El Banco, gif (479 bytes)  Junta Directiva, gif (821 bytes)  Información económica, gif (985 bytes)  Operaciones bancarias, gif (990 bytes)  Juriscol, gif (701 bytes)  Prensa y publicaciones, gif (572 bytes)  Biblioteca Luis Ángel Arango, gif (642 bytes)  Museo del Oro, gif (836 bytes)

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Comunicados de prensa 2001


14 de diciembre de 2001 

En su sesión del 14 de diciembre de 2001, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación, de la actividad económica y la situación internacional.

Los pronósticos para fin de año indican que la inflación se situará por debajo de la meta del 8.0%. Igualmente, los pronósticos para el mediano plazo son coherentes con el logro de la meta de 6.0% para el año 2002.

El análisis de la actividad económica real muestra una mejoría en algunos indicadores de la demanda interna. Por su parte, los márgenes sobre la deuda externa muestran una disminución a pesar de las dificultades que enfrenta la economía argentina.

Con base en el análisis anterior, la Junta decidió reducir las tasas de interés mínima y máxima de corte de las subastas de expansión y contracción en 0.25 puntos porcentuales. También disminuyó la tasa de interés (“lombarda”) de la ventanilla de expansión en 0.5 puntos porcentuales. Adicionalmente, la tasa de interés de las operaciones de apoyos de liquidez del Banco de la República se redujo en 0.5 puntos porcentuales pasando de 13.75% a 13.25%.

Con estos cambios, las tasas de interés de intervención del Banco de la República quedan de la siguiente manera:

Tasas de interés del Banco de la República

                                                 Tasas                           Tasas 


                                               Vigentes                       Nuevas

Ventanilla
(“Lombarda”) de                         12.75%                         12.25%
expansión

Mínima de corte de
la subasta de                             8.75%                             8.50%
expansión

Máxima de corte
de la subasta de                         7.75%                              7.5%
contracción

Ventanilla
(“Lombarda”) de                          6.25%                              6.25%
contracción

Apoyos de liquidez                   13.75%                             13.25%

Con lo anterior, se completa en lo corrido del año una rebaja de 350 puntos básicos en las  tasas de intervención del Banco de la República. Esta  política se ha traducido en el mayor descenso de la historia reciente en las tasas de interés reales, tanto activas como pasivas.

El Banco de la República estará atento a los desarrollos futuros en los frentes interno y externo, y adoptará las medidas necesarias para alcanzar las metas de inflación anunciadas.

Bogotá, diciembre 14, 2001


10 de diciembre de 2001 

Nuevo récord de negociación en el mercado de deuda publica a través del Sistema Electrónico de Negociación (SEN) del Banco de la República

El Sistema Electrónico de Negociación -SEN- del Banco de la República, marcó un nuevo record en la negociación secundaria de títulos de deuda pública en noviembre del presente año, al alcanzar un volumen transado de $11,8 billones en 7.244 operaciones. Igualmente, el pasado 20 de noviembre se transaron a través de este sistema $874 mil millones, cifra que se registra como el mayor nivel diario de negociación en los tres años de su operación.

El volumen de transacciones a través del SEN ha crecido de manera exponencial desde sus inicios: en el año de 1999 se cerraron 5.247 operaciones por valor de $5.7 billones; en el año 2000, se realizaron 12.076 transacciones por $14.6 billones; finalmente, entre enero y noviembre de 2001, se han registrado en el sistema 48.298 cierres por valor de $74.7 billones.

De los $74.7 billones transados este año, $57.4 corresponden a compra/venta definitivas de TES, de los cuales $18.4 billones pertenecen a títulos con vencimiento en noviembre de 2005 y $15.9 billones a títulos con vencimiento en agosto de 2008.

En sus tres años de existencia, el SEN ha contribuido de forma importante al desarrollo del mercado de deuda pública en Colombia, dotando a las diferentes emisiones de los Títulos de Tesorería TES de una mayor liquidez. Lo anterior, gracias a las condiciones de agilidad, transparencia y profundidad en los procesos de negociación secundaria, así como a la formación de curvas confiables de precios de los títulos.

Hacia el futuro y bajo las condiciones de seguridad, eficiencia y transparencia siempre ofrecidas por el SEN, se vislumbra para este sistema transaccional un continuo desarrollo y crecimiento, coadyuvando así en el proceso de profundización del mercado de la deuda pública colombiana.

Bogotá, D.C.Diciembre 10 de 2001


4 de diciembre de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
- 0.1% variación mensual para el mes de noviembre de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en noviembre del presente año una variación mensual de –0.1%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.6% y en los últimos doce meses en 7.3%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a noviembre de 2001 fueron inferiores en 0.2, 3.7 y 3.7 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron una reducción de 0.2% en el mes. Se  destaca las caídas de precios de trilla de café –12.0%, derivados de  carne y pollo –7.7%,  artículos de plástico –5.4%,  preparación de la madera -4.1%, leche en polvo –3.1% y carne de pollo o gallina –2.1%. En cuanto a incrementos de precios, los principales se dieron en: formas básicas de vidrio 15.0%, panela 4.1%, hilos y cables aislados 3.8%, vino y champaña 1.6% y productos de tabaco 1.5% (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se redujeron en 1.5% en el mes, variación inferior en 1.6 puntos porcentuales a la observada en noviembre de 2000. El cambio en  los  precios  se  explica   principalmente  por la caída en  el  precio de  petróleo   crudo  –8.4% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Agricultura, silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 0.3%, superior en 0.7 puntos porcentuales a la registrada en noviembre de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: papa 21.5%, tomate 19.8%, mora 18.9%, arveja 18.3%, fríjol 8.2% y café pergamino 7.7%. Se destaca  la reducción  en   los  precios de:    otros  tubérculos  (arracacha y ñame) –42.5%,  mango –35.3%,  habichuela –28.5%,  cebolla  –15.7%,  naranja   –14.5%,  flores –11.7%, piña –10.1% y yuca -8.4%  (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se presentó en los materiales de construcción 0.2%, seguido por bienes finales 0.0%, bienes de capital –0.2% y materias primas (consumo intermedio) -0.30%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador no registró cambio mensual, y su variación en lo corrido del año  se situó en 7.2% y en el año completo en 7.7% (Ver Cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país disminuyeron 0.1% en el mes, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.2% y en el año completo en 7.8%. Las cotizaciones de bienes importados presentaron variaciones de –0.3% en el mes, 4.8% en lo corrido del año y 5.8% en los últimos doce meses.

Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –2.6%, situándose su variación en lo corrido del año en –6.8% y en el año completo en –8.5%. En este último indicador, los principales reducciones de precios se dieron en: combustible fuel oíl –9.2%, petróleo –8.2%, azúcar –4.6%, flores –3.7%, oro –3.4%, algodón y fique –3.3%, pesca y cultivo de peces –2.9% y trilla de café, -2.0%. En cuanto a  aumentos  se   destaca: jugos y pulpas de fruta 4.2%, otras frutas (uchuva, pitahaya, curuba y granadilla) 3.6%, chocolate 1.9%, galletas y productos de panadería 1.6%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Gráficos (formato pdf)

Bogotá, diciembre 4, 2001


22 de noviembre de 2001 

Banco de la República sistematiza comunicación con los Intermediarios del Mercado Cambiario

Los intermediarios del mercado cambiario deben suministrar al Banco de la República (Departamento de Cambios Internacionales), dentro del plazo y procedimiento establecido en el Manual de Cambios, la información de las declaraciones de cambio y de endeudamiento externo que reciban de los residentes  y no residentes en el país al momento de efectuar una operación de cambio.

Con el objeto de agilizar el envío de información  sobre las operaciones de cambio, desde el pasado mes de  septiembre,  el   Banco  de  la  República    puso  a  disposición de   los intermediarios  del  mercado  cambiario  un  enlace  en  la  página   WEB  a través del cual se  realiza  la transmisión  electrónica de los  informes  de declaraciones de cambio  y  endeudamiento externo.

En cuanto a la información de declaraciones de cambio se refiere, la transmisión electrónica se hace mediante la utilización de archivos; para el informe del endeudamiento externo, se utilizan las formas electrónicas dispuestas en el sitio WEB del Banco de la República.

Este nuevo medio de transmisión de información genera altísimos beneficios a los usuarios, en la medida que agiliza la entrega de la información, evita el desplazamiento físico de las personas para presentar la documentación y la constancia de radicación se sustituye por reportes electrónicos de conformidad o rechazo, se elimina el uso del papel y se obtiene una verificación y confirmación en línea de la información transmitida, lo cual permite la disminución de errores, ampliación de horarios y mayor seguridad y confidencialidad.

Para el Banco de la República representa disponer de información actualizada y consistente que le permite la elaboración de estadísticas de forma más confiable y oportuna.

Este proyecto se trabajó conjuntamente con los intermediarios del mercado cambiario, se realizaron pruebas y hoy el servicio está en funcionamiento reportando total efectividad.

Durante el primer semestre de 2002, se adicionará la posibilidad de transmitir la información de endeudamiento externo en archivos electrónicos, e igualmente se ampliará la cobertura para que los titulares de cuentas corrientes establecidas en el exterior bajo el mecanismo de compensación puedan remitir al Banco de la República los informes que se exigen en las disposiciones cambiarias de manera electrónica, bien sea a través de archivos o de formas electrónicas.

Las instrucciones para la utilización de los servicios hoy ofrecidos se pueden consultar a través de la siguiente página WEB del Banco de la República: http://www.banrep.gov.co/servicios/home4.html

Bogotá, noviembre, 2001


22 de noviembre de 2001

En su sesión de Noviembre 22 de 2001 la Junta Directiva del Banco de la República revisó el entorno macroeconómico y definió las metas de inflación para el 2002 y el 2003.

El análisis del comportamiento reciente de la inflación y las proyecciones econométricas realizadas permiten tener confianza en el cumplimiento de la meta de inflación de este año. Así mismo, los pronósticos de inflación en el mediano plazo muestran descensos en ésta variable coherentes con la meta de inflación de 6% para el 2002 que fue establecida el año anterior por la Junta Directiva.

Mas allá del año 2002, la Junta Directiva del Banco de la República continuará estableciendo metas de inflación que converjan hacia una meta de inflación de largo plazo de 3.0%. Este nivel se entiende como el valor alrededor del cual la inflación oscilará en el futuro y ha sido considerado adecuado por ser lo suficientemente bajo como para no afectar negativamente las decisiones de los agentes económicos, aunque positivo para permitir eventuales intervenciones expansivas de la política monetaria, facilitar los ajustes en los precios relativos y reconocer los posibles sesgos en la medición del IPC.

En un paso más hacia la búsqueda de la meta de inflación de largo plazo de 3%, la Junta Directiva del Banco de la República decidió ratificar la meta de inflación de 6% para el 2002 y establecer un rango entre 4% y 6% para la definición de la meta puntual de la inflación en el año 2003.

Bogotá, noviembre 22, 2001


20 de noviembre de 2001 

El Banco de la República se permite informar que, en desarrollo del programa de suministro de liquidez transitoria para fin de año, se realizaran subastas para otorgar liquidez por $1.100 mm a través de repos con plazos entre 35 y 91 días, de acuerdo con el siguiente cronograma:

wpe35.jpg (12791 bytes)

Las subastas de repos a 35 días serán acumulables, es decir, los cupos no adjudicados en una subasta se adicionaran a la siguiente. en el caso de la subasta de repos a 91 días, los cupos no adjudicados se podrán otorgar a través de 2 subastas adicionales, una el 6 de diciembre y la otra el 13 de diciembre, ambas con vencimiento el 28 de febrero de 2002.

Las subastas de repos a 35 días se llevaran a cabo los días jueves entre las 10:30 a.m y las 11:00 a.m, y las de 91 días el jueves 29 de noviembre entre las 9:30 a.m. y las 10:00 a.m. la tasa mínima para la presentación de las ofertas, así como las demás características de las subastas serán iguales a las que rigen actualmente para las subastas de expansión transitoria a un día.

Bogotá, Noviembre 20 de 2001


19 de noviembre de 2001 

Expansión Permanente

El Banco de la República se permite informar que, en desarrollo del programa de suministro de liquidez permanente para finales del presente año, entre el 17 de septiembre y el 16 de noviembre  pasados ha efectuado una expansión monetaria definitiva por $715 mil millones, a través del ejercicio de opciones para acumulación de reservas internacionales por US$240 millones y la compra definitiva neta de TES en el mercado secundario por $160 mil millones.

Bogotá, Noviembre 19 de 2001


14 de noviembre de 2001 

Nuevo récord de negociación en el mercado de deuda publica a través del Sistema Electrónico de Negociación (SEN) del Banco de la República

El Sistema Electrónico de Negociación -SEN- del Banco de la República, marcó un nuevo record en la negociación secundaria de títulos de deuda publica en octubre del presente año, al alcanzar un volumen transado de $9,8 billones, en 6.266 operaciones. En forma paralela, el pasado 29 de octubre se transaron a través de este sistema  $760 mil millones, cifra que se registra  como el mayor nivel diario de negociación en los tres años de su operación.

El SEN consiste básicamente en una red informática que permite a las entidades del sector financiero conectarse, a través de estaciones de trabajo remotas, a un programa diseñado para la cotización en pantalla de ofertas, tanto de compra o venta definitiva o transitoria de títulos valores de deuda pública depositados en el Deposito Central de Valores - DCV del Banco de la Republica, como de créditos interbancarios. El citado programa realiza en forma automática el cierre de transacciones cuyas condiciones de precio o tasa, plazo y valor resulten coincidentes, garantizando tanto al comprador como al vendedor, la negociación en las mejores condiciones del mercado; despliega, además, para todos los participantes, información en línea acerca de las condiciones de cierre de todas y cada una las transacciones cursadas por el sistema, constituyéndose en una guía fundamental para la definición de los precios de cotización. 

En sus tres años de existencia, el SEN ha contribuido de manera importante a desarrollar el mercado de deuda publica en Colombia, al dotar a las diferentes emisiones de TES de una mayor liquidez, gracias a las nuevas condiciones de agilidad, transparencia y profundidad en los procesos de su negociación secundaria, así como a la formación de curvas confiables de rendimiento para los respectivos títulos valores.

La mayor eficiencia en la negociación generada por el SEN, ha ocasionado a su vez una reducción de los márgenes de compra-venta de TES, induciendo a mayores niveles de negociación por parte de los agentes del mercado. Es así como el volumen de transacciones a través del SEN ha crecido de manera exponencial desde sus inicios; en el año de 1999 se cerraron 5.247 operaciones por valor de $5,7 billones; en el año 2000, se realizaron 12.076 transacciones por $14,6 billones; finalmente, entre enero y octubre de 2001, se han registrado en el sistema 41.054 cierres por valor de $63,9 billones.

Hacia el futuro y gracias a las inmejorables condiciones de seguridad, eficiencia y transparencia ofrecidas por el SEN, se vislumbra para este sistema transaccional un continuo desarrollo y crecimiento, coadyuvando así en el proceso de profundización del mercado de la deuda pública colombiana.

Bogotá, Noviembre 14 de 2001


9 de noviembre de 2001 

En su sesión ordinaria del 9 de Noviembre de 2001 la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación, de la actividad económica y la situación internacional.

Al finalizar el mes de octubre la inflación anual al consumidor fue del 8.0%, cifra compatible con el cumplimiento de la meta de inflación del 8.0% en diciembre de este año. Así mismo, las proyecciones de la inflación en el mediano plazo permiten prever descensos en ésta variable coherentes con el logro de la meta de inflación del 6.0% al finalizar el 2002.

Teniendo en cuenta la nueva información disponible sobre la evolución de la producción industrial, de las exportaciones no tradicionales a los Estados Unidos, el mejoramiento de los “spreads” de la deuda externa colombiana y la reducción de las tasas de interés en los Estados Unidos y Europa que favorecen la estabilidad cambiaria en el país, la Junta decidió reducir las tasas de interés de intervención del Banco de la República en 50 puntos básicos. Con esta reducción se completa una disminución de 3.25 puntos básicos en las tasas de interés de intervención en lo corrido del año. Adicionalmente, el Banco continuará asegurando la provisión de liquidez necesaria para el buen funcionamiento de la economía.

Las tasas de intervención quedarán así: Lombarda de expansión 12.75; subasta de expansión 8.75%; subasta de contracción; 7.75% y Lombarda de contracción 6.25%

Bogotá, noviembre 9, 2001


2 de noviembre de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
- 0.4% variación mensual para el mes de octubre de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en octubre del presente año una variación mensual de –0.4%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.7% y en los últimos doce meses en 7.6%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a octubre de 2001 fueron inferiores en 0.5, 3.5 y 4.4 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales en promedio no registraron incremento en el mes. Sin embargo, se destaca el aumento en las cotizaciones de: panela 9.0%, margarinas, mantecas y grasas 2.2%, carne de porcino 1.9%, otros productos  minerales no metálicos 1.1% y muebles y otros de la industria manufacturera 1.0%. En cuanto a caídas de precios, las principales se presentaron en almidones y derivados –4.5%, derivados de carne y pollo –4.5%, trilla de café –4.0%, frituras y pasabocas –2.4%, carne de pollo o gallina –2.3% y aguardiente –1.7% (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se redujeron en 5.8% en el mes, variación inferior en 4.4 puntos porcentuales a la observada en octubre de 2000. El cambio en  los  precios  se  explica   principalmente  por la caída en  el  precio de  petróleo   crudo  –15.3% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Agricultura, silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue –1.4%, inferior en 0.6 puntos porcentuales a la registrada en octubre de 2000. Se destaca  la reducción  en   los   precios de:  habichuela –20.4%, papaya –14.7%, naranja –13.2%, mango –12.3%, yuca –10.4%, café pergamino –8.4%, algodón y fique –8.1% y tomate –5.6%. Por su parte, los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: otros cereales (avena) 14.4%, tomate de árbol 11.5%, mora 11.1%, banano 10.0%, otras frutas (maracuyá, lulo, limón, uvas, manzanas, etc) 7.0%, arveja 6.3% y aguacate 5.8%, entre otras  (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se presentó en los materiales de construcción 0.4%. Por su parte, las materias primas (consumo intermedio) registraron una disminución en sus precios de –0.9%, seguidos por consumo final –0.2% y bienes de capital –0.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador, presentó una variación mensual de –0.1%, con un incremento de 7.2% en lo corrido del año y de 7.6% en el año completo (Ver Cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país disminuyeron 0.5% en el mes, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.3% y en el año completo 8.2%. Las cotizaciones de bienes importados presentaron variaciones de –0.2% en el mes, 5.1% en lo corrido del año y 5.6% en los últimos doce meses.

Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –4.1%, situándose su variación en lo corrido del año en –4.3% y en el año completo en –8.0%. En este último indicador, los principales reducciones de precios se dieron en: transformación y conservación de moluscos y crustáceos –11.8%, petróleo crudo –11.7%, trilla de café –9.2%, coquización y productos de la refinación del petróleo –5.7%. En cuanto a  aumentos  se   destaca: productos de panadería 1.6%, carbón 1.3%,  chocolate 0.8% y actividades de impresión 0.8%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Gráficos (formato pdf)

Bogotá, noviembre 2, 2001


30 de octubre de 2001

El Banco de la República presenta el Informe Trimestral sobre Inflación de septiembre de 2001

Al cierre del tercer trimestre del año 2001, la inflación anual al consumidor fue de 8,0%, conservando un nivel muy similar al registrado al finalizar el segundo trimestre de este año (7.9%). El dato de septiembre de este año es inferior en 1,2 puntos porcentuales al de igual mes del año anterior, siendo además el registro más bajo para un septiembre desde el año 1970.

La inflación acumulada en el tercer trimestre de este año (0,6%) fue idéntica a la observada el mismo trimestre del año pasado y mucho menor que la observada en el primero y segundo trimestres, reflejando el patrón estacional de la inflación colombiana. Dicha estacionalidad se ha reforzado en los últimos dos años hasta tal punto que cerca del 60% de la inflación anual ha ocurrido en el primer trimestre.

Las proyecciones efectuadas por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República (SGEE) sugieren que existe una alta probabilidad de que la inflación termine el presente año cerca del 8%, cumpliendo la meta de inflación. Así mismo, la senda central del modelo de mecanismos de transmisión con información a septiembre indica que la inflación promedio durante el cuarto trimestre del 2002 será de 5,5%, una cifra similar a la pronosticada con información a junio (5,3%).

De acuerdo con la senda central del modelo de mecanismos de transmisión, la inflación del IPC sin alimentos se situará en 6,8% en el cuarto trimestre de este año y en 4,4% en el cuarto trimestre de 2002. La proyección al cuarto trimestre de este año es similar a la efectuada para el promedio de los tres indicadores actualmente utilizados por la SGEE con métodos alternativos. De acuerdo con ella, la inflación básica a diciembre de 2001 será de 6,5%.

A partir de los indicadores del sector real disponibles a la fecha, es posible esperar un crecimiento del PIB, para el tercer trimestre,  no  muy diferente del registrado en trimestres anteriores. Tal apreciación se basa en la estabilidad que exhiben variables como las exportaciones no tradicionales a este mismo mes y el  consumo de energía eléctrica a septiembre entre otras. Adicionalmente, el incremento en la producción de petróleo gracias a la reactivación de Caño Limón entre julio y septiembre, podría compensar el debilitamiento en la producción de algunos otros sectores como el industrial. Para lo que resta del año, las perspectivas de crecimiento son menos optimistas que las expresadas en informes anteriores a raíz de los acontecimientos externos recientes, de la importante caída en los precios del petróleo y del café en los últimos meses y del poco promisorio comportamiento de los indicadores de pedidos de la industria y de las expectativas de situación económica de los empresarios de este sector. Estos factores hacen prever un crecimiento, para todo el año 2001, inferior al contemplado en la actual meta de crecimiento del gobierno (2,4%).

Respecto al próximo año, muy probablemente la economía se resentirá si la desaceleración de la economía mundial resulta acentuada y duradera y, si además, los problemas de seguridad interna no diminuyen. Más aún cuando lo anterior puede ir acompañado de un crecimiento mínimo o nulo de las economías de Venezuela y Ecuador, cuyas demandas, hasta ahora, han sido un importante motor de la producción industrial doméstica. Todas estas circunstancias podrían disminuir el efecto positivo sobre la actividad económica de la reducción en las tasas de interés internas y externas.

El buen desempeño de la inflación permitió que el Banco de la República adelantara varias acciones encaminadas a garantizar amplia liquidez al mercado durante el tercer trimestre del año, dentro de las que sobresalen tres reducciones a la estructura de tasas de intervención por 200 puntos básicos en conjunto.

Además de la reducción de las tasas de interés de intervención, en septiembre la Junta Directiva del Banco de la República adelantó una estrategia de incremento de la liquidez mediante la autorización de compras permanentes de títulos TES, habiéndose efectuado $60 mil millones hasta el 12 de octubre. Adicionalmente, se incrementó el monto de subastas de opciones para la acumulación de reservas internacionales, pasando el monto aprobado de US$90 millones en el segundo trimestre a US$210 millones en el tercer trimestre. De este monto, sin embargo, sólo se ejercieron US$130 millones en julio y septiembre.

Siguiendo la reducción de las tasas de intervención, se observó una disminución importante en las tasas de interés del mercado, tanto activas como pasivas. En articular, la tasa interbancaria promedio en septiembre fue de 9,3%, inferior en 2,1 puntos porcentuales a la de junio. Así mismo, la tasa pasiva se situó en 11,9%, reduciéndose en 0,8 puntos porcentuales frente a su nivel de junio. Finalmente, la tasa activa promedio calculada por el Banco de la República disminuyó en 0,1 puntos porcentuales en estos tres últimos meses, situándose en 18,5% en septiembre.

El ejercicio de proyección de la inflación confirma la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación confirma la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación del 8% y sugiere que la meta de inflación del 6% al finalizar el año 2002 es factible. Sin embargo, la incertidumbre que rodea estos escenarios es alta si se tienen en cuenta los siguientes factores: 1) el reciente incremento en la inflación anual de alimentos y la posibilidad de que esta tendencia se extienda el próximo año dada la alta probabilidad de que se presente un fenómeno de “El Niño”; 2) el menor grado de estabilidad cambiaria que puede presentarse el próximo año dado el incremento previsto en el déficit en cuenta corriente y las dificultades que puede enfrentar el gobierno para financiar el déficit fiscal a raíz de la actual incertidumbre internacional; y 3) el hecho de que las expectativas de inflación en Colombia siguen teniendo un componente adaptativo importante, reflejado especialmente en los contratos laborales, por lo cual la inflación todavía presenta un alto grado de inercia.

De todas maneras, los indicadores de actividad productiva continúan mostrando un ritmo de crecimiento bajo, aunque estable, en el país y las nuevas proyecciones de desempeño de la economía mundial sugieren una desaceleración más intensa de lo esperado inicialmente. Estas circunstancias reducen las presiones inflacionarias que eventualmente pudieran presentarse el próximo año.

La reducción de las expectativas de inflación es un hecho clave para garantizar una reducción significativa de la inflación el próximo año, dada la importancia que tradicionalmente han tenido los mecanismos de indización en Colombia. Un hecho preocupante al respecto es la forma como se están pactando en la actualidad la mayoría de los reajustes salariales en las convenciones colectivas de trabajo para los próximos des años, los cuales siguen vinculados automáticamente a la inflación pasada, en algunos casos adicionada en varios puntos.  

Dado todo lo anterior, la   Junta Directiva en su reunión del 12 de octubre, decidió continuar con su estrategia de adelantar la liquidez permanente suministrada a la economía mediante la compra definitiva de TES, adicionando a los $ 60 mil millones otorgados hasta esta fecha, otros $ 100 mil millones para ser entregados hasta finales del mes de noviembre. Con el mimo propósito, el Banco convocará a una subasta de opciones para acumulación de reservas internacionales por US$ 140 millones. Igualmente, la Junta decidió disminuir en 25 puntos básicos todas las tasas de interés de intervención del Banco a partir del 16 de octubre de 2001, con lo cual estas quedan así: 13,25% para la lombarda de expansión, 6,75% para la lombarda de contracción, 9,25% para la subasta de expansión y 8,25% para la subasta de contracción. La Junta espera que, con estas medidas, se presenten mayores caídas en las tasas de interés de mercado.

Bogotá, octubre 30, 2001


17 de octubre de 2001 

Evolución de la Balanza de Pagos de Colombia
Primer Semestre de 2001

A continuación se presentan los principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el primer semestre del año 2001 y que actualmente se encuentra en circulación. 

Durante el primer semestre de 2001, la cuenta corriente de la balanza de pagos del país  presentó un déficit de US$1.146 millones (m) (2,9% del PIB trimestral), valor superior en US$1.041 m  al registrado en igual período de 2000. Por su parte, la cuenta de capital mostró ingresos netos por US$1.357 m, superando en US$1.129 m a los registrados entre enero y junio de 2000. Al incluir los errores y omisiones por US$165 m, la variación de las reservas internacionales netas en este período fue de US$374 m.   A junio 30 del presente año, el saldo de las reservas internacionales netas se situó en US$9,270 m.  Este saldo equivale a 8,9 meses de importaciones de bienes, 7,0 meses de importaciones de bienes y servicios y 2,6 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento original. 

CUENTA CORRIENTE

Entre enero y junio de 2001, la cuenta corriente arrojó un déficit de US$1.146 m (2,9% del PIB trimestral), situación explicada por el deterioro de la balanza comercial y   los mayores egresos por dividendos y utilidades. El incremento de las compras externas (US$799m) y la disminución de las exportaciones (US$202 m) redujo el superávit comercial de US$1.082 m en el primer semestre de 2000 a US$81 m en el mismo período de 2001. Este comportamiento está asociado, entre otros, con el desmejoramiento en los términos de intercambio (7,8%) y con la caída de los volúmenes de exportación del petróleo.  

La cuenta corriente pasó de registrar resultados superavitarios de 1,3% y 0,7% del PIB trimestral en los dos últimos trimestres de 2000, a déficit de 3,5% y 2,2% del PIB trimestral en el primer y segundo trimestre de 2001.  Dicho comportamiento  se explica por la disminución del superávit comercial y los mayores pagos por utilidades y dividendos que fueron contrarrestados parcialmente por el incremento de los ingresos por transferencias corrientes.

Balanza Comercial

En el primer semestre de 2001, la balanza comercial presentó un superávit de US$81 m, inferior en US$1.001 m al observado en el mismo período de 2000, como resultado del incremento en las compras externas y la disminución en el valor exportado. El aumento de las importaciones (14,6%,  US$799 m), se explica principalmente por las mayores compras de bienes de capital (US$558 m FOB, 33,4%), destacándose el nivel que alcanzaron las de equipo de transporte (US$284 m). También aumentaron, aunque en menor proporción, las importaciones de bienes de consumo (16,4%) y productos intermedios (2,8%) .

La disminución de las exportaciones (3,7%, US$202 m) se originó en las menores ventas externas de productos tradicionales (18,5%, US$638 m). Los menores ingresos externos provenientes de productos tradicionales se explican básicamente por la caída en las ventas de hidrocarburos (US$705 m, 30,8%) como resultado principalmente de los menores volúmenes despachados (286 miles de barriles diarios (mbd) en 2001 y 399 mbd en 2000) y en menor medida, por la caída en la ventas externas de café (US$136 m, 27,1%).  Por el contrario, crecieron las ventas de carbón (US$196 m) y las de ferroníquel (US$10 m). Por su parte, el valor exportado de  bienes  no tradicionales ascendió a US$3.258 m superior en  US$406 m (14,2%) al del primer semestre de 2000. Este incremento está asociado con el aumento de las ventas de productos industriales que crecieron US$349 m, sobresaliendo los rubros de material de transporte,  maquinaria y equipo, artes gráficas, alimentos y bebidas, y confecciones.

La dinámica de la balanza comercial para el período enero-junio de 2001 está asociada con la evolución de los términos de intercambio que cayeron en 7,8%, como consecuencia del mayor aumento en los valores unitarios  de las importaciones (10,5%) frente al de los de las exportaciones (1,9%). El alza en los precios de las compras externas está vinculada básicamente con el aumento en los precios de las importaciones industriales (12,9%) y de combustibles (13,8%). Por su parte, el comportamiento de   los precios de las ventas al exterior se explica, principalmente, por el aumento en los valores unitarios de las exportaciones no tradicionales (14,4%) y la caída en los precios de los productos tradicionales (8,8%).

Balanza de servicios, renta de los factores y transferencias 

El comercio global de servicios para este período sumó US$2.719 m, cifra superior en US$238 m a la obtenida en el primer semestre de 2000. Las exportaciones se situaron en US$1.031 m y las importaciones ascendieron a US$1.688 m, por lo cual la balanza de servicios arrojó un déficit de US$657 m. Por su participación en las transacciones totales de servicios, se destacan las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75,1% del valor total registrado por servicios, seguidas, entre otras, por las de seguros y financieros (8,2%), comunicaciones (6,2%), y servicios empresariales (6,1%). 

El rubro renta de los factores presentó un déficit de US$1.578 m  entre los meses de enero y junio de 2001 superior en US$187 m al  déficit del mismo período de 2000 cuando  se ubicó en US$1.391 m. Este comportamiento se explica por los mayores egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$136 m), ya  que los ingresos alcanzaron US$404 m, monto similar al obtenido en igual período de 2000.

Por otra parte, en el período de análisis, los ingresos netos por transferencias corrientes ascendieron a US$1.007 m, con un crecimiento de US$232 m frente al mismo período de  2000. Este crecimiento corresponde en esencia al incremento de los ingresos por  remesas giradas por los colombianos en el exterior a sus familias en el país.

CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA

Durante el primer semestre de 2001, la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$1.357 m, superiores en US$1.129 m a los recibidos en igual período de 2000. Las entradas de recursos se explican por los flujos de capital de largo plazo que ascendieron a US$3.012 m, contrarrestando las salidas de capital de corto plazo  que sumaron US$1.655 m.

Flujos financieros de largo plazo

Entre enero y junio del presente año, el flujo de capital de largo plazo aumentó en US$2.627 m respecto  a lo observado en igual período de 2000. Este incremento obedece al  mayor endeudamiento externo (US$ 2.067 m), al aumento de los  flujos de inversión extranjera directa (US$445 m) y la menor salida de capitales vinculados a inversiones colombianas directas en el exterior (US$115 m). 

El mayor endeudamiento externo obedece al incremento de las colocaciones de bonos (US$1,969 m) por parte del Gobierno que al descontar el crecimiento de las amortizaciones (US$296 m)  muestra un aumento neto de US$1,673 m.

Por otra parte, el financiamiento  externo correspondiente a  préstamos registró salidas por US$664 m, que se explican por los pagos netos efectuados por las entidades públicas (US$651 m). Cabe anotar, que los agentes  privados no financieros aumentaron los desembolsos en US$162 m, en tanto que sus amortizaciones cayeron en US$675 m. Por otro lado, el flujo por crédito comercial y arrendamiento financiero presentó salidas de recursos por US$94 m que se explican por los pagos realizados por las empresas privadas (US$48 m) y las entidades públicas (US$46 m).  

Al finalizar el primer semestre de 2001, los ingresos netos por inversión extranjera directa en Colombia ascendieron a US$1.320 m con un crecimiento de US$445 m frente a lo registrado en igual período del año anterior. Este resultado se explica básicamente porque en  2001 el sector petrolero obtuvo ingresos por US$240 m mientras que en el 2000 registró egresos  por US$249 m. Por su parte, las inversiones directas con destino al resto de sectores que sumaron US$1.008 m se asignaron principalmente a las actividades de comunicaciones, minas y canteras, y a los establecimiento financieros.

Flujos financieros de corto plazo

En el período en mención, el movimiento de capitales de corto plazo presentó salidas por US$1,655 m, que obedecieron fundamentalmente al flujo de activos de los colombianos en el exterior que se situó en US$2,002 m, superior en US$1,938 m al primer semestre de 2000. Este comportamiento está asociado básicamente con las inversiones de cartera realizadas por la Tesorería General de la República (US$616 m) y por los agentes privados no financieros (US$902 m). Por  pasivos de corto plazo se recibieron US$347 m,  hecho que contrasta con los US$94 m de pagos netos efectuados durante el período   enero-junio de 2000.  La dinámica del endeudamiento de corto plazo se explica por las obligaciones adquiridas por las empresas privadas no financieras y las entidades públicas financieras.

Cuadro (formato pdf)

Bogotá, octubre 17, 2001


12 de octubre de 2001 

La Junta Directiva del Banco de la República  en su sesión ordinaria del 12 de octubre revisó las tendencias de la inflación e hizo una evaluación de la situación económica  y el entorno internacional.

Al concluir septiembre la tasa anual de inflación fue de 7.97%, con una ligera disminución en comparación al mes anterior (8.03%). Así mismo, el promedio de las medidas de inflación básica calculadas por el Banco de la República pasó de 7.2% en agosto a 7% en septiembre. Sin embargo,  la inflación de alimentos se aceleró, fenómeno que por su naturaleza es transitorio, aunque podría extenderse hasta el primer semestre del próximo año dependiendo de las condiciones climáticas. Los  pronósticos de inflación permiten ser optimistas acerca del cumplimiento de la meta de inflación del 8% en el 2001 y el 6% para el año siguiente.

Los indicadores de la actividad productiva continúan mostrando un ritmo de crecimiento bajo pero estable en el país. Las nuevas proyecciones del desempeño de la economía mundial, por su parte, sugieren una desaceleración más intensa de lo esperado inicialmente, confirmando lo afirmado por la Junta en su comunicado del mes anterior.

En estas circunstancias, la Junta decidió adelantar la liquidez permanente suministrada a la economía mediante la compra definitiva de TES. Desde el primero de septiembre hasta la fecha, el Banco ha realizado este tipo de operaciones por $60 mil millones, monto que será adicionado en $100 mil millones hasta finales del mes de noviembre.  Para el mismo mes, el Banco convocará a una subasta de opciones para acumulación de reservas internacionales por US$ 140 millones. 

Igualmente, la Junta decidió disminuir en veinticinco puntos básicos todas las tasas de interés de intervención del Banco de la República.

Teniendo en cuenta estos cambios en el cronograma de suministro de liquidez permanente  y  la   disminución de las tasas de intervención del Banco, se espera que se presenten   mayores caídas de las tasas de interés del mercado.

Cuadro de Evolución de Tasas (formato pdf)

Bogotá, octubre 12, 2001


2 de octubre de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.1% variación mensual para el mes de septiembre de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en septiembre del presente año una variación mensual de 0.1%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.2% y en los últimos doce meses en 8.0%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a septiembre de 2001 fueron inferiores en 0.7, 3.0 y 4.9 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro 1). 

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 0.3%, inferior en 0.3 puntos porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Se destaca el aumento en las cotizaciones de: colchones y somieres 3.6%, fibras sintéticas y artificiales 3.3%, chocolate 3.3%, gaseosas 2.8%. En cuanto a caídas de precios, las principales se presentaron en equipos eléctricos -7.2%, trilla de café -5.1% y carne de vacuno -0.7% (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se redujeron en 0.1% en el mes, variación inferior en 5.5 puntos porcentuales a la observada en septiembre de 2000. El cambio en los precios se explica por la reducción en el precio de plata y platino -12.8%. No obstante el precio del oro se incrementó en 7.4% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Agricultura, silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue –0.8%, inferior en 1.9 puntos porcentuales a la registrada en septiembre de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: habichuela 66.1%, otras hortalizas y legumbres (repollo, espinacas, acelgas, lechuga, etc) 33.1%, piña 29.7%, mango 19.0%, aguacate 10.8% y tomate 8.5%, entre otras. Por su parte, se destaca la reducción  en  los  precios de:  zanahoria -21.7%,  papa  -15.4%,  cebolla  -8.7%,  banano -7.5%, ganado vacuno hembra -3.2% y ganado vacuno macho -1.4% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes de capital 0.9%, seguidos por los materiales de construcción y bienes finales 0.2%.  Por su  parte,  las materias primas registraron una  variación  mensual  de -0.2%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador, presentó una variación mensual de 0.3%, con un incremento de 7.3% en lo corrido del año y de 7.6% en el año completo (Ver Cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.1% en el mes, 7.9% en lo corrido del año y 8.9% en el año completo. Las cotizaciones de bienes importados presentaron variaciones de 1.0% en el mes, 5.5% en lo corrido del año y 4.0% en los últimos doce meses. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 1.7%, situándose su variación en lo corrido del año en -0.2% y en el año completo en -8.0%. En este último indicador, los principales aumentos mensuales de precios se dieron en: oro 8.6%, banano 3.4%, calzado y artículos de viaje (maletas) 2.8%, trilla de café 2.6%, productos de la refinación  del petróleo 2.7%  y   flores 2.6%.  En cuanto a  reducciones  se   destaca: chocolate -4.2%, mineral de níquel -3.2% y productos de panadería -1.5%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Bogotá, octubre 2, 2001


14 de septiembre de 2001 

En su sesión ordinaria del 14 de septiembre, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación y del desenvolvimiento general de la economía.

Al concluir el mes de agosto la tasa anual de inflación fue de 8%, inferior en 0.1 puntos porcentuales a la inflación del mes anterior y en 1.1 puntos porcentuales a la de agosto del año 2000 (9.1%). De manera similar, el promedio de las medidas de inflación básica calculadas por el Banco de la República se redujo 0.2 puntos porcentuales, al pasar de 7.4% en julio a 7.2% en agosto. Este promedio es inferior en 1.4 puntos porcentuales al promedio de las medidas de inflación básica de agosto del año pasado (8.6%).

El comportamiento de varios indicadores de la actividad productiva a comienzos del tercer trimestre del año muestra un ritmo de crecimiento bajo pero estable en el país. La economía mundial, por su parte, parece estar entrando en un proceso de desaceleración más pronunciado que el anticipado anteriormente. Esto genera un ambiente menos favorable para el crecimiento de la economía colombiana, la cual continuará operando en el futuro próximo por debajo de su capacidad productiva y sin presiones inflacionarias por el comportamiento del gasto.

Teniendo en cuenta lo anterior, y los resultados de los modelos de proyección de la inflación, los cuales muestran una alta probabilidad de alcanzar las metas de inflación, la Junta Directiva del Banco de la República decidió reducir todas sus tasas de interés de intervención en 0.5 puntos porcentuales, excepto la lombarda de contracción. Así, a partir del lunes 17 de septiembre, las tasas de interés de intervención del Banco serán las siguientes: lombarda de expansión, 13.5%; mínima de la subasta de expansión, 9.5%; máxima de la subasta de contracción, 8.5%; lombarda de contracción, 7%.

Bogotá, septiembre 14, 2001


5 de septiembre de 2001 

Apartes de la intervención del doctor Miguel Urrutia Montoya, Gerente General del Banco de la República, en el seminario “La Inflación y la Banca Central en Colombia” organizado por el grupo Macrópolis de la Universidad Nacional

En el momento de hacer el análisis de la política monetaria en Colombia, es útil explicar el proceso de toma de decisiones en el Banco de la República.

En primer lugar, existe una regla que no tiene excepciones y es que en la Junta Directiva del Banco de la República no se discute ningún tema sin que previamente se haya realizado un análisis por parte de las subgerencias del área técnica del Banco. Este análisis debe estar consignado en un documento escrito circulado con anterioridad, al cual se le da lectura en la reunión de Junta Directiva. Dicho documento se convierte entonces en el término de referencia de la discusión.

De igual manera, la Secretaría de la Junta Directiva prepara una versión de las Resoluciones Externas.

No obstante, durante las discusiones de la Junta se puede llegar a conclusiones diferentes a las recomendadas por la Administración, pero estas tienen que justificarse.

Por otra parte, existe la práctica de discutir los documentos técnicos en reuniones informales entre los Codirectores de dedicación exclusiva y el Viceministro Técnico de Hacienda. En esas reuniones se puede llegar a un consenso sobre las conclusiones, y esto hace más fácil su discusión en Junta. De todas maneras, las subgerencias del área técnica tienen libertad para presentar conclusiones diferentes a las de la mayoría de los Codirectores en las discusiones informales. 

De todo lo anterior, se concluye que el equipo técnico del Banco de la República tiene mucha influencia en las decisiones de la Junta Directiva, al establecer los parámetros de la discusión. 

Después de ser leído el documento técnico, cualquier Codirector puede expresar su posición verbalmente o por escrito.

Con el fin de hacer más eficiente la reunión de Junta Directiva, las peticiones del público se tratan en el Comité de Consultas, cuyas decisiones transmite a los interesados a través del Secretario de la Junta Directiva. El Comité puede pedir estudios especiales sobre estas peticiones y proponer a la Junta cambios en las normas cuando esto se considere de utilidad general.

En la actualidad, la política monetaria se rige por un esquema de meta de inflación. En dicho esquema, el objetivo de la política monetaria es el logro de tasas de inflación coherentes con el mandato constitucional de garantizar la estabilidad de precios, en coordinación con una política macroeconómica general que propenda por el crecimiento del producto y el empleo. Para cumplir con este propósito, la Junta Directiva ha establecido  metas de inflación gradualmente decrecientes. Las decisiones en materia de política monetaria se han tomado con el propósito de garantizar el cumplimiento de dichas metas y el logro de tasas de crecimiento contenidas en los respectivos programas macroeconómicos.

Las decisiones de política se toman con base en:

- La meta de inflación.

- La evaluación del estado general de la economía, de las tendencias y perspectivas de la inflación y de la situación de desempleo.

- El seguimiento al comportamiento de la cantidad de dinero respecto a valores de referencia previamente definidos para ser conducentes al logro de la meta de inflación.

La Junta, en su proceso interno de toma de decisiones, realiza mensualmente una evaluación detallada de las presiones inflacionarias y de las perspectivas de inflación. Trimestralmente, se publica un Informe sobre Inflación para que los mercados conozcan la percepción de la Junta sobre la probabilidad de cumplir la meta de inflación y evalúen la coherencia de las acciones de la Junta con el análisis técnico. Si la evaluación sugiere que bajo las condiciones vigentes de la política monetaria la inflación se desviará de la meta del año en curso o el siguiente, la Junta procederá a modificar la postura de su política.

El comportamiento del dinero, en especial de la base monetaria y su composición, juega un papel importante en el proceso de toma de decisiones de la Junta. Por esta razón, el valor de referencia para la base monetaria está construido de manera coherente con la meta de inflación, la proyección del crecimiento real del PIB y cambios previsibles en la velocidad de circulación. La Junta evalúa las presiones inflacionarias y analiza el comportamiento de la base monetaria respecto al valor de referencia. Bajo condiciones normales, desviaciones significativas de la base monetaria en relación con su valor de referencia señalan riesgos de no cumplir las metas de inflación.

No obstante, el concepto de valor de referencia de la base monetaria no significa un compromiso del Banco de la República de corregir mecánicamente cualquier desviación de corto plazo de la base respecto a su valor de referencia. De manera rutinaria, la Junta realiza evaluaciones periódicas de los valores meta de la base monetaria (v. gr. para analizar si se ha presentado un cambio en la velocidad del agregado) y podrá modificarlos si existen sólidas razones técnicas para hacerlo, mientras no se comprometa el logro de las metas de inflación. 

De acuerdo con la Constitución y la ley, el logro y el mantenimiento de la estabilidad de precios, en un entorno de crecimiento económico y bajo desempleo, es el objetivo primario de la política monetaria. Por lo tanto, la estrategia monetaria está diseñada con el fin de lograr ese objetivo. En este contexto, la Junta Directiva del Banco de la República anuncia metas cuantitativas de inflación y se compromete a lograr la estabilidad de precios en el mediano plazo.

Finalmente, vale la pena comentar el papel del Comité de Coordinación. Todos los lunes, se reúnen los Codirectores de dedicación exclusiva y el Viceministro Técnico de Hacienda para definir los temas a tratar en las próximas reuniones de Junta Directiva, y los estudios que deben realizar las subgerencias del área técnica, para de esta manera contar con los elementos de juicio en las futuras decisiones.

Tanto los Codirectores del Banco como el Ministro de Hacienda, pueden solicitar el estudio y su posterior discusión en Junta de los temas que consideren de importancia. Los demás Ministerios, a su vez, pueden también solicitar el estudio de temas de su interés.

Bogotá, septiembre 5 de 2001


5 de septiembre de 2001

Apartes de la intervención del Dr. José Darío Uribe, Gerente Técnico del Banco de la República, en el seminario “La Inflación y la Banca Central en Colombia”, organizado por el grupo Macrópolis de la Universidad Nacional de Colombia

La relación entre inflación y crecimiento económico es un tema de gran interés, en especial bajo las condiciones actuales de la economía colombiana, de lento crecimiento del producto, alto desempleo e inflación históricamente baja.

Algunos analistas sostienen que el desempleo y el lento crecimiento de la economía son problemas mucho más serios que la inflación. A continuación proponen una política monetaria y fiscal más expansiva en los próximos años, y afirman que ello debe ser así aún si la inflación se acelera en el proceso.

Yo estoy de acuerdo en que el desempleo es el principal problema económico de este país, y que todos los esfuerzos de la política económica deben ser dirigidos a disminuirlo. Sin embargo, discrepo con quienes creen que para lograr ese objetivo se debe buscar o tolerar una mayor inflación. Políticas pro-inflacionarias sólo traerían problemas adicionales, y de ninguna manera posibilitarían un crecimiento alto y sostenido del producto y el empleo. Así lo enseña la teoría económica, la experiencia de los países y el sentido común.

La política monetaria, si bien con ciertas limitaciones en una economía abierta, puede contribuir a que la economía crezca más rápidamente cuando el producto se encuentra por debajo de su nivel potencial. La forma de hacerlo es a través de reducciones en las tasas de interés de intervención del banco, de tasas pasivas reales por debajo de su promedio histórico, de cupos amplios de Repos y reducciones de los encajes, para citar solo algunos ejemplos que aplican claramente al caso colombiano de los últimos años. Pero creo además, como lo enseña la economía clásica y keynesiana tomada con rigor, que no existe beneficio alguno que surja de aceptar mayores niveles de inflación.

Más específicamente, no comparto la idea de que si se acepta más inflación, se obtendrá mayor crecimiento económico. Tampoco comparto la versión negativa de la anterior afirmación, en la cual las acciones del Banco de la República para evitar que la inflación aumente dañan el crecimiento. Y, por último, no creo que inflación baja y alto crecimiento sean objetivos incompatibles. Todas estas afirmaciones no están sustentadas en la teoría económica, ni en la experiencia de los países, ni el sentido común cuando se tiene una visión de largo plazo del funcionamiento de las economías.

Poniendo a prueba el sentido común, y el buen juicio, preguntémonos: si más inflación permite más crecimiento, no sólo durante unos pocos meses o un año, sino de manera permanente, o en el  largo plazo, ¿porqué entonces no tratamos de tener una inflación mucho mayor (ej. 50%, 100% o 1000%), y crecemos así mucho más?. La respuesta es simple: porque la inflación tiene costos en el largo plazo; porque la inflación genera más crecimiento únicamente a través del engaño de ciertos agentes económicos, en su mayoría los más débiles; y porque el engaño difícilmente puede ser permanente, con lo cual el crecimiento que se obtiene a través de mayor inflación será de corta vida.

La inflación daña el funcionamiento de la economía de diferentes formas, afectando a todo el mundo. La mayoría de los cálculos sobre los costos de la inflación, realizados por economistas de diferentes corrientes de pensamiento y formación, sugieren que por cada 10 puntos porcentuales de inflación se reduce entre 0.3 y 1 por ciento anual la tasa de crecimiento del producto. En el caso de Colombia se ha calculado ese costo en 0.5 puntos porcentuales. Como entre 1971 y 1998 Colombia registró una inflación promedio de aproximadamente 23%, el costo de no haber tenido estabilidad de precios puede haber sido cercano a crecer un uno por ciento menos, anualmente. Esta cifra, en valor presente neto, es de gran magnitud. Significa, por ejemplo, que de haber mantenido la estabilidad de precios en las ultimas 3 décadas tendríamos hoy en Colombia un nivel de ingreso per cápita aproximadamente 40% superior al que tenemos hoy. 

En el corto plazo, sin embargo, la inflación puede venir acompañada de mayor crecimiento. Pero la forma en que lo hace, si bien no se presenta de manera explícita por parte de quienes quieren seducir con la idea de “comprar” crecimiento extra con más inflación, es engañando a la gente. En especial, engañando a los asalariados, a los ahorradores no protegidos y a los pensionados. Y la razón es sencilla: sin una sorpresa inflacionaria que disminuya el salario real de los asalariados y aumente las ganancias de los empresarios, la inflación no podría afectar variables reales como la producción y el empleo.

Adicionalmente, los amigos de mayor inflación con el fin de alcanzar mayor crecimiento económico olvidan, por descuido, ignorancia o mala intención, que el crecimiento que eventualmente se consigue con mayor inflación es un beneficio de corta vida. La razón es que el crecimiento adicional asociado a la mayor inflación depende de que la gente sea engañada por la inflación, y el mantener ese crecimiento adicional depende de que la gente se mantenga engañada. Mientras engañar la gente con inflación es relativamente fácil, y de hecho ocurre a menudo, mantener engañada a la gente es bien difícil, y eso es precisamente lo que se necesita para que la mayor inflación “compre” de manera sostenida mayor crecimiento.

En Colombia, al igual que en muchos otros países del mundo, el banco central tiene una meta de inflación, pero no una meta de crecimiento económico. Este enfoque, sin embargo, no es anti-crecimiento económico. Lo que una meta de inflación quiere decir es que el banco central va a promover el mayor crecimiento posible coherente con el logro de la meta de inflación, y este crecimiento puede ser, temporalmente, mayor al potencial, siempre y cuando la economía está operando con niveles no utilizados de capacidad productiva.

El sistema de metas de inflación exige al banco central una visión de largo plazo en el diseño y ejecución de su política monetaria, descartando la existencia de booms de corta duración, caracterizados por aumentos en el empleo y el producto que vienen acompañados de inflación y burbujas en los mercados de activos, fuentes de fragilidad financiera y recesiones profundas. 

Bogotá, 5 de septiembre de 2001


4 de septiembre de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.3% variación mensual para el mes de agosto de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en agosto del presente año una variación mensual de 0.3%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.1% y en los últimos doce meses en 8.8%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a agosto de 2001 fueron inferiores en 0.2, 2.2 y 4.9 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 0.3%, inferior en 0.4 puntos porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Este incremento representa el 87.9% de la variación mensual del IPP total. Se destaca el aumento en las cotizaciones de: margarinas, mantecas y grasas 9.4%, aceites 8.3%, carnes preparadas 4.6%, insecticidas y fungicidas 3.4%, sistemas de suspensión (amortiguadores, tijeras, etc) 2.9%, mezclas y prefabricados de concreto 2.9%, relojes 2.8% y derivados de carne y pollo 2.6%. En cuanto a caídas de precios, las principales se presentaron en instrumentos ópticos y equipo fotográfico –3.6%, blusas para mujer y niña –2.8% y arroz trillado, pulido y pilado –2.7%, (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 0.8% en el mes, variación superior en 1.5 puntos porcentuales a la observada en agosto de 2000. Esta variación contribuye con el 6.0% de la variación total del indicador. El cambio en los precios se explica por el aumento en el precio de petróleo crudo 1.5% y gas natural 1.2%. Se destaca el descenso en el precio de mineral de níquel –4.0% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 0.1%, superior en 0.1 punto porcentual a la registrada en agosto de 2000. Esta variación explica el restante 6.1% de la variación total del IPP. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: mango 60.0%, habichuela 21.0%, aceite crudo de palma 18.9%, otras hortalizas y legumbres (repollo, lechuga, ajo, pimentón, espinacas) 15.7%, naranja 12.5%, mora 7.9% y cebolla 6.5% . Se destaca la reducción en los precios de:  zanahoria –18.7%, arveja –13.2%, otras frutas (guayaba, uva, maracuyá, etc) –7.9%, aguacate –7.5%, yuca –7.4% y fríjol –6.5%, entre otras (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 0.6%, seguidos por las materias primas 0.4%, consumo final 0.2%.  Por su  parte, los bienes  de capital registraron una variación mensual de –0.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó una variación mensual de 0.2%, y registró un incremento en lo corrido del año de 6.9%, y de 7.9% en el año completo (Ver Cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.4% en el mes, 7.9% en lo corrido del año y 10.1% en el año completo. Las cotizaciones de bienes importados presentaron una variación mensual de –0.05%, y de 4.7 y 4.8% en lo corrido del año y doce meses respectivamente. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –2.3%, situándose su variación en lo corrido del año en –1.9% y en el año completo en –7.2%. En este último indicador, las principales reducciones mensuales de precios se dieron en: mineral de níquel –18.6%, combustible fuel oil y ACPM –10.3%, pesca y cultivo de peces –5.1%, trilla de café –4.6% y prendas de vestir –2.8%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Gráficos (formato pdf)

Bogotá, septiembre 4 de 2001


30 de agosto de 2001 

Apartes de la intervención del Dr. Carlos Caballero Argáez, Codirector del Banco de la República, en el Seminario “Situación y Perspectivas Económicas 2000-2001”, organizado por ANIF, FEDESARROLLO y la Cámara de Comercio de Cali.

La contracción de la economía colombiana en 1999 fue producto de un período largo (1992-1998) durante el cual el país gastó más de lo que sus ingresos le permitían. Ese exceso de gasto se financió con recursos del endeudamiento externo y el interno. Ambos, sector público y sector privado, redujeron sus niveles de ahorro y elevaron su endeudamiento.

Las circunstancias internacionales, que habían dado lugar a un abundante flujo de capitales hacia los países emergentes en la primera década de los noventa, cambiaron abruptamente en la segunda mitad de la década. Primero fue la crisis de México, en 1994, después la de Asia a finales de 1997 y principios de 1998, después de la Rusia en agosto de 1998, después la de Brasil en 1999 y más recientemente la que ha afectado a Turquía y Argentina.

El mercado internacional de capitales se cerró para Colombia y para otros países emergentes desde el segundo semestre de 1998. La imposibilidad de continuar accediendo al mercado internacional, el deterioro de los términos de intercambio y la salida de capitales, forzó a la economía a ajustar el gasto de manera automática y abrupta con posterioridad al primer trimestre de 1998, cuando la cuenta corriente de la balanza de pagos, que venía arrojando déficit desde 1993, llegó a su desequilibrio máximo, cercano a ocho puntos del PIB.

La contracción de 1998-1999, no puede considerarse como parte de un ciclo económico “normal” en el cual la expansión inicial de la demanda genera presiones inflacionarias y, como consecuencia de éstas, la autoridad monetaria se ve en la necesidad (y la obligación) de restringir la oferta monetaria, elevar las tasas de interés y reprimir la demanda agregada de la economía.

La crisis colombiana de los últimos tres años ha sido similar a las que se han presentado en otros países al reventarse las “burbujas” de los precios de la finca raíz y, en general de los activos, producto de una expansión prolongada del gasto, financiado con un endeudamiento creciente.

La caída de la demanda no puede atribuirse exclusivamente al manejo de la política monetaria y cambiaria, sino a que los desequilibrios a nivel del gobierno, las empresas y los hogares no eran sostenibles y tarde o temprano –casi independientemente de la política monetaria que se siguiera-, producirían una crisis.

La política económica enfrentó en 1999 decisiones muy complejas. Era necesario reconocer que el período prolongado de expansión había llegado a su final, y proceder a un ajuste del gasto en la economía que afectara lo menos posible al sector privado. Para lograr este objetivo, era indispensable que el sector público se equilibrara en forma rápida y evitar un desbordamiento de la inflación y la pérdida de confianza en la moneda. Como esto no sucedió a la velocidad deseada, el peso del ajuste recayó en el sector privado y en la política monetaria lo cual, a su vez, condujo a la devaluación, a la elevación de las tasas de interés y a la pérdida de reservas internacionales del Banco de la República.

Visto en retrospectiva, resulta evidente que una estrategia de manejo diferente también hubiera desembocado en una crisis y que las autoridades juzgaron que el camino escogido tendría menores consecuencias económicas y sociales en el mediano plazo, por considerar que las menores expectativas de inflación y de devaluación tendrían un impacto positivo sobre la prima de riesgo soberano y sobre las tasas de interés como, en efecto, ocurrió.

 Gobernar, sin embargo, es seleccionar el menor de los males, que fue lo que se hizo. Lo cual no quiere decir que el país no fuera a atravesar un período de crisis económica tan desconocido, tan duro y tan prolongado como el que se ha vivido en Colombia. Con todo, la economía no cayó en una “hiperinflación”, ni la moneda en una condición de desvalorización irreversible como si sucedió, por ejemplo, en Ecuador. Aunque se ha pagado un altísimo costo social y económico por los excesos de los años anteriores.

A partir del segundo semestre de 1999 la economía comenzó un proceso de recuperación que condujo a crecimientos positivos del PIB a lo largo del año 2000. Con la menor inflación, las tasas de interés cayeron y la confianza del público en la economía aumentó. El sector privado inició un proceso de auto corrección desde la segunda mitad de 1998 que, si bien dio lugar a la contracción de 1999, también condujo a la recuperación en el año 2000. La devaluación real, las menores tasas de interés y la mayor confianza propiciaron un aumento del consumo de los hogares, de la inversión privada y de las exportaciones. El ajuste del sector público es lo que ha facilitado la recuperación de la actividad productiva, en vez de una expansión sin límite del gasto público. En la medida en la cual el gasto público se ha controlado, se ha abierto espacio al sector privado para su recuperación.  

La política monetaria está en capacidad de contribuir parcialmente a la recuperación de la actividad productiva mediante la reducción de las tasas de intervención del Banco de la República en el mercado de dinero, como lo ha hecho en las últimas semanas. Los menores intereses en este mercado deberán reflejarse, como en efecto ya lo han hecho, en la tasa de referencia de captación a tres meses de las entidades financieras y, por consiguiente, en el costo de los créditos vinculados con el DTF. De la misma manera en que la menor inflación reduce el costo de los créditos atados al IPC o a la UVR. Ambos efectos alivian a los deudores sean estos corporativos o personas naturales. Pero la recuperación definitiva solo se alcanzará en la medida en la cual aumente de manera significativa la inversión, se eleve el ahorro interno y se cuente con flujos de capital positivos hacia Colombia originados en la repatriación de los capitales de los colombianos y en la inversión extranjera. Lo cual implica, en último término, mejorar la confianza y la esperanza de las gentes en el país.

Es bien sabido que la política monetaria tiene como objetivo, en razón del mandato constitucional al Banco de la República, el logro de metas decrecientes de inflación. Menos sabido es que la Junta del Banco busca simultáneamente la recuperación de la demanda agregada y el crecimiento económico. La estrategia de la Junta combina elementos del esquema de “inflación objetivo” con valores de referencia para los agregados monetarios. En su aplicación la Junta evalúa mensualmente su postura de política monetaria con base en el análisis de las presiones inflacionarias, los pronósticos de inflación y el comportamiento de otras variables macroeconómicas, entre las cuales se presta especial atención a la base monetaria.

La política monetaria no ha sido obstáculo para el logro de ritmos más elevados de crecimiento económico. Es más, aunque la proyección de crecimiento para el 2001 se revisó hacia abajo a mediados del año, el Banco de la República no modificó la línea de referencia de la base monetaria. No es correcto afirmar, entonces, que una mayor emisión  monetaria daría lugar a un más alto ritmo de crecimiento económico. La política monetaria ha sido anticíclica, en una coyuntura en la cual el sector público forzosamente tiene que ajustarse para corregir los desequilibrios que se acumularon en la segunda mitad de los años noventa y que originaron la contracción de 1999. Y en la cual el sector público no puede actuar en contra del ciclo en razón de su desajuste, no corregido todavía, que impide ampliar el gasto o reducir los impuestos. Pero la política monetaria ni puede hacerlo todo, ni contribuye de manera directa a aumentar la capacidad de oferta de la economía; su aporte es apoyar el crecimiento económico de largo plazo al lograr estabilidad de los precios y mantenerla. 

El compromiso entre inflación y crecimiento no es válido en una circunstancia como la que atraviesa la economía colombiana en la actualidad. Un ejercicio académico realizado por los técnicos del Banco de la República señala que una meta de inflación mayor en un punto a la programada para el año próximo tendría un impacto despreciable en el incremento del ritmo de crecimiento de la economía en el 2002. Modificar la meta, en cambio, generaría expectativas de inflación, tendría un impacto negativo sobre la trayectoria de las tasas de interés y, por consiguiente, sobre el costo de la deuda pública y privada y, finalmente, enviaría una mala señal para las negociaciones saláriales lo cual, además, no sería conducente para la mejora de la situación del empleo.

Tampoco es correcto argumentar que con más emisión se obtendrían ritmos más altos de crecimiento económico, así ello implicara sacrificar  puntos en la baja de la inflación. Las mayores expectativas de inflación y de devaluación del peso terminarían dando al traste con cualquier intento de recuperación permanente de la capacidad de crecimiento de la economía por la vía de altísimas tasas de interés y desconfianza de los agentes económicos en la moneda y en el país.

En estas circunstancias, entonces, el papel de la política monetaria es muy claro: mantener baja y estable la inflación y apoyar, de esta manera, el ahorro, la inversión y el crecimiento económico en el mediano y en el largo plazo.

Documento completo en pdf.

Cali, Agosto 30 de 2001


27 de agosto de 2001 

El Banco de la República y la Superintendencia de Valores, con el apoyo de una misión internacional encabezada por el Banco Mundial que visitó a Colombia en febrero pasado, presenta al público el informe sobre los “Sistemas de Compensación y Liquidación de Pagos y Valores  en Colombia”. 

Este documento contiene una descripción y evaluación del   sistema de compensación y liquidación de pagos y valores, que es novedosa en nuestro medio y adicionalmente se encuentra una información de gran utilidad para los usuarios de estos sistemas.

El Banco de la República invita a consultar este informe en la página Web del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos –CEMLA- www.cemla.org , sección de Iniciativa de Compensación y Liquidación de Pagos y Valores.

Bogotá, agosto 27 de 2001


24 de agosto de 2001 

La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión ordinaria del día de hoy, analizó los requerimientos de liquidez de la economía para lo que resta del año. Teniendo la línea de referencia de la base monetaria como indicador del comportamiento de la demanda de liquidez, y considerando la expansión monetaria por $1 billón que generará la reducción de los depósitos remunerados que mantiene la Dirección del Tesoro Nacional en el Banco de la República, la Junta decidió otorgar liquidez permanente mediante los siguientes mecanismos:

Compra de reservas internacionales entre septiembre y diciembre mediante el mecanismo de opciones por un monto no superior a US$320 millones.

Compra definitiva de títulos de deuda pública por un valor mínimo de $100.000 millones.

Los montos mensuales de la subasta de opciones para la acumulación de reservas internacionales serán de US$80 millones y, de no ser ejercidos en su totalidad, podrán ser acumulables para los siguientes meses.  Así mismo, en caso de no ejercerse la totalidad de las opciones de compras de reservas, el faltante podrá ser compensado con mayores compras de títulos de deuda pública.

El aumento transitorio en la demanda de liquidez que se presenta tradicionalmente al final del año, calculado en $ 1.2 billones, se atenderá mediante el mecanismo de REPOS.

Bogotá, agosto 24 de 2001


16 de agosto de 2001 

En su sesión de Agosto 16 la Junta Directiva del Banco de la República analizó la nueva información disponible sobre inflación, la situación internacional y la actividad económica.

La inflación anual a Julio llegó a 8.1% con un ligero repunte en comparación al mes anterior (7.9%.) Este ligero aumento, que había sido debidamente anticipado por la Junta, no compromete el logro de las metas de inflación establecidas por el Banco, pues es un fenómeno transitorio asociado a incrementos en los precios de los alimentos. La inflación anual de la mayoría de los demás componentes de la canasta del IPC disminuyó, al igual que lo hicieron los diferentes indicadores de inflación básica.

Conforme lo había advertido la Junta, la incertidumbre generada por la situación de Argentina no ha tenido mayor influencia sobre el mercado cambiario colombiano a juzgar por la relativa estabilidad de la tasa de cambio. Esto contrasta con el efecto que ha tenido la crisis Argentina en países como Brasil y Chile en donde la tasa de cambio se ha depreciado sustancialmente.

En cuanto a la actividad económica, nuevos indicadores como la producción industrial de Junio muestran un deterioro de la actividad productiva. Adicionalmente, la demanda por dinero ha estado por debajo de las líneas de referencia, y hay margen para aumentarla.

A la luz de la nueva información disponible sobre la actividad económica y sus implicaciones para la evolución futura de la inflación, la Junta Directiva del Banco de la República decidió disminuir todas sus tasas de intervención en 1.0 punto porcentual. Este descenso adicional en las tasas de interés es compatible con el cumplimiento de las metas de inflación de 8% para este año y el 6% para el año 2002.

La política monetaria ha sido y seguirá siendo holgada y compatible con los esfuerzos de estimular el crecimiento de la economía.

Santafé de Bogotá, agosto 16, 2001


3 de agosto de 2001 

Aspectos principales del Informe de la Junta Directiva al Congreso de la República - Julio de 2001.

La política macroeconómica ha contribuido a la recuperación de la economía y a la reducción de la inflación. En particular, las decisiones en materia de política monetaria se han adoptado para garantizar el cumplimiento de la meta de inflación y la recuperación del crecimiento económico. Con este fin, la política monetaria ha facilitado la disminución de las tasas de interés y ha suministrado un nivel adecuado de liquidez a la economía. El déficit fiscal se ha reducido, lo cual ha incrementado la confianza de los inversionistas nacionales e internacionales en el futuro de la economía nacional.

La inflación anual, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), registró un descenso gradual en el primer semestre del año gracias a la política monetaria ejecutada  en los dos últimos años y a la existencia de capacidad instalada no utilizada en varios sectores de la economía. La inflación anual se situó al finalizar junio en 7,9%, con lo cual se completaron cuatro meses consecutivos con una inflación anual al consumidor igual o inferior a la meta de 8% establecida por la Junta Directiva del Banco de la República para el año 2001.

Las decisiones de política monetaria se sustentan en la operación de un mecanismo para interpretar y separar efectivamente los choques de corto y largo plazo, que afectan la demanda y la oferta de base monetaria. De esta manera, no deben producirse fluctuaciones sustanciales de la tasa interbancaria de corto plazo, que se busca mantener en un nivel coherente con el logro de las metas de inflación anunciadas.

Después de la contracción observada en 1999 la economía se recuperó en el año 2000 y registró un ritmo positivo aunque moderado de crecimiento. Este se redujo desde el cuarto trimestre del año anterior, comportamiento no muy diferente al observado en varios países de América Latina, lo cual sugiere la presencia de choques comunes a las economías de la región.

El debilitamiento de la actividad económica en Colombia durante el primer trimestre del año 2001 se asocia, en parte, con una serie de factores de oferta, como la huelga en la industria de bebidas y la reducción de la producción petrolera, consecuencia principalmente de los atentados a la infraestructura del sector y, en parte, a factores de demanda interna debido a la incertidumbre sobre el futuro de la economía y a la persistencia de altos niveles de desempleo.

El comportamiento reciente de la economía colombiana muestra similitudes con el desempeño económico de otros países de América Latina, que también han registrado desaceleraciones en los últimos trimestres y en donde los pronósticos oficiales y privados de crecimiento del producto en 2001 se han revisado hacia abajo. Estas similitudes, sin embargo, no son un fenómeno reciente; se extienden a lo largo de la década de los noventa, sugiriendo la presencia de factores comunes en la explicación de la evolución de las economías de la región.

Los flujos de capitales hacia estos países han sido un elemento muy importante para explicar el patrón de crecimiento de América Latina. Sin perjuicio de las ventajas que dichos flujos traen consigo, su presencia impone restricciones a la capacidad de las autoridades nacionales para llevar a cabo políticas anticíclicas. Este fenómeno es más pronunciado si las economías han acumulado desequilibrios por períodos prolongados en el pasado o si presentan debilidades estructurales sustantivas como, por ejemplo, un sistema financiero frágil o inflexibilidad para corregir situaciones de desequilibrio fiscal.

Un país con una historia de elevados déficit fiscales o externos, o con altos niveles de deuda pública o externa, tendrá dificultades para llevar a cabo políticas anticíclicas, debido a que su aplicación podría afectar las percepciones con respecto a la sostenibilidad de las finanzas públicas y el balance externo y, por consiguiente, inducir una reducción drástica de los flujos de capital.

La mayoría de los países latinoamericanos durante la década de los noventa adoptaron políticas fiscales pro-cíclicas. Durante las expansiones, los gobiernos aumentaron su consumo y su inversión generando mayores déficit fiscales. Por el contrario, en períodos de crisis, los gobiernos se vieron forzados a emprender programas de ajuste fiscal para generar confianza y credibilidad en los mercados internacionales.

En la actualidad, la situación de la economía internacional es de desaceleración e incertidumbre. La desaceleración cubre tanto a los países desarrollados como a los mercados emergentes. La incertidumbre está asociada principalmente con los casos de Argentina y Turquía. En este entorno, las posibilidades para los países emergentes de realizar políticas anticíclicas son reducidas.

A pesar de las limitaciones mencionadas, en la medida en que se realicen ajustes fiscales y de balanza de pagos se abrirá espacio para adoptar políticas anticíclicas. El caso de Colombia ilustra bien este punto. En el contexto de la debilidad de la demanda agregada, la Junta Directiva del Banco de la República adoptó desde 1999 una postura de la política monetaria más holgada, sin comprometer el logro de la meta de inflación.

Las tasas de interés de intervención del Banco de la República se redujeron en 16 ocasiones entre diciembre de 1998 y julio de 2001, con lo cual la tasa de interés real de las operaciones de subasta de expansión monetaria alcanzaron el algunos momentos niveles cercanos a cero. Adicionalmente, los encajes se redujeron de un promedio de 8,7% a finales de 1997, a 5,8% a finales de 1998 y desde ese momento se han mantenido en el mismo nivel, lo cual permitió liberar un volumen importante de reservas bancarias y mejorar la posición de liquidez del sistema bancario. Por otra parte, en 1999 se hicieron más flexibles las condiciones de apoyo de liquidez del sistema financiero con lo cual se redujo su riesgo de iliquidez y se hizo más fácil el acceso a los recursos extraordinarios del Banco de la República. La mayor amplitud de la política monetaria se ve reflejada en el crecimiento de la base monetaria, la cual pasó de un nivel negativo de 16,5% en diciembre de 1998 a 15% positivo en junio de 2001.

No se puede desconocer que, a pesar de que en la actualidad la mayoría de los países latinoamericanos están saliendo de la crisis, la recesión de finales de los noventa tuvo importantes costos económicos y sociales. En la mayoría de países empeoró la distribución del ingreso y aumentó la pobreza. Por lo tanto, uno de los mayores retos de la política económica es situar a la economía en una senda de crecimiento sostenido que impulse el empleo y reduzca la pobreza.

La reducción gradual de la inflación que se ha registrado, reafirma la confianza de la Junta Directiva del Banco de la República en el cumplimiento de la meta del 8% establecida para el presente año. Se espera que el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos para el año 2001 sea de 3,0% del PIB como consecuencia de una caída de 6,0% en las exportaciones de bienes y del incremento de las importaciones de bienes en 12,0%. Se espera que el déficit del sector público consolidado se ubique alrededor del 2,8% del PIB al finalizar el año, con un ajuste cercano al 0,6% del PIB respecto al tamaño del déficit observado en el año 2000.

Bogotá, agosto 3, 2001


3 de agosto de 2001

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.06% variación mensual para el mes de julio de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en julio del presente año una variación mensual de 0.06%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.77% y en los últimos doce meses en 9.03%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a julio de 2001 fueron inferiores en 1.0, 2.0 y 5.8 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 0.3%, inferior en 0.7 puntos porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Se destaca el aumento en las cotizaciones de: maquinaria para producción de textiles 8.9%, aguardiente 4.3%, agua y otras bebidas no alcohólicas 2.4%, almidones y productos derivados de almidón 2.2%, carne de pollo o gallina 2.2%, azúcar 1.6%, carne de porcino 1.4%, actividades de edición e impresión 1.3%, panela 1.3%, frituras y pasabocas 1.3%. En cuanto a caídas de precios, las principales fueron trilla de café –5.4% y arroz trillado, pulido y pilado –1.2%, (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se redujeron en 2.5% en el mes, variación inferior en 9.0 puntos porcentuales a la observada en julio de 2000. El cambio en los precios se explica por la caída en el precio de petróleo crudo –5.4%,  otros minerales no ferrosos  –3.1%,  gas natural –1.5% y  extracción de sal y otros minerales no metálicos –1.5% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue –0.5%, inferior en 1.0 punto porcentual a la registrada en julio de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: otros tubérculos (ñame y arracacha) 82.1%, papaya 34.3%, cebolla 29.4%, habichuela 17.5%, aguacate 16.8%, piña 9.3%, otras hortalizas y legumbres 8.0%, mango 7.6% y yuca 5.0%. Se destaca la reducción en los precios de:  arveja –21.5%, mora –18.1%, tomate de árbol –17.2%, tomate –11.0%, café pergamino –10.5% y papa –8.0% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes de consumo final 0.5%, seguidos por materiales de construcción 0.3% y bienes de capital 0.2%. Por su parte las materias primas registraron una variación mensual de –0.4%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó una variación mensual de 0.4%, y registró un incremento en lo corrido del año de 6.7%, y de 8.4% en el año completo (Ver Cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.04% en el mes y las cotizaciones de bienes importados presentaron un aumento promedio de 0.1%. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –2.5%, situándose su variación en lo corrido del año en 0.4% y en el año completo en –4.8%. En este último indicador, las principales reducciones mensuales de precios se dieron en: trilla de café –6.5%, petróleo –5.4%, oro –3.0%, fuel oil –2.7% y algodón y fique –2.6%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Revisión del IPP de junio de 2001

Debido a una rectificación de la estimación del precio interno del petróleo crudo para el mes de junio del presente año, se revisó la cifra del IPP para dicha fecha. Así, la variación mensual del IPP a junio de 2001 fue de –0.24%, en lugar de –0.11% reportado anteriormente. Con respecto a las variaciones año corrido y anual, estas se redujeron en 0.14 puntos porcentuales al ubicarse en 6.70% y 10.10% respectivamente. Esta corrección también afectó los siguientes rubros: Explotación de minas y canteras, consumo intermedio y producidos y consumidos (Ver Cuadro 6).

Gráficos (formato pdf)

Bogotá, agosto 3, 2001


27 de julio de 2001 

En el comunicado de prensa de la reunión del 13 de julio de 2001, se afirmó lo siguiente: 

“La Junta Directiva del Banco de la República  revisó las nuevas proyecciones de inflación e hizo una evaluación de la situación de la actividad económica colombiana y de la situación internacional.  Las proyecciones de inflación ratifican la alta probabilidad de cumplir las metas de inflación en este año y el siguiente.

Mientras la trayectoria más probable de la inflación para éste y el próximo año se sitúa ligeramente por debajo de las metas respectivas, la incertidumbre generada por los eventos en el entorno internacional podrían eventualmente generar inestabilidad cambiaria y en los flujos de capital.  Si ello sucediera se retrasaría el proceso de recuperación de la inversión que es esencial para la buena marcha de la economía.”

La Junta del 13 de julio decidió también que una vez transcurrido un lapso prudencial y analizados los impactos de la crisis internacional, podría procederse a reducir las tasas de interés con anterioridad al análisis de la inflación del mes de julio.

En las dos últimas semanas, la Junta continuó evaluando el posible efecto sobre la economía colombiana de la crisis Argentina y comprobó que ha habido estabilidad en la tasa de cambio y en los márgenes de la deuda externa. Esto indica que el efecto de la crisis internacional ha sido hasta el momento limitado en Colombia. Por esa razón, la Junta decidió reducir en 50 puntos básicos las tasas de intervención, excepto la tasa Lombarda de contracción. Así, a partir del día lunes 30 de julio, las tasas de interés de intervención del Banco, serían las siguientes: Lombarda de expansión, 15%; tasa de expansión por subasta, 11% tasa de contracción por subasta, 10%; Lombarda de contracción, 8%.

La Junta seguirá monitoreando los efectos de la inestabilidad internacional sobre   Colombia y Latinoamérica y adoptará  las medidas conducentes en caso de que cambien las circunstancias.   

Bogotá, julio 27, 2001


25 de julio de 2001 

Entrada en funcionamiento en del Sistema de Cuentas de Depósito (CUD) del Banco de la República

Continuando con el proceso de modernización tecnológica del sistema de pagos del país, el  Banco de la República ofrecerá a partir del próximo 30 de Julio de 2001  a las entidades Bancarias y Financieras autorizadas para manejar cuenta de depósito en el Banco, el Sistema de Cuentas de Depósito (CUD), el cual reemplazará las funcionalidades de transferencias de fondos en línea y el registro en las cuentas de depósito que actualmente  tiene el sistema ATLAS-DCV, de tal forma que el nuevo sistema pasará a ser el  pilar del sistema de pagos con liquidación bruta en tiempo real. 

El nuevo sistema CUD conserva las principales ventajas del anterior en términos de seguridad, eficiencia, velocidad de respuesta y control de saldos en tiempo real como condición para la liquidación (pago) de cada transacción o transferencia de fondos. Pero, además, brindará un mayor valor agregado a los usuarios, pues cuenta con una mejor información que permitirá  la consulta en línea de movimientos y extractos que pueden ser producidos con diferentes parámetros como fechas, código de cuenta, código de transacción, entre otros. Los usuarios contarán así, con mecanismos  para la identificación más completa  de movimientos de entrada y salida de fondos que afectan los saldos de las  cuentas, pues podrán conocer tanto las entidades de origen y destino de los recursos, como los conceptos que los originaron, lo cual permitirá hacer un manejo más eficiente de los flujos de tesorería y de la liquidez intradía,  facilitando también la conciliación bancaria y el control sobre movimientos indebidos. Igualmente tendrá una mayor amigabilidad por estar desarrollado en una plataforma tecnológica abierta que facilitará la impresión de reportes, la generación de archivos planos para  permitir la  conciliación automática de las cuentas y ayudas en línea para dar orientación sobre la operatividad del sistema; todo integrado bajo un ambiente WEB.

El CUD es un nuevo e importante  avance del Banco de la República para asegurar su compatibilidad con los más altos estándares internacionales definidos por el Banco de Pagos Internacionales respecto de los Sistemas de Pago de Alto Valor, que de hecho sólo los países de más alto nivel de desarrollo y unos pocos países en desarrollo, como Colombia, han alcanzado, contribuyendo de esta manera a la solidez, eficiencia y prevención de riesgos en el sistema financiero colombiano.

El sistema se ha venido implementando mediante un proceso de instalación por fases; la primera de ellas comenzó el 2 de mayo del presente año con la implantación a nivel de la operación interna del Emisor. Como una segunda etapa en este   proceso, entre el 16 y el 19 de julio, se realizó una prueba piloto en la que participaron varias entidades, la cual sirvió para probar aspectos técnicos y operativos de la nueva aplicación con resultados satisfactorios.

Como última instancia de implantación a nivel nacional, el CUD se pondrá a disposición de los intermediarios financieros y del mercado de capitales el próximo 30 de julio, fecha en la que las entidades podrán utilizar todas las funcionalidades del sistema.

Bogotá, Julio 25 de 2001


13 de julio de 2001 

En su sesión del 13 de Julio de 2001, la Junta Directiva del Banco de la República  revisó las nuevas proyecciones de inflación e hizo una evaluación de la situación de la actividad económica colombiana y de la situación internacional.  Las proyecciones de inflación ratifican la alta probabilidad de cumplir las metas de inflación en este año y el siguiente.

El análisis de la situación internacional refleja un preocupante clima de incertidumbre en América Latina, especialmente agudo a lo largo de la presente semana.  En los últimos cuatro meses los márgenes sobre la deuda externa de Argentina han aumentado más de 350 puntos básicos.  En lo corrido del año, además, el Real de Brasil se ha devaluado en aproximadamente 30%.  La economía chilena, que muestra los mejores fundamentos macroeconómicos en América Latina, también ha sufrido los efectos de la crisis Argentina.

En Colombia no se ha reflejado la crisis del Cono Sur, debido a los esfuerzos de ajuste macroeconómico, a las reformas constitucionales y legales efectuadas y a la prefinanciación externa ya obtenida. Sin embargo, el país   no está exento de un efecto contagio.

Mientras la trayectoria más probable de la inflación para éste y el próximo año se sitúa ligeramente por debajo de las metas respectivas, la incertidumbre generada por los eventos en el entorno internacional podrían eventualmente generar inestabilidad cambiaria y en los flujos de capital.  Si ello sucediera se retrasaría el proceso de recuperación de la inversión que es esencial para la buena marcha de la economía.

Con base en la estrategia de la política monetaria adoptada por la Junta Directiva del Banco de la República, en la cual se incorporan los factores de riesgo sobre la inflación y el crecimiento, incluyendo aquellos originados en el contexto internacional, la Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener inalteradas sus tasas de intervención.

Bogotá, Julio 13, 2001


5 de julio de 2001 

Evolución de la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Marzo de 2001

A continuación se presentan los principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el primer trimestre del año 2001 y que actualmente se encuentra en circulación.

Durante el primer trimestre de 2001, la cuenta corriente de la balanza de pagos del país  presentó un déficit de US$736 millones (m) (3,6% del PIB trimestral), valor superior en US$713 m respecto al registrado en igual período de 2000. Por su parte, la cuenta de capital observó ingresos netos por US$619 m, monto superior en US$418 m a los registrados entre enero y marzo de 2000. A marzo 31 del presente año, el saldo de las reservas internacionales netas se situó en US$9.283 m, con una variación anual de US$310 m. El saldo de las reservas internacionales equivale a 9,1 meses de importaciones de bienes, 7,2 meses de importaciones de bienes y servicios y 2,7 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento original.

CUENTA CORRIENTE

Entre enero y marzo de 2001, la cuenta corriente arrojó un mayor déficit en US$713 m frente al registrado en igual período de 2000. Esta dinámica está vinculada con el deterioro de la balanza comercial y con los mayores egresos por dividendos y utilidades. El incremento de las compras externas (US$362 m) y la disminución de las exportaciones (US$147 m) redujo el superávit comercial de US$542 m en 2000 a US$33m en 2001. Este comportamiento está asociado con el desmejoramiento en los términos de intercambio (29,3%) como consecuencia del incremento registrado en los valores unitarios de las importaciones (16,6%) y de la caída observada en el de las exportaciones (17,6%).

La balanza comercial presentó un superávit de US$33 m, inferior en US$509 m al observado en 2000, como resultado del incremento en las compras externas y la disminución en el valor exportado. El aumento anual de las importaciones (13,7%,  US$356 m), se explica principalmente por las mayores compras de bienes de capital (US$199 m FOB, 22,0%), destacándose el nivel que alcanzaron las de equipo de transporte (US$106 m). También aumentaron, aunque en menor proporción, las importaciones de productos intermedios (6,4%) y bienes de consumo (17,3%).

La disminución anual de las exportaciones (5,1%, US$160 m) se originó en las menores ventas externas de productos tradicionales (18,3%, US$311 m), en tanto que las de bienes no tradicionales crecieron en 11,1%. Los menores ingresos externos provenientes de productos tradicionales se explican básicamente por la caída en las ventas de hidrocarburos (26,8%) como resultado principalmente de los menores volúmenes despachados, que cayeron de 415 miles de barriles diarios (mbd) en 2000 a 299 mbd en 2001. El crecimiento en el valor exportado por   bienes  no tradicionales (US$158 m) está asociado con el aumento de las ventas de productos industriales que crecieron en US$155 m, sobresaliendo los rubros de maquinaria y equipo, artes gráficas, confecciones y alimentos y bebidas. También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de carbón (US$34 m) y las de ferroníquel (US$8 m). La situación favorable en las exportaciones mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas de café (21,1%, US$47 m) y banano (23,5%, US$32 m).

El comportamiento de la balanza para el período enero - marzo de 2001 está asociado con la evolución de los términos de intercambio que cayeron en 29,3%, como consecuencia del aumento en los valores unitarios (16,6%) observados por las importaciones y en la baja presentada en los de las exportaciones (17,6%). El alza en los precios de las compras externas está vinculada básicamente al aumento en los precios de las importaciones industriales (21,7%) y de combustibles (46,3%). Por su parte, la disminución de los precios de las ventas al exterior se explica, principalmente, por la caída en los valores unitarios de las exportaciones no tradicionales (26,9%).

De otro lado, el comercio global de servicios sumó US$1.293 m, cifra superior en US$86 m a la obtenida en 2000. Las exportaciones se situaron en US$486 m y las importaciones ascendieron a US$807 m, con lo que la balanza de servicios arrojó un déficit de US$322 m. Por su participación en el comercio de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75,6% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras,   por las de comunicaciones (5,9%), seguros y financieros (8,4%) y servicios empresariales (5,3%).

El rubro renta de los factores presentó un déficit de US$769 m superior en US$164 m, al del mismo período de 2000 cuando su saldo deficitario se ubicó en US$605 m. Este comportamiento se explica por los mayores egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$157 m).  Los ingresos sumaron US$205 m, monto similar al obtenido en  2000.  Por su parte, los ingresos netos por transferencias corrientes ascendieron a US$322 m, sobresaliendo los ingresos por  remesas de trabajadores y del Plan Colombia.

CUENTA DE CAPITAL Y  FINANCIERA

Durante el primer trimestre de 2001, la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$619 m, superiores en US$418 m a los recibidos en igual período de 2000. Las entradas netas de recursos se explican por los flujos de capital de largo plazo que ascendieron a US$909 m, contrarrestando las salidas de capitales de corto plazo (US$290 m).

El flujo de capital de largo plazo aumentó en US$375 m, al pasar de US$534 m en 2000 a US$909 m en 2001. Este comportamiento está  asociado, con el mayor endeudamiento externo neto (US$332 m) y la menor salida de capitales vinculados a inversiones colombianas directas en el exterior (US$45 m).

La evolución de los flujos netos de endeudamiento externo se explica por la reducción de las amortizaciones en US$510 m, al pasar de US$1.221 m en 2000 a US$711 m en 2001. Dicha caída obedece a los menores pagos realizados por los agentes privados (US$395 m) y las entidades públicas (US$115 m). Los desembolsos totales sumaron US$1.252 m, cifra inferior en US$176 m a la obtenida en 2000, como resultado básicamente de los menores recursos recibidos por parte del sector público (US$151 m).

Por sectores, el endeudamiento externo de los agentes privados registró menores pagos netos por US$369 m, al pasar de US$381 m en 2000 a US$12 m en 2001, explicado por la disminución en las amortizaciones de las empresas no financieras. Los desembolsos ascendieron a US$370 m, valor inferior en US$26 m a los recibidos en 2000. Por su parte, el sector público recibió recursos netos por U$552 m, resultado de US$881 m por desembolsos y US$329 m de pagos.

Al finalizar el primer trimestre de 2001, los ingresos netos por inversiones extranjeras directas en Colombia ascendieron a US$394 m, asignados principalmente a las actividades de comunicaciones, minas y canteras, manufactureras y a los establecimiento financieros.

De otro lado, las salidas netas de capitales de corto plazo, obedecieron fundamentalmente al crecimiento en los activos de los colombianos en el exterior (US$408 m), sobresaliendo los aumentos en las inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$282 m). Los pasivos de corto plazo registraron ingresos netos por US$69 m, hecho que contrasta con los US$382 m de pagos netos efectuados durante 2000.  El incremento del endeudamiento se explica básicamente por los préstamos contratados por el sector  privado no financiero.

Cuadro (formato pdf)

Bogotá, Julio 5 de 2001


4 de julio de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
- 0.1% variación mensual para el mes de junio de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en junio del presente año una variación mensual de –0.1%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.8% y en los últimos doce meses en 10.2%. Comparando con el mismo mes del año anterior, las variaciones mensual, año corrido y anual a junio de 2001 fueron inferiores en 0.8, 0.8 y 5.4 puntos porcentuales respectivamente (Cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 0.4%, inferior en 0.9 puntos porcentuales al observado el mismo mes del año anterior. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de: artículos escolares, de oficina y otros de papel y cartón 7.9%, cemento, cal y yeso 6.3%, derivados de la carne y el pollo 5.9%, periódicos y revistas 4.4%, alcohol etílico 4.3%, otros equipos eléctricos 3.9% y agua y otras bebidas no alcohólicas 3.9%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos: aceites esenciales o esencias –4.2%, trilla de café –4.0%, hilados –2.9%, equipos y aparatos de radio, televisión y telecomunicaciones –1.8%, pescado y derivados –1.6% y maquinaria de oficina, contabilidad e informática –1.2% (Ver Cuadros 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se redujeron en 1.1% en el mes, variación inferior en 5.8 puntos porcentuales a la observada en junio de 2000. El cambio en los precios se explica por la caída en el precio de petróleo crudo -3.0%, otros minerales no ferrosos –5.3% y plata, platino y mineral de hierro –4.8% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue –1.8%, superior en 0.5 puntos porcentuales a la registrada en junio de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: zanahoria 28.0%, arveja 16.7%, cebolla 9.8%, otras hortalizas y legumbres 6.3% y ganado vacuno hembra 4.1%. Se destaca la reducción en los precios de:  papa –18.0%, mora –12.1%, café pergamino –11.5%, naranja –11.4%, fríjol –9.3%, algodón y fique –8.0%, tomate –4.9%, huevos –4.9% y aguacate –4.9% (Ver Cuadros 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 0.6%, mientras que, las cotizaciones de los bienes de capital variaron -0.4% y las materias primas -0.3%. Por su parte, los precios de los bienes destinados al consumo final no registraron variación en el mes. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador no presentó variación mensual, y registró un incremento en lo corrido del año de 6.2%, y de 9.0% en el año completo (Ver Cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.1% en el mes, mientras que los precios de los bienes importados presentaron una reducción promedio de 0.7%. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –3.9%, situándose su variación en lo corrido del año en 3.0% y en el año completo en –1.7%. En este último indicador, las principales reducciones mensuales de precios se dieron en: equipos para pesar, filtrar y empacar –17.1%, mineral de níquel –10.3%, coquización y productos de la refinación del petróleo –6.8%, trilla de café –7.1%, petróleo crudo –6.5% y algodón y fique –6.5%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Gráficos (formato pdf)

Bogotá, Julio 4 de 2001


20 de junio de 2001 

Proyecto de Ley por medio del cual se crearía una nueva unidad del sistema monetario de Colombia - Nuevo Peso - pasa en la Plenaria del Senado

El Proyecto de Ley  auspiciado por el Senador José Jaime Nicholls mediante el cual se crearía, de manera transitoria, una nueva unidad del sistema monetario de Colombia equivalente a mil pesos ($1.000) actuales, la cual se denominaría NUEVO PESO y se dividirá en cien (100) centavos, hizo tránsito en el día de ayer en la Plenaria del Senado de la República.

El proyecto tendrá que enfrentar ahora los debates en la Cámara de Representantes para su aprobación definitiva, y es bastante factible que esta ocurra en lo que resta del año.

El objetivo principal de este proyecto es el de simplificar el manejo de cantidades en moneda nacional. En efecto, la eliminación de los tres ceros en las monedas y billetes contribuiría a la simplificación en los procedimientos contables y de registro de las cifras en moneda nacional. Adicionalmente, busca mejorar la eficiencia en los sistemas de pagos facilitando las transacciones, al tener valores con expresión numérica reducida. Este cambio simbolizaría el compromiso nacional de lograr bajos niveles de inflación hacia el año 2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.

El proyecto de la eliminación de tres ceros a la moneda carece de implicaciones sobre el diseño y ejecución de la política monetaria por parte del Banco de la República. Dicho proyecto no tendrá ningún impacto sobre el costo de vida porque todos los precios y las operaciones tendrán la nueva conversión. Por otra parte, no tendría  ningún impacto sobre la política cambiaria, ya que esta se sigue desarrollando dentro de un régimen de libre flotación de la tasa de cambio.

Una vez aprobada la Ley, y en vigencia, el Banco de la República tendría un plazo de 18 meses para producir los nuevos signos monetarios, los cuales, al entrar en circulación, reemplazarían gradualmente a los actuales. Los actuales billetes y monedas denominados en pesos, continuarán en circulación conservando su poder adquisitivo, hasta que sean totalmente reemplazos por las nuevas especies. En una segunda etapa, y una vez hecha la transición, se retornaría a la denominación tradicional del peso.

Bogotá, Junio 20 de 2001


14 de junio de 2001 

En su sesión ordinaria del 14 de junio, la Junta Directiva del Banco de la República revisó el comportamiento de la inflación durante el mes de mayo y las proyecciones para el presente año. La inflación anual al consumidor fue de 7.9%, inferior a la observada en abril (8%) y a la del mismo mes del año anterior (10%). Se trata del menor registro histórico para mayo, desde 1970. De manera similar, la medida de inflación básica –que excluye cambios en los precios al consumidor originados en factores de oferta-  continúa exhibiendo una tendencia decreciente, al pasar de 8.6% a 8.1% entre diciembre y mayo pasados.

El descenso de la inflación al consumidor en el mes de mayo es un paso adicional hacia el cumplimiento de la meta de inflación del presente año. Como se ha advertido en comunicados anteriores, las proyecciones del Banco de  la República no descartan un repunte transitorio de la inflación el cual no comprometería el logro de la meta al finalizar el año. Las proyecciones de la inflación básica apoyan esta apreciación.

Teniendo en cuenta lo anterior, y la amplia liquidez otorgada en la actualidad por el Banco del República, la Junta Directiva decidió mantener inalterada sus tasas de intervención, cuyos actuales niveles contribuyen a la recuperación de la actividad productiva. Con esta decisión la Junta espera, además, allanar el camino para el cumplimiento de la meta de inflación del próximo año.

Bogotá, junio 14 de 2001


4 de junio de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.8% variación mensual para el mes de mayo de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en mayo del presente año una variación mensual de 0.8%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 7.0% y en los últimos doce meses en 11.1%. Comparando las cifras con el año anterior, la variación mensual fue superior en 0.3 puntos porcentuales, la anual fue inferior en 4.6 puntos porcentuales y lo corrido del año presenta un comportamiento muy similar en los dos años: 6.93% en mayo/2000 frente a 6.96% en mayo/2001 (cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 0.6%, explicando el 60.2% de la variación total del indicador. Dicho incremento fue inferior en 0.6 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de frituras y pasabocas 7.4%, carne de vacuno 3.6%, macarrones y fideos 3.4%, derivados de la carne y el pollo 3.0%, bebidas fermentadas no destiladas 2.6%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos: carne de porcino –2.2% y alcohol etílico –1.8% (Ver cuadro 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron 4.8% en el mes, contribuyendo con el 14.3% de la variación mensual del IPP. Esta variación fue inferior en 1.5 puntos porcentuales a la observada en mayo de 2000. El cambio en los precios se explica principalmente por el crecimiento en la cotización de petróleo crudo 11.7% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).

Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 1.0%, contribuyendo con el restante 25.5% del cambio mensual del IPP. Esta variación mensual fue superior en 3.8 puntos porcentuales a la registrada en mayo de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: zanahoria 55.3%, tomate 14.5%, mora 20.0%, fríjol 13.0%, café pergamino 10.7%, habichuela 8.0%, huevos 5.1%. Se destaca, la reducción en los precios de:  papa –29.6%, arveja -15.8%, aguacate -8.6%, cebolla -8.0% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes destinados al consumo intermedio 1.6%, seguidos por los bienes de capital 1.0%, materiales de construcción 0.3% y consumo final sin variación. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.2%, y de 6.2% y 9.4% en el año corrido y en los doce meses respectivamente (ver cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país aumentaron 0.9% en el mes, mientras que los importados presentaron una variación promedio de 0.6%. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 2.1%, situándose su variación en lo corrido del año en 7.1% y en el año completo en 4.8%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se dieron en mineral de níquel 14.4%, petróleo crudo 5.6%, oro 4.8%. Con respecto a las reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron principalmente en: banano –4.8%, chocolate –2.9%, productos de confitería -2.2%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Bogotá, junio 4, 2001


11 de mayo de 2001 

En su sesión ordinaria de mayo 11, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación y del desenvolvimiento general de la economía. En materia de precios al consumidor el aumento de 1.1% en el mes de abril, situó  la inflación anual en 8%, un nivel levemente superior al registrado en marzo. El análisis realizado indica que algunos factores de oferta ejercieron presión sobre el índice de precios. En particular, el precio de los alimentos y de la educación. El comportamiento del precio de estos rubros contiene un importante componente estacional. Las proyecciones del Banco sugieren que el índice de inflación anual aumentará estacionalmente en los próximos meses, pero esta tendencia se revertirá en el segundo semestre, y a fin de año podrá lograrse la meta de inflación de 8%. Las proyecciones realizadas con diferentes métodos estadísticos también reafirman la tendencia a una reducción gradual de la inflación básica.

Por otra parte, en cuanto a la evaluación del desempeño de la actividad económica la Junta observó un comportamiento más favorable en marzo frente a los registros de febrero, para rubros tan importantes como las exportaciones no tradicionales, las exportaciones industriales y la producción manufacturera. Esto reafirma la confianza de la Junta, en que superados los escollos de comienzos de año como los ocurridos en el sector de bebidas, no se observa evidencia de desaceleración en el crecimiento económico.

Sobre esta base, la Junta ha decidido mantener inalterado el actual esquema de tasas de interés de intervención del Banco de la República, al considerar que es compatible con la meta de inflación y favorece el proceso de recuperación económica.  

Bogotá, mayo 11, 2001


3 de mayo de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
1.4% variación mensual para el mes de abril de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en abril del presente año una variación mensual de 1.4%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 6.1% y en los últimos doce meses en 10.7%. El cambio mensual fue inferior en 0.2 puntos porcentuales al registrado en abril de 2000. En cuanto a la variación anual, esta cifra fue inferior en 4.5 puntos porcentuales a la observada en el mismo mes del año anterior y menor en 0.2 puntos porcentuales a la registrada en marzo del presente año (cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 1.0%, explicando el 55.7% de la variación total del indicador. Dicho incremento fue inferior en 0.6 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de carne de vacuno 9.7%, derivados de la carne y el pollo 5.6%, bebidas fermentadas no destiladas 3.3%, pescado y derivados del pescado 3.0%, trilla de café 2.8%, pan 2.2% y curtido y preparado de cueros, calzado y productos de talabartería 1.8%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos: colchones y somieres –3.0%, panela –2.4%, almidones y productos derivados –2.2% y carne de porcino –1.6% (Ver cuadro 1 y 4 parte II).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron 4.6% en el mes, contribuyendo con el 7.6% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el crecimiento en la cotización de petróleo crudo 11.1% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).

Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 2.6%, contribuyendo con el 36.7% del cambio mensual del IPP. Esta variación mensual fue superior en 0.9 puntos porcentuales a la registrada en abril de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: tomate de árbol 22.3%, ganado vacuno hembra 22.1%,  papaya 10.3%, ganado vacuno macho 9.9%, arveja 8.4 y otros tubérculos (arracacha y ñame) 5.6% .  Se destaca, la reducción en los precios de:  habichuela –36.7%, mango –15.6%, mora –8.2%, silvicultura y explotación de madera –7.9% y yuca –4.5% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes destinados al consumo intermedio 2.0%, seguidos por los bienes de consumo final 1.1%, bienes de capital l.1% y materiales de construcción 0.3%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 1.0%, y de 6.0% y 8.9% en el año corrido y en los doce meses respectivamente (ver cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 1.5% y los importados aumentaron 1.2% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 2.9%, situándose su variación en lo corrido del año en 4.9% y en el año completo en 8.1%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se dieron en mineral de níquel 9.0%, pesca, producción de peces en criaderos 6.3%, petróleo 5.5%, carbón 5.1%, trilla de café 3.6%, chocolate 3.1% y curtido y preparado de pieles, calzado y artículos de viaje 3.1%. Con respecto a las reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron principalmente en: azúcar –6.0%, aceites y grasas de origen vegetal y animal –5.5%, algodón y fique -6.6% y otras frutas (uchuvas y granadilla) -3.4%.  Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Gráficos (formato pdf)

Bogotá,D.C., mayo 3, 2001


20 de abril de 2001 

La Junta Directiva del Banco de la República, en su sesión ordinaria de abril 20,   aumentó en US$400 millones el cupo del Gobierno Nacional para colocar   títulos de deuda pública externa. Lo anterior, dada la oportunidad que se presenta en los mercados internacionales para ampliar la colocación de los bonos garantizados por el Banco Mundial.

Con el fin de no aumentar la deuda total del Gobierno con respecto a lo previsto en el programa macroeconómico, se acordó reducir el cupo de administración de TES en cuantía equivalente.

20, abril 20 de 2001


20 de abril de 2001

Al concluir el mes de marzo la tasa anual de inflación fue de 7.8%, inferior en 0.3 puntos porcentuales a la de febrero (8.1%) y en 1.9 puntos porcentuales a la de marzo del año 2000 (9.7%.).   Este nuevo descenso es un paso adicional hacia el cumplimiento de la meta de inflación para el presente año. Como usualmente ocurre durante los primeros meses del año, el grupo de alimentos ha venido ejerciendo una presión alcista sobre el índice de precios al consumidor. No obstante, dicha presión estacional en el presente año fue inferior a la que se observó en el año 2000. Mientras que la inflación anual de alimentos al concluir el primer trimestre del año pasado fue 8.5%, el registro correspondiente para este año es de 7.1%.

La inflación básica se ha reducido de 8.4% en marzo de 2.000 a 7.8% en marzo del presente año, lo cual ratifica la convergencia de la inflación básica hacia la meta del 8%.

De otra parte, los indicadores de la evolución del sector real no confirman la existencia de indicios claros de desaceleración.

La revisión de las proyecciones sobre el comportamiento de la inflación para este año y el próximo indican que la postura monetaria actual hace posible obtener las metas de inflación de 8% y de 6%, respectivamente. Los análisis técnicos también indican que la estructura actual de tasas de interés de intervención del Banco de la República favorece la consolidación de la recuperación económica.

Por consiguiente, la Junta Directiva decidió mantener inalterada la estructura de las tasas de interés de intervención del Banco de la República. Esta decisión contribuye, adicionalmente, a contener la salida de capitales del país, fenómeno inconveniente particularmente en circunstancias de turbulencia internacional como la actual. Como se consignó en el Informe presentado por la Junta Directiva al Congreso, la economía colombiana requiere una dosis importante de inversión que incentive la demanda agregada, incremente la capacidad productiva y estimule la recuperación económica.

Bogotá, abril 20 de 2001


17 de abril de 2001 

Aspectos principales del informe de la Junta Directiva al Congreso de la República - marzo de 2001

Teniendo en cuenta las circunstancias que caracterizaron a la economía colombiana durante el año 2000, el Banco de la República manejó los instrumentos de política monetaria en forma tal, que contribuyó a la recuperación económica sin comprometer el logro de la reducción de la inflación.

La política macroeconómica llevada a cabo en el año 2000 obtuvo una reducción adicional de medio punto en la tasa de inflación, respecto a 1999, en tanto que la economía creció a una tasa de 2,81%. Estos resultados se facilitaron con la reducción del déficit fiscal: al desagregar el crecimiento del PIB entre sectores privado y público, se observa que mientras el primero creció 3,03% en el último trimestre del año, el segundo disminuyó 2,99% con respecto al mismo trimestre del año anterior.

La inflación para el año 2000 fue de 8,75%, por debajo de la meta de 10,0% establecida por el Banco de la República para ese año. Con la cifra del año 2000 se completan dos años consecutivos con una inflación de un dígito, lo cual ha evitado el deterioro de la capacidad de compra de los trabajadores.

El reto actual de la política monetaria es el de continuar con la reducción de la inflación, en un ambiente de reactivación económica y de recuperación del sistema financiero. Para tal fin, la política monetaria ha facilitado la reducción de las tasas de interés, mediante la promoción de condiciones holgadas en los mercados financieros.

El Banco de la República demostró que la economía puede crecer en un contexto de reducción de la inflación, desvirtuando los pronósticos de quienes esperaban que el restablecimiento del crecimiento reavivaría la dinámica inflacionaria.

La política monetaria ha contribuido a recuperar el crecimiento económico al facilitar la reducción de las tasas de interés y así incrementar el consumo privado y la inversión.

Esta recuperación económica generó cerca de 300.000 empleos, pero el desempleo sigue siendo el principal problema de la economía colombiana y hay que atacarlo por todos los flancos.

El desempleo actual está vinculado con el bajo ritmo de actividad económica en los últimos años. Sin embargo, los determinantes del desempleo son mucho más complejos que la sola desaceleración económica. También se relacionan, entre otras cosas, con la falta de flexibilidad del mercado laboral, el aumento en los costos laborales reales y los impuestos a la nómina, la entrada al mercado de trabajo de un número importante de jóvenes y mujeres en busca de un complemento al ingreso familiar, el bajo nivel educativo de la población y el debilitamiento de sectores intensivos en mano de obra, como la construcción.

Sólo si la recuperación de la actividad económica en curso es complementada con políticas que mejoren el funcionamiento del mercado laboral, será posible observar reducciones importantes en la tasa de desempleo durante los próximos años.

Para facilitar el flujo normal del crédito en la economía, el Banco de la República emite lo necesario con el fin de que haya disponibilidad suficiente de recursos.

Aunque en la actualidad hay suficiente liquidez, el crédito sólo recuperará el ritmo de crecimiento de la economía una vez se consolide el saneamiento del sector financiero.

El costo del crédito para el sector productivo de la economía está en un nivel históricamente bajo. En promedio, las tasas de interés efectivas anuales para créditos preferenciales y de tesorería pasaron de 41,46% en 1998 a 26,18% en 1999, y se ubicaron en 15,35% en el año 2000. Las tasas de interés promedio para créditos ordinarios y de consumo se situaron en 45,16% en 1998, y pasaron de 35,96% en 1999 a 24,60% en 2000.    

De todos modos, es importante que la liquidez que se suministra, no se desvíe hacia el extranjero o hacia el financiamiento excesivo del déficit fiscal.

La inversión es el factor determinante para la generación de empleo. Por esta razón, la política monetaria debe tener en cuenta esta variable y, al mismo tiempo, debe tratar de promover la inversión de extranjeros y nacionales en Colombia. De esta forma, la política monetaria tiene que evitar un desfase grande entre el rendimiento de las inversiones en Colombia y el extranjero. Si la rentabilidad esperada de inversiones en el país es muy inferior a la rentabilidad en pesos de inversiones en el exterior, habrá flujos de capital hacia el exterior y se reducirá la inversión en Colombia, con efectos negativos sobre el empleo.

Las utilidades del Banco de la República en el año 2000 ascendieron a $1,45 billones, monto que fue transferido en su totalidad al Gobierno Nacional. Esta cifra fue el resultado de un aumento en los ingresos de 71,43% con respecto a 1999, ocasionado principalmente por el rendimiento de las reservas internacionales, y una reducción en los gastos de 8,01%, frente al mismo año. Lo anterior se deriva de la estricta política de austeridad en el gasto que tradicionalmente ha conducido el Banco de la República.  

Bogotá,D.C., abril 17, 2001


11 de abril de 2001 

Evolución de la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Diciembre de 2000

A continuación se presentan los principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el año 2000 y que actualmente se encuentra en circulación.

Al finalizar el año 2000, la cuenta corriente de la balanza de pagos de Colombia arrojó un resultado deficitario de US$132 millones (m) (0.2% del PIB), déficit superior en US$112 m respecto al obtenido en 1999.   Por su parte, la cuenta de capital registró ingresos netos por US$917 m frente a US$36 m de entradas netas observadas durante 1999. En el año 2000 se acumularon reservas internacionales netas por U$869 m, con lo que su saldo se situó en US$9.004 m, equivalentes a 9.8 meses de importaciones de bienes, 7.6 meses de importaciones de bienes y servicios y 2.8 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento original.

CUENTA CORRIENTE

Durante el año 2000 el déficit en la cuenta corriente fue superior en US$112 m al registrado en 1999. Este comportamiento se explica por los mayores egresos por utilidades y dividendos, que elevaron el déficit del rubro renta de los factores de US$1.418 m en 1999 a US$2.429 m en 2000. Sin embargo, vale la pena destacar el superávit obtenido en la balanza de bienes,  que se elevó de US$1.775 m en 1999 a US$2.543 m en 2000, resultado del mayor ritmo de crecimiento en el valor exportado (US$1.590 m) frente al observado en el de las importaciones (US$822 m). Esta dinámica reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio (29.0%) como consecuencia del incremento registrado en los valores unitarios de las exportaciones (20.9%) y de la caída observada en el de las importaciones (6.3%).

La evolución trimestral de la cuenta corriente en el 2000 presentó un superávit en el tercer trimestre por US$18 m, en contraste con los déficit obtenidos en marzo, junio y diciembre del mismo año, US$61 m, US$78 m y US$12 m, respectivamente. Dicha evolución se explica por el mejoramiento de la balanza de bienes y los mayores ingresos netos por transferencias que fueron contrarrestados por el balance deficitario del rubro renta de los factores.

Como se mencionó, la balanza comercial registró un superávit de US$2.543 m, superior en US$768 m al observado en 1999, como consecuencia de los mayores niveles de crecimiento registrados en las exportaciones frente a los observados en las importaciones.

El crecimiento de las exportaciones entre enero y diciembre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por hidrocarburos (21.6%) y productos no tradicionales (17.4%). El aumento en las ventas  de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del petróleo, que en promedio se elevó de US$17.81 por barril en 1999 a US$28.78 por barril en 2000, en tanto que los volúmenes despachados al exterior cayeron en 25.6%. El incremento en el valor exportado por   bienes  no tradicionales (US$921 m) obedece principalmente al repunte de las ventas de productos industriales que aumentaron en US$839 m, sobresaliendo los rubros de material de transporte, químicos y confecciones. También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de ferroníquel (US$57 m) y carbón (US$13 m). La situación favorable en las exportaciones mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas de café (19.3%) y banano (14.1%). De otro lado, las importaciones FOB ascendieron a US$11.077 m, con un crecimiento anual de 8.0% frente al registro durante el año de 1999.  La reactivación de las compras externas se asocia básicamente con el aumento en la importación de materias primas y productos intermedios (18.8%). Las compras de bienes de consumo también aumentaron, aunque en menor proporción (7.2%), en tanto que las de equipo de capital cayeron en 6.8%.

La dinámica comercial durante el  2000 reflejó el comportamiento de los términos de intercambio que mejoraron en 29.0% como consecuencia de los mayores valores unitarios (20.9%) registrados por las exportaciones y en la baja registrada en los de las importaciones (6.3%). El alza en los precios de las ventas externas se explicó principalmente, por el incremento en la cotización internacional del petróleo y  los mayores valores unitarios de exportación de los productos de minería y ferroníquel. Por su parte, la caída en el valor unitario de las importaciones proviene del descenso generalizado de los precios de las importaciones (6.3%), excepto el de las compras de combustible, cuyo precio aumentó debido a las altas cotizaciones internacionales del petróleo.

De otra parte, las transacciones externas de servicios totalizaron US$5.213 m, monto superior en US$275 m al observado en 1999. Las exportaciones sumaron US$1.988 m y las importaciones se ubicaron en US$3.224 m, con lo que la balanza de servicios arrojó un déficit de US$1.236 m, nivel similar al presentado en 1999. Por su participación en el comercio de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75.2% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (6.7%), seguros y financieros (7.9%) y servicios empresariales (5.3%).

El rubro renta de los factores presentó un déficit de US$2.429 m superior en US$1.011 m, en comparación con el balance del mismo período de 1999 cuando su saldo deficitario sumó US$1.418 m. Este comportamiento se explica por los egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$607 m) que contrastan con las pérdidas registradas en 1999 (US$343 m), y por el incremento en los pagos por concepto de intereses de la deuda externa pública (US$229 m).  Los ingresos sumaron US$848 m, monto superior al obtenido en 1999 (US$52 m).  Por su parte, los ingresos netos por transferencias corrientes, US$1.227 m, aumentaron en  US$93 m  frente a los recibidos en 1999.

CUENTA DE CAPITAL Y  FINANCIERA

Entre enero y diciembre de 2000, la cuenta financiera presentó ingresos netos por U$917 m, superiores en US$881 m frente a los obtenidos en 1999. Este resultado se explicó, por una reducción en las salidas de capitales de corto plazo (US$1.186 m), lo cual contrarrestó las menores entradas netas de capitales de largo plazo (US$305 m).

En el año 2000, los ingresos netos de largo plazo sumaron US$1.957 m, monto inferior en US$305 m respecto a lo observado en 1999, cuando se recibieron recursos netos por US$2.262 m. Este comportamiento está asociado con la disminución en el endeudamiento externo neto (US$1.346 m) y el incremento de las inversiones colombianas directas en el exterior (US$190 m), que fueron compensadas con el aumento en las inversiones extranjeras directas en Colombia (US$1.227 m).

La disminución en el endeudamiento externo neto fue el resultado de menores desembolsos (US$621 m) y mayores amortizaciones (US$726 m). Por sectores, sobresalen US$548 m menos de desembolsos obtenidos por las entidades públicas y US$698 más de amortizaciones efectuadas por los agentes privados. Por su parte, el incremento en los  ingresos netos por inversiones extranjeras directas en Colombia, se explican principalmente por las mayores inversiones en los sectores de comunicaciones (US$791 m), minas y canteras (US$148 m) y financiero (US$148 m). Por el contrario, en el sector de la manufactura y de servicios comunales se presentaron reembolsos de capital por US$169 m y US$44 m, respectivamente.

Las salidas netas de capitales de corto plazo, obedecieron principalmente al incremento de los activos de los colombianos en el exterior (US$1.282 m), destacándose los aumentos en las inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$916 m). Los pasivos de corto plazo registraron ingresos netos por US$242 m, hecho que contrasta con los US$733 m de pagos netos efectuados durante 1999.  El aumento del endeudamiento se explica básicamente por los préstamos contratados por el sector  privado no financiero.

Cuadro resumen balanza de pagos (formato pdf)

Bogotá,D.C., abril 11, 2001


3 de abril de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
1.0% variación mensual para el mes de marzo de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en marzo del presente año una variación mensual de 1.0%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 4.6% y en los últimos doce meses en 10.9%. El cambio mensual fue inferior en 0.4 puntos porcentuales al registrado en marzo de 2000. En cuanto a la variación anual, esta cifra fue inferior en 2.8 puntos porcentuales a la observada en el mismo mes del año anterior y menor en 0.4 puntos porcentuales a la registrada en febrero del presente año (cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

  • Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 1.1%, explicando el 87.6% de la variación total del indicador. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de malta y cerveza 6.9%, carne de vacuno 5.5%, leche en polvo 5.5%, arroz trillado, pulido y pilado 4.4%,  sustancias y productos químicos 1.2%, vehículos 1.1%, coquización y productos de la refinación del petróleo 1.5%, productos metalúrgicos básicos 1.5%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos: trilla de café –6.9%, almidones y productos derivados –6.1%, ladrillos –3.2%, sal industrial –2.6% y maquinaria de oficina e informática –1.6% (Ver cuadro 1 y 4 parte II).
  • Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en 4.7% en el mes, contribuyendo con el –12.2% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el decrecimiento en la cotización de petróleo crudo –12.3%.  Por otro lado, se registraron aumentos de precios en: oro 3.6% y extracción de sal 2.9% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).
  • Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 1.2%, contribuyendo con el 24.5% del cambio mensual del IPP. Esta variación mensual fue inferior en 2.3 puntos porcentuales a la registrada en marzo de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: tomate 41.9%, mora 18.7%, silvicultura y extracción de madera 14.7%, plátano 7.2%,   ganado vacuno macho 7.0%, ganado vacuno hembra 4.6%, tomate de árbol 4.7%, caña de azúcar 4.4% y leche cruda 1.8%.  Cabe destacar la reducción en los precios de:  papa –12.3%,  cebolla     –16.6%, mango –5.1%, piña –4.7%, frijol –4.2%, aceite de palma –3.7%, zanahoria –3.4%, yuca –3.3% y ganado porcino –2.4% (Ver cuadro 1 y 4 parte I).  

Clasificación según uso o destino económico:

  • Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes destinados al consumo intermedio 1.2%, seguidos por bienes de capital l.0%, consumo final 0.8% y materiales de construcción 0.5%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.8%, y de 4.9% y 9.8%  en el año corrido y en los doce meses respectivamente (ver cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

  • Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país al igual que los importados crecieron 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 0.1%, situándose su variación en lo corrido del año en 2.0% y en el año completo en 2.8%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se dieron en: banano 6.9%, oro 2.8%, productos textiles 3.3%, prendas de vestir 1.9%, actividades de edición e impresión 5.0% y sustancias y productos químicos 1.8%. Con respecto a las reducciones de precios en productos de exportación estas ocurrieron principalmente en: trilla de café -5.4%, petróleo –5.3%, coquización y productos de la refinación del petróleo –4.0%.  Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Gráficos (formato pdf)

Bogotá,D.C., abril 3, 2001


30 de marzo de 2001 

Intervención del Gerente General del Banco de la República, Doctor Miguel Urrutia Montoya en la instalación del seminario "Empleo y Economía"

En las recientes encuestas de opinión, los colombianos perciben el desempleo como el principal problema del país. Las cifras recientes muestran que el nivel de desempleo urbano ha llegado a cifras cercanas a 20%. Este es un guarismo alto en términos de la historia de esa estadística en Colombia, y muy alto en términos internacionales.

El Banco de la República ha organizado este seminario, con expertos internacionales de gran renombre, para explorar qué dice la teoría económica sobre las causas del desempleo, y las medidas de política que se pueden diseñar para reducirlo.

Como responsable de la política monetaria, el Banco de la República obviamente también debe contribuir a minimizar el desempleo. Vale la pena ser explícito sobre cómo se puede lograr ese objetivo.

La literatura académica en general ha concluido que el mejor remedio para el desempleo es lograr altas tasas de crecimiento económico en el largo plazo. Por otra parte, hay clara evidencia internacional de que los países con bajas inflaciones crecen más rápidamente. Teniendo estos hechos en cuenta, parecería que el objetivo de la política monetaria debería ser lograr mantener niveles de inflación bajos (menos de 5%) y poco variables hacia el futuro.

Por otra parte, la literatura académica y la experiencia internacional reconocen que en el corto plazo los procesos de desinflación afectan el empleo negativamente. El reto de la política monetaria en un país con una tradición de alta inflación es lograr la transición hacia inflaciones bajas a un costo razonable. Los aumentos en desempleo en el corto plazo durante el proceso de reducción de la inflación deben ser compensados por las mayores tasas de crecimiento y creación de empleo del futuro.

Adicionalmente, la política monetaria puede minimizar el desempleo si logra reducir las desviaciones del producto alrededor de una tendencia de crecimiento. Al reducir la magnitud del ciclo económico probablemente se reduce el nivel promedio de desempleo en el largo plazo. Para suavizar el ciclo económico, el Banco Central adopta una política monetaria de alta liquidez y bajas tasas de interés cuando la mano de obra y la capacidad instalada de la economía se utilizan por debajo de su potencial, y endurece la política cuando la economía se recalienta.

Eso es lo que se ha hecho en Colombia. Al crecer la economía por debajo de su potencial y aumentar el desempleo, desde 1999 se ha seguido una política de alta liquidez monetaria y bajas tasas de interés. Por el contrario, a partir de 1994, cuando la economía creció por encima de su potencial y se gestaba una burbuja en los precios de los activos, se inició un ciclo de endurecimiento de las tasas de interés.

Sin embargo, muchas otras políticas, diferentes a la monetaria, afectan las tasas de desempleo, en particular, la política salarial. Crecimientos en el salario real por encima de los aumentos en productividad le restan competitividad a los productos nacionales, y llevan a reducciones en el empleo. Los impuestos a la nómina encarecen el empleo con relación a otros factores de producción y también desestimulan procesos de producción intensivos en empleo.

La inflexibilidad en los mercados laborales también puede generar desempleo o reducir la relación entre crecimiento del producto y crecimiento del empleo. La política educativa igualmente tiene efectos de largo plazo sobre el empleo, al igual que la cobertura de las redes de seguridad social.

El Banco, que siempre ha estado interesado en investigar el fenómeno del desempleo, está muy complacido de poder contar con la presencia en este seminario de académicos de tan alto nivel, quienes han estudiado el tema del desempleo desde diferentes ángulos.

Nuestra esperanza es que este seminario contribuya a dilucidar los factores que pueden generar altas tasas de desempleo, y también sugiera políticas económicas pertinentes para reducir el desempleo, y temas de investigación para que el Banco y otras entidades en Colombia puedan contribuir al análisis del fenómeno, y así a su solución.

Bogotá,D.C., Marzo 30, 2001


9 de marzo de 2001 

El resultado de la inflación al concluir el mes de febrero reafirma la tendencia favorable del comportamiento de los precios que comenzó a observarse desde principios de año. La inflación anual al consumidor fue de 8.1%, inferior a la observada en enero (8.5%) y a la de febrero de 2000 (8.9%.) Se trata efectivamente del menor registro histórico para   un febrero desde 1970. Los alimentos se vieron afectados por un comportamiento estacional de la oferta en tanto que el incremento de precios de algunos servicios corresponde a ajustes que generalmente se llevan a cabo una sola vez en el año.

Tanto los resultados señalados como el origen puntual de la inflación del mes de febrero, le permiten a la Junta Directiva del Banco de la República renovar su confianza en las posibilidades de cumplir la meta de inflación del 8% para el presente año y de 6% en el 2002.  En vista del buen desempeño del índice de precios y de sus pronósticos, y atendiendo el propósito general de la política monetaria de mantener el poder adquisitivo de la moneda y propender por el crecimiento del producto y el empleo, la Junta Directiva ha tomado la decisión de reducir en 50 puntos básicos todas las tasas de intervención del Banco de la República.

Finalmente, la Junta Directiva reitera que la desviación de la base monetaria de su línea de referencia, originada por un crecimiento de la demanda de efectivo a un ritmo superior al proyectado por el Banco de la República, no compromete el cumplimiento de la meta de inflación. Esta situación se explica por un incremento de la demanda de dinero inducido por las modificaciones introducidas al impuesto a las transacciones financieras, y no por un desborde de la oferta monetaria. En consecuencia, la Junta  descarta que este comportamiento pueda tener implicaciones inflacionarias y actualmente estudia una modificación de la línea de referencia que atienda la mayor demanda de liquidez.

Bogotá, D.C. Marzo 9, 2001


5 de marzo de 2001 

Entrevista del periódico El Tiempo al Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya - 5 de marzo de 2001.

Documento (formato pdf)

Bogotá, D.C. Marzo 5, 2001


2 de marzo de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
1.8% variación mensual para el mes de febrero de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- registró en febrero del presente año una variación mensual de 1.8%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 3.6% y en los últimos doce meses en 11.4%. El cambio mensual y anual es respectivamente inferior en 0.1 y 0.5 puntos porcentuales al registrado en el mismo mes del año 2000 (cuadro 1).

Clasificación por actividad económica:

Industria: los precios de los productos industriales registraron un incremento mensual de 1.4%, explicando el 60.6% de la variación total del indicador. Se destaca el ascenso en las cotizaciones de   productos lácteos 5.3%, carne de vacuno 2.7%, sustancias y productos químicos 1.4%,  otros productos minerales no metálicos 1.7%, papel, cartón y productos de papel y cartón 1.9%, productos elaborados de metal, excepto maquinaria y equipo 2.5%. En cuanto a caídas de precios, éstas se dieron principalmente en los siguientes artículos: derivados de la carne y el pollo –6.5% y trilla de café –2.3% (Ver cuadro 1 y 4).

Minería: las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 2.3% en el mes, contribuyendo con el 3.2% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el incremento en las cotizaciones de gas natural 8.2%, petróleo crudo 1.6% y carbón 2.7%.  Por otro lado, se registraron disminuciones de precios en: plata, platino y mineral de hierro –3.5% y oro –2.0% (Ver cuadro 1 y 4).

Agricultura silvicultura y pesca: la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 3.3%, contribuyendo con el restante 36.2% del cambio mensual del IPP. A pesar del fuerte incremento de precios en este rubro, dicha variación mensual fue inferior en 0.9 puntos porcentuales a la registrada en febrero de 2000. Los artículos con mayores alzas de precios en esta clasificación fueron: papa 42.7%, tomate 28.5%, arveja 19.8%, zanahoria 17.1%, frutas 8.3%, otros tubérculos (arracacha y ñame) 11.7% y arroz con cascara 11.5%. Cabe destacar la reducción en los precios de: café pergamino –7.8%, aguacate –9.5%,  yuca –9.4% y cebolla -5.6% (Ver cuadro 1 y 4).

Clasificación según uso o destino económico:

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los bienes destinados al consumo final 2.8%, seguidos por materiales de construcción 1.5%, materias primas 1.2% y bienes de capital 0.8%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 2.2%, y de 4.1 y 10.7%  en el año corrido y doce meses respectivamente (ver cuadro 2).

Clasificación según procedencia de los bienes:

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 2.1%, mientras que los de origen importado aumentaron sus precios en 0.9% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 0.6%, situándose su variación en lo corrido del año en 1.9% y en el año completo en 3.2%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se dieron en: tostión y molienda de café 8.6%, productos de madera excepto muebles 5.1%, jugos y pulpas de fruta 5.1%, banano 1.4%, petróleo crudo 2.9% y carbón 2.5%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, D.C. Marzo 2, 2001


26 de febrero de 2001 

Las utilidades del Banco de la República en el año 2000 ascendieron a $1,45 billones de pesos, cifra que representa el 0,83% del PIB. Este monto será transferido en su totalidad al Gobierno.

Los ingresos presentaron un aumento de 60,82% frente a 1999 y los gastos se redujeron en 11,17%, frente al mismo año. Lo más determinante para el comportamiento de los ingresos en el año 2000 fue el rendimiento de las reservas internacionales.  Es importante resaltar que el rendimiento del portafolio de las reservas internacionales se aceleró de una forma marcada durante los últimos cuatro meses del año, como consecuencia del comportamiento de las tasas de interés en los mercados americano y europeo, así como de la revaluación observada del euro con respecto al dólar.

Bogotá, D.C. febrero 26, 2001


26 de febrero de 2001

Intervención del Dr. Miguel Urrutia Montoya, Gerente General del Banco de la República, en el foro sobre el nuevo peso, Senado de la República

En el marco de la presentación del Senador José Jaime Nicholls sobre el proyecto de Ley que propone suprimirle tres ceros a los billetes y monedas, el Gerente del Banco de la República recalcó la favorabilidad que le otorgan las encuestas realizadas por el Banco al proyecto del Nuevo Peso, así como la acogida expresada por los empresarios en los Comités Consultivos que realiza la Junta Directiva en las diferentes ciudades del país. Se ha encontrado unanimidad en lo que respecta a la reducción en los costos de las transacciones y la simplificación de la contabilidad de las empresas y el comercio.   Además, recordó que la Junta Directiva del Banco de la República decidió apoyar por unanimidad la iniciativa del Senador Nicholls.

En la actualidad, la contabilización de las operaciones resulta muy compleja dada la cantidad de ceros que componen las cifras. Al eliminarle tres ceros a la moneda, se facilita su cómputo lo cual propende por la eficiencia de los sistemas contables. Desde el punto de vista del Banco de la República, sería más comprensible la política macroeconómica, ya que sería mucho más sencillo entender cifras como las del déficit fiscal, por ejemplo.

La idea es que se establecería un período de transición hacia el Nuevo Peso, en el que circularían durante 18 meses dos clases de billetes con el mismo diseño: uno, el que circula hoy con los tres ceros; y otro igual, sin los tres ceros y la denominación Nuevo Peso.

Como los billetes se deterioran y hay que cambiarlos, en 2003 todos los billetes en circulación serían Nuevos Pesos, sin los tres ceros. Por tal motivo, el costo del cambio sería mínimo, ya que como siempre ocurre, los billetes deteriorados se reemplazan por nuevos, pero esta vez bajo su nueva denominación.

Este cambio simbolizaría el compromiso nacional de lograr la estabilidad de precios hacia el año 2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.

Para concluir, el Gerente del Banco de la República insistió en que este proyecto no tendría   ningún impacto sobre la política cambiaria, ya que esta se sigue desarrollando dentro de un régimen de libre flotación de la tasa de cambio.

Bogotá, 26 de febrero de 2001


16 de febrero de 2001 

En su sesión ordinaria del 16 de febrero, la Junta Directiva del Banco de la República revisó el comportamiento de la inflación durante el mes de enero y las proyecciones para el presente año. El crecimiento mensual de 1.1% del índice de precios al consumidor es el menor registro para un mes de enero de los últimos 18 años. Con lo anterior, la inflación anual se ubicó en 8.5%, 0.25 puntos porcentuales por debajo de la inflación observada al concluir el año 2000. De manera similar, la medida de inflación básica -que excluye perturbaciones de precios originadas en choques de oferta- continúa exhibiendo una tendencia decreciente, al pasar de 8.6% a 8.4% entre diciembre y enero pasados.

El buen comportamiento de la inflación en el mes de enero muestra un importante avance en el desmonte de los mecanismos de indexación, que tradicionalmente concentraba a comienzos de año alzas generalizadas en los precios de los servicios públicos, combustibles, arrendamientos, transporte, medicinas, etc. Al iniciarse el año con un registro de inflación en la senda deseada, la revisión de las proyecciones anuales reafirman la posibilidad de alcanzar la meta de inflación de 8% para este año y de 6% para el próximo.

El comienzo del presente año se ha caracterizado por una demanda de efectivo superior al nivel proyectado por el Banco de la República. La Junta ha validado este aumento por tratarse de un incremento de la demanda de dinero que no compromete el logro de la meta de inflación, y en cambio sí evita traumatismos innecesarios en el mercado monetario.

Dado el buen comportamiento de la tasa de inflación observada y proyectada, la Junta Directiva ha decidido mantener la postura actual de la política monetaria, la cual es consistente con tasas de interés muy inferiores a los promedios históricos y facilita el proceso de reactivación económica iniciado en el año 2000.

Bogotá, febrero 16 de 2001


2 de febrero de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
1.8% variación mensual para el mes de enero de 2001

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en enero una variación mensual de 1.8% y en los últimos doce meses de 11.5%. Estas cifras son respectivamente superiores en 0.4 y 0.3 puntos porcentuales a las registradas en el mismo mes del año 2000.

Según actividad económica, los precios de los productos industriales que registraron el mismo incremento mensual de hace un año, 1.4%, explican el 59.4% de la variación total del indicador. Se destaca el descenso en la cotización de trilla de café –3.8% y el aumento en los precios de: carne de vacuno 3.1%, carne de pollo y gallina 2.6%, mezclas y prefabricados de concreto 5.3% y leche líquida procesada 5.8%. Por su parte, la variación mensual de precios de los productos agrícolas fue 2.9%, contribuyendo con el 31.6% del cambio mensual del IPP. Los artículos con mayores alzas de precios en este rubro fueron: papa 37.7%, leche cruda 3.9%, ganado vacuno macho 2.5%, silvicultura y explotación de madera 7.1%, caña de azúcar 5.2% y fríjol 9.3%. En la actividad agropecuaria se presentaron las siguientes reducciones de precios: plátano –5.7%, café pergamino –1.3%, otras hortalizas y legumbres (repollo, lechuga, espinacas, pimentón) –15.6%  y huevos –1.7%. Las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 6.8% en el mes, contribuyendo con el restante 9.0% de la variación mensual del IPP. Este cambio en los precios se explica principalmente por el incremento en las cotizaciones de petróleo crudo 10.7%, gas natural 7.9% y plata, platino y mineral de hierro 5.5%. (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 2.2%, seguidos por bienes finales 1.8%, materias primas 1.7% y bienes de capital 1.6%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 1.8% y una variación anual de 11.2% (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 1.9%, mientras que los de origen importado aumentaron sus precios en 1.5% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 1.3%, situándose su variación en el año completo en 6.5%. En este último indicador, las principales alzas mensuales de precios se dieron en: petróleo crudo 3.7%, banano 10.5%, flores 2.3%, carbón 2.2%, productos de caucho y plástico 2.5%, azúcar 5.4%, sustancias y productos químicos 2.0% y prendas de vestir 2.5%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, febrero 2, 2001


30 de enero de 2001 

El Ministerio de Comunicaciones y la Administración Postal Nacional darán al servicio, el próximo miércoles 31 de enero, un pliego de estampillas alusivas a la DONACIÓN BOTERO.

El acto de lanzamiento estará presidido por la Ministra de Comunicaciones, María del Rosario Sintes; el Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya y la Directora General de la Administración Postal Nacional, Rosario Villamizar de la Torre. El  certamen se llevará a cabo a las 12M. en la Sala de Conferencias del Segundo Piso de la Biblioteca Luis Ángel Arango.

La emisión está conformada por un pliego de doce unidades en el que se destacan ocho obras de Fernando Botero, dos de Jean Baptiste-Camille Carot, una de Pierre-Auguste Renoir y una de Henry de Toulouse-Lautrec.

Esta emisión Postal,  más que una serie de estampillas, es una bellísima muestra del verdadero arte que hoy, gracias a la donación del gran maestro antioqueño, los colombianos podemos apreciar y disfrutar.

De estas lindas estampillas, se pondrán en circulación un millón de unidades, con un valor facial de $650 cada una y estarán a disposición  de los filatelistas y del público en general, en todos los expendios y oficinas de la Administración Postal Nacional.

Es esta una gran oportunidad para que todos los colombianos, especialmente los coleccionistas de sellos postales, tengan una de estas obras, que son verdaderas joyas de arte y verdaderas reliquias de la historia universal.

Bogotá, enero 30, 2001


18 de enero de 2001 

La Junta Directiva del Banco de la República registró con satisfacción el logro de la meta de inflación trazada para el año 2000. El incremento de los precios al consumidor fue de 8.7%, con lo cual se completan dos años consecutivos de inflación de un dígito y se posiciona firmemente a la economía colombiana dentro del grupo de países de inflación moderada.

El hecho más destacable es el de haber logrado reducir el ritmo inflacionario en un contexto de recuperación económica. Cuando se produjo una inflación de 9.2% en 1999, muchos observadores atribuyeron ese resultado a la recesión económica, y pronosticaron que una recuperación de la economía reavivaría la dinámica inflacionaria. Los resultados del año 2.000 desvirtúan esa apreciación. Se obtuvo una reducción adicional de medio punto en la tasa de inflación, en tanto que la economía creció a una tasa cercana al 3%. Detrás de este resultado subyace una política macroeconómica coherente. Los instrumentos de política  monetaria, fiscal y externa se combinaron adecuadamente para permitir un mayor espacio a la actividad privada, conseguir avances importantes en el ajuste de las finanzas públicas e irrumpir con energía en los mercados externos, sin comprometer los avances obtenidos en la lucha contra la inflación.

Los resultados alcanzados en el año 2.000 delinean un ambiente propicio para obtener metas aún más exigentes en el presente año, como son una tasa de inflación no superior al 8% y una consolidación de la recuperación económica. Como en el año anterior, la prudencia en el manejo monetario y los progresos en el ajuste fiscal serán la clave para lograr estos propósitos. La Junta Directiva del Banco de la República no considera por el momento necesario modificar las tasas de interés de intervención que rigen la política monetaria actual, para lo cual se suministrará la liquidez que permita mantener la estabilidad de la tasa de interés interbancaria, lo cual podría hacer posible una reducción de la tasa DTF del mercado.

Bogotá, enero 18, 2001


9 de enero de 2001 

Evolución de la Balanza de Pagos de Colombia
Enero-Septiembre de 2000

A continuación se presentan los principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la balanza de pagos en Colombia entre enero y septiembre de 2000 y que actualmente se encuentra en circulación.

Al finalizar el tercer trimestre del año 2000, la balanza de pagos de Colombia presentó un superávit en la cuenta corriente de US$112 millones (m) (0.2% del PIB trimestral), en contraste con el déficit de US$142 m obtenido en igual período de 1999. Por su parte, la cuenta de capital registró ingresos netos por US$7 m, frente a los US$24 m de salidas netas observadas durante el mismo período de 1999. Las reservas internacionales netas aumentaron en US$633 m, con lo que el saldo se situó en US$8.595 m, equivalentes a 9.4 meses de importaciones de bienes, 7.3 meses de importaciones de bienes y servicios y 3.0 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo según el vencimiento original. 

Cuenta Corriente

Al finalizar septiembre de 2000, el   hecho más destacado en la evolución de la balanza de pagos fue el resultado superavitario (US$112 m) de la cuenta corriente en lo corrido del año, en contraste con los déficit registrados entre 1993 y junio de 2000. El comportamiento positivo de la cuenta corriente se explica por: (i) el superávit de la balanza de bienes, que se elevó de US$1.250 m en 1999 a US$1.847 m en 2000, como resultado del mayor ritmo de crecimiento en el valor de las exportaciones (US$1.453 m) frente al observado en las importaciones (US$855 m) y (ii) los mayores ingresos netos por transferencias. Esta dinámica reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio (37.6%), ya que los precios unitarios de nuestras exportaciones, medidas en dólares, crecieron 27.4%, mientras que los de las importaciones se redujeron en 7.4%.

Cabe anotar, que en el tercer trimestre del año 2000, la cuenta corriente presentó un superávit de US$124 m, frente a los déficit trimestrales observados a marzo y junio del mismo año, US$4 m y US$8 m respectivamente.

El crecimiento de las exportaciones entre enero y septiembre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por hidrocarburos (35.0%) y productos no tradicionales (16.2%). El aumento en las ventas de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del petróleo, que en promedio se elevó de US$15.77 por barril en septiembre de 1999 a US$28.81 por barril en igual período de 2000, en tanto que los volúmenes despachados al exterior cayeron en 29.7%. El incremento en el valor exportado de bienes no tradicionales obedece principalmente al repunte de las ventas de productos industriales que aumentaron en US$640 m, sobresaliendo los rubros de químicos, material de transporte y confecciones. También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de ferroníquel (US$68 m) y carbón (US$19 m). La situación favorable de las exportaciones no tradicionales compensó la baja en las ventas externas de café (20.0%) y banano (16.8%).

De otro lado, las importaciones ascendieron a US$7.998 m, con un crecimiento anual de 11.5% frente al registro del período enero-septiembre de 1999. La reactivación de las compras externas se asocia básicamente con el aumento en la importación de materias primas y productos intermedios (24.5%). Las compras de bienes de consumo se incrementaron en menor proporción (8.0%), en tanto que las de equipo de capital cayeron en 3.8%.

Por otra parte, las transacciones externas de servicios totalizaron US$3.760 m, monto superior en US$172 m al observado en 1999. Las exportaciones sumaron US$1.440 m y las importaciones se ubicaron en US$2.320 m. Por su participación en el comercio de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 76.0% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (7.0%), seguros y financieros (7.7%) y servicios empresariales (4.8%).

El rubro renta de los factores presentó un déficit de US$1.508 m superior en US$447 m al observado en el mismo período de 1999, cuando su saldo deficitario alcanzó US$1.061 m. Este comportamiento se explica en parte, por los egresos por concepto de utilidades y dividendos (US$65 m) y por el incremento en los pagos de intereses de la deuda externa pública (US$148 m).  Los ingresos sumaron US$603 m, monto similar al obtenido en 1999.  Por su parte, los ingresos netos por transferencias corrientes, US$653 m, aumentaron en  US$39 m  frente a los recibidos en 1999.

Cuenta de Capital y Financiera

Entre enero y septiembre de 2000, la cuenta financiera presentó ingresos netos por US$7 m, en contraste con los US$24 m de salidas netas registradas en igual período de 1999. Este resultado se explica por las menores salidas de capital de corto plazo, inferiores en US$714 m a las observadas en 1999, y porque los capitales de largo plazo registraron menores entradas netas por US$683 m,  comparadas con las del mismo período de 1999.

Los menores ingresos netos de recursos de largo plazo se explican básicamente por la disminución en el endeudamiento externo neto[1] (US$760 m), lo cual se explica por los menores desembolsos recibidos (US$840 m) en comparación con los obtenidos en igual período de 1999.  Por sectores, los agentes privados efectuaron amortizaciones netas adicionales  por US$692 m y las entidades públicas pagaron US$81 m.    

Por su parte, los  ingresos netos por inversiones directas ascendieron a US$1.009 m, con un crecimiento anual de US$68 m. Dicho aumento se explica principalmente por las mayores inversiones en los sectores de comunicaciones (US$744 m) y financiero (US$599 m). Por el contrario, en la actividad petrolera se presentaron reembolsos[2] de capital por US$915 m.

Las salidas netas de capitales de corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento externo del sector financiero y un incremento de los activos de los colombianos en el exterior. La disminución de la deuda de corto plazo del sistema financiero (US$332 m) se debe a los pagos netos realizados por las entidades financieras públicas (US$338 m).  Por su parte, el aumento en los activos externos (US$581 m) está vinculado a las inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$855 m), en tanto que las operaciones overnigth disminuyeron en US$226 m.

Cuadro resumen Balanza de Pagos


[1]
El endeudamiento externo neto se define como la suma de los siguientes rubros: Inversión de cartera, préstamos, crédito comercial y arrendamiento financiero.

[2] Este comportamiento que se inició en 1998, se explica porque los grandes proyectos (Cusiana y Cupiagua) han pasado de la fase de exploración, en la que se recibieron importantes inversiones, a la etapa de explotación y comercialización, cuando las sucursales giran a sus casas matrices los capitales invertidos en la fase inicial.

Bogotá, enero 9, 2001


3 de enero de 2001 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.6% variación mensual para el mes de diciembre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de Diciembre de 2000 una variación de 0.6%, cifra igual a la registrada en el mismo mes del año 1999. El crecimiento del IPP en el año completo se situó en 11.0%, cifra inferior en 1.7 puntos porcentuales a la de diciembre de 1999, e igual a la variación anual observada en noviembre de 2000.

Según actividad económica, la variación promedio de los precios de los productos agropecuarios fue nula, ya que se presentaron cambios compensatorios en los precios de los diferentes productos. Los artículos con mayores alzas de precios en este rubro fueron: leche cruda 4.1%, maíz 3.5%, papa 3.4%, ganado porcino 2.5%, aves de corral 1.8%. En cuanto a las reducciones de precios en este rubro, se destacan: yuca –8.7%, mango –14.8%, otros tubérculos (arracacha y ñame) –16.5%, tomate –19.1% y otras hortalizas y legumbres (repollo, ajo, pimentón) –9.6%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en 0.5%, explicado principalmente por la caída en las cotizaciones de piedra, arena, arcilla, caliza y yeso –1.9%, mineral de níquel –6.6%, y gas natural –0.9%. Los precios de los productos industriales se incrementaron en 0.8%. Se destaca el aumento en los precios de: sustancias y productos químicos 0.9%, productos de metal excepto maquinaria y equipo 2.2%, carne de pollo o gallina 2.8%, productos de tabaco 5.3%, otros productos minerales no metálicos 0.9%, gaseosas 2.9%, productos metalúrgicos básicos 1.3% y azúcar 3.2% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 1.1%, seguidos por materias primas 0.8%, bienes de capital 0.5% y bienes finales 0.4%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.5%, mientras que en los últimos doce meses registró una variación de 11.1% (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.5%, mientras que los de origen importado aumentaron sus precios en 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –1.8%, situándose su variación en el año completo en 6.4%. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en: extracción de petróleo crudo –12.5% y trilla de café –3.2%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, enero 3, 2001


 


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