|
|
| Desde
el 600 d.C. la Cordillera Oriental fue gradualmente ocupada por diversos pueblos
de la familia lingüística chibcha, originaria de Centroamérica.
Los europeos encontraron en 1536 a los muiscas, guanes, laches, chitareros y otros
grupos que mantenían relaciones económicas, rituales y simbólicas
y se reconocían como parientes cercanos. Pectorales de hombres-ave y múcuras
de cerámica indican esa visión compartida del mundo.
La vida
de los chibchas estaba profundamente imbuida de preceptos religiosos. Los sacerdotes,
llamados jeques, inhalaban un alucinógeno para comunicarse con seres míticos,
y reestablecían el equilibrio del universo por medio de ofrendas de figuras
de hombres, mujeres, seres asexuados y escenas, multitud de animales y objetos
cotidianos, que depositaban en ofrendatarios con formas humanas, animales, fálicas
o de bohío. Incluso durante la Colonia, los cuerpos de personajes importantes
fueron preservados como momias y colocados en cuevas profundas, envueltos en varias
capas de mantas, redes y pieles, con figuras votivas.
Muisca en la exposición
del Museo del Oro
Caciques, jeques, capitanes y pregoneros
Vida religiosa y ofrendas
La balsa de Eldorado
Los tres estilos |