|
||||
Una nueva tecnología
|
||||
|
Pablo Obando |
||||
|
Abstract |
A new museographical mounting technology has been introduced in the Banco de la República Gold Museum expansion project in Bogotá, one where the archaeological objects in the collection are supported by made-to-measure stainless steel wire supports. The structure remains hidden and allows the aesthetic qualities of the object to stand out, without any interference. Of French origin, this technique has been developed over a period of four years in the Bogotá Gold Museum's Supports Workshop, and offers numerous advantages.
|
|||
|
Resumen |
Para la ampliación del Museo del Oro del Banco de la República en Bogotá se implementó una nueva tecnología de montaje museográfico: las piezas arqueológicas de la colección están soportadas por estructuras en alambre de acero inoxidable hechas a su medida. La estructura queda oculta y permite exaltar sin interferencias las cualidades estéticas del objeto. Aprendida en Francia, esta técnica se viene desarrollando desde hace cuatro años en el Taller de Soportes del Museo del Oro de Bogotá, con múltiples ventajas. |
|||
|
Contenido |
Hilo y alfiler |
|||
|
|
IntroducciónTres años antes de la apertura de las nuevas salas del Museo del Oro del Banco de la República en Bogotá, un equipo empezó a trabajar en la elaboración de las estructuras en alambre de acero inoxidable que soportan las piezas precolombinas de oro, hueso, piedra, concha y cerámica en las nuevas vitrinas. Esta idea que se estrena en el Museo y en Colombia nació de la preocupación museográfica por transformar la manera en la que los objetos fueron exhibidos en el Museo desde la década de 1960.
|
|||
Hilo y alfilerEl Museo generó en esa época, de la mano de la arquitectura moderna, un estilo de museografía que creó escuela en el país y fue ampliamente retomado por otros museos. Cubos y zócalos de madera forrados en paño o pintados servían para resaltar los objetos, que se fijaban a ellos o a la madera del fondo con alfileres de varios tamaños, hábilmente doblados. Otras piezas se colgaban con hilo de nylon de la rejilla ubicada bajo las lámparas superiores de las vitrinas. Este método, aunque funcional, presentaba una serie de problemas que se analizaron al tomar la determinación de perpetuar el sistema o transformarlo en esta nueva etapa del Museo. Debido a la poca longitud de los alfileres, su uso hacía necesario acercar demasiado las piezas contra el fondo de la vitrina. Esto hacía perder volumen a los objetos y dificultaba la iluminación. Los cubos tenían un papel muy protagónico en la composición, también en detrimento del volumen propio de los objetos antiguos. A menudo era necesario usar ceras de montaje para ayudar a fijar el objeto en su sitio. Además, como muchas de las piezas carecen de puntos de agarre, bien sea por su forma o peso o bien por su estado de conservación, la labor de montaje se complicaba. Con los hilos de nylon era posible alejar las piezas del fondo, buscando
exaltar las formas, mejorar la iluminación o simplemente soportar
aquellas piezas que físicamente no se pueden montar con los
alfileres. Pero al quedar colgadas de uno o dos puntos, éstas
se mecían en el aire con el más leve movimiento, quedando
expuestas a golpearse entre sí o con el fondo. Además
los filamentos que en esta lógica se consideraban invisibles
por ser transparentes, en realidad brillaban bajo las lámparas
como una serie de líneas que cortaban la armonía al
interior de la vitrina, y eran distractores visuales. |
||||
|
|
Nuevas estructurasDentro del nuevo esquema de museografía, para cada pieza se elaboró un soporte de acero inoxidable hecho a la medida siguiendo su forma, sus ejes, y de tal manera que permite sostener el objeto como si estuviera flotando en el aire. El éxito de cada soporte es que permanezca invisible para quien observa el objeto en la vitrina. Su no presencia dentro del montaje permite exaltar al máximo las cualidades estéticas de cada pieza. |
|||
![]() ![]() ![]() |
||||
|
Cada soporte
se elabora a partir de un análisis detallado del objeto correspondiente. Esta técnica de montaje tiene sus orígenes en Francia. Fue aprendida del escultor y diseñador Marc Jeanclos, quien en su atelier ha hecho innumerables montajes para museos como el Louvre, el Museo de la Música y el Museo de Historia Natural, entre otros. Uno de los miembros del Taller de soportes viajó en junio de 2001 a París para capacitarse por un mes con el maestro Jeanclos y participar en el montaje de una exhibición permanente en el Museo de Artes y Tradiciones de Bayonne, al sur de Francia. A su regreso, se montó el taller y desde entonces se desarrolló y adaptó esta tecnología a las necesidades de la colección del Museo del Oro. Cada soporte está compuesto de dos partes: un vástago
o varilla que sostiene el peso total de la estructura, el cual va
fijado al fondo de la vitrina, y unas uñas hechas en un alambre
de calibre menor al del vástago, que tienen como función
agarrar la pieza. (Imágenes 1, 2, 3) El proceso de elaboración
de un soporte comienza con el diseño de la estructura. Para
ello se hace un dibujo esquemático de la pieza, se determinan
sus ejes, los posibles puntos de agarre y la posición en la
que debe quedar exhibida. Hecho esto se deciden los calibres de la
varilla que servirá de vástago y del alambre de las
uñas, que dependen del peso de la pieza. |
||||
![]() ![]() ![]() |
||||
|
Con los soportes, objetos compuestos
por dos partes pudieron tener una perfecta legibilidad sin recurrir
a ninguna otra intervención. Esta labor se inserta en un trabajo completamente multidisciplinario: un arqueólogo define cuáles son los objetos que van en cada vitrina y cómo deben ir relacionados entre ellos dependiendo del período, el tema tratado, el uso que tuvo el objeto, etc.; un museógrafo define la posición y la distribución espacial de cada pieza y ubica los objetos estéticamente dentro de la vitrina. De esta disposición, orientación y distribución depende totalmente el diseño del soporte. No se puede diseñar un soporte sin un previo diseño museográfico, puesto que es en ese proceso donde se define cómo debe ir montada la pieza. El Taller de soportes también es multidisciplinario, puesto que está conformado por un restaurador de metales y dos orfebres. Entre varillas y alambres rígidos de acero inoxidable en diferentes calibres, platinas de bronce y soldadura de plata, pinzas de varios tipos, alicates, máquinas diversas, los tres usan principalmente la creatividad y las manos con el propósito de “crear una joya en acero para cada pieza, a manera de ofrenda para nuestros antepasados”. Las piezas mismas son la inspiración de todos los diseños; su estética, su significado y un profundo respeto por estos objetos son el impulso y la motivación de los miembros del taller En la primera etapa de la ampliación del Museo del Oro se
exhiben varios miles de objetos de las colecciones. Dado que cada
uno es único, resulta imposible industrializar o masificar
el proceso. Cada estructura se fabrica de forma individual, tantas
veces como sea necesario: no pocas veces fue necesario cambiar la
disposición museográfica de la vitrina luego de terminado
el proceso de elaboración de soportes, lo que implicó
volver a empezar |
||||
|
|
El montajeLa renovación museográfica del Museo del Oro Quimbaya en Armenia, en diciembre de 2003, sirvió como un primer experimento que permitió probar la efectividad del sistema. El montaje fue entonces un éxito: muy rápido desde el punto de vista operativo y con un resultado estético excelente. Un montaje limpio donde se pueden apreciar claramente las piezas. Para el montaje del Museo de Bogotá se trabajó previamente, durante un año, en la realización de premontajes: se produjo una vitrina cuyo fondo era un enrejado metálico, y se creó un sistema magnético que permitía fijar en cualquier punto los soportes de acero con los objetos engastados a ellos. El diseño que se tenía graficado en computador podía entonces montarse a escala real y con los objetos originales, para tomar las decisiones definitivas de estética, comunicación y soportes. Cada soporte aprobado se marcó soldándole una ficha metálica removible donde se había grabado el número de inventario del objeto correspondiente. Al tiempo que se trabajaba en los premontajes, en el nuevo edificio se construían estructuras, paredes y pisos, se instalaban las vitrinas de seguridad y las distintas redes y cableados. Así que apenas todo estuvo listo, llegado el momento del montaje real en las salas sobre los fondos de vitrina en acrílico mate perforado de acuerdo con las plantillas de premontaje, este tardó apenas unos días y no presentó mayores dificultades. |
|||
ConclusiónEl nuevo sistema de montaje implementado
en el Museo del Oro es único en el país. Ha permitido
realizar un montaje extremadamente complejo y delicado con un alto
nivel de excelencia y eficiencia. Ha sido una herramienta útil
para la museografía ya que brinda innumerables posibilidades
y sorprende al visitante con la impresión de que los objetos
flotan en la vitrina para ser observados con deleite, sin aditamentos
que cambien su forma, su color o su brillo. Desde el punto de vista
de la conservación, los objetos están seguros dentro
de la vitrina sin peligro de caerse o volcarse. Estas estructuras
de acero abren una nueva era en las exhibiciones del Museo del Oro
y probablemente servirán de incentivo para la creatividad de
otros museos de nuestro país. |
||||
Cómo citar este artículoOBANDO, Pablo. 2004. Una nueva tecnología de
montaje de colecciones: Soportes de acero para objetos arqueológicos.
Boletín Museo del Oro, No. 52. Bogotá: Banco de la República.
Obtenido de la red mundial el (fecha que cambia el usuario según
el día en que consultó el archivo).
|
||||