Los muiscas celebraban en sus lagunas una ceremonia a la que se ha dado el nombre de El Dorado. En ella el heredero del cacicazgo, cubierto de oro en polvo, tomaba posesión de su mandato con una gran ofrenda a los dioses. En esta representación aparece en el centro de una balsa rodeado por los caciques principales y su séquito, todos adornados de oro y plumería.

 
 
   
 
Balsa muisca (figura de ofrenda)
Oro
600 d.C. - 1600 d.C.
Pasca, Cundinamarca
10,2 x 19,5 x 10,1 cm
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