producción de peces en criaderos 6.3%, petróleo 5.5%, carbón 5.1%, trilla de café
3.6%, chocolate 3.1% y curtido y preparado de pieles, calzado y artículos de viaje 3.1%.
Con respecto a las reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron
principalmente en: azúcar 6.0%, aceites y grasas de origen vegetal y animal
5.5%, algodón y fique -6.6% y otras frutas (uchuvas y granadilla) -3.4%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Gráficos (formato pdf)
Bogotá,D.C., mayo 3,
2001
20 de abril de 2001
La Junta Directiva del Banco de la
República, en su sesión ordinaria de abril 20, aumentó en US$400 millones el
cupo del Gobierno Nacional para colocar títulos de deuda pública externa. Lo
anterior, dada la oportunidad que se presenta en los mercados internacionales para ampliar
la colocación de los bonos garantizados por el Banco Mundial.
Con el fin de no aumentar la deuda
total del Gobierno con respecto a lo previsto en el programa macroeconómico, se acordó
reducir el cupo de administración de TES en cuantía equivalente.
20, abril 20 de 2001
20 de abril de 2001
Al concluir el mes de marzo la tasa
anual de inflación fue de 7.8%, inferior en 0.3 puntos porcentuales a la de febrero
(8.1%) y en 1.9 puntos porcentuales a la de marzo del año 2000 (9.7%.). Este
nuevo descenso es un paso adicional hacia el cumplimiento de la meta de inflación para el
presente año. Como usualmente ocurre durante los primeros meses del año, el grupo de
alimentos ha venido ejerciendo una presión alcista sobre el índice de precios al
consumidor. No obstante, dicha presión estacional en el presente año fue inferior a la
que se observó en el año 2000. Mientras que la inflación anual de alimentos al concluir
el primer trimestre del año pasado fue 8.5%, el registro correspondiente para este año
es de 7.1%.
La inflación básica se ha reducido
de 8.4% en marzo de 2.000 a 7.8% en marzo del presente año, lo cual ratifica la
convergencia de la inflación básica hacia la meta del 8%.
De otra parte, los indicadores de la
evolución del sector real no confirman la existencia de indicios claros de
desaceleración.
La revisión de las proyecciones
sobre el comportamiento de la inflación para este año y el próximo indican que la
postura monetaria actual hace posible obtener las metas de inflación de 8% y de 6%,
respectivamente. Los análisis técnicos también indican que la estructura actual de
tasas de interés de intervención del Banco de la República favorece la consolidación
de la recuperación económica.
Por consiguiente, la Junta Directiva
decidió mantener inalterada la estructura de las tasas de interés de intervención del
Banco de la República. Esta decisión contribuye, adicionalmente, a contener la salida de
capitales del país, fenómeno inconveniente particularmente en circunstancias de
turbulencia internacional como la actual. Como se consignó en el Informe presentado por
la Junta Directiva al Congreso, la economía colombiana requiere una dosis importante de
inversión que incentive la demanda agregada, incremente la capacidad productiva y
estimule la recuperación económica.
Bogotá, abril 20 de
2001
17 de abril de 2001
Aspectos principales del informe de la Junta Directiva al Congreso de la República -
marzo de 2001
Teniendo en cuenta las
circunstancias que caracterizaron a la economía colombiana durante el año 2000, el Banco
de la República manejó los instrumentos de política monetaria en forma tal, que
contribuyó a la recuperación económica sin comprometer el logro de la reducción de la
inflación.
La política macroeconómica llevada
a cabo en el año 2000 obtuvo una reducción adicional de medio punto en la tasa de
inflación, respecto a 1999, en tanto que la economía creció a una tasa de 2,81%. Estos
resultados se facilitaron con la reducción del déficit fiscal: al desagregar el
crecimiento del PIB entre sectores privado y público, se observa que mientras el primero
creció 3,03% en el último trimestre del año, el segundo disminuyó 2,99% con respecto
al mismo trimestre del año anterior.
La inflación para el año 2000 fue
de 8,75%, por debajo de la meta de 10,0% establecida por el Banco de la República para
ese año. Con la cifra del año 2000 se completan dos años consecutivos con una
inflación de un dígito, lo cual ha evitado el deterioro de la capacidad de compra de los
trabajadores.
El reto actual de la política
monetaria es el de continuar con la reducción de la inflación, en un ambiente de
reactivación económica y de recuperación del sistema financiero. Para tal fin, la
política monetaria ha facilitado la reducción de las tasas de interés, mediante la
promoción de condiciones holgadas en los mercados financieros.
El Banco de la República demostró
que la economía puede crecer en un contexto de reducción de la inflación, desvirtuando
los pronósticos de quienes esperaban que el restablecimiento del crecimiento reavivaría
la dinámica inflacionaria.
La política monetaria ha
contribuido a recuperar el crecimiento económico al facilitar la reducción de las tasas
de interés y así incrementar el consumo privado y la inversión.
Esta recuperación económica
generó cerca de 300.000 empleos, pero el desempleo sigue siendo el principal problema de
la economía colombiana y hay que atacarlo por todos los flancos.
El desempleo actual está vinculado
con el bajo ritmo de actividad económica en los últimos años. Sin embargo, los
determinantes del desempleo son mucho más complejos que la sola desaceleración
económica. También se relacionan, entre otras cosas, con la falta de flexibilidad del
mercado laboral, el aumento en los costos laborales reales y los impuestos a la nómina,
la entrada al mercado de trabajo de un número importante de jóvenes y mujeres en busca
de un complemento al ingreso familiar, el bajo nivel educativo de la población y el
debilitamiento de sectores intensivos en mano de obra, como la construcción.
Sólo si la recuperación de la
actividad económica en curso es complementada con políticas que mejoren el
funcionamiento del mercado laboral, será posible observar reducciones importantes en la
tasa de desempleo durante los próximos años.
Para facilitar el flujo normal del
crédito en la economía, el Banco de la República emite lo necesario con el fin de que
haya disponibilidad suficiente de recursos.
Aunque en la actualidad hay
suficiente liquidez, el crédito sólo recuperará el ritmo de crecimiento de la economía
una vez se consolide el saneamiento del sector financiero.
El costo del crédito para el sector
productivo de la economía está en un nivel históricamente bajo. En promedio, las tasas
de interés efectivas anuales para créditos preferenciales y de tesorería pasaron de
41,46% en 1998 a 26,18% en 1999, y se ubicaron en 15,35% en el año 2000. Las tasas de
interés promedio para créditos ordinarios y de consumo se situaron en 45,16% en 1998, y
pasaron de 35,96% en 1999 a 24,60% en 2000.
De todos modos, es importante que la
liquidez que se suministra, no se desvíe hacia el extranjero o hacia el financiamiento
excesivo del déficit fiscal.
La inversión es el factor
determinante para la generación de empleo. Por esta razón, la política monetaria debe
tener en cuenta esta variable y, al mismo tiempo, debe tratar de promover la inversión de
extranjeros y nacionales en Colombia. De esta forma, la política monetaria tiene que
evitar un desfase grande entre el rendimiento de las inversiones en Colombia y el
extranjero. Si la rentabilidad esperada de inversiones en el país es muy inferior a la
rentabilidad en pesos de inversiones en el exterior, habrá flujos de capital hacia el
exterior y se reducirá la inversión en Colombia, con efectos negativos sobre el empleo.
Las utilidades del Banco de la
República en el año 2000 ascendieron a $1,45 billones, monto que fue transferido en su
totalidad al Gobierno Nacional. Esta cifra fue el resultado de un aumento en los ingresos
de 71,43% con respecto a 1999, ocasionado principalmente por el rendimiento de las
reservas internacionales, y una reducción en los gastos de 8,01%, frente al mismo año.
Lo anterior se deriva de la estricta política de austeridad en el gasto que
tradicionalmente ha conducido el Banco de la República.
Bogotá,D.C., abril
17, 2001
11 de abril de 2001
Evolución de la Balanza de Pagos de
Colombia
Enero-Diciembre de 2000
A continuación se presentan los
principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del
Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la
balanza de pagos en Colombia durante el año 2000 y que actualmente se encuentra en
circulación.
Al finalizar el año 2000, la cuenta
corriente de la balanza de pagos de Colombia arrojó un resultado deficitario de US$132
millones (m) (0.2% del PIB), déficit superior en US$112 m respecto al obtenido en 1999.
Por su parte, la cuenta de capital registró ingresos netos por US$917 m frente a
US$36 m de entradas netas observadas durante 1999. En el año 2000 se acumularon reservas
internacionales netas por U$869 m, con lo que su saldo se situó en US$9.004 m,
equivalentes a 9.8 meses de importaciones de bienes, 7.6 meses de importaciones de bienes
y servicios y 2.8 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento
original.
CUENTA CORRIENTE
Durante el año 2000 el déficit en
la cuenta corriente fue superior en US$112 m al registrado en 1999. Este comportamiento se
explica por los mayores egresos por utilidades y dividendos, que elevaron el déficit del
rubro renta de los factores de US$1.418 m en 1999 a US$2.429 m en 2000. Sin embargo, vale
la pena destacar el superávit obtenido en la balanza de bienes, que se elevó de
US$1.775 m en 1999 a US$2.543 m en 2000, resultado del mayor ritmo de crecimiento en el
valor exportado (US$1.590 m) frente al observado en el de las importaciones (US$822 m).
Esta dinámica reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio
(29.0%) como consecuencia del incremento registrado en los valores unitarios de las
exportaciones (20.9%) y de la caída observada en el de las importaciones (6.3%).
La evolución trimestral de la
cuenta corriente en el 2000 presentó un superávit en el tercer trimestre por US$18 m, en
contraste con los déficit obtenidos en marzo, junio y diciembre del mismo año, US$61 m,
US$78 m y US$12 m, respectivamente. Dicha evolución se explica por el mejoramiento de la
balanza de bienes y los mayores ingresos netos por transferencias que fueron
contrarrestados por el balance deficitario del rubro renta de los factores.
Como se mencionó, la balanza
comercial registró un superávit de US$2.543 m, superior en US$768 m al observado en
1999, como consecuencia de los mayores niveles de crecimiento registrados en las
exportaciones frente a los observados en las importaciones.
El crecimiento de las exportaciones
entre enero y diciembre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por
hidrocarburos (21.6%) y productos no tradicionales (17.4%). El aumento en las ventas
de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del
petróleo, que en promedio se elevó de US$17.81 por barril en 1999 a US$28.78 por barril
en 2000, en tanto que los volúmenes despachados al exterior cayeron en 25.6%. El
incremento en el valor exportado por bienes no tradicionales (US$921 m)
obedece principalmente al repunte de las ventas de productos industriales que aumentaron
en US$839 m, sobresaliendo los rubros de material de transporte, químicos y confecciones.
También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de ferroníquel (US$57 m) y
carbón (US$13 m). La situación favorable en las exportaciones mencionadas compensó
parcialmente la baja en las ventas externas de café (19.3%) y banano (14.1%). De otro
lado, las importaciones FOB ascendieron a US$11.077 m, con un crecimiento anual de 8.0%
frente al registro durante el año de 1999. La reactivación de las compras externas
se asocia básicamente con el aumento en la importación de materias primas y productos
intermedios (18.8%). Las compras de bienes de consumo también aumentaron, aunque en menor
proporción (7.2%), en tanto que las de equipo de capital cayeron en 6.8%.
La dinámica comercial durante
el 2000 reflejó el comportamiento de los términos de intercambio que mejoraron en
29.0% como consecuencia de los mayores valores unitarios (20.9%) registrados por las
exportaciones y en la baja registrada en los de las importaciones (6.3%). El alza en los
precios de las ventas externas se explicó principalmente, por el incremento en la
cotización internacional del petróleo y los mayores valores unitarios de
exportación de los productos de minería y ferroníquel. Por su parte, la caída en el
valor unitario de las importaciones proviene del descenso generalizado de los precios de
las importaciones (6.3%), excepto el de las compras de combustible, cuyo precio aumentó
debido a las altas cotizaciones internacionales del petróleo.
De otra parte, las transacciones
externas de servicios totalizaron US$5.213 m, monto superior en US$275 m al observado en
1999. Las exportaciones sumaron US$1.988 m y las importaciones se ubicaron en US$3.224 m,
con lo que la balanza de servicios arrojó un déficit de US$1.236 m, nivel similar al
presentado en 1999. Por su participación en el comercio de servicios, se destacaron las
actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75.2% del valor total
transado por servicios, seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (6.7%), seguros y
financieros (7.9%) y servicios empresariales (5.3%).
El rubro renta de los factores
presentó un déficit de US$2.429 m superior en US$1.011 m, en comparación con el balance
del mismo período de 1999 cuando su saldo deficitario sumó US$1.418 m. Este
comportamiento se explica por los egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$607
m) que contrastan con las pérdidas registradas en 1999 (US$343 m), y por el incremento en
los pagos por concepto de intereses de la deuda externa pública (US$229 m). Los
ingresos sumaron US$848 m, monto superior al obtenido en 1999 (US$52 m). Por su
parte, los ingresos netos por transferencias corrientes, US$1.227 m, aumentaron en
US$93 m frente a los recibidos en 1999.
CUENTA DE CAPITAL Y
FINANCIERA
Entre enero y diciembre de 2000, la
cuenta financiera presentó ingresos netos por U$917 m, superiores en US$881 m frente a
los obtenidos en 1999. Este resultado se explicó, por una reducción en las salidas de
capitales de corto plazo (US$1.186 m), lo cual contrarrestó las menores entradas netas de
capitales de largo plazo (US$305 m).
En el año 2000, los ingresos netos
de largo plazo sumaron US$1.957 m, monto inferior en US$305 m respecto a lo observado en
1999, cuando se recibieron recursos netos por US$2.262 m. Este comportamiento está
asociado con la disminución en el endeudamiento externo neto (US$1.346 m) y el incremento
de las inversiones colombianas directas en el exterior (US$190 m), que fueron compensadas
con el aumento en las inversiones extranjeras directas en Colombia (US$1.227 m).
La disminución en el endeudamiento
externo neto fue el resultado de menores desembolsos (US$621 m) y mayores amortizaciones
(US$726 m). Por sectores, sobresalen US$548 m menos de desembolsos obtenidos por las
entidades públicas y US$698 más de amortizaciones efectuadas por los agentes privados.
Por su parte, el incremento en los ingresos netos por inversiones extranjeras
directas en Colombia, se explican principalmente por las mayores inversiones en los
sectores de comunicaciones (US$791 m), minas y canteras (US$148 m) y financiero (US$148
m). Por el contrario, en el sector de la manufactura y de servicios comunales se
presentaron reembolsos de capital por US$169 m y US$44 m, respectivamente.
Las salidas netas de capitales de
corto plazo, obedecieron principalmente al incremento de los activos de los colombianos en
el exterior (US$1.282 m), destacándose los aumentos en las inversiones de cartera
realizadas por los agentes privados no financieros (US$916 m). Los pasivos de corto plazo
registraron ingresos netos por US$242 m, hecho que contrasta con los US$733 m de pagos
netos efectuados durante 1999. El aumento del endeudamiento se explica básicamente
por los préstamos contratados por el sector privado no financiero.
Cuadro resumen balanza de pagos (formato pdf)
Bogotá,D.C., abril
11, 2001
3 de abril de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
1.0% variación mensual para el mes de marzo de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en marzo del presente año una variación mensual de 1.0%, con lo
cual su variación en lo corrido del año se situó en 4.6% y en los últimos doce meses
en 10.9%. El cambio mensual fue inferior en 0.4 puntos porcentuales al registrado en marzo
de 2000. En cuanto a la variación anual, esta cifra fue inferior en 2.8 puntos
porcentuales a la observada en el mismo mes del año anterior y menor en 0.4 puntos
porcentuales a la registrada en febrero del presente año (cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
- Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 1.1%, explicando el 87.6% de
la variación total del indicador. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de malta y
cerveza 6.9%, carne de vacuno 5.5%, leche en polvo 5.5%, arroz trillado, pulido y pilado
4.4%, sustancias y productos químicos 1.2%, vehículos 1.1%, coquización y
productos de la refinación del petróleo 1.5%, productos metalúrgicos básicos 1.5%. En
cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos:
trilla de café 6.9%, almidones y productos derivados 6.1%, ladrillos
3.2%, sal industrial 2.6% y maquinaria de oficina e informática 1.6%
(Ver cuadro 1 y 4 parte II).
- Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero disminuyeron en 4.7% en el mes, contribuyendo con el
12.2% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica
principalmente por el decrecimiento en la cotización de petróleo crudo
12.3%. Por otro lado, se registraron aumentos de precios en: oro 3.6% y
extracción de sal 2.9% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).
- Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 1.2%, contribuyendo con el
24.5% del cambio mensual del IPP. Esta variación mensual fue inferior en 2.3 puntos
porcentuales a la registrada en marzo de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios
en esta clasificación fueron: tomate 41.9%, mora 18.7%, silvicultura y extracción de
madera 14.7%, plátano 7.2%, ganado vacuno macho 7.0%, ganado vacuno hembra 4.6%,
tomate de árbol 4.7%, caña de azúcar 4.4% y leche cruda 1.8%. Cabe destacar la
reducción en los precios de: papa 12.3%,
cebolla 16.6%, mango 5.1%, piña 4.7%, frijol
4.2%, aceite de palma 3.7%, zanahoria 3.4%, yuca 3.3% y ganado
porcino 2.4% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).
Clasificación según uso o
destino económico:
- Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes
destinados al consumo intermedio 1.2%, seguidos por bienes de capital l.0%, consumo final
0.8% y materiales de construcción 0.5%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos
el índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales
ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.8%, y de
4.9% y 9.8% en el año corrido y en los doce meses respectivamente (ver cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
- Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país al igual que los importados
crecieron 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en
el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de
artículos exportados presentó una variación mensual de 0.1%, situándose su variación
en lo corrido del año en 2.0% y en el año completo en 2.8%. En este último indicador,
las principales alzas mensuales de precios se dieron en: banano 6.9%, oro 2.8%, productos
textiles 3.3%, prendas de vestir 1.9%, actividades de edición e impresión 5.0% y
sustancias y productos químicos 1.8%. Con respecto a las reducciones de precios en
productos de exportación estas ocurrieron principalmente en: trilla de café -5.4%,
petróleo 5.3%, coquización y productos de la refinación del petróleo
4.0%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los
cuadros 3 y 5.
Gráficos (formato pdf)
Bogotá,D.C., abril 3,
2001
30 de marzo de 2001
Intervención del Gerente General del
Banco de la República, Doctor Miguel Urrutia Montoya en la instalación del seminario
"Empleo y Economía"
En las recientes encuestas de
opinión, los colombianos perciben el desempleo como el principal problema del país. Las
cifras recientes muestran que el nivel de desempleo urbano ha llegado a cifras cercanas a
20%. Este es un guarismo alto en términos de la historia de esa estadística en Colombia,
y muy alto en términos internacionales.
El Banco de la República ha
organizado este seminario, con expertos internacionales de gran renombre, para explorar
qué dice la teoría económica sobre las causas del desempleo, y las medidas de política
que se pueden diseñar para reducirlo.
Como responsable de la política
monetaria, el Banco de la República obviamente también debe contribuir a minimizar el
desempleo. Vale la pena ser explícito sobre cómo se puede lograr ese objetivo.
La literatura académica en general
ha concluido que el mejor remedio para el desempleo es lograr altas tasas de crecimiento
económico en el largo plazo. Por otra parte, hay clara evidencia internacional de que los
países con bajas inflaciones crecen más rápidamente. Teniendo estos hechos en cuenta,
parecería que el objetivo de la política monetaria debería ser lograr mantener niveles
de inflación bajos (menos de 5%) y poco variables hacia el futuro.
Por otra parte, la literatura
académica y la experiencia internacional reconocen que en el corto plazo los procesos de
desinflación afectan el empleo negativamente. El reto de la política monetaria en un
país con una tradición de alta inflación es lograr la transición hacia inflaciones
bajas a un costo razonable. Los aumentos en desempleo en el corto plazo durante el proceso
de reducción de la inflación deben ser compensados por las mayores tasas de crecimiento
y creación de empleo del futuro.
Adicionalmente, la política
monetaria puede minimizar el desempleo si logra reducir las desviaciones del producto
alrededor de una tendencia de crecimiento. Al reducir la magnitud del ciclo económico
probablemente se reduce el nivel promedio de desempleo en el largo plazo. Para suavizar el
ciclo económico, el Banco Central adopta una política monetaria de alta liquidez y bajas
tasas de interés cuando la mano de obra y la capacidad instalada de la economía se
utilizan por debajo de su potencial, y endurece la política cuando la economía se
recalienta.
Eso es lo que se ha hecho en
Colombia. Al crecer la economía por debajo de su potencial y aumentar el desempleo, desde
1999 se ha seguido una política de alta liquidez monetaria y bajas tasas de interés. Por
el contrario, a partir de 1994, cuando la economía creció por encima de su potencial y
se gestaba una burbuja en los precios de los activos, se inició un ciclo de
endurecimiento de las tasas de interés.
Sin embargo, muchas otras
políticas, diferentes a la monetaria, afectan las tasas de desempleo, en particular, la
política salarial. Crecimientos en el salario real por encima de los aumentos en
productividad le restan competitividad a los productos nacionales, y llevan a reducciones
en el empleo. Los impuestos a la nómina encarecen el empleo con relación a otros
factores de producción y también desestimulan procesos de producción intensivos en
empleo.
La inflexibilidad en los mercados
laborales también puede generar desempleo o reducir la relación entre crecimiento del
producto y crecimiento del empleo. La política educativa igualmente tiene efectos de
largo plazo sobre el empleo, al igual que la cobertura de las redes de seguridad social.
El Banco, que siempre ha estado
interesado en investigar el fenómeno del desempleo, está muy complacido de poder contar
con la presencia en este seminario de académicos de tan alto nivel, quienes han estudiado
el tema del desempleo desde diferentes ángulos.
Nuestra esperanza es que este
seminario contribuya a dilucidar los factores que pueden generar altas tasas de desempleo,
y también sugiera políticas económicas pertinentes para reducir el desempleo, y temas
de investigación para que el Banco y otras entidades en Colombia puedan contribuir al
análisis del fenómeno, y así a su solución.
Bogotá,D.C., Marzo
30, 2001
9 de marzo de 2001
El resultado de la inflación al
concluir el mes de febrero reafirma la tendencia favorable del comportamiento de los
precios que comenzó a observarse desde principios de año. La inflación anual al
consumidor fue de 8.1%, inferior a la observada en enero (8.5%) y a la de febrero de 2000
(8.9%.) Se trata efectivamente del menor registro histórico para un febrero desde
1970. Los alimentos se vieron afectados por un comportamiento estacional de la oferta en
tanto que el incremento de precios de algunos servicios corresponde a ajustes que
generalmente se llevan a cabo una sola vez en el año.
Tanto los resultados señalados como
el origen puntual de la inflación del mes de febrero, le permiten a la Junta Directiva
del Banco de la República renovar su confianza en las posibilidades de cumplir la meta de
inflación del 8% para el presente año y de 6% en el 2002. En vista del buen
desempeño del índice de precios y de sus pronósticos, y atendiendo el propósito
general de la política monetaria de mantener el poder adquisitivo de la moneda y
propender por el crecimiento del producto y el empleo, la Junta Directiva ha tomado la
decisión de reducir en 50 puntos básicos todas las tasas de intervención del Banco de
la República.
Finalmente, la Junta Directiva
reitera que la desviación de la base monetaria de su línea de referencia, originada por
un crecimiento de la demanda de efectivo a un ritmo superior al proyectado por el Banco de
la República, no compromete el cumplimiento de la meta de inflación. Esta situación se
explica por un incremento de la demanda de dinero inducido por las modificaciones
introducidas al impuesto a las transacciones financieras, y no por un desborde de la
oferta monetaria. En consecuencia, la Junta descarta que este comportamiento pueda
tener implicaciones inflacionarias y actualmente estudia una modificación de la línea de
referencia que atienda la mayor demanda de liquidez.
Bogotá, D.C. Marzo 9,
2001
5 de marzo de 2001
Entrevista del periódico El Tiempo
al Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya - 5 de marzo de
2001.
Documento
(formato pdf)
Bogotá, D.C. Marzo 5,
2001
2 de marzo de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
1.8% variación mensual para el mes de febrero de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- registró en febrero del presente año una variación mensual de 1.8%, con lo
cual su variación en lo corrido del año se situó en 3.6% y en los últimos doce meses
en 11.4%. El cambio mensual y anual es respectivamente inferior en 0.1 y 0.5 puntos
porcentuales al registrado en el mismo mes del año 2000 (cuadro 1).
Clasificación por actividad
económica:
Industria: los precios de los
productos industriales registraron un incremento mensual de 1.4%, explicando el 60.6% de
la variación total del indicador. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de
productos lácteos 5.3%, carne de vacuno 2.7%, sustancias y productos químicos
1.4%, otros productos minerales no metálicos 1.7%, papel, cartón y productos de
papel y cartón 1.9%, productos elaborados de metal, excepto maquinaria y equipo 2.5%. En
cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos:
derivados de la carne y el pollo 6.5% y trilla de café 2.3% (Ver cuadro 1 y
4).
Minería: las cotizaciones de
artículos de origen minero aumentaron 2.3% en el mes, contribuyendo con el 3.2% de la
variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el
incremento en las cotizaciones de gas natural 8.2%, petróleo crudo 1.6% y carbón
2.7%. Por otro lado, se registraron disminuciones de precios en: plata, platino y
mineral de hierro 3.5% y oro 2.0% (Ver cuadro 1 y 4).
Agricultura silvicultura y pesca: la
variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 3.3%, contribuyendo con el
restante 36.2% del cambio mensual del IPP. A pesar del fuerte incremento de precios en
este rubro, dicha variación mensual fue inferior en 0.9 puntos porcentuales a la
registrada en febrero de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta
clasificación fueron: papa 42.7%, tomate 28.5%, arveja 19.8%, zanahoria 17.1%, frutas
8.3%, otros tubérculos (arracacha y ñame) 11.7% y arroz con cascara 11.5%. Cabe destacar
la reducción en los precios de: café pergamino 7.8%, aguacate 9.5%,
yuca 9.4% y cebolla -5.6% (Ver cuadro 1 y 4).
Clasificación según uso o
destino económico:
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes
destinados al consumo final 2.8%, seguidos por materiales de construcción 1.5%, materias
primas 1.2% y bienes de capital 0.8%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos
el índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales
ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 2.2%, y de 4.1
y 10.7% en el año corrido y doce meses respectivamente (ver cuadro 2).
Clasificación según
procedencia de los bienes:
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 2.1%, mientras que los
de origen importado aumentaron sus precios en 0.9% en el mes. Por otra parte, aunque los
bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
0.6%, situándose su variación en lo corrido del año en 1.9% y en el año completo en
3.2%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se dieron en:
tostión y molienda de café 8.6%, productos de madera excepto muebles 5.1%, jugos y
pulpas de fruta 5.1%, banano 1.4%, petróleo crudo 2.9% y carbón 2.5%. Los resultados de
este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Cuadros y
gráficos (formato Excel)
Bogotá, D.C. Marzo 2,
2001
26 de febrero de 2001
Las utilidades del Banco de la
República en el año 2000 ascendieron a $1,45 billones de pesos, cifra que representa el
0,83% del PIB. Este monto será transferido en su totalidad al Gobierno.
Los ingresos presentaron un aumento
de 60,82% frente a 1999 y los gastos se redujeron en 11,17%, frente al mismo año. Lo más
determinante para el comportamiento de los ingresos en el año 2000 fue el rendimiento de
las reservas internacionales. Es importante resaltar que el rendimiento del
portafolio de las reservas internacionales se aceleró de una forma marcada durante los
últimos cuatro meses del año, como consecuencia del comportamiento de las tasas de
interés en los mercados americano y europeo, así como de la revaluación observada del
euro con respecto al dólar.
Bogotá, D.C. febrero
26, 2001
26 de febrero de 2001
Intervención del Dr. Miguel Urrutia
Montoya, Gerente General del Banco de la República, en el foro sobre el nuevo peso,
Senado de la República
En el marco de la presentación del
Senador José Jaime Nicholls sobre el proyecto de Ley que propone suprimirle tres ceros a
los billetes y monedas, el Gerente del Banco de la República recalcó la favorabilidad
que le otorgan las encuestas realizadas por el Banco al proyecto del Nuevo Peso, así como
la acogida expresada por los empresarios en los Comités Consultivos que realiza la Junta
Directiva en las diferentes ciudades del país. Se ha encontrado unanimidad en lo que
respecta a la reducción en los costos de las transacciones y la simplificación de la
contabilidad de las empresas y el comercio. Además, recordó que la Junta
Directiva del Banco de la República decidió apoyar por unanimidad la iniciativa del
Senador Nicholls.
En la actualidad, la
contabilización de las operaciones resulta muy compleja dada la cantidad de ceros que
componen las cifras. Al eliminarle tres ceros a la moneda, se facilita su cómputo lo cual
propende por la eficiencia de los sistemas contables. Desde el punto de vista del Banco de
la República, sería más comprensible la política macroeconómica, ya que sería mucho
más sencillo entender cifras como las del déficit fiscal, por ejemplo.
La idea es que se establecería un
período de transición hacia el Nuevo Peso, en el que circularían durante 18 meses dos
clases de billetes con el mismo diseño: uno, el que circula hoy con los tres ceros; y
otro igual, sin los tres ceros y la denominación Nuevo Peso.
Como los billetes se deterioran y
hay que cambiarlos, en 2003 todos los billetes en circulación serían Nuevos Pesos, sin
los tres ceros. Por tal motivo, el costo del cambio sería mínimo, ya que como siempre
ocurre, los billetes deteriorados se reemplazan por nuevos, pero esta vez bajo su nueva
denominación.
Este cambio simbolizaría el
compromiso nacional de lograr la estabilidad de precios hacia el año 2003, época en la
cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.
Para concluir, el Gerente del Banco
de la República insistió en que este proyecto no tendría ningún impacto sobre
la política cambiaria, ya que esta se sigue desarrollando dentro de un régimen de libre
flotación de la tasa de cambio.
Bogotá, 26 de febrero
de 2001
16 de febrero de 2001
En su sesión ordinaria del 16 de
febrero, la Junta Directiva del Banco de la República revisó el comportamiento de la
inflación durante el mes de enero y las proyecciones para el presente año. El
crecimiento mensual de 1.1% del índice de precios al consumidor es el menor registro para
un mes de enero de los últimos 18 años. Con lo anterior, la inflación anual se ubicó
en 8.5%, 0.25 puntos porcentuales por debajo de la inflación observada al concluir el
año 2000. De manera similar, la medida de inflación básica -que excluye perturbaciones
de precios originadas en choques de oferta- continúa exhibiendo una tendencia
decreciente, al pasar de 8.6% a 8.4% entre diciembre y enero pasados.
El buen comportamiento de la
inflación en el mes de enero muestra un importante avance en el desmonte de los
mecanismos de indexación, que tradicionalmente concentraba a comienzos de año alzas
generalizadas en los precios de los servicios públicos, combustibles, arrendamientos,
transporte, medicinas, etc. Al iniciarse el año con un registro de inflación en la senda
deseada, la revisión de las proyecciones anuales reafirman la posibilidad de alcanzar la
meta de inflación de 8% para este año y de 6% para el próximo.
El comienzo del presente año se ha
caracterizado por una demanda de efectivo superior al nivel proyectado por el Banco de la
República. La Junta ha validado este aumento por tratarse de un incremento de la demanda
de dinero que no compromete el logro de la meta de inflación, y en cambio sí evita
traumatismos innecesarios en el mercado monetario.
Dado el buen comportamiento de la
tasa de inflación observada y proyectada, la Junta Directiva ha decidido mantener la
postura actual de la política monetaria, la cual es consistente con tasas de interés muy
inferiores a los promedios históricos y facilita el proceso de reactivación económica
iniciado en el año 2000.
Bogotá, febrero 16 de
2001
2 de febrero de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
1.8% variación mensual para el mes de enero de 2001
El Indice de Precios del Productor
IPP- presentó en enero una variación mensual de 1.8% y en los últimos doce meses
de 11.5%. Estas cifras son respectivamente superiores en 0.4 y 0.3 puntos porcentuales a
las registradas en el mismo mes del año 2000.
Según actividad económica, los
precios de los productos industriales que registraron el mismo incremento mensual de hace
un año, 1.4%, explican el 59.4% de la variación total del indicador. Se destaca el
descenso en la cotización de trilla de café 3.8% y el aumento en los precios de:
carne de vacuno 3.1%, carne de pollo y gallina 2.6%, mezclas y prefabricados de concreto
5.3% y leche líquida procesada 5.8%. Por su parte, la variación mensual de precios de
los productos agrícolas fue 2.9%, contribuyendo con el 31.6% del cambio mensual del IPP.
Los artículos con mayores alzas de precios en este rubro fueron: papa 37.7%, leche cruda
3.9%, ganado vacuno macho 2.5%, silvicultura y explotación de madera 7.1%, caña de
azúcar 5.2% y fríjol 9.3%. En la actividad agropecuaria se presentaron las siguientes
reducciones de precios: plátano 5.7%, café pergamino 1.3%, otras hortalizas
y legumbres (repollo, lechuga, espinacas, pimentón) 15.6% y huevos
1.7%. Las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 6.8% en el mes,
contribuyendo con el restante 9.0% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los
precios se explica principalmente por el incremento en las cotizaciones de petróleo crudo
10.7%, gas natural 7.9% y plata, platino y mineral de hierro 5.5%. (ver cuadro 1 y cuadro 4).
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales
de construcción 2.2%, seguidos por bienes finales 1.8%, materias primas 1.7% y bienes de
capital 1.6%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que mide
la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador presentó un incremento mensual de 1.8% y una variación anual de 11.2%
(ver cuadro 2).
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 1.9%, mientras que los
de origen importado aumentaron sus precios en 1.5% en el mes. Por otra parte, aunque los
bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
1.3%, situándose su variación en el año completo en 6.5%. En este último indicador,
las principales alzas mensuales de precios se dieron en: petróleo crudo 3.7%, banano
10.5%, flores 2.3%, carbón 2.2%, productos de caucho y plástico 2.5%, azúcar 5.4%,
sustancias y productos químicos 2.0% y prendas de vestir 2.5%. Los resultados de este
índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Cuadros y
gráficos (formato Excel)
Bogotá, febrero 2,
2001
30 de enero de 2001
El Ministerio de Comunicaciones y la
Administración Postal Nacional darán al servicio, el próximo miércoles 31 de enero, un
pliego de estampillas alusivas a la DONACIÓN BOTERO.
El acto de lanzamiento estará
presidido por la Ministra de Comunicaciones, María del Rosario Sintes; el Gerente General
del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya y la Directora General de la
Administración Postal Nacional, Rosario Villamizar de la Torre. El certamen se
llevará a cabo a las 12M. en la Sala de Conferencias del Segundo Piso de la Biblioteca
Luis Ángel Arango.
La emisión está conformada por un
pliego de doce unidades en el que se destacan ocho obras de Fernando Botero, dos de Jean
Baptiste-Camille Carot, una de Pierre-Auguste Renoir y una de Henry de Toulouse-Lautrec.
Esta emisión Postal, más que
una serie de estampillas, es una bellísima muestra del verdadero arte que hoy, gracias a
la donación del gran maestro antioqueño, los colombianos podemos apreciar y disfrutar.
De estas lindas estampillas, se
pondrán en circulación un millón de unidades, con un valor facial de $650 cada una y
estarán a disposición de los filatelistas y del público en general, en todos los
expendios y oficinas de la Administración Postal Nacional.
Es esta una gran oportunidad para
que todos los colombianos, especialmente los coleccionistas de sellos postales, tengan una
de estas obras, que son verdaderas joyas de arte y verdaderas reliquias de la historia
universal.
Bogotá, enero 30,
2001
18 de enero de 2001
La Junta Directiva del Banco de la
República registró con satisfacción el logro de la meta de inflación trazada para el
año 2000. El incremento de los precios al consumidor fue de 8.7%, con lo cual se
completan dos años consecutivos de inflación de un dígito y se posiciona firmemente a
la economía colombiana dentro del grupo de países de inflación moderada.
El hecho más destacable es el de
haber logrado reducir el ritmo inflacionario en un contexto de recuperación económica.
Cuando se produjo una inflación de 9.2% en 1999, muchos observadores atribuyeron ese
resultado a la recesión económica, y pronosticaron que una recuperación de la economía
reavivaría la dinámica inflacionaria. Los resultados del año 2.000 desvirtúan esa
apreciación. Se obtuvo una reducción adicional de medio punto en la tasa de inflación,
en tanto que la economía creció a una tasa cercana al 3%. Detrás de este resultado
subyace una política macroeconómica coherente. Los instrumentos de política
monetaria, fiscal y externa se combinaron adecuadamente para permitir un mayor espacio a
la actividad privada, conseguir avances importantes en el ajuste de las finanzas públicas
e irrumpir con energía en los mercados externos, sin comprometer los avances obtenidos en
la lucha contra la inflación.
Los resultados alcanzados en el año
2.000 delinean un ambiente propicio para obtener metas aún más exigentes en el presente
año, como son una tasa de inflación no superior al 8% y una consolidación de la
recuperación económica. Como en el año anterior, la prudencia en el manejo monetario y
los progresos en el ajuste fiscal serán la clave para lograr estos propósitos. La Junta
Directiva del Banco de la República no considera por el momento necesario modificar las
tasas de interés de intervención que rigen la política monetaria actual, para lo cual
se suministrará la liquidez que permita mantener la estabilidad de la tasa de interés
interbancaria, lo cual podría hacer posible una reducción de la tasa DTF del mercado.
Bogotá, enero 18,
2001
9 de enero de 2001
Evolución de la Balanza de Pagos de
Colombia
Enero-Septiembre de 2000
A continuación se presentan los
principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del
Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la
balanza de pagos en Colombia entre enero y septiembre de 2000 y que actualmente se
encuentra en circulación.
Al finalizar el tercer trimestre del
año 2000, la balanza de pagos de Colombia presentó un superávit en la cuenta corriente
de US$112 millones (m) (0.2% del PIB trimestral), en contraste con el déficit de US$142 m
obtenido en igual período de 1999. Por su parte, la cuenta de capital registró ingresos
netos por US$7 m, frente a los US$24 m de salidas netas observadas durante el mismo
período de 1999. Las reservas internacionales netas aumentaron en US$633 m, con lo que el
saldo se situó en US$8.595 m, equivalentes a 9.4 meses de importaciones de bienes, 7.3
meses de importaciones de bienes y servicios y 3.0 veces el saldo de la deuda externa de
corto plazo según el vencimiento original.
Cuenta Corriente
Al finalizar septiembre de 2000, el
hecho más destacado en la evolución de la balanza de pagos fue el resultado
superavitario (US$112 m) de la cuenta corriente en lo corrido del año, en contraste con
los déficit registrados entre 1993 y junio de 2000. El comportamiento positivo de la
cuenta corriente se explica por: (i) el superávit de la balanza de bienes, que se elevó
de US$1.250 m en 1999 a US$1.847 m en 2000, como resultado del mayor ritmo de crecimiento
en el valor de las exportaciones (US$1.453 m) frente al observado en las importaciones
(US$855 m) y (ii) los mayores ingresos netos por transferencias. Esta dinámica reflejó
en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio (37.6%), ya que los precios
unitarios de nuestras exportaciones, medidas en dólares, crecieron 27.4%, mientras que
los de las importaciones se redujeron en 7.4%.
Cabe anotar, que en el tercer
trimestre del año 2000, la cuenta corriente presentó un superávit de US$124 m, frente a
los déficit trimestrales observados a marzo y junio del mismo año, US$4 m y US$8 m
respectivamente.
El crecimiento de las exportaciones
entre enero y septiembre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por
hidrocarburos (35.0%) y productos no tradicionales (16.2%). El aumento en las ventas de
hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del
petróleo, que en promedio se elevó de US$15.77 por barril en septiembre de 1999 a
US$28.81 por barril en igual período de 2000, en tanto que los volúmenes despachados al
exterior cayeron en 29.7%. El incremento en el valor exportado de bienes no tradicionales
obedece principalmente al repunte de las ventas de productos industriales que aumentaron
en US$640 m, sobresaliendo los rubros de químicos, material de transporte y confecciones.
También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de ferroníquel (US$68 m) y
carbón (US$19 m). La situación favorable de las exportaciones no tradicionales compensó
la baja en las ventas externas de café (20.0%) y banano (16.8%).
De otro lado, las importaciones
ascendieron a US$7.998 m, con un crecimiento anual de 11.5% frente al registro del
período enero-septiembre de 1999. La reactivación de las compras externas se asocia
básicamente con el aumento en la importación de materias primas y productos intermedios
(24.5%). Las compras de bienes de consumo se incrementaron en menor proporción (8.0%), en
tanto que las de equipo de capital cayeron en 3.8%.
Por otra parte, las transacciones
externas de servicios totalizaron US$3.760 m, monto superior en US$172 m al observado en
1999. Las exportaciones sumaron US$1.440 m y las importaciones se ubicaron en US$2.320 m.
Por su participación en el comercio de servicios, se destacaron las actividades
relacionadas con el transporte y turismo al generar el 76.0% del valor total transado por
servicios, seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (7.0%), seguros y financieros
(7.7%) y servicios empresariales (4.8%).
El rubro renta de los factores
presentó un déficit de US$1.508 m superior en US$447 m al observado en el mismo período
de 1999, cuando su saldo deficitario alcanzó US$1.061 m. Este comportamiento se explica
en parte, por los egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$65 m) y por el
incremento en los pagos de intereses de la deuda externa pública (US$148 m). Los
ingresos sumaron US$603 m, monto similar al obtenido en 1999. Por su parte, los
ingresos netos por transferencias corrientes, US$653 m, aumentaron en US$39 m
frente a los recibidos en 1999.
Cuenta de Capital y
Financiera
Entre enero y septiembre de 2000, la
cuenta financiera presentó ingresos netos por US$7 m, en contraste con los US$24 m de
salidas netas registradas en igual período de 1999. Este resultado se explica por las
menores salidas de capital de corto plazo, inferiores en US$714 m a las observadas en
1999, y porque los capitales de largo plazo registraron menores entradas netas por US$683
m, comparadas con las del mismo período de 1999.
Los menores ingresos netos de
recursos de largo plazo se explican básicamente por la disminución en el endeudamiento
externo neto[1]
(US$760 m), lo cual se explica por los menores desembolsos recibidos (US$840 m) en
comparación con los obtenidos en igual período de 1999. Por sectores, los agentes
privados efectuaron amortizaciones netas adicionales por US$692 m y las entidades
públicas pagaron US$81 m.
Por su parte, los ingresos
netos por inversiones directas ascendieron a US$1.009 m, con un crecimiento anual de US$68
m. Dicho aumento se explica principalmente por las mayores inversiones en los sectores de
comunicaciones (US$744 m) y financiero (US$599 m). Por el contrario, en la actividad
petrolera se presentaron reembolsos[2] de capital por US$915 m.
Las salidas netas de capitales de
corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento externo del
sector financiero y un incremento de los activos de los colombianos en el exterior. La
disminución de la deuda de corto plazo del sistema financiero (US$332 m) se debe a los
pagos netos realizados por las entidades financieras públicas (US$338 m). Por su
parte, el aumento en los activos externos (US$581 m) está vinculado a las inversiones de
cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$855 m), en tanto que las
operaciones overnigth disminuyeron en US$226 m.
Cuadro
resumen Balanza de Pagos
[1] El endeudamiento externo neto se define como
la suma de los siguientes rubros: Inversión de cartera, préstamos, crédito comercial y
arrendamiento financiero.
Bogotá, enero
9, 2001
3 de enero de 2001
Indice de Precios del Productor - IPP
-
0.6% variación mensual para el mes de diciembre
El Indice de Precios del Productor
IPP- presentó en el mes de Diciembre de 2000 una variación de 0.6%, cifra igual a
la registrada en el mismo mes del año 1999. El crecimiento del IPP en el año completo se
situó en 11.0%, cifra inferior en 1.7 puntos porcentuales a la de diciembre de 1999, e
igual a la variación anual observada en noviembre de 2000.
Según actividad económica, la
variación promedio de los precios de los productos agropecuarios fue nula, ya que se
presentaron cambios compensatorios en los precios de los diferentes productos. Los
artículos con mayores alzas de precios en este rubro fueron: leche cruda 4.1%, maíz
3.5%, papa 3.4%, ganado porcino 2.5%, aves de corral 1.8%. En cuanto a las reducciones de
precios en este rubro, se destacan: yuca 8.7%, mango 14.8%, otros tubérculos
(arracacha y ñame) 16.5%, tomate 19.1% y otras hortalizas y legumbres
(repollo, ajo, pimentón) 9.6%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de
origen minero disminuyeron en 0.5%, explicado principalmente por la caída en las
cotizaciones de piedra, arena, arcilla, caliza y yeso 1.9%, mineral de níquel
6.6%, y gas natural 0.9%. Los precios de los productos industriales se
incrementaron en 0.8%. Se destaca el aumento en los precios de: sustancias y productos
químicos 0.9%, productos de metal excepto maquinaria y equipo 2.2%, carne de pollo o
gallina 2.8%, productos de tabaco 5.3%, otros productos minerales no metálicos 0.9%,
gaseosas 2.9%, productos metalúrgicos básicos 1.3% y azúcar 3.2% (ver cuadro 1 y
cuadro 4).
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales
de construcción 1.1%, seguidos por materias primas 0.8%, bienes de capital 0.5% y bienes
finales 0.4%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que mide
la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente).
Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.5%, mientras que en los últimos doce
meses registró una variación de 11.1% (ver cuadro 2).
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.5%, mientras que los
de origen importado aumentaron sus precios en 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los
bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
1.8%, situándose su variación en el año completo en 6.4%. En este último
indicador, las principales bajas de precios se dieron en: extracción de petróleo crudo
12.5% y trilla de café 3.2%. Los resultados de este índice se ilustran con
mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Cuadros y gráficos
(formato Excel)
Bogotá, enero 3, 2001
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