Política cambiaria


El Banco de la República conduce su política cambiaria bajo un régimen de flexibilidad cambiaria, según el cual la cotización del peso frente a otras monedas se da mediante la libre oferta y demanda de divisas en el mercado cambiario.
 
El Banco interviene en el mercado de divisas, sin pretender fijar o alcanzar algún nivel específico de la tasa de cambio. Mediante dicha intervención el Banco busca: i) alcanzar un nivel de reservas que garantice los pagos externos del país y mejore las condiciones de acceso a los mercados financieros internacionales; ii) minimizar la vulnerabilidad del país ante choques externos e internos; iii) mitigar movimientos de la tasa de cambio que no reflejen el comportamiento de los fundamentales de la economía, y iv) moderar episodios de excesiva volatilidad cambiaria.