América
fue descubierta mucho antes de Cristóbal Colón, por caminantes de
la Edad del Hielo. Los casquetes polares habían congelado tanta agua que
el nivel de los mares era más bajo, y Beringia, el actual estrecho de Bering
que separa Asia de América, era una llanura donde pastaban grandes animales.
Los grupos humanos que cazaban esos animales o recogían frutos y moluscos
pasaron a nuestro continente sin darse cuenta. Aquí encontraron amplios
territorios, con ricos y diversos ambientes que les proveían el sustento.
Durante milenios no necesitaron cultivar sino que vivieron de lo que les brindaba
la naturaleza, moviéndose dentro de su territorio para ir a los lugares
de cacería o aprovechar las plantas en la época que sabían
era de cosecha. En
Colombia se han hallado vestigios de estos primeros pobladores desde hace 16.000
años. Hace 5.000 años, según huellas registradas por los
arqueólogos, muchos grupos decidieron asentarse y poner en práctica
su gran conocimiento del medio para empezar a cultivar. Las poblaciones crecieron
y con el tiempo nombraron líderes y caciques para coordinar su vida política
y ritual. Hace sólo unos 2.500 años, estos líderes empezaron
a usar la orfebrería como símbolo de su poder.
Las
primeras huellas del hombre en el continente
América
a finales de la edad del hielo Las
piedras cuentan su propia historia
Colombia:
la puerta de ingreso a Suramérica
Una
espléndida cena hace 8.000 años |