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Comunicados de prensa 2000

22 de diciembre de 2000 

En su sesión ordinaria del día 22 de diciembre, la Junta Directiva del Banco de la República revisó los resultados de la inflación del mes de noviembre. La Junta registra con satisfacción los nuevos progresos que se continúan obteniendo en el control de la inflación, que son tanto más valiosos al producirse en un contexto de recuperación económica. En efecto, al concluir noviembre, la inflación anual al consumidor fue de 8.8%, registro que es menor en 0.9 puntos porcentuales al de noviembre de 1999 (9.7%) e inferior en 0.2 puntos porcentuales al observado en octubre. Con estos resultados no solo se consolida el logro de la meta de inflación, sino que muy posiblemente ésta no superará el 9% al finalizar el año y será inferior a la de 1999.

Otros indicadores del comportamiento del nivel de precios muestran también progresos importantes. Es así como el índice de precios al productor en noviembre experimentó una variación anual del 11%, tasa inferior en 0.9 puntos porcentuales al registro de octubre, y en 1.2 puntos porcentuales a la correspondiente variación observada de noviembre de 1999 (12.2%.) La inflación del productor se ha venido desacelerando sin interrupción durante el segundo semestre de este año, cayendo 4.6 puntos porcentuales entre junio (15.6%.) y noviembre (11%.)

Los resultados de los diversos modelos de proyección indican que muy probablemente la tendencia favorable que se viene observando en la inflación al consumidor y al productor se mantendrá hacia el futuro. Esto le permite a la Junta Directiva del Banco de la República reafirmar su optimismo sobre la viabilidad de alcanzar la meta de inflación del 8% para el 2001, por lo cual no considera necesario modificar la postura actual de la política monetaria.

 La Junta consideró que para disminuir la volatilidad de la tasa de interés es conveniente seguir avanzando en el proceso de reducción de la amplitud de la franja de intervención. Con este propósito tomó la decisión –efectiva a partir de enero del 2001- de reducir la tasa Lombarda de expansión del 17% al 16% y de incrementar la tasa Lombarda de contracción del 7% al 8.5%, al tiempo que mantiene inalteradas las tasas de contracción y expansión a través de subasta en sus niveles actuales del 11% y 12% respectivamente.

La Junta también decidió no subir la tasa de interés remuneratoria máxima de 11% sobre la UVR para créditos destinados a la financiación de vivienda de interés social (sistema VIS). Al fijar dicha tasa se cumple con la Sentencia C-955 de 2000 de la Corte Constitucional.

Bogotá, Diciembre 22, 2000


4 de diciembre de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.11% variación mensual para el mes de noviembre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de Noviembre una variación de 0.11%, cifra inferior en 0.8 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.3% y en el año completo en 11.0%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente año, disminuyendo 4.6 puntos porcentuales en los últimos cinco meses.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios decrecieron 0.4%. Los artículos con mayor aporte a la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: plátano –5.4%, yuca –3.4%, papa –3.7%, tomate –13.5%, mango –29.8%, papaya –13.4%, arveja –21.1%, silvicultura y extracción de madera –4.5%. En cuanto a los incrementos de precios en este rubro, se destaca el alza en la cotización de ganado porcino 11.4%, habichuela 23.0%, cebolla 10.0% y otras hortalizas y legumbres (lechuga, espinaca, repollo, pimentón) 16.9%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron en 0.1%, explicado principalmente por el incremento en las cotizaciones de petróleo crudo 1.0% y piedra, arena, arcilla y caliza 1.7%, frente a la caída en el precio de gas natural –1.9%, oro –6.1% y plata y platino –1.9%. Los precios de los productos industriales se incrementaron en 0.2%. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de: carne de porcino 5.5%, productos de la refinación del petróleo 1.2%, almidones y derivados 15.8%, curtido y preparado de cueros (calzado) 1.8%, sustancias y productos químicos 0.1%, derivados de la carne y el pollo 1.7% y panela 3.9%. Las principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: trilla de café –3.5%, equipos y aparatos de radio, televisión y telecomunicaciones –1.2%, maquinaria de oficina, contabilidad e informática –1.2% y maquinaria y equipo –0.3% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en las  materias primas 0.4%, seguidos por materiales de construcción 0.3%, el decrecimiento en los precios de los bienes para consumo final –0.1% y bienes de capital –0.6%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un decrecimiento mensual de 0.1%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación de 10.5% y 11.0% respectivamente (ver cuadro 2). 

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.3%, mientras que los de origen importado disminuyeron sus precios en 0.5% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –2.0%, situándose su variación corrida y año completo en 8.3% y 9.3% respectivamente. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en: trilla de café –4.8%, productos de la refinación del petróleo –2.5%, productos de caucho y plástico –1.3%, mineral de níquel –7.5%, oro –5.6%, carbón –1.8% y banano –1.6%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

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Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, diciembre 4, 2000


1 de diciembre de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República informa que, luego de surtir los procedimientos vigentes, en la sesión del día de hoy fue designado por unanimidad, el doctor Miguel Urrutia Montoya como Gerente General del Banco de la República, para un nuevo período de 4 años que se inicia a partir del 4 de enero del año 2001.

Bogotá, Diciembre 1º , 2000


30 de noviembre de 2000 

PALABRAS DEL DOCTOR MIGUEL URRUTIA MONTOYA, GERENTE GENERAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA, CON MOTIVO DEL LANZAMIENTO DEL BILLETE DE CINCUENTA MIL PESOS

Con esta edición del billete de cincuenta mil pesos el Banco de la República quiere rendir homenaje a Jorge Isaacs, quien inmortalizado por su novela María, fue mucho más que un autor literario. Este hombre multifacético se desempeñó además, como político, militar, minero y educador. Sin embargo, su faceta más conocida a través del tiempo ha sido la de novelista.

Publicó María en 1867, y a finales del siglo la novela  ya iba en más de 50 ediciones y había sido publicada en varios idiomas. Moreno Durán, por su parte, sostiene que es la novela latinoamericana más leída en el siglo pasado.

Isaacs fue un caso de éxito en la economía globalizada del siglo XIX y es por esto que se rinde este homenaje.

Unas palabras sobre el billete

Es bien sabido que una de las funciones del Banco de la República es la de proveer medios de pago que faciliten la realización de las transacciones en la economía. Por tal motivo, es necesario suministrar las denominaciones que vuelvan más cómoda la ejecución de dichas transacciones.

Los modelos de emisión de dinero sugieren que el segundo billete de mayor denominación debe ser superior al salario promedio diario. En el caso de Colombia, se justificó sacar el billete de cincuenta mil pesos cuando dicho salario promedio superó los diez mil pesos.

Es importante tener en cuenta que el proceso de diseño y producción de un billete tiende a tomar alrededor de 3 años, ya que cada billete incluye nuevos elementos de seguridad con relación a los anteriores.

El billete de cincuenta mil pesos fue diseñado por Oscar Muñoz, uno de los mejores artistas jóvenes de Colombia. El maestro Muñoz por ser valluno, le puso especial empeño y dedicación a este proyecto.

Proyecto de Ley del Senador Nicholls

El Senador José Jaime Nicholls ha presentado un proyecto de Ley al Congreso de la República, que propone suprimirle tres ceros a los billetes y monedas. En el caso de que el Congreso apruebe esta Ley en el 2001, el cambio de moneda ocurriría 18 meses después, esto es en el 2003.

La idea es que se establecería un período de transición hacia el Nuevo Peso, en el que circularían durante unos dos años dos clases de billetes con el mismo diseño: uno, el que circula hoy con los tres ceros; y otro igual, sin los tres ceros y la denominación Nuevo Peso.

Como los billetes se deterioran y hay que cambiarlos, en dos años todos los billetes en circulación serían Nuevos Pesos, sin los tres ceros. Por tal motivo, el costo del cambio sería mínimo, ya que como siempre ocurre, los billetes deteriorados se reemplazan por nuevos, pero esta vez bajo su nueva denominación.

Beneficios del cambio 

La Junta Directiva del Banco de la República respalda el proyecto del Senador Nicholls, por considerarlo benéfico para la simplificación de las transacciones y la contabilidad de las empresas y el comercio.

En la actualidad, la contabilización de las operaciones resulta muy compleja dada la cantidad de ceros que componen las cifras. Al eliminarle tres ceros a la moneda, se facilita su cómputo lo cual propende por la eficiencia de los sistemas contables.

Adicionalmente, el cambio simbolizaría el compromiso nacional de lograr la estabilidad de la moneda hacia el año 2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.

Santiago de Cali, Noviembre 30 de 2000


17 de noviembre de 2000 

Expansión Monetaria Permanente de Fin de Año.

El Banco de la República se permite informar que

1. Con el objeto de atender las necesidades permanentes de liquidez de final del año, el pasado mes de agosto la Junta Directiva aprobó realizar, a partir de la primera semana de septiembre, una expansión permanente de liquidez por $1.300 mm.

2. La citada expansión permanente de liquidez se ha efectuado de la siguiente manera:

  • Compras definitivas de TES por $787 mm.

  • Compras de divisas en el mercado cambiario por $463 mm (US$217 millones)

  • Eliminación del encaje sobre las operaciones REPO con la Tesorería General de la Nación, lo que genera un efecto monetario expansionista de $50 mm.

3. De las compras definitivas de TES referidas anteriormente, $400 mm se realizaron a futuro con efecto monetario a partir de la última semana de noviembre. El cumplimiento de estas compras es el siguiente: i) 29 de Noviembre, $100 mm; ii) 5 de diciembre, $100 mm; iii) 6 de diciembre, $100 mm; y 12 de diciembre, $100 mm.

4. Por otra parte, el Banco de la República viene otorgando liquidez transitoria mediante operaciones REPOS. En la actualidad, el límite máximo para dichas operaciones es de $1.200 mm, de los cuales $900 mm corresponde a Repos con vencimiento a 1 día y $300 mm con vencimiento a 14 días.

5. De esta manera, el Banco de la República viene cumpliendo a cabalidad con el suministro de la liquidez requerida por la economía para el final del año, en concordancia con el programa monetario aprobado por la Junta el pasado mes de agosto. Este programa es coherente con el cumplimiento de las metas de inflación establecidas por la Junta para el presente y el próximo año.

Bogotá, D.C., noviembre 17 de 2000


10 de noviembre de 2000 

En su sesión del día 10 de noviembre la Junta Directiva del Banco de la República revisó los resultados de la inflación en el mes de octubre. Tanto la inflación anual al consumidor de 9% como la acumulada en lo corrido del año de 7.9% son inferiores a las observadas en igual período de 1999. Este comportamiento garantiza el cumplimiento de la meta en el presente año a la vez que incrementa la probabilidad de lograr la meta del 8% en el 2001. El buen resultado de la inflación al consumidor se complementa con la reducción por cuarto mes consecutivo de la inflación anual al productor.

El buen desempeño de la evolución del nivel de precios se ha logrado en el contexto de una política monetaria que ha permitido atender de manera holgada los requerimientos de liquidez de la economía. Esto se refleja en el bajo nivel de la tasa interbancaria, que en el pasado reciente se ha situado en niveles cercanos al 2% real.  De esta manera, la postura de la política monetaria ha sido coherente con la meta de inflación y con el objetivo de recuperación de la actividad económica.

El resultado favorable en materia de inflación, los alentadores pronósticos de la misma para el 2001 y el positivo comportamiento que se viene observando en la actividad económica, conforman un escenario en el cual no se considera necesario realizar modificaciones en la postura monetaria. La autoridad monetaria continúa vigilante para tomar las medidas que considere pertinentes a fin de preservar los buenos resultados obtenidos hasta el momento.

Bogotá, Noviembre 10, de 2000


3 de noviembre de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión del día de hoy adoptó decisiones relacionadas con el régimen de encaje de los establecimientos de crédito y con la reglamentación de posición propia de contado en moneda extranjera.  Las medidas se resumen en los siguientes puntos:

1.   Se eliminó el encaje sobre las operaciones repo que realicen los establecimientos de crédito con la Dirección del Tesoro Nacional . Lo anterior, con el fin de mejorar la eficiencia en el movimiento de los flujos de liquidez en el mercado monetario.

2.   Se incrementó el monto máximo de la posición propia de contado en moneda extranjera de los intermediarios del mercado cambiario, el cual pasó del 20% al 50% del patrimonio técnico. Adicionalmente, se excluyeron de la base de cálculo para esa posición, las inversiones permanentes en moneda extranjera. Con estas medidas se busca impulsar el desarrollo del mercado de derivados financieros en Colombia e incrementar la oferta de cobertura para el sector real de la economía.

Bogotá, 3 de Noviembre de 2000.


1 de noviembre de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.03% variación mensual para el mes de Octubre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de Octubre una variación de 0.03%, cifra inferior en 0.9 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.2% y en el año completo en 11.9%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente año, disminuyendo 3.7 puntos porcentuales en los últimos cinco meses.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios decrecieron 0.8%. Los artículos con mayor aporte a la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: yuca –8.1%, tomate –20.5%, otros tubérculos –24.3%, mango –18.7%, maíz –3.4%, papaya –10.1% y naranja –21.0%. Los artículos agrícolas que presentaron alzas en sus cotizaciones fueron: arroz con cáscara 3.3%, piña 25.4%, caña de azúcar 3.4%, ganado vacuno hembra 1.5% y ganado porcino 2.2%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en 1.5%. El descenso en la variación de este último rubro se debe principalmente a la caída en el precio de petróleo crudo –4.3%. Con respecto a los precios de los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.3%. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de: gaseosas 4.3%, azúcar 4.6%, ladrillos 14.6%, mezclas y prefabricados de concreto 3.8%, carne de vacuno 0.8%, ACPM 4.5%, gas propano, parafina y otros 4.3%. Las principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: transmisores de radio y televisión –7.0%, tejidos y acabados de productos textiles –1.4%, productos de tabaco –2.0% y trilla de café –3.0% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 1.2%, seguidos por las materias primas 0.2%, bienes finales –0.1% y bienes de capital –1.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un decrecimiento mensual de 0.1%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación de 10.7% y 11.9% respectivamente (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.4%, mientras que los de origen importado disminuyeron sus precios en 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de –4.1%, situándose su variación corrida y año completo en 10.6% y 12.8% respectivamente. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en: trilla de café –9.1%, petróleo crudo –4.1%, carbón –5.0%, mineral de níquel –11.8%, banano –5.0% y flores –1.3%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, noviembre 1, 2000


27 de octubre de 2000 

Estrategia para cerrar la brecha fiscal

A continuación se presentan los principales aspectos de la intervención del Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya,   en el Seminario de ANIF y Fedesarrollo el día 27 de octubre de 2000.

En términos internacionales, la carga tributaria en Colombia es baja. En aquellos países en los que se garantiza la educación y la salud a la  población, la carga fiscal es superior al 25% del PIB, mientras que en Colombia ésta asciende a 17.7% del PIB.

Las encuestas muestran que los colombianos esperan que el Estado les garantice y dé solución a sus problemas de salud, empleo y educación. Estas aspiraciones adquirieron un piso legal mediante la promulgación de los derechos económicos y sociales de los ciudadanos, establecidos por la Constitución de 1991; sin embargo, es poco probable que el Estado pueda cumplir con su función social con una carga tributaria tan baja como la actual en Colombia.

La Corte Constitucional, por su parte, ha creado acceso a los derechos establecidos por la Constitución, sin contemplar las limitantes presupuestales del Estado en  sus sentencias sobre el ejercicio  de ciertos  derechos fundamentales.

Por esta razón, es  prioritario aumentar la eficiencia del gasto público, para poder ofrecer más servicios sociales con el nivel actual de recursos. Un ejemplo de ello es el sector educativo, en el que se hace indispensable la adopción de un sistema de financiación por estudiante atendido, con el objeto de transferir más recursos a los agentes públicos locales que demuestren una mayor capacidad para atender las demandas educativas de sus respectivas regiones.

Es posible reducir el gasto público a través de la eficiencia y la prueba de ello es lo que ha pasado en el Banco de la República: en 1990 el Banco tenía 5.902 empleados y para el final del año 2000 se proyecta un nómina de 2.880 empleados, esto es una reducción del 51%.

Esta reducción en la nómina del Banco, aunada a una estricta política de austeridad en sus gastos corporativos, ha permitido que los gastos durante el primer semestre de 2000 disminuyan, en términos reales, en un 4.4% frente al mismo período de 1999. En consecuencia, se ha hecho posible la repartición de cuantiosas utilidades al gobierno nacional, las cuales han facilitado incrementos en el gasto social.

Adicionalmente, se hace necesario aumentar la cuantía de los recursos tributarios como proporción del PIB para cubrir un nivel razonable de los derechos económicos y sociales estipulados en la Carta de 1991. Una buena parte de estos recursos deberían venir de tributos a nivel local, con el fin de cubrir servicios prestados a dicho nivel.

Las cifras muestran que en los países con alta carga fiscal existe una tributación significativa a nivel local. En efecto, la carga tributaria regional y local en Colombia es de 3.1% del PIB, mientras que en Estados Unidos es de 8.8% del PIB y en el caso de Alemania ésta se sitúa en 11% del PIB.

Es claro que la población acepta pagar impuestos si ve en qué se gastan y esto se vislumbra más claramente a nivel local. La existencia de impuestos y gastos locales también genera responsabilidad fiscal, ya que financiar  gastos con recursos de  un ente lejano, sin que su ejecución implique ningún sacrificio tributario, conduce inevitablemente a conductas irresponsables en materia fiscal.

Bogotá, octubre 27, 2000


13 de octubre de 2000 

Comportamiento de la inflación

Al concluir el tercer trimestre la inflación anual ascendió a 9.2%, mientras que la acumulada en lo corrido del año alcanzó 7.7%, registros coherentes con la meta del 10% fijada para el año 2.000. Por su parte, las proyecciones para los próximos meses indican que no existen razones para esperar que la evolución del nivel de precios se distancie de la meta programada para el año 2001. En tales circunstancias,  la Junta no consideró necesario modificar la postura actual de la política monetaria.

El buen comportamiento de los precios evidencia que la economía ha logrado iniciar un proceso de recuperación sin incrementos en el ritmo de inflación. Las presiones transitorias relacionadas con el ciclo de precios de los alimentos que se presentaron en los primeros meses del año y  que para algunos comentaristas ponía en duda el logro de la meta de inflación, terminaron por revertirse como lo había previsto la Junta. Ello permite apreciar la utilidad de los indicadores de inflación básica que aíslan los componentes más volátiles del comportamiento de los precios y que en su momento la Junta utilizó para diagnosticar que aquellas presiones no eran de carácter permanente. Al concluir el tercer trimestre el promedio de las medidas de inflación básica anual fue de 8.5%, inferior a la inflación anual observada, confirmando nuevamente la alta probabilidad de cumplir la meta de inflación.

Estos buenos resultados en materia de inflación requieren consolidarse a mediano plazo. Por esta razón la Junta mantendrá un seguimiento permanente de la economía a fin de  ponderar los riesgos existentes y tomar las medidas oportunas que puedan llegar a requerirse.

Medidas sobre mecanismos de provisión de liquidez

La Junta Directiva  tomó las siguientes decisiones:

  •       La tasa de interés aplicable para las operaciones de apoyos de liquidez será equivalente a la tasa “Lombarda” ( actualmente en 17%)  más uno por ciento. Esto reemplaza al sistema actual referido a DTF + 5%, sin que se altere el nivel de dicha tasa. El costo del redescuento para los préstamos respaldados por cartera hipotecaria se mantiene igual, o sea en la variación anual de la UVR más 8.5%.

  •       Se limitó, a partir de la segunda quincena de noviembre, el acceso de los intermediarios financieros a los REPOS de expansión al 15% de sus depósitos. Cuando se exceda dicho límite, la entidad debe acudir al apoyo de liquidez. Si el intermediario requiere un mayor nivel de liquidez, deberá solicitar autorización al Banco de la República, quien podrá suministrarlo por el sistema de REPOS.

Estas medidas propician un mejor funcionamiento del mercado interbancario y hacen que la estructura de las tasas de interés del Emisor responda de manera más apropiada a la demanda de liquidez de dicho mercado.

Estrategia de política monetaria

La Junta también revisó la estrategia para la conducción de la política monetaria y acordó los siguientes elementos fundamentales para su manejo :

1.   Las decisiones se seguirán tomando con base en los siguientes elementos:

  • La meta de inflación.

  • La evaluación del estado general de la economía, de las tendencias y perspectivas de la inflación y de la situación de desempleo.

  • El seguimiento al comportamiento de la cantidad de dinero respecto a valores de referencia previamente definidos para ser conducentes al logro de la meta de inflación.

2.   Con el propósito de guiar la formación de las expectativas de inflación y tomando en cuenta la existencia de rezagos en los efectos de la política monetaria sobre los precios, las metas de inflación son multianuales. Para los años 2001 y 2002, la Junta ratifica las metas de 8% y 6%, respectivamente.

3.   La Junta, en su proceso interno de toma de decisiones, continuará realizando mensualmente una evaluación detallada de las presiones inflacionarias y de las perspectivas de la inflación. La evaluación se hará a partir de un informe realizado por el equipo técnico del Banco. Trimestralmente se seguirá publicando un Informe de Inflación para que los mercados conozcan la percepción de la Junta sobre la probabilidad de cumplir la meta de inflación y evalúen la coherencia de las acciones de la Junta con el análisis técnico. Si la evaluación sugiere que bajo las condiciones vigentes de la política monetaria la inflación se desviará de la meta del año en curso o el siguiente, la Junta procederá a modificar la postura de su política. 

4.   El comportamiento del dinero, en especial de la base monetaria y su composición,   juega un papel importante en el proceso de toma de decisiones de la Junta. Por esta razón, se fijará un valor de referencia para la base monetaria, construido de manera coherente con la meta de inflación, la proyección del crecimiento real del PIB y cambios previsibles en la velocidad de circulación. La Junta evaluará las presiones inflacionarias y analizará el comportamiento de la base monetaria respecto al valor de referencia. Bajo condiciones normales, desviaciones significativas de la base monetaria en relación con su valor de referencia señalan riesgos de no cumplir las metas de inflación.

5.   Al igual que en el pasado reciente, el concepto de valor de referencia de la base monetaria no significa un compromiso del Banco de la República de corregir mecánicamente cualquier desviación de corto plazo de la base respecto a su valor de referencia. Teniendo en cuenta el aumento en la demanda de efectivo y cuentas corrientes, la Junta ha considerado desde hace varias semanas que, en lo que resta del año 2000, la línea de referencia de la base monetaria debe ser aproximadamente superior en 7% al centro del corredor de base monetaria definido a finales del año anterior. Cuando la base monetaria se desvíe significativamente y por un período de varias semanas de los valores de referencia, la Junta tomará medidas de política o explicará públicamente por qué no las toma. Esto último puede suceder cuando los indicadores y pronósticos de la inflación y otras variables económicas arrojen evidencia fuerte sobre el cumplimiento de las metas de inflación. Para un fácil seguimiento de este agregado en relación con la línea de referencia, el Banco publicará semanalmente la base observada y los promedios móviles de 45 y 20 días de la base observada y el valor de referencia. De manera rutinaria la Junta evaluará los valores de referencia de la base monetaria  y podrá modificarlos si existen sólidas razones técnicas para hacerlo, mientras  no se comprometa el logro de las metas de inflación.

6.   Los detalles de la nueva política se publicarán en la semana del 23 de octubre en el Informe de Inflación. Los analistas interesados en obtener las cifras del valor de referencia para el resto del año 2000 deberán solicitarlo en la Oficina de Comunicación del Banco.

Los cambios en la estrategia buscan darle una mayor transparencia al proceso de decisión de la Junta Directiva y facilitar el   entendimiento de la política monetaria.

Bogotá, octubre 13, 2000


12 de octubre de 2000 

La Balanza de Pagos en el primer semestre de 2000

A continuación se presentan los principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la balanza de pagos en Colombia durante el primer semestre del año y que actualmente se encuentra en circulación.

La balanza de pagos de Colombia al finalizar el primer semestre de 2000 continuó reflejando el proceso de ajuste de la economía iniciado desde finales de 1998, al registrar un déficit en la cuenta corriente de US$55 millones (m) (0.1% del PIB trimestral), valor inferior en US$301 m al observado en igual período de 1999. La cuenta de capital presentó salidas netas por US$330 m, en contraste con los US$556 m de ingresos netos de capital obtenidos en 1999. Las reservas internacionales netas se incrementaron en US$317 m, con lo cual su saldo ascendió a US$8.393 m, equivalentes a 9.2 meses de importaciones de bienes, 7.2 meses de importaciones de bienes y servicios y 2.9 veces el saldo de la deuda externa de corto plazo.

CUENTA CORRIENTE

Durante el primer semestre de 2000 la cuenta corriente presentó una   reducción en su déficit de US$301 m, en comparación con el registrado en igual período de 1999. Esta disminución se explica por el aumento en el superávit de la balanza de bienes,  que se elevó de US$554 m en 1999 a US$1.078 m en 2000, como resultado del mayor ritmo de crecimiento en el valor de las exportaciones (US$1.111 m) frente al observado en el de las importaciones (US$587 m). Este comportamiento reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de intercambio: los precios unitarios de nuestras exportaciones, medidas en dólares, crecieron 29.2%, mientras que los de las importaciones se redujeron en 7.4%.

La mayor dinámica exportadora en el primer semestre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por hidrocarburos (58.1%) y productos no tradicionales (13.2%). El aumento en las ventas   de hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del petróleo, que en promedio se elevó de US$13.7 por barril en el primer semestre de 1999 a US$27.7 por barril en igual período de 2000, en tanto que los volúmenes despachados al exterior cayeron en 21.4%.

El incremento en el valor exportado de bienes   no tradicionales obedece principalmente al repunte de las ventas de productos industriales que aumentaron en US$354 m, sobresaliendo los rubros de químicos, material de transporte y confecciones. También crecieron, aunque en menor proporción, las ventas de carbón (US$62 m) y ferroníquel (US$63 m). La situación favorable en las exportaciones mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas de café (26.7%), flores (19.0%) y banano (9.0%).

De otro lado, las importaciones ascendieron a US$5.464 m, con un crecimiento anual de 12.0% frente al registro del primer semestre de 1999.   La reactivación de las compras externas se asocia básicamente con el aumento en la importación de materias primas y productos intermedios (23.7%). Las compras de bienes de consumo también aumentaron, aunque en menor proporción (8.2%), en tanto que las de equipo de capital cayeron en 1.4%.

Por otra parte, el comercio global (valor total de las importaciones y exportaciones) de servicios totalizó US$2.448 m, con lo que se mantuvo en los niveles observados en 1999. Las exportaciones sumaron US$929 m y las importaciones se ubicaron en US$1.519 m. Por su participación en las transacciones externas de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y turismo al generar el 75.7% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras, por las de comunicaciones (6.1%), servicios empresariales (4.9%) y seguros (3.6%).

CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA

El comportamiento de la cuenta financiera en el primer semestre del año 2000 continuó mostrando la tendencia iniciada desde el segundo trimestre de 1999, al presentar una salida neta de recursos por US$330 m. Este resultado se origina, por un lado, por el flujo neto de capitales de largo plazo que sumó US$8 m, monto inferior en US$1.724 m al obtenido en 1999, y por otro, en las salidas de capitales de corto plazo que ascendieron a US$338 m.

La disminución en la entrada de recursos de largo plazo se explica fundamentalmente por la reducción en el endeudamiento externo neto y los menores flujos de inversión extranjera directa. La baja en el crédito externo neto de largo plazo   en el primer semestre del presente año (US$1.231 m, que se explica por la suma de las variaciones semestrales de la inversión extranjera de cartera, los préstamos, el crédito comercial y el arrendamiento financiero de la cuenta de flujos financieros de largo plazo),   se originó en los menores desembolsos recibidos (US$1.011 m) y en las mayores amortizaciones realizadas (US$220 m),   en comparación con lo observado en igual período de 1999.   Por sectores, contrastan los pagos netos efectuados por los agentes privados (US$800 m) frente a los ingresos netos recibidos por las entidades públicas (US$486 m).    

Por su parte, los   ingresos netos por inversiones directas ascendieron a US$362 m, con una variación anual negativa por US$438 m. Dicho descenso se asocia básicamente con los reembolsos de capital efectuados por la actividad petrolera (US$762 m), lo cual se explica porque desde 1998, los grandes proyectos (Cusiana y Cupiagua) han pasado de la fase de exploración, en la que se recibieron importantes inversiones, a la etapa de explotación y comercialización, cuando las sucursales giran a sus casas matrices los capitales invertidos en la fase inicial. Este hecho contrasta con las inversiones extranjeras netas realizadas en los demás sectores que sumaron US$1.124 m, destacándose los aportes de capital al sector de las comunicaciones,  el sistema financiero y  la actividad minera.

Las salidas netas de capitales de corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento externo del sector financiero y al incremento de los activos de los colombianos en el exterior. La disminución de la deuda de corto plazo del sistema financiero (US$216 m) se debe a los pagos netos realizados por las entidades financieras públicas (US$281 m).   Por su parte, el aumento en los activos externos (US$ 116 m) está vinculada al incremento de las inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$407 m).

Cuadro Resumen Balanza Cambiaria

Bogotá, octubre 12, 2000


3 de octubre de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.8% variación mensual para el mes de Septiembre

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de septiembre una variación de 0.8%, cifra inferior en 0.7 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.2% y en el año completo en 12.9%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente año, disminuyendo 2.7 puntos porcentuales en los últimos cuatro meses.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.1%, representando el 27.2% de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte al alza de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: papa 8.6%, aves de corral 1.6%, extracción de madera 6.9%, mango 26.9%, ganado porcino 3.9%, huevos 2.2% y yuca 1.4%. Los artículos agrícolas que presentaron caídas en sus cotizaciones fueron: café pergamino –2.1%, tomate –5.9%, maíz –3.3%, fríjol –4.2%, cebolla –4.0% y  tomate de árbol –18.2%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 5.4%, explicando el 15.7% de la variación mensual del IPP. El incremento en este último rubro se debe principalmente al alza de precio del petróleo crudo en 14.2%. Con respecto a los precios de los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.6%, variación que explica el restante 57.1% del cambio mensual del IPP. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de: vehículos 1.0%, textiles 2.2%, productos de refinación del petróleo 1.3%, carne de porcino 6.1%, maquinaria y equipo ncp 0.9% (aparatos de uso doméstico 4.0% y equipos para pesar, filtrar y empacar 3.7%), estructuras metálicas 3.2%, azúcar 2.1%, preparado y curtido de cueros y calzado 2.0%. Las principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: aparatos de telefonía –4.5%, trilla de café –3.1%, arroz trillado pulido y pilado –1.8% (ver cuadro 1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en las materias primas 1.1%, seguidos por los bienes de consumo final 0.7%, materiales de construcción 0.7% y bienes de capital 0.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el  índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.6%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación de 10.8% y 13.0% respectivamente (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.8%, mientras que los de origen importado aumentaron 0.6% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 2.5%, situándose su variación corrida y   año completo en 15.3% y 20.7% respectivamente. En este último indicador, las mayores alzas se dieron en: petróleo y gas 6.3%, productos de refinación del petróleo 13.3%, mineral de níquel 8.7%, carbón 2.7% y azúcar 12.7%. También se presentaron reducciones en los precios de exportación de: café trillado –0.8% y café tostado y molido –2.1%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, octubre 3, 2000


15 de septiembre de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión ordinaria del día de hoy revisó los resultados de la inflación en el mes de agosto así como su posible evolución a mediano plazo. El incremento de 0,3% del índice de precios al consumidor en agosto resultó inferior al observado para el mismo mes de 1999 (0.5%.) Con este resultado, la inflación acumulada durante los primeros ocho meses del año alcanza 7.3% y en año completo el 9.1%. Estos registros  son coherentes con la meta de inflación del 10% para el año 2000.  Al considerar las perspectivas de la inflación y el comportamiento de los agregados monetarios la Junta no consideró necesario modificar la actual postura de la política monetaria.

La evolución favorable de la tasa de inflación indica que el ciclo de elevados precios de algunos alimentos durante los primeros meses del año se revirtió durante los últimos meses según se había previsto. Esto lo confirma el hecho de que la inflación anual observada y la inflación básica –que excluye perturbaciones de precios originadas en choques de oferta- han convergido hacia un mismo nivel. En estas condiciones, la consolidación de un bajo ritmo de inflación como el alcanzado hasta el momento, así como progresos adicionales en este frente, dependerá fundamentalmente de la disciplina monetaria y de los avances que se obtengan en el programa de ajuste fiscal, el cual es indispensable para que las tendencias favorables de la economía puedan mantenerse.

Bogotá, Septiembre 15, 2000 


8 de septiembre de 2000 

Pronunciamiento del FMI.

“El Directorio Ejecutivo aplaude la continuación de la recuperación de la actividad económica colombiana, a pesar de los retos impuestos por la situación política y de seguridad, y sabiendo que el programa apoyado por la  extensión del Acuerdo está siendo implementado como se planeó.

Elementos esenciales para la restauración de la confianza y la recuperación de la inversión privada son el compromiso continuado de parte de las autoridades con su programa económico de tres años; además; ha habido avances hacia la resolución del conflicto interno, progresando en el ataque de la producción y el tráfico de las drogas ilícitas, y dirigiéndose al aspecto social de estos problemas.

Los Directores Ejecutivos aplaudieron la consolidación fiscal que ha tenido lugar bajo el programa. Sin embargo, urgieron que se debe tener precaución para asegurar que los nuevos planes de gasto que han sido introducidos a comienzos de año y financiados con las ganancias temporales del precio del petróleo no se conviertan en permanentes y puedan ser reservados sin caer los precios del petróleo.  En este aspecto, el compromiso de las autoridades para introducir cortes de gasto, si es necesario, debe ayudar a asegurar que sean alcanzados los objetivos fiscales para el año 2000.

La decisión reciente de reforzar el esfuerzo fiscal mediante la introducción de medidas adicionales de impuestos más adelante en el año, ayudará a que se produzca el ajuste fiscal, al tiempo que permitirá que haya recursos presupuestales   adecuados para las prioridades sociales de manera más permanente.

Los Directores Ejecutivos urgieron a las autoridades para eliminar el impuesto de las Transacciones Financieras, lo que contribuye a la desintermediación financiera para el final del año 2002, como se prevé  en el programa.

Los Directores Ejecutivos señalaron que el mercado cambiario ha permanecido estable desde que el peso fue dejado flotar y que el sistema de subastas que el Banco de la República introdujo el año pasado ha sido transparente y ha venido funcionando bien. Para prevenir un aumento de la inflación, alentaron a las autoridades para permanecer listas a apretar la política monetaria si llega a ser necesario con el fin de cumplir con el objetivo de inflación que está en el programa.

El fortalecimiento de los indicadores prudenciales del sistema financiero es alentador. Aún más, el plan de las autoridades para privatizar o liquidar los bancos públicos debe limitar el margen para el gasto cuasifiscal. La posición financiera de las instituciones del ahorro y  préstamo aún requiere de un monitoreo cercano

Las autoridades fueron alentadas para seguir adelante con el programa de privatización, a pesar de las demoras recientes, además de trabajar hacia alcanzar un consenso amplio en el fortalecimiento de las políticas estructurales mediante la adición de nuevas iniciativas de reforma al programa, especialmente aquellas que apuntan a aliviar las tensiones sociales y a mejorar la confianza de los inversionistas”. (FIN/LFS)


8 de septiembre de 2000

Nueva carta de intención al Fondo Monetario
FMI acoge el Plan Colombia

Bogotá – En días recientes, el Ministro de Hacienda, Dr. Juan Manuel Santos, y el Gerente General del Banco de la República, Dr. Miguel Urrutia, enviaron al Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Dr. Horst Kohler, una nueva carta de intención que recoge los avances de la economía colombiana en el marco del acuerdo firmado con el FMI en diciembre de 1999, así como las principales acciones a desarrollar en lo que resta del año.

En esta carta, las autoridades económicas presentaron al FMI varias propuestas  que fueron acogidas por el directorio en la revisión realizada ayer.  Las más importantes son las siguientes:

1) Las autoridades solicitaron al FMI apoyo al Plan Colombia e incorporarlo al programa macroeconómico. El gobierno propuso que las metas de déficit fiscal se ajusten hacia arriba por el monto de los préstamos concesionales que se desembolsen en apoyo al Plan Colombia. Esta propuesta fue aprobada por el directorio del FMI.

2) Con respecto al proceso de paz, el gobierno ratificó la posibilidad de discutir con el Fondo los cambios presupuestales que sean necesarios para la implementación adecuada de los acuerdos a los que eventualmente se llegue.

3) Las autoridades ratificaron su compromiso con las reformas estructurales necesarias para cumplir las metas macroeconómicas de los próximos años. En este sentido, expresaron su intención de presentar un nuevo proyecto tributario en los próximos días, así como un proyecto de reforma al régimen de pensiones antes de fin de año.

4) Así mismo, manifestaron su intención de presentar al Congreso un proyecto de Ley de Responsabilidad  Fiscal, cuyo objetivo es garantizar la sostenibilidad de las finanzas publicas en el mediano y largo plazo. Esta propuesta fue bien recibida en el seno del directorio del FMI, pues consolida hacia el futuro el ajuste fiscal que se logre con el programa.

A continuación, el texto de la carta: 

Doctor
Horst Kohler
Director Gerente
Fondo Monetario Internacional
Washington, D.C. 20431
Estimado Dr. Kohler:

1.   La recuperación de la actividad económica en Colombia desde que se aprobó el acuerdo extendido en diciembre de 1999 hasta la fecha se ha confirmado. Ella se basa en un fuerte y amplio crecimiento de las exportaciones y de la demanda interna; además, la política anti-inflacionaria del banco central logrará las metas trazadas para el año 2000. A pesar de estos notables signos de recuperación, el número de desempleados en el país permanece inaceptablemente alto y, por lo tanto, el Gobierno tomará medidas  para asegurar que la tasa de desempleo disminuya. La cuenta corriente externa se ha mostrado más fuerte de lo previsto, asistida por precios del petróleo más favorables, y el mercado cambiario se ha desempeñado bien bajo el nuevo esquema de tasa flotante. El plan de consolidación fiscal está progresando según lo anticipado, y el sistema financiero ha reaccionado positivamente a los programas de reestructuración, mostrando mejoras significativas en sus indicadores prudenciales. Las autoridades continúan con la agenda de reformas estructurales, la cual seguirá desarrollándose y evolucionando en el transcurso de los próximos tres años del programa. De la mayor importancia para Colombia es alcanzar la paz y mejorar sus perspectivas de corto plazo así como lograr la cohesión social; para ello, el Gobierno recientemente presentó ante la nación y la comunidad internacional el "Plan Colombia".

2.   A pesar de que la caída registrada del PIB en 1999 (-4.5%) fue mayor a lo esperado en el programa (-3.5%), todos los criterios de desempeño se cumplieron para finales de 1999 y marzo 2000, excepto en los casos comentados más adelante. Además, declinó el déficit   en cuenta corriente  a 1.1% del PIB en 1999 (comparado con el 1.3% en el programa), y la inflación fue de 9.2% (comparado con una meta del 11%). No obstante el impacto negativo sobre el recaudo de impuestos de una recesión mayor a la anticipada, el déficit del sector público combinado fue de 5.3% del PIB, bien por debajo del nivel proyectado de 5.9% del PIB.

3.   En términos de criterios de desempeño, las reservas internacionales en 1999 y marzo de 2000 se ubicaron por encima de los niveles mínimos establecidos en el programa, y el déficit fiscal global quedó por debajo de los topes fijados para esas fechas. El criterio de desempeño para los desembolsos netos de deuda externa de mediano y largo plazo del sector público para 1999 se cumplió con un considerable margen, lo cual en gran parte es reflejo de un déficit fiscal menor de lo anticipado; igualmente, se observó el límite máximo establecido para marzo 2000. La deuda externa de corto plazo del sector público fue inferior al tope fijado para diciembre y marzo. El saldo de activos domésticos netos (ADN) del banco central a finales de 1999 se ubicó por encima del tope, reflejando una demanda de base monetaria que estuvo temporalmente por encima de su nivel proyectado, debido al problema del año 2000, una posibilidad prevista en el programa. En marzo de 2000, el ADN fue nuevamente menor al tope establecido.

4.   Las autoridades colombianas confirman los objetivos del programa, buscando restablecer el crecimiento del PIB real en el 2000 al 3% y mantener la meta de inflación del 10%. A pesar de la reducción de los ingresos provenientes de productos diferentes al petróleo, de una recesión mayor a la anticipada en 1999, y  de la necesidad de atender algunos gastos no previsibles en 2000, las autoridades reafirman su compromiso de lograr las metas del programa con un déficit del sector público no financiero (SPNF) de 3.6% del PIB en el 2000, junto con un déficit del sector público consolidado de 3.7% del PIB. Los gastos del Gobierno Central serán 1.4% del PIB más altas de lo proyectado inicialmente, debido sobre todo a requisitos imprevisibles no recurrentes, originados por la necesidad de atender problemas en tres áreas: el conflicto interno, el alto nivel de desempleo, y los problemas fiscales de algunos gobiernos territoriales. Sin embargo, se cumplirá con la meta fiscal del programa debido a incrementos en los salarios del sector público por debajo de la inflación proyectada, mayores ingresos de lo esperado por petróleo (0.7% del PIB), a medidas sobre gasto público introducidas en mayo, y al impacto de los ahorros en otras áreas. Si los ingresos llegan a disminuir por debajo de las proyecciones actuales, las autoridades harán los recortes necesarios para asegurar que se cumpla a cabalidad la meta fiscal.

5.   Las autoridades proponen que se mida el déficit del Gobierno Central con base en compromisos con el fin de monitorear el programa. Ello ayudará al manejo fiscal  en Colombia, al reflejar plenamente todos los compromisos presupuestales en el año en que ocurrieron. De esta forma, el Ejecutivo controlará en forma más eficiente las solicitudes de gasto que llegan tarde en el año; en el pasado, dichas solicitudes se han atendido llevando su ejecución al año fiscal siguiente, lo que se traduce en traslados al nuevo presupuesto que son difíciles de controlar. Un déficit basado en compromisos hará que el proceso presupuestal sea más transparente y eficiente al abandonarse la mezcla de bases de causación y de caja utilizada en el pasado. El Gobierno ha venido trabajando con personal del Fondo para asegurar la implementación de los mecanismos y garantizar reportes precisos de todos los compromisos presupuestales.

6.   Actualmente, las autoridades no anticipan que se pueda desarrollar a plenitud el plan de privatizaciones de entidades públicas y bancos en 2000, según se explica más adelante. Los menores ingresos esperados por las privatizaciones tendrán implicaciones en la financiación del déficit del sector público. De acuerdo con el programa, el Gobierno buscará compensar esto con financiación externa en un monto hasta del 50% del faltante en los ingresos por privatizaciones. Las  autoridades buscarán la financiación adicional que se requiera en los mercados financieros internacionales y han acelerado el programa de préstamos que están preparando las instituciones crediticias multilaterales.  Para contar con esta financiación adicional, las autoridades proponen que el tope indicativo establecido en el programa para la deuda externa de mediano y largo plazo para finales del 2000 se aumente en US$300 millones. Este aumento correspondería aproximadamente a la mitad de lo esperado por la venta de la empresa de distribución de energía, cuya privatización no se realizará en el 2000 sino en el 2001. Si se presentan oportunidades para prefinanciar los requerimientos para el 2001 en el segundo semestre del 2000, el Gobierno analizará junto con el Fondo cambios en los topes del endeudamiento externo; el producto de dicha financiación se mantendrá en moneda extranjera hasta que se requiera en el 2001.

7.   El proceso de paz ha venido progresando significativamente en los últimos meses. La metodología de las conversaciones contempla ahora la posibilidad de implementar acuerdos parciales de paz, lo cual podrá demandar un incremento temporal del déficit del SPNF para asegurar su adecuada implementación. Aunque el Gobierno espera que el progreso en el proceso se reflejará en un fortalecimiento de la posición fiscal, las autoridades analizarán con el Fondo los cambios presupuestales necesarios, en el evento de que se requieran.

8.   El Gobierno colombiano ha hecho público su proyecto de varios años denominado "Plan Colombia", el cual integra las estrategias para dar fin al conflicto interno, reducir el alcance del narcotráfico, y tratar las consecuencias sociales de estos problemas. Una serie de donantes y prestamistas bilaterales han manifestado su apoyo al Plan Colombia y las autoridades colombianas proponen que los topes establecidos en el programa para el déficit fiscal y los desembolsos netos de deuda externa de mediano y largo plazo se ajusten hacia arriba, de acuerdo con los préstamos desembolsados en condiciones concesionales que apoyan este Plan. Las contribuciones internas al Plan se incorporarán en el presupuesto del Gobierno como parte de su programa fiscal.

9.   Con respecto a la política monetaria, el banco central continúa con su estrategia de fijación de metas de inflación, con el crecimiento de la base monetaria como meta intermediaria. La autoridad monetaria considera que esta estrategia de fijación de metas de inflación es compatible con el uso de una meta intermediaria, siempre y cuando esta última esté subordinada a la meta de inflación. Se están haciendo esfuerzos significativos para mejorar la habilidad de pronosticar la inflación, así como los mecanismos de transmisión de la política monetaria. En la actualidad, las proyecciones del banco central muestran que se cumplirá la meta de inflación para finales de este año y que la meta 8% para el 2001 también se logrará. Sin embargo, se registró un aumento en la inflación durante la primera parte de este año debido al incremento temporal de algunos precios de alimentos y aumentos en el precio interno de la gasolina. De hecho, los cuatro indicadores de  inflación anual básica calculados por el banco central han permanecido por debajo de la meta anual en meses recientes e incluso los pronósticos del banco central en esta materia apuntan a niveles inferiores a la meta oficial para diciembre de 2000.

10. Hasta lo corrido del año, los saldos de efectivo en poder del público han crecido por encima de lo proyectado en el programa. Puesto que las autoridades consideran que el cambio hacia mayores tenencias en activos líquidos es de carácter permanente, por su relación con shocks exógenos a la demanda por dinero (por ejemplo, la expansión de la base impositiva de las transacciones financieras al comienzo del año), han aumentado un tanto la base monetaria de referencia para el resto de este año. Esto no impedirá que se cumplan las metas de inflación para el 2000 y 2001. Por consiguiente, las autoridades proponen que el criterio de desempeño para los ADN para septiembre y diciembre de 2000 se ajuste a un nivel levemente superior a la meta indicativa establecida en el programa, mientras que la meta para las reservas internacionales netas permanecerá igual a lo indicado anteriormente.

11. El peso colombiano ha venido flotando con respecto al US dólar desde septiembre de 1999. La transición al sistema de flotación se llevó a cabo sin contratiempos y desde ese entonces la tasa de cambio ha permanecido relativamente estable. El banco central ha introducido un sistema de subastas según el cual los participantes del mercado (bancos y la Tesorería General) presentan posturas para adquirir opciones de venta de divisas al banco central. La experiencia con este sistema ha tenido éxito y ha contribuido a que el banco central exceda las metas de las RIN en diciembre de 1999 y marzo de 2000. En la actualidad, Colombia muestra una posición fuerte de reservas internacionales y, dadas las proyecciones de balanza de pagos, el banco central prevé cumplir con la meta de las RIN para el 2000. Para facilitar el acceso a la financiación externa, el banco redujo en mayo a cero el depósito obligatorio no remunerado (en el banco central) sobre empréstitos externos.

12. Desde mediados de 1999, los indicadores de solvencia  y de liquidez del sistema financiero colombiano han presentado una evolución positiva. El promedio del coeficiente de adecuación de capital en junio fue de 11.2% aproximadamente 1.2 puntos porcentuales por encima de la cifra observada en agosto 1999, cuando llegó a su nivel más bajo. El fortalecimiento del capital se ha obtenido como resultado de los programas puestos en marcha por el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafin) para los intermediarios financieros públicos y privados. El indicador de préstamos improductivos, aunque no se encuentra en los niveles deseables, ha mostrado mejoría, de 16.1% en noviembre 1999, nivel más alto, para situarse en 10.5% en junio 2000, mientras que las provisiones han aumentado como porcentaje de los préstamos vencidos. Lo primero se debió a la combinación del proceso de reestructuración de créditos exigido por los programas de recapitalización de Fogafin y la recuperación de la actividad económica. Lo segundo fue resultado de reglas más restrictivas en materia de provisiones impuestas por la Superintendencia Bancaria.  Las autoridades planean incrementar la capitalización de los bancos públicos en un 1% adicional del PIB (a un costo fiscal anual  de más o menos 0.1% del PIB) con el fin de prepararlos para la venta, de acuerdo con el cronograma previsto por el programa.

13. Se han implementado la mayoría de las reformas estructurales programadas para junio de este año. La propuesta de crear un fondo gubernamental de pensiones territoriales fue aprobada por la Ley 549 al finalizar 1999. La mayor parte de la reglamentación para poner en marcha las disposiciones de la ley que reformó al sector financiero en julio de 1999 ya fueron emitidas. Los restantes reglamentos están prontos a salir. Ya se presentó un proyecto de ley ante el Congreso, de acuerdo con el cronograma, para organizar las actividades de lotería y juegos, con el fin de fortalecer las reservas de pensiones de los gobiernos territoriales. También se aprobó la legislación que saneará las finanzas de estos gobiernos, limitando sus gastos corrientes. De acuerdo con el programa, ya fue presentada una propuesta de reforma constitucional que desvincula las transferencias hacia los gobiernos territoriales de los ingresos corrientes del Gobierno Central, pero fue retirada luego de debates iniciales. El Gobierno acordó reestructurar la propuesta, la cual fue sometida al Congreso nuevamente en marzo de este año. Con relación a la reforma tributaria, una propuesta fue presentada ante el Congreso en marzo pasado, tal como se prevé en el programa. Se postergó la presentación de un proyecto de reforma de segunda generación al Seguro Social, originalmente programada para diciembre de 1999, con el fin de mejorar aspectos técnicos de la propuesta y permitir tiempo para la construcción de un consenso en torno al contenido de la reforma. El Gobierno lo presentará nuevamente al Congreso antes de concluir el presente año.

14. Las autoridades colombianas confirman su determinación de seguir  y profundizar el proceso de reforma estructural en el transcurso de los tres años establecidos. Para este fin, varias propuestas de reforma cursan en el Congreso, tal como se explicó, o se encuentran en etapa de preparación.

15. El paquete tributario que se está analizando en el Congreso propone una reducción gradual de las tasas del impuesta a la renta de 35% a 32% y la creación de un impuesto unificado a la renta y al valor agregado para los negocios pequeños (con el fin de prevenir la evasión de impuestos) y otras medidas para corregir posibilidades de elusión de estos impuestos.

16. Buscando proteger la viabilidad de las finanzas públicas e incrementar el cubrimiento de la salud y la educación, el Gobierno ha presentado ante el Congreso una propuesta de reforma constitucional tendiente a modificar el actual esquema de transferencias de ingresos a los gobiernos territoriales (Situado fiscal y  participaciones municipales). La reforma propone desvincular las transferencias de los ingresos corrientes del Gobierno para garantizar su estabilidad y permitir una mayor flexibilidad de las finanzas del Gobierno Central. Esta propuesta contempla un incremento de 1.5% anual real de las transferencias para atender los requerimientos en la expansión de servicios, principalmente educación y salud.

17. En lo atinente a la reforma pensional, el Gobierno presentará ante el Congreso antes de finalizar este año su propuesta de eliminar los orígenes de futuros déficit del Instituto de Seguros Sociales, con el fin de garantizar su viabilidad financiera en el mediano plazo.

18. En lo que concierne al programa de privatizaciones, se han logrado significativos avances en llevar a su próxima venta  varias empresas importantes. Sin embargo, muy probablemente el cronograma inicial se verá afectado debido a la escalada terrorista contra puestos estratégicos de la red de energía. En consecuencia, se postergó la venta de ISA para el 2001; no obstante, el Gobierno espera que la venta de ISAGEN, Carbocol, y la ETB finalizará antes de terminar el  2000. Continuarán los esfuerzos por privatizar los bancos públicos, como se mencionó anteriormente, y lograr su venta antes de concluir el presente año. Por otra parte, está menos avanzada la venta de otras compañías de distribución de energía y posiblemente se recibirán menos ingresos de lo previsto, por este concepto.

19. Adicionalmente, el Gobierno busca fortalecer los vínculos entre el Congreso y el Ejecutivo en lo atinente a la política fiscal. Para ello, propondrá al Congreso antes de concluir el 2000 una ley de responsabilidad fiscal con el propósito de promover la sostenibilidad de las finanzas públicas en el largo plazo, tanto a nivel central como territorial (departamentos y municipios) del Gobierno. Las políticas de reforma estructural en relación con los temas económicos y sociales, incluyendo el empleo, son temas de discusión en la actualidad en Colombia, principalmente a través de mesas de concertación entre congresistas y amplios segmentos de la sociedad. El Gobierno espera propuestas concretas de estos foros durante la segunda mitad del año en curso.

20. El Gobierno está comprometido a buscar al ajuste fiscal acordado en el programa. Con esta base, a finales de julio de 2000, las autoridades presentaron ante el Congreso el presupuesto para el 2001, consistente con un déficit del sector público no financiero de no más de 2.5% del PIB y un déficit del sector público combinado que sea consistente con el programa.

21. Las autoridades colombianas reafirman sus compromisos con las políticas del  programa aprobado por la Junta Ejecutiva del FMI en diciembre pasado y solicitan que se considere cumplida la primera revisión contemplada en dicho programa. La segunda revisión con el Fondo se llevará a cabo, de acuerdo con el programa de tres años, en diciembre 20, 2000.

Atentamente,

 

Juan Manuel Santos                                                         Miguel Urrutia
Ministro de Hacienda y Crédito Público                                   Gerente General                                                                         Banco de la República


4 de septiembre de 2000 

Equilibrio Fiscal, clave para servir la deuda

En conferencia dictada hoy en la Universidad Externado de Colombia, el Codirector de la Junta Directiva del Banco de la República, Antonio Hernández Gamarra dijo que la explosión de la deuda del Gobierno Nacional es un fenómeno relativamente reciente, pues pasó del 17% del PIB en 1997 al 28.4% del PIB a fines de 1999. Como consecuencia de ese rápido incremento el pago de los intereses subió de $ 2.5 billones en 1997 a $ 5 billones en 1999.

Hernández señaló que ese mayor pago de los intereses es el resultado, en muy buena parte, del exceso de gasto público en relación con los ingresos gubernamentales, y menos el producto de una política monetaria rígida. Estimó que el Gobierno hubiera pagado solamente el 56% de los intereses que efectivamente pagó el año pasado si hubiera seguido una política prudente de endeudamiento en los últimos 7 años.

La exposición de Hernández finalizó señalando que se requiere de alrededor de US$ 11.500 millones de endeudamiento externo entre el año 2000 y 2002 y que, por lo tanto, es absolutamente indispensable contar con ese financiamiento para asegurar la estabilidad de las cuentas externas del país. Por eso, por el peligro de mayores inflaciones futuras y, en general, porque es necesario velar por la estabilidad macroeconómica en un marco de recuperación del crecimiento, Hernández reiteró que la posición de la Junta del Banco de la República es no hacer emisiones para financiar más gasto del Gobierno Nacional.

La verdadera solución para controlar el crecimiento del pago de los intereses es equilibrar las finanzas públicas, lo cual requiere la aprobación de las reformas estructurales por parte del Congreso de la República y una política de total austeridad en el gasto público.

La política monetaria puede cooperar manteniendo bajas las tasas de interés, tal como ha venido ocurriendo desde hace casi un año. Tendencia que se reforzará con una mayor confianza de los inversionistas, nacionales e internacionales, en el futuro del país y en su estabilidad macroeconómica.

Para mayor ilustración, puede apreciarse el documento-base de la conferencia en la página electrónica del Banco, entrando por Junta Directiva y luego Publicaciones y Escritos.

Bogotá, septiembre 4 de 2000


4 de septiembre de 2000

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.5% variación mensual para el mes de Agosto

El Indice de Precios del Productor –IPP- presentó en el mes de agosto una variación de 0.5%, cifra inferior en 1.1 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. Con este resultado, el crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 9.3% y en el año completo en 13.7%. Así, entre julio y agosto del presente año, la variación anual del IPP se redujo en 1.2 puntos porcentuales, al pasar de 14.9% a 13.7% respectivamente (ver cuadro 1).

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios decrecieron en 0.05%, representando el –1.8% de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte a la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: Café pergamino -4.0%, papa -5.9%, papaya -19.3%, silvicultura y extracción de madera -6.4%  cebolla -9.5%, y banano –6.8%. En éste grupo se presentaron aumentos en las cotizaciones de mango 43.5%, yuca 9.6%, otros tubérculos como arracacha y ñame 30.8% y  aguacate 30.4%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en –0.7%, explicando el –3.4% de la variación mensual del IPP. En este rubro cayeron los precios de petróleo crudo –1.9% y oro –1.5%. Con respecto a los precios de   los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.7%, variación que explica el 105.2% del cambio mensual del IPP. El incremento en este rubro, se debe principalmente al alza en el precio de: sustancias y productos químicos 1.3%, otros productos minerales no metálicos 2.4% (por ejemplo: ladrillos 15.1%, productos de hormigón cemento y yeso 5.4% y cerámicas refractarias 2.0%), vehículos 0.8%, bebidas no alcohólicas y agua mineral 3.1%, productos metalúrgicos básicos como hierro y acero 1.2%  y otros metales no ferrosos 1.2%. Se destacan las reducciones en las cotizaciones de los siguientes bienes industriales: leche en polvo -4.9%, derivados de la carne y pollo –4.4%, panela –2.4%, y pescado procesado y sus derivados –2.3% (ver cuadro1 y cuadro 4).

Al descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales de construcción 1.6%, seguidos por los bienes de capital 0.9%, los bienes de consumo final 0.5% y las materias primas 0.3%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el   índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.7%, mientras que en lo corrido del año y los últimos doce meses registró una variación de 10.1% y 14.1% respectivamente (ver cuadro 2).

Por procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.4%, mientras que los de origen importado aumentaron 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes exportados no hacen parte del IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 0.3%, situándose su variación corrida y  año completo en 12.5% y 20.9% respectivamente. En este último indicador, las mayores alzas se dieron en: productos de papel y cartón 5.5%, petróleo crudo 5.5%, productos elaborados de metal excepto maquinaria y equipo 2.4%, y algodón y fique 2.1%. También se presentaron reducciones en los precios de exportación de azúcar –7.7%, trilla de café –4.0%, mineral de níquel –1.8% y otras frutas como uchua, pitahaya, granadilla y curuba –3.9%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá, septiembre 4 de 2000


3 de septiembre de 2000 

De acuerdo con la Sentencia C-955 del 2000, la Corte Constitucional estableció que el Banco de la República debe fijar un límite máximo a los intereses remuneratorios que pueden cobrar los establecimientos de crédito para financiación de vivienda individual de largo plazo y de proyectos de construcción de vivienda.

Con base en la certificación expedida por la Superintendencia Bancaria el 1º de septiembre, sobre las tasas de interés que se estaban cobrando en el mercado financiero, y tomando en cuenta todos los parámetros establecidos por la Corte, la Junta Directiva del Banco de la República en su sesión extraordinaria de septiembre 3, estableció una tasa máxima remuneratoria para préstamos en UVR de 13.1 puntos porcentuales nominales anuales pagaderos mes vencido. Esta tasa es adicional a la variación del UVR y equivale a un poco menos  de 1.1% mes vencido.

Para los créditos denominados en pesos a tasa nominal fija, la tasa máxima de interés remuneratoria será equivalente a 13.1 puntos porcentuales nominales anuales pagaderos mes vencido, adicionados con la variación de la UVR de los últimos 12 meses anteriores a la firma del contrato.

Bogotá, septiembre 3 de 2000


30 de agosto de 2000 

Resumen de la ponencia del Gerente General del Banco de la República  para el seminario organizado por Uniandes

En el marco del Seminario “Deuda Pública y Política Monetaria”, organizado por la Universidad de Los Andes, el día 30 de Agosto, el Doctor Miguel Urrutia, Gerente General del Banco de la República hizo una exposición sobre el tema “Emisión y Deuda Pública”, de la cual destacamos algunos puntos principales.

La deuda total del sector público en Colombia asciende a 38% del PIB, y para un país con nuestras características no es conveniente que dicha relación sobrepase el 40%. De lo contrario, la colocación de bonos en los mercados internacionales se hará más difícil y costosa.

El peso de la deuda pública se puede reducir rápidamente cuando la economía crece, siempre y cuando el déficit fiscal crezca a menor ritmo que el PIB. El incremento reciente en el peso de la deuda colombiana se debe a que el país no se ha comprometido verdaderamente con la reducción del gasto y del déficit fiscal.

Trabajos recientes   muestran que el problema de monto del pago de intereses dentro del presupuesto nacional se debe mucho más a los crecientes déficit fiscales que a cualquier alza que se haya podido producir desde 1993 en las tasas de interés a las que se financia el gobierno. Hay que recordar, además, que los déficit fiscales, por lo demás, son tal vez la principal causa del aumento en dichas tasas, pues mayores déficit incrementan el riesgo país y aumentan la demanda por fondos prestables.

Con respecto al debate sobre la emisión para financiar al gobierno, podemos decir que una emisión primaria destinada a aliviar el costo de la deuda oficial sería interpretada por los mercados internos y externos como una medida inconveniente y populista, lo cual inmediatamente se reflejaría en una mayor prima pues aumentaría el riesgo país. Esto incrementaría la tasa de interés externa de nuestra deuda, lo cual, a su vez, se transmite a la tasa de interés interna de la economía, y afecta negativamente  tanto al sector público como al privado.

Todos los países serios financian sus déficit fiscales en el mercado. La colocación de deuda pública absorbe recursos de ahorro reales, que se pueden dedicar a gastos de recursos reales por el estado. Ese método de financiar el gasto público también genera los incentivos correctos para las políticas públicas. Los déficit fiscales tienen costos para el estado.  Si el Estado puede financiar el gasto público  a cero costo con el Banco Central, ¿qué incentivo tiene para moderarlo?  La ilusión de reducir artificialmente el costo del gasto público ha llevado, en todos los países en que el Banco Central financia al gobierno, a la hiperinflación.  Eso no sólo pasó en Argentina, Brasil, Perú, e Indonesia, sino también en Alemania, Hungría y Japón.

Finalmente, la financiación del déficit en el mercado estabiliza la economía.  Los déficit deben crecer en las recesiones, y en ese momento las tasas de interés son bajas. Por el contrario no debe haber déficit cuando la economía está recalentada y las tasas de interés son altas.  Es más, en esa época crecen los ingresos fiscales, y se debe pagar deuda. El resultado es entonces una estabilidad en la relación deuda/PIB en el largo plazo, con fluctuaciones alrededor de la tendencia, según el punto en que se está en el ciclo económico.

Bogotá, agosto 30 de 2000


22 de agosto de 2000 

En el marco del XI Congreso Colombiano de Historia, la Universidad Nacional de Colombia organizó el día 22 de agosto de 2000 una mesa redonda sobre el tema “Modelo de Desarrollo y Pobreza en Colombia”. Los siguientes son algunos apartes de la intervención del Gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya, en este acto:

“El modelo de libre empresa y propiedad privada que plantea nuestra Constitución es el modelo que con el tiempo genera mayor bienestar. Históricamente, durante el siglo XX ese modelo ha mejorado el nivel de ingreso de los colombianos y reducido la proporción de la población que vive en la pobreza, a pesar de haber pasado por dos o tres grandes crisis, como fue el caso de los  inicios de los años treinta, los cincuenta, y la crisis de 1997-99. En esos períodos la sociedad resolvió endeudarse para consumir, y en pocos años el peso de la deuda frenó el crecimiento económico.

La historia económica moderna resalta la importancia a los derechos de propiedad en el desarrollo capitalista, área en la cual las instituciones colombianas han sido débiles. Igualmente, los estudios comparativos de desarrollo a nivel internacional encuentran que los países que aumentan su producto más rápidamente son aquellos con instituciones estables y con una justicia eficiente y efectiva. Esas comparaciones internacionales muestran índices relativamente malos para Colombia en lo que respecta a eficiencia del sistema judicial, corrupción y eficiencia burocrática.

Al respecto, un trabajo interesante es el de Rafael La Porta, Florencio López de Silanes, Andrés Shleifer y Robert Vishny, (agosto 1998), titulado “Calidad del Gobierno”.  Estos autores definen la buena calidad de los gobiernos, en términos de bajo nivel de intervencionismo en la economía, eficiencia del sector público, calidad en la provisión   de bienes públicos, tamaño del gobierno y libertad política; encuentran que los mejores resultados en estas dimensiones del gobierno están directamente relacionadas con mayor ingreso per capita.  También encuentran que los gobiernos que mejor funcionan tienen, en general,  un tamaño grande   en términos de proporción de carga tributaria con relación al PIB, lo cual parece lógico, pues es claro que gobiernos con bajos recaudos tributarios no pueden proveer bienes públicos de calidad.

Otro factor de éxito del modelo de desarrollo del capitalismo democrático es contar con unas instituciones que garanticen la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. Esta igualdad se basa, ante todo, en darle a todos los niños y jóvenes acceso a la educación. En este aspecto también ha fallado Colombia. La cobertura de la educación ha sido baja, y los progresos en este indicador han sido muy inferiores a los logrados en otros países, y por eso, estos últimos han logrado tasas de crecimiento económico y reducción de pobreza mucho mayores a las nuestras.

Una de las principales causas de la baja cobertura en educación y servicios sociales básicos como la salud   ha sido la ineficiencia en la prestación de tales servicios por sistemas burocráticos y clientelistas. También parte de la explicación está en un esfuerzo insuficiente en el área tributaria, pues aunque con los recursos actuales  dedicados a educación y salud se deberían obtener mejores coberturas y calidad en el servicio, también se requieren más recursos estatales, sobre todo en lo que hace a aportes de las regiones.

Colombia tiene una carga tributaria relativamente baja en términos internacionales. Aunque esto es menos notorio en lo que se refiere a la carga tributaria correspondiente al gobierno nacional, el principal problema está en la irrisoria carga tributaria de las regiones, las cuales, en los países con alto crecimiento, financian buena parte de la educación y la salud. Entre nosotros, los poderes locales son oportunistas, no se esfuerzan por cobrar impuestos (por ejemplo los prediales), y limitan su gestión  a tratar de obtener transferencias del estado central.

Una comparación internacional muestra la pobreza del esfuerzo tributario local en Colombia:

CARGAS TRIBUTARIAS COMO PROPORCION  DEL PIB EN 1997

  Colombia Alemania USA Suecia Noruega
Gobierno Nacional Consolidado 11.7 11.1 12.5 20.4 25.2
Gobiernos Regionales 1.3 8.2 5.3    
Gobiernos Locales 1.7 2.6 3.5 16.9 7.9
Contribución seguridad social 3.2 15.6 6.7 16.6 8.9
Total 17.9 37.5 28.0 53.9 41.0

Las anteriores cifras hacen pensar que para lograr un Estado que garantice la igualdad de oportunidades, se requiere una reforma estructural de las finanzas públicas encaminada a aumentar el esfuerzo tributario a nivel local, como de hecho han iniciado ciudades como Bogotá y Medellín. Por supuesto la legitimación de los mayores tributos será función del buen uso de los recursos y de la calidad de los servicios que se financien con ellos.

Para terminar, se puede hacer la siguiente reflexión: si los países que más crecieron en la segunda mitad del siglo XX fueron los que siguieron modelos económicos capitalistas con apertura a los flujos de comercio, capital y tecnología, y por el contrario los países con mucha intervención estatal  y economías protegidas crecieron a mucho menor ritmo, en un mundo globalizado parece una posición poco sensata añorar este último tipo de modelos”.

Bogotá, Agosto 22 de 2000


22 de agosto de 2000

Resumen de la intervención del Dr. Miguel Urrutia Montoya, en la sesión plenaria del Senado celebrada el 22 de agosto de 2000.

Como todos los bancos centrales del mundo, el Banco de la República tiene la obligación de regular la liquidez de la economía, haciendo emisión o contracción monetaria.  El Banco debe garantizar una expansión monetaria compatible con el crecimiento esperado del producto y con la meta de inflación. El mecanismo principal por el cual se amplía la liquidez son las Operaciones de Mercado Abierto, las cuales de acuerdo con la Ley 31 de 1992 deben hacerse exclusivamente con títulos de deuda pública.

El Banco ha hecho amplia difusión de los procedimientos y reglas que sigue para irrigar liquidez. Diariamente los participantes en los mercados reciben información sobre los montos, plazos y tasas de las operaciones REPO, o de las  compras definitivas de títulos por medio de las cuales el Banco expande la liquidez de la economía. Esta información puede ser consultada por el público en general, en la página de Internet del Banco de la República: www.banrep.gov.co. Las personas interesadas pueden consultar en dicha página del Banco (a través de los comandos: Información económica – estadísticas – sector financiero – OMAS) todo lo relacionado con dichas operaciones, así como los anuncios de futuras subastas.

Las operaciones de respaldo al sector financiero y de apoyo de liquidez a las entidades que así lo requieren también siguen unas reglas claras y están explícitamente dentro de las responsabilidades que asignan la Constitución y las leyes al Banco de la República. Estas operaciones, por definición, están encaminadas a la protección del sistema de pagos y de los ahorros del público, es decir, defienden los intereses de millones de colombianos que tienen depósitos en el sistema financiero nacional.

En el caso específico de la adquisición de títulos Fogafín-Banca Pública, el pasado mes de marzo, dicha medida no sólo fue pública y transparente, sino que se trató explícitamente, de manera destacada, en el informe que presentó la Junta Directiva al Congreso ese mismo mes, en un párrafo que conviene recordar:

  “Con el propósito de facilitar la reestructuración y saneamiento de los bancos públicos, programa gubernamental dentro del cual se cuenta el reciente desmonte de las operaciones del BCH, el Banco de la República adquirió recientemente  títulos de Fogafín por la suma de $498.800 m. Dichos títulos, conocidos como Títulos de Fogafín – Banca Pública, fueron emitidos en 1999, y serán recomprados por el Fogafín dentro de los próximos 20 meses. La medida tiene importantes efectos sobre el mercado interbancario. Como algunos bancos públicos, especialmente el BCH, venían experimentando dificultades de acceso al mercado interbancario, las tasa de colocación de los REPO estaban registrando variaciones significativas, sin que ello correspondiera a las condiciones de liquidez de la economía. Con la compra de los títulos mencionados por parte del Banco de la República, se ha otorgado a los bancos públicos una fuente importante de liquidez permanente”. (Informe de la Junta Directiva al Congreso de la República, Marzo de 2000, p.41)

Por lo anterior, no puede calificarse la compra de los citados títulos como “clandestina” ya que dicha operación fue compatible con el programa monetario y con las normas vigentes, y sus condiciones fueron  ampliamente conocidas por el público. El Banco tiene gran interés en que todos los agentes conozcan  la forma como opera la política monetaria. En el caso específico de las compras y ventas de títulos de deuda pública considera que la difusión de las operaciones es fundamental, pues ella es condición indispensable para el buen funcionamiento de los propios mercados que utiliza para cumplir esta tarea.

Bogotá, Agosto 22 de 2000


18 de agosto de 2000 

La propuesta de algunos sectores de opinión de realizar emisiones para financiar el gasto público ha sido objeto de estudio por parte de la Junta Directiva del Banco de la República y de su equipo técnico. Al concluir su  examen, la Junta considera pertinente pronunciarse de manera unánime al respecto rechazando dicha posibilidad.

La economía colombiana ha comenzado a superar su crisis, tal como lo muestran las cifras de actividad económica del primer trimestre y lo confirman numerosos indicadores líderes para el segundo. Durante el último año y medio, el desequilibrio de la cuenta corriente de la balanza de pagos se corrigió, las tasas de interés cayeron significativamente, la tasa de cambio real se elevó, la inflación se moderó y la competitividad de la producción nacional se incrementó. Con ello, la confianza del público y de la comunidad externa en la economía colombiana ha comenzado a restablecerse. Como resultado, durante el primer semestre de este año, las exportaciones, la inversión privada y el gasto de consumo empezaron a recuperarse, induciendo un crecimiento industrial, que según cifras del Dane alcanzó el 8.1% real, y  cobijó a casi todas las ramas de la producción.  Todo esto podría irse al traste si se envían señales contradictorias como la de una emisión para financiar gasto público, lo cual podría interpretarse como una falta de compromiso con las reformas estructurales y el necesario ajuste fiscal.

La política monetaria ha contribuido a crear condiciones propicias para la recuperación a través de un suministro adecuado de liquidez que ha estimulado la actividad productiva y el saneamiento del sistema financiero, sin comprometer el logro de las metas de inflación. Esto se ha reflejado en un crecimiento de la base monetaria, excluyendo el efecto de reducciones en el encaje, de 14.8% en  1999 y 21.6% en lo corrido del presente año. De manera similar, al concluir julio los medios de pago (M1) crecían a una tasa anual que superaba el 34%. El mayor suministro de liquidez ha estado acompañado de una disminución significativa de las tasas de interés de intervención del Banco de la República y de la flexibilización de las condiciones de apoyo de liquidez al sistema financiero, que ha facilitado el acceso a recursos extraordinarios del Emisor. De esta manera, dadas las circunstancias de subutilización de la capacidad productiva, la Junta ha ampliado el margen de expansión monetaria  sin poner en riesgo las metas de inflación.

Compartiendo la preocupación de la sociedad colombiana porque la economía se reactive más rápidamente, la Junta concluyó que una decisión de emitir para financiar gasto público tendría resultados opuestos, haciendo abortar los inicios de recuperación. En una economía como la colombiana, con movilidad de capitales y un grave desequilibrio fiscal, una expansión de la cantidad de dinero superior a la prevista generaría tasas de inflación superiores a las metas propuestas. Esto incrementaría las expectativas de devaluación e inflación, presionaría al alza las tasa de interés, agravando el déficit fiscal  y frenando la reactivación de la economía.

Por su parte, la comunidad financiera nacional e internacional interpretaría un crédito primario al Gobierno como la intención del Estado colombiano de reducir su deuda a través de una mayor inflación y, por lo tanto, una señal de falta de compromiso con el ajuste estructural de las finanzas públicas. Esto aumentaría la percepción de riesgo del país, incrementaría todavía más las tasas de interés a las cuales deben colocarse los bonos colombianos en los mercados internacionales, lo que afectaría negativamente la confianza de los inversionistas colombianos y extranjeros. Lo anterior terminaría erosionando el patrimonio de todos los colombianos.

El resquebrajamiento de la confianza, las dificultades de acceso a crédito externo y el encarecimiento del mismo, las mayores expectativas de devaluación e inflación y las presiones alcistas sobre las tasas de interés constituyen sólo algunos de los principales rasgos negativos del escenario que sobrevendría, de llegarse a caer en la tentación de  una emisión para financiar gasto público. Muchos países latinoamericanos intentaron esta política en la década de los años ochenta, al igual que otras economías lo han hecho más recientemente. No sólo fracasaron, sino que condujeron al peor de los mundos:  mayor inflación y mayor desempleo, la llamada estanflación y cuyos costos recayeron principalmente sobre los más pobres.

Santafé de Bogotá, D.C., agosto 18, 2000


11 de agosto de 2000 

Cálculo de la UVR

Como es de conocimiento público, la Corte Constitucional mediante la sentencia 955 de 2000 determinó que compete a  la Junta Directiva del Banco de la República establecer la metodología de cálculo de la Unidad de Valor Real ( UVR) y fijar el valor diario de dicha unidad de cuenta.

En su sesión celebrada el día de hoy y con el fin de dar certeza al valor de las obligaciones pactadas en UVR, la Junta Directiva acordó adoptar una metodología igual a la establecida por el Decreto 2703 de diciembre 30 de 1999 para el cálculo diario de la UVR. Es decir que no hay ninguna variación en el método de cálculo y de actualización de esta variable, con respecto al que viene utilizándose para las operaciones denominadas en UVR a lo largo de este año.

La fórmula adoptada garantiza que las variaciones de la UVR dependen exclusivamente de las variaciones en el índice de precios al consumidor, acatando así plenamente los términos del fallo de la Corte.

El Banco de la República publicará el valor de la UVR, información que también aparecerá en la página de Internet del Banco, www.banrep.gov.co.

Santafé de Bogotá, D.C., agosto 11,2000


11 de agosto de 2000

En su sesión ordinaria de agosto 11, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación y del desenvolvimiento general de la economía. Se resalta que en el mes de julio, por segundo mes consecutivo, se presentó una reducción del nivel general de precios al registrarse una inflación negativa de 0.04%. Este comportamiento muestra la corrección que se ha presentado sobre los diversos factores de oferta que generaron presiones inflacionarias a comienzos del año. En particular, se destaca el rubro de alimentos, cuyos precios en julio disminuyeron 1.4%, lo que pone en evidencia la respuesta de la producción agrícola. Con el resultado de julio, la inflación anual alcanza el 9.3% y la acumulada en los primeros siete meses del año el  6.9%, lo que permite ser optimistas en cuanto al cumplimiento de la meta de inflación para el presente año, al tiempo que se mejoran las posibilidades de continuar reduciendo la inflación en el 2001.

Los últimos indicadores de producción y ventas sugieren que la economía creció en el segundo trimestre a un ritmo similar al del primero. Sin embargo, al continuar existiendo exceso de capacidad en la industria, no es de esperar que la recuperación de la demanda agregada vaya a manifestarse en presiones inflacionarias.

En cuanto al manejo monetario, la Junta decidió no modificar la política actual de liquidez en la economía, la cual ha contribuido a impulsar su  reactivación. Se considera  que aunque el   crecimiento observado hasta la fecha en la base monetaria  y los medios de pago es superior al inicialmente previsto, ello obedece a desarrollos poco típicos de la demanda por efectivo y cuentas corrientes, y no  compromete el logro de la meta de inflación.

Santafé de Bogotá, D.C., agosto 11, 2000


2 de agosto de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
1.1% variación mensual para el mes de julio

El Indice de Precios del Productor registró en el mes de julio una variación de 1.1%, cifra inferior en 0.7 puntos porcentuales a la registrada en julio de 1999. En lo corrido del año, el crecimiento del IPP fue 8.7% y en el año completo 14.9%. Esta última cifra es superior en 7.8 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior (ver cuadro 1).

Según procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 0.8%, mientras que los de origen importado aumentaron 1.8% en el mes. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de capital aumentaron 1.4%, seguidos por las materias primas 1.2%, los materiales de construcción 1.1% y los bienes finales 0.7% (ver cuadro 1).

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios crecieron 0.5%, representando el 9.2% de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte al alza de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: tomate 28.7%, café 3.1%, caña de azúcar 9.3%, yuca, 4.4%, ganado vacuno macho 1.7%, ganado porcino 7.3%, aves de corral 2.0% y papaya 16.9%. En este grupo se destaca la disminución en la cotización de la papa, -22.7%, tendencia que se viene registrando desde el mes mayo del presente año. Por su parte, los precios de  los productos industriales se incrementaron en 1.0%, variación que explica el 77% del cambio mensual del IPP. El incremento en este rubro, se debe principalmente al alza en el precio de: vehículos 1.8%, productos de la refinación del petróleo 3.3%, sustancias y productos químicos 0.9%, productos metalúrgicos básicos 2.2%, productos textiles 2.0%, gaseosas 3.8%, azúcar 5.1% y trilla de café 5.0%. Las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 6.5%, explicando el restante 13.8% de la variación mensual del IPP. En este último grupo se presentaron alzas en los precios de gas natural 39.5% y plata, platino y mineral de hierro 4.2% (ver cuadro 2).

Además del IPP tradicional, actualmente se calculan otros dos indicadores de precios del productor. El IPP de bienes finales ofrecidos internamente (IPPBFOI), que resulta de restarle al índice tradicional los precios de las materias primas. Este índice creció 0.9% en el mes, registrando una variación en lo corrido del año de 9.3% y en los últimos doce meses de 15.2%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.

Un tercer indicador de precios del productor es el IPP de demanda final (IPPDF), el cual mide el cambio en los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento de este índice en el mes fue de 0.6%, con lo cual su variación en lo corrido del año se situó en 9.6% y en los últimos doce meses en 16.8%. En julio, los precios de bienes finales para consumo nacional aumentaron 0.6%, al igual que los bienes destinados a la exportación. Dentro de los artículos exportados se destaca el alza en las cotizaciones de: trilla de café 3.0%, banano 1.9%, polietileno, poliestireno y otros plásticos en formas primarias 2.2%, mineral de níquel 2.2%, pesca y cultivo de peces, moluscos y crustáceos 8.8%, café tostado, molido y soluble 3.2% y azúcar 4.8%. Por otra parte, se presentaron las siguientes reducciones de precios en productos destinados al mercado externo: petróleo crudo -3.5%, carbón -2.6%, fuel oil -1.0% y oro -1.1%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.

Cuadros y gráficos (formato Excel)

Bogotá,  agosto 2 de 2000


1 de agosto de 2000  

La Junta Directiva del Banco de la República entregó hoy a las comisiones terceras del Congreso de la República el Informe que por ley debe presentar al iniciarse cada legislatura.

El documento describe el programa macroeconómico diseñado para lograr una recuperación firme y sostenida de la economía colombiana, consolidando al mismo tiempo los avances obtenidos en materia de inflación. Analiza los resultados de la balanza de pagos, algunas cifras fiscales y la política financiera. También presenta los resultados de la inflación y sus tendencias básicas para este y el próximo año. La Junta también incluyó consideraciones sobre los resultados de actividad económica y empleo para el primer trimestre del presente año y, por último, presenta la situación financiera y de reservas internacionales del Banco de la República.

El informe reconoce que la política económica en el año 2000 enfrenta uno de los retos más difíciles de toda su historia. Facilitar la reactivación de la economía requiere una combinación adecuada de políticas monetaria, fiscal y financiera, dentro de un proceso que tomará algún tiempo, pues así como los desequilibrios macroeconómicos que dieron origen a la crisis se incubaron lentamente, no puede esperarse que su corrección se produzca en pocos meses.

La Junta manifiesta que su programa macroeconómico está haciendo frente a los retos con todas las herramientas disponibles, en un programa que se inspira en una visión de desarrollo sostenible y aprovecha los potenciales de nuestra economía. La política monetaria, como componente fundamental de este programa, juega un papel crucial para garantizar esa sostenibilidad. Dicha política ha contribuido a la reactivación, sin pretender inducir un estímulo insostenible sobre la economía mediante una expansión monetaria sorpresiva. Un estímulo de tal naturaleza sería efímero y llevaría a una aceleración de la inflación. Esto tendría además perversas consecuencias sobre la distribución del ingreso y sobre el propio crecimiento más allá del muy corto plazo. Sin reformas estructurales que corrijan los desequilibrios macroeconómicos no se podrá alcanzar un crecimiento sostenido de largo plazo.

Se destaca de manera especial que la política monetaria ha venido consolidando su estrategia de reducción de la inflación, para lo cual la Junta Directiva del Banco de la República ha adelantado un monitoreo constante a fin de ajustar los instrumentos de política para alcanzar la meta de inflación del 10% en el presente año, y no superior al 8% en el 2001. Como se sabe, en el mes de junio la inflación anual ascendió a 9,7%, nivel que es coherente con la meta de inflación trazada para el presente año.

La Junta conceptúa que la política fiscal continúa avanzando en el difícil proceso de saneamiento de las finanzas públicas. El esfuerzo de ajuste fiscal junto con los buenos resultados del sector de hidrocarburos por los altos precios internacionales del petróleo, han permitido cumplir las metas fiscales y hacen viable un déficit consolidado no superior al 3,6% del PIB al finalizar el año 2000, inferior al 5,4% del PIB observado en 1999. Sin embargo, en varios apartes del informe se recalca que los actuales esfuerzos de ajuste agotarán el margen de maniobra que el sector público posee dentro de la normatividad vigente. Por esto, a juicio de la Junta, la continuidad de este proceso en los próximos años dependerá de que el Congreso apruebe las reformas legales necesarias para una corrección estructural del déficit fiscal.

El esfuerzo coordinado de política económica comienza ya a rendir sus frutos. Durante el primer trimestre del 2000 la economía creció 2,2%, lo cual constituye el primer crecimiento anual positivo que se observa desde el segundo trimestre de 1998.  Aunque la recuperación económica aún necesita consolidarse, el resultado obtenido en el primer trimestre tiende a generar una dinámica positiva, que al estar acompañada de una política macroeconómica sana y coherente deberá conducir a la recuperación definitiva.

Para el Banco de la República la consolidación de esta recuperación económica en el segundo semestre de este año y durante el año 2001 requiere evitar que la financiación del déficit fiscal llegue a presionar las tasa de interés en momentos en que la demanda agregada se ha empezado a recuperar. La sostenibilidad fiscal solo será posible si la nueva legislación ayuda a reducir las presiones de gastos territoriales y pensionales, lo cual reforzará la credibilidad de este proceso y facilitará el financiamiento del Gobierno.

Finalmente, en cuanto a las reservas internacionales y la situación financiera del Banco de la República, el Informe destaca el incremento de las primeras en lo corrido del presente año y un resultado operacional positivo cercano a los $500 mm en el primer semestre del año 2000.

El Informe podrá consultarse en la página de Internet del Banco de la República <www.banrep.gov.co>  desde el próximo jueves 3 de agosto.

Bogotá, 1º de agosto de 2000.


14 de julio de 2000 

En la reunión mensual de la Junta Directiva del Banco de la República en la cual se evalúa el comportamiento de la inflación, la corporación registró con satisfacción el resultado del índice de precios en el mes de junio, el cual se redujo 0.02%. Esta es la primera inflación negativa durante los últimos 12 años. Al incorporar este resultado, la inflación anual a junio fue de 9.7%, inferior a la de un mes atrás (10%). Esta desaceleración es especialmente significativa, porque se produce en un contexto de recuperación de la actividad económica, tal como lo informó el DANE para el primer trimestre y lo sugieren diversos indicadores líderes para el segundo trimestre. Lo anterior reafirma la posibilidad de lograr la reactivación de la economía sin sacrificar los avances obtenidos en materia de estabilidad de precios, propósito que constituye uno de los pilares fundamentales del programa macroeconómico actualmente en marcha.

El resultado de la inflación al concluir el primer semestre es compatible con la meta del 10% fijada para el presente año. Debido a la estacionalidad de la inflación, este hecho no parecía claro para la opinión pública durante el primer trimestre. Sin embargo, dicha estacionalidad era un fenómeno previsto que ahora se refleja en las cifras. De hecho, la variación de precios acumulada para el primer trimestre (5.4%) fue mucho mayor que la observada en el segundo (1.5%). Esta disparidad en la evolución de la inflación se originó en factores transitorios relacionados con el ciclo de precios de los alimentos, así como reajustes en los precios de la gasolina y de algunos servicios públicos y financieros, que se dieron con mayor intensidad en el primer trimestre. Tal como viene ocurriendo desde mayo, estos factores tendrán  menor influencia en la segunda parte del año.

La Junta permanecerá alerta sobre posibles presiones inflacionarias que puedan manifestarse en el próximo año. La tarea de la autoridad monetaria consiste en anticiparlas y enfrentarlas a tiempo. Algunas de ellas ya han sido identificadas. Tal es el caso del mayor ritmo de devaluación registrado durante los últimos meses, que a través del encarecimiento de los productos importados podría inducir reajustes en el nivel de precios a medida que la recuperación de la demanda agregada lo permita. Igualmente, el rápido crecimiento de ciertos agregados monetarios, como ha venido ocurriendo con la base monetaria y los medios de pago (M1) –a raíz del fuerte incremento de la demanda de efectivo y cuentas corrientes- podría constituir a mediano plazo otro elemento de presión al alza de precios.

El reconocimiento oportuno de factores como los antes mencionados, y la evaluación técnica de sus posibles efectos a través de modelos de proyección, ha permitido a la Junta Directiva del Banco de la República adoptar las medidas necesarias para prevenir que tales presiones surtan efecto. La Junta continuará manteniendo esta actitud vigilante, para asegurar que la inflación del 2001 no supere el 8% y consolidar así lo que hasta el momento se viene logrando: conseguir la recuperación económica en un ambiente de estabilidad de precios.

Con base en estas consideraciones la Junta Directiva no modificó la estructura ni los niveles de sus tasas de interés de intervención.

Bogotá, Julio 14, 2.000


5 de julio de 2000 

Indice de Pecios del Productor - IPP -
0.6% variación mensual para el mes de junio

El Indice de Precios del Productor registró en junio una variación de 0.6%, cifra igual a la observada en junio de 1999. En lo corrido del año, el incremento del IPP fue 7.6% y en los últimos 12 meses, 15.6%. Este acumulado anual es 9.6 puntos porcentuales superior al acumulado entre junio de 1998 y el mismo mes de 1999.

Según procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 0.1%, mientras que los importados aumentaron 2.2% en el mes. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de capital aumentaron 2.0%, seguidos por los materiales de construcción 1.3% y materias primas 1.0%. Por su parte, los precios de los bienes finales presentaron una caída de 0.2%.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios disminuyeron 2.3%. Los artículos con mayor aporte a la caída de precios de este rubro fueron en su orden: papa –32.1%, café –3.2%, ganado vacuno hembra –2.3%, frijol –5.6%, mango, -22.7%, tomate –4.6%, banano –4.8%, mora –6.8%, tomate de árbol –4.8%, entre otros. En este grupo se destaca el incremento en las cotizaciones de habichuela, 25.8%; yuca, 15.6%; papaya, 12.9% y caña de azúcar, 5.0%. Por su parte, los precios de productos manufacturados se incrementaron en 1.3%, explicado principalmente por el alza en el precio de: vehículos, 1.7%; gaseosas, 4.9%; azúcar, 4.5%; otros equipos de transporte (motos y bicicletas), 4.9%; panela, 5.9%; almidones y productos derivados del almidón, 23.1%; alcohol etílico, 14.3%; entre otros. Las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 4.7%, donde se destaca el incremento de petróleo crudo, 11.4% y oro, 8.6%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.

Además del IPP tradicional, actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios de las materias primas. Esté índice creció 0.4% en el mes, registrando una variación en lo corrido del año de 8.3% y en los últimos doce meses de 16.0%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.

Un tercer indicador de precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento de este índice en el mes fue de 0.5%, con lo cual su variación en lo corrido del año se sitúo en 8.9% y en los últimos doce meses en 18.3%. En este indicador, los precios de bienes finales para consumo nacional disminuyeron 0.2%, mientras que los precios de bienes exportados se incrementaron 2.5%. Dentro de los artículos exportados se destaca el alza en las cotizaciones de: fuel oil y diesel, 11.3%; petróleo crudo, 10.1%; oro, 8.2%; libros, folletos y similares, 8.1%; polietileno, poliestireno, 5.6%; y banano, 5.5%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.

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Cuadros y gráficos (formato Excel)

Santafé de Bogotá, D.C., julio 5, 2000



16 de junio de 2000 

En su sesión del día de hoy, la Junta Directiva del Banco de la República examinó la evolución de la inflación al finalizar el mes de mayo. En materia de precios al consumidor, el aumento de 0.5% constituye el menor incremento mensual observado en lo corrido del presente año y mantiene la tasa anual en 10%.

Los indicadores de inflación básica se mantienen por debajo de la meta de este año, si bien el promedio presentó un leve repunte, al pasar de una tasa anual de 8% en abril a 8.4% en mayo.

Con el fin de hacer más directa la relación entre la política monetaria y las tasas de interés de intervención del Banco, la Junta resolvió reducir la dispersión en dichas tasas. Para ello, por una parte, aumentó la tasa de contracción a un día de 6% a 7%, y la tasa máxima de la subasta de contracción a 14 días de 10% a 11% y, por otra, redujo la tasa de la ventanilla de expansión de 18% a 17%. Se mantuvo en 12% la tasa mínima de las subastas de expansión, que es la básica a la cual se da liquidez al sistema financiero.

El aumento en las tasas de captación del Banco ayudará a mantener el ahorro nacional en el país, dados los recientes incrementos en las tasas de interés en el exterior.

Santafé de Bogotá, D.C., junio 16, 2000


2 de junio de 2000 

Indice de Precios del Productor  - IPP -
0.5% variación mensual para el mes de mayo

  • El índice de precios del productor registró en el mes de mayo una variación de 0.5%, superior en 0.4 puntos porcentuales a la registrada en mayo de 1999.

  • En lo corrido del año, el crecimiento ha sido de 6.9%.

  • En los últimos doce meses el IPP ha aumentado 15.6%. Esta cifra es superior en 9.4 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior.

  • Los precios de los bienes agrícolas disminuyeron en 2.7%

El índice de precios del productor registró en el mes de mayo una variación de 0.5%, superior en 0.4 puntos porcentuales a la registrada en mayo de 1999. En lo corrido del año, el crecimiento del IPP fue 6.9% y en el año completo 15.6%. Esta última cifra es superior en 9.4 puntos porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios disminuyeron 2.7%. Los artículos con mayor aporte al decrecimiento mensual de este rubro fueron en su orden: papa -21.3%, tomate, -25.6%, plátano –8.2%, y ganado porcino –3.8%. Por su parte, los precios de productos manufacturados se incrementaron en 1.3%, explicado principalmente por el alza en el precio de: carne y derivados, 2.5% (carne de vacuno, 2.1%; derivados de la carne y el pollo, 9.5%); sustancias y productos químicos, 1.2%; productos de la refinación del petróleo 3.2% (gasolina 5.2% y ACPM 1.2%); vehículos 1.0%, maquinaria y equipo, 1.4%, productos metalúrgicos básicos, 1.8%, y otros productos minerales no metálicos, 1.3%. Las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 6.3%, donde se destaca el incremento de petróleo crudo, 16.4%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.

Según procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 0.1%, mientras que los importados aumentaron 1.9% en el mes. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de capital aumentaron 1.8% en el mes, seguidos por los materias primas 1.5%; materiales de construcción 1.3%. Por su parte los precios de los bienes finales presentaron una caída de 1.0%.

Además del IPP tradicional, actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios de las materias primas. Este índice decreció 0.2% en el mes, registrando una variación en lo corrido del año de 7.9% y en los últimos doce meses de 16.0%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.

Un tercer indicador de precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento de este indicador en el mes fue de 0.7%, con lo cual su variación en lo corrido del año se sitúo en 8.4% y en los últimos doce meses en 19.2%. En este indicador, los precios de bienes finales para consumo nacional disminuyeron 0.9%, mientras que los precios de bienes exportados se incrementaron 5.4%. Dentro de los artículos exportados se destaca el alza en las cotizaciones de petróleo crudo, 14.3%; mineral de níquel, 9.8%; fuel oil, 8.7%; gas propano, parafina, 6.3%; polietileno, poliestireno, 6.2%; y trilla de café, 4.8%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.

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Cuadros y gráficos (formato Excel)

Santafé de Bogotá, 2 de junio de 2000


12 de mayo de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República, en su evaluación mensual del comportamiento de la inflación, concluyó que el resultado observado en los precios al consumidor de abril es consistente con el cumplimiento de la meta anual del 10% para el año 2000.

Algunos factores de oferta continúan ejerciendo presión, como es el caso de la papa, cuyos precios aumentaron 20.9% en abril. No obstante, el rubro de alimentos en su conjunto comienza a reducir la presión que venía ejerciendo sobre el índice de precios, al registrarse en abril un incremento de 1.2% frente al 2% observado en marzo y al 3,2% en febrero. El rubro de los servicios financieros, que mostró incrementos puntuales importantes durante el primer trimestre, permaneció estable. Por su parte, el elevado nivel de los precios internacionales del petróleo, aunado a una devaluación anual que supera el 20%, continúan generando incrementos en el precio de los combustibles a nivel nacional.

El mejor comportamiento de la inflación se evidencia también en el promedio de los indicadores de inflación básica que calcula el Banco de la República, el cual arrojó en abril un crecimiento anual de 8%, que refleja una reducción de 0.4 puntos porcentuales en relación con el estimado en marzo. Se confirma así que al aislar los factores de oferta, el comportamiento de la inflación sigue ajustándose a la meta del 10% para el presente año.

Reconociendo como positivos los resultados señalados, la Junta Directiva decidió mantener inalterada la estructura y nivel de las tasas de interés de intervención del Banco de la República, al tiempo que reafirma su disposición a modificar los instrumentos de política de presentarse desviaciones de la inflación respecto a la meta o factores que afecten su cumplimiento.

Santafé de Bogotá, D.C., mayo 12, 2000.


11 de mayo de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República, en su sesión del 5 de mayo, expidió la Resolución Externa 8 que compendia el régimen de cambios internacionales e introduce algunas modificaciones, dentro de las cuales se destaca:

1. Autorizar, a partir del 1 de julio, a los comisionistas de bolsa para que puedan actuar como intermediarios del mercado cambiario. En tal condición los comisionistas podrán realizar las siguientes operaciones de cambio:

  • Giros y negociación de divisas relacionados con operaciones de cambio de comercio exterior, inversión extranjera e inversión colombiana en el exterior.

  • Giros y negociación de divisas provenientes del mercado libre.

Para poder actuar como intermediarios del mercado cambiario los comisionistas deberán tener un patrimonio igual o superior a $3.500 millones y acreditar ante la Superintendencia de Valores el cumplimiento de su capacidad técnica y operativa.

Con esta medida, la Junta Directiva del Banco de la República continúa en la tarea de introducir una mayor competencia en el mercado cambiario al permitir que nuevos agentes actúen como intermediarios. En particular se espera que, dada la naturaleza de las operaciones que hoy realizan los comisionistas de bolsa, estos nuevos intermediarios faciliten las operaciones de la pequeña y mediana industria.

  1. Se incorporan las decisiones tomadas por la Junta Directiva en una sesión anterior relacionadas con la reducción a cero del depósito al endeudamiento externo y las condiciones para adelantar operaciones de derivados.

  2. Se realizan modificaciones al régimen vigente con el fin de hacerlo compatible con las nuevas normas aduaneras y facilitar algunas operaciones de cambio. A este respecto, se destaca la autorización para el giro o reintegro de las divisas correspondientes a operaciones reembolsables de comercio exterior que se realicen entre matrices y sucursales y a los residentes en el país para comprar y vender divisas de manera profesional sin autorización de la Superintendencia Bancaria.

Santafé de Bogotá, 11 de mayo de 2000


11 de mayo de 2000 

Las estadísticas económicas de Colombia cumplen con los estándares mundiales de transparencia

A partir de esta semana Colombia es el país número 20 en cumplir los estándares internacionales de transparencia en la información económica.

El Banco de la República, con la aquiescencia del Ministerio de Hacienda, suscribió en 1996 un acuerdo voluntario con el Fondo Monetario para la aplicación de las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEED). El objetivo de estas normas es promover la publicación de estadísticas económicas y financieras completas, puntuales, accesibles y fiables. Los países que suscriben este acuerdo se comprometen a realizar las modificaciones necesarias en su información estadística a efectos de satisfacer los requisitos de cobertura, periodicidad y puntualidad y a utilizar procedimientos adecuados para facilitar el acceso público a los datos.

El Fondo Monetario Internacional ha enviado una cordial felicitación al Banco de la República y al DANE, entidades que han trabajado en este proyecto desde hace tres años, informándoles que a partir de esta semana Colombia satisface todas las especificaciones de las NEDD.

En la actualidad estas estadísticas están disponibles en la página web del Banco de la República (www.banrep.gov.co/estad/imfcolo4.htm) y está enlazada con la Cartelera Electrónica de Divulgación de Datos del FMI. También se ha construido una hoja resumida, con información diaria de las principales variables económicas y financieras (www.banrep.gov.co/estad/indfind4.htm).

Este es un avance decisivo en el proceso en que está comprometido el Banco de la República para aumentar la transparencia de la política económica colombiana, la cual redunda en mayor confianza del público, de los analistas y de los inversionistas internacionales. De hecho, la disponibilidad de información confiable sobre la economía es un requisito para el acceso del país a los mercados internacionales de capitales.

Santafé de Bogotá, 11 de mayo de 2000


4 de mayo de 2000 

Indice de Precios del Productor - IPP –
1.6% variación mensual para el mes de abril

  • Esta variación es superior en 1.3 puntos porcentuales a la del mismo mes del año pasado.

  • En lo corrido del año, el crecimiento del IPP fue 6.4% y en el año completo 15.2%.

  • El incremento de los precios de los productos agrícolas explica el 22.1% de la variación total del IPP.

  • Los precios de los productos industriales explican el 77.6% de la variación mensual del índice. Se destaca el alza de precios de la gasolina (20.9%).

  • El comportamiento de los bienes importados fue igual al de los bienes producidos internamente: 1.6%

Según procedencia de los bienes, tanto los precios de artículos producidos y consumidos en el país, como los importados crecieron 1.6%. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de consumo final, aumentaron 2.2% en el mes, seguidos por los bienes de capital, 1.4%; las materias primas, 1.4% y los materiales de construcción, 0.8%.

Según actividad económica, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.7%, explicando el 22.1% de la variación mensual del indicador. Los artículos con mayor aporte al incremento mensual de este rubro fueron en su orden: yuca 21.6%, papa 4.8%, tomate, 31.9%, plátano 7.9%, ganado vacuno hembra 4.0% y ganado vacuno macho 1.7%. En este grupo se destaca el buen comportamiento del café pergamino -4.6%, cebolla -20.6%, ganado porcino -5.0%, mango -18.1% y habichuela -24.6%.

Por su parte, los precios de productos manufacturados se incrementaron en 1.6%, contribuyendo con el 77.6% de la variación mensual del indicador, y explicado principalmente por el alza en el precio de productos de la refinación del petróleo 14.0% (gasolina 20.9% y gas propano 9.7%), malta y cerveza 9.8%, vehículos 2.0%, gaseosas 7.1%, carne de vacuno 3.0%, y derivados de la carne y el pollo 10.2%. Los productos industriales con menores alzas fueron carne de porcino -6.2%, aceites y grasas -2.1%, condimentos aliños y salsas -4.0%, y panela -1.2%. Las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 0.2% aportando el restante 0.3% de la variación mensual. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.

Además del IPP tradicional, actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios de las materias primas. Esté índice creció 1.8% en el mes, registrando una variación en lo corrido del año de 8.1% y en los últimos doce meses de 15.9%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.

Un tercer indicador de precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento de este indicador en el mes fue de 0.8%, con lo cual su variación en lo corrido del año se sitúo en 7.6% y en los últimos doce meses en 20.0%. Esta variación se explica por el alza de 1.9% en los precios de los artículos producidos y consumidos en el país y la reducción de los precios de bienes exportados en 2.1%. Dentro de los artículos exportados se destaca la caída en las cotizaciones de flores, -14.3%; lona para llantas, cintas, encajes y otros artículos textiles, -7.9%; petróleo crudo, -7.9%; mineral de níquel, -3.3%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.

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Cuadros y Gráficos (Formato Excel 97)


Santafé de Bogotá, 4 de mayo de 2000



28 de abril de 2000 


La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión del día de hoy tomó  las siguientes decisiones relacionadas con el régimen cambiario vigente:

1- Por decisión mayoritaria, redujo el depósito al endeudamiento externo a 0%.  Esta medida disminuye los costos de los residentes colombianos en la contratación del crédito externo y puede facilitar el acceso a dichos recursos a algunas empresas que actualmente no lo tienen.

2- Modificó la regulación vigente en materia de mercado de cobertura  con el fin de facilitar este tipo de operaciones.  Con este propósito:

- Para las operaciones de derivados financieros peso-dólar se autorizó que los residentes en Colombia  puedan realizar este tipo operaciones no solo con los intermediarios del mercado cambiario sino con entidades del exterior que participen  de manera profesional  en los mercados internacionales de derivados.

- Para las operaciones de derivados financieros dólar - otras monedas y sobre precios de productos básicos se autorizó a los residentes en Colombia para realizar este tipo de operaciones aún cuando no exista riesgo subyacente. Adicionalmente, en el caso de derivados sobre precios de productos básicos se permitirá realizar estas operaciones con nuevos agentes.

- Se permite que los intermediarios del mercado cambiario puedan endeudarse en dólares y utilizar estos recursos en el mercado local  para cubrir su posiciones forward de compra.

Las anteriores modificaciones sumadas a  la reducción del depósito estimularán la realización de las operaciones de cobertura y el consiguiente desarrollo del mercado.

Santafé de Bogotá, 28 de abril de 2000


14 de abril de 2000 

La Junta Directiva del Banco de la República examinó el comportamiento de la inflación en el mes de marzo. Al igual que sucedió en febrero, el incremento de 1.7% del índice de precios al consumidor en marzo fue originado por el aumento en los precios de unos pocos bienes y servicios de alta ponderación en la canasta familiar, explicado básicamente por deficiencias de oferta.

El aumento en la tasa de inflación anual de 9.2% en febrero a 9.7% en marzo, se debió a factores estacionales asociados con el fuerte repunte de los precios de la papa, que por sí solo explica el 20% de la inflación observada durante el primer trimestre (5.4%). Dicha estacionalidad ha sido particularmente aguda en este año, al haberse reforzado por el desestímulo a las siembras que produjo la caída real de 32.7% en los precios de este tubérculo entre 1998 y 1999. Los mayores precios registrados durante el primer trimestre deben estimular las siembras, provocando una reversión del precio de este producto durante el segundo semestre. De otra parte, el carácter puntual de los ajustes de precios de las matrículas, servicios bancarios y gas, permite prever que este tipo de presiones sobre el índice de precios cesará en los próximos meses.

El indicador de inflación básica promedio–que aisla del índice de precios al consumidor las fluctuaciones temporales de los precios- al concluir marzo fue de 8.4%. Aunque mostró un leve repunte de 0.2 puntos porcentuales frente al valor observado en febrero, cómodamente se ubica por debajo de la meta de inflación del 10% para este año.

Por las anteriores consideraciones, la Junta decidió mantener el nivel y la estructura de las tasas de interés del Banco de la República y ratificó su compromiso con el logro de la meta de inflación del 10% para el año 2000.

Santafé de Bogotá, D.C., abril 14, 2000


7 de abril de 2000  

Balanza de Pagos y Deuda Externa de Colombia en 1999

El Banco de la República presenta la balanza de pagos y la deuda externa para 1999. El déficit de la cuenta corriente ascendió a 1.1% del PIB1, y el saldo de la deuda externa se incrementó en 1.6%. A continuación se reseñan los hechos más destacados de estos indicadores.

1.Balanza de Pagos.

El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, registró un ajuste importante, al disminuir de US$5.271 millones (m) (5.3% del PIB) en 1998 a US$963 m (1.1% del PIB) en 1999 (Gráfico 1). El superávit de la cuenta de capital descendió de US$4.542 m (4.6% del PIB) a US$ 317 millones (0.4% del PIB), en igual período. Por su parte, las reservas internacionales netas se situaron en US$8.102 m (7.2 meses de importaciones de bienes y servicios), registrando una disminución de US$332 m en relación con el año anterior.

 

Como se aprecia en el Gráfico 2, el déficit de la cuenta corriente se redujo de 7.2% del PIB en el primer trimestre de 1998 a 0.4% del PIB en el cuarto trimestre de 1999. El descenso del déficit se explica principalmente por la disminución de las importaciones de bienes (26.4%), el aumento de las exportaciones (4.8%) y las mayores transferencias netas (78.4%). La caída de las importaciones obedeció principalmente al declive de la actividad económica en 1999. El crecimiento de las ventas externas se explica principalmente por los mayores ingresos de petróleo (61.3%), como resultado del incremento en los volúmenes despachados al exterior y el alza en la cotización internacional del crudo. Por el contrario, disminuyeron las exportaciones de café (30.1%), productos no tradicionales (2.5%) y carbón (9.4%). Las mayores transferencias se debieron a los ingresos para la reconstrucción del eje cafetero.


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La disminución del superávit de la cuenta de capital, se explica tanto por el menor flujo neto de financiamiento externo de largo plazo como por las mayores salidas netas de capitales de corto plazo (Gráfico 3). El descenso en la entrada de recursos de largo plazo obedeció principalmente a las disminuciones en el flujo de inversión extranjera directa (US$2.034 m), la inversión de cartera (US$414 m) y los préstamos directos al sector privado (US$ 1.130 m). Por su parte, las mayores salidas netas de capital de corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento externo del sector financiero, como consecuencia de las menores importaciones, y al incremento que registraron los activos de los colombianos en el exterior.

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2. Deuda Externa

La deuda externa ascendió en 1999 a US$34,428 m 2con un crecimiento anual de 1.6%. Esta cifra representó el 40.6% del PIB con un incremento de 6.5 puntos porcentuales respecto a 1998 (Gráfico 4). Es de resaltar que el aumento de la deuda externa como proporción del producto se explica básicamente por la disminución del PIB registrada el año anterior y en menor medida, por el incremento del endeudamiento (Gráficos 4 y 5). Del total del saldo de la deuda externa, el 87.9% correspondió a obligaciones de largo plazo y el 12.1%, de corto plazo. Por sectores, la deuda externa pública representó el 57.2% y la privada el 42.8%.

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La deuda externa pública ascendió a US$19,704 millones, con un crecimiento anual de 6.9% y una participación en el PIB de 23.3%, superior en 4.8 puntos porcentuales respecto a lo observado en 1998 (Gráfica 5). El financiamiento externo de largo plazo del sector público registró un incremento de US$1.589 m, explicado principalmente por el aumento en los pasivos externos del Gobierno Central, US$1,864 m. A su vez, la deuda del resto de entidades públicas presentó una reducción de US$276 m. Por su parte, las obligaciones externas de corto plazo diminuyeron en US$312 m.

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La deuda externa privada se redujo por segundo año consecutivo, al pasar de US$15.468 m en 1998 a US$14.724 m en 1999. Este comportamiento se explica por la reducción del financiamiento externo del sector privado financiero, US$1,207 m (39.9%), debido a las menores necesidades de financiación de las importaciones de bienes durante 1999. Por el contrario, la deuda externa de las empresas no financieras presentó un aumento de US$464 m, 3.8%.

Por último, el servicio de la deuda externa ascendió a US$6,668 m, de los cuales US$2,532 m correspondieron a intereses y US$4.136 m a amortizaciones. Estos pagos equivalen al 47.8% de las exportaciones totales de bienes y servicios del país (Gráfico 6), cifra levemente superior a la presentada el año anterior (47.6%). Del total del servicio de la deuda, el 51.3% por ciento corresponde a pagos realizados por el sector privado y el 48.7% por las entidades públicas.

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1 

Dicho indicador podría ser menor en razón a que el DANE está revisando las estadísticas correspondientes al PIB.

2 

No incluye financiamiento externo por arrendamiento financiero debido a que no se dispone de información suficiente para el cálculo de esta estadística. El Departamento de Cambios Internacionales del Banco de la República está adelantando un trabajo conducente a la producción de estos datos.

Cuadro y gráficos (Formato Excel 97)

PDF Cuadro Resumen Balanza de pagos 1999

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Santafé de Bogotá, D.C., abril 7, 2000


7 de abril de 2000

La Junta directiva del Banco de la República en su sesión del día 7 de abril, revisó el cumplimiento de las metas del programa con el Fondo Monetario Internacional, y verificó que todas las metas se cumplieron ampliamente.

En Marzo se cumplió en exceso la meta de reservas internacionales en US$ 104 millones.

Las metas de activos domésticos netos también se cumplieron. En marzo los activos netos domésticos del Banco de la República estuvieron $ 839 mm por debajo del máximo establecido en el Acuerdo.

Según las necesidades de financiamiento -"por debajo de la línea"-, el déficit fiscal público consolidado, calculado por el BR, ascendió en 1999 a $7.867 mm (5.3% del PIB), inferior en $1.283 mm al tope acordado en el programa con el FMI.

Durante 1999 los desembolsos netos de deuda externa, ascendieron a US$ 1.766 millones, inferior en US$ 684 millones al tope máximo acordado con el FMI. Al igual que en el caso del déficit fiscal, el sobrecumplimiento de los desembolsos netos del año pasado facilita el cumplimiento de las metas del año 2.000.

Estas cifras ya se presentaron al Fondo Monetario, y facilitarán la revisión que hará la Misión que llegó al país en el día de ayer.

Adicionalmente, la Junta Directiva informa que con el fin de atender la mayor demanda estacional por recursos para el período de Semana Santa, el cupo de las operaciones a expansión a un día se aumentará en $350 mm entre el jueves 13 y el martes 25 de abril, con lo que el cupo diario pasará de $200 mm a $550 mm.

Santafé de Bogotá, D.C., abril 7, 2000.


4 de abril de 2000

Índice de Precios del Productor - IPP –

1.4% variación mensual para el mes de marzo

  • El 46% de este incremento lo explica el alza del precio de la papa.

  • En marzo del año pasado, el crecimiento mensual del IPP fue negativo (-0.2%). Por esta razón el crecimiento anual pasó de 10.9% en febrero de este año a 13.7% en marzo.

  • Los precios de los bienes industriales aumentaron 0.8%, superior en sólo 0.1 puntos porcentuales a lo observado en marzo del año pasado.

El índice de precios del productor registró en el mes una variación de 1.4%, superior en 1.6 puntos porcentuales a la registrada en marzo de 1999. Al igual que en el mes anterior, el precio de la papa continúa en alza, y su incremento para este mes explica 0.6 puntos porcentuales del total de la variación mensual (en porcentaje 46.2% del total).

En lo corrido del año, el crecimiento del IPP fue 4.7%. Con respecto a la variación anual, ésta se ubicó en 13.7%, cifra superior en 1.8 puntos porcentuales a la observada el mes anterior y en 4.2 puntos porcentuales a la observada en marzo de 1999.

Según procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 1.6% y los precios de productos importados 0.7%. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de consumo final, aumentaron 2.0% en el mes, seguidos por los materiales de construcción, 1.1%; las materias primas, 1.0% y los bienes de capital, 0.9%.

De acuerdo con la actividad económica, la mayor variación mensual de precios se presentó en los productos agrícolas, 3.5%, debido principalmente al alza en las cotizaciones de papa, 40.4%; yuca, 8.2%; banano, 7.2%; pesca, 4.0%; plátano, 4.0%; ganado vacuno hembra, 3.6% y ganado vacuno macho, 2.5%; entre otros. También cabe destacar la disminución en los precios de hortalizas y legumbres, -13.4% y las flores, -5.1%. Los precios de productos industriales aumentaron 0.8% en el mes, destacándose el aumento en los precios de trilla de café, 8.1%; tostión y molienda de café, 6.4%; coquización y productos de la refinación del petróleo, 3.1%; frituras y pasabocas, 3.1%; productos de metal excepto maquinaria y equipo, 2.3%; condimentos, salsas y aliños, 2.3%; derivados de carne y pollo, 2.1%; entre otros. Por su parte los precios de productos mineros en el agregado no presentaron incremento en el mes, sin embargo, se destaca en este rubro el alza de las cotizaciones de gas natural, 6.5% y la reducción en el precio de oro, –5.7% y plata, platino y mineral de hierro, -6.8%, principalmente.

Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.

Además del IPP tradicional, actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios de las materias primas, creció 1.6% en el mes, registrando una variación en lo corrido del año de 6.2% y en los últimos doce meses de 13.8%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.

Un tercer indicador de precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento de este indicador en el mes fue de 1.6%, con lo cual su variación en lo corrido del año se sitúo en 6.8% y en los últimos doce meses en 18.7%. Esta variación se explica por el alza de 2.0% en los precios de los artículos producidos y consumidos en el país y 0.5% en los precios de bienes exportados. Dentro de los artículos exportados se destaca el incremento en las cotizaciones de flores, 9.1%; lámparas eléctricas y equipos de iluminación, 4.6%; mineral de níquel, 4.3%; llantas y neumáticos de caucho, 4.0%; banano, 3.8%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.


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                                                                                  Santafé de Bogotá, D.C., abril, 4 de 2000


30 de marzo de 2000

La Junta Directiva del Banco de la República entrega Informe al Congreso

La Junta Directiva del Banco de la República entregó hoy al Congreso el Informe correspondiente al presente semestre. De su contenido se deduce que están dadas las condiciones para la recuperación de la economía en un marco de estabilidad de precios.

Durante 1999 la economía colombiana inició el proceso de corrección de los grandes desequilibrios macroeconómicos que la hicieron tan vulnerable en los últimos años. El ajuste económico muestra ya los siguientes resultados positivos:

  • El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos pasó de 5.3% del PIB en 1998 a 1.5% al finalizar el año anterior. Ello alivia de manera importante las necesidades de financiamiento externo del país y mejora la percepción de solidez de la economía por parte de los mercados internacionales.

  • La inflación se redujo y se acerca a los niveles internacionales, lo cual contribuye a aumentar la tasa de crecimiento de la economía en el largo plazo y a mejorar la capacidad adquisitiva de la población.

  • La tasa de cambio se liberó sin sobresaltos y se ha mantenido estable a partir de entonces.

  • Las tasas de interés se redujeron continuamente a lo largo del año, alcanzando niveles mínimos históricos.

  • El suministro de liquidez por parte del Banco de la República ha sido suficiente para sostener la reactivación de la economía, sin arriesgar la estabilidad de los precios ni la del mercado cambiario.

  • Se consolidó la credibilidad interna y externa de la economía, al haberse adoptado un programa macroeconómico diseñado conjuntamente por el Gobierno y el Banco de la República, el cual fue avalado por el FMI.

  • Con el apoyo decidido del Congreso de la República, el Gobierno Nacional y FOGAFIN han venido tomando numerosas medidas para enfrentar el debilitamiento del sector financiero.

  • El Gobierno cumplió la meta de déficit fiscal del programa con el FMI y ha presentado a consideración del Congreso los proyectos de Ley que contribuirán a un ajuste estructural del desequilibrio fiscal.

Los elementos anteriores son esenciales para la recuperación de la actividad económica y el empleo en un marco de menor inflación. En lo que va corrido del año se observan signos claros de recuperación de la actividad económica y la tasa de inflación ha estado por debajo del 10%. Todo esto permite prever para el presente año un crecimiento del producto cercano al 3%, según proyecciones del Gobierno Nacional, y el cumplimiento de la meta de inflación definida por la Junta Directiva del Banco de la República.

Para consolidar la recuperación económica se requiere, además de recuperar la seguridad ciudadana y disminuir la incertidumbre, continuar avanzando en el ajuste de las finanzas públicas y en el proceso de fortalecimiento del sistema financiero. Para la corrección del desequilibrio fiscal es inaplazable adoptar medidas de fondo, como las propuestas por el Gobierno al Congreso de la República, o medidas alternativas que busquen el mismo objetivo.

 Santafé de Bogotá, D. C., marzo 30 de 2000


10 de marzo de 2000

La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión del 10 de marzo examinó los determinantes de la inflación observada en el mes de febrero.

1. La inflación de febrero (2.3%) tuvo su origen en problemas coyunturales relacionados con fenómenos de oferta que afectaron algunos precios de alimentos y servicios que tienen peso importante en la canasta familiar. Tal fue el caso de la papa, que debido a una insuficiente oferta y a problemas de abastecimiento generados por los bloqueos en algunas de las principales vías del país, registró uno de los repuntes mensuales en precios más alto desde 1989. Similares problemas afectaron los precios de la leche, que es otro rubro importante en la canasta familiar. El incremento en el precio de algunos servicios también contribuyó a la inflación de febrero.

2. El repunte de la inflación en febrero es transitorio y no significa el anticipo de una escalada alcista en los precios. Lo anterior se corrobora con el comportamiento de la inflación básica cuya tasa anual disminuyó de 8.3 en enero a 8.2 en febrero. Como se recordará, la inflación básica aisla el índice de precios al consumidor de las fluctuaciones temporales debidas a choques en el nivel de precios. En consecuencia, la inflación de febrero es compatible con la meta del 10% establecida por el Banco de la República para el año 2000 y con una inflación inferior al 8% para fines del año 2001.

3. Es posible que en los próximos meses la inflación anualizada aumente transitoriamente. No obstante, se prevé que este comportamiento no tendrá un impacto duradero en la tendencia decreciente que desde hace algunos años viene mostrando la inflación.

4. Por las anteriores consideraciones, la Junta Directiva no encontró necesario modificar la estructura ni los niveles de las tasas de intervención del Banco. La autoridad monetaria mantendrá estrecha vigilancia sobre la inflación y tomará las medidas necesarias si surgen circunstancias que pongan en peligro el logro de las metas de inflación.

Santafé de Bogotá, D.C., marzo 10, 2000


2 de marzo de 2000

Indice de precios del productor

1.9% variación mensual para el mes de febrero

 

  • Esta variación mensual es superior en 0.7 puntos porcentuales a la registrada año pasado.

  • Sin embargo, el crecimiento en lo corrido del año (3.3%) es inferior al acumulado en los dos primeros meses del año pasado (4.1%).

  • El incremento de precios del productor en febrero estuvo fuertemente influenciado por el comportamiento del precio de la papa (84%) y, en menor medida por las frutas (10.4%). Mientras tanto hay grupos como el de las hortalizas cuyos precios presentaron una caída de 5.8%.

El índice de precios del productor registró en el mes una variación de 1.9%, registrando un aumento en lo corrido del año de 3.3% y en los últimos doce meses 11.9%.

Según procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 2.1% y los precios de productos importados 1.3%. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de consumo final, aumentaron 3.3% en el mes, seguidos por los materiales de construcción, 1.2%; bienes de capital, 1.2% y las materias primas, 0.9%.

De acuerdo con la actividad económica, la mayor variación mensual de precios se presentó en los productos agrícolas, 4.1%, donde se destaca el alza en las cotizaciones de papa, 84.4%; yuca, 10.0%; frutas, 10.4%; caña de azúcar, 10.1%; plátano, 6.5%; banano, 4.1%; leche cruda, 4.9%; entre otros. Los precios de productos mineros se incrementaron en 1.8%. Esta variación se explica principalmente por el alza de 24.0% en las cotizaciones de plata, platino y mineral de hierro, y 9.9% en oro. Por su parte los precios de productos industriales aumentaron 1.3% en el mes, destacándose el aumento en los precios de azúcar, 7.3%; panela, 6.8%; carnes preparadas, 6.3%; productos lácteos, 4.9%; cacao y productos de confitería, 4.4%, vino y champaña, 3.9%; papel y productos de papel y cartón, 3.8% y productos de madera excepto muebles, 3.3%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.

Además del IPP tradicional, actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes finales ofrecidos internamente, el cual creció 2.6% en el mes, registrando una variación en lo que va corrido del año de 4.5% y en los últimos doce meses de 12.0%. Este índice es el resultado de restarle al índice tradicional los precios de materias primas. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.

Un tercer indicador de precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento de este indicador en el mes fue de 3.3%, con lo cual su variación en lo corrido del año se sitúo en 5.1% y en los últimos doce meses en 16.5%. Esta variación se explica por el alza de 3.8% en los precios de los artículos exportados y 3.1% en los precios de bienes producidos y consumidos en el país. Dentro de los artículos exportados se destaca el incremento en las cotizaciones de mineral de níquel, 24.0%; flores, 10.0%; oro, 9.6%; petróleo crudo, 8.7%; banano, 6.8%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.

Cuadros y gráfico (Formato Excel 97 100k)

Bogotá, 2 de marzo de 2000


29 de febrero de 2000

Los Codirectores de la Junta Directiva del Banco de la República fijan su criterio sobre la UVR ante la Corte Constitucional

La Junta Directiva envió hoy 29 de febrero una comunicación a la Corte Constitucional, en la cual responde al cuestionario que le fuera enviado por dicha corporación con relación al nuevo sistema de financiación de vivienda y la UVR.

Algunos de los criterios de la Junta son los siguientes:

  • El sistema de ahorro y crédito hipotecario denominado en Unidades de Valor Real, UVR, funcionará adecuadamente si el mercado de capitales y, en especial el de los títulos y bonos hipotecarios de largo plazo, se desarrolla y profundiza.

  • Para ello se requiere de una inflación baja y predecible y de un marco jurídico estable con el fin de atraer a ahorradores e inversionistas.

  • La UVR protege a los deudores frente al riesgo de incremento en las tasas de interés, pero traslada ese riesgo al sistema financiero, lo cual podría generar presiones contra la oferta de crédito y aumentar el costo de la intermediación. Con el fin de evitar lo anterior, la ley establece la creación de una operación de cobertura con cargo a un fondo de estabilización financiado con recursos presupuestales y administrado por el Banco de la República.

  • Con relación a la inquietud de la corte sobre la proporción entre el valor inicial de las deudas y el monto que al final termina pagando el usuario, la Junta explica que en esa comparación es necesario tener en cuenta que el poder adquisitivo del dinero cambia con el tiempo y también que el dinero tiene un costo de oportunidad. Aún en el caso en que la inflación es cero, el usuario del crédito termina pagando, en términos nominales, más de lo que le desembolsaron. Esto se debe a que el usuario debe pagar un precio: el costo de acceder a un capital que no poseía.

  • Y continúa: "Para hacer comparable el monto inicial del crédito con la suma de las obligaciones del deudor es necesario calcular el valor presente de éstas. El cálculo del valor presente permite descontar el flujo de pagos por los dos argumentos implícitos en la tasa de interés: la inflación y la remuneración al costo de utilizar el capital. Al calcular el valor presente... se obtiene que este es igual al valor desembolsado por el préstamo." Es decir, una vez descontado el componente inflacionario de la tasa de interés y el costo real, el crédito solamente se paga una vez.

  • En el texto de la Ley 546 de 1999 se han previsto los instrumentos adecuados destinados a que los créditos y su amortización puedan ser atendidos por los deudores hipotecarios con un esfuerzo razonable tomando en consideración su capacidad de pago.

  • La UVR, al igual que el UPAC, es una unidad de cuenta, en la cual se expresan los depósitos, préstamos, cuotas, etc. de intermediarios financieros y sus clientes en términos de un numerario: las unidades UVR. La escogencia de una unidad de cuenta no tiene implicaciones monetarias ni implica que se convierta en medio de pago.

A continuación se anexa el texto original de la carta enviada a la Secretaría de la Corte Constitucional.

Santafé de Bogotá, 29 de febrero de 2000

Santafé de Bogotá, 28 de Febrero de 2000

Doctora
MARTHA VICTORIA SACHICA DE MONCALEANO
Secretaria General
Corte Constitucional
La Ciudad

Apreciada Doctora:

En atención a su Oficio No. P-SC-97 del 22 de febrero, nos permitimos adjuntarle a la presente comunicación las respuestas al cuestionario formulado por el H. Magistrado Dr. José Gregorio Hernández Galindo en referencia a los Expedientes Acumulados D-2777, D-2782, D-2783, D-2792, D-2802, D-2809 y D-2811. Estas respuestas siguen de cerca las dadas a ese H. Tribunal por parte del co-director Luis Bernardo Flórez las cuales ya fueron enviadas a ese despacho.

  • Efectuar un análisis comparativo, desde el punto de vista de su operatividad y efectividad con miras al cumplimiento de los mandatos de los artículos 51 y 335 de la Carta Política sobre sistemas adecuados de financiación de vivienda a largo plazo y democratización del crédito, entre el sistema UVR, que consagran las normas demandadas, y el extinguido sistema UPAC.

La Ley 546 de 1.999, de acuerdo con su artículo 1º, "establece las normas generales y señala los criterios a los cuales debe sujetarse el Gobierno Nacional para regular un sistema especializado de financiación de vivienda individual a largo plazo, ligado al índice de precios al consumidor y para determinar condiciones específicas para la vivienda de interés social urbana y rural".

Según la ley, los créditos para vivienda no necesariamente tendrán que denominarse en Unidades de Valor Real, UVR, y también podrán estar denominados en moneda legal, de acuerdo con los parámetros y condiciones generales que se fijan en la ley (Parágrafo del Artículo 1º y Parágrafo del Artículo 17º).

De acuerdo con el artículo 2º de dicha ley, le corresponde al Gobierno Nacional regular "el sistema especializado de financiación de vivienda de largo plazo para fijar las condiciones necesarias para hacer efectivo el derecho constitucional a la vivienda digna". Para ese propósito, se establecen los siguientes objetivos y criterios:

"1. Proteger el patrimonio de las familias representado en vivienda.

2. Proteger y fomentar el ahorro destinado a la financiación y construcción de vivienda, manteniendo la confianza del público en los instrumentos de captación y en los establecimientos de crédito emisores de los mismos.

3. Proteger a los usuarios de los créditos de vivienda.

4. Propender por el desarrollo de mecanismos eficientes de financiamiento de vivienda a largo plazo.

5. Velar para que el otorgamiento de los créditos y su atención consulten la capacidad de pago de los deudores.

6. Facilitar el acceso a la vivienda en condiciones de equidad y transparencia.

7. Promover la construcción de vivienda en condiciones financieras que hagan asequible la vivienda a un mayor número de familias.

8. Priorizar los programas y soluciones de vivienda de las zonas afectadas por desastres naturales y actos terroristas".

En el marco de estos objetivos y criterios, en la Ley se estipulan diversos instrumentos y mecanismos orientados a generar recursos de largo plazo para la financiación de vivienda tales como los Bonos Hipotecarios denominados en UVR (Artículo 9º) y las Titularizaciones de Cartera Hipotecaria (Artículo 12º). De igual forma, tal y como ya se mencionó, se fijan los criterios generales para los créditos de vivienda a largo plazo, los cuales podrán denominarse en UVR o en moneda legal colombiana (Artículo 17º). Por otra parte, la Ley dedica su Capítulo VI a señalar las condiciones específicas para el otorgamiento de créditos destinados a la vivienda de interés social y los recursos públicos y privados que se deben destinar a dicho propósito.

De la lectura de las anteriores disposiciones se puede colegir que mediante la Ley 546 de 1999 se ha buscado establecer un sistema especializado de financiación de vivienda a largo plazo y se han señalado los criterios a los cuales debe responder el sistema "para hacer efectivo el derecho constitucional a la vivienda digna". Naturalmente, y más allá de los criterios que inspiran el nuevo sistema, la "operatividad y efectividad" de estas decisiones legales van a depender, entre otros factores, de las regulaciones y autorizaciones específicas que le compete expedir al Gobierno Nacional, de la evolución del índice de precios al consumidor sobre el cual se calcula la UVR, del desarrollo de mercado de los nuevos instrumentos de financiación a largo plazo que se han dispuesto y de la actividad misma que dentro del nuevo marco normativo desplieguen los establecimientos de crédito y las otras entidades que adelanten planes y proyectos de financiación de vivienda.

La comparación "desde el punto de vista de operatividad y efectividad" de este marco normativo con el que existió en su momento para el Sistema UPAC no es tarea fácil, puesto que son diferentes en varios sentidos los conceptos y criterios de diseño de uno y otro. Como se sabe, la creación del Sistema UPAC se basó en la estrategia de los sectores líderes inspirada por el Profesor Lauchlin Currie, dirigida a que el sector de construcción y vivienda se convirtiera en la actividad que dinamizara el crecimiento de la economía y la generación de empleo. Para su ejecución resultaba imprescindible romper las barreras a la generación y movilización de ahorros que existían en el país y canalizar estos recursos hacia el sector líder de la construcción. En el ambiente de una economía inflacionaria, como la colombiana, se requería desarrollar un nuevo sistema de ahorro y crédito para la vivienda que fuese autofinanciado y que permitiese preservar el valor real tanto de los ahorros como de las hipotecas. Así que el Sistema UPAC no fue diseñado en sus orígenes para resolver directamente las carencias de vivienda de los grupos más pobres, las cuales dependían de los bajos niveles de ingreso de estos grupos y demandaban subsidios estatales para su solución. Tampoco, como es obvio, podía tomar en cuenta preceptos constitucionales que fueron consagrados muchos años después y cuya interpretación específica procede de sentencias producidas en épocas recientes.

En todo caso, como dan cuenta las estadísticas disponibles, el Sistema UPAC contó con más de 13 millones de cuentas de ahorro, ofreció soluciones de vivienda a más de dos millones de colombianos y fue factor importante en la diversificación y competencia del sistema financiero colombiano. Ciertamente, las condiciones de la evolución del sistema financiero en los últimos años, la profunda crisis de la actividad constructora, la caída en el valor real de las viviendas y el deterioro general del empleo y los ingresos de los colombianos llevaron a los problemas del Sistema UPAC que son ampliamente conocidos /.

Ahora bien, el éxito del sistema de financiación de vivienda basado en la UVR no es necesariamente inmediato. Tiene ventajas, en la medida en que protege a los deudores frente al riesgo de incrementos en las tasas de interés. Sin embargo, el haber trasladado completamente este riesgo a los intermediarios puede ser perjudicial para la economía en su conjunto en la medida en que se generen presiones en contra de la oferta de crédito e incrementos en el costo de intermediación. Con el fin de evitar lo anterior, la ley establece la creación de una operación de cobertura con cargo a un fondo de estabilización financiado con recursos presupuestales y administrado por el Banco de la República para los créditos vigentes al 31 de Diciembre del año 2000. Una vez entre a funcionar el mecanismo, una parte del riesgo de los créditos vigentes será cubierto y, por tanto, las presiones sobre el costo de intermediación y la oferta crediticia deberán verse atenuadas.

Para las nuevas operaciones de crédito, la ley desarrolla la posibilidad de emisión de títulos de largo plazo en la misma unidad de cuenta del crédito. Si este mercado se logra desarrollar el nuevo sistema funcionará adecuadamente, dado que las entidades tendrán activos y pasivos que fluctúan en el mismo sentido. En caso contrario y de acuerdo a las condiciones del mercado, las entidades tendrán que seguir captando recursos en pesos (pagando por ellos una tasa de interés) y colocando en UVR. De ahí la importancia de enfocar esfuerzos hacia el desarrollo y profundización del mercado de capitales y, en especial, de los títulos y bonos hipotecarios. Para ello se requiere de una inflación baja y predecible y de un marco jurídico estable con el fin de atraer a ahorradores e inversionistas.

  • ¿Cuál es la proporción hoy existente, con las modalidades autorizadas de amortización y plazos del UVR, entre el valor inicial de las deudas y el monto total que al final terminará pagando el usuario cumplido de un crédito hipotecario dentro del sistema? ¿Qué comparación puede hacerse con lo que ocurría cuando estaba vigente el UPAC?

La proporción entre el monto total en pesos nominales que paga un usuario y el valor inicial de la deuda depende de varios factores, a saber: la tasa de interés acordada libremente entre el deudor y el establecimiento de crédito, el comportamiento de la inflación, el plazo del crédito y el sistema de amortización. Como se muestra en el siguiente cuadro, dicha proporción cambia de manera importante si cualquiera de los factores mencionados fluctúa.

Como se observa en el cuadro para una inflación de 0% y una tasa de interés real de 8% , si el crédito es a 10 años, deberá pagarse 1.4 veces. Por otra parte si la inflación es de 30%, la tasa de interés real es de 14% y el período de amortización es de 20 años, la suma de las obligaciones del crédito será 103.5 veces el valor inicial del crédito.

Si bien los resultados del cuadro parecieran mostrar que hay un mayor pago, lo cierto es que no es esta la comparación relevante. Desde la perspectiva del análisis económico y financiero dicha comparación es errada, dado que no considera que el poder adquisitivo del dinero cambia en el tiempo e ignora también que el dinero tiene un costo de oportunidad. Aún en el caso en que la inflación es cero, el usuario del crédito termina pagando, en términos nominales, más de lo que le desembolsaron. Esto se debe a que el usuario debe pagar un precio: el costo de oportunidad por acceder a un capital que no poseía.

No es lo mismo una determinada cantidad de dinero en el momento en que se otorga el préstamo, que la misma cantidad de dinero cuando termina de pagarse. Esta situación ha sido reconocida por ese H. Tribunal quien ha señalado que dicha "actualización a valor presente de las obligaciones dinerarias contraidas a largo plazo con garantía hipotecaria para la adquisición de vivienda, no vulnera por sí misma la Constitución. Con ello se mantiene el equilibrio entre acreedor y deudor, pues quien otorga el crédito no verá disminuido su valor y el adquirente de la vivienda y deudor hipotecario la cancelará en desmedro del poder adquisitivo de la moneda cuando se contrajo la obligación." (Sentencia C-383/99 M.P. Dr. Alfredo Beltrán Sierra)

Para hacer comparables el monto inicial del crédito con la suma de las obligaciones del deudor, es necesario calcular el valor presente de estas. El cálculo del valor presente permite descontar el flujo de pagos por los dos argumentos implícitos en la tasa de interés: la inflación y la remuneración al costo de utilizar el capital. Al calcular el valor presente, y dadas las características particulares del mercado de crédito a largo plazo en Colombia donde únicamente entidades especializadas ofrecen crédito para la compra de vivienda, se obtiene que este es igual al valor desembolsado por el préstamo.

Así las cosas, independiente del plan de amortizaciones y de la estructura de plazos del préstamo, el valor presente del flujo de pagos siempre es equivalente al valor inicial del préstamo. Es decir, el crédito en su componente de capital solo se paga una vez.

Finalmente, respecto al cuestionamiento de qué comparación podría hacerse con lo que ocurría cuando estaba vigente el UPAC, cabe advertir que no es posible hacer dicha comparación porque, por una parte, aún no se ha puesto en práctica el nuevo sistema de financiación de vivienda con base en la unidad UVR, y, por otra, como se mencionó antes, dependerá del comportamiento futuro de variables como la inflación y la tasa de interés.

  • ¿Le parece viable económicamente que, con el nuevo sistema, los deudores hipotecarios puedan pagar sus créditos?

Entre los objetivos y criterios estipulados en la Ley 546 de 1999 para la regulación del nuevo sistema por el Gobierno Nacional, se consigna el de "velar para que el otorgamiento de los créditos y su atención consulten la capacidad de pago de los deudores" (numeral 5, Artículo 2º). Asimismo, en el numeral 6 del Artículo 17º se dispone que "la primera cuota del préstamo no podrá representar un porcentaje de los ingresos familiares superior al que establezca, por reglamento, el Gobierno Nacional"; y en el numeral 7 del mismo artículo que "los sistemas de amortización tendrán que ser expresamente aprobados por la Superintendencia Bancaria".

Es más, en el numeral 9 del artículo antes referido se define taxativamente que se debe cumplir el siguiente criterio en los créditos de vivienda: "Para su otorgamiento, el establecimiento de crédito deberá obtener y analizar la información referente al respectivo deudor y a la garantía, con base en una metodología técnicamente idónea que permita proyectar la evolución previsible tanto del precio del inmueble, como de los ingresos del deudor, de manera que razonablemente pueda concluirse que el crédito durante toda su vida, podría ser puntualmente atendido y estaría suficientemente garantizado".

Igualmente, en desarrollo de la ley 546, el gobierno mediante el decreto 145 de 2000 precisó que no es posible que el crédito hipotecario financie más del 70% del valor del inmueble.

En consecuencia, en el texto de la Ley se han previsto los instrumentos adecuados destinados a que los créditos y su amortización puedan ser atendidos por los deudores hipotecarios con un esfuerzo razonable tomando en consideración sus ingresos y su capacidad de pago.

En todo caso, se advierte que es posible que deudores particulares enfrenten situaciones adversas que los lleven a no honrar cumplidamente sus obligaciones, como pueden ser, por ejemplo, la pérdida del empleo y la desvalorización del inmueble adquirido.

  • ¿Cómo se están efectuando las reliquidaciones de los créditos que estaban vigentes cuando comenzó a regir la normatividad demandada? ¿Responde ello, en su criterio, a lo previsto por las sentencias C-383, C-700 y C-747 de 1999, dictadas por esta Corte y a la del 21 de mayo de 1999, pronunciada por el Consejo de Estado?

La Junta Directiva del Banco de la República, una vez notificada la sentencia C-383/99 expidió la resolución externa 10 del 1 de junio de 1999 mediante la cual, a partir de dicha fecha, ató la corrección monetaria de manera exclusiva al comportamiento de la inflación, dando así cumplimiento a la providencia citada.

Por otra parte , como lo señaló la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado en pronunciamiento del 1 de diciembre de 1999, la posible reliquidación de los créditos es competencia exclusiva de los jueces de la república y no de la Junta Directiva del Banco de la República o de la Superintendencia Bancaria.

El Congreso de la República mediante la Ley 546 de 1999 autorizó la utilización de recursos presupuestales con el fin de contribuir a hacer efectivo el derecho constitucional a la vivienda digna. El artículo 40 de la citada ley facultó al Estado a utilizar recursos para "abonar a las obligaciones vigentes que hubieran sido contratadas con establecimientos de crédito, destinadas a la financiación de vivienda de largo plazo y para contribuir a la formación del ahorro que permita formar la cuota inicial de los deudores que hayan entregado en dación en pago sus viviendas." Con este propósito la ley estableció los mecanismos necesarios para utilizar los citados recursos presupuestales tanto en el caso de deudores en UPAC al día como en mora.

A partir de la vigencia de la ley, los establecimientos de crédito vienen implementando dichos mecanismos, para lo cual se les otorgó un plazo de tres meses que aún no ha vencido y cuya implementación se encuentra bajo la supervisión de los organismos de control y vigilancia pertinentes.

Información adicional relacionada con las reliquidaciones deberá suministrarse por la Superintendencia Bancaria, entidad encargada de verificar el adecuado cumplimiento de la ley.

  • ¿Estima usted razonable la aplicación del sistema contemplado en las normas acusadas, en especial respecto de las personas de bajos ingresos que han acudido a la UVR como forma de adquisición de su vivienda? ¿Cuál es la racionalidad y los supuestos de las fórmulas con base en las cuáles se determina y orienta el sistema UVR, en particular en lo relativo a la amortización y proporcionalidad entre lo prestado y efectivamente pagado?

La ley establece que el Gobierno regulará el nuevo sistema para velar que los créditos y sus cuotas de amortización se adecuen a la capacidad de pago y de generación de ingreso de los deudores y para que el monto del crédito no supere en un porcentaje máximo el valor de la vivienda que se financia. Ahora bien, en la medida en que por sentencia de la Corte Constitucional se prohibió la capitalización de intereses sobre los créditos de vivienda, puede suceder o que se exija una mayor cuota inicial o que aumente el monto de las cuotas al comienzo del plazo del crédito, lo cual puede dificultar el acceso al crédito de vivienda.

En cuanto a las soluciones de vivienda para las personas de más bajos ingresos, la ley incluye un capítulo especial para la financiación de vivienda de interés social tanto urbana como rural, en el cual se dispone, entre otras cosas, que las entidades financieras deberán destinar en los próximos años un porcentaje de su cartera bruta de vivienda para este objetivo y se asignan recursos presupuestales y de FINAGRO para otorgar subsidios a este tipo de vivienda. Como ha sucedido en el pasado en las políticas de vivienda adelantadas por los distintos gobiernos, es evidente que los colombianos más pobres requieren un componente importante de subsidios estatales para lograr satisfacer sus necesidades en esta materia. Estos subsidios, dado que el presupuesto nacional tiene restricciones, competirán con otros que pueda dar el Estado, en cumplimiento de la Constitución Política, en otras áreas.

Acerca de la racionalidad del sistema UVR, la idea central del mismo es que el valor de la deuda debe ajustarse únicamente con base en la inflación reciente. El artículo 17 de la ley establece claramente las condiciones de los créditos, entre las cuales se prevé que el valor del crédito sea inferior al valor de la vivienda financiada que le sirve de garantía, que las cuotas se mantengan en la misma proporción frente a los ingresos de los deudores, que a cada crédito se le cobre una tasa de interés (real) sobre su monto expresado en UVR con el fin de reconocer el costo de oportunidad del dinero y que haya un número más reducido de sistemas de amortización que no incluyan capitalización de intereses. Con lo anterior se logra que las reglas del nuevo sistema sean transparentes y permitan la adecuada utilización de los recursos que se capten con destino a la financiación de vivienda.

Adicionalmente, en la medida en que la nueva regulación no permite la utilización de sistemas de amortización como los conocidos como "cuota supermínima", se evita que la ilusión de cuotas muy bajas al comienzo torne el crédito impagable durante el plazo.

  • ¿Cuál es su concepto sobre el monto actual y la proporcionalidad del margen de intermediación financiera en estos créditos?

Como lo señalamos anteriormente, no ha existido un desarrollo práctico de nuevos créditos en UVR, razón por la cual no podría calcularse el margen de intermediación.

La ley 546 de 1999 prevé mecanismos para la obtención de recursos de largo plazo con el fin de financiar el crédito hipotecario. En la medida que estos mecanismos de financiación tengan un adecuado desarrollo, podrán captarse recursos en condiciones financieras razonables. En la actualidad y dado que el mercado de capitales no está plenamente desarrollado, la colocación de títulos a largo plazo con las características previstas en la ley es difícil, y seguramente tendrán que reconocer una tasa de interés relativamente mayor. Con el fin de ilustrar lo anterior, podrían revisarse las colocaciones de TES denominados en UVR por el Gobierno, las cuales han oscilado entre 6.1% y 9.99%.

De manera general, los márgenes de intermediación dependen fundamentalmente de diferentes riesgos que enfrenta el sistema financiero, como son riesgos de liquidez, de cartera y de tasas de interés. En la actualidad estos son elevados en Colombia y contribuyen a explicar por qué el margen de intermediación es más alto que en otros países. También hay costos administrativos relacionados con la operación misma de la actividad de intermediación. En la medida en que el sistema se haga más competitivo estos costos deben ir decreciendo. Debe considerarse, adicionalmente, que la ley establece mecanismos de inversiones forzosas que pueden aumentar estos márgenes.

  • ¿Qué es la UVR desde el punto de vista monetario? ¿Ha terminado por sustituir al peso como unidad monetaria? ¿Es, a su juicio, una denominación alterna de la moneda colombiana? ¿O se trata de un tipo distinto de moneda? Explique su naturaleza. ¿Es la UVR una UPAC con nombre diferente? ¿Si no lo es, cuáles son las diferencias?

Al igual que la UPAC, la UVR es simplemente una unidad de cuenta, una medida contable con el cual se reexpresan los depósitos, los préstamos, las cuotas, los intereses, etc, de intermediarios financieros y sus clientes en términos de un numerario: las unidades UVR. El valor de la UVR es simplemente la tasa a la cual se cambia una unidad de cuenta por moneda legal.

Cabe advertir que ante niveles de inflación altos resulta conveniente adoptar esta unidad de cuenta para asegurar la actualización de las obligaciones de acuerdo con el crecimiento de los precios.

Con todo, los depósitos, préstamos, cuotas, intereses, etc., bien podrían expresarse en términos de otro numerario. Podrían expresarse en términos de dólares en cuyo caso la llamada tasa de cambio representa la tasa a la cual una unidad del numerario (el dólar) se cambia por pesos. Podrían expresarse en términos de sacos de café en cuyo caso el precio del saco de café representa la tasa a la cual se expresa uno en términos del otro. Todos estos numerarios son igualmente buenos para propósitos contables.

El que las operaciones se estipulen y se expresen en términos de cualquiera de estos numerarios, no significa que dicha escogencia tenga implicaciones monetarias o que la unidad correspondiente se convierta en un medio de pago.

En un sistema monetario moderno el valor del dinero o de cualquier otra mercancía o unidad que se use como medio de pago no se deriva del hecho de estar atado al oro o a cualquier otro respaldo, sino de su aceptabilidad general. El peso es un medio de pago porque es aceptado como la forma legal de saldar las deudas. El gobierno lo acepta en pago de las obligaciones tributarias de los ciudadanos, el tendero lo acepta en pago por la venta de mercancías a sus clientes, y el sector financiero lo acepta en pago de las obligaciones que con él han contraído los deudores.

La UVR no es una moneda ni es mucho menos dinero. Nadie paga con UVR ni ésta tiene el atributo de ser aceptada como medio de pago. La UVR no puede sustituir al peso en su función como unidad monetaria y de cuenta del país y como medio de pago. Estos atributos le han sido señalados al peso por el legislador, conforme a lo previsto en los artículos 6 y 8 de la ley 31 de 1992.

Dado que, como arriba se dijo, se considera que la UPAC y la UVR son unidades de cuenta, es preciso aclarar que el Consejo de Estado, en reiterada jurisprudencia ha señalado que la UPAC no es una medida de valor sino un factor para determinar el valor de las obligaciones del sistema de valor constante. En Sentencia del 4 de febrero de 1976, al resolver sobre la nulidad de las disposiciones relacionadas con el sistema de valor constante, dicha corporación señalo:

"Según el artículo tercero del decreto 677 de 1972, el fomento del ahorro allí previsto se realiza ´sobre la base del principio del valor constante de ahorros y préstamos determinado contractualmente` que ´se reajustarán periódicamente de acuerdo con las fluctuaciones del poder adquisitivo de la moneda en el mercado interno, y los intereses pactados se liquidarán sobre el valor principal reajustado`. Para el cálculo de tales reajustes periódicos se tomará en cuenta ´la variación resultante del promedio de los índices nacionales de precios al consumidor para empleados, de una parte, y para obreros, de otra parte, elaborados por el Dane`.

"Mediante el artículo 1 del Decreto 1229 de 1972 se estableció la unidad de poder adquisitivo constante (UPAC) como un instrumento para "llevar todas las cuentas y registros del sistema, reducidos a moneda legal". Y por el artículo segundo del mismo decreto se dispuso que "para los efectos previstos en el artículo 1518 del Código Civil, tanto en los contratos sobre constitución de depósito de ahorro entre los depositantes y las corporaciones de ahorro y vivienda como en los contratos de mutuo que éstas celebran para el otorgamiento de préstamos, se estipulará expresamente que las obligaciones en moneda legal se determinarán mediante la equivalencia de la unidad de poder adquisitivo constante" (subraya la sala)

"De los textos citados se deduce: 1. Que las obligaciones se pactan en moneda legal, y 2. Que la UPAC es apenas un instrumento que sirve para determinar su equivalencia con las variaciones de precios en el mercado interno el monto de las obligaciones que contraen las corporaciones con los ahorradores y de las que contraen con las mismas entidades los beneficiarios de este tipo de crédito.

"Por consiguiente, es claro que el objeto de estos contratos de ahorro y préstamo, vale decir, el bien jurídico sobre el cual recaen es, en todo caso la moneda legal, sólo que como su cuantía es variable el factor para determinarla es la unidad de poder adquisitivo constante, que se calcule teniendo en cuenta el índice de precios.

"La Corporación de Ahorro y Vivienda que reciba una inversión en dinero o moneda legal por el sistema de valor constante se constituye en deudora del inversionista por una cantidad indeterminada pero determinable mediante la aplicación del factor UPAC a la cantidad recibida y otro tanto ocurre a la inversa entre quien recibe un préstamo por el nuevo sistema y la corporación que lo otorga.

"Lo anterior significa que el UPAC no es una medida general del valor, la cual, para el efecto, sigue siendo el peso o moneda legal colombiana sino un factor para determinar el "quatum de cierto tipo de obligaciones en términos de signo monetario fijado en la ley."

Esta posición ha sido reiterada por la citada Corporación, entre otras, en Sentencia de junio 12 de 1987. Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Cuarta. C.P. Jaime Abella Zárate.

Como se desprende de lo anterior, debe responderse negativamente a las preguntas acerca de si la UVR es una denominación alterna de la moneda colombiana o si es un tipo distinto de moneda, como quiera que en ningún caso dicho índice o factor tiene las atribuciones y características definidas por el legislador en el artículo 8 de la ley 31 de 1992, dado que no constituye ni unidad de cuenta ni unidad monetaria del país, y no opera como medio de pago.

Ahora bien, la Corte Suprema de Justicia en fallo de casación del 24 de abril de 1979, al pronunciarse sobre si los particulares pueden pactar obligaciones, con sujeción al sistema UPAC (pudiendo aplicarse la misma teoría para la UVR) señaló lo siguiente:

"En este orden de ideas y asistidas las partes del principio de la soberanía de la voluntad, les es lícito que el pago de obligaciones dinerarias diferidas se haga en moneda colombiana con sujeción al sistema de valor constante de que tratan los Decretos 677, 678 y 1229 de 1972, pues se trata de un mecanismo que no riñe con las normas de orden público, de las buenas costumbres y que, por el contrario, tiene por venero la misma ley, así el ordenamiento lo haya empezado a utilizar en un campo de la economía nacional, por cierto muy importante y vasto, como lo es el del ahorro y la construcción.

"A riesgo de fatigar con la repetición, se insiste en que este sistema no constituye o configura un nuevo signo monetario ni algo extraño al desenvolvimiento económico del país.

"(…)

"9. En los momentos actuales las obligaciones de dinero deben pagarse en moneda colombiana, o sea, en billetes emitidos por el Banco de la República (arts. 2º. Ley 46 de 1923 y 3º de la Ley 167 de 1938 y 874 del C.Co.), sin que esto sea óbice para que las personas, en sus negocios jurídicos, acuerden e inserten cláusulas de ajuste o corrección, que la misma legislación colombiana ya autoriza en algunos sectores de la economía nacional"

Siguiendo la jurisprudencia transcrita debe anotarse que la posibilidad de utilizar un índice para la actualización monetaria de las obligaciones no es exclusivo del sistema de ahorro y vivienda de valor constante, en la medida en que los particulares pueden adoptar como herramienta de actualización de sus obligaciones o derechos, a fin de precaver el fenómeno de la depreciación o envilecimiento de la moneda y de la disminución de su capacidad adquisitiva, el valor de la UVR u otros índices o patrones de indexación como la cotización del dólar u otras divisas o tasas flotantes como la DTF o la TBS. Estos mecanismos de actualización de obligaciones no se encuentran prohibidos por la Constitución y son concordantes con el principio de libre competencia y de autonomía de la voluntad privada.

Ahora bien, en cuanto a si la UVR es una UPAC con nombre diferente, como ya se señaló ambas son unidades de cuenta. Sin embargo se diferencian en su metodología de cálculo y en las autoridades facultadas para su definición. Como es de conocimiento de ese H. Tribunal el cálculo del UPAC varió frecuentemente desde su creación. A partir del fallo de la Corte Constitucional C-383 del 99, la metodología de cálculo se ató exclusivamente a la inflación por parte de la Junta Directiva del Banco de la República, luego de que estuviera durante varios años referenciada a la tasa de interés de la economía conforme lo preveía la ley 31 del 92. De acuerdo con lo ordenado en la ley 546 de 1999, la UVR también está atada a la inflación, si bien su metodología de cálculo es diferente a la prevista en la Resolución Externa 10 de 1999. En efecto, la fórmula adoptada por la Junta Directiva tenía en cuenta el promedio de la inflación del último año, mientras que la nueva fórmula adoptada por el Gobierno considera únicamente la inflación del mes anterior a su cálculo. Lo anterior se ilustra en el siguiente gráfico.

  • ¿Cuáles son, en su criterio, las ventajas y desventajas, económicas y sociales, que ofrece el sistema UVR?

En principio, de las disposiciones de la ley no se infiere que el sistema UVR contenga desventajas intrínsecas económicas ni sociales. Como todo sistema de financiación de largo plazo - y más allá de la adopción de las regulaciones y controles requeridos para garantizar su cumplimiento y efectiva operatividad - es necesario que exista estabilidad, certeza jurídica, confiabilidad y credibilidad en las reglas del juego adoptadas. En sus aspectos económicos, no sólo es esencial que los créditos se otorguen en condiciones financieras adecuadas para los deudores, sino también que el sistema ofrezca los estímulos de mercado indispensables para vincular suficientes recursos de financiación. Para ello resulta necesario "proteger y fomentar el ahorro destinado a la financiación y a la construcción de vivienda, manteniendo la confianza del público en los instrumentos de captación y en los establecimientos de crédito emisores de los mismos" (Numeral 2, Artículo 2º de la Ley 546 de 1999).

La estabilidad y racionalidad de largo plazo del Sistema UVR también están relacionadas con otros factores no menos importantes. Entre ellos se destacan la cultura de pago de las obligaciones, la consolidación de tasas cada vez más bajas y estables de inflación, la preservación del valor real de los salarios, el incremento en la capacidad de generación de ahorro de los colombianos, el desarrollo y la aceptación por el mercado de los instrumentos de largo plazo para la financiación de vivienda y la existencia de un sistema financiero cada vez más sólido y competitivo.

Atentamente,

Sergio Clavijo Vergara
Antonio Hernández Gamarra
Salomón Kalmanovitz Krauter
Miguel Urrutia Montoya
Leonardo Villar Gómez


25 de febrero de 2000

El Banco de la República se permite informar a la opinión pública lo siguiente:

1. El pasado 28 de enero, el señor Procurador General de la Nación, archivó la investigación preliminar que adelantaba contra los Miembros de la Junta Directiva del Banco de la República, por una posible omisión en el cumplimiento de la Sentencia C-383 de 1999 de la Corte Constitucional, relacionada con el cálculo de la corrección monetaria.

El señor Procurador resolvió lo siguiente: "Archivar las presentes diligencias al tenor de lo dispuesto en los artículos 54, 141 y 151 de la ley 200 de 1995, en razón a que no existe mérito para adelantar investigación disciplinaria por cuanto los hechos supuestamente irregulares no constituyen falta disciplinaria y no se observa un posible desacato a los mandamientos de las Sentencias aludidas ". (la providencia alude a las Sentencias C-383, C-455, C- 700 y C-747 de 1999 de la Corte Constitucional y a la Sentencia del 21 de mayo de 1999, proferida por el Consejo de Estado)

Destaca el señor Procurador lo siguiente:

"En atención a la decisión de la sentencia C-383 de 1999 de la Corte Constitucional, que determina la inexequibilidad de uno de los componentes de la fórmula de la UPAC, la DTF, la Junta Directiva del Banco de la República expidió el 1º de junio de 1999 la Resolución externa No. 10, la cual fue difundida oportunamente, tanto al público como a las entidades del sector financiero de conformidad con el artículo 20 de la Ley 31 de 1992.

"De lo anterior, puede concluirse que como consecuencia de la declaratoria de inexequibilidad de la expresión ‘procurando que esta también refleje los movimientos de la tasa de interés en la economía’, contenida en el literal f) del artículo 16 de la Ley 31 de 1992, fue necesaria que la Junta Directiva del Banco de la República estableciese una fórmula excluyendo el elemento "tasa de interés"; sin embargo, esto de ninguna manera limitaba su exclusiva competencia para determinar la metodología del cálculo del valor de la UPAC, dentro de los términos del citado fallo."

2. Así mismo, mediante providencia del 18 de febrero de 2000 de la Sección Tercera del H. Tribunal Administrativo de Cundinamarca, fueron denegadas las pretensiones de la Acción Popular No. 99-005, instaurada por el señor Edison Alberto Pedreros, "para hacer cesar la vulneración sobre los derechos e intereses colectivos de los usuarios del sistema UPAC, en relación con la forma de determinar el valor de la Unidad de Poder Adquisitivo Constante, tal como lo ordena el artículo 16 literal f de la Ley 31 de 1992 y el artículo 134 del Decreto 663 de 1993"

En esta providencia el Tribunal manifestó:

"(…), es claro para la sala, que como a la fecha de la presentación de la demanda (septiembre 20 de 1999), ya la propia Junta Directiva del Banco de la República, había cumplido su deber administrativo que le imponían las providencias judiciales, en que se fundamenta el actor ( la resolución externa que determina el valor de la UPAC con base en el IPC, es de fecha junio 1 de 1999), no es procedente acceder a la declaración contra el Banco de la República como se pretende en la demanda.

"…

"Así las cosas, no se presentó incumplimiento alguno por parte de la Junta Directiva del Banco de la República, que vulnere un interés o derecho de naturaleza colectivo, por cuanto se expidió la Resolución No. 10 de junio 1 de 1999, donde se consagró al IPC, como factor para determinar el valor de las denominadas Unidades de Poder Adquisitivo Constante UPAC".

De igual forma al hacer el análisis de la sentencia C-383 de 1999, el Tribunal declara " que en ningún momento, la providencia judicial, determina como fecha de liquidación, el año de 1993, ni ninguna otra"

Como se observa, tanto la Procuraduría como el Tribunal Administrativo de Cundinamarca han reconocido de manera expresa el estricto acatamiento dado por el Banco de la República y su Junta Directiva a los fallos expedidos por la Corte Constitucional y el Consejo de Estado en relación con el UPAC.

Santafé de Bogotá, 25 de febrero de 2000


15 de febrero de 2000

Los banqueros se reúnen con miembros de la Junta Directiva del Banco de la República

En el marco de las reuniones que se realizan periódicamente con empresarios y banqueros, se reunieron hoy en Bogotá el Gerente del Banco de la República, Miguel Urrutia y los co-directores de la Junta Directiva Leonardo Villar, Salomón Kalmanovitz, Sergio Clavijo y Antonio Hernández con un importante grupo de banqueros para intercambiar opiniones sobre la situación y perspectivas de la economía y, en particular, del sector financiero.

A la reunión asistieron Jorge Humberto Botero de la Asobancaria, Alberto Martínez del Banco Mercantil, Sergio Uribe de Las Villas, Enrique de la Rosa del Banco Superior, José Elías Melo de Megabanco, Eduardo Romero de Bank of America, Eduardo Pacheco de Colpatria, Rubén Loaiza del Banco Tequendama, Mónica Aparicio del Banco Santander, Eulalia Arboleda del Banco Caja Social, Alejandro Figueroa del Banco de Bogotá, William Gambrel del Bank Boston, Pablo Muñoz del BCH, Maria del Rosario Sintes de Granahorrar, Efraín Enrique Forero de Davivienda, Alberto Gutiérrez de Colmena, Efraín Otero del Banco de Occidente, José Fernando Hurtado de Interbanco, Juan B. Pérez del Banco Agrario, Luis F. Mesa del Banco de Crédito, y Guillermo Villaveces del Banco Unión. Asistió también la Superintendente Bancaria, Sara Ordóñez.

Una de las principales conclusiones de la reunión es la satisfacción con el rápido descenso que han mostrado las tasas de interés. Los banqueros y las autoridades económicas estuvieron de acuerdo en que las actuales condiciones de estabilidad macroeconómica permiten prever que hacia el futuro no hay riesgos de sobresaltos en los costos financieros. Esta tranquilidad es decisiva para facilitar la reactivación de la demanda de crédito.

La provisión de liquidez por parte del Banco de la República ha sido adecuada bajo las actuales circunstancias y no ha sido causante de la restricción crediticia, es una de las conclusiones que se deriva del análisis de las variables monetarias. Los problemas de la irrigación del crédito a la economía tienen orígenes diferentes, tanto por el lado de la oferta como de la demanda de recursos.

"Hay que convencerse de que la economía ya se está reactivando; así se empezará a reactivar también el crédito", dijo uno de los banqueros asistentes a la reunión.

El Gerente del Banco explicó que la crisis resultó del sobreendeudamiento privado y público y que se debía esperar un ajuste saludable hacia un nivel más moderado de endeudamiento.

Santafé de Bogotá, 15 de febrero de 2000


4 de febrero de 2000

La Junta Directiva del Banco de la República, en su sesión del 4 de febrero, autorizó al Gobierno Nacional aumentar hasta en mil millones de dólares el monto de títulos que podrá colocar en los mercados internacionales durante este año.

La ampliación del cupo es coherente con las proyecciones fiscales, cambiarias y monetarias para el año 2000 y permite al Gobierno Nacional una mayor flexibilidad para recomponer las distintas fuentes de financiación externa, de acuerdo con el comportamiento de los mercados internacionales de capital.

Santafé de Bogotá, D.C., febrero 4 de 2000


28 de enero del 2000

La Junta Directiva del Banco de la República, en su sesión de enero 28, revisó la trayectoria de la oferta monetaria en las recientes semanas y sus perspectivas para el presente año.

Se verificó que una vez superados los aumentos precautelativos de demanda por efectivo, ocasionados por las expectativas de problemas en los sistemas computarizados por el cambio de milenio, la base monetaria se ha acercado al corredor previsto por la Junta.

Como todos los años, parte de la liquidez estacional de diciembre retorna al Banco en el primer trimestre, para facilitar este proceso, la Junta decidió abrir una ventanilla para captar recursos a un plazo de 14 días.

Semanalmente se hará una subasta para recoger liquidez en la cuantía necesaria para mantener la base monetaria dentro del corredor definido por la Junta. La tasa máxima de la subasta será del 10%.

Santafé de Bogotá, D.C., enero 28 de 1999


26 de enero del 2000

La inflación seguirá bajando

El Banco de la República entrega el informe sobre inflación

El Informe sobre Inflación presentado por el Banco de la República revela los detalles del comportamiento de la inflación en los últimos meses y proyecta lo que se puede esperar para los meses siguientes. En este Informe se presenta el detallado análisis que hace la Junta Directiva del Banco sobre la situación de la economía, con el fin de orientar las decisiones de política económica.

Las principales conclusiones del Informe de Inflación presentado hoy por el Banco de la República son las siguientes:

  • La tasa de inflación de 9.2%, registrada a diciembre de 1999 es la más baja desde 1970, año en el cual fue de 6.6%.

  • En diciembre de 1999 se completaron ocho meses consecutivos con una inflación de un dígito.

  • Los indicadores de inflación básica, es decir, excluyendo los componentes más volátiles de la canasta, muestran una reducción en su crecimiento. El promedio de indicadores de inflación básica en diciembre muestra un aumento de 9.1%.

  • Los modelos estructurales y de series de tiempo sugieren que la inflación al finalizar el año 2000 se ubicaría en un rango entre el 8% y el 10%. Otras estimaciones indican que hay una probabilidad no despreciable de que la inflación se sitúe por debajo de la meta a finales del 2000.

  • Para el año próximo, los modelos indican que la inflación podría continuar reduciéndose alrededor de 2 puntos adicionales, es decir podría estar en un rango de entre 8 y 6%.

  • La encuesta de expectativas de inflación que realiza el Banco de la República revela que las expectativas de inflación disminuyeron a lo largo de 1999. Las expectativas de inflación de largo plazo continuaron reduciéndose en el cuarto trimestre de 1999. La inflación esperada para diciembre del 2000 es de 10.4%. En septiembre se esperaba una inflación de 11.3% en el 2000.

  • Los indicadores de la actividad real sugieren que la producción en el cuarto trimestre de 1999 posiblemente registró un incremento respecto a la del trimestre inmediatamente anterior, aunque seguiría siendo inferior a la del mismo trimestre de 1998. Los indicadores que permiten afirmar lo anterior son:

  • El aumento en el consumo de energía eléctrica en diciembre.

  • El leve repunte de las ventas financiadas con tarjetas de crédito en el mismo mes

  • La mayor utilización de la capacidad instalada a noviembre

  • El menor ritmo de contracción de las importaciones durante el último trimestre

  • Las tasas de crecimiento anual positivas exhibidas por las exportaciones totales y no tradicionales durante noviembre.

  • En el mes de diciembre se presentó una fuerte expansión monetaria como resultado del incremento en la demanda de efectivo y reserva inducido por los temores del público ante el problema informático del año 2000. Este aumento de la base monetaria a finales del año se ha revertido en las primeras semanas de este año. Durante el cuarto trimestre la cartera real continuó contrayéndose a una tasa similar a la observada a finales del tercer trimestre.

  • Las tasas de captación nominales y reales para el promedio del cuarto trimestre disminuyeron respecto al nivel promedio del tercer trimestre, en tanto que las tasas de colocación, nominales y reales, se mantuvieron relativamente estables.

  • La opinión pública debe valorar la magnitud de los beneficios de haber logrado una tasa de inflación de un dígito. Con la reducción de la inflación disminuyen las distorsiones de la economía, aumenta la eficiencia en la asignación de recursos y se reducen las transferencias injustificadas de ingreso, con lo cual es de esperar un aumento en la tasa de crecimiento de largo plazo de la economía colombiana y una mejora en el bienestar de la población. Se debe aprovechar la caída de la inflación en 1999 para consolidar hacia el futuro una tasa de inflación baja, similar a la de los países desarrollados.

Bogotá, 26 de enero de 2000


25 de Enero del 2000

Racionalización en el Banco de la República

El Banco de la República suspenderá este año el servicio de tesorería en varias de sus 24 sucursales a partir del próximo 1 de septiembre. En el pasado ya había introducido estas reformas en ciudades intermedias como Honda, Ipiales, Buenaventura y Girardot.

No se cerrarán sucursales – Se reforzarán las áreas de Estudios Económicos y Cultural

La suspensión del servicio de tesorería no implica el cierre de las sucursales del Banco en estas ciudades. Por el contrario, se mantendrán y reforzarán las actividades de Estudios Económicos y Cultural. En las sucursales que actualmente no tienen área cultural, ésta será establecida. Las oficinas contarán con bibliotecas conectadas electrónicamente a la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, con sala de informática y acceso de los usuarios a Internet, con sala infantil, etc. El área de Estudios Económicos de las sucursales se mantendrá y fortalecerá, de manera que contribuya con información estadística e investigación del mejor nivel sobre la economía regional.

El sector financiero no se perjudica en absoluto.

El servicio de tesorería y distribución de efectivo será prestado de manera eficiente por las transportadoras privadas de valores. El Banco arrendará sus áreas de bóvedas y movimiento de valores a la transportadora de valores que garantice el mayor impacto positivo sobre la comunidad financiera de la ciudad. De esta manera la transportadora contará con un centro de efectivo con las mejores especificaciones de localización y seguridad. Así ha funcionado sin ningún problema en otras ciudades intermedias que nunca han tenido sucursal del Banco de la República, tales como Barrancabermeja, Tuluá, Sogamoso y recientemente en Buenaventura, Honda, Ipiales y Girardot.

Las innovaciones tecnológicas que el Banco de la República ha puesto al servicio del sector financiero para facilitar el traslado electrónico de fondos y en general para la modernización del sistema de pagos también permiten que se realice esta racionalización sin traumatismos, y para beneficio tanto del Banco como del sistema financiero.

Continuación de un esfuerzo de racionalización

Esta reorganización hace parte del esfuerzo en que está empeñado el Banco de la República para adaptar su estructura interna desde hace más de diez años y particularmente teniendo en cuenta las funciones que le encomendó la Constitución de 1991. En efecto, el Banco ha dejado a un lado funciones que desempeñaba anteriormente, tales como el manejo de los créditos de fomento agropecuario e industrial, la administración de PROEXPO, el manejo de la Oficina de Cambios, etc. Este proceso ha derivado en una reducción de 40% de su nómina de personal desde 1991.

Adicionalmente, este esfuerzo es consistente con las directrices de la Junta Directiva del Banco y del Gobierno Nacional de lograr el saneamiento de las cuentas fiscales. Vale la pena recordar que las utilidades del Banco son traspasadas anualmente en su totalidad al Gobierno, con lo cual la racionalización de gasto del Banco libera recursos para ser utilizados en los programas de gasto social del Gobierno.

No habrá despidos de trabajadores

La suspensión del servicio de tesorería en las ciudades mencionadas no conlleva despidos de trabajadores. El personal podrá acogerse a los planes de retiro con pensión temprana que ha venido ofreciendo el Banco, o será reasignado a las áreas Cultural y Económica, o a otras oficinas del Banco.

 Bogotá, 25 de enero de 2000


14 de Enero del 2000

La Junta Directiva del Banco de la República, en su sesión de enero 14, analizó la situación de la economía a finales del año de 1999 y las perspectivas para este año. También evaluó los resultados de la inflación en 1999 y las proyecciones en materia de precios para los años 2000 y 2001.

Distintos indicadores muestran los inicios de una recuperación económica en el último trimestre del 99. Como existe suficiente capacidad instalada no utilizada en el aparato productivo, es posible una recuperación rápida sin presiones inflacionarias.

Las proyecciones sobre inflación sugieren con bastante seguridad que la meta del 10% fijada para el año 2000 se alcanzará. Los diferentes modelos estadísticos del Banco pronostican una inflación en el rango del 8 al 10% para el año 2000, dentro de los actuales lineamientos de la política monetaria. Igualmente dichos modelos de inflación prevén aumentos de precios entre el 5 y el 8% para el año 2001.

En estas circunstancias se tienen las condiciones adecuadas para consolidar tasas de inflación de un dígito, en un ambiente de clara recuperación económica.

Santafé de Bogotá, D.C., enero 14, 2000


3 de Enero del 2000

Total normalidad en el Banco de la República durante el cambio de milenio.

Las operaciones del Banco de la República con el sistema financiero se iniciaron hoy en condiciones de absoluta normalidad. Todos los equipos y sistemas de información recomenzaron actividades sin ningún inconveniente.

El sábado 1 de enero del 2000 el Banco de la República realizó pruebas internas de compatibilidad año 2000 a nivel nacional a los sistemas críticos que soportan la misión del Banco. Todas las pruebas tuvieron resultados exitosos.

De igual forma, el mismo día, un grupo de entidades del sector financiero efectuó pruebas de conexión, operación y consulta de saldos a los sistemas y servicios ofrecidos por el Banco de la República a las entidades, como es el caso de los sistemas de compensación y liquidación de cheques (CEDEC), el sistema electrónico de negociación (SEN), los sistemas de transferencias electrónica de fondos de alto valor (SEBRA) y de bajo valor (CENIT) y el sistema de administración de los títulos-valor materiales e inmateriales emitidos y/o administrados por el Banco (ATLAS-DCV), con resultados igualmente exitosos.

En lo que respecta a la demanda por liquidez por parte del sistema financiero durante el fin de año, ésta fue, en efecto, superior a lo históricamente observado durante el mes de diciembre. En prevención de eventuales retiros por parte del público, las entidades financieras acudieron a la liquidez del Banco de la República, a través de los cupos de Repos y del apoyo de liquidez creado especialmente para atender las necesidades del cambio de milenio. El saldo total de los Repos al 29 de diciembre de 1999 era de $2.480.732 millones. El saldo del apoyo para el año 2000 al 30 de diciembre de 1999 fue de $284.600 millones.

El crecimiento de los billetes y monedas en circulación a 31 de diciembre de 1999 fue de 31% con respecto al nivel del año pasado, lo cual implica un crecimiento real bastante superior al históricamente observado. Sin embargo, el Banco de la República estuvo preparado desde tiempo atrás para proveer al sector financiero y al público en general niveles aún mayores de efectivo y, aunque la demanda por éste fue superior a la observada históricamente, se mantuvo en niveles manejables que indican que los depositantes y ahorradores mantuvieron su confianza en la preparación del sector financiero y del país en general para superar exitosamente la problemática del cambio de milenio

El adecuado suministro de liquidez por parte del Banco de la República, la preparación de las entidades financieras y la confianza por parte del público, permitieron una transición al año 2000 sin ningún inconveniente para el sector financiero colombiano.



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