![]() Eduardo Londoño Museo del Oro |
Los mayores cacicazgos de Colombia
El territorio de los muiscas abarcaba las cuencas y valles del río Bogotá hasta Tena, el río Negro hasta Quetame, el Guavio hasta Gachalá, el Garagoa hasta Somondoco, el Chicamocha hasta Soatá y el río Suárez hasta Vélez. No existe un acuerdo sobre cifras de población, pero los conquistadores son enfáticos en destacar la multitud de los indígenas. También, aunque conocían las ciudades empedradas de la Sierra Nevada de Santa Marta, les llamó la atención el refinamiento y complejidad de las casas y construcciones:
Vista desde lo alto del cerro de Suba, la sabana de Bogotá presentaba una amplia zona pantanosa rodeada por una llanura cubierta de pastos y vegetación baja. En ella se destacaban numerosas aldeas Suba, Tuna, Tibabuyes, Usaquén, Teusaquillo, Cota, Engativá, Funza, Fontibón, Techo, Bosa, Soacha... y palacios compuestos por bohíos rodeados por dos o tres empalizadas concéntricas, semejantes a los alcázares árabes del sur de España.
Este "Valle de los Alcázares" que con las sierras nevadas de la Cordillera Central en el horizonte dio pie para el nombre de Nuevo Reino de Granada, era en efecto el núcleo del cacicazgo de Bogotá. Las Sierras Nevadas de granada continúan en España la cadena sagrada para los grupos Chibchas! Con su sede de gobierno en Funza, este era el cacicazgo regional más extenso y poblado, no sólo del territorio muisca sino de todo el norte de Suramérica en aquel siglo. Sus gobernantes, los Zipas, lo habían conformado recientemente anexando los cacicazgos intermedios de Guatavita, Ubaque, Ubaté, Zipaquirá y Fusagasugá (Londoño, 1988). Sin embargo, y por esa misma razón, Bogotá era a la vez el más inestable de los cuatro cacicazgos regionales en que se dividía en ese entonces el territorio de los muiscas. Así, aunque el cacique de Bogotá opuso resistencia a la conquista, muchos de sus sujetos prefirieron sacudirse su dominio aliándose a los europeos, como sucedió cuando Quesada salió por el valle del Teusacá hacia el norte:
Al norte del país muisca existían otros tres grandes cacicazgos regionales. Tunja, una entidad más antigua que Bogotá aunque territorialmente más reducida, guardaba la venerable tradición de los Zaques que se oponían permanentemente a la expansión de los bogotáes; Sogamoso tenía un carácter sagrado por la presencia de templos y tradiciones de índole solar; Duitama, finalmente, se destacó por su belicosidad ante los invasores. La expedición que conquistó estas tierras obtuvo el mejor botín de cuantas exploraron la América al norte de los Incas y al sur de los Aztecas: extensos valles planos de tierras fértiles y clima agradable para el europeo, como no los tenían los taironas de Santa Marta; y sociedades complejas pero pacíficas, limpias de yerba ponzoñosa, que trabajarían para ellos como estaban acostumbradas a hacerlo para sus caciques. |
| Los Muiscas: una reseña etnohistórica... (índice) Introducción La encumbrada vida de los caciques Las comunidades locales Poblamiento y recursos El mundo visto desde la religión Bibliografía |