¡Qué buen alimento es el maíz! Lo sembramos en muchas variedades y lo comemos en sopas, tamales y arepas. A las matas de maíz les enredamos fríjoles y habas. Y al lado sembramos papas, ahuyamas, cubios y nabos. También comemos frutas y con ají le damos sabor a las carnes de monte que cazamos y a los peces que nos da la quebrada. ¿Haría falta más?

Permítame, su persona, que le explique otro tantico. En nuestra vereda de Tuaté todos somos familia y vivimos en diez o doce casas. Hay mucha tierra fértil en estas verdes colinas, y aunque la tierrita es de todos, cada hombre con su esposa tiene asignada una parcelita para cosechar lo suyo. Mi tío el Tuaté es el que manda esta vereda, es el capitán. Él tiene además su labranza grande de maíz que todos le cultivamos. También el cacique tiene allí abajo una labranza grandota a donde vamos a sembrarle y cosecharle como tributo, para que pueda darnos grandes fiestas y hacer las ceremonias religiosas, porque él tiene más de diez jeques que son muy sabios y le dan consuelo a todo el mundo.

En esta vereda somos olleros, esa es la tradición de por aquí, hacer ollas de barro. Cada semana en el día de mercado las llevamos a cambiar y trocar por sal y por algodón que traen los mercaderes de otras partes.

 
 
  
 
   
  
 Soy un sacerdote muisca
Soy un cacique muisca
Somos un hombre y una mujer muiscas
Soy un mercader muisca
Soy un orfebre muisca
La ceremonia de ElDorado
Soy una momia muisca
 
 
 
  
 Avioncitos del Tolima
Para mirarte mejor: el pez alado
 
   
 

 
 
  © 2008. Banco de la República. Todos los derechos reservados. Go to English home page Barra de menús Preguntas más frecuentes Ir al índice en español