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Para que la exhibición del Museo del Oro pueda visitarse
se requiere el trabajo de muchas personas que hacen realidad
la misión que éste se ha impuesto como entidad
cultural. El Museo es, con la Biblioteca
Luis Ángel Arango, una dependencia de la Subgerencia
Cultural del Banco
de la República. Está a cargo de una Directora
y se divide en una Subdirección, secciones y oficinas.
Con el fin de preservarlas, la Sección de Registraduría
maneja y controla las diferentes colecciones para velar por
su conservación y seguridad, manteniendo vigente el inventario
en todo momento en una base de datos que es la espina dorsal
del trabajo del Museo. Atiende el cuidado de las reservas de
metal, cerámica y otros materiales, lleva las piezas
a los funcionarios que las solicitan para su investigación,
análisis, fotografía, montaje u otros manejos
específicos, y luego las regresa a los depósitos
conservando la historia de cada movimiento con un cuidado notarial.
Coordina además el traslado de exposiciones nacionales
e internacionales y realiza, con una tecnología de avanzada,
la toma de fotografías digitales.
La Oficina de Restauración interviene los objetos
antiguos que forman parte de las colecciones para garantizar
su conservación en el tiempo y su adecuada y fidedigna
apariencia en las exposiciones. Elabora además los reportes
de estado de cada objeto.
La Oficina de Conservación Preventiva mide y
controla las condiciones ambientales de las reservas y de las
exhibiciones en Bogotá y en todo el país, velando
por la salvaguardia del patrimonio arqueológico hacia
el futuro.
Responsable de la investigación, la Subdirección
Técnica contiene el conocimiento y el criterio en
arqueología que requiere la actividad específica
del Museo y es el contacto del Museo con el gremio antropológico
y arqueológico.
La Oficina de Arqueología tiene el compromiso
de estar siempre al día en cuanto al avance de esta disciplina
en el país, con el fin de catalogar y producir el conocimiento
científico sobre la colección que relacione los
objetos con las culturas orfebres que los produjeron. Investiga
los objetos mismos como fuente inagotable de conocimiento. Gracias
su experiencia sobre los distintos públicos, los arqueólogos
y arqueólogas conciben y coordinan además los
guiones de nuevas exposiciones y realizan su curaduría.
Para dar a conocer, la Sección de Divulgación
coordina los procesos de edición e impresión de
libros y catálogos, así como del Boletín
y el sitio del Museo en Internet, y maneja el Centro de Documentación.
A través de la Oficina de Servicios Educativos
investiga sobre comunicación y educación, promueve
el contacto con los maestros y les brinda diferentes recursos
didácticos sobre los temas del Museo.
La Sección de Museología pone en escena
la colección y se encarga de los aspectos de arquitectura,
diseño y estética de las exhibiciones. Vela por
la calidad de la presentación de todos los elementos
visibles en las salas. Diseña, produce, monta y mantiene
las muestras permanentes y temporales que son el principal medio
de comunicación de un museo hacia su público.
Cuenta con el apoyo del Taller de Carpintería
y del Taller de Soportes, que concibe y elaborar los
soportes metálicos que sostienen cada uno de los objetos
de la nueva exhibición del Museo.
El Coordinador de informática da soporte de primera
instancia en el manejo de los computadores personales del Museo,
conectados en una moderna red que provee innumerables facilidades,
y asesora y coordina numerosos proyectos relativos a las nuevas
tecnologías de informática y electrónica
en el Museo del siglo XXI.
Finalmente, la Sección de Servicios al Público
atiende a los visitantes que son la razón de ser del
Museo y ejecuta la programación de actividades dirigidas
al público. Organiza los eventos y es además el
canal de comunicación con la prensa.
Su Oficina de Guías es la cara amable que acoge
a los visitantes brindándoles atención e información;
como tal, es el resultado final y la cristalización de
todos los proyectos que se generan en el interior de las áreas
técnicas y administrativas para cumplir con la misión
de este gran centro cultural.
Quedan por mencionar la tienda y el restaurante, la vigilancia,
los técnicos de mantenimiento, el personal de aseo y
todas las funciones externas, así como las que cumplen
instancias del Banco de la República o de la Subgerencia
Cultural diferentes del Museo. Todos son esenciales tanto para
la vida de éste como para el buen desempeño de
quienes en él trabajan. La seguridad, que se destaca
por su profesionalismo, la administración, la arquitectura,
la gestión del recurso humano, la informática,
la química de metales, la asesoría jurídica
y de contratos, las adquisiciones, la auditoría y tantas
otras tareas que dependen directamente del Banco, refuerzan
en el Museo del Oro la solidez y estabilidad que caracterizan
al trabajo del banco central en lo económico y lo cultural.
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