Los
billetes de tesorería ordenados por Tomás Cipriano
de Mosquera para su pretendido banco central fueron impresos
en Bogotá, en papel muy delgado, por la litografía de Ayala
y Medrano. Llevaban las firmas manuscritas de Rafael Núñez,
Secretario de Hacienda y Simón de Herrera, Tesorero General.
Se emitieron en denominaciones de 1, 2, 3, 10, 20 y 100
pesos, también con valores en reales. Como era típico en
los billetes de la época, se utilizaron viñetas de barcos
e instrumentos de labranza, aunque el de mayor denominación
lleva la efigie de Mosquera.