Autor o Editor: 
Hernando Vargas (Gerente Técnico)Jorge Hernán Toro (Subgerente de Política Monetaria e Información Económica)Departamento de Programación e InflaciónCarlos Huertas (Director)Daniel Parra (Investigador)Adolfo León Cobo (Jefe Sección de Inflación)Juan Sebastián AmadorÉdgar CaicedoCamilo CárdenasJuan Pablo CoteJulián Pérez (Jefe Sección de Programación Macroeconómica)Luis Hernán CalderónDavid Camilo LópezMaría Alejandra Prieto

Informe sobre Inflación - Marzo de 2018

En el Informe sobre Inflación, el equipo técnico del Banco presenta un análisis sobre la economía y la situación inflacionaria y sus perspectivas en el mediano y largo plazo y, con base en él, hace una recomendación a la Junta Directiva sobre la postura de la política monetaria.

Publicado el: 
18
Mayo
2018

Evolución de la inflación y decisiones de política monetaria

En el primer trimestre de 2018 la inflación y las medidas de inflación básica descendieron más de lo proyectado y aceleraron su convergencia a la meta del 3%. En marzo de 2018 la variación anual del IPC y el promedio de las medidas de inflación básica se situaron en 3,14% y 3,64%, respectivamente, cifras menores en cerca de 1 punto porcentual a los registros de diciembre pasado.

El comportamiento favorable de la inflación observada condujo a reducir las expectativas sobre la inflación futura. Para diciembre de 2018 y diciembre de 2019, por ejemplo, la encuesta aplicada a los analistas indica que la inflación se situará en 3,37% y 3,16%, respectivamente. Por su parte, las que resultan de los títulos de deuda pública a 2, 3 y 5 años se ubican entre 3,0% y 3,3%.

Varios factores explican el comportamiento favorable de los precios al consumidor. Uno de ellos sería la amplia oferta de alimentos, otro la reducción en el impacto del IVA, y otro, quizá, la reducción de la tasa de cambio y su impacto sobre los precios importados.

La producción continuó recuperándose, pero a una tasa menor que el crecimiento potencial de la economía, por lo que los excesos de capacidad instalada se habrían ampliado a comienzos del año. Ello también estaría contribuyendo a la convergencia de la inflación a la meta. La dinámica de la demanda interna habría mejorado, pero seguiría débil, y el consumo y la inversión registrarían tasas de crecimiento bajas.

Las cifras del balance externo muestran una economía que estaría culminando su proceso de ajuste. En 2017 el déficit corriente volvió a reducirse y se situó en 3,3% del producto interno bruto (PIB), hecho explicado por la recuperación de los ingresos, y no por la caída de los egresos como había sucedido un año atrás. Los datos de comercio exterior del primer bimestre de 2018 sugieren que este comportamiento habría continuado. En efecto, las exportaciones en dólares, tanto de bienes básicos como...