Comunicados de prensa 2000
22 de diciembre de 2000
En su sesión ordinaria del día 22
de diciembre, la Junta Directiva del Banco de la República revisó los resultados de la
inflación del mes de noviembre. La Junta registra con satisfacción los nuevos progresos
que se continúan obteniendo en el control de la inflación, que son tanto más valiosos
al producirse en un contexto de recuperación económica. En efecto, al concluir
noviembre, la inflación anual al consumidor fue de 8.8%, registro que es menor en 0.9
puntos porcentuales al de noviembre de 1999 (9.7%) e inferior en 0.2 puntos porcentuales
al observado en octubre. Con estos resultados no solo se consolida el logro de la meta de
inflación, sino que muy posiblemente ésta no superará el 9% al finalizar el año y
será inferior a la de 1999.
Otros indicadores del comportamiento
del nivel de precios muestran también progresos importantes. Es así como el índice de
precios al productor en noviembre experimentó una variación anual del 11%, tasa inferior
en 0.9 puntos porcentuales al registro de octubre, y en 1.2 puntos porcentuales a la
correspondiente variación observada de noviembre de 1999 (12.2%.) La inflación del
productor se ha venido desacelerando sin interrupción durante el segundo semestre de este
año, cayendo 4.6 puntos porcentuales entre junio (15.6%.) y noviembre (11%.)
Los resultados de los diversos
modelos de proyección indican que muy probablemente la tendencia favorable que se viene
observando en la inflación al consumidor y al productor se mantendrá hacia el futuro.
Esto le permite a la Junta Directiva del Banco de la República reafirmar su optimismo
sobre la viabilidad de alcanzar la meta de inflación del 8% para el 2001, por lo cual no
considera necesario modificar la postura actual de la política monetaria.
La Junta consideró que para
disminuir la volatilidad de la tasa de interés es conveniente seguir avanzando en el
proceso de reducción de la amplitud de la franja de intervención. Con este propósito
tomó la decisión efectiva a partir de enero del 2001- de reducir la tasa Lombarda
de expansión del 17% al 16% y de incrementar la tasa Lombarda de contracción del 7% al
8.5%, al tiempo que mantiene inalteradas las tasas de contracción y expansión a través
de subasta en sus niveles actuales del 11% y 12% respectivamente.
La Junta también decidió no subir
la tasa de interés remuneratoria máxima de 11% sobre la UVR para créditos destinados a
la financiación de vivienda de interés social (sistema VIS). Al fijar dicha tasa se
cumple con la Sentencia C-955 de 2000 de la Corte Constitucional.
Bogotá, Diciembre 22,
2000
4 de diciembre de 2000
Indice de Precios del Productor - IPP
-
0.11% variación mensual para el mes de noviembre
El Indice de Precios del Productor
IPP- presentó en el mes de Noviembre una variación de 0.11%, cifra inferior en 0.8
puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del
IPP en lo corrido del año se situó en 10.3% y en el año completo en 11.0%. Con este
resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente
año, disminuyendo 4.6 puntos porcentuales en los últimos cinco meses.
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios decrecieron 0.4%. Los artículos con mayor aporte a
la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales:
plátano 5.4%, yuca 3.4%, papa 3.7%, tomate 13.5%, mango
29.8%, papaya 13.4%, arveja 21.1%, silvicultura y extracción de madera
4.5%. En cuanto a los incrementos de precios en este rubro, se destaca el alza en la
cotización de ganado porcino 11.4%, habichuela 23.0%, cebolla 10.0% y otras hortalizas y
legumbres (lechuga, espinaca, repollo, pimentón) 16.9%. Por su parte, las cotizaciones de
artículos de origen minero aumentaron en 0.1%, explicado principalmente por el incremento
en las cotizaciones de petróleo crudo 1.0% y piedra, arena, arcilla y caliza 1.7%, frente
a la caída en el precio de gas natural 1.9%, oro 6.1% y plata y platino
1.9%. Los precios de los productos industriales se incrementaron en 0.2%. Por
contribución, se destaca el incremento en los precios de: carne de porcino 5.5%,
productos de la refinación del petróleo 1.2%, almidones y derivados 15.8%, curtido y
preparado de cueros (calzado) 1.8%, sustancias y productos químicos 0.1%, derivados de la
carne y el pollo 1.7% y panela 3.9%. Las principales caídas en los precios de artículos
industriales fueron: trilla de café 3.5%, equipos y aparatos de radio, televisión
y telecomunicaciones 1.2%, maquinaria de oficina, contabilidad e informática
1.2% y maquinaria y equipo 0.3% (ver cuadro 1 y
cuadro 4).
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en las
materias primas 0.4%, seguidos por materiales de construcción 0.3%, el decrecimiento en
los precios de los bienes para consumo final 0.1% y bienes de capital 0.6%. Al
excluir las materias primas del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución de
precios de bienes ya terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador
presentó un decrecimiento mensual de 0.1%, mientras que en lo corrido del año y en los
últimos doce meses registró una variación de 10.5% y 11.0% respectivamente (ver cuadro 2).
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.3%, mientras que los
de origen importado disminuyeron sus precios en 0.5% en el mes. Por otra parte, aunque los
bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
2.0%, situándose su variación corrida y año completo en 8.3% y 9.3%
respectivamente. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en:
trilla de café 4.8%, productos de la refinación del petróleo 2.5%,
productos de caucho y plástico 1.3%, mineral de níquel 7.5%, oro 5.6%,
carbón 1.8% y banano 1.6%. Los resultados de este índice se ilustran con
mayor detalle en los cuadros 3 y 5.



Cuadros y gráficos
(formato Excel)
Bogotá, diciembre 4,
2000
1 de diciembre de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República informa que, luego de surtir los procedimientos vigentes, en la sesión del
día de hoy fue designado por unanimidad, el doctor Miguel Urrutia Montoya como Gerente
General del Banco de la República, para un nuevo período de 4 años que se inicia a
partir del 4 de enero del año 2001.
Bogotá, Diciembre 1º
, 2000
30 de noviembre de 2000
PALABRAS DEL DOCTOR MIGUEL
URRUTIA MONTOYA, GERENTE GENERAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA, CON MOTIVO DEL LANZAMIENTO
DEL BILLETE DE CINCUENTA MIL PESOS
Con esta edición del billete de
cincuenta mil pesos el Banco de la República quiere rendir homenaje a Jorge Isaacs, quien
inmortalizado por su novela María, fue mucho más que un autor literario. Este hombre
multifacético se desempeñó además, como político, militar, minero y educador. Sin
embargo, su faceta más conocida a través del tiempo ha sido la de novelista.
Publicó María en 1867, y a finales
del siglo la novela ya iba en más de 50 ediciones y había sido publicada en varios
idiomas. Moreno Durán, por su parte, sostiene que es la novela latinoamericana más
leída en el siglo pasado.
Isaacs fue un caso de éxito en la
economía globalizada del siglo XIX y es por esto que se rinde este homenaje.
Unas palabras sobre el
billete
Es bien sabido que una de las
funciones del Banco de la República es la de proveer medios de pago que faciliten la
realización de las transacciones en la economía. Por tal motivo, es necesario
suministrar las denominaciones que vuelvan más cómoda la ejecución de dichas
transacciones.
Los modelos de emisión de dinero
sugieren que el segundo billete de mayor denominación debe ser superior al salario
promedio diario. En el caso de Colombia, se justificó sacar el billete de cincuenta mil
pesos cuando dicho salario promedio superó los diez mil pesos.
Es importante tener en cuenta que el
proceso de diseño y producción de un billete tiende a tomar alrededor de 3 años, ya que
cada billete incluye nuevos elementos de seguridad con relación a los anteriores.
El billete de cincuenta mil pesos
fue diseñado por Oscar Muñoz, uno de los mejores artistas jóvenes de Colombia. El
maestro Muñoz por ser valluno, le puso especial empeño y dedicación a este proyecto.
Proyecto de Ley del Senador
Nicholls
El Senador José Jaime Nicholls ha
presentado un proyecto de Ley al Congreso de la República, que propone suprimirle tres
ceros a los billetes y monedas. En el caso de que el Congreso apruebe esta Ley en el 2001,
el cambio de moneda ocurriría 18 meses después, esto es en el 2003.
La idea es que se establecería un
período de transición hacia el Nuevo Peso, en el que circularían durante unos dos años
dos clases de billetes con el mismo diseño: uno, el que circula hoy con los tres ceros; y
otro igual, sin los tres ceros y la denominación Nuevo Peso.
Como los billetes se deterioran y
hay que cambiarlos, en dos años todos los billetes en circulación serían Nuevos Pesos,
sin los tres ceros. Por tal motivo, el costo del cambio sería mínimo, ya que como
siempre ocurre, los billetes deteriorados se reemplazan por nuevos, pero esta vez bajo su
nueva denominación.
Beneficios del cambio
La Junta Directiva del Banco de la
República respalda el proyecto del Senador Nicholls, por considerarlo benéfico para la
simplificación de las transacciones y la contabilidad de las empresas y el comercio.
En la actualidad, la
contabilización de las operaciones resulta muy compleja dada la cantidad de ceros que
componen las cifras. Al eliminarle tres ceros a la moneda, se facilita su cómputo lo cual
propende por la eficiencia de los sistemas contables.
Adicionalmente, el cambio
simbolizaría el compromiso nacional de lograr la estabilidad de la moneda hacia el año
2003, época en la cual la inflación colombiana se acercaría a la internacional.
Santiago de Cali,
Noviembre 30 de 2000
17 de noviembre de 2000
Expansión Monetaria Permanente de Fin de
Año.
El Banco de la República se permite
informar que:
1. Con el objeto de atender las
necesidades permanentes de liquidez de final del año, el pasado mes de agosto la Junta
Directiva aprobó realizar, a partir de la primera semana de septiembre, una expansión
permanente de liquidez por $1.300 mm.
2. La citada expansión permanente
de liquidez se ha efectuado de la siguiente manera:
- Compras definitivas de TES por $787
mm.
- Compras de divisas en el mercado
cambiario por $463 mm (US$217 millones)
- Eliminación del encaje sobre las
operaciones REPO con la Tesorería General de la Nación, lo que genera un efecto
monetario expansionista de $50 mm.
3. De las compras definitivas de TES
referidas anteriormente, $400 mm se realizaron a futuro con efecto monetario a partir de
la última semana de noviembre. El cumplimiento de estas compras es el siguiente: i) 29 de
Noviembre, $100 mm; ii) 5 de diciembre, $100 mm; iii) 6 de diciembre, $100 mm; y 12 de
diciembre, $100 mm.
4. Por otra parte, el Banco de la
República viene otorgando liquidez transitoria mediante operaciones REPOS. En la
actualidad, el límite máximo para dichas operaciones es de $1.200 mm, de los cuales $900
mm corresponde a Repos con vencimiento a 1 día y $300 mm con vencimiento a 14 días.
5. De esta manera, el Banco de la
República viene cumpliendo a cabalidad con el suministro de la liquidez requerida por la
economía para el final del año, en concordancia con el programa monetario aprobado por
la Junta el pasado mes de agosto. Este programa es coherente con el cumplimiento de las
metas de inflación establecidas por la Junta para el presente y el próximo año.
Bogotá, D.C.,
noviembre 17 de 2000
10 de noviembre de 2000
En su sesión del día 10 de
noviembre la Junta Directiva del Banco de la República revisó los resultados de la
inflación en el mes de octubre. Tanto la inflación anual al consumidor de 9% como la
acumulada en lo corrido del año de 7.9% son inferiores a las observadas en igual período
de 1999. Este comportamiento garantiza el cumplimiento de la meta en el presente año a la
vez que incrementa la probabilidad de lograr la meta del 8% en el 2001. El buen resultado
de la inflación al consumidor se complementa con la reducción por cuarto mes consecutivo
de la inflación anual al productor.
El buen desempeño de la evolución
del nivel de precios se ha logrado en el contexto de una política monetaria que ha
permitido atender de manera holgada los requerimientos de liquidez de la economía. Esto
se refleja en el bajo nivel de la tasa interbancaria, que en el pasado reciente se ha
situado en niveles cercanos al 2% real. De esta manera, la postura de la política
monetaria ha sido coherente con la meta de inflación y con el objetivo de recuperación
de la actividad económica.
El resultado favorable en materia de
inflación, los alentadores pronósticos de la misma para el 2001 y el positivo
comportamiento que se viene observando en la actividad económica, conforman un escenario
en el cual no se considera necesario realizar modificaciones en la postura monetaria. La
autoridad monetaria continúa vigilante para tomar las medidas que considere pertinentes a
fin de preservar los buenos resultados obtenidos hasta el momento.
Bogotá, Noviembre 10,
de 2000
3 de noviembre de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República en su sesión del día de hoy adoptó decisiones relacionadas con el régimen
de encaje de los establecimientos de crédito y con la reglamentación de posición propia
de contado en moneda extranjera. Las medidas se resumen en los siguientes puntos:
1. Se eliminó el encaje
sobre las operaciones repo que realicen los establecimientos de crédito con la Dirección
del Tesoro Nacional . Lo anterior, con el fin de mejorar la eficiencia en el movimiento de
los flujos de liquidez en el mercado monetario.
2. Se incrementó el
monto máximo de la posición propia de contado en moneda extranjera de los intermediarios
del mercado cambiario, el cual pasó del 20% al 50% del patrimonio técnico.
Adicionalmente, se excluyeron de la base de cálculo para esa posición, las inversiones
permanentes en moneda extranjera. Con estas medidas se busca impulsar el desarrollo del
mercado de derivados financieros en Colombia e incrementar la oferta de cobertura para el
sector real de la economía.
Bogotá, 3 de
Noviembre de 2000.
1 de noviembre de 2000
Indice de Pecios del Productor - IPP -
0.03% variación mensual para el mes de octubre
El Indice de Precios del Productor
IPP- presentó en el mes de Octubre una variación de 0.03%, cifra inferior en 0.9
puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. El crecimiento del
IPP en lo corrido del año se situó en 10.2% y en el año completo en 11.9%. Con este
resultado, la variación anual del IPP continua su descenso iniciado en junio del presente
año, disminuyendo 3.7 puntos porcentuales en los últimos cinco meses.
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios decrecieron 0.8%. Los artículos con mayor aporte a
la reducción de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales:
yuca 8.1%, tomate 20.5%, otros tubérculos 24.3%, mango 18.7%,
maíz 3.4%, papaya 10.1% y naranja 21.0%. Los artículos agrícolas que
presentaron alzas en sus cotizaciones fueron: arroz con cáscara 3.3%, piña 25.4%, caña
de azúcar 3.4%, ganado vacuno hembra 1.5% y ganado porcino 2.2%. Por su parte, las
cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en 1.5%. El descenso en la
variación de este último rubro se debe principalmente a la caída en el precio de
petróleo crudo 4.3%. Con respecto a los precios de los productos industriales,
éstos se incrementaron en 0.3%. Por contribución, se destaca el incremento en los
precios de: gaseosas 4.3%, azúcar 4.6%, ladrillos 14.6%, mezclas y prefabricados de
concreto 3.8%, carne de vacuno 0.8%, ACPM 4.5%, gas propano, parafina y otros 4.3%. Las
principales caídas en los precios de artículos industriales fueron: transmisores de
radio y televisión 7.0%, tejidos y acabados de productos textiles 1.4%,
productos de tabaco 2.0% y trilla de café 3.0% (ver cuadro 1 y cuadro 4).
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales
de construcción 1.2%, seguidos por las materias primas 0.2%, bienes finales 0.1% y
bienes de capital 1.1%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos el
índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes finales
ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un decrecimiento mensual de 0.1%,
mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce meses registró una variación
de 10.7% y 11.9% respectivamente (ver cuadro 2).
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.4%, mientras que los
de origen importado disminuyeron sus precios en 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los
bienes exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios
para dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de
4.1%, situándose su variación corrida y año completo en 10.6% y 12.8%
respectivamente. En este último indicador, las principales bajas de precios se dieron en:
trilla de café 9.1%, petróleo crudo 4.1%, carbón 5.0%, mineral de
níquel 11.8%, banano 5.0% y flores 1.3%. Los resultados de este índice
se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Cuadros y
gráficos (formato Excel)
Bogotá, noviembre 1,
2000
27 de octubre de 2000
Estrategia para cerrar la brecha fiscal
A continuación se presentan los
principales aspectos de la intervención del Gerente General del Banco de la República,
Miguel Urrutia Montoya, en el Seminario de ANIF y Fedesarrollo el día 27 de octubre
de 2000.
En términos internacionales, la
carga tributaria en Colombia es baja. En aquellos países en los que se garantiza la
educación y la salud a la población, la carga fiscal es superior al 25% del PIB,
mientras que en Colombia ésta asciende a 17.7% del PIB.
Las encuestas muestran que los
colombianos esperan que el Estado les garantice y dé solución a sus problemas de salud,
empleo y educación. Estas aspiraciones adquirieron un piso legal mediante la
promulgación de los derechos económicos y sociales de los ciudadanos, establecidos por
la Constitución de 1991; sin embargo, es poco probable que el Estado pueda cumplir con su
función social con una carga tributaria tan baja como la actual en Colombia.
La Corte Constitucional, por su
parte, ha creado acceso a los derechos establecidos por la Constitución, sin contemplar
las limitantes presupuestales del Estado en sus sentencias sobre el ejercicio
de ciertos derechos fundamentales.
Por esta razón, es
prioritario aumentar la eficiencia del gasto público, para poder ofrecer más servicios
sociales con el nivel actual de recursos. Un ejemplo de ello es el sector educativo, en el
que se hace indispensable la adopción de un sistema de financiación por estudiante
atendido, con el objeto de transferir más recursos a los agentes públicos locales que
demuestren una mayor capacidad para atender las demandas educativas de sus respectivas
regiones.
Es posible reducir el gasto público
a través de la eficiencia y la prueba de ello es lo que ha pasado en el Banco de la
República: en 1990 el Banco tenía 5.902 empleados y para el final del año 2000 se
proyecta un nómina de 2.880 empleados, esto es una reducción del 51%.
Esta reducción en la nómina del
Banco, aunada a una estricta política de austeridad en sus gastos corporativos, ha
permitido que los gastos durante el primer semestre de 2000 disminuyan, en términos
reales, en un 4.4% frente al mismo período de 1999. En consecuencia, se ha hecho posible
la repartición de cuantiosas utilidades al gobierno nacional, las cuales han facilitado
incrementos en el gasto social.
Adicionalmente, se hace necesario
aumentar la cuantía de los recursos tributarios como proporción del PIB para cubrir un
nivel razonable de los derechos económicos y sociales estipulados en la Carta de 1991.
Una buena parte de estos recursos deberían venir de tributos a nivel local, con el fin de
cubrir servicios prestados a dicho nivel.
Las cifras muestran que en los
países con alta carga fiscal existe una tributación significativa a nivel local. En
efecto, la carga tributaria regional y local en Colombia es de 3.1% del PIB, mientras que
en Estados Unidos es de 8.8% del PIB y en el caso de Alemania ésta se sitúa en 11% del
PIB.
Es claro que la población acepta
pagar impuestos si ve en qué se gastan y esto se vislumbra más claramente a nivel local.
La existencia de impuestos y gastos locales también genera responsabilidad fiscal, ya que
financiar gastos con recursos de un ente lejano, sin que su ejecución
implique ningún sacrificio tributario, conduce inevitablemente a conductas irresponsables
en materia fiscal.
Bogotá, octubre 27,
2000
13 de octubre de 2000
Comportamiento de la inflación
Al concluir el tercer trimestre la
inflación anual ascendió a 9.2%, mientras que la acumulada en lo corrido del año
alcanzó 7.7%, registros coherentes con la meta del 10% fijada para el año 2.000. Por su
parte, las proyecciones para los próximos meses indican que no existen razones para
esperar que la evolución del nivel de precios se distancie de la meta programada para el
año 2001. En tales circunstancias, la Junta no consideró necesario modificar la
postura actual de la política monetaria.
El buen comportamiento de los
precios evidencia que la economía ha logrado iniciar un proceso de recuperación sin
incrementos en el ritmo de inflación. Las presiones transitorias relacionadas con el
ciclo de precios de los alimentos que se presentaron en los primeros meses del año
y que para algunos comentaristas ponía en duda el logro de la meta de inflación,
terminaron por revertirse como lo había previsto la Junta. Ello permite apreciar la
utilidad de los indicadores de inflación básica que aíslan los componentes más
volátiles del comportamiento de los precios y que en su momento la Junta utilizó para
diagnosticar que aquellas presiones no eran de carácter permanente. Al concluir el tercer
trimestre el promedio de las medidas de inflación básica anual fue de 8.5%, inferior a
la inflación anual observada, confirmando nuevamente la alta probabilidad de cumplir la
meta de inflación.
Estos buenos resultados en materia
de inflación requieren consolidarse a mediano plazo. Por esta razón la Junta mantendrá
un seguimiento permanente de la economía a fin de ponderar los riesgos existentes y
tomar las medidas oportunas que puedan llegar a requerirse.
Medidas sobre mecanismos de
provisión de liquidez
La Junta Directiva tomó las
siguientes decisiones:
La tasa de interés
aplicable para las operaciones de apoyos de liquidez será equivalente a la tasa
Lombarda ( actualmente en 17%) más uno por ciento. Esto reemplaza al
sistema actual referido a DTF + 5%, sin que se altere el nivel de dicha tasa. El costo del
redescuento para los préstamos respaldados por cartera hipotecaria se mantiene igual, o
sea en la variación anual de la UVR más 8.5%.
Se limitó, a partir
de la segunda quincena de noviembre, el acceso de los intermediarios financieros a los
REPOS de expansión al 15% de sus depósitos. Cuando se exceda dicho límite, la entidad
debe acudir al apoyo de liquidez. Si el intermediario requiere un mayor nivel de liquidez,
deberá solicitar autorización al Banco de la República, quien podrá suministrarlo por
el sistema de REPOS.
Estas medidas propician un mejor
funcionamiento del mercado interbancario y hacen que la estructura de las tasas de
interés del Emisor responda de manera más apropiada a la demanda de liquidez de dicho
mercado.
Estrategia de política
monetaria
La Junta también revisó la
estrategia para la conducción de la política monetaria y acordó los siguientes
elementos fundamentales para su manejo :
1. Las decisiones se seguirán tomando
con base en los siguientes elementos:
La meta de inflación.
La evaluación del estado general de la
economía, de las tendencias y perspectivas de la inflación y de la situación de
desempleo.
El seguimiento al comportamiento de la
cantidad de dinero respecto a valores de referencia previamente definidos para ser
conducentes al logro de la meta de inflación.
2. Con el propósito de guiar la
formación de las expectativas de inflación y tomando en cuenta la existencia de rezagos
en los efectos de la política monetaria sobre los precios, las metas de inflación son
multianuales. Para los años 2001 y 2002, la Junta ratifica las metas de 8% y 6%,
respectivamente.
3. La Junta, en su proceso interno de
toma de decisiones, continuará realizando mensualmente una evaluación detallada de las
presiones inflacionarias y de las perspectivas de la inflación. La evaluación se hará a
partir de un informe realizado por el equipo técnico del Banco. Trimestralmente se
seguirá publicando un Informe de Inflación para que los mercados conozcan la percepción
de la Junta sobre la probabilidad de cumplir la meta de inflación y evalúen la
coherencia de las acciones de la Junta con el análisis técnico. Si la evaluación
sugiere que bajo las condiciones vigentes de la política monetaria la inflación se
desviará de la meta del año en curso o el siguiente, la Junta procederá a modificar la
postura de su política.
4. El comportamiento del dinero, en
especial de la base monetaria y su composición, juega un papel importante en el
proceso de toma de decisiones de la Junta. Por esta razón, se fijará un valor de
referencia para la base monetaria, construido de manera coherente con la meta de
inflación, la proyección del crecimiento real del PIB y cambios previsibles en la
velocidad de circulación. La Junta evaluará las presiones inflacionarias y analizará el
comportamiento de la base monetaria respecto al valor de referencia. Bajo condiciones
normales, desviaciones significativas de la base monetaria en relación con su valor de
referencia señalan riesgos de no cumplir las metas de inflación.
5. Al igual que en el pasado reciente,
el concepto de valor de referencia de la base monetaria no significa un compromiso del
Banco de la República de corregir mecánicamente cualquier desviación de corto plazo de
la base respecto a su valor de referencia. Teniendo en cuenta el aumento en la demanda de
efectivo y cuentas corrientes, la Junta ha considerado desde hace varias semanas que, en
lo que resta del año 2000, la línea de referencia de la base monetaria debe ser
aproximadamente superior en 7% al centro del corredor de base monetaria definido a finales
del año anterior. Cuando la base monetaria se desvíe significativamente y por un
período de varias semanas de los valores de referencia, la Junta tomará medidas de
política o explicará públicamente por qué no las toma. Esto último puede suceder
cuando los indicadores y pronósticos de la inflación y otras variables económicas
arrojen evidencia fuerte sobre el cumplimiento de las metas de inflación. Para un fácil
seguimiento de este agregado en relación con la línea de referencia, el Banco publicará
semanalmente la base observada y los promedios móviles de 45 y 20 días de la base
observada y el valor de referencia. De manera rutinaria la Junta evaluará los valores de
referencia de la base monetaria y podrá modificarlos si existen sólidas razones
técnicas para hacerlo, mientras no se comprometa el logro de las metas de
inflación.
6. Los detalles de la nueva política
se publicarán en la semana del 23 de octubre en el Informe de Inflación. Los analistas
interesados en obtener las cifras del valor de referencia para el resto del año 2000
deberán solicitarlo en la Oficina de Comunicación del Banco.
Los cambios en la estrategia buscan
darle una mayor transparencia al proceso de decisión de la Junta Directiva y facilitar el
entendimiento de la política monetaria.
Bogotá, octubre 13,
2000
12 de octubre de 2000
La Balanza de Pagos en el primer semestre de
2000
A continuación se presentan los
principales aspectos del estudio realizado por la Subgerencia de Estudios Económicos del
Banco de la República que muestra resultados preliminares sobre la evolución de la
balanza de pagos en Colombia durante el primer semestre del año y que actualmente se
encuentra en circulación.
La balanza de pagos de Colombia al
finalizar el primer semestre de 2000 continuó reflejando el proceso de ajuste de la
economía iniciado desde finales de 1998, al registrar un déficit en la cuenta corriente
de US$55 millones (m) (0.1% del PIB trimestral), valor inferior en US$301 m al observado
en igual período de 1999. La cuenta de capital presentó salidas netas por US$330 m, en
contraste con los US$556 m de ingresos netos de capital obtenidos en 1999. Las reservas
internacionales netas se incrementaron en US$317 m, con lo cual su saldo ascendió a
US$8.393 m, equivalentes a 9.2 meses de importaciones de bienes, 7.2 meses de
importaciones de bienes y servicios y 2.9 veces el saldo de la deuda externa de corto
plazo.
CUENTA CORRIENTE
Durante el primer semestre de 2000
la cuenta corriente presentó una reducción en su déficit de US$301 m, en
comparación con el registrado en igual período de 1999. Esta disminución se explica por
el aumento en el superávit de la balanza de bienes, que se elevó de US$554 m en
1999 a US$1.078 m en 2000, como resultado del mayor ritmo de crecimiento en el valor de
las exportaciones (US$1.111 m) frente al observado en el de las importaciones (US$587 m).
Este comportamiento reflejó en buena parte el mejoramiento de los términos de
intercambio: los precios unitarios de nuestras exportaciones, medidas en dólares,
crecieron 29.2%, mientras que los de las importaciones se redujeron en 7.4%.
La mayor dinámica exportadora en el
primer semestre de 2000 se explica por los mayores ingresos externos por hidrocarburos
(58.1%) y productos no tradicionales (13.2%). El aumento en las ventas de
hidrocarburos se originó en el fuerte incremento del precio de exportación del
petróleo, que en promedio se elevó de US$13.7 por barril en el primer semestre de 1999 a
US$27.7 por barril en igual período de 2000, en tanto que los volúmenes despachados al
exterior cayeron en 21.4%.
El incremento en el valor exportado
de bienes no tradicionales obedece principalmente al repunte de las ventas de
productos industriales que aumentaron en US$354 m, sobresaliendo los rubros de químicos,
material de transporte y confecciones. También crecieron, aunque en menor proporción,
las ventas de carbón (US$62 m) y ferroníquel (US$63 m). La situación favorable en las
exportaciones mencionadas compensó parcialmente la baja en las ventas externas de café
(26.7%), flores (19.0%) y banano (9.0%).
De otro lado, las importaciones
ascendieron a US$5.464 m, con un crecimiento anual de 12.0% frente al registro del primer
semestre de 1999. La reactivación de las compras externas se asocia básicamente
con el aumento en la importación de materias primas y productos intermedios (23.7%). Las
compras de bienes de consumo también aumentaron, aunque en menor proporción (8.2%), en
tanto que las de equipo de capital cayeron en 1.4%.
Por otra parte, el comercio global
(valor total de las importaciones y exportaciones) de servicios totalizó US$2.448 m, con
lo que se mantuvo en los niveles observados en 1999. Las exportaciones sumaron US$929 m y
las importaciones se ubicaron en US$1.519 m. Por su participación en las transacciones
externas de servicios, se destacaron las actividades relacionadas con el transporte y
turismo al generar el 75.7% del valor total transado por servicios, seguidas, entre otras,
por las de comunicaciones (6.1%), servicios empresariales (4.9%) y seguros (3.6%).
CUENTA DE CAPITAL Y
FINANCIERA
El comportamiento de la cuenta
financiera en el primer semestre del año 2000 continuó mostrando la tendencia iniciada
desde el segundo trimestre de 1999, al presentar una salida neta de recursos por US$330 m.
Este resultado se origina, por un lado, por el flujo neto de capitales de largo plazo que
sumó US$8 m, monto inferior en US$1.724 m al obtenido en 1999, y por otro, en las salidas
de capitales de corto plazo que ascendieron a US$338 m.
La disminución en la entrada de
recursos de largo plazo se explica fundamentalmente por la reducción en el endeudamiento
externo neto y los menores flujos de inversión extranjera directa. La baja en el crédito
externo neto de largo plazo en el primer semestre del presente año (US$1.231 m,
que se explica por la suma de las variaciones semestrales de la inversión extranjera de
cartera, los préstamos, el crédito comercial y el arrendamiento financiero de la cuenta
de flujos financieros de largo plazo), se originó en los menores desembolsos
recibidos (US$1.011 m) y en las mayores amortizaciones realizadas (US$220 m), en
comparación con lo observado en igual período de 1999. Por sectores, contrastan
los pagos netos efectuados por los agentes privados (US$800 m) frente a los ingresos netos
recibidos por las entidades públicas (US$486 m).
Por su parte, los ingresos
netos por inversiones directas ascendieron a US$362 m, con una variación anual negativa
por US$438 m. Dicho descenso se asocia básicamente con los reembolsos de capital
efectuados por la actividad petrolera (US$762 m), lo cual se explica porque desde 1998,
los grandes proyectos (Cusiana y Cupiagua) han pasado de la fase de exploración, en la
que se recibieron importantes inversiones, a la etapa de explotación y comercialización,
cuando las sucursales giran a sus casas matrices los capitales invertidos en la fase
inicial. Este hecho contrasta con las inversiones extranjeras netas realizadas en los
demás sectores que sumaron US$1.124 m, destacándose los aportes de capital al sector de
las comunicaciones, el sistema financiero y la actividad minera.
Las salidas netas de capitales de
corto plazo, obedecieron principalmente a la reducción del endeudamiento externo del
sector financiero y al incremento de los activos de los colombianos en el exterior. La
disminución de la deuda de corto plazo del sistema financiero (US$216 m) se debe a los
pagos netos realizados por las entidades financieras públicas (US$281 m). Por su
parte, el aumento en los activos externos (US$ 116 m) está vinculada al incremento de las
inversiones de cartera realizadas por los agentes privados no financieros (US$407 m).
Cuadro
Resumen Balanza Cambiaria
Bogotá, octubre 12,
2000
3 de octubre de 2000
Indice de Pecios del Productor - IPP -
0.8% variación mensual para el mes de septiembre
El Indice
de Precios del Productor IPP- presentó en el mes de septiembre una variación de
0.8%, cifra inferior en 0.7 puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año
anterior. El crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 10.2% y en el año
completo en 12.9%. Con este resultado, la variación anual del IPP continua su descenso
iniciado en junio del presente año, disminuyendo 2.7 puntos porcentuales en los últimos
cuatro meses.
Según
actividad económica, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.1%,
representando el 27.2% de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte
al alza de precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: papa
8.6%, aves de corral 1.6%, extracción de madera 6.9%, mango 26.9%, ganado porcino 3.9%,
huevos 2.2% y yuca 1.4%. Los artículos agrícolas que presentaron caídas en sus
cotizaciones fueron: café pergamino 2.1%, tomate 5.9%, maíz 3.3%,
fríjol 4.2%, cebolla 4.0% y tomate de árbol 18.2%. Por su parte,
las cotizaciones de artículos de origen minero aumentaron 5.4%, explicando el 15.7% de la
variación mensual del IPP. El incremento en este último rubro se debe principalmente al
alza de precio del petróleo crudo en 14.2%. Con respecto a los precios de los productos
industriales, éstos se incrementaron en 0.6%, variación que explica el restante 57.1%
del cambio mensual del IPP. Por contribución, se destaca el incremento en los precios de:
vehículos 1.0%, textiles 2.2%, productos de refinación del petróleo 1.3%, carne de
porcino 6.1%, maquinaria y equipo ncp 0.9% (aparatos de uso doméstico 4.0% y equipos para
pesar, filtrar y empacar 3.7%), estructuras metálicas 3.2%, azúcar 2.1%, preparado y
curtido de cueros y calzado 2.0%. Las principales caídas en los precios de artículos
industriales fueron: aparatos de telefonía 4.5%, trilla de café 3.1%, arroz
trillado pulido y pilado 1.8% (ver cuadro 1 y
cuadro 4).
Al
descomponer el IPP según uso o destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de
precios se dio en las materias primas 1.1%, seguidos por los bienes de consumo final 0.7%,
materiales de construcción 0.7% y bienes de capital 0.1%. Al excluir las materias primas
del IPP, obtenemos el índice que mide la evolución de precios de bienes ya
terminados (bienes finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un
incremento mensual de 0.6%, mientras que en lo corrido del año y en los últimos doce
meses registró una variación de 10.8% y 13.0% respectivamente (ver cuadro 2).
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.8%, mientras que los
de origen importado aumentaron 0.6% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes
exportados no se incluyen en el IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para
dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 2.5%,
situándose su variación corrida y año completo en 15.3% y 20.7% respectivamente.
En este último indicador, las mayores alzas se dieron en: petróleo y gas 6.3%, productos
de refinación del petróleo 13.3%, mineral de níquel 8.7%, carbón 2.7% y azúcar 12.7%.
También se presentaron reducciones en los precios de exportación de: café trillado
0.8% y café tostado y molido 2.1%. Los resultados de este índice se ilustran
con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Cuadros y
gráficos (formato Excel)
Bogotá, octubre 3,
2000
15 de septiembre de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República en su sesión ordinaria del día de hoy revisó los resultados de la inflación
en el mes de agosto así como su posible evolución a mediano plazo. El incremento de 0,3%
del índice de precios al consumidor en agosto resultó inferior al observado para el
mismo mes de 1999 (0.5%.) Con este resultado, la inflación acumulada durante los primeros
ocho meses del año alcanza 7.3% y en año completo el 9.1%. Estos registros son
coherentes con la meta de inflación del 10% para el año 2000. Al considerar las
perspectivas de la inflación y el comportamiento de los agregados monetarios la Junta no
consideró necesario modificar la actual postura de la política monetaria.
La evolución favorable de la tasa
de inflación indica que el ciclo de elevados precios de algunos alimentos durante los
primeros meses del año se revirtió durante los últimos meses según se había previsto.
Esto lo confirma el hecho de que la inflación anual observada y la inflación básica
que excluye perturbaciones de precios originadas en choques de oferta- han
convergido hacia un mismo nivel. En estas condiciones, la consolidación de un bajo ritmo
de inflación como el alcanzado hasta el momento, así como progresos adicionales en este
frente, dependerá fundamentalmente de la disciplina monetaria y de los avances que se
obtengan en el programa de ajuste fiscal, el cual es indispensable para que las tendencias
favorables de la economía puedan mantenerse.
Bogotá, Septiembre
15, 2000
8 de septiembre de 2000
Pronunciamiento
del FMI.
El Directorio Ejecutivo
aplaude la continuación de la recuperación de la actividad económica colombiana, a
pesar de los retos impuestos por la situación política y de seguridad, y sabiendo que el
programa apoyado por la extensión del Acuerdo está siendo implementado como se
planeó.
Elementos esenciales para la
restauración de la confianza y la recuperación de la inversión privada son el
compromiso continuado de parte de las autoridades con su programa económico de tres
años; además, ha habido avances hacia la resolución del conflicto interno,
progresando en el ataque de la producción y el tráfico de las drogas ilícitas, y
dirigiéndose al aspecto social de estos problemas.
Los Directores Ejecutivos
aplaudieron la consolidación fiscal que ha tenido lugar bajo el programa. Sin embargo,
urgieron que se debe tener precaución para asegurar que los nuevos planes de gasto que
han sido introducidos a comienzos de año y financiados con las ganancias temporales del
precio del petróleo no se conviertan en permanentes y puedan ser reservados sin caer los
precios del petróleo. En este aspecto, el compromiso de las autoridades para
introducir cortes de gasto, si es necesario, debe ayudar a asegurar que sean alcanzados
los objetivos fiscales para el año 2000.
La decisión reciente de reforzar el
esfuerzo fiscal mediante la introducción de medidas adicionales de impuestos más
adelante en el año, ayudará a que se produzca el ajuste fiscal, al tiempo que permitirá
que haya recursos presupuestales adecuados para las prioridades sociales de manera
más permanente.
Los Directores Ejecutivos urgieron a
las autoridades para eliminar el impuesto de las Transacciones Financieras, lo que
contribuye a la desintermediación financiera para el final del año 2002, como se
prevé en el programa.
Los Directores Ejecutivos señalaron
que el mercado cambiario ha permanecido estable desde que el peso fue dejado flotar y que
el sistema de subastas que el Banco de la República introdujo el año pasado ha sido
transparente y ha venido funcionando bien. Para prevenir un aumento de la inflación,
alentaron a las autoridades para permanecer listas a apretar la política monetaria si
llega a ser necesario con el fin de cumplir con el objetivo de inflación que está en el
programa.
El fortalecimiento de los
indicadores prudenciales del sistema financiero es alentador. Aún más, el plan de las
autoridades para privatizar o liquidar los bancos públicos debe limitar el margen para el
gasto cuasifiscal. La posición financiera de las instituciones del ahorro y
préstamo aún requiere de un monitoreo cercano.
Las autoridades fueron alentadas
para seguir adelante con el programa de privatización, a pesar de las demoras recientes,
además de trabajar hacia alcanzar un consenso amplio en el fortalecimiento de las
políticas estructurales mediante la adición de nuevas iniciativas de reforma al
programa, especialmente aquellas que apuntan a aliviar las tensiones sociales y a mejorar
la confianza de los inversionistas. (FIN/LFS).
8 de septiembre de 2000
Nueva carta de intención al Fondo Monetario
FMI acoge el Plan Colombia
Bogotá En días recientes,
el Ministro de Hacienda, Dr. Juan Manuel Santos, y el Gerente General del Banco de la
República, Dr. Miguel Urrutia, enviaron al Director Gerente del Fondo Monetario
Internacional, Dr. Horst Kohler, una nueva carta de intención que recoge los avances de
la economía colombiana en el marco del acuerdo firmado con el FMI en diciembre de 1999,
así como las principales acciones a desarrollar en lo que resta del año.
En esta carta, las autoridades
económicas presentaron al FMI varias propuestas que fueron acogidas por el
directorio en la revisión realizada ayer. Las más importantes son las siguientes:
1) Las autoridades solicitaron al
FMI apoyo al Plan Colombia e incorporarlo al programa macroeconómico. El gobierno propuso
que las metas de déficit fiscal se ajusten hacia arriba por el monto de los préstamos
concesionales que se desembolsen en apoyo al Plan Colombia. Esta propuesta fue aprobada
por el directorio del FMI.
2) Con respecto al proceso de paz,
el gobierno ratificó la posibilidad de discutir con el Fondo los cambios presupuestales
que sean necesarios para la implementación adecuada de los acuerdos a los que
eventualmente se llegue.
3) Las autoridades ratificaron su
compromiso con las reformas estructurales necesarias para cumplir las metas
macroeconómicas de los próximos años. En este sentido, expresaron su intención de
presentar un nuevo proyecto tributario en los próximos días, así como un proyecto de
reforma al régimen de pensiones antes de fin de año.
4) Así mismo, manifestaron su
intención de presentar al Congreso un proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal,
cuyo objetivo es garantizar la sostenibilidad de las finanzas publicas en el mediano y
largo plazo. Esta propuesta fue bien recibida en el seno del directorio del FMI, pues
consolida hacia el futuro el ajuste fiscal que se logre con el programa.
A continuación, el texto de la
carta:
Doctor
Horst Kohler
Director Gerente
Fondo Monetario Internacional
Washington, D.C. 20431
Estimado Dr. Kohler:
1. La recuperación de la
actividad económica en Colombia desde que se aprobó el acuerdo extendido en diciembre de
1999 hasta la fecha se ha confirmado. Ella se basa en un fuerte y amplio crecimiento de
las exportaciones y de la demanda interna; además, la política anti-inflacionaria del
banco central logrará las metas trazadas para el año 2000. A pesar de estos notables
signos de recuperación, el número de desempleados en el país permanece inaceptablemente
alto y, por lo tanto, el Gobierno tomará medidas para asegurar que la tasa de
desempleo disminuya. La cuenta corriente externa se ha mostrado más fuerte de lo
previsto, asistida por precios del petróleo más favorables, y el mercado cambiario se ha
desempeñado bien bajo el nuevo esquema de tasa flotante. El plan de consolidación fiscal
está progresando según lo anticipado, y el sistema financiero ha reaccionado
positivamente a los programas de reestructuración, mostrando mejoras significativas en
sus indicadores prudenciales. Las autoridades continúan con la agenda de reformas
estructurales, la cual seguirá desarrollándose y evolucionando en el transcurso de los
próximos tres años del programa. De la mayor importancia para Colombia es alcanzar la
paz y mejorar sus perspectivas de corto plazo así como lograr la cohesión social; para
ello, el Gobierno recientemente presentó ante la nación y la comunidad internacional el
"Plan Colombia".
2. A pesar de que la caída
registrada del PIB en 1999 (-4.5%) fue mayor a lo esperado en el programa (-3.5%), todos
los criterios de desempeño se cumplieron para finales de 1999 y marzo 2000, excepto en
los casos comentados más adelante. Además, declinó el déficit en cuenta
corriente a 1.1% del PIB en 1999 (comparado con el 1.3% en el programa), y la
inflación fue de 9.2% (comparado con una meta del 11%). No obstante el impacto negativo
sobre el recaudo de impuestos de una recesión mayor a la anticipada, el déficit del
sector público combinado fue de 5.3% del PIB, bien por debajo del nivel proyectado de
5.9% del PIB.
3. En términos de criterios de
desempeño, las reservas internacionales en 1999 y marzo de 2000 se ubicaron por encima de
los niveles mínimos establecidos en el programa, y el déficit fiscal global quedó por
debajo de los topes fijados para esas fechas. El criterio de desempeño para los
desembolsos netos de deuda externa de mediano y largo plazo del sector público para 1999
se cumplió con un considerable margen, lo cual en gran parte es reflejo de un déficit
fiscal menor de lo anticipado; igualmente, se observó el límite máximo establecido para
marzo 2000. La deuda externa de corto plazo del sector público fue inferior al tope
fijado para diciembre y marzo. El saldo de activos domésticos netos (ADN) del banco
central a finales de 1999 se ubicó por encima del tope, reflejando una demanda de base
monetaria que estuvo temporalmente por encima de su nivel proyectado, debido al problema
del año 2000, una posibilidad prevista en el programa. En marzo de 2000, el ADN fue
nuevamente menor al tope establecido.
4. Las autoridades colombianas
confirman los objetivos del programa, buscando restablecer el crecimiento del PIB real en
el 2000 al 3% y mantener la meta de inflación del 10%. A pesar de la reducción de los
ingresos provenientes de productos diferentes al petróleo, de una recesión mayor a la
anticipada en 1999, y de la necesidad de atender algunos gastos no previsibles en
2000, las autoridades reafirman su compromiso de lograr las metas del programa con un
déficit del sector público no financiero (SPNF) de 3.6% del PIB en el 2000, junto con un
déficit del sector público consolidado de 3.7% del PIB. Los gastos del Gobierno Central
serán 1.4% del PIB más altas de lo proyectado inicialmente, debido sobre todo a
requisitos imprevisibles no recurrentes, originados por la necesidad de atender problemas
en tres áreas: el conflicto interno, el alto nivel de desempleo, y los problemas fiscales
de algunos gobiernos territoriales. Sin embargo, se cumplirá con la meta fiscal del
programa debido a incrementos en los salarios del sector público por debajo de la
inflación proyectada, mayores ingresos de lo esperado por petróleo (0.7% del PIB), a
medidas sobre gasto público introducidas en mayo, y al impacto de los ahorros en otras
áreas. Si los ingresos llegan a disminuir por debajo de las proyecciones actuales, las
autoridades harán los recortes necesarios para asegurar que se cumpla a cabalidad la meta
fiscal.
5. Las autoridades proponen que
se mida el déficit del Gobierno Central con base en compromisos con el fin de monitorear
el programa. Ello ayudará al manejo fiscal en Colombia, al reflejar plenamente
todos los compromisos presupuestales en el año en que ocurrieron. De esta forma, el
Ejecutivo controlará en forma más eficiente las solicitudes de gasto que llegan tarde en
el año; en el pasado, dichas solicitudes se han atendido llevando su ejecución al año
fiscal siguiente, lo que se traduce en traslados al nuevo presupuesto que son difíciles
de controlar. Un déficit basado en compromisos hará que el proceso presupuestal sea más
transparente y eficiente al abandonarse la mezcla de bases de causación y de caja
utilizada en el pasado. El Gobierno ha venido trabajando con personal del Fondo para
asegurar la implementación de los mecanismos y garantizar reportes precisos de todos los
compromisos presupuestales.
6. Actualmente, las autoridades
no anticipan que se pueda desarrollar a plenitud el plan de privatizaciones de entidades
públicas y bancos en 2000, según se explica más adelante. Los menores ingresos
esperados por las privatizaciones tendrán implicaciones en la financiación del déficit
del sector público. De acuerdo con el programa, el Gobierno buscará compensar esto con
financiación externa en un monto hasta del 50% del faltante en los ingresos por
privatizaciones. Las autoridades buscarán la financiación adicional que se
requiera en los mercados financieros internacionales y han acelerado el programa de
préstamos que están preparando las instituciones crediticias multilaterales. Para
contar con esta financiación adicional, las autoridades proponen que el tope indicativo
establecido en el programa para la deuda externa de mediano y largo plazo para finales del
2000 se aumente en US$300 millones. Este aumento correspondería aproximadamente a la
mitad de lo esperado por la venta de la empresa de distribución de energía, cuya
privatización no se realizará en el 2000 sino en el 2001. Si se presentan oportunidades
para prefinanciar los requerimientos para el 2001 en el segundo semestre del 2000, el
Gobierno analizará junto con el Fondo cambios en los topes del endeudamiento externo; el
producto de dicha financiación se mantendrá en moneda extranjera hasta que se requiera
en el 2001.
7. El proceso de paz ha venido
progresando significativamente en los últimos meses. La metodología de las
conversaciones contempla ahora la posibilidad de implementar acuerdos parciales de paz, lo
cual podrá demandar un incremento temporal del déficit del SPNF para asegurar su
adecuada implementación. Aunque el Gobierno espera que el progreso en el proceso se
reflejará en un fortalecimiento de la posición fiscal, las autoridades analizarán con
el Fondo los cambios presupuestales necesarios, en el evento de que se requieran.
8. El Gobierno colombiano ha
hecho público su proyecto de varios años denominado "Plan Colombia", el cual
integra las estrategias para dar fin al conflicto interno, reducir el alcance del
narcotráfico, y tratar las consecuencias sociales de estos problemas. Una serie de
donantes y prestamistas bilaterales han manifestado su apoyo al Plan Colombia y las
autoridades colombianas proponen que los topes establecidos en el programa para el
déficit fiscal y los desembolsos netos de deuda externa de mediano y largo plazo se
ajusten hacia arriba, de acuerdo con los préstamos desembolsados en condiciones
concesionales que apoyan este Plan. Las contribuciones internas al Plan se incorporarán
en el presupuesto del Gobierno como parte de su programa fiscal.
9. Con respecto a la política
monetaria, el banco central continúa con su estrategia de fijación de metas de
inflación, con el crecimiento de la base monetaria como meta intermediaria. La autoridad
monetaria considera que esta estrategia de fijación de metas de inflación es compatible
con el uso de una meta intermediaria, siempre y cuando esta última esté subordinada a la
meta de inflación. Se están haciendo esfuerzos significativos para mejorar la habilidad
de pronosticar la inflación, así como los mecanismos de transmisión de la política
monetaria. En la actualidad, las proyecciones del banco central muestran que se cumplirá
la meta de inflación para finales de este año y que la meta 8% para el 2001 también se
logrará. Sin embargo, se registró un aumento en la inflación durante la primera parte
de este año debido al incremento temporal de algunos precios de alimentos y aumentos en
el precio interno de la gasolina. De hecho, los cuatro indicadores de inflación
anual básica calculados por el banco central han permanecido por debajo de la meta anual
en meses recientes e incluso los pronósticos del banco central en esta materia apuntan a
niveles inferiores a la meta oficial para diciembre de 2000.
10. Hasta lo corrido del año, los saldos de
efectivo en poder del público han crecido por encima de lo proyectado en el programa.
Puesto que las autoridades consideran que el cambio hacia mayores tenencias en activos
líquidos es de carácter permanente, por su relación con shocks exógenos a la demanda
por dinero (por ejemplo, la expansión de la base impositiva de las transacciones
financieras al comienzo del año), han aumentado un tanto la base monetaria de referencia
para el resto de este año. Esto no impedirá que se cumplan las metas de inflación para
el 2000 y 2001. Por consiguiente, las autoridades proponen que el criterio de desempeño
para los ADN para septiembre y diciembre de 2000 se ajuste a un nivel levemente superior a
la meta indicativa establecida en el programa, mientras que la meta para las reservas
internacionales netas permanecerá igual a lo indicado anteriormente.
11. El peso colombiano ha venido flotando con
respecto al US dólar desde septiembre de 1999. La transición al sistema de flotación se
llevó a cabo sin contratiempos y desde ese entonces la tasa de cambio ha permanecido
relativamente estable. El banco central ha introducido un sistema de subastas según el
cual los participantes del mercado (bancos y la Tesorería General) presentan posturas
para adquirir opciones de venta de divisas al banco central. La experiencia con este
sistema ha tenido éxito y ha contribuido a que el banco central exceda las metas de las
RIN en diciembre de 1999 y marzo de 2000. En la actualidad, Colombia muestra una posición
fuerte de reservas internacionales y, dadas las proyecciones de balanza de pagos, el banco
central prevé cumplir con la meta de las RIN para el 2000. Para facilitar el acceso a la
financiación externa, el banco redujo en mayo a cero el depósito obligatorio no
remunerado (en el banco central) sobre empréstitos externos.
12. Desde mediados de 1999, los indicadores
de solvencia y de liquidez del sistema financiero colombiano han presentado una
evolución positiva. El promedio del coeficiente de adecuación de capital en junio fue de
11.2% aproximadamente 1.2 puntos porcentuales por encima de la cifra observada en agosto
1999, cuando llegó a su nivel más bajo. El fortalecimiento del capital se ha obtenido
como resultado de los programas puestos en marcha por el Fondo de Garantías de
Instituciones Financieras (Fogafin) para los intermediarios financieros públicos y
privados. El indicador de préstamos improductivos, aunque no se encuentra en los niveles
deseables, ha mostrado mejoría, de 16.1% en noviembre 1999, nivel más alto, para
situarse en 10.5% en junio 2000, mientras que las provisiones han aumentado como
porcentaje de los préstamos vencidos. Lo primero se debió a la combinación del proceso
de reestructuración de créditos exigido por los programas de recapitalización de
Fogafin y la recuperación de la actividad económica. Lo segundo fue resultado de reglas
más restrictivas en materia de provisiones impuestas por la Superintendencia
Bancaria. Las autoridades planean incrementar la capitalización de los bancos
públicos en un 1% adicional del PIB (a un costo fiscal anual de más o menos 0.1%
del PIB) con el fin de prepararlos para la venta, de acuerdo con el cronograma previsto
por el programa.
13. Se han implementado la mayoría de las
reformas estructurales programadas para junio de este año. La propuesta de crear un fondo
gubernamental de pensiones territoriales fue aprobada por la Ley 549 al finalizar 1999. La
mayor parte de la reglamentación para poner en marcha las disposiciones de la ley que
reformó al sector financiero en julio de 1999 ya fueron emitidas. Los restantes
reglamentos están prontos a salir. Ya se presentó un proyecto de ley ante el Congreso,
de acuerdo con el cronograma, para organizar las actividades de lotería y juegos, con el
fin de fortalecer las reservas de pensiones de los gobiernos territoriales. También se
aprobó la legislación que saneará las finanzas de estos gobiernos, limitando sus gastos
corrientes. De acuerdo con el programa, ya fue presentada una propuesta de reforma
constitucional que desvincula las transferencias hacia los gobiernos territoriales de los
ingresos corrientes del Gobierno Central, pero fue retirada luego de debates iniciales. El
Gobierno acordó reestructurar la propuesta, la cual fue sometida al Congreso nuevamente
en marzo de este año. Con relación a la reforma tributaria, una propuesta fue presentada
ante el Congreso en marzo pasado, tal como se prevé en el programa. Se postergó la
presentación de un proyecto de reforma de segunda generación al Seguro Social,
originalmente programada para diciembre de 1999, con el fin de mejorar aspectos técnicos
de la propuesta y permitir tiempo para la construcción de un consenso en torno al
contenido de la reforma. El Gobierno lo presentará nuevamente al Congreso antes de
concluir el presente año.
14. Las autoridades colombianas confirman su
determinación de seguir y profundizar el proceso de reforma estructural en el
transcurso de los tres años establecidos. Para este fin, varias propuestas de reforma
cursan en el Congreso, tal como se explicó, o se encuentran en etapa de preparación.
15. El paquete tributario que se está
analizando en el Congreso propone una reducción gradual de las tasas del impuesta a la
renta de 35% a 32% y la creación de un impuesto unificado a la renta y al valor agregado
para los negocios pequeños (con el fin de prevenir la evasión de impuestos) y otras
medidas para corregir posibilidades de elusión de estos impuestos.
16. Buscando proteger la viabilidad de las
finanzas públicas e incrementar el cubrimiento de la salud y la educación, el Gobierno
ha presentado ante el Congreso una propuesta de reforma constitucional tendiente a
modificar el actual esquema de transferencias de ingresos a los gobiernos territoriales
(Situado fiscal y participaciones municipales). La reforma propone desvincular las
transferencias de los ingresos corrientes del Gobierno para garantizar su estabilidad y
permitir una mayor flexibilidad de las finanzas del Gobierno Central. Esta propuesta
contempla un incremento de 1.5% anual real de las transferencias para atender los
requerimientos en la expansión de servicios, principalmente educación y salud.
17. En lo atinente a la reforma pensional, el
Gobierno presentará ante el Congreso antes de finalizar este año su propuesta de
eliminar los orígenes de futuros déficit del Instituto de Seguros Sociales, con el fin
de garantizar su viabilidad financiera en el mediano plazo.
18. En lo que concierne al programa de
privatizaciones, se han logrado significativos avances en llevar a su próxima venta
varias empresas importantes. Sin embargo, muy probablemente el cronograma inicial se verá
afectado debido a la escalada terrorista contra puestos estratégicos de la red de
energía. En consecuencia, se postergó la venta de ISA para el 2001; no obstante, el
Gobierno espera que la venta de ISAGEN, Carbocol, y la ETB finalizará antes de terminar
el 2000. Continuarán los esfuerzos por privatizar los bancos públicos, como se
mencionó anteriormente, y lograr su venta antes de concluir el presente año. Por otra
parte, está menos avanzada la venta de otras compañías de distribución de energía y
posiblemente se recibirán menos ingresos de lo previsto, por este concepto.
19. Adicionalmente, el Gobierno busca
fortalecer los vínculos entre el Congreso y el Ejecutivo en lo atinente a la política
fiscal. Para ello, propondrá al Congreso antes de concluir el 2000 una ley de
responsabilidad fiscal con el propósito de promover la sostenibilidad de las finanzas
públicas en el largo plazo, tanto a nivel central como territorial (departamentos y
municipios) del Gobierno. Las políticas de reforma estructural en relación con los temas
económicos y sociales, incluyendo el empleo, son temas de discusión en la actualidad en
Colombia, principalmente a través de mesas de concertación entre congresistas y amplios
segmentos de la sociedad. El Gobierno espera propuestas concretas de estos foros durante
la segunda mitad del año en curso.
20. El Gobierno está comprometido a buscar
al ajuste fiscal acordado en el programa. Con esta base, a finales de julio de 2000, las
autoridades presentaron ante el Congreso el presupuesto para el 2001, consistente con un
déficit del sector público no financiero de no más de 2.5% del PIB y un déficit del
sector público combinado que sea consistente con el programa.
21. Las autoridades colombianas reafirman sus
compromisos con las políticas del programa aprobado por la Junta Ejecutiva del FMI
en diciembre pasado y solicitan que se considere cumplida la primera revisión contemplada
en dicho programa. La segunda revisión con el Fondo se llevará a cabo, de acuerdo con el
programa de tres años, en diciembre 20, 2000.
Atentamente,
Juan Manuel Santos
Miguel Urrutia
Ministro de Hacienda y Crédito Público
Gerente General Banco
de la República
4 de septiembre de 2000
Equilibrio Fiscal, clave para servir la
deuda
En conferencia dictada hoy en la
Universidad Externado de Colombia, el Codirector de la Junta Directiva del Banco de la
República, Antonio Hernández Gamarra dijo que la explosión de la deuda del Gobierno
Nacional es un fenómeno relativamente reciente, pues pasó del 17% del PIB en 1997 al
28.4% del PIB a fines de 1999. Como consecuencia de ese rápido incremento el pago de los
intereses subió de $ 2.5 billones en 1997 a $ 5 billones en 1999.
Hernández señaló que ese mayor
pago de los intereses es el resultado, en muy buena parte, del exceso de gasto público en
relación con los ingresos gubernamentales, y menos el producto de una política monetaria
rígida. Estimó que el Gobierno hubiera pagado solamente el 56% de los intereses que
efectivamente pagó el año pasado si hubiera seguido una política prudente de
endeudamiento en los últimos 7 años.
La exposición de Hernández
finalizó señalando que se requiere de alrededor de US$ 11.500 millones de endeudamiento
externo entre el año 2000 y 2002 y que, por lo tanto, es absolutamente indispensable
contar con ese financiamiento para asegurar la estabilidad de las cuentas externas del
país. Por eso, por el peligro de mayores inflaciones futuras y, en general, porque es
necesario velar por la estabilidad macroeconómica en un marco de recuperación del
crecimiento, Hernández reiteró que la posición de la Junta del Banco de la República
es no hacer emisiones para financiar más gasto del Gobierno Nacional.
La verdadera solución para
controlar el crecimiento del pago de los intereses es equilibrar las finanzas públicas,
lo cual requiere la aprobación de las reformas estructurales por parte del Congreso de la
República y una política de total austeridad en el gasto público.
La política monetaria puede
cooperar manteniendo bajas las tasas de interés, tal como ha venido ocurriendo desde hace
casi un año. Tendencia que se reforzará con una mayor confianza de los inversionistas,
nacionales e internacionales, en el futuro del país y en su estabilidad macroeconómica.
Para mayor ilustración, puede
apreciarse el documento-base de la conferencia en la página electrónica del Banco,
entrando por Junta Directiva y luego Publicaciones y Escritos.
Bogotá,
septiembre 4 de 2000
4 de septiembre de 2000
Indice de Pecios del Productor - IPP -
0.5% variación mensual para el mes de agosto
El Indice de Precios del Productor
IPP- presentó en el mes de agosto una variación de 0.5%, cifra inferior en 1.1
puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes del año anterior. Con este resultado,
el crecimiento del IPP en lo corrido del año se situó en 9.3% y en el año completo en
13.7%. Así, entre julio y agosto del presente año, la variación anual del IPP se redujo
en 1.2 puntos porcentuales, al pasar de 14.9% a 13.7% respectivamente (ver cuadro 1).
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios decrecieron en 0.05%, representando el 1.8%
de la variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte a la reducción de
precios en este rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: Café pergamino
-4.0%, papa -5.9%, papaya -19.3%, silvicultura y extracción de madera -6.4% cebolla
-9.5%, y banano 6.8%. En éste grupo se presentaron aumentos en las cotizaciones de
mango 43.5%, yuca 9.6%, otros tubérculos como arracacha y ñame 30.8% y aguacate
30.4%. Por su parte, las cotizaciones de artículos de origen minero disminuyeron en
0.7%, explicando el 3.4% de la variación mensual del IPP. En este rubro
cayeron los precios de petróleo crudo 1.9% y oro 1.5%. Con respecto a los
precios de los productos industriales, éstos se incrementaron en 0.7%, variación
que explica el 105.2% del cambio mensual del IPP. El incremento en este rubro, se debe
principalmente al alza en el precio de: sustancias y productos químicos 1.3%, otros
productos minerales no metálicos 2.4% (por ejemplo: ladrillos 15.1%, productos de
hormigón cemento y yeso 5.4% y cerámicas refractarias 2.0%), vehículos 0.8%, bebidas no
alcohólicas y agua mineral 3.1%, productos metalúrgicos básicos como hierro y acero
1.2% y otros metales no ferrosos 1.2%. Se destacan las reducciones en las
cotizaciones de los siguientes bienes industriales: leche en polvo -4.9%, derivados de la
carne y pollo 4.4%, panela 2.4%, y pescado procesado y sus derivados
2.3% (ver cuadro 1 y cuadro 4).
Al descomponer el IPP según uso o
destino económico de los bienes, el mayor crecimiento de precios se dio en los materiales
de construcción 1.6%, seguidos por los bienes de capital 0.9%, los bienes de consumo
final 0.5% y las materias primas 0.3%. Al excluir las materias primas del IPP, obtenemos
el índice que mide la evolución de precios de bienes ya terminados (bienes
finales ofrecidos internamente). Dicho indicador presentó un incremento mensual de 0.7%,
mientras que en lo corrido del año y los últimos doce meses registró una variación de
10.1% y 14.1% respectivamente (ver cuadro 2).
Por procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país crecieron 0.4%, mientras que los
de origen importado aumentaron 1.0% en el mes. Por otra parte, aunque los bienes
exportados no hacen parte del IPP, se calcula paralelamente un índice de precios para
dichos bienes. El IPP de artículos exportados presentó una variación mensual de 0.3%,
situándose su variación corrida y año completo en 12.5% y 20.9% respectivamente.
En este último indicador, las mayores alzas se dieron en: productos de papel y cartón
5.5%, petróleo crudo 5.5%, productos elaborados de metal excepto maquinaria y equipo
2.4%, y algodón y fique 2.1%. También se presentaron reducciones en los precios de
exportación de azúcar 7.7%, trilla de café 4.0%, mineral de níquel
1.8% y otras frutas como uchua, pitahaya, granadilla y curuba 3.9%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 5.
Cuadros y gráficos
(formato Excel)
Bogotá,
septiembre 4 de 2000
3 de septiembre de 2000
De acuerdo con la Sentencia C-955
del 2000, la Corte Constitucional estableció que el Banco de la República debe fijar un
límite máximo a los intereses remuneratorios que pueden cobrar los establecimientos de
crédito para financiación de vivienda individual de largo plazo y de proyectos de
construcción de vivienda.
Con base en la certificación
expedida por la Superintendencia Bancaria el 1º de septiembre, sobre las tasas de
interés que se estaban cobrando en el mercado financiero, y tomando en cuenta todos los
parámetros establecidos por la Corte, la Junta Directiva del Banco de la República en su
sesión extraordinaria de septiembre 3, estableció una tasa máxima remuneratoria para
préstamos en UVR de 13.1 puntos porcentuales nominales anuales pagaderos mes vencido.
Esta tasa es adicional a la variación del UVR y equivale a un poco menos de 1.1%
mes vencido.
Para los créditos denominados en
pesos a tasa nominal fija, la tasa máxima de interés remuneratoria será equivalente a
13.1 puntos porcentuales nominales anuales pagaderos mes vencido, adicionados con la
variación de la UVR de los últimos 12 meses anteriores a la firma del contrato.
Bogotá, septiembre 3
de 2000
30 de agosto de 2000
Resumen de la ponencia del Gerente General
del Banco de la República para el seminario organizado por Uniandes
En el marco del Seminario
Deuda Pública y Política Monetaria, organizado por la Universidad de Los
Andes, el día 30 de Agosto, el Doctor Miguel Urrutia, Gerente General del Banco de la
República hizo una exposición sobre el tema Emisión y Deuda Pública, de la
cual destacamos algunos puntos principales.
La deuda total del sector público
en Colombia asciende a 38% del PIB, y para un país con nuestras características no es
conveniente que dicha relación sobrepase el 40%. De lo contrario, la colocación de bonos
en los mercados internacionales se hará más difícil y costosa.
El peso de la deuda pública se
puede reducir rápidamente cuando la economía crece, siempre y cuando el déficit fiscal
crezca a menor ritmo que el PIB. El incremento reciente en el peso de la deuda colombiana
se debe a que el país no se ha comprometido verdaderamente con la reducción del gasto y
del déficit fiscal.
Trabajos recientes muestran
que el problema de monto del pago de intereses dentro del presupuesto nacional se debe
mucho más a los crecientes déficit fiscales que a cualquier alza que se haya podido
producir desde 1993 en las tasas de interés a las que se financia el gobierno. Hay que
recordar, además, que los déficit fiscales, por lo demás, son tal vez la principal
causa del aumento en dichas tasas, pues mayores déficit incrementan el riesgo país y
aumentan la demanda por fondos prestables.
Con respecto al debate sobre la
emisión para financiar al gobierno, podemos decir que una emisión primaria destinada a
aliviar el costo de la deuda oficial sería interpretada por los mercados internos y
externos como una medida inconveniente y populista, lo cual inmediatamente se reflejaría
en una mayor prima pues aumentaría el riesgo país. Esto incrementaría la tasa de
interés externa de nuestra deuda, lo cual, a su vez, se transmite a la tasa de interés
interna de la economía, y afecta negativamente tanto al sector público como al
privado.
Todos los países serios financian
sus déficit fiscales en el mercado. La colocación de deuda pública absorbe recursos de
ahorro reales, que se pueden dedicar a gastos de recursos reales por el estado. Ese
método de financiar el gasto público también genera los incentivos correctos para las
políticas públicas. Los déficit fiscales tienen costos para el estado. Si el
Estado puede financiar el gasto público a cero costo con el Banco Central, ¿qué
incentivo tiene para moderarlo? La ilusión de reducir artificialmente el costo del
gasto público ha llevado, en todos los países en que el Banco Central financia al
gobierno, a la hiperinflación. Eso no sólo pasó en Argentina, Brasil, Perú, e
Indonesia, sino también en Alemania, Hungría y Japón.
Finalmente, la financiación del
déficit en el mercado estabiliza la economía. Los déficit deben crecer en las
recesiones, y en ese momento las tasas de interés son bajas. Por el contrario no debe
haber déficit cuando la economía está recalentada y las tasas de interés son
altas. Es más, en esa época crecen los ingresos fiscales, y se debe pagar deuda.
El resultado es entonces una estabilidad en la relación deuda/PIB en el largo plazo, con
fluctuaciones alrededor de la tendencia, según el punto en que se está en el ciclo
económico.
Bogotá, agosto 30 de
2000
22 de agosto de 2000
En el marco del XI Congreso
Colombiano de Historia, la Universidad Nacional de Colombia organizó el día 22 de agosto
de 2000 una mesa redonda sobre el tema Modelo de Desarrollo y Pobreza en
Colombia. Los siguientes son algunos apartes de la intervención del Gerente General
del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya, en este acto:
El modelo de libre empresa y
propiedad privada que plantea nuestra Constitución es el modelo que con el tiempo genera
mayor bienestar. Históricamente, durante el siglo XX ese modelo ha mejorado el nivel de
ingreso de los colombianos y reducido la proporción de la población que vive en la
pobreza, a pesar de haber pasado por dos o tres grandes crisis, como fue el caso de
los inicios de los años treinta, los cincuenta, y la crisis de 1997-99. En esos
períodos la sociedad resolvió endeudarse para consumir, y en pocos años el peso de la
deuda frenó el crecimiento económico.
La historia económica moderna
resalta la importancia a los derechos de propiedad en el desarrollo capitalista, área en
la cual las instituciones colombianas han sido débiles. Igualmente, los estudios
comparativos de desarrollo a nivel internacional encuentran que los países que aumentan
su producto más rápidamente son aquellos con instituciones estables y con una justicia
eficiente y efectiva. Esas comparaciones internacionales muestran índices relativamente
malos para Colombia en lo que respecta a eficiencia del sistema judicial, corrupción y
eficiencia burocrática.
Al respecto, un trabajo interesante
es el de Rafael La Porta, Florencio López de Silanes, Andrés Shleifer y Robert Vishny,
(agosto 1998), titulado Calidad del Gobierno. Estos autores definen la
buena calidad de los gobiernos, en términos de bajo nivel de intervencionismo en la
economía, eficiencia del sector público, calidad en la provisión de bienes
públicos, tamaño del gobierno y libertad política; encuentran que los mejores
resultados en estas dimensiones del gobierno están directamente relacionadas con mayor
ingreso per capita. También encuentran que los gobiernos que mejor funcionan
tienen, en general, un tamaño grande en términos de proporción de
carga tributaria con relación al PIB, lo cual parece lógico, pues es claro que gobiernos
con bajos recaudos tributarios no pueden proveer bienes públicos de calidad.
Otro factor de éxito del modelo de
desarrollo del capitalismo democrático es contar con unas instituciones que garanticen la
igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. Esta igualdad se basa, ante todo, en
darle a todos los niños y jóvenes acceso a la educación. En este aspecto también ha
fallado Colombia. La cobertura de la educación ha sido baja, y los progresos en este
indicador han sido muy inferiores a los logrados en otros países, y por eso, estos
últimos han logrado tasas de crecimiento económico y reducción de pobreza mucho mayores
a las nuestras.
Una de las principales causas de la
baja cobertura en educación y servicios sociales básicos como la salud ha sido la
ineficiencia en la prestación de tales servicios por sistemas burocráticos y
clientelistas. También parte de la explicación está en un esfuerzo insuficiente en el
área tributaria, pues aunque con los recursos actuales dedicados a educación y
salud se deberían obtener mejores coberturas y calidad en el servicio, también se
requieren más recursos estatales, sobre todo en lo que hace a aportes de las regiones.
Colombia tiene una carga tributaria
relativamente baja en términos internacionales. Aunque esto es menos notorio en lo que se
refiere a la carga tributaria correspondiente al gobierno nacional, el principal problema
está en la irrisoria carga tributaria de las regiones, las cuales, en los países con
alto crecimiento, financian buena parte de la educación y la salud. Entre nosotros, los
poderes locales son oportunistas, no se esfuerzan por cobrar impuestos (por ejemplo los
prediales), y limitan su gestión a tratar de obtener transferencias del estado
central.
Una comparación internacional
muestra la pobreza del esfuerzo tributario local en Colombia:
CARGAS
TRIBUTARIAS COMO PROPORCION DEL PIB EN 1997
|
|
Colombia |
Alemania |
USA |
Suecia |
Noruega |
| Gobierno
Nacional Consolidado |
11.7 |
11.1 |
12.5 |
20.4 |
25.2 |
| Gobiernos
Regionales |
1.3 |
8.2 |
5.3 |
|
|
| Gobiernos
Locales |
1.7 |
2.6 |
3.5 |
16.9 |
7.9 |
| Contribución
seguridad social |
3.2 |
15.6 |
6.7 |
16.6 |
8.9 |
| Total |
17.9 |
37.5 |
28.0 |
53.9 |
41.0 |
Las anteriores cifras hacen pensar
que para lograr un Estado que garantice la igualdad de oportunidades, se requiere una
reforma estructural de las finanzas públicas encaminada a aumentar el esfuerzo tributario
a nivel local, como de hecho han iniciado ciudades como Bogotá y Medellín. Por supuesto
la legitimación de los mayores tributos será función del buen uso de los recursos y de
la calidad de los servicios que se financien con ellos.
Para terminar, se puede hacer la
siguiente reflexión: si los países que más crecieron en la segunda mitad del siglo XX
fueron los que siguieron modelos económicos capitalistas con apertura a los flujos de
comercio, capital y tecnología, y por el contrario los países con mucha intervención
estatal y economías protegidas crecieron a mucho menor ritmo, en un mundo
globalizado parece una posición poco sensata añorar este último tipo de modelos.
Bogotá, Agosto 22 de
2000
22 de agosto de 2000
Resumen de la intervención del Dr. Miguel
Urrutia Montoya, en la sesión plenaria del Senado celebrada el 22 de agosto de 2000.
Como todos los bancos
centrales del mundo, el Banco de la República tiene la obligación de regular la liquidez
de la economía, haciendo emisión o contracción monetaria. El Banco debe
garantizar una expansión monetaria compatible con el crecimiento esperado del producto y
con la meta de inflación. El mecanismo principal por el cual se amplía la liquidez son
las Operaciones de Mercado Abierto, las cuales de acuerdo con la Ley 31 de 1992 deben
hacerse exclusivamente con títulos de deuda pública.
El Banco ha hecho amplia difusión
de los procedimientos y reglas que sigue para irrigar liquidez. Diariamente los
participantes en los mercados reciben información sobre los montos, plazos y tasas de las
operaciones REPO, o de las compras definitivas de títulos por medio de las cuales
el Banco expande la liquidez de la economía. Esta información puede ser consultada por
el público en general, en la página de Internet del Banco de la República:
www.banrep.gov.co. Las personas interesadas pueden consultar en dicha página del Banco (a
través de los comandos: Información económica estadísticas sector
financiero OMAS) todo lo relacionado con dichas operaciones, así como los anuncios
de futuras subastas.
Las operaciones de respaldo al
sector financiero y de apoyo de liquidez a las entidades que así lo requieren también
siguen unas reglas claras y están explícitamente dentro de las responsabilidades que
asignan la Constitución y las leyes al Banco de la República. Estas operaciones, por
definición, están encaminadas a la protección del sistema de pagos y de los ahorros del
público, es decir, defienden los intereses de millones de colombianos que tienen
depósitos en el sistema financiero nacional.
En el caso específico
de la adquisición de títulos Fogafín-Banca Pública, el pasado mes de marzo, dicha
medida no sólo fue pública y transparente, sino que se trató explícitamente, de manera
destacada, en el informe que presentó la Junta Directiva al Congreso ese mismo mes, en un
párrafo que conviene recordar:
Con el
propósito de facilitar la reestructuración y saneamiento de los bancos públicos,
programa gubernamental dentro del cual se cuenta el reciente desmonte de las operaciones
del BCH, el Banco de la República adquirió recientemente títulos de Fogafín por
la suma de $498.800 m. Dichos títulos, conocidos como Títulos de Fogafín Banca
Pública, fueron emitidos en 1999, y serán recomprados por el Fogafín dentro de los
próximos 20 meses. La medida tiene importantes efectos sobre el mercado interbancario.
Como algunos bancos públicos, especialmente el BCH, venían experimentando dificultades
de acceso al mercado interbancario, las tasa de colocación de los REPO estaban
registrando variaciones significativas, sin que ello correspondiera a las condiciones de
liquidez de la economía. Con la compra de los títulos mencionados por parte del Banco de
la República, se ha otorgado a los bancos públicos una fuente importante de liquidez
permanente. (Informe de la Junta Directiva al Congreso de la República, Marzo de
2000, p.41)
Por lo anterior, no puede
calificarse la compra de los citados títulos como clandestina ya que dicha
operación fue compatible con el programa monetario y con las normas vigentes, y sus
condiciones fueron ampliamente conocidas por el público. El Banco tiene gran
interés en que todos los agentes conozcan la forma como opera la política
monetaria. En el caso específico de las compras y ventas de títulos de deuda pública
considera que la difusión de las operaciones es fundamental, pues ella es condición
indispensable para el buen funcionamiento de los propios mercados que utiliza para cumplir
esta tarea.
Bogotá, Agosto 22 de
2000
18 de agosto de 2000
La propuesta de algunos sectores de
opinión de realizar emisiones para financiar el gasto público ha sido objeto de estudio
por parte de la Junta Directiva del Banco de la República y de su equipo técnico. Al
concluir su examen, la Junta considera pertinente pronunciarse de manera unánime al
respecto rechazando dicha posibilidad.
La economía colombiana ha comenzado
a superar su crisis, tal como lo muestran las cifras de actividad económica del primer
trimestre y lo confirman numerosos indicadores líderes para el segundo. Durante el
último año y medio, el desequilibrio de la cuenta corriente de la balanza de pagos se
corrigió, las tasas de interés cayeron significativamente, la tasa de cambio real se
elevó, la inflación se moderó y la competitividad de la producción nacional se
incrementó. Con ello, la confianza del público y de la comunidad externa en la economía
colombiana ha comenzado a restablecerse. Como resultado, durante el primer semestre de
este año, las exportaciones, la inversión privada y el gasto de consumo empezaron a
recuperarse, induciendo un crecimiento industrial, que según cifras del Dane alcanzó el
8.1% real, y cobijó a casi todas las ramas de la producción. Todo esto
podría irse al traste si se envían señales contradictorias como la de una emisión para
financiar gasto público, lo cual podría interpretarse como una falta de compromiso con
las reformas estructurales y el necesario ajuste fiscal.
La política monetaria ha
contribuido a crear condiciones propicias para la recuperación a través de un suministro
adecuado de liquidez que ha estimulado la actividad productiva y el saneamiento del
sistema financiero, sin comprometer el logro de las metas de inflación. Esto se ha
reflejado en un crecimiento de la base monetaria, excluyendo el efecto de reducciones en
el encaje, de 14.8% en 1999 y 21.6% en lo corrido del presente año. De manera
similar, al concluir julio los medios de pago (M1) crecían a una tasa anual que superaba
el 34%. El mayor suministro de liquidez ha estado acompañado de una disminución
significativa de las tasas de interés de intervención del Banco de la República y de la
flexibilización de las condiciones de apoyo de liquidez al sistema financiero, que ha
facilitado el acceso a recursos extraordinarios del Emisor. De esta manera, dadas las
circunstancias de subutilización de la capacidad productiva, la Junta ha ampliado el
margen de expansión monetaria sin poner en riesgo las metas de inflación.
Compartiendo la preocupación de la
sociedad colombiana porque la economía se reactive más rápidamente, la Junta concluyó
que una decisión de emitir para financiar gasto público tendría resultados opuestos,
haciendo abortar los inicios de recuperación. En una economía como la colombiana, con
movilidad de capitales y un grave desequilibrio fiscal, una expansión de la cantidad de
dinero superior a la prevista generaría tasas de inflación superiores a las metas
propuestas. Esto incrementaría las expectativas de devaluación e inflación,
presionaría al alza las tasa de interés, agravando el déficit fiscal y frenando
la reactivación de la economía.
Por su parte, la comunidad
financiera nacional e internacional interpretaría un crédito primario al Gobierno como
la intención del Estado colombiano de reducir su deuda a través de una mayor inflación
y, por lo tanto, una señal de falta de compromiso con el ajuste estructural de las
finanzas públicas. Esto aumentaría la percepción de riesgo del país, incrementaría
todavía más las tasas de interés a las cuales deben colocarse los bonos colombianos en
los mercados internacionales, lo que afectaría negativamente la confianza de los
inversionistas colombianos y extranjeros. Lo anterior terminaría erosionando el
patrimonio de todos los colombianos.
El resquebrajamiento de la
confianza, las dificultades de acceso a crédito externo y el encarecimiento del mismo,
las mayores expectativas de devaluación e inflación y las presiones alcistas sobre las
tasas de interés constituyen sólo algunos de los principales rasgos negativos del
escenario que sobrevendría, de llegarse a caer en la tentación de una emisión
para financiar gasto público. Muchos países latinoamericanos intentaron esta política
en la década de los años ochenta, al igual que otras economías lo han hecho más
recientemente. No sólo fracasaron, sino que condujeron al peor de los mundos: mayor
inflación y mayor desempleo, la llamada estanflación y cuyos costos recayeron
principalmente sobre los más pobres.
Santafé de Bogotá,
D.C., agosto 18, 2000
11 de agosto de 2000
Cálculo de la UVR
Como es de conocimiento público, la
Corte Constitucional mediante la sentencia 955 de 2000 determinó que compete a la
Junta Directiva del Banco de la República establecer la metodología de cálculo de la
Unidad de Valor Real ( UVR) y fijar el valor diario de dicha unidad de cuenta.
En su sesión celebrada el día de
hoy y con el fin de dar certeza al valor de las obligaciones pactadas en UVR, la Junta
Directiva acordó adoptar una metodología igual a la establecida por el Decreto 2703 de
diciembre 30 de 1999 para el cálculo diario de la UVR. Es decir que no hay ninguna
variación en el método de cálculo y de actualización de esta variable, con respecto al
que viene utilizándose para las operaciones denominadas en UVR a lo largo de este año.
La fórmula adoptada garantiza que
las variaciones de la UVR dependen exclusivamente de las variaciones en el índice de
precios al consumidor, acatando así plenamente los términos del fallo de la Corte.
El Banco de la República publicará
el valor de la UVR, información que también aparecerá en la página de Internet del
Banco, www.banrep.gov.co.
Santafé de Bogotá
D.C., agosto 11,2000
11 de agosto de 2000
En su sesión ordinaria de agosto
11, la Junta Directiva del Banco de la República revisó las tendencias de la inflación
y del desenvolvimiento general de la economía. Se resalta que en el mes de julio, por
segundo mes consecutivo, se presentó una reducción del nivel general de precios al
registrarse una inflación negativa de 0.04%. Este comportamiento muestra la corrección
que se ha presentado sobre los diversos factores de oferta que generaron presiones
inflacionarias a comienzos del año. En particular, se destaca el rubro de alimentos,
cuyos precios en julio disminuyeron 1.4%, lo que pone en evidencia la respuesta de la
producción agrícola. Con el resultado de julio, la inflación anual alcanza el 9.3% y la
acumulada en los primeros siete meses del año el 6.9%, lo que permite ser
optimistas en cuanto al cumplimiento de la meta de inflación para el presente año, al
tiempo que se mejoran las posibilidades de continuar reduciendo la inflación en el 2001.
Los últimos indicadores de
producción y ventas sugieren que la economía creció en el segundo trimestre a un ritmo
similar al del primero. Sin embargo, al continuar existiendo exceso de capacidad en la
industria, no es de esperar que la recuperación de la demanda agregada vaya a
manifestarse en presiones inflacionarias.
En cuanto al manejo monetario, la
Junta decidió no modificar la política actual de liquidez en la economía, la cual ha
contribuido a impulsar su reactivación. Se considera que aunque el
crecimiento observado hasta la fecha en la base monetaria y los medios de pago es
superior al inicialmente previsto, ello obedece a desarrollos poco típicos de la demanda
por efectivo y cuentas corrientes, y no compromete el logro de la meta de
inflación.
Santafé de Bogotá,
D.C., agosto 11, 2000
2 de agosto de 2000
Indice de Pecios del Productor - IPP -
1.1% variación mensual para el mes de julio
El Indice de Precios del Productor
registró en el mes de julio una variación de 1.1%, cifra inferior en 0.7 puntos
porcentuales a la registrada en julio de 1999. En lo corrido del año, el crecimiento del
IPP fue 8.7% y en el año completo 14.9%. Esta última cifra es superior en 7.8 puntos
porcentuales a la observada el mismo mes del año anterior (ver cuadro 1).
Según procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 0.8%, mientras
que los de origen importado aumentaron 1.8% en el mes. Según destino económico, las
cotizaciones de bienes de capital aumentaron 1.4%, seguidos por las materias primas 1.2%,
los materiales de construcción 1.1% y los bienes finales 0.7% (ver cuadro 1).
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios crecieron 0.5%, representando el 9.2% de la
variación mensual del IPP. Los artículos con mayor aporte al alza de precios en este
rubro registraron las siguientes variaciones mensuales: tomate 28.7%, café 3.1%, caña de
azúcar 9.3%, yuca, 4.4%, ganado vacuno macho 1.7%, ganado porcino 7.3%, aves de corral
2.0% y papaya 16.9%. En este grupo se destaca la disminución en la cotización de la
papa, -22.7%, tendencia que se viene registrando desde el mes mayo del presente año. Por
su parte, los precios de los productos industriales se incrementaron en 1.0%,
variación que explica el 77% del cambio mensual del IPP. El incremento en este rubro, se
debe principalmente al alza en el precio de: vehículos 1.8%, productos de la refinación
del petróleo 3.3%, sustancias y productos químicos 0.9%, productos metalúrgicos
básicos 2.2%, productos textiles 2.0%, gaseosas 3.8%, azúcar 5.1% y trilla de café
5.0%. Las cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 6.5%, explicando
el restante 13.8% de la variación mensual del IPP. En este último grupo se presentaron
alzas en los precios de gas natural 39.5% y plata, platino y mineral de hierro 4.2% (ver
cuadro 2).
Además del IPP tradicional,
actualmente se calculan otros dos indicadores de precios del productor. El IPP de bienes
finales ofrecidos internamente (IPPBFOI), que resulta de restarle al índice tradicional
los precios de las materias primas. Este índice creció 0.9% en el mes, registrando una
variación en lo corrido del año de 9.3% y en los últimos doce meses de 15.2%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.
Un tercer indicador de precios del
productor es el IPP de demanda final (IPPDF), el cual mide el cambio en los precios de los
bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El
incremento de este índice en el mes fue de 0.6%, con lo cual su variación en lo corrido
del año se situó en 9.6% y en los últimos doce meses en 16.8%. En julio, los precios de
bienes finales para consumo nacional aumentaron 0.6%, al igual que los bienes destinados a
la exportación. Dentro de los artículos exportados se destaca el alza en las
cotizaciones de: trilla de café 3.0%, banano 1.9%, polietileno, poliestireno y otros
plásticos en formas primarias 2.2%, mineral de níquel 2.2%, pesca y cultivo de peces,
moluscos y crustáceos 8.8%, café tostado, molido y soluble 3.2% y azúcar 4.8%. Por otra
parte, se presentaron las siguientes reducciones de precios en productos destinados al
mercado externo: petróleo crudo -3.5%, carbón -2.6%, fuel oil -1.0% y oro -1.1%. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.
Cuadros y gráficos (formato
Excel)
Bogotá, agosto
2 de 2000
1 de agosto de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República entregó hoy a las comisiones terceras del Congreso de la República el Informe
que por ley debe presentar al iniciarse cada legislatura.
El documento describe el programa
macroeconómico diseñado para lograr una recuperación firme y sostenida de la economía
colombiana, consolidando al mismo tiempo los avances obtenidos en materia de inflación.
Analiza los resultados de la balanza de pagos, algunas cifras fiscales y la política
financiera. También presenta los resultados de la inflación y sus tendencias básicas
para este y el próximo año. La Junta también incluyó consideraciones sobre los
resultados de actividad económica y empleo para el primer trimestre del presente año y,
por último, presenta la situación financiera y de reservas internacionales del Banco de
la República.
El informe reconoce que la política
económica en el año 2000 enfrenta uno de los retos más difíciles de toda su historia.
Facilitar la reactivación de la economía requiere una combinación adecuada de
políticas monetaria, fiscal y financiera, dentro de un proceso que tomará algún tiempo,
pues así como los desequilibrios macroeconómicos que dieron origen a la crisis se
incubaron lentamente, no puede esperarse que su corrección se produzca en pocos meses.
La Junta manifiesta que su programa
macroeconómico está haciendo frente a los retos con todas las herramientas disponibles,
en un programa que se inspira en una visión de desarrollo sostenible y aprovecha los
potenciales de nuestra economía. La política monetaria, como componente fundamental de
este programa, juega un papel crucial para garantizar esa sostenibilidad. Dicha política
ha contribuido a la reactivación, sin pretender inducir un estímulo insostenible sobre
la economía mediante una expansión monetaria sorpresiva. Un estímulo de tal naturaleza
sería efímero y llevaría a una aceleración de la inflación. Esto tendría además
perversas consecuencias sobre la distribución del ingreso y sobre el propio crecimiento
más allá del muy corto plazo. Sin reformas estructurales que corrijan los desequilibrios
macroeconómicos no se podrá alcanzar un crecimiento sostenido de largo plazo.
Se destaca de manera especial que la
política monetaria ha venido consolidando su estrategia de reducción de la inflación,
para lo cual la Junta Directiva del Banco de la República ha adelantado un monitoreo
constante a fin de ajustar los instrumentos de política para alcanzar la meta de
inflación del 10% en el presente año, y no superior al 8% en el 2001. Como se sabe, en
el mes de junio la inflación anual ascendió a 9,7%, nivel que es coherente con la meta
de inflación trazada para el presente año.
La Junta conceptúa que la política
fiscal continúa avanzando en el difícil proceso de saneamiento de las finanzas
públicas. El esfuerzo de ajuste fiscal junto con los buenos resultados del sector de
hidrocarburos por los altos precios internacionales del petróleo, han permitido cumplir
las metas fiscales y hacen viable un déficit consolidado no superior al 3,6% del PIB al
finalizar el año 2000, inferior al 5,4% del PIB observado en 1999. Sin embargo, en varios
apartes del informe se recalca que los actuales esfuerzos de ajuste agotarán el margen de
maniobra que el sector público posee dentro de la normatividad vigente. Por esto, a
juicio de la Junta, la continuidad de este proceso en los próximos años dependerá de
que el Congreso apruebe las reformas legales necesarias para una corrección estructural
del déficit fiscal.
El esfuerzo coordinado de política
económica comienza ya a rendir sus frutos. Durante el primer trimestre del 2000 la
economía creció 2,2%, lo cual constituye el primer crecimiento anual positivo que se
observa desde el segundo trimestre de 1998. Aunque la recuperación económica aún
necesita consolidarse, el resultado obtenido en el primer trimestre tiende a generar una
dinámica positiva, que al estar acompañada de una política macroeconómica sana y
coherente deberá conducir a la recuperación definitiva.
Para el Banco de la República la
consolidación de esta recuperación económica en el segundo semestre de este año y
durante el año 2001 requiere evitar que la financiación del déficit fiscal llegue a
presionar las tasa de interés en momentos en que la demanda agregada se ha empezado a
recuperar. La sostenibilidad fiscal solo será posible si la nueva legislación ayuda a
reducir las presiones de gastos territoriales y pensionales, lo cual reforzará la
credibilidad de este proceso y facilitará el financiamiento del Gobierno.
Finalmente, en cuanto a las reservas
internacionales y la situación financiera del Banco de la República, el Informe destaca
el incremento de las primeras en lo corrido del presente año y un resultado operacional
positivo cercano a los $500 mm en el primer semestre del año 2000.
El Informe podrá consultarse en la
página de Internet del Banco de la República <www.banrep.gov.co>
desde el próximo jueves 3 de agosto.
Bogotá, 1º de agosto
de 2000
14 de julio de 2000
En la reunión mensual de la Junta
Directiva del Banco de la República en la cual se evalúa el comportamiento de la
inflación, la corporación registró con satisfacción el resultado del índice de
precios en el mes de junio, el cual se redujo 0.02%. Esta es la primera inflación
negativa durante los últimos 12 años. Al incorporar este resultado, la inflación anual
a junio fue de 9.7%, inferior a la de un mes atrás (10%). Esta desaceleración es
especialmente significativa, porque se produce en un contexto de recuperación de la
actividad económica, tal como lo informó el DANE para el primer trimestre y lo sugieren
diversos indicadores líderes para el segundo trimestre. Lo anterior reafirma la
posibilidad de lograr la reactivación de la economía sin sacrificar los avances
obtenidos en materia de estabilidad de precios, propósito que constituye uno de los
pilares fundamentales del programa macroeconómico actualmente en marcha.
El resultado de la inflación al
concluir el primer semestre es compatible con la meta del 10% fijada para el presente
año. Debido a la estacionalidad de la inflación, este hecho no parecía claro para la
opinión pública durante el primer trimestre. Sin embargo, dicha estacionalidad era un
fenómeno previsto que ahora se refleja en las cifras. De hecho, la variación de precios
acumulada para el primer trimestre (5.4%) fue mucho mayor que la observada en el segundo
(1.5%). Esta disparidad en la evolución de la inflación se originó en factores
transitorios relacionados con el ciclo de precios de los alimentos, así como reajustes en
los precios de la gasolina y de algunos servicios públicos y financieros, que se dieron
con mayor intensidad en el primer trimestre. Tal como viene ocurriendo desde mayo, estos
factores tendrán menor influencia en la segunda parte del año.
La Junta permanecerá alerta sobre
posibles presiones inflacionarias que puedan manifestarse en el próximo año. La tarea de
la autoridad monetaria consiste en anticiparlas y enfrentarlas a tiempo. Algunas de ellas
ya han sido identificadas. Tal es el caso del mayor ritmo de devaluación registrado
durante los últimos meses, que a través del encarecimiento de los productos importados
podría inducir reajustes en el nivel de precios a medida que la recuperación de la
demanda agregada lo permita. Igualmente, el rápido crecimiento de ciertos agregados
monetarios, como ha venido ocurriendo con la base monetaria y los medios de pago (M1)
a raíz del fuerte incremento de la demanda de efectivo y cuentas corrientes-
podría constituir a mediano plazo otro elemento de presión al alza de precios.
El reconocimiento oportuno de
factores como los antes mencionados, y la evaluación técnica de sus posibles efectos a
través de modelos de proyección, ha permitido a la Junta Directiva del Banco de la
República adoptar las medidas necesarias para prevenir que tales presiones surtan efecto.
La Junta continuará manteniendo esta actitud vigilante, para asegurar que la inflación
del 2001 no supere el 8% y consolidar así lo que hasta el momento se viene logrando:
conseguir la recuperación económica en un ambiente de estabilidad de precios.
Con base en estas consideraciones la
Junta Directiva no modificó la estructura ni los niveles de sus tasas de interés de
intervención.
Bogotá, Julio 14,
2.000
5 de julio de 2000
Indice de Pecios del Productor - IPP -
0.6% variación mensual para el mes de junio
El Indice de Precios del Productor
registró en junio una variación de 0.6%, cifra igual a la observada en junio de 1999. En
lo corrido del año, el incremento del IPP fue 7.6% y en los últimos 12 meses, 15.6%.
Este acumulado anual es 9.6 puntos porcentuales superior al acumulado entre junio de 1998
y el mismo mes de 1999.
Según
procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país,
crecieron 0.1%, mientras que los importados aumentaron 2.2% en el mes. Según destino
económico, las cotizaciones de bienes de capital aumentaron 2.0%, seguidos por los
materiales de construcción 1.3% y materias primas 1.0%. Por su parte, los precios de los
bienes finales presentaron una caída de 0.2%.
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios disminuyeron 2.3%. Los artículos con mayor aporte
a la caída de precios de este rubro fueron en su orden: papa 32.1%, café
3.2%, ganado vacuno hembra 2.3%, frijol 5.6%, mango, -22.7%, tomate
4.6%, banano 4.8%, mora 6.8%, tomate de árbol 4.8%, entre otros.
En este grupo se destaca el incremento en las cotizaciones de habichuela, 25.8%; yuca,
15.6%; papaya, 12.9% y caña de azúcar, 5.0%. Por su parte, los precios de productos
manufacturados se incrementaron en 1.3%, explicado principalmente por el alza en el precio
de: vehículos, 1.7%; gaseosas, 4.9%; azúcar, 4.5%; otros equipos de transporte (motos y
bicicletas), 4.9%; panela, 5.9%; almidones y productos derivados del almidón, 23.1%;
alcohol etílico, 14.3%; entre otros. Las cotizaciones de artículos de origen minero se
incrementaron en 4.7%, donde se destaca el incremento de petróleo crudo, 11.4% y oro,
8.6%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.
Además del IPP tradicional,
actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes
finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios
de las materias primas. Esté índice creció 0.4% en el mes, registrando una variación
en lo corrido del año de 8.3% y en los últimos doce meses de 16.0%. Los resultados de
este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.
Un tercer indicador de precios del
productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes
producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento
de este índice en el mes fue de 0.5%, con lo cual su variación en lo corrido del año se
sitúo en 8.9% y en los últimos doce meses en 18.3%. En este indicador, los precios de
bienes finales para consumo nacional disminuyeron 0.2%, mientras que los precios de bienes
exportados se incrementaron 2.5%. Dentro de los artículos exportados se destaca el alza
en las cotizaciones de: fuel oil y diesel, 11.3%; petróleo crudo, 10.1%; oro, 8.2%;
libros, folletos y similares, 8.1%; polietileno, poliestireno, 5.6%; y banano, 5.5%; entre
otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.


Cuadros y gráficos
(formato Excel)
Santafé de Bogotá,
D.C., julio 5, 2000
16 de junio de 2000
En su sesión del día de hoy, la
Junta Directiva del Banco de la República examinó la evolución de la inflación al
finalizar el mes de mayo. En materia de precios al consumidor, el aumento de 0.5%
constituye el menor incremento mensual observado en lo corrido del presente año y
mantiene la tasa anual en 10%.
Los indicadores de inflación básica
se mantienen por debajo de la meta de este año, si bien el promedio presentó un leve
repunte, al pasar de una tasa anual de 8% en abril a 8.4% en mayo.
Con el fin de hacer más directa la
relación entre la política monetaria y las tasas de interés de intervención del Banco,
la Junta resolvió reducir la dispersión en dichas tasas. Para ello, por una parte,
aumentó la tasa de contracción a un día de 6% a 7%, y la tasa máxima de la subasta de
contracción a 14 días de 10% a 11% y, por otra, redujo la tasa de la ventanilla de
expansión de 18% a 17%. Se mantuvo en 12% la tasa mínima de las subastas de expansión,
que es la básica a la cual se da liquidez al sistema financiero.
El aumento en las tasas de captación
del Banco ayudará a mantener el ahorro nacional en el país, dados los recientes
incrementos en las tasas de interés en el exterior.
Santafé de Bogotá,
D.C., junio 16, 2000
2 de junio de 2000
Indice de Pecios del Productor - IPP -
0.5% variación mensual para el mes de mayo
- El índice de precios del productor
registró en el mes de mayo una variación de 0.5%, superior en 0.4 puntos porcentuales a
la registrada en mayo de 1999.
- En lo corrido del año, el
crecimiento ha sido de 6.9%.
- En los últimos doce meses el IPP ha
aumentado 15.6%. Esta cifra es superior en 9.4 puntos porcentuales a la observada el mismo
mes del año anterior.
- Los precios de los bienes agrícolas
disminuyeron en 2.7%
El índice de precios del productor
registró en el mes de mayo una variación de 0.5%, superior en 0.4 puntos porcentuales a
la registrada en mayo de 1999. En lo corrido del año, el crecimiento del IPP fue 6.9% y
en el año completo 15.6%. Esta última cifra es superior en 9.4 puntos porcentuales a la
observada el mismo mes del año anterior.
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios disminuyeron 2.7%. Los artículos con mayor aporte
al decrecimiento mensual de este rubro fueron en su orden: papa -21.3%, tomate, -25.6%,
plátano 8.2%, y ganado porcino 3.8%. Por su parte, los precios de productos
manufacturados se incrementaron en 1.3%, explicado principalmente por el alza en el precio
de: carne y derivados, 2.5% (carne de vacuno, 2.1%; derivados de la carne y el pollo,
9.5%); sustancias y productos químicos, 1.2%; productos de la refinación del petróleo
3.2% (gasolina 5.2% y ACPM 1.2%); vehículos 1.0%, maquinaria y equipo, 1.4%, productos
metalúrgicos básicos, 1.8%, y otros productos minerales no metálicos, 1.3%. Las
cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 6.3%, donde se destaca el
incremento de petróleo crudo, 16.4%. Los resultados de este índice se ilustran con mayor
detalle en los cuadros 1 y 2.
Según
procedencia de los bienes, los precios de artículos producidos y consumidos en el país,
crecieron 0.1%, mientras que los importados aumentaron 1.9% en el mes. Según destino
económico, las cotizaciones de bienes de capital aumentaron 1.8% en el mes, seguidos por
los materias primas 1.5%; materiales de construcción 1.3%. Por su parte los precios de
los bienes finales presentaron una caída de 1.0%.
Además del IPP tradicional,
actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes
finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios
de las materias primas. Este índice decreció 0.2% en el mes, registrando una variación
en lo corrido del año de 7.9% y en los últimos doce meses de 16.0%. Los resultados de
este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.
Un tercer
indicador de precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en
los precios de los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al
consumo interno. El incremento de este indicador en el mes fue de 0.7%, con lo cual su
variación en lo corrido del año se sitúo en 8.4% y en los últimos doce meses en 19.2%.
En este indicador, los precios de bienes finales para consumo nacional disminuyeron 0.9%,
mientras que los precios de bienes exportados se incrementaron 5.4%. Dentro de los
artículos exportados se destaca el alza en las cotizaciones de petróleo crudo, 14.3%;
mineral de níquel, 9.8%; fuel oil, 8.7%; gas propano, parafina, 6.3%; polietileno,
poliestireno, 6.2%; y trilla de café, 4.8%; entre otros. Los resultados de este índice
se ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.



Cuadros y gráficos
(formato Excel)
Santafé de Bogotá, 2
de junio de 2000
12 de mayo de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República, en su evaluación mensual del comportamiento de la inflación, concluyó que
el resultado observado en los precios al consumidor de abril es consistente con el
cumplimiento de la meta anual del 10% para el año 2000.
Algunos factores de oferta continúan
ejerciendo presión, como es el caso de la papa, cuyos precios aumentaron 20.9% en abril.
No obstante, el rubro de alimentos en su conjunto comienza a reducir la presión que
venía ejerciendo sobre el índice de precios, al registrarse en abril un incremento de
1.2% frente al 2% observado en marzo y al 3,2% en febrero. El rubro de los servicios
financieros, que mostró incrementos puntuales importantes durante el primer trimestre,
permaneció estable. Por su parte, el elevado nivel de los precios internacionales del
petróleo, aunado a una devaluación anual que supera el 20%, continúan generando
incrementos en el precio de los combustibles a nivel nacional.
El mejor comportamiento de la
inflación se evidencia también en el promedio de los indicadores de inflación básica
que calcula el Banco de la República, el cual arrojó en abril un crecimiento anual de
8%, que refleja una reducción de 0.4 puntos porcentuales en relación con el estimado en
marzo. Se confirma así que al aislar los factores de oferta, el comportamiento de la
inflación sigue ajustándose a la meta del 10% para el presente año.
Reconociendo como positivos los
resultados señalados, la Junta Directiva decidió mantener inalterada la estructura y
nivel de las tasas de interés de intervención del Banco de la República, al tiempo que
reafirma su disposición a modificar los instrumentos de política de presentarse
desviaciones de la inflación respecto a la meta o factores que afecten su cumplimiento.
Santafé de Bogotá,
D.C., mayo 12, 2000.
11 de mayo de 2000
La Junta
Directiva del Banco de la República, en su sesión del 5 de mayo, expidió la Resolución
Externa 8 que compendia el régimen de cambios internacionales e introduce algunas
modificaciones, dentro de las cuales se destaca:
1. Autorizar, a partir del 1 de julio,
a los comisionistas de bolsa para que puedan actuar como intermediarios del mercado
cambiario. En tal condición los comisionistas podrán realizar las siguientes operaciones
de cambio:
- Giros y negociación de divisas
relacionados con operaciones de cambio de comercio exterior, inversión extranjera e
inversión colombiana en el exterior.
- Giros y negociación de divisas
provenientes del mercado libre.
Para poder actuar como intermediarios
del mercado cambiario los comisionistas deberán tener un patrimonio igual o superior a
$3.500 millones y acreditar ante la Superintendencia de Valores el cumplimiento de su
capacidad técnica y operativa.
Con esta medida, la Junta Directiva
del Banco de la República continúa en la tarea de introducir una mayor competencia en el
mercado cambiario al permitir que nuevos agentes actúen como intermediarios. En
particular se espera que, dada la naturaleza de las operaciones que hoy realizan los
comisionistas de bolsa, estos nuevos intermediarios faciliten las operaciones de la
pequeña y mediana industria.
- Se incorporan las decisiones tomadas
por la Junta Directiva en una sesión anterior relacionadas con la reducción a cero del
depósito al endeudamiento externo y las condiciones para adelantar operaciones de
derivados.
- Se realizan modificaciones al régimen
vigente con el fin de hacerlo compatible con las nuevas normas aduaneras y facilitar
algunas operaciones de cambio. A este respecto, se destaca la autorización para el giro o
reintegro de las divisas correspondientes a operaciones reembolsables de comercio exterior
que se realicen entre matrices y sucursales y a los residentes en el país para comprar y
vender divisas de manera profesional sin autorización de la Superintendencia Bancaria.
Santafé de Bogotá, 11
de mayo de 2000
11 de mayo de 2000
Las estadísticas económicas de Colombia
cumplen con los estándares mundiales de transparencia
A partir de esta semana Colombia es el
país número 20 en cumplir los estándares internacionales de transparencia en la
información económica.
El Banco de la República, con la
aquiescencia del Ministerio de Hacienda, suscribió en 1996 un acuerdo voluntario con el
Fondo Monetario para la aplicación de las Normas Especiales para la Divulgación de Datos
(NEED). El objetivo de estas normas es promover la publicación de estadísticas
económicas y financieras completas, puntuales, accesibles y fiables. Los países que
suscriben este acuerdo se comprometen a realizar las modificaciones necesarias en su
información estadística a efectos de satisfacer los requisitos de cobertura,
periodicidad y puntualidad y a utilizar procedimientos adecuados para facilitar el acceso
público a los datos.
El Fondo Monetario Internacional ha
enviado una cordial felicitación al Banco de la República y al DANE, entidades que han
trabajado en este proyecto desde hace tres años, informándoles que a partir de esta
semana Colombia satisface todas las especificaciones de las NEDD.
En la actualidad estas estadísticas
están disponibles en la página web del Banco de la República (www.banrep.gov.co/estad/imfcolo4.htm)
y está enlazada con la Cartelera Electrónica de Divulgación de Datos del FMI. También
se ha construido una hoja resumida, con información diaria de las principales variables
económicas y financieras (www.banrep.gov.co/estad/indfind4.htm).
Este es un avance decisivo en el
proceso en que está comprometido el Banco de la República para aumentar la transparencia
de la política económica colombiana, la cual redunda en mayor confianza del público, de
los analistas y de los inversionistas internacionales. De hecho, la disponibilidad de
información confiable sobre la economía es un requisito para el acceso del país a los
mercados internacionales de capitales.
Santafé de Bogotá, 11
de mayo de 2000
4 de mayo de 2000
Indice de Precios del Productor - IPP
1.6% variación mensual para el mes de abril
Esta variación es superior en 1.3
puntos porcentuales a la del mismo mes del año pasado.
- En lo corrido del año, el crecimiento
del IPP fue 6.4% y en el año completo 15.2%.
- El incremento de los precios de los
productos agrícolas explica el 22.1% de la variación total del IPP.
- Los precios de los productos
industriales explican el 77.6% de la variación mensual del índice. Se destaca el alza de
precios de la gasolina (20.9%).
- El comportamiento de los bienes
importados fue igual al de los bienes producidos internamente: 1.6%
Según procedencia de los bienes,
tanto los precios de artículos producidos y consumidos en el país, como los importados
crecieron 1.6%. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de consumo final,
aumentaron 2.2% en el mes, seguidos por los bienes de capital, 1.4%; las materias primas,
1.4% y los materiales de construcción, 0.8%.
Según actividad económica, los
precios de los productos agropecuarios crecieron 1.7%, explicando el 22.1% de la
variación mensual del indicador. Los artículos con mayor aporte al incremento mensual de
este rubro fueron en su orden: yuca 21.6%, papa 4.8%, tomate, 31.9%, plátano 7.9%, ganado
vacuno hembra 4.0% y ganado vacuno macho 1.7%. En este grupo se destaca el buen
comportamiento del café pergamino -4.6%, cebolla -20.6%, ganado porcino -5.0%, mango
-18.1% y habichuela -24.6%.
Por su parte, los precios de productos
manufacturados se incrementaron en 1.6%, contribuyendo con el 77.6% de la variación
mensual del indicador, y explicado principalmente por el alza en el precio de productos de
la refinación del petróleo 14.0% (gasolina 20.9% y gas propano 9.7%), malta y cerveza
9.8%, vehículos 2.0%, gaseosas 7.1%, carne de vacuno 3.0%, y derivados de la carne y el
pollo 10.2%. Los productos industriales con menores alzas fueron carne de porcino -6.2%,
aceites y grasas -2.1%, condimentos aliños y salsas -4.0%, y panela -1.2%. Las
cotizaciones de artículos de origen minero se incrementaron en 0.2% aportando el restante
0.3% de la variación mensual. Los resultados de este índice se ilustran con mayor
detalle en los cuadros 1 y
2.
Además del IPP tradicional,
actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes
finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios
de las materias primas. Esté índice creció 1.8% en el mes, registrando una variación
en lo corrido del año de 8.1% y en los últimos doce meses de 15.9%. Los resultados de
este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.
Un tercer indicador de precios del
productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes
producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento
de este indicador en el mes fue de 0.8%, con lo cual su variación en lo corrido del año
se sitúo en 7.6% y en los últimos doce meses en 20.0%. Esta variación se explica por el
alza de 1.9% en los precios de los artículos producidos y consumidos en el país y la
reducción de los precios de bienes exportados en 2.1%. Dentro de los artículos
exportados se destaca la caída en las cotizaciones de flores, -14.3%; lona para llantas,
cintas, encajes y otros artículos textiles, -7.9%; petróleo crudo, -7.9%; mineral de
níquel, -3.3%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor detalle
en los cuadros 5 y 6.



Cuadros y Gráficos
(Formato Excel 97)
Santafé de Bogotá, 4
de mayo de 2000
28 de abril de 2000
La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión del día de hoy tomó
las siguientes decisiones relacionadas con el régimen cambiario vigente:
1- Por decisión mayoritaria, redujo
el depósito al endeudamiento externo a 0%. Esta medida disminuye los costos de los
residentes colombianos en la contratación del crédito externo y puede facilitar el
acceso a dichos recursos a algunas empresas que actualmente no lo tienen.
2- Modificó la regulación vigente
en materia de mercado de cobertura con el fin de facilitar este tipo de
operaciones. Con este propósito:
- Para las operaciones de derivados
financieros peso-dólar se autorizó que los residentes en Colombia puedan realizar
este tipo operaciones no solo con los intermediarios del mercado cambiario sino con
entidades del exterior que participen de manera profesional en los mercados
internacionales de derivados.
- Para las operaciones de derivados
financieros dólar - otras monedas y sobre precios de productos básicos se autorizó a
los residentes en Colombia para realizar este tipo de operaciones aún cuando no exista
riesgo subyacente. Adicionalmente, en el caso de derivados sobre precios de productos
básicos se permitirá realizar estas operaciones con nuevos agentes.
- Se permite que los intermediarios
del mercado cambiario puedan endeudarse en dólares y utilizar estos recursos en el
mercado local para cubrir su posiciones forward de compra.
Las anteriores modificaciones
sumadas a la reducción del depósito estimularán la realización de las
operaciones de cobertura y el consiguiente desarrollo del mercado.
Santafé de Bogotá,
28 de abril de 2000
14 de abril de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República examinó el comportamiento de la inflación en el mes de marzo. Al igual que
sucedió en febrero, el incremento de 1.7% del índice de precios al consumidor en marzo
fue originado por el aumento en los precios de unos pocos bienes y servicios de alta
ponderación en la canasta familiar, explicado básicamente por deficiencias de oferta.
El aumento en la tasa de inflación
anual de 9.2% en febrero a 9.7% en marzo, se debió a factores estacionales asociados con
el fuerte repunte de los precios de la papa, que por sí solo explica el 20% de la
inflación observada durante el primer trimestre (5.4%). Dicha estacionalidad ha sido
particularmente aguda en este año, al haberse reforzado por el desestímulo a las
siembras que produjo la caída real de 32.7% en los precios de este tubérculo entre 1998
y 1999. Los mayores precios registrados durante el primer trimestre deben estimular las
siembras, provocando una reversión del precio de este producto durante el segundo
semestre. De otra parte, el carácter puntual de los ajustes de precios de las
matrículas, servicios bancarios y gas, permite prever que este tipo de presiones sobre el
índice de precios cesará en los próximos meses.
El indicador de inflación básica
promedioque aisla del índice de precios al consumidor las fluctuaciones temporales
de los precios- al concluir marzo fue de 8.4%. Aunque mostró un leve repunte de 0.2
puntos porcentuales frente al valor observado en febrero, cómodamente se ubica por debajo
de la meta de inflación del 10% para este año.
Por las anteriores consideraciones, la
Junta decidió mantener el nivel y la estructura de las tasas de interés del Banco de la
República y ratificó su compromiso con el logro de la meta de inflación del 10% para el
año 2000.
Santafé de Bogotá,
D.C., abril 14, 2000
7 de abril de 2000
Balanza de Pagos y Deuda Externa de
Colombia en 1999
El Banco de la República presenta
la balanza de pagos y la deuda externa para 1999. El déficit de la cuenta corriente
ascendió a 1.1% del PIB1, y el saldo de la deuda externa se
incrementó en 1.6%. A continuación se reseñan los hechos más destacados de estos
indicadores.
1.Balanza de Pagos.
El déficit de la cuenta corriente
de la balanza de pagos, registró un ajuste importante, al disminuir de US$5.271 millones
(m) (5.3% del PIB) en 1998 a US$963 m (1.1% del PIB) en 1999 (Gráfico 1). El superávit
de la cuenta de capital descendió de US$4.542 m (4.6% del PIB) a US$ 317 millones (0.4%
del PIB), en igual período. Por su parte, las reservas internacionales netas se situaron
en US$8.102 m (7.2 meses de importaciones de bienes y servicios), registrando una
disminución de US$332 m en relación con el año anterior.

Como se aprecia en el Gráfico 2, el
déficit de la cuenta corriente se redujo de 7.2% del PIB en el primer trimestre de 1998 a
0.4% del PIB en el cuarto trimestre de 1999. El descenso del déficit se explica
principalmente por la disminución de las importaciones de bienes (26.4%), el aumento de
las exportaciones (4.8%) y las mayores transferencias netas (78.4%). La caída de las
importaciones obedeció principalmente al declive de la actividad económica en 1999. El
crecimiento de las ventas externas se explica principalmente por los mayores ingresos de
petróleo (61.3%), como resultado del incremento en los volúmenes despachados al exterior
y el alza en la cotización internacional del crudo. Por el contrario, disminuyeron las
exportaciones de café (30.1%), productos no tradicionales (2.5%) y carbón (9.4%). Las
mayores transferencias se debieron a los ingresos para la reconstrucción del eje
cafetero.

La disminución del superávit de la
cuenta de capital, se explica tanto por el menor flujo neto de financiamiento externo de
largo plazo como por las mayores salidas netas de capitales de corto plazo (Gráfico 3).
El descenso en la entrada de recursos de largo plazo obedeció principalmente a las
disminuciones en el flujo de inversión extranjera directa (US$2.034 m), la inversión de
cartera (US$414 m) y los préstamos directos al sector privado (US$ 1.130 m). Por su
parte, las mayores salidas netas de capital de corto plazo, obedecieron principalmente a
la reducción del endeudamiento externo del sector financiero, como consecuencia de las
menores importaciones, y al incremento que registraron los activos de los colombianos en
el exterior.

2. Deuda Externa
La deuda externa ascendió en 1999
a US$34,428 m 2con un crecimiento anual de 1.6%. Esta cifra
representó el 40.6% del PIB con un incremento de 6.5 puntos porcentuales respecto a 1998
(Gráfico 4). Es de resaltar que el aumento de la deuda externa como proporción del
producto se explica básicamente por la disminución del PIB registrada el año anterior y
en menor medida, por el incremento del endeudamiento (Gráficos 4 y 5). Del total del
saldo de la deuda externa, el 87.9% correspondió a obligaciones de largo plazo y el
12.1%, de corto plazo. Por sectores, la deuda externa pública representó el 57.2% y la
privada el 42.8%.

La deuda externa pública ascendió a
US$19,704 millones, con un crecimiento anual de 6.9% y una participación en el PIB de
23.3%, superior en 4.8 puntos porcentuales respecto a lo observado en 1998 (Gráfica 5).
El financiamiento externo de largo plazo del sector público registró un incremento de
US$1.589 m, explicado principalmente por el aumento en los pasivos externos del Gobierno
Central, US$1,864 m. A su vez, la deuda del resto de entidades públicas presentó una
reducción de US$276 m. Por su parte, las obligaciones externas de corto plazo diminuyeron
en US$312 m.

La deuda externa privada se redujo por
segundo año consecutivo, al pasar de US$15.468 m en 1998 a US$14.724 m en 1999. Este
comportamiento se explica por la reducción del financiamiento externo del sector privado
financiero, US$1,207 m (39.9%), debido a las menores necesidades de financiación de las
importaciones de bienes durante 1999. Por el contrario, la deuda externa de las empresas
no financieras presentó un aumento de US$464 m, 3.8%.
Por último, el servicio de la deuda
externa ascendió a US$6,668 m, de los cuales US$2,532 m correspondieron a intereses y
US$4.136 m a amortizaciones. Estos pagos equivalen al 47.8% de las exportaciones totales
de bienes y servicios del país (Gráfico 6), cifra levemente superior a la presentada el
año anterior (47.6%). Del total del servicio de la deuda, el 51.3% por ciento corresponde
a pagos realizados por el sector privado y el 48.7% por las entidades públicas.

| 1 |
Dicho indicador podría
ser menor en razón a que el DANE está revisando las estadísticas correspondientes al
PIB. |
| 2 |
No incluye
financiamiento externo por arrendamiento financiero debido a que no se dispone de
información suficiente para el cálculo de esta estadística. El Departamento de Cambios
Internacionales del Banco de la República está adelantando un trabajo conducente a la
producción de estos datos. |
|
Cuadro y gráficos
(Formato Excel 97)
Cuadro Resumen Balanza
de pagos 1999

Santafé de
Bogotá, D.C., abril 7, 2000
7 de abril de 2000
La Junta directiva del Banco de la
República en su sesión del día 7 de abril, revisó el cumplimiento de las metas del
programa con el Fondo Monetario Internacional, y verificó que todas las metas se
cumplieron ampliamente.
En Marzo se cumplió en exceso la meta
de reservas internacionales en US$ 104 millones.
Las metas de activos domésticos netos
también se cumplieron. En marzo los activos netos domésticos del Banco de la República
estuvieron $ 839 mm por debajo del máximo establecido en el Acuerdo.
Según las necesidades de
financiamiento -"por debajo de la línea"-, el déficit fiscal público
consolidado, calculado por el BR, ascendió en 1999 a $7.867 mm (5.3% del PIB), inferior
en $1.283 mm al tope acordado en el programa con el FMI.
Durante 1999 los desembolsos netos de
deuda externa, ascendieron a US$ 1.766 millones, inferior en US$ 684 millones al tope
máximo acordado con el FMI. Al igual que en el caso del déficit fiscal, el
sobrecumplimiento de los desembolsos netos del año pasado facilita el cumplimiento de las
metas del año 2.000.
Estas cifras ya se presentaron al
Fondo Monetario, y facilitarán la revisión que hará la Misión que llegó al país en
el día de ayer.
Adicionalmente, la Junta Directiva
informa que con el fin de atender la mayor demanda estacional por recursos para el
período de Semana Santa, el cupo de las operaciones a expansión a un día se aumentará
en $350 mm entre el jueves 13 y el martes 25 de abril, con lo que el cupo diario pasará
de $200 mm a $550 mm.
Santafé de Bogotá,
D.C., abril 7, 2000.
4 de abril de 2000
Índice de Precios del Productor - IPP
1.4% variación mensual para el mes de
marzo
- El 46% de este incremento lo explica el
alza del precio de la papa.
- En marzo del año pasado, el
crecimiento mensual del IPP fue negativo (-0.2%). Por esta razón el crecimiento anual
pasó de 10.9% en febrero de este año a 13.7% en marzo.
- Los precios de los bienes industriales
aumentaron 0.8%, superior en sólo 0.1 puntos porcentuales a lo observado en marzo del
año pasado.
El índice de precios del productor
registró en el mes una variación de 1.4%, superior en 1.6 puntos porcentuales a la
registrada en marzo de 1999. Al igual que en el mes anterior, el precio de la papa
continúa en alza, y su incremento para este mes explica 0.6 puntos porcentuales del total
de la variación mensual (en porcentaje 46.2% del total).
En lo corrido del año, el crecimiento
del IPP fue 4.7%. Con respecto a la variación anual, ésta se ubicó en 13.7%, cifra
superior en 1.8 puntos porcentuales a la observada el mes anterior y en 4.2 puntos
porcentuales a la observada en marzo de 1999.
Según procedencia de los bienes, los
precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 1.6% y los precios de
productos importados 0.7%. Según destino económico, las cotizaciones de bienes de
consumo final, aumentaron 2.0% en el mes, seguidos por los materiales de construcción,
1.1%; las materias primas, 1.0% y los bienes de capital, 0.9%.
De acuerdo con la actividad
económica, la mayor variación mensual de precios se presentó en los productos
agrícolas, 3.5%, debido principalmente al alza en las cotizaciones de papa, 40.4%; yuca,
8.2%; banano, 7.2%; pesca, 4.0%; plátano, 4.0%; ganado vacuno hembra, 3.6% y ganado
vacuno macho, 2.5%; entre otros. También cabe destacar la disminución en los precios de
hortalizas y legumbres, -13.4% y las flores, -5.1%. Los precios de productos industriales
aumentaron 0.8% en el mes, destacándose el aumento en los precios de trilla de café,
8.1%; tostión y molienda de café, 6.4%; coquización y productos de la refinación del
petróleo, 3.1%; frituras y pasabocas, 3.1%; productos de metal excepto maquinaria y
equipo, 2.3%; condimentos, salsas y aliños, 2.3%; derivados de carne y pollo, 2.1%; entre
otros. Por su parte los precios de productos mineros en el agregado no presentaron
incremento en el mes, sin embargo, se destaca en este rubro el alza de las cotizaciones de
gas natural, 6.5% y la reducción en el precio de oro, 5.7% y plata, platino y
mineral de hierro, -6.8%, principalmente.
Los resultados de este índice se
ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.
Además del IPP tradicional,
actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes
finales ofrecidos internamente, que resulta de restarle al índice tradicional los precios
de las materias primas, creció 1.6% en el mes, registrando una variación en lo corrido
del año de 6.2% y en los últimos doce meses de 13.8%. Los resultados de este índice se
ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.
Un tercer indicador de
precios del productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de
los bienes producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El
incremento de este indicador en el mes fue de 1.6%, con lo cual su variación en lo
corrido del año se sitúo en 6.8% y en los últimos doce meses en 18.7%. Esta variación
se explica por el alza de 2.0% en los precios de los artículos producidos y consumidos en
el país y 0.5% en los precios de bienes exportados. Dentro de los artículos exportados
se destaca el incremento en las cotizaciones de flores, 9.1%; lámparas eléctricas y
equipos de iluminación, 4.6%; mineral de níquel, 4.3%; llantas y neumáticos de caucho,
4.0%; banano, 3.8%; entre otros. Los resultados de este índice se ilustran con mayor
detalle en los cuadros 5 y 6.



30 de marzo de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
Republica entrega Informe al Congreso
La Junta Directiva del Banco de la
República entregó hoy al Congreso el Informe correspondiente al presente semestre. De su
contenido se deduce que están dadas las condiciones para la recuperación de la economía
en un marco de estabilidad de precios.
Durante 1999 la economía colombiana
inició el proceso de corrección de los grandes desequilibrios macroeconómicos que la
hicieron tan vulnerable en los últimos años. El ajuste económico muestra ya los
siguientes resultados positivos:
- El déficit de la cuenta corriente de
la balanza de pagos pasó de 5.3% del PIB en 1998 a 1.5% al finalizar el año anterior.
Ello alivia de manera importante las necesidades de financiamiento externo del país y
mejora la percepción de solidez de la economía por parte de los mercados
internacionales.
- La inflación se redujo y se acerca a
los niveles internacionales, lo cual contribuye a aumentar la tasa de crecimiento de la
economía en el largo plazo y a mejorar la capacidad adquisitiva de la población.
- La tasa de cambio se liberó sin
sobresaltos y se ha mantenido estable a partir de entonces.
- Las tasas de interés se redujeron
continuamente a lo largo del año, alcanzando niveles mínimos históricos.
- El suministro de liquidez por parte del
Banco de la República ha sido suficiente para sostener la reactivación de la economía,
sin arriesgar la estabilidad de los precios ni la del mercado cambiario.
- Se consolidó la credibilidad interna y
externa de la economía, al haberse adoptado un programa macroeconómico diseñado
conjuntamente por el Gobierno y el Banco de la República, el cual fue avalado por el FMI.
- Con el apoyo decidido del Congreso de
la República, el Gobierno Nacional y FOGAFIN han venido tomando numerosas medidas para
enfrentar el debilitamiento del sector financiero.
- El Gobierno cumplió la meta de
déficit fiscal del programa con el FMI y ha presentado a consideración del Congreso los
proyectos de Ley que contribuirán a un ajuste estructural del desequilibrio fiscal.
Los elementos anteriores son
esenciales para la recuperación de la actividad económica y el empleo en un marco de
menor inflación. En lo que va corrido del año se observan signos claros de recuperación
de la actividad económica y la tasa de inflación ha estado por debajo del 10%. Todo esto
permite prever para el presente año un crecimiento del producto cercano al 3%, según
proyecciones del Gobierno Nacional, y el cumplimiento de la meta de inflación definida
por la Junta Directiva del Banco de la República.
Para consolidar la recuperación
económica se requiere, además de recuperar la seguridad ciudadana y disminuir la
incertidumbre, continuar avanzando en el ajuste de las finanzas públicas y en el proceso
de fortalecimiento del sistema financiero. Para la corrección del desequilibrio fiscal es
inaplazable adoptar medidas de fondo, como las propuestas por el Gobierno al Congreso de
la República, o medidas alternativas que busquen el mismo objetivo.
Santafé de
Bogotá, D. C., marzo 30 de 2000
10 de marzo de 2000
La Junta Directiva del Banco de la
República en su sesión del 10 de marzo examinó los determinantes de la inflación
observada en el mes de febrero.
1. La inflación de febrero (2.3%)
tuvo su origen en problemas coyunturales relacionados con fenómenos de oferta que
afectaron algunos precios de alimentos y servicios que tienen peso importante en la
canasta familiar. Tal fue el caso de la papa, que debido a una insuficiente oferta y a
problemas de abastecimiento generados por los bloqueos en algunas de las principales vías
del país, registró uno de los repuntes mensuales en precios más alto desde 1989.
Similares problemas afectaron los precios de la leche, que es otro rubro importante en la
canasta familiar. El incremento en el precio de algunos servicios también contribuyó a
la inflación de febrero.
2. El repunte de la inflación en
febrero es transitorio y no significa el anticipo de una escalada alcista en los precios.
Lo anterior se corrobora con el comportamiento de la inflación básica cuya tasa anual
disminuyó de 8.3 en enero a 8.2 en febrero. Como se recordará, la inflación básica
aisla el índice de precios al consumidor de las fluctuaciones temporales debidas a
choques en el nivel de precios. En consecuencia, la inflación de febrero es compatible
con la meta del 10% establecida por el Banco de la República para el año 2000 y con una
inflación inferior al 8% para fines del año 2001.
3. Es posible que en los próximos
meses la inflación anualizada aumente transitoriamente. No obstante, se prevé que este
comportamiento no tendrá un impacto duradero en la tendencia decreciente que desde hace
algunos años viene mostrando la inflación.
4. Por las anteriores
consideraciones, la Junta Directiva no encontró necesario modificar la estructura ni los
niveles de las tasas de intervención del Banco. La autoridad monetaria mantendrá
estrecha vigilancia sobre la inflación y tomará las medidas necesarias si surgen
circunstancias que pongan en peligro el logro de las metas de inflación.
Santafé de Bogotá,
D.C., marzo 10, 2000
2 de marzo de 2000
Indice de precios del productor
1.9% variación mensual para el
mes de febrero
- Esta variación mensual es superior
en 0.7 puntos porcentuales a la registrada año pasado.
- Sin embargo, el crecimiento en lo
corrido del año (3.3%) es inferior al acumulado en los dos primeros meses del año pasado
(4.1%).
- El incremento de precios del
productor en febrero estuvo fuertemente influenciado por el comportamiento del precio de
la papa (84%) y, en menor medida por las frutas (10.4%). Mientras tanto hay grupos como el
de las hortalizas cuyos precios presentaron una caída de 5.8%.
El índice de precios del productor
registró en el mes una variación de 1.9%, registrando un aumento en lo corrido del año
de 3.3% y en los últimos doce meses 11.9%.
Según procedencia de los bienes,
los precios de artículos producidos y consumidos en el país, crecieron 2.1% y los
precios de productos importados 1.3%. Según destino económico, las cotizaciones de
bienes de consumo final, aumentaron 3.3% en el mes, seguidos por los materiales de
construcción, 1.2%; bienes de capital, 1.2% y las materias primas, 0.9%.
De acuerdo con la actividad
económica, la mayor variación mensual de precios se presentó en los productos
agrícolas, 4.1%, donde se destaca el alza en las cotizaciones de papa, 84.4%; yuca,
10.0%; frutas, 10.4%; caña de azúcar, 10.1%; plátano, 6.5%; banano, 4.1%; leche cruda,
4.9%; entre otros. Los precios de productos mineros se incrementaron en 1.8%. Esta
variación se explica principalmente por el alza de 24.0% en las cotizaciones de plata,
platino y mineral de hierro, y 9.9% en oro. Por su parte los precios de productos
industriales aumentaron 1.3% en el mes, destacándose el aumento en los precios de
azúcar, 7.3%; panela, 6.8%; carnes preparadas, 6.3%; productos lácteos, 4.9%; cacao y
productos de confitería, 4.4%, vino y champaña, 3.9%; papel y productos de papel y
cartón, 3.8% y productos de madera excepto muebles, 3.3%; entre otros. Los resultados de
este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 1 y 2.
Además del IPP tradicional,
actualmente se calculan dos indicadores más de precios del productor. El IPP de bienes
finales ofrecidos internamente, el cual creció 2.6% en el mes, registrando una variación
en lo que va corrido del año de 4.5% y en los últimos doce meses de 12.0%. Este índice
es el resultado de restarle al índice tradicional los precios de materias primas. Los
resultados de este índice se ilustran con mayor detalle en los cuadros 3 y 4.
Un tercer indicador de precios del
productor es el IPP de demanda final, el cual mide el cambio en los precios de los bienes
producidos en el país, destinados a la exportación o al consumo interno. El incremento
de este indicador en el mes fue de 3.3%, con lo cual su variación en lo corrido del año
se sitúo en 5.1% y en los últimos doce meses en 16.5%. Esta variación se explica por el
alza de 3.8% en los precios de los artículos exportados y 3.1% en los precios de bienes
producidos y consumidos en el país. Dentro de los artículos exportados se destaca el
incremento en las cotizaciones de mineral de níquel, 24.0%; flores, 10.0%; oro, 9.6%;
petróleo crudo, 8.7%; banano, 6.8%; entre otros. Los resultados de este índice se
ilustran con mayor detalle en los cuadros 5 y 6.
Cuadros y gráfico
(Formato Excel 97 100k)
Bogotá,
2 de marzo de 2000
29 de febrero de 2000
Los Codirectores de la Junta Directiva del
Banco de la República fijan su criterio sobre la UVR ante la Corte Constitucional
La Junta Directiva envió hoy 29 de
febrero una comunicación a la Corte Constitucional, en la cual responde al cuestionario
que le fuera enviado por dicha corporación con relación al nuevo sistema de
financiación de vivienda y la UVR.
Algunos de los criterios de la Junta
son los siguientes:
- El sistema de ahorro y crédito
hipotecario denominado en Unidades de Valor Real, UVR, funcionará adecuadamente si el
mercado de capitales y, en especial el de los títulos y bonos hipotecarios de largo
plazo, se desarrolla y profundiza.
- Para ello se requiere de una
inflación baja y predecible y de un marco jurídico estable con el fin de atraer a
ahorradores e inversionistas.
- La UVR protege a los deudores frente
al riesgo de incremento en las tasas de interés, pero traslada ese riesgo al sistema
financiero, lo cual podría generar presiones contra la oferta de crédito y aumentar el
costo de la intermediación. Con el fin de evitar lo anterior, la ley establece la
creación de una operación de cobertura con cargo a un fondo de estabilización
financiado con recursos presupuestales y administrado por el Banco de la República.
- Con relación a la inquietud de la
corte sobre la proporción entre el valor inicial de las deudas y el monto que al final
termina pagando el usuario, la Junta explica que en esa comparación es necesario tener en
cuenta que el poder adquisitivo del dinero cambia con el tiempo y también que el dinero
tiene un costo de oportunidad. Aún en el caso en que la inflación es cero, el usuario
del crédito termina pagando, en términos nominales, más de lo que le desembolsaron.
Esto se debe a que el usuario debe pagar un precio: el costo de acceder a un capital que
no poseía.
- Y continúa: "Para hacer
comparable el monto inicial del crédito con la suma de las obligaciones del deudor es
necesario calcular el valor presente de éstas. El cálculo del valor presente permite
descontar el flujo de pagos por los dos argumentos implícitos en la tasa de interés: la
inflación y la remuneración al costo de utilizar el capital. Al calcular el valor
presente... se obtiene que este es igual al valor desembolsado por el préstamo." Es
decir, una vez descontado el componente inflacionario de la tasa de interés y el costo
real, el crédito solamente se paga una vez.
- En el texto de la Ley 546 de 1999 se
han previsto los instrumentos adecuados destinados a que los créditos y su amortización
puedan ser atendidos por los deudores hipotecarios con un esfuerzo razonable tomando en
consideración su capacidad de pago.
- La UVR, al igual que el UPAC, es una
unidad de cuenta, en la cual se expresan los depósitos, préstamos, cuotas, etc. de
intermediarios financieros y sus clientes en términos de un numerario: las unidades UVR.
La escogencia de una unidad de cuenta no tiene implicaciones monetarias ni implica que se
convierta en medio de pago.
A continuación se anexa el texto
original de la carta enviada a la Secretaría de la Corte Constitucional.
Santafé de Bogotá,
29 de febrero de 2000
Santafé de Bogotá, 28 de Febrero
de 2000
Doctora
MARTHA VICTORIA SACHICA DE MONCALEANO
Secretaria General
Corte Constitucional
La Ciudad
Apreciada Doctora:
En atención a su Oficio No. P-SC-97
del 22 de febrero, nos permitimos adjuntarle a la presente comunicación las respuestas al
cuestionario formulado por el H. Magistrado Dr. José Gregorio Hernández Galindo en
referencia a los Expedientes Acumulados D-2777, D-2782, D-2783, D-2792, D-2802, D-2809 y
D-2811. Estas respuestas siguen de cerca las dadas a ese H. Tribunal por parte del
co-director Luis Bernardo Flórez las cuales ya fueron enviadas a ese despacho.
- Efectuar un análisis
comparativo, desde el punto de vista de su operatividad y efectividad con miras al
cumplimiento de los mandatos de los artículos 51 y 335 de la Carta Política sobre
sistemas adecuados de financiación de vivienda a largo plazo y democratización del
crédito, entre el sistema UVR, que consagran las normas demandadas, y el extinguido
sistema UPAC.
La Ley 546 de 1.999, de acuerdo con
su artículo 1º, "establece las normas generales y señala los criterios a los
cuales debe sujetarse el Gobierno Nacional para regular un sistema especializado de
financiación de vivienda individual a largo plazo, ligado al índice de precios al
consumidor y para determinar condiciones específicas para la vivienda de interés social
urbana y rural".
Según la ley, los créditos para
vivienda no necesariamente tendrán que denominarse en Unidades de Valor Real, UVR, y
también podrán estar denominados en moneda legal, de acuerdo con los parámetros y
condiciones generales que se fijan en la ley (Parágrafo del Artículo 1º y Parágrafo
del Artículo 17º).
De acuerdo con el artículo 2º de
dicha ley, le corresponde al Gobierno Nacional regular "el sistema especializado de
financiación de vivienda de largo plazo para fijar las condiciones necesarias para hacer
efectivo el derecho constitucional a la vivienda digna". Para ese propósito, se
establecen los siguientes objetivos y criterios:
"1. Proteger el patrimonio de
las familias representado en vivienda.
2. Proteger y fomentar el ahorro
destinado a la financiación y construcción de vivienda, manteniendo la confianza del
público en los instrumentos de captación y en los establecimientos de crédito emisores
de los mismos.
3. Proteger a los usuarios de los
créditos de vivienda.
4. Propender por el desarrollo de
mecanismos eficientes de financiamiento de vivienda a largo plazo.
5. Velar para que el otorgamiento de
los créditos y su atención consulten la capacidad de pago de los deudores.
6. Facilitar el acceso a la vivienda
en condiciones de equidad y transparencia.
7. Promover la construcción de
vivienda en condiciones financieras que hagan asequible la vivienda a un mayor número de
familias.
8. Priorizar los programas y
soluciones de vivienda de las zonas afectadas por desastres naturales y actos
terroristas".
En el marco de estos objetivos y
criterios, en la Ley se estipulan diversos instrumentos y mecanismos orientados a generar
recursos de largo plazo para la financiación de vivienda tales como los Bonos
Hipotecarios denominados en UVR (Artículo 9º) y las Titularizaciones de Cartera
Hipotecaria (Artículo 12º). De igual forma, tal y como ya se mencionó, se fijan los
criterios generales para los créditos de vivienda a largo plazo, los cuales podrán
denominarse en UVR o en moneda legal colombiana (Artículo 17º). Por otra parte, la Ley
dedica su Capítulo VI a señalar las condiciones específicas para el otorgamiento de
créditos destinados a la vivienda de interés social y los recursos públicos y privados
que se deben destinar a dicho propósito.
De la lectura de las anteriores
disposiciones se puede colegir que mediante la Ley 546 de 1999 se ha buscado establecer un
sistema especializado de financiación de vivienda a largo plazo y se han señalado los
criterios a los cuales debe responder el sistema "para hacer efectivo el derecho
constitucional a la vivienda digna". Naturalmente, y más allá de los criterios que
inspiran el nuevo sistema, la "operatividad y efectividad" de estas decisiones
legales van a depender, entre otros factores, de las regulaciones y autorizaciones
específicas que le compete expedir al Gobierno Nacional, de la evolución del índice de
precios al consumidor sobre el cual se calcula la UVR, del desarrollo de mercado de los
nuevos instrumentos de financiación a largo plazo que se han dispuesto y de la actividad
misma que dentro del nuevo marco normativo desplieguen los establecimientos de crédito y
las otras entidades que adelanten planes y proyectos de financiación de vivienda.
La comparación "desde el punto
de vista de operatividad y efectividad" de este marco normativo con el que existió
en su momento para el Sistema UPAC no es tarea fácil, puesto que son diferentes en varios
sentidos los conceptos y criterios de diseño de uno y otro. Como se sabe, la creación
del Sistema UPAC se basó en la estrategia de los sectores líderes inspirada por el
Profesor Lauchlin Currie, dirigida a que el sector de construcción y vivienda se
convirtiera en la actividad que dinamizara el crecimiento de la economía y la generación
de empleo. Para su ejecución resultaba imprescindible romper las barreras a la
generación y movilización de ahorros que existían en el país y canalizar estos
recursos hacia el sector líder de la construcción. En el ambiente de una economía
inflacionaria, como la colombiana, se requería desarrollar un nuevo sistema de ahorro y
crédito para la vivienda que fuese autofinanciado y que permitiese preservar el valor
real tanto de los ahorros como de las hipotecas. Así que el Sistema UPAC no fue diseñado
en sus orígenes para resolver directamente las carencias de vivienda de los grupos más
pobres, las cuales dependían de los bajos niveles de ingreso de estos grupos y demandaban
subsidios estatales para su solución. Tampoco, como es obvio, podía tomar en cuenta
preceptos constitucionales que fueron consagrados muchos años después y cuya
interpretación específica procede de sentencias producidas en épocas recientes.
En todo caso, como dan cuenta las
estadísticas disponibles, el Sistema UPAC contó con más de 13 millones de cuentas de
ahorro, ofreció soluciones de vivienda a más de dos millones de colombianos y fue factor
importante en la diversificación y competencia del sistema financiero colombiano.
Ciertamente, las condiciones de la evolución del sistema financiero en los últimos
años, la profunda crisis de la actividad constructora, la caída en el valor real de las
viviendas y el deterioro general del empleo y los ingresos de los colombianos llevaron a
los problemas del Sistema UPAC que son ampliamente conocidos /.
Ahora bien, el éxito del sistema de
financiación de vivienda basado en la UVR no es necesariamente inmediato. Tiene ventajas,
en la medida en que protege a los deudores frente al riesgo de incrementos en las tasas de
interés. Sin embargo, el haber trasladado completamente este riesgo a los intermediarios
puede ser perjudicial para la economía en su conjunto en la medida en que se generen
presiones en contra de la oferta de crédito e incrementos en el costo de intermediación.
Con el fin de evitar lo anterior, la ley establece la creación de una operación de
cobertura con cargo a un fondo de estabilización financiado con recursos presupuestales y
administrado por el Banco de la República para los créditos vigentes al 31 de Diciembre
del año 2000. Una vez entre a funcionar el mecanismo, una parte del riesgo de los
créditos vigentes será cubierto y, por tanto, las presiones sobre el costo de
intermediación y la oferta crediticia deberán verse atenuadas.
Para las nuevas operaciones de
crédito, la ley desarrolla la posibilidad de emisión de títulos de largo plazo en la
misma unidad de cuenta del crédito. Si este mercado se logra desarrollar el nuevo sistema
funcionará adecuadamente, dado que las entidades tendrán activos y pasivos que fluctúan
en el mismo sentido. En caso contrario y de acuerdo a las condiciones del mercado, las
entidades tendrán que seguir captando recursos en pesos (pagando por ellos una tasa de
interés) y colocando en UVR. De ahí la importancia de enfocar esfuerzos hacia el
desarrollo y profundización del mercado de capitales y, en especial, de los títulos y
bonos hipotecarios. Para ello se requiere de una inflación baja y predecible y de un
marco jurídico estable con el fin de atraer a ahorradores e inversionistas.
- ¿Cuál es la proporción hoy
existente, con las modalidades autorizadas de amortización y plazos del UVR, entre el
valor inicial de las deudas y el monto total que al final terminará pagando el usuario
cumplido de un crédito hipotecario dentro del sistema? ¿Qué comparación puede hacerse
con lo que ocurría cuando estaba vigente el UPAC?
La proporción entre el monto total
en pesos nominales que paga un usuario y el valor inicial de la deuda depende de varios
factores, a saber: la tasa de interés acordada libremente entre el deudor y el
establecimiento de crédito, el comportamiento de la inflación, el plazo del crédito y
el sistema de amortización. Como se muestra en el siguiente cuadro, dicha proporción
cambia de manera importante si cualquiera de los factores mencionados fluctúa.

Como se observa en el
cuadro para una inflación de 0% y una tasa de interés real de 8% , si el crédito es a
10 años, deberá pagarse 1.4 veces. Por otra parte si la inflación es de 30%, la tasa de
interés real es de 14% y el período de amortización es de 20 años, la suma de las
obligaciones del crédito será 103.5 veces el valor inicial del crédito.
Si bien los resultados
del cuadro parecieran mostrar que hay un mayor pago, lo cierto es que no es esta la
comparación relevante. Desde la perspectiva del análisis económico y financiero dicha
comparación es errada, dado que no considera que el poder adquisitivo del dinero cambia
en el tiempo e ignora también que el dinero tiene un costo de oportunidad. Aún en el
caso en que la inflación es cero, el usuario del crédito termina pagando, en términos
nominales, más de lo que le desembolsaron. Esto se debe a que el usuario debe pagar un
precio: el costo de oportunidad por acceder a un capital que no poseía.
No es lo mismo una
determinada cantidad de dinero en el momento en que se otorga el préstamo, que la misma
cantidad de dinero cuando termina de pagarse. Esta situación ha sido reconocida por ese
H. Tribunal quien ha señalado que dicha "actualización a valor presente de las
obligaciones dinerarias contraidas a largo plazo con garantía hipotecaria para la
adquisición de vivienda, no vulnera por sí misma la Constitución. Con ello se mantiene
el equilibrio entre acreedor y deudor, pues quien otorga el crédito no verá disminuido
su valor y el adquirente de la vivienda y deudor hipotecario la cancelará en desmedro del
poder adquisitivo de la moneda cuando se contrajo la obligación." (Sentencia
C-383/99 M.P. Dr. Alfredo Beltrán Sierra)
Para hacer comparables
el monto inicial del crédito con la suma de las obligaciones del deudor, es necesario
calcular el valor presente de estas. El cálculo del valor presente permite descontar el
flujo de pagos por los dos argumentos implícitos en la tasa de interés: la inflación y
la remuneración al costo de utilizar el capital. Al calcular el valor presente, y dadas
las características particulares del mercado de crédito a largo plazo en Colombia donde
únicamente entidades especializadas ofrecen crédito para la compra de vivienda, se
obtiene que este es igual al valor desembolsado por el préstamo.
Así las cosas,
independiente del plan de amortizaciones y de la estructura de plazos del préstamo, el
valor presente del flujo de pagos siempre es equivalente al valor inicial del préstamo.
Es decir, el crédito en su componente de capital solo se paga una vez.
Finalmente, respecto al
cuestionamiento de qué comparación podría hacerse con lo que ocurría cuando estaba
vigente el UPAC, cabe advertir que no es posible hacer dicha comparación porque, por una
parte, aún no se ha puesto en práctica el nuevo sistema de financiación de vivienda con
base en la unidad UVR, y, por otra, como se mencionó antes, dependerá del comportamiento
futuro de variables como la inflación y la tasa de interés.
Entre los objetivos y
criterios estipulados en la Ley 546 de 1999 para la regulación del nuevo sistema por el
Gobierno Nacional, se consigna el de "velar para que el otorgamiento de los créditos
y su atención consulten la capacidad de pago de los deudores" (numeral 5, Artículo
2º). Asimismo, en el numeral 6 del Artículo 17º se dispone que "la primera cuota
del préstamo no podrá representar un porcentaje de los ingresos familiares superior al
que establezca, por reglamento, el Gobierno Nacional"; y en el numeral 7 del mismo
artículo que "los sistemas de amortización tendrán que ser expresamente aprobados
por la Superintendencia Bancaria".
Es más, en el numeral
9 del artículo antes referido se define taxativamente que se debe cumplir el siguiente
criterio en los créditos de vivienda: "Para su otorgamiento, el establecimiento de
crédito deberá obtener y analizar la información referente al respectivo deudor y a la
garantía, con base en una metodología técnicamente idónea que permita proyectar la
evolución previsible tanto del precio del inmueble, como de los ingresos del deudor, de
manera que razonablemente pueda concluirse que el crédito durante toda su vida, podría
ser puntualmente atendido y estaría suficientemente garantizado".
Igualmente, en
desarrollo de la ley 546, el gobierno mediante el decreto 145 de 2000 precisó que no es
posible que el crédito hipotecario financie más del 70% del valor del inmueble.
En consecuencia, en el
texto de la Ley se han previsto los instrumentos adecuados destinados a que los créditos
y su amortización puedan ser atendidos por los deudores hipotecarios con un esfuerzo
razonable tomando en consideración sus ingresos y su capacidad de pago.
En todo caso, se
advierte que es posible que deudores particulares enfrenten situaciones adversas que los
lleven a no honrar cumplidamente sus obligaciones, como pueden ser, por ejemplo, la
pérdida del empleo y la desvalorización del inmueble adquirido.
¿Cómo se
están efectuando las reliquidaciones de los créditos que estaban vigentes cuando
comenzó a regir la normatividad demandada? ¿Responde ello, en su criterio, a lo previsto
por las sentencias C-383, C-700 y C-747 de 1999, dictadas por esta Corte y a la del 21 de
mayo de 1999, pronunciada por el Consejo de Estado?
La Junta Directiva del
Banco de la República, una vez notificada la sentencia C-383/99 expidió la resolución
externa 10 del 1 de junio de 1999 mediante la cual, a partir de dicha fecha, ató la
corrección monetaria de manera exclusiva al comportamiento de la inflación, dando así
cumplimiento a la providencia citada.
Por otra parte , como
lo señaló la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado en pronunciamiento
del 1 de diciembre de 1999, la posible reliquidación de los créditos es competencia
exclusiva de los jueces de la república y no de la Junta Directiva del Banco de la
República o de la Superintendencia Bancaria.
El Congreso de la
República mediante la Ley 546 de 1999 autorizó la utilización de recursos
presupuestales con el fin de contribuir a hacer efectivo el derecho constitucional a la
vivienda digna. El artículo 40 de la citada ley facultó al Estado a utilizar recursos
para "abonar a las obligaciones vigentes que hubieran sido contratadas con
establecimientos de crédito, destinadas a la financiación de vivienda de largo plazo y
para contribuir a la formación del ahorro que permita formar la cuota inicial de los
deudores que hayan entregado en dación en pago sus viviendas." Con este propósito
la ley estableció los mecanismos necesarios para utilizar los citados recursos
presupuestales tanto en el caso de deudores en UPAC al día como en mora.
A partir de la vigencia
de la ley, los establecimientos de crédito vienen implementando dichos mecanismos, para
lo cual se les otorgó un plazo de tres meses que aún no ha vencido y cuya
implementación se encuentra bajo la supervisión de los organismos de control y
vigilancia pertinentes.
Información adicional
relacionada con las reliquidaciones deberá suministrarse por la Superintendencia
Bancaria, entidad encargada de verificar el adecuado cumplimiento de la ley.
¿Estima
usted razonable la aplicación del sistema contemplado en las normas acusadas, en especial
respecto de las personas de bajos ingresos que han acudido a la UVR como forma de
adquisición de su vivienda? ¿Cuál es la racionalidad y los supuestos de las fórmulas
con base en las cuáles se determina y orienta el sistema UVR, en particular en lo
relativo a la amortización y proporcionalidad entre lo prestado y efectivamente pagado?
La ley establece que el
Gobierno regulará el nuevo sistema para velar que los créditos y sus cuotas de
amortización se adecuen a la capacidad de pago y de generación de ingreso de los
deudores y para que el monto del crédito no supere en un porcentaje máximo el valor de
la vivienda que se financia. Ahora bien, en la medida en que por sentencia de la Corte
Constitucional se prohibió la capitalización de intereses sobre los créditos de
vivienda, puede suceder o que se exija una mayor cuota inicial o que aumente el monto de
las cuotas al comienzo del plazo del crédito, lo cual puede dificultar el acceso al
crédito de vivienda.
En cuanto a las
soluciones de vivienda para las personas de más bajos ingresos, la ley incluye un
capítulo especial para la financiación de vivienda de interés social tanto urbana como
rural, en el cual se dispone, entre otras cosas, que las entidades financieras deberán
destinar en los próximos años un porcentaje de su cartera bruta de vivienda para este
objetivo y se asignan recursos presupuestales y de FINAGRO para otorgar subsidios a este
tipo de vivienda. Como ha sucedido en el pasado en las políticas de vivienda adelantadas
por los distintos gobiernos, es evidente que los colombianos más pobres requieren un
componente importante de subsidios estatales para lograr satisfacer sus necesidades en
esta materia. Estos subsidios, dado que el presupuesto nacional tiene restricciones,
competirán con otros que pueda dar el Estado, en cumplimiento de la Constitución
Política, en otras áreas.
Acerca de la
racionalidad del sistema UVR, la idea central del mismo es que el valor de la deuda debe
ajustarse únicamente con base en la inflación reciente. El artículo 17 de la ley
establece claramente las condiciones de los créditos, entre las cuales se prevé que el
valor del crédito sea inferior al valor de la vivienda financiada que le sirve de
garantía, que las cuotas se mantengan en la misma proporción frente a los ingresos de
los deudores, que a cada crédito se le cobre una tasa de interés (real) sobre su monto
expresado en UVR con el fin de reconocer el costo de oportunidad del dinero y que haya un
número más reducido de sistemas de amortización que no incluyan capitalización de
intereses. Con lo anterior se logra que las reglas del nuevo sistema sean transparentes y
permitan la adecuada utilización de los recursos que se capten con destino a la
financiación de vivienda.
Adicionalmente, en la
medida en que la nueva regulación no permite la utilización de sistemas de amortización
como los conocidos como "cuota supermínima", se evita que la ilusión de cuotas
muy bajas al comienzo torne el crédito impagable durante el plazo.
Como lo señalamos
anteriormente, no ha existido un desarrollo práctico de nuevos créditos en UVR, razón
por la cual no podría calcularse el margen de intermediación.
La ley 546 de 1999
prevé mecanismos para la obtención de recursos de largo plazo con el fin de financiar el
crédito hipotecario. En la medida que estos mecanismos de financiación tengan un
adecuado desarrollo, podrán captarse recursos en condiciones financieras razonables. En
la actualidad y dado que el mercado de capitales no está plenamente desarrollado, la
colocación de títulos a largo plazo con las características previstas en la ley es
difícil, y seguramente tendrán que reconocer una tasa de interés relativamente mayor.
Con el fin de ilustrar lo anterior, podrían revisarse las colocaciones de TES denominados
en UVR por el Gobierno, las cuales han oscilado entre 6.1% y 9.99%.
De manera general, los
márgenes de intermediación dependen fundamentalmente de diferentes riesgos que enfrenta
el sistema financiero, como son riesgos de liquidez, de cartera y de tasas de interés. En
la actualidad estos son elevados en Colombia y contribuyen a explicar por qué el margen
de intermediación es más alto que en otros países. También hay costos administrativos
relacionados con la operación misma de la actividad de intermediación. En la medida en
que el sistema se haga más competitivo estos costos deben ir decreciendo. Debe
considerarse, adicionalmente, que la ley establece mecanismos de inversiones forzosas que
pueden aumentar estos márgenes.
¿Qué es la
UVR desde el punto de vista monetario? ¿Ha terminado por sustituir al peso como unidad
monetaria? ¿Es, a su juicio, una denominación alterna de la moneda colombiana? ¿O se
trata de un tipo distinto de moneda? Explique su naturaleza. ¿Es la UVR una UPAC con
nombre diferente? ¿Si no lo es, cuáles son las diferencias?
Al igual que la UPAC,
la UVR es simplemente una unidad de cuenta, una medida contable con el cual se reexpresan
los depósitos, los préstamos, las cuotas, los intereses, etc, de intermediarios
financieros y sus clientes en términos de un numerario: las unidades UVR. El valor de la
UVR es simplemente la tasa a la cual se cambia una unidad de cuenta por moneda legal.
Cabe advertir que ante
niveles de inflación altos resulta conveniente adoptar esta unidad de cuenta para
asegurar la actualización de las obligaciones de acuerdo con el crecimiento de los
precios.
Con todo, los
depósitos, préstamos, cuotas, intereses, etc., bien podrían expresarse en términos de
otro numerario. Podrían expresarse en términos de dólares en cuyo caso la llamada tasa
de cambio representa la tasa a la cual una unidad del numerario (el dólar) se cambia por
pesos. Podrían expresarse en términos de sacos de café en cuyo caso el precio del saco
de café representa la tasa a la cual se expresa uno en términos del otro. Todos estos
numerarios son igualmente buenos para propósitos contables.
El que las operaciones
se estipulen y se expresen en términos de cualquiera de estos numerarios, no significa
que dicha escogencia tenga implicaciones monetarias o que la unidad correspondiente se
convierta en un medio de pago.
En un sistema monetario
moderno el valor del dinero o de cualquier otra mercancía o unidad que se use como medio
de pago no se deriva del hecho de estar atado al oro o a cualquier otro respaldo, sino de
su aceptabilidad general. El peso es un medio de pago porque es aceptado como la forma
legal de saldar las deudas. El gobierno lo acepta en pago de las obligaciones tributarias
de los ciudadanos, el tendero lo acepta en pago por la venta de mercancías a sus
clientes, y el sector financiero lo acepta en pago de las obligaciones que con él han
contraído los deudores.
La UVR no es una moneda
ni es mucho menos dinero. Nadie paga con UVR ni ésta tiene el atributo de ser aceptada
como medio de pago. La UVR no puede sustituir al peso en su función como unidad monetaria
y de cuenta del país y como medio de pago. Estos atributos le han sido señalados al peso
por el legislador, conforme a lo previsto en los artículos 6 y 8 de la ley 31 de 1992.
Dado que, como arriba
se dijo, se considera que la UPAC y la UVR son unidades de cuenta, es preciso aclarar que
el Consejo de Estado, en reiterada jurisprudencia ha señalado que la UPAC no es una
medida de valor sino un factor para determinar el valor de las obligaciones del sistema de
valor constante. En Sentencia del 4 de febrero de 1976, al resolver sobre la nulidad de
las disposiciones relacionadas con el sistema de valor constante, dicha corporación
señalo:
"Según el
artículo tercero del decreto 677 de 1972, el fomento del ahorro allí previsto se realiza
´sobre la base del principio del valor constante de ahorros y préstamos determinado
contractualmente` que ´se reajustarán periódicamente de acuerdo con las
fluctuaciones del poder adquisitivo de la moneda en el mercado interno, y los
intereses pactados se liquidarán sobre el valor principal reajustado`. Para el cálculo
de tales reajustes periódicos se tomará en cuenta ´la variación resultante del
promedio de los índices nacionales de precios al consumidor para empleados, de una parte,
y para obreros, de otra parte, elaborados por el Dane`.
"Mediante el
artículo 1 del Decreto 1229 de 1972 se estableció la unidad de poder adquisitivo
constante (UPAC) como un instrumento para "llevar todas las cuentas y registros del
sistema, reducidos a moneda legal". Y por el artículo segundo del mismo decreto se
dispuso que "para los efectos previstos en el artículo 1518 del Código Civil, tanto
en los contratos sobre constitución de depósito de ahorro entre los depositantes y las
corporaciones de ahorro y vivienda como en los contratos de mutuo que éstas celebran para
el otorgamiento de préstamos, se estipulará expresamente que las obligaciones en
moneda legal se determinarán mediante la equivalencia de la unidad de poder
adquisitivo constante" (subraya la sala)
"De los textos
citados se deduce: 1. Que las obligaciones se pactan en moneda legal, y 2. Que la UPAC es
apenas un instrumento que sirve para determinar su equivalencia con las variaciones de
precios en el mercado interno el monto de las obligaciones que contraen las corporaciones
con los ahorradores y de las que contraen con las mismas entidades los beneficiarios de
este tipo de crédito.
"Por consiguiente,
es claro que el objeto de estos contratos de ahorro y préstamo, vale decir, el bien
jurídico sobre el cual recaen es, en todo caso la moneda legal, sólo que como su
cuantía es variable el factor para determinarla es la unidad de poder
adquisitivo constante, que se calcule teniendo en cuenta el índice de precios.
"La Corporación
de Ahorro y Vivienda que reciba una inversión en dinero o moneda legal por el sistema de
valor constante se constituye en deudora del inversionista por una cantidad indeterminada
pero determinable mediante la aplicación del factor UPAC a la cantidad recibida y otro
tanto ocurre a la inversa entre quien recibe un préstamo por el nuevo sistema y la
corporación que lo otorga.
"Lo anterior
significa que el UPAC no es una medida general del valor, la cual, para el efecto, sigue
siendo el peso o moneda legal colombiana sino un factor para determinar el "quatum de
cierto tipo de obligaciones en términos de signo monetario fijado en la ley."
Esta posición ha sido
reiterada por la citada Corporación, entre otras, en Sentencia de junio 12 de 1987. Sala
de lo Contencioso Administrativo. Sección Cuarta. C.P. Jaime Abella Zárate.
Como se desprende de lo
anterior, debe responderse negativamente a las preguntas acerca de si la UVR es una
denominación alterna de la moneda colombiana o si es un tipo distinto de moneda, como
quiera que en ningún caso dicho índice o factor tiene las atribuciones y
características definidas por el legislador en el artículo 8 de la ley 31 de 1992, dado
que no constituye ni unidad de cuenta ni unidad monetaria del país, y no opera como medio
de pago.
Ahora bien, la Corte
Suprema de Justicia en fallo de casación del 24 de abril de 1979, al pronunciarse sobre
si los particulares pueden pactar obligaciones, con sujeción al sistema UPAC (pudiendo
aplicarse la misma teoría para la UVR) señaló lo siguiente:
"En este orden de
ideas y asistidas las partes del principio de la soberanía de la voluntad, les es lícito
que el pago de obligaciones dinerarias diferidas se haga en moneda colombiana con
sujeción al sistema de valor constante de que tratan los Decretos 677, 678 y 1229 de
1972, pues se trata de un mecanismo que no riñe con las normas de orden público, de las
buenas costumbres y que, por el contrario, tiene por venero la misma ley, así el
ordenamiento lo haya empezado a utilizar en un campo de la economía nacional, por cierto
muy importante y vasto, como lo es el del ahorro y la construcción.
"A riesgo de
fatigar con la repetición, se insiste en que este sistema no constituye o configura un
nuevo signo monetario ni algo extraño al desenvolvimiento económico del país.
"(
)
"9. En los
momentos actuales las obligaciones de dinero deben pagarse en moneda colombiana, o sea, en
billetes emitidos por el Banco de la República (arts. 2º. Ley 46 de 1923 y 3º de la Ley
167 de 1938 y 874 del C.Co.), sin que esto sea óbice para que las personas, en sus
negocios jurídicos, acuerden e inserten cláusulas de ajuste o corrección, que la misma
legislación colombiana ya autoriza en algunos sectores de la economía nacional"
Siguiendo la
jurisprudencia transcrita debe anotarse que la posibilidad de utilizar un índice para la
actualización monetaria de las obligaciones no es exclusivo del sistema de ahorro y
vivienda de valor constante, en la medida en que los particulares pueden adoptar como
herramienta de actualización de sus obligaciones o derechos, a fin de precaver el
fenómeno de la depreciación o envilecimiento de la moneda y de la disminución de su
capacidad adquisitiva, el valor de la UVR u otros índices o patrones de indexación como
la cotización del dólar u otras divisas o tasas flotantes como la DTF o la TBS. Estos
mecanismos de actualización de obligaciones no se encuentran prohibidos por la
Constitución y son concordantes con el principio de libre competencia y de autonomía de
la voluntad privada.
Ahora bien, en cuanto a
si la UVR es una UPAC con nombre diferente, como ya se señaló ambas son unidades de
cuenta. Sin embargo se diferencian en su metodología de cálculo y en las autoridades
facultadas para su definición. Como es de conocimiento de ese H. Tribunal el cálculo del
UPAC varió frecuentemente desde su creación. A partir del fallo de la Corte
Constitucional C-383 del 99, la metodología de cálculo se ató exclusivamente a la
inflación por parte de la Junta Directiva del Banco de la República, luego de que
estuviera durante varios años referenciada a la tasa de interés de la economía conforme
lo preveía la ley 31 del 92. De acuerdo con lo ordenado en la ley 546 de 1999, la UVR
también está atada a la inflación, si bien su metodología de cálculo es diferente a
la prevista en la Resolución Externa 10 de 1999. En efecto, la fórmula adoptada por la
Junta Directiva tenía en cuenta el promedio de la inflación del último año, mientras
que la nueva fórmula adoptada por el Gobierno considera únicamente la inflación del mes
anterior a su cálculo. Lo anterior se ilustra en el siguiente gráfico.

¿Cuáles
son, en su criterio, las ventajas y desventajas, económicas y sociales, que ofrece el
sistema UVR?
En principio, de las
disposiciones de la ley no se infiere que el sistema UVR contenga desventajas intrínsecas
económicas ni sociales. Como todo sistema de financiación de largo plazo - y más allá
de la adopción de las regulaciones y controles requeridos para garantizar su cumplimiento
y efectiva operatividad - es necesario que exista estabilidad, certeza jurídica,
confiabilidad y credibilidad en las reglas del juego adoptadas. En sus aspectos
económicos, no sólo es esencial que los créditos se otorguen en condiciones financieras
adecuadas para los deudores, sino también que el sistema ofrezca los estímulos de
mercado indispensables para vincular suficientes recursos de financiación. Para ello
resulta necesario "proteger y fomentar el ahorro destinado a la financiación y a la
construcción de vivienda, manteniendo la confianza del público en los instrumentos de
captación y en los establecimientos de crédito emisores de los mismos" (Numeral 2,
Artículo 2º de la Ley 546 de 1999).
La estabilidad y
racionalidad de largo plazo del Sistema UVR también están relacionadas con otros
factores no menos importantes. Entre ellos se destacan la cultura de pago de las
obligaciones, la consolidación de tasas cada vez más bajas y estables de inflación, la
preservación del valor real de los salarios, el incremento en la capacidad de generación
de ahorro de los colombianos, el desarrollo y la aceptación por el mercado de los
instrumentos de largo plazo para la financiación de vivienda y la existencia de un
sistema financiero cada vez más sólido y competitivo.
Atentamente,
Sergio Clavijo Vergara
Antonio Hernández Gamarra
Salomón Kalmanovitz Krauter
Miguel Urrutia Montoya
Leonardo Villar Gómez
25 de febrero de 2000
El Banco de la República se permite
informar a la opinión pública lo siguiente:
1. El pasado 28 de
enero, el señor Procurador General de la Nación, archivó la investigación preliminar
que adelantaba contra los Miembros de la Junta Directiva del Banco de la República, por
una posible omisión en el cumplimiento de la Sentencia C-383 de 1999 de la Corte
Constitucional, relacionada con el cálculo de la corrección monetaria.
El señor Procurador
resolvió lo siguiente: "Archivar las presentes diligencias al tenor de lo
dispuesto en los artículos 54, 141 y 151 de la ley 200 de 1995, en razón a que no existe
mérito para adelantar investigación disciplinaria por cuanto los hechos supuestamente
irregulares no constituyen falta disciplinaria y no se observa un posible desacato a los
mandamientos de las Sentencias aludidas ". (la providencia alude a las
Sentencias C-383, C-455, C- 700 y C-747 de 1999 de la Corte Constitucional y a la
Sentencia del 21 de mayo de 1999, proferida por el Consejo de Estado)
Destaca el señor
Procurador lo siguiente:
"En atención
a la decisión de la sentencia C-383 de 1999 de la Corte Constitucional, que determina la
inexequibilidad de uno de los componentes de la fórmula de la UPAC, la DTF, la Junta
Directiva del Banco de la República expidió el 1º de junio de 1999 la Resolución
externa No. 10, la cual fue difundida oportunamente, tanto al público como a las
entidades del sector financiero de conformidad con el artículo 20 de la Ley 31 de 1992.
"De lo
anterior, puede concluirse que como consecuencia de la declaratoria de inexequibilidad de
la expresión procurando que esta también refleje los movimientos de la tasa de
interés en la economía, contenida en el literal f) del artículo 16 de la Ley 31
de 1992, fue necesaria que la Junta Directiva del Banco de la República estableciese una
fórmula excluyendo el elemento "tasa de interés"; sin embargo, esto de ninguna
manera limitaba su exclusiva competencia para determinar la metodología del cálculo del
valor de la UPAC, dentro de los términos del citado fallo."
2. Así mismo, mediante
providencia del 18 de febrero de 2000 de la Sección Tercera del H. Tribunal
Administrativo de Cundinamarca, fueron denegadas las pretensiones de la Acción Popular
No. 99-005, instaurada por el señor Edison Alberto Pedreros, "para hacer cesar la
vulneración sobre los derechos e intereses colectivos de los usuarios del sistema UPAC,
en relación con la forma de determinar el valor de la Unidad de Poder Adquisitivo
Constante, tal como lo ordena el artículo 16 literal f de la Ley 31 de 1992 y el
artículo 134 del Decreto 663 de 1993"
En esta providencia el
Tribunal manifestó:
"(
), es
claro para la sala, que como a la fecha de la presentación de la demanda (septiembre 20
de 1999), ya la propia Junta Directiva del Banco de la República, había cumplido su
deber administrativo que le imponían las providencias judiciales, en que se fundamenta el
actor ( la resolución externa que determina el valor de la UPAC con base en el IPC, es de
fecha junio 1 de 1999), no es procedente acceder a la declaración contra el Banco de la
República como se pretende en la demanda.
"
"Así las
cosas, no se presentó incumplimiento alguno por parte de la Junta Directiva del Banco de
la República, que vulnere un interés o derecho de naturaleza colectivo, por cuanto se
expidió la Resolución No. 10 de junio 1 de 1999, donde se consagró al IPC, como factor
para determinar el valor de las denominadas Unidades de Poder Adquisitivo Constante
UPAC".
De igual forma al hacer
el análisis de la sentencia C-383 de 1999, el Tribunal declara " que en ningún
momento, la providencia judicial, determina como fecha de liquidación, el año de 1993,
ni ninguna otra"
Como se observa, tanto
la Procuraduría como el Tribunal Administrativo de Cundinamarca han reconocido de manera
expresa el estricto acatamiento dado por el Banco de la República y su Junta Directiva a
los fallos expedidos por la Corte Constitucional y el Consejo de Estado en relación con
el UPAC.
Santafé
de Bogotá, 25 de febrero de 2000
15 de febrero de 2000
Los banqueros se reúnen con
miembros de la Junta Directiva del Banco de la República
En el marco de las
reuniones que se realizan periódicamente con empresarios y banqueros, se reunieron hoy en
Bogotá el Gerente del Banco de la República, Miguel Urrutia y los co-directores de la
Junta Directiva Leonardo Villar, Salomón Kalmanovitz, Sergio Clavijo y Antonio Hernández
con un importante grupo de banqueros para intercambiar opiniones sobre la situación y
perspectivas de la economía y, en particular, del sector financiero.
A la reunión
asistieron Jorge Humberto Botero de la Asobancaria, Alberto Martínez del Banco Mercantil,
Sergio Uribe de Las Villas, Enrique de la Rosa del Banco Superior, José Elías Melo de
Megabanco, Eduardo Romero de Bank of America, Eduardo Pacheco de Colpatria, Rubén Loaiza
del Banco Tequendama, Mónica Aparicio del Banco Santander, Eulalia Arboleda del Banco
Caja Social, Alejandro Figueroa del Banco de Bogotá, William Gambrel del Bank Boston,
Pablo Muñoz del BCH, Maria del Rosario Sintes de Granahorrar, Efraín Enrique Forero de
Davivienda, Alberto Gutiérrez de Colmena, Efraín Otero del Banco de Occidente, José
Fernando Hurtado de Interbanco, Juan B. Pérez del Banco Agrario, Luis F. Mesa del Banco
de Crédito, y Guillermo Villaveces del Banco Unión. Asistió también la Superintendente
Bancaria, Sara Ordóñez.
Una de las principales
conclusiones de la reunión es la satisfacción con el rápido descenso que han mostrado
las tasas de interés. Los banqueros y las autoridades económicas estuvieron de acuerdo
en que las actuales condiciones de estabilidad macroeconómica permiten prever que hacia
el futuro no hay riesgos de sobresaltos en los costos financieros. Esta tranquilidad es
decisiva para facilitar la reactivación de la demanda de crédito.
La provisión de
liquidez por parte del Banco de la República ha sido adecuada bajo las actuales
circunstancias y no ha sido causante de la restricción crediticia, es una de las
conclusiones que se deriva del análisis de las variables monetarias. Los problemas de la
irrigación del crédito a la economía tienen orígenes diferentes, tanto por el lado de
la oferta como de la demanda de recursos.
"Hay que
convencerse de que la economía ya se está reactivando; así se empezará a reactivar
también el crédito", dijo uno de los banqueros asistentes a la reunión.
El Gerente del Banco
explicó que la crisis resultó del sobreendeudamiento privado y público y que se debía
esperar un ajuste saludable hacia un nivel más moderado de endeudamiento.
Santafé
de Bogotá, 15 de febrero de 2000
4 de febrero de 2000
La Junta Directiva del
Banco de la República, en su sesión del 4 de febrero, autorizó al Gobierno Nacional
aumentar hasta en mil millones de dólares el monto de títulos que podrá colocar en los
mercados internacionales durante este año.
La ampliación del cupo
es coherente con las proyecciones fiscales, cambiarias y monetarias para el año 2000 y
permite al Gobierno Nacional una mayor flexibilidad para recomponer las distintas fuentes
de financiación externa, de acuerdo con el comportamiento de los mercados internacionales
de capital.
Santafé
de Bogotá, D.C., febrero 4 de 2000
28 de enero del 2000
La Junta Directiva del
Banco de la República, en su sesión de enero 28, revisó la trayectoria de la oferta
monetaria en las recientes semanas y sus perspectivas para el presente año.
Se verificó que una
vez superados los aumentos precautelativos de demanda por efectivo, ocasionados por las
expectativas de problemas en los sistemas computarizados por el cambio de milenio, la base
monetaria se ha acercado al corredor previsto por la Junta.
Como todos los años,
parte de la liquidez estacional de diciembre retorna al Banco en el primer trimestre, para
facilitar este proceso, la Junta decidió abrir una ventanilla para captar recursos a un
plazo de 14 días.
Semanalmente se hará
una subasta para recoger liquidez en la cuantía necesaria para mantener la base monetaria
dentro del corredor definido por la Junta. La tasa máxima de la subasta será del 10%.
Santafé
de Bogotá, D.C., enero 28 de 1999
26 de enero del 2000
La inflación seguirá bajando
El Banco de la República
entrega el informe sobre inflación
El Informe
sobre Inflación presentado por el Banco de la República revela los detalles del
comportamiento de la inflación en los últimos meses y proyecta lo que se puede esperar
para los meses siguientes. En este Informe se presenta el detallado análisis que hace la
Junta Directiva del Banco sobre la situación de la economía, con el fin de orientar las
decisiones de política económica.
Las principales
conclusiones del Informe de Inflación presentado hoy por el Banco de la República son
las siguientes:
Los indicadores de
inflación básica, es decir, excluyendo los componentes más volátiles de la canasta,
muestran una reducción en su crecimiento. El promedio de indicadores de inflación
básica en diciembre muestra un aumento de 9.1%.
Los indicadores de la
actividad real sugieren que la producción en el cuarto trimestre de 1999 posiblemente
registró un incremento respecto a la del trimestre inmediatamente anterior, aunque
seguiría siendo inferior a la del mismo trimestre de 1998. Los indicadores que permiten
afirmar lo anterior son:
Las tasas de
captación nominales y reales para el promedio del cuarto trimestre disminuyeron respecto
al nivel promedio del tercer trimestre, en tanto que las tasas de colocación, nominales y
reales, se mantuvieron relativamente estables.
La opinión pública
debe valorar la magnitud de los beneficios de haber logrado una tasa de inflación de un
dígito. Con la reducción de la inflación disminuyen las distorsiones de la economía,
aumenta la eficiencia en la asignación de recursos y se reducen las transferencias
injustificadas de ingreso, con lo cual es de esperar un aumento en la tasa de crecimiento
de largo plazo de la economía colombiana y una mejora en el bienestar de la población.
Se debe aprovechar la caída de la inflación en 1999 para consolidar hacia el futuro una
tasa de inflación baja, similar a la de los países desarrollados.
Bogotá,
26 de enero de 2000
25 de Enero del 2000
Racionalización en el Banco de
la República
El Banco de la
República suspenderá este año el servicio de tesorería en varias de sus 24 sucursales
a partir del próximo 1 de septiembre. En el pasado ya había introducido estas reformas
en ciudades intermedias como Honda, Ipiales, Buenaventura y Girardot.
No se cerrarán
sucursales Se reforzarán las áreas de Estudios Económicos y Cultural
La suspensión del
servicio de tesorería no implica el cierre de las sucursales del Banco en estas ciudades.
Por el contrario, se mantendrán y reforzarán las actividades de Estudios Económicos y
Cultural. En las sucursales que actualmente no tienen área cultural, ésta será
establecida. Las oficinas contarán con bibliotecas conectadas electrónicamente a la
Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, con sala de informática y acceso de los
usuarios a Internet, con sala infantil, etc. El área de Estudios Económicos de las
sucursales se mantendrá y fortalecerá, de manera que contribuya con información
estadística e investigación del mejor nivel sobre la economía regional.
El sector financiero no
se perjudica en absoluto.
El servicio de
tesorería y distribución de efectivo será prestado de manera eficiente por las
transportadoras privadas de valores. El Banco arrendará sus áreas de bóvedas y
movimiento de valores a la transportadora de valores que garantice el mayor impacto
positivo sobre la comunidad financiera de la ciudad. De esta manera la transportadora
contará con un centro de efectivo con las mejores especificaciones de localización y
seguridad. Así ha funcionado sin ningún problema en otras ciudades intermedias que nunca
han tenido sucursal del Banco de la República, tales como Barrancabermeja, Tuluá,
Sogamoso y recientemente en Buenaventura, Honda, Ipiales y Girardot.
Las innovaciones
tecnológicas que el Banco de la República ha puesto al servicio del sector financiero
para facilitar el traslado electrónico de fondos y en general para la modernización del
sistema de pagos también permiten que se realice esta racionalización sin traumatismos,
y para beneficio tanto del Banco como del sistema financiero.
Continuación de un
esfuerzo de racionalización
Esta reorganización
hace parte del esfuerzo en que está empeñado el Banco de la República para adaptar su
estructura interna desde hace más de diez años y particularmente teniendo en cuenta las
funciones que le encomendó la Constitución de 1991. En efecto, el Banco ha dejado a un
lado funciones que desempeñaba anteriormente, tales como el manejo de los créditos de
fomento agropecuario e industrial, la administración de PROEXPO, el manejo de la Oficina
de Cambios, etc. Este proceso ha derivado en una reducción de 40% de su nómina de
personal desde 1991.
Adicionalmente, este
esfuerzo es consistente con las directrices de la Junta Directiva del Banco y del Gobierno
Nacional de lograr el saneamiento de las cuentas fiscales. Vale la pena recordar que las
utilidades del Banco son traspasadas anualmente en su totalidad al Gobierno, con lo cual
la racionalización de gasto del Banco libera recursos para ser utilizados en los
programas de gasto social del Gobierno.
No habrá despidos de
trabajadores
La suspensión del
servicio de tesorería en las ciudades mencionadas no conlleva despidos de trabajadores.
El personal podrá acogerse a los planes de retiro con pensión temprana que ha venido
ofreciendo el Banco, o será reasignado a las áreas Cultural y Económica, o a otras
oficinas del Banco.
Bogotá,
25 de enero de 2000
14 de Enero del 2000
La Junta Directiva del
Banco de la República, en su sesión de enero 14, analizó la situación de la economía
a finales del año de 1999 y las perspectivas para este año. También evaluó los
resultados de la inflación en 1999 y las proyecciones en materia de precios para los
años 2000 y 2001.
Distintos indicadores
muestran los inicios de una recuperación económica en el último trimestre del 99. Como
existe suficiente capacidad instalada no utilizada en el aparato productivo, es posible
una recuperación rápida sin presiones inflacionarias.
Las proyecciones sobre
inflación sugieren con bastante seguridad que la meta del 10% fijada para el año 2000 se
alcanzará. Los diferentes modelos estadísticos del Banco pronostican una inflación en
el rango del 8 al 10% para el año 2000, dentro de los actuales lineamientos de la
política monetaria. Igualmente dichos modelos de inflación prevén aumentos de precios
entre el 5 y el 8% para el año 2001.
En estas circunstancias
se tienen las condiciones adecuadas para consolidar tasas de inflación de un dígito, en
un ambiente de clara recuperación económica.
Santafé
de Bogotá, D.C., enero 14, 2000
3 de Enero del 2000
Total normalidad en el Banco de
la República durante el cambio de milenio.
Las operaciones del
Banco de la República con el sistema financiero se iniciaron hoy en condiciones de
absoluta normalidad. Todos los equipos y sistemas de información recomenzaron actividades
sin ningún inconveniente.
El sábado 1 de enero
del 2000 el Banco de la República realizó pruebas internas de compatibilidad año 2000 a
nivel nacional a los sistemas críticos que soportan la misión del Banco. Todas las
pruebas tuvieron resultados exitosos.
De igual forma, el
mismo día, un grupo de entidades del sector financiero efectuó pruebas de conexión,
operación y consulta de saldos a los sistemas y servicios ofrecidos por el Banco de la
República a las entidades, como es el caso de los sistemas de compensación y
liquidación de cheques (CEDEC), el sistema electrónico de negociación (SEN), los
sistemas de transferencias electrónica de fondos de alto valor (SEBRA) y de bajo valor
(CENIT) y el sistema de administración de los títulos-valor materiales e inmateriales
emitidos y/o administrados por el Banco (ATLAS-DCV), con resultados igualmente exitosos.
En lo que respecta a la
demanda por liquidez por parte del sistema financiero durante el fin de año, ésta fue,
en efecto, superior a lo históricamente observado durante el mes de diciembre. En
prevención de eventuales retiros por parte del público, las entidades financieras
acudieron a la liquidez del Banco de la República, a través de los cupos de Repos y del
apoyo de liquidez creado especialmente para atender las necesidades del cambio de milenio.
El saldo total de los Repos al 29 de diciembre de 1999 era de $2.480.732 millones. El
saldo del apoyo para el año 2000 al 30 de diciembre de 1999 fue de $284.600 millones.
El crecimiento de los
billetes y monedas en circulación a 31 de diciembre de 1999 fue de 31% con respecto al
nivel del año pasado, lo cual implica un crecimiento real bastante superior al
históricamente observado. Sin embargo, el Banco de la República estuvo preparado desde
tiempo atrás para proveer al sector financiero y al público en general niveles aún
mayores de efectivo y, aunque la demanda por éste fue superior a la observada
históricamente, se mantuvo en niveles manejables que indican que los depositantes y
ahorradores mantuvieron su confianza en la preparación del sector financiero y del país
en general para superar exitosamente la problemática del cambio de milenio
El adecuado suministro
de liquidez por parte del Banco de la República, la preparación de las entidades
financieras y la confianza por parte del público, permitieron una transición al año
2000 sin ningún inconveniente para el sector financiero colombiano.
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