Vaciadas
a la cera perdida en aleaciones de oro y cobre, las bellas orejeras tairona permiten
apreciar la síntesis entre abstracción y figuración en la
imaginación del artista y orfebre prehispánico. Como en las metamorfosis
del mundo animal, la forma semilunar básica llega a transformarse en serpiente
de dos cabezas.
Orejeras
Tumbaga 900
d.C. - 1600 d.C. Magdalena 4,2
x 7,8 cm 4,3 x 7,7 cm