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La maternidad entre los indios Coreguajes

Gente 1873-02-19 Caquetá, Colombia Tomo IX
Mujer coreguaje
Tomo IX
Mujer coreguaje
1873-03-08
Gutiérrez de Alba, José María
Acuarela sobre papel blanco
24,2 x 15,2 cm

Entre los coreguajes y otras tribus de las orillas del Caquetá y varios de sus afluentes, hay otra costumbre singularísima, la cual consiste en que en el momento que la mujer da a luz un hijo, el marido se encarga de todos los cuidados de la maternidad, excepto la lactancia, entregándose a un completo reposo en el hogar, sin permitirse trabajo ni fatiga de ningún género, por espacio de algunos meses, mientras la mujer y los vecinos acuden a todas sus necesidades. Fúndase esta práctica en la creencia de que si el padre hace algún esfuerzo o se entrega de algún modo al trabajo, perecerá el hijo irremediablemente. Sin duda que esta costumbre, por lo irracional y absurda, no tiene ni puede tener otro origen que la habitual pereza y holgazanería del indio, llevada al grado máximo con éste o con cualquiera otro pretexto, por más decabellado que sea, haciendo cargar a la infeliz mujer con todo el trabajo posible, como sucede aun en circunstancias normales.

La india, en el instante en que se verifica su alumbramiento, que suele ser en la playa del río o arroyo más próximo, a donde se retira tan pronto como siente los primeros dolores, lava la criatura que acaba de dar a luz; toma un baño y corre a entregarla al marido, retirándose ella inmediatemnte a un rancho especial, donde pasa la cuarentena sentada en un hoyo enarenado al efecto. En este mismo rancho y sentadas del mismo modo pasan los días de su enfermedad periódica todas las indias, y no vuelven a la choza común hasta hallarse completamente restablecidas. Y es tal la escrupulosidad del indio en esta materia, que durante las primeras horas del regreso de la mujer, saca de la habitación todos los objetos de su uso personal, inclusas las armas, por temor de que el contacto de ella los inficione; y si la mujer los toca en estado impuro, los quema inmediatamente.

La india, en el instante en que se verifica su alumbramiento, que suele ser en la playa del río o arroyo más próximo, a donde se retira tan pronto como siente los primeros dolores, lava la criatura que acaba de dar a luz; toma un baño y corre a entregarla al marido, retirándose ella inmediatemnte a un rancho especial, donde pasa la cuarentena sentada en un hoyo enarenado al efecto.
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