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José
Antonio Morales García,
acompañado por Eduardo Collazos
y Darío Garzón .
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La carrera de
compositor de José A. Morales (El Socorro, marzo 1 de 1914 - Bogotá, septiembre 22 de
1978) comienza en Santander en 1936 con la composición de canciones y tangos, después de
haberse iniciado con músicos profesionales del lugar y con el maestro José de Jesús
Vargas. Poco después, su especialidad en la composición de canciones y el creciente auge
de los géneros nacionales como el pasillo y el bambuco lo llevaron a Bogotá, en donde se
estableció y desarrolló hasta su muerte su actividad de compositor.
En esa misma época se
comienza a perfilar en los ambientes artísticos como acompañante de Francisco (Pacho)
Benavides, conocido interprete del requinto, y por su asocio al nutrido grupo de músicos
que a través de diferentes programas de radio dieron especial realce a la canción
nacional. A comienzos de la década de los cuarenta comenzó a ganar reconocimiento
nacional el dueto de Darío Garzón y Eduardo Collazos (aparecido unos años atrás en
Ibagué), nombres a los que la obra musical de Morales se halla fuertemente asociada.
Garzón y Collazos se vincularon a la naciente Sonolux a comienzos de la década de los
cincuenta, y aproximadamente en 1954 grabaron el bambuco María Antonia y Pueblito viejo,
éxitos inmediatos y paradigma de la obra musical de Morales. El autor mismo narró la
génesis de su famoso bambuco en el campo de la montaña santandereana y su relato está
enraizado en el viejo quehacer de cantor ambulante y popular, centrado en el manejo de la
versificación y de la creación de episodios dramáticos, sentimentales, heroicos o
satíricos, es decir, la antigua tradición del romancero hispánico medieval.
A mediados de los años
cincuenta, el fortalecimiento de Sonolux en Medellín con el regreso de Garzón y Collazos
después de un breve interludio en Sello Vergara (compañía competidora de Bogotá)
lanzaron a la fama nacional a Morales, consagrado ya también en 1953 como intérprete, en
el papel de acompañante en la grabación del disco de larga duración Canta un tiple, del
ya mencionado Benavides. Luego vinieron bambucos como Campesina santandereana y Tiplecito
bambuquero, pasillos como Doña Rosario y Camino viejo, y María Helena y Alba Luz entre
sus danzas.
Al igual que otros
compositores, Morales se vinculó a Sonolux como relacionista público y mantuvo una
intensa labor radial, siendo una de las figuras más reconocidas del mundo de la música
popular en la capital. Esta es la época de Pescador, lucero y río y Ayer me echaron del
pueblo, ésta última finalista en el Festival de la Canción en Villavicencio en 1962,
aunque siempre fue promocionada como la canción ganadora. Su temática recordaba otros
textos de canciones que tocaban la situación del campo colombiano, que atravesaba un
profundo proceso de cambio, y denunciaba en un lenguaje directo y lleno de giros
campesinos las injusticias de la aún no superada condición servil del campesino de
muchas regiones del país. Sin embargo, la sinceridad del nacionalismo de dicho festival
no alcanzó para que la canción fuese aceptada como ganadora, justamente por alejarse del
lenguaje idílico y nativista usado por quienes desde la ciudad idealizaban al campesino,
como los europeos había hecho siglos atrás con el "buen salvaje" americano.
Las canciones de Morales,
junto con las de otros de sus contemporáneos, constituyen el repertorio por excelencia de
la canción popular colombiana de mediados de siglo, cercana por su temática y su
lenguaje al inmediato ancestro campesino de la gran mayoría de la población de
inmigrantes, que justo en ese momento multiplicaron varias veces las cifras de los
habitantes de las principales ciudades del país.
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