Ciudades y pueblos x
Fauna x
Fiestas y costumbres x
Flora x
Gente x
Geografía x
Medios y modos de viaje x
Trabajo y técnica x
Vestigios Arqueológicos x
Vías de comunicación x
curadurias

La hacienda de un esclavista humanitario

Trabajo y técnica 1870-03-22 Río Piedras, Puerto Rico Tomo I
Como la mitad del camino llevaríamos andado, cuando llegamos a un ingenio, o hacienda, propia de D. Jorge Latimer, cónsul de la Unión americana, donde se practicaba la operación de la zafra o recolección de la caña de azúcar. Era la primera vez que aquel espectáculo se presentaba a mis ojos, y mis amigos, conociendo mi deseo de examinar, siquiera fuese rápidamente, aquellas interesantes operaciones, se detuvieron de buen grado; nos apeamos de los caballos y penetramos en el vasto edificio, donde el ruido de una máquina de vapor puesta en movimiento y los esclavos que discurrían por todas partes ocupados en sus faenas eran para mí objeto de curiosidad vivísima. No me detengo ahora a describir lo que allí se ofreció a mis ojos, porque espero hacer la descripción más detallada, cuando examine con más detención las mismas operaciones practicadas en la hacienda de D. Eugenio Benítez, que será nuestro punto de parada, antes de ascender a la sierra.

No obstante, deseo consignar aquí, yo, que no puedo ser sospechoso de esclavista, una observación que hice de pasada y no quiero relegar al olvido. El señor Latimer pasa por ser uno de los propietarios de esclavos más humanitarios de la isla, y la suerte de estos infelices se hace mucho más llevadera, cuando son tratados con la consideración de seres humanos, como sucede en la casa a que me refiero. En efecto, los esclavos pertenecientes a ella tienen todas las ventajas que puede disfrutar un jornalero acomodado: buena habitación, comida abundante, limpieza en el vestido y sólo el trabajo que pueden desempeñar, sin fatigarse demasiado, teniendo en cuenta el sexo y la edad del individuo. El esclavo allí tiene mejores condiciones de existencia que la clase proletaria de la mayor parte de los países agrícolas de Europa. La alegría, la satisfacción y la salud, estaban pintadas en el semblante de todos ellos; y es seguro que el día en que el señor Latimer los declarase libres, ni uno solo abandonaría a su antiguo amo, ni querría cambiar la vida ordenada y relativamente feliz que hoy disfruta, por la incertidumbre azarosa del trabajador libre, que ignora si un día podrá encontrarse sin medios para atender a la subsistencia de su familia.

es seguro que el día en que el señor Latimer los declarase libres, ni uno solo abandonaría a su antiguo amo, ni querría cambiar la vida ordenada y relativamente feliz que hoy disfruta, por la incertidumbre azarosa del trabajador libre
Subir
Anterior
Siguiente